PLÉYADE ALQUIMICA
*7 DOCUMENTOS INÉDITOS SOBRE LA GRAN OBRA POR LOS MAESTROS DE AJUNTA
seguidos de dos ensayos SOBRE LA PIEDRA FILOSOFAL
por Roger CARO ____________
33 Ilustraciones fuera del texto
EDICIONES ROGER CARO 83 - SAINT-CYR-SUR-MER
“Yo dedico esta obra a todos los buscadores sinceros”
R.C.
La Obra es un eterno recomienzo (volver a empezar), enseña el Ouroboros.
PREÁMBULO
_________No habríamos creído jamás que fuese posible publicar un día las obras alquímicas de un adepto contemporáneo, Gran Maestro Instructor en el Templo Alquímico de Ajunta; por este motivo, en el umbral de esta aparición, queremos agradecer muy sinceramente a nuestros amigos Georges y Germaine Charlet por la donación que nos hicieron el 15 de octubre de 1961.
En efecto, ofreciéndonos amistosamente y gentilmente los manuscritos de un Maestro de Ajunta y de sus discípulos elegidos (adeptos ellos mismos), no podían encontrar nada mejor para colmar nuestros deseos de editor espagírico. Es además el motivo por el cual, en nombre de la promesa que les hemos hecho y en nombre de la Santa Ciencia, las presentes Ediciones (fieles a su lábel o sello) se comprometen a respetar la integridad de los textos, sin cambiar una coma.
Ningún comentario, ninguna modificación serán hechos por nuestro propio jefe editor; estimamos además que todos estos escritos son bastante claros en sí mismos (para los buscadores de la Gran Obra) sin sobrecargarlos de explicaciones más o menos juiciosas.
En esta santa filosofía, el que sabe no habla, y el que habla no sabe.
Damos paso a los Maestros de Ajunta, y que sus escritos os den la iluminación.
ENSAYO SOBRE LA GRAN OBRA
por TELETOURGOS (Adepto)
ENSAYO SOBRE LA GRAN OBRA
por TELETOURGOS
I
La Alquimia, querido amigo, contiene trampas oscuras Y muchos buscadores sueltan la presa por la sombra He aquí en algunos versos la Gran Obra contada
Para que aquellos que la buscan encuentren en ellos la claridad. II
El soplador al principio tomará vaso y retorta (cuerno) Que pondrá sobre un fuego que crepita y que mata, Vigilando con cuidado los grados de calor
Sus ojos pronto se abrirán llenos de estupor Cuando su compuesto virando al color naranja
Le mostrará de repente que tiene que recomenzar (volver a empezar). III
Iluminado entonces.... se convierte en Alquimista
Dios le inspira desde lo alto sobre el fuego y los misterios Recomienza todo y transforma en energía
El carbón y la leña de los que se había servido,
Así cuando su recipiente (vaso) muestra una tierra negra
Él sabe que se encuentra al cabo (principio) de sus penas y sinsabores La unión de los elementos se ha hecho con vigor
Y la sangre del dragón recubre la negrura. Sin ninguna piedad él corta esta cabeza, Y la conservará de una forma discreta Así en poco tiempo el vaso desellado Mostrará el verdor sobre un suelo ondulado; Con mucha atención entonces limpiará su tierra Los baños de NAAMAN lavarán las úlceras Y pronto en siete meses al fondo del vaso La blancura estará sobre las granulaciones. Esto, para siempre jamás disipará sus dudas, Él verterá la sangre sobre los huevos, gota a gota,
Para poder según su voluntad tocar la perfección Aumentando siempre la multiplicación.
IV
Y he aquí, querido amigo, descrito el Magisterio Cambia en agua por el fuego la primitiva tierra, Después rehaz al revés por medio del aire Coagula tu agua, y haz todo al anverso. Operando así y por este medio
Tú vencerás fácilmente Solve-Coagula
Sin embargo atención, guarda bien este secreto, Pues este bien es de Dios, es un depósito sagrado. Nadie debe traicionarlo, es el mayor misterio Que un hombre puede tener sobre esta pobre tierra, Y los nobles y los grandes que querrían obtenerlo Te quitarían para siempre el deseo de servirte de ello, Usa pues la prudencia y da gracias a tu Dios
EL PADRE ALQUÍMICO
por THEOPHOREONAÏ (Adepto)
EL PADRE ALQUÍMICO
La plegaria que Jesús enseñó a sus discípulos es la plegaria total, se basta por ella misma, contiene todo lo que podemos pedir a nuestro Padre para purificarnos al lavarnos de la mancha del pecado original. Ella nos da igualmente las reglas de conducta que debemos seguir sin desfallecer en el curso de nuestra vida terrestre si queremos, tras nuestra muerte, es decir, tras nuestro nuevo nacimiento, disfrutar de la felicidad inefable de bañar nuestra alma en la Gloria prestigiosa de Nuestro Padre, hecha de Amor, de Bondad y de Misericordia.
Ella nos enseña todavía mucho más si queremos desentrañar el sentido esotérico que, como en todas las enseñanzas de N.S., está escondido en el sentido exotérico que acaba de ser someramente recordado.
El Padre nos aporta (anuncia) una revelación, total también, un “Apocalipsis” sobre el gran misterio del Cosmos, sobre la unidad de la creación en sus tres reinos y sobre las diferentes fases de la evolución que señalan (marcan) el paso del cuerpo imperfecto terrestre al cuerpo perfecto. En el estado final, nuestra alma que existe desde la creación del mundo es desgajada de su ganga, de su vestido de piel tan pesado. Ella es liberada, se viste de lino blanco, ella puede contemplar la gloria de Dios. Los diferentes estados por los que debemos pasar para alcanzar la perfección son idénticos a los que señalan las etapas de la Gran Obra realizada por los Adeptos.
En el desarrollo que sigue a continuación será fácil de ver “cuán aceptable es la comparación entre la concepción, la vida, la pasión, la crucifixión, la muerte y la resurrección gloriosa de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, y la historia de la concepción, de la pasión, de la muerte y de la resurrección gloriosa del Oro de los Filósofos”. (Van Helpen, La Escalera de los sabios.) También pondremos de manifiesto el sentido esotérico del Padre haciendo resurgir las luces que él nos da sobre la Gran Obra, luces sacadas de las enseñanzas y de la práctica operatoria de nuestro Gran Maestro THEOURGIA SUVARNASIDDHA.
El Padre contiene las fases principales de la realización del Magisterio y de los modos operatorios de los que el Hijo de la Luz no debe apartarse si quiere ver sus laboriosos trabajos coronados de éxito. Las fases principales son, por otra parte, reveladas en “orden disperso” siguiendo una regla que ha sido escrupulosamente respetada por todos los Adeptos que se han sucedido desde Hermes.
Nos excusamos de utilizar, más allá, un lenguaje “hermético” que, a propósito, no será comprendido por un profano, pero que podrá guiar el corazón para el que lee, relee, trabaja, reza y quiere encontrar. Sólo para éste último intentaremos mostrarnos lo más claro posible, en los límites del velo impuesto por una tradición muchas veces milenaria, velo que ahora importa levantar al máximo pues “el tiempo se acerca”.
I.- Pater noster, qui es in coelis, sanctificetur nomen tuum (Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre)
Palabras de adoración y de acción de gracias dirigidas de todo nuestro corazón a Aquel que, sin recibir nada, nos dispensa su amor, y que debe ser el objeto de todos nuestros pensamientos. Cuando el Adepto, habiendo recibido el “Donum Dei” (Don de Dios) ha conseguido donar el día al Niño Real nacido de la conjunción Sol – Luna en el abrazo del amor mineral, entonces él se prosterna y bendice el nombre del Padre, sin la ayuda del cual sabe que no puede hacer nada. El nuevo Sol se eleva en el horizonte de una nueva Tierra en el
base polvorienta y hace gozar al corazón de aquellos que esperan en él... En él esté (sea) siempre nuestra esperanza, en su temor nuestra felicidad, en su misericordia, la gloria en la reparación de nuestra naturaleza, y en la oración nuestra seguridad inquebrantable. Y Tú, ¡oh Dios Todopoderoso!, ¡cómo tu benignidad se ha dignado a abrir la tierra ante mí (tu indigno siervo) todos los tesoros de las riquezas del mundo, que complace a tu enorme clemencia, mientras que yo no sería (digno) entre los vivos, de que me abras los tesoros de los cielos, y me dejes contemplar tu divino rostro, cuya majestad es una delicia inenarrable, y cuyo arrebato (o éxtasis) no ha sido alcanzado jamás por el corazón del hombre viviente. Yo te lo ruego por el Señor Jesucristo, tu hijo bien amado, quien, en la unidad del Espíritu Santo está contigo por los siglos de los siglos!. Así sea.
¿Se puede encontrar otra plegaria más hermosa y más emocionante?
II.- Adveniat regnum tuum. (Venga a nosotros tu reino)
La meta final de la evolución en los tres reinos es la perfección, a imagen de la que reina en el cielo. La materialización de esta perfección es en el mundo mineral, la piedra filosofal. Se caracteriza por el color rojo, y siguiendo a Basilio Valentino “su color tira del rojo encarnado al carmesí, o bien del color rubí al color granate; en cuanto a su peso, pesa mucho más que su cantidad (que lo que aparenta por su cantidad)”. Estamos en el estado final de COAGULA, de la rubificación, simbolizada por el ave Fénix que renace de sus cenizas y cuyo nombre explica el color rojo. La rubificación ha llevado al Artista al elixir perfecto al rojo. La palabra elixir significa: fermento, en su raíz árabe. En la transmutación de los metales imperfectos, se produce en efecto una “fermentación” provocada por el polvo de proyección que actúa como la levadura en la masa y transforma el metal vil en fusión en oro más perfecto que el oro de las minas. El elixir perfecto al rojo tiene muchas otras virtudes que no tiene lugar desarrollar aquí; diremos solamente que constituye una medicina universal, la que empleó PARACELSO y que le supuso tantas pruebas por parte de sus colegas ignorantes y celosos. Antes que la piedra al rojo (la piedra solar), el Hijo de la Luz, en la primera fase de COAGULA ha obtenido la piedra fijada al blanco (la piedra lunar), la Estrella de la Mañana, que permite la transmutación de un metal vil en plata. Estas dos fases de COAGULA, en su resultado, que es la perfección, señalan la llegada del reino del Padre, el de la Jerusalén celeste del Apocalipsis, la ciudad terrestre cuyo esplendor refleja el del reino de los Cielos, “cuando las plazas de la nueva Jerusalén sean pavimentadas en oro, cuando las perlas y las piedras preciosas cierren sus puertas y el árbol de la vida, situado en medio del Paraíso devuelva con sus hojas la salud a todo el género humano”. (El verdadero Filaleteo o la Entrada abierta al palacio cerrado del Rey).
III.- Fiat volontas tua sicut in coelo et in terra.
(Hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo)
Esta frase pediría largas explicaciones: intentaremos ser concisos. ¿Cómo se manifiesta en el Arte hermético la voluntad del Padre? Debemos, en primer lugar, recordar que, según San Pablo (I, Corintios XV, 44): “se siembra un cuerpo material y resucita con un cuerpo espiritual” y en el versículo 47, San Pablo nos dice: “El primer hombre nacido de la tierra es terrestre mientras que el segundo viene del Cielo”. Este primer hombre, en el terreno alquímico, es el mineral de los Sabios que comprende un cuerpo sulfuroso, un alma mercurial y un espíritu salino, sumergidos en una ganga de terrestreidades, esta ganga simboliza la mancha del pecado original en el hombre. Por ese motivo la piedra de los filósofos es también llamada Tierra Adánica (Adámica). En esta tierra adánica, el azufre de los filósofos (el cuerpo) es manchado por las impurezas, el mercurio de los filósofos (el alma) está prisionero en su ganga lo mismo que la sal de los filósofos (el espíritu o chispa de Dios en el hombre), pero el espíritu no puede morir y la corrupción y la muerte serán vencidas por él. Supondremos conocidos: el vaso, el fuego sublimante natural y el arte de separar los tres cuerpos. La primera fase es la de la pre-preparación y de la preparación, sobre la que los filósofos son particularmente discretos. “Oh cuán admirable es esta cosa, ella contiene efectivamente todo lo que nosotros buscamos, a lo que no añadimos ni suprimimos nada; pero, en la simple preparación separamos las superfluidades” (ARISTÓTELES, Le Rosaire -El Rosario-)
La preparación, que tiene por objeto separar los tres constituyentes, es por el contrario descrita, de una forma luminosa, en el Diccionario de Filosofía Alquímica de KAMALA-JNANA. Vamos a asistir al segundo nacimiento y la fase de Fabricación propiamente dicha va a ser emprendida. Los tres constituyentes son reunidos en el atanor en las proporciones que conoce el Sabio, y bajo la acción del quinto fuego comienza el combate feroz
de los dos dragones, del Sol y de la Luna, que se traduce en la disolución del fijo por el volátil (SOLVE) con los reinados de Saturno y de Júpiter. Aparecen los mundos, primeramente bajo la forma de gránulos amalgamados en proporción de natura y apareciendo en lo alto del atanor (el cielo de los filósofos), los cuales bajo la acción del enfriamiento vuelven a caer en la masa del compuesto, negro y hediondo (la tierra), este compuesto está constituido por las terrestreidades y el azufre negro no amalgamado. Los gránulos esféricos son también ahogados en la masa negra del compuesto y aparecen en parte en la superficie de este último (las montañas de los Filósofos). La aparición de los gránulos marca el nacimiento del Niño Real, la resurrección. La voluntad del Padre ha sido dar poder a la bestia del Apocalipsis (Ch. XIII) que ha dominado durante el primer grado de fuego: la tierra se vuelve agua por el fuego, el del espíritu ígneo de la sal. Los gránulos son recubiertos de una ganga leprosa. Del mismo modo que el viejo hombre caído, pero arrepentido, debe liberarse de todos sus lazos que lo atan a la tierra para señalar su segundo nacimiento, de la atmósfera sanguínea que le oprime, igual el Hijo de la Luz debe “cortar la cabeza del cuervo”. Aparece entonces la fase vegetativa, caracterizada por el color verde, descrita por FLAMEL en su sumario, “la hierba triunfante, real, que se denomina mineral”. SOLVE ha terminado y COAGULA comienza (fijación del volátil por el fijo). Esta fase ha sido comentada brevemente en el versículo precedente.
Este breve resumen de las dos fases: preparación y fabricación (SOLVE III y COAGULA II) ha tenido por objeto definir la voluntad del Padre “así en la tierra como en el cielo”, la tierra y el cielo de los filósofos. La preparación es la obra del Padre que ha puesto a nuestra disposición la materia prima: la sal de los filósofos y la sal filosófica, los dos constituyentes sin los cuales todos los esfuerzos del operador estarán condenados al fracaso y a los cuales él no debe añadir nada que no sea de su naturaleza. “Sabed que si tomáis otra cosa que no sea nuestro bronce y si lo trabajáis con otra cosa que no sea nuestra agua, no tendréis éxito” (LA TOURBE). La fabricación es la obra de N. S. que nos permite llevar a cabo la redención del reino mineral que él lleva a la perfección, como él ha permitido la redención de los hombres, sacrificándose en la cruz en un aura de gloria, anunciadora de la llegada del reino del Padre y del cumplimiento de Su voluntad “en la tierra como en el cielo”.
IV.- Panem quotidianun nostrum nobis da hodie. (El pan nuestro de cada día dánosle hoy)
Esta frase nos aclara las operaciones que debe llevar a cabo el Hijo de la Luz durante la fase COAGULA. Cuando la fase vegetativa de SOLVE ha terminado, el cuerpo leproso recibe su pan cotidiano. Los gránulos son bañados en las siete aguas de purificación, compuestas por la segunda parte del agua mercurial que el Sabio ha puesto preciosamente aparte al principio de la fabricación. Una nueva cocción es así emprendida – todo en el Magisterio se reduce a la cocción. “El fuego y el agua que es el azoth (azoe, nitrógeno) lavan el latón y lo limpian de su negrura”. (Arnaud de VILLENEUVE). Esta operación es delicada pues el artista debe conocer, no solamente las cantidades de leche virginal que él debe emplear para la alimentación (cebación) del niño rey que acaba de nacer, sino también la forma en que debe avivar su 5º fuego si no quiere correr el riesgo de ver “al niño volverse hidrópico y la tierra sumergida por el diluvio” (RIPLÉE). Los 7 baños permiten hacer pasar la piedra del estado vegetativo al estado lunar, al de la piedra al blanco. Esta última desprende un olor suave; con ella, y tras la multiplicación, el Sabio podrá transmutar un metal vil en plata y confeccionar el elixir lunar. La coronación de sus esfuerzos se aproxima; un nuevo pan cotidiano es administrado para transformar la piedra lunar en piedra solar por la rubificación. Esta vez el alimento es rojizo y la leche virginal es reemplazada por un alimento cárnico (el aceite de Saturno) pues el niño nacido ha cogido fuerzas. El Sabio deberá todavía un gran cuidado en la determinación de las proporciones a utilizar y en el grado del fuego que deberá alcanzar. Pero la piedra al rojo así obtenida no permite la transmutación, ella es el falso profeta del Apocalipsis que tiene la apariencia de la piedra trasmutatoria pero que no permite ningún milagro. Como la primera piedra lunar, debe ser multiplicada, pues “tantas veces como sea recocida y sea disuelta con el nuevo mercurio, adquiere el décuplo y a la décima vez tanta fuerza transmutatoria como tenia antes de esta nueva decocción (Don. Pernety). En estas multiplicaciones, el conjunto de las operaciones precedentes que marcan la fabricación es repetido considerando la primera piedra exactamente como si se tratara del mineral primitivo; la piedra se purifica, se refina en cada multiplicación, su peso no cambia. Solo la quintaesencia o 5º principio de los mixtos, componente de lo mas puro de los cuatro elementos aumenta en cantidad, su cualidad permanece constante. El tiempo de fabricación se reduce con el numero de multiplicaciones pero, en el transcurso de cada una de ellas, el pan cotidiano deberá ser dado cada fase
V. – Et dimitte nobis debita nostra sicut et nos dimittimus debitoribus nostris. (Perdona nuestras deudas así como nosotros perdonamos a nuestros deudores)
Hemos trascrito el Padrenuestro en latín a propósito, pues, al contrario que su traducción al francés, veremos cuan rico es en enseñanzas el texto en latín. El Padrenuestro comienza con una invocación a nuestro Padre que está “in coelis” – en los cielos – y después, Le pedimos: “Fiat voluntas tua sicut in coelo et in terra” (Hágase tu voluntad así en el cielo como en la tierra). Por una parte es cuestión de los cielos, y por otra parte del cielo. ¿Por qué este matiz? Es de suma importancia. El espíritu universal del Padre (el Mar de Cristal del Apocalipsis) reina en la universalidad de su creación, ilimitada, inconcebible para nuestros cerebros humanos. Él reina, en particular en las siete zonas que nuestra alma debe ascender con dificultad, poco a poco, según su purificación progresiva que resulta de sus encarnaciones sucesivas y que la liberan poco a poco de la mancha del pecado original, de nuestras deudas. El Padrenuestro emplea efectivamente la palabra “deudas” y nosotros vemos ahora el significado. Estas siete zonas son los Cielos: aquella donde reina nuestro Padre en su majestad, y su esplendor es el Cielo. Nuestra alma, después de la muerte, accede a la zona de los cielos que ha alcanzado en la reencarnación que acaba de concluir, y aspira al Cielo donde la atrae irresistiblemente el “imán” para hablar en lenguaje espagírico, hecho de la magnificencia del Creador. Pero nosotros tenemos nuestras deudas que pagar, pedimos a nuestro Padre que nos las perdone y nosotros no podemos más que perdonarlas a nuestros deudores. Cuando todas nuestras deudas sean perdonadas por nuestras reencarnaciones sucesivas que purguen nuestro karma, el Divino Creador nos acogerá en su seno pues nuestra alma estará completamente liberada, purificada, ella será blanca. Seremos Aleim, estaremos salvados pues estaremos “llenos de agua hasta el espíritu” (san Juan III, 5 y 7).
Un paralelismo sorprendente puede ser establecido entre estas fases de involución y de evolución de los humanos, con las fases operatorias de la Gran Obra que acaban de ser someramente descritas.
Remitimos al lector a la meditación sobre el Diccionario de Filosofía Alquímica de KAMALA-JNANA donde se encuentran magistralmente expuestas y justificadas, por el paralelo con el Arte Hermético, la reencarnación y la resurrección de la carne, con un trazo de luz sobre los misterios de la Santa Trinidad, de la Asunción, de las apariciones y de las materializaciones, de la consustancialidad del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo que no podrían ser explicadas de otra manera por el Arte de la Alquimia, que es la química de AL, la química del Todopoderoso.
VI.- Et ne nos inducas in tentationem (Y no nos dejes caer en la tentación)
Las tentaciones son grandes para aquel que quiere tener éxito en las operaciones del Magisterio. Muchos sopladores han querido tomar al pie de la letra los textos de los Adeptos; ellos han perdido el tiempo y el dinero y han contribuido a lanzar el descrédito sobre el Arte más noble de practicar que haya sido dado a un ser humano. Ciertamente no es un trabajo fácil el descifrar el pensamiento de los autores a través de los textos que, a menudo e intencionadamente, parecen contradecirse, teniendo la misma palabra a menudo significados diferentes. Filaleteo explica cómo él ha tanteado durante 50 años de su vida hasta el momento en que, liberándose de los consejos de los quemadores de carbón, se dedicó al estudio exclusivo de los autores serios que han sido verdaderos adeptos. Él comprendió entonces que el modelo del Arte de la Alquimia no es otro que la naturaleza en sí misma y que todo se resume en esta frase: “Naturaleza se une a naturaleza, naturaleza contiene a naturaleza, naturaleza se regocija en naturaleza”. Cuando, por iluminación del Padre o por las enseñanzas de un Maestro, él haya conocido la naturaleza de la materia prima, del Agente primordial, de los 5 fuegos, de las proporciones, de los grados del fuego, no deberá olvidar que la teoría no es nada sin la práctica. En este terreno, deberá resistir otras tentaciones, la de no respetar los grados del fuego, por ejemplo. “Guardaos bien de la precipitación” dice MORIEN. Toda precipitación viene del diablo y recordad que hace falta mucha paciencia, que no se debe recolectar un fruto antes de su madurez y que el tiempo de esta madurez está determinado por la naturaleza”. Por fin, su corazón debe ser puro y no podríamos definir mejor las tentaciones de las que el neófito debe ser liberado que recomendando al lector la meditación sobre los 3 primeros capítulos del Apocalipsis de san Juan que contienen las cartas a las 7 iglesias. No debe olvidar finalmente estas palabras de Jacob BOEHME: “Pero si él mismo no se dirige por el sendero de la renunciación que Cristo ha seguido en esta tierra, si no abandona su Empresa, entonces él no encontrará más que la muerte y la maldición de Dios, en esto yo le advierto fielmente, pues la noble Perla es paradisíaca, Dios no la arroja a los cerdos sino que la dona a sus hijos como un signo de
Amor... Por esto ninguno puede alcanzarla si no es un Mago (Sabio) perfecto y si el Paraíso no se manifiesta en él; sólo estos la alcanzarán, los que son elegidos por Dios”.
VII.- Sed libera nos a malo. (Y líbranos del mal)
Esta última frase puede ser considerada como un corolario de la 5ª frase y de la precedente de la que ella constituye una continuación lógica. En el estado final, nuestra alma será despojada de su vestidura de piel, será liberada del mal, causa de todos sus pecados. Ella habrá alcanzado su blancura original, como el cuerpo leproso del azufre filosófico habrá reencontrado su blancura después de la fase de SOLVE caracterizada por la corrupción, la putrefacción y la muerte (fase de Saturno). La masa negra y hedionda del compuesto representa el mal – el ángel caído vive en las tinieblas. Estamos bajo el reino de la Bestia. Pero la muerte anuncia la resurrección del nuevo rey que recibe el bautismo del Amor y que lleva en sí, no solamente los elementos de la pujanza creadora de Dios, por su virtud de transmutación, sino también su inmenso Amor, su Bondad, su Misericordia por las maravillas que puede realizar la Piedra para el alivio de las miserias humanas.
Conclusión
La interpretación alquímica que acaba de ser hecha del Padrenuestro debe ser considerada como un cuadro destinado a guiar las meditaciones del buscador. En siete frases, nuestro Señor nos ha dado una plegaria que constituye una síntesis de lo que podemos pedir al Todopoderoso para purificar nuestra alma, desembarazarla de pesadas cadenas que la aprisionan y devolverle su blancura original a fin de que se cumpla esta promesa “Vosotros seréis todos unos Aleim” es decir seres que vibran según la armonía de Dios. Hemos visto también que nos revela las grandes líneas de las operaciones del Magisterio haciéndonos conocer “el secreto de los secretos que Dios ha revelado a los Santos Profetas de los cuales ha puesto sus almas en su Santo Paraíso” (MORIEN). En este espíritu la Piedra Filosofal puede ser considerada como el “espejo del mundo”, pues ella nos aclara de una forma deslumbrante los misterios de nuestra creación y de nuestro devenir que, a escala, son idénticos a los del macrocosmos (cf. Tabla de Esmeralda).
El comienzo (alfa) siendo como el final (omega), -- la piedra de los filósofos ¿no es rutilante como la piedra filosofal? – no podríamos terminar mejor que recordando estas palabras de Alberto Magno, en el prefacio de su Tratado de Alquimia y que nos conducen a la primera frase del Padrenuestro:
“Toda sabiduría viene de Dios y ha estado con él por toda la eternidad. Aquel que desee la Sabiduría debe buscarla en Dios y pedírsela porque él la distribuye abundantemente y sin reproches. Él es el principio y el fin, la altura y la profundidad de toda ciencia y el tesoro de toda sabiduría, pues de él, en él y por él, son todas las cosas y sin él no se puede tener éxito en nada. A Él, pues, sean honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén”.
EL CREDO ALQUIMICO
Por MUSTAGOGOS (Adecto)
Modelado proveniente de un gamahé; hecho de litière y barro (Templo de los diez mandamientos)
CREDO ALQUIMICO
A la Luz
A nuestros Guías, celeste y terrestre, que nos conducen hacia la Luz.
(Para mi Hijo) ________
PREFACIO
El Credo, establecido siguiendo la versión original griega del Concilio de Nicea, ofrece al Iniciado, que lo sigue paso a paso, un desarrollo tan perfecto de todas las fases de la Gran Obra, que pensamos obrar útilmente junto a nuestros Hermanos interpretándoselo alquímicamente.
Pueden aquellos cuyo corazón es puro y el espíritu ávido de aprender, sacar de esta pequeña obra los elementos apropiados para hacerles llegar a esta divina filosofía.
Deo soli honor et gloria.
“Yo soy el alfa y Omega” dice el señor Dios,
aquel que es, que era
y que será, el “Todopoderoso”
(Apoc. Juan 1) ¡A los Adeptos, mis Hermanos en Cristo!
“Vosotros sois una raza elegida, un sacerdocio real, una nación santa, un pueblo sabio, con el fin de que anunciéis las virtudes de Aquel que os ha llamado de las tinieblas a su admirable Luz”
(PIEDRA, 2) “Petra autem erar Christus...”
PRÓLOGO
___________
“Y la patria me fue mostrada.
Yo estuve encantado bajo la región de las sombras, y yo veía el tiempo de llevarlas con una velocidad indecible a través del vacío, como se ve el soplo del Mediodía arrastrar los vapores ligeros que se deslizan a lo lejos sobre la planicie.
Y yo ascendía, ascendía todavía más; y las realidades invisibles al ojo de carne me aparecieron y yo escuché sonidos que no tienen eco en este mundo de fantasmas.
Y lo que escuchaba, lo que veía era tan vivo, mi alma lo captaba con tal potencia, que me parecía que todo lo que anteriormente había creído ver y oír no era más que un vago sueño en la noche.
¿Qué diría yo a los hijos de la noche, y qué pueden ellos comprender? ¿Y de las alturas del día eterno, no he caído yo también con ellos al seno de la noche, a la región del tiempo y de las sombras?
Yo veía como un océano inmóvil, inmenso, infinito; y en este océano, un océano de fuerza, un océano de luz, un océano de vida; y estos tres océanos, se penetraban el uno en el otro sin confundirse, no formaban más que un mismo océano, una misma unidad indivisible, absoluta, eterna.
Y esta unidad era Aquel que es, y, al fondo de su ser, un nudo inefable ligaba entre ellas las tres personas, que me fueron nombradas, y sus nombres eran el Padre, el Hijo, el Espíritu y allí había una generación misteriosa, un soplo misterioso, vivo, fecundo; y el Padre, el Hijo, el Espíritu, eran Aquel que es.
Y el Padre, me aparecía como una potencia que, dentro del Ser infinito, uno con ella, no hay más que un solo acto permanente, completo, ilimitado, que es el Ser infinito mismo.
Y el Hijo me aparecía como una palabra permanente, completa, ilimitada, que dice lo que opera la potencia del Padre, lo que él es, lo que es el Ser infinito.
Y el Espíritu me aparecía como el amor, la efusión, la aspiración mutua del Padre y del Hijo, animándolos con una vida común, animando con una vida permanente, completa, ilimitada al Ser infinito.
Y estos tres eran uno, y estos tres eran Dios, y ellos se abrazaban y se unían en el impenetrable santuario de la sustancia una; y esta unión, este abrazo eran, en el seno de la inmensidad, la eterna alegría, la voluptuosidad eterna de Aquel que es.
Y en las profundidades de este infinito océano de ser, nadaba y flotaba y se dilataba la creación; tal que una isla que, incesantemente, dilatara sus riberas en medio de un mar sin límites.
Ella se expandía como una flor que lanza sus raíces al agua y que extiende sus largos filamentos y sus corolas por la superficie.
Y yo veía a los seres encadenarse a los seres y producirse y desarrollarse en su variedad innumerable, bebiendo, alimentándose de una sabia que jamás se agota, de la fuerza, de la luz y de la vida de Aquel que es.
Desembarazado de las trabas terrestres, yo iba de mundo en mundo, como aquí abajo el espíritu va de un pensamiento a otro; y tras haberme zambullido en estas maravillas de la potencia, de la sabiduría y del amor, yo me sumergía, yo me perdía en la fuente misma del amor, de la sabiduría y del poder.
Y yo sentía lo que es la patria; y yo me embriagaba de luz, y mi alma, transportada por olas de armonía, se dormía sobre las ondas celestes, en un éxtasis inenarrable.
Y después yo veía al Cristo a la derecha de su Padre, irradiando una gloria inmortal.
Y yo lo veía como un cordero místico inmolado sobre un altar; miríadas de ángeles y de hombres redimidos por su sangre lo rodeaban y, cantando sus alabanzas, le daban las gracias en el lenguaje de los cielos.
Y una gota de sangre del Cordero caía sobre la naturaleza lánguida y enferma, y yo la vi transfigurarse; y todas las criaturas que ella encierra palpitaron con una vida nueva, y todas elevaron la voz, y esta voz decía:
“Santo, Santo, Santo, es Aquel que ha destruido el mal y ha vencido a la muerte”.
Y el Hijo se sentó en el seno del Padre, y el Espíritu los cubrió con su sombra; y hubo entre ellos un misterio divino; y los cielos en silencio se estremecieron”.
(Palabras de un Creyente, XLI, por F. De LA MENNAIS)
CAPÍTULO PRIMERO
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“Hay un solo Señor, una sola fe, un solo Dios y Padre de todos, que está por encima de todos y entre todos y en todos”. (Pablo, Epístola a los Efesios, 3).
- Creemos en un único Dios.
“La Gran Obra es originariamente el espíritu universal del mundo corporificado en una tierra virgen siendo la primera producción o la primera mezcla de los elementos en el primer punto de su nacimiento”. (Dom Albert BELIN)
Este Dios único puede ser comparado sobre la tierra a un mineral también único en su género. Lo mismo que Dios es Uno en Tres, este mineral está compuesto por tres cuerpos que los filósofos llaman su sal, su azufre y su mercurio.
Nuestro Maestro venerado KAMALA JNANA escribió en su Diccionario Alquímico: “Unidad Trina. Ciertos filósofos cristianos han comparado su mineral a Dios Padre, porque este mineral contiene tres cuerpos diferentes siendo de una misma consustancialidad”.
La Luz saliendo de las Tinieblas, de TACHENUS, nos enseña que “Es de la naturaleza de la luz el no poder aparecer a nuestros ojos sin ser revestida de algún cuerpo y hace falta también que este cuerpo sea apropiado para recibir la luz; Allí donde está la luz, allí debe estar necesariamente el vehículo de esta Luz. He ahí el medio más sencillo para no errar, busca con la luz de tu espíritu la luz que está envuelta de tinieblas y aprende de ello que (es) el sujeto más vil de todos según los ignorantes y el más noble según los Sabios puesto que en él solo la Luz reposa y por él solo ella es retenida y conservada”.
Dios ha querido imprimir su imagen en la Naturaleza, como él es UNO y de esta Unidad derivan tres personas, también ha querido que la materia no fuese sino una y que de esta unidad saliesen tres reinos: el mineral, el vegetal y el animal”.
CAPÍTULO II
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“Nosotros predicamos la sabiduría de Dios, misteriosa y escondida, que Dios, antes de los siglos, había destinado para nuestra gloria; sabiduría que ninguno de los jefes (dirigentes) de este siglo no ha conocido, pues si ellos la hubiesen conocido, no habrían crucificado al Señor de gloria.
Pero como está escrito: “estas son cosas que el ojo no ha visto, que la oreja no ha oído, y que no han sido mostradas al corazón del hombre, cosas que Dios ha preparado para aquellos que lo aman.
Dios nos las ha revelado por el Espíritu. Pues el Espíritu lo atraviesa todo, incluso las profundidades de Dios”.
(PABLO, epístola a los Corintios, 1)
- El Padre Todopoderoso, creador de las cosas que vemos y de aquellas que no vemos. (creador de todo lo visible y lo invisible)
Nosotros compararemos el Padre al azufre todopoderoso, que permitirá la creación de un mundo en miniatura: cielos, tierra, mar... fecundando con su ardiente fuerza masculina el principio femenino contenido en la Piedra de los Filósofos. Gracias al fuego potente encerrado en él podrán ser extraídos y cuidadosamente separados los tres cuerpos ocultos en el mineral de los Sabios.
Se le llama a veces el “Dragón” porque “él detenta en sí una fuerza masculina prodigiosa así como un fuego interno muy violento. Por esta razón no se puede emplear el azufre vulgar. Además en él reside la tintura quintaesencial de la Piedra” nos explica el Diccionario Alquímico de KAMALA JNANA, que completa su enseñanza en el nombre “Apariciones”:
¿Quién podría decir que cuerpos sólidos van a “aparecer” en un balón cerrado, cuando este no contiene más que humo proveniente de tres cuerpos destruidos por el fuego? No obstante estos vapores más o menos espesos no ofrecen ningún aspecto granuloso que pueda recordar al mineral primitivo que contiene la sal, el azufre y
el El mercurio de los Filósofos. Sin embargo poco a poco unos cuerpos esféricos “vaporosos” se dibujan en el humo y este estado (donde la granulación naciente que comprende un cuerpo, un alma y un espíritu, no está todavía sino en el estado fluido) puede compararse a una aportación angélica o a una aportación celeste”.
En las Doce Claves, de Basilio Valentino, fº 95, leemos: “Haz que lo que está en lo alto esté en lo bajo y lo que es visible, invisible, lo palpable, impalpable y nuevamente haz que lo que está en lo bajo sea hecho lo que está en lo alto, de lo invisible lo visible, de lo impalpable lo palpable.
“Esto es todo el arte”.
CAPÍTULO III
__________
“En verdad, yo os digo, aquel que cree en mí hará las obras que yo hago, y las hará más grandes porque yo me voy al Padre”.
(JUAN, evangelio 14)
Y en un señor Jesucristo hijo de Dios engendrado como hijo único del Padre.
Así como el Padre ha engendrado a su único Hijo, nosotros vamos a ver cómo el Sabio, iluminado por la luz divina que aclara sus tinieblas, se convierte en el elegido del Padre y percibe el misterio de la vida. Él sabe cómo de este mineral maravilloso nace la Piedra Perfecta o Piedra de la Sabiduría.
Nosotros compararemos el mercurio o principio femenino a la segunda persona de la Santa Trinidad, al Hijo de Dios, al Verbo. Nosotros tomaremos pues a Jesucristo, revestido de la naturaleza humana en tanto que hijo del hombre y como tal debiendo pasar por las imperiosas leyes terrestres del nacimiento, el sufrimiento y la muerte. Nosotros lo representaremos pues por la granulación en todos los estados: putrefacción, albificación, rubificación. En tanto que hijo de Dios lo representaremos por la granulación perfecta o Piedra Filosofal.
“Yo sé y presiento que los bromistas señalados por el diablo se burlarán de lo que yo escribo sobre el Mercurio interior y exterior, entendiendo por el primero la palabra de Dios, manifestación del abismo eterno y por el segundo el director de la Naturaleza, instrumento de la palabra interior viva y fuerte. Los Sofistas alteran todo esto, diciendo que yo tomo la Naturaleza por Dios; pero que pongan atención a lo que yo escribo; mi estilo no es pagano sino teosófico y su base es más sublime que la del Arquitecto exterior.
(De la Firma de las cosas, Jacob BOEHME)
Hace falta que trabajéis con el mercurio de los Filósofos, que no es el mercurio vulgar, ni nada vulgar en total, sino que según los Filósofos es la primera materia, el alma del mundo, el elemento frío, el agua bendita, la leche virginal, nuestro mercurio mineral y corporal. Él solo completa las dos Piedras, la Blanca y la Roja”.
(SYNÉSIUS)
El Artista no se debe atribuir nada; el Mercurio hace él mismo todos los milagros, después del bautismo filosófico y antes de manifestar el universal; pues hace falta para esta manifestación que todas las formas de la Naturaleza sean cristalizadas y purificadas. Cada forma sigue para ello una vía particular que la conduce a la mar cristalina que resplandece ante el tono de los ancianos, donde ella se transforma en Paraíso; pues el universal es paradisíaco, y el Cristo no ha descendido a la humanidad más que para abrir y manifestar el Paraíso en el hombre. El verbo pronunciador en Cristo ha operado milagros por el Verbo pronunciado en la humanidad y por las siete formas, antes que el universal fuera enteramente manifestado en el hombre, y el cuerpo purificado”.
CAPÍTULO IV
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En el comienzo era la Palabra y la Palabra estaba con Dios y la Palabra era Dios...
En ella estaba la vida y la vida era la Luz de los hombres... Esta luz era la verdadera luz que viniendo al mundo ilumina a todo hombre. Ella estaba en el mundo y el mundo ha sido hecho por ella y el mundo no la ha conocido.
Ella ha venido entre los suyos y los suyos no la han recibido. Pero a todos aquellos que la han recibido, a aquellos que creen en su nombre, ella les ha dado el poder de llegar a ser hijos de Dios, los cuales han nacido, no de la sangre, ni de la voluntad de la carne, ni de la voluntad del hombre, sino de Dios.
Y la Palabra ha sido hecha carne, y ella ha habitado entre nosotros, llena de gracia y de verdad; y nosotros hemos contemplado su gloria, una gloria como la gloria del Hijo único venido del Padre”.
(JUAN, evang., 1)
- es decir de la sustancia del Padre, Dios de Dios, Luz de Luz, verdadero Dios de verdadero Dios, que ha sido engendrado y no creado, consustancial a su Padre.
Vemos, en el presente, que la Piedra perfecta salida del mineral está también compuesta de la misma sustancia, puesto que el Sabio alimenta al “Niño nacido” con la leche virginal, habiendo comprendido que ningún cuerpo extraño al mineral debe ser añadido en la granulación, pues más tarde, cuando el Niño ha crecido, habiendo aparecido las palomas de Diana, le hace falta un alimento más rico; entonces el Sabio, habiendo estudiado los misterios de la Naturaleza, le da un alimento encarnado, que es la propia sangre del mineral, extraída de los tres cuerpos que la componen y verdadera ambrosía de los dioses.
El Padre reconoce la filiación divina de Jesús con el bautismo de Juan Bautista: “Este es mi Hijo bien amado en el que yo he puesto todo mi cariño”. El Espíritu Santo, representado por una paloma, completa esta trinidad; igual que Jesús es el Cristo, el Mesías esperado, igual la Piedra Filosofal surgida del matrimonio del Sol y de la Luna es la Piedra de los Sabios prometida a los elegidos de Dios.
“La Naturaleza se sirve de su naturaleza” significa, nos dice el Diccionario Alquímico de KAMALA JNANA, “que el Artista debe saber servirse de su mineral y utilizarlo estrictamente sin añadirle ningún cuerpo extraño a su naturaleza. Toda adicción que no esté de acuerdo con esta máxima conduce derecho a un fracaso, así pues no lo repetirá jamás”.
Las operaciones del arte son operaciones que no resultan de la adicción de naturalezas extrañas, sino que son debidas a la propia naturaleza tratándose de ella misma”.
(De FILALETEO y ZÓSIMO el “Panapolitain sur la Vertu)
Por esto dijo GEBER: “No añadimos nada extraño sino el Sol y la Luna para la tintura blanca y roja, que no son extrañas, sino que son el Fermento por el cual se hace la Obra”
(Libro de los SYNESIOS)
MISTERIO DE LA TRINIDAD.- “Este misterio divino no puede naturalmente encontrar su solución
tratar de desarrollar la idea maestra superponiendo el comentario de los Padres, bajo el símbolo de Nicea (según el texto copto original), al mineral de los Sabios...
“... En consecuencia de la Fe que fue al principio establecida, nosotros anatematizamos la fe de SABELLIUS que dijo que el mismo es el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo; pues él se equivoca al decir que el Padre es el Hijo, y que el Hijo es el Padre y paralelamente el Espíritu Santo, de forma que estos tres nombres no hacen más que una sola persona. Estas cosas son extrañas a la fe, pues el Padre nosotros lo reconocemos por el Padre, el Hijo por el Hijo y el Espíritu Santo por el Espíritu Santo, aunque los tres no tengan más que una sola realeza y una sola esencia”.
“... El misterio es por lo menos impenetrable. Sólo la Alquimia, que es la Ciencia de la Unidad, puede dar una idea de lo que significan todas estas declaraciones abstractas.
“El mineral de los Filósofos es un mineral compacto, cuyo análisis permite identificar tres cuerpos bien distinguidos, “aunque posean una misma consustancialidad”, es por otra parte porque estos tres cuerpos poseen una misma naturaleza por lo que se atraen y se unen cuando son sublimados juntos.
“La sal es claramente sal, el azufre es azufre y el mercurio es mercurio; sin embargo cuando son unidos los tres, forman un nuevo cuerpo que participa de los tres, pero que no es ya sal, azufre o mercurio filosofal. Como se puede ver, la Alquimia ilustra maravillosamente la declaración de Nicea: El Padre es claramente el Padre, etc... aunque los tres no tengan más que una realeza y una sola esencia”.
(Diccionario Alquímico de Kamala Knana)
CAPÍTULO V
____________“Por esto se ha dicho: “Estando subido en lo alto él ha enviado cautivos y ha hecho regalos a los hombres”. Pues qué significa él ha subido, sino que él también ha bajado, es lo mismo que ha subido por encima de todos los cielos a fin de llenar todas las cosas... Es de él y gracias a todas las ligaduras de su auxilio, por lo que todo el cuerpo bien coordinado y formando un sólido ensamblaje extiende su crecimiento según la fuerza que conviene a cada una de sus partes, y se edifica él mismo en la bondad”.
(PABLO, Efesios, 4)
- Por el que existen todas las cosas, las que están en los cielos y las que están sobre la tierra.
El prodigioso trabajo entra en preparación. El Sabio despierta el fuego secreto dormido en los tres cuerpos escondidos en el mineral y lo excita dulcemente al principio, después con cada vez más energía. Él hace salir el calor y la humedad que están contenidos en él y ve pronto formarse los cielos y la tierra. Habiendo hecho esto, él ha separado con gran arte lo sutil de lo espeso, lo puro de lo impuro. La puerta estrecha que lleva a la misteriosa alquimia es abierta al Sabio amado del Padre.
“Y como todas cosas han sido y son venidas de uno, así todas cosas son nacidas de esta cosa única por adaptación. El sol es el padre, la luna la madre, el viento lo ha llevado en su vientre, la tierra es su alimento, el padre de todo el Thelema de todo el mundo está aquí: su fuerza es completa si ella es convertida en tierra.
“Tú separarás la tierra del fuego, lo sutil de lo espeso, dulcemente con gran industria. Sale de la tierra y recibe la fuerza de las cosas superiores e inferiores...”
CAPÍTULO VI
____________“Dios ha condenado el pecado en la carne enviando a su propio Hijo en una carne parecida a aquella del pecado, y esto con el fin de que la justicia de la ley fuera consumada en nosotros, no según la carne, sino según el espíritu”.
(PABLO, Romanos, 8)
- Quien a causa de nosotros los hombres y por nuestra salvación ha descendido, se ha hecho carne.
Siguiendo su trabajo, el Sabio conoce sus cinco fuegos y sabe conjugarlos armoniosamente, uniéndolos y separándolos; los tres cuerpos una vez sublimados se atraen y misteriosamente un nuevo cuerpo se forma, verdadera amalgama de sal, de azufre y de mercurio. Este cuerpo, en principio gaseoso, endurecerá al enfriarse y cayendo a la tierra alimenticia que queda en el fondo toda llena de impurezas, se solidificará en este compuesto hediondo.
“Cuando la corporificación del niño comienza, Saturno lo coge y lo sumerge en las tinieblas; es aquí cuando Cristo camina sobre la tierra como un extranjero no teniendo más que a Saturno de piedra donde reposar su cabeza·.
(De la Firma de las Cosas, Jacob BOEHME)
Nuestro Maestro venerado KAMALA JNANA nos explica el proceso de esta “Encarnación” (Dic. Alq.) “Los tres cuerpos depurados someramente por cierto, pero separados, son colocados esta vez en un balón bien taponado. Allí bajo la acción del 4º fuego, la sal y el mercurio de los Filósofos se subliman de nuevo los primeros, solamente como esta vez no pueden escaparse, permanecen en contacto con el azufre gracias al 5º fuego indispensable para la mezcla, resulta que el 5º fuego indispensable para la mezcla se incrementa hasta el punto que el azufre de los Filósofos puede por fin sublimarse a su vez, dejando las terrestreidades en el fondo del balón. Sin embargo como estos tres cuerpos gaseosos son de la misma consustancialidad y tienen una atracción irresistible los unos por los otros, una mezcla natural íntimamente proporcionada se crea en el seno de los tres vapores. También a medida que la temperatura baja, se puede ver en medio de ellas cantidades de bolas translúcidas que poco a poco espesan y endurecen”.
CAPÍTULO VII
_____________“Tú eres digno de tomar el libro y de abrir los sellos, pues tú has sido inmolado y tú has redimido para Dios por tu sangre a los hombres de toda tribu, de toda lengua y de toda nación y tú has hecho de ellos un reino y sacrificadores para nuestro Dios y ellos reinarán sobre la tierra.
“El cordero que ha sido inmolado es digno de recibir el poder, la riqueza, la sabiduría, la fuerza, el honor, la gloria y la alabanza”.
(JUAN, Apocalipsis, 5)
- ha sufrido.
Continuando la cocción, el Sabio ve formarse sobre la tierra adámica que encierra el precioso germen una clase de aceite rojizo con franjas de oro, denominado a veces “sello de Hermes” o “sangre de los Mártires”, que es la quintaesencia de la sal, del azufre y del mercurio de los Filósofos. Esta “sangre de los Mártires” es la que alimentará al niño vuelto grande y permitirá a la Piedra cambiada en Luna revestirse la Túnica roja del Cristo victorioso.
Hablando de esta admirable quintaesencia, el buen Nicolás FLAMEL escribió en sus Figuras Jeroglíficas: “Tú tienes aquí pues dos naturalezas casadas de las que una ha concebido a la otra y por esta concepción se ha convertido en cuerpo macho y hembra, es decir se han hecho un solo cuerpo, que es el andrógino de los antiguos que antiguamente han llamado también “Cabeza del cuervo” y los “Elementos convertidos”.
Y podemos leer también en las Doce Claves de Basilio VALENTINO: “Cualquiera que beba de esta fuente de oro siente la renovación de su naturaleza, la supresión del mal, el reconfortamiento de la sangre, el fortalecimiento del corazón y la perfecta salud de todas las partes comprendidas en el cuerpo ya sea interiormente, ya sea exteriormente. Ella abre, en efecto, los nervios y los poros a fin de que la enfermedad pueda ser expulsada y que la salud tranquilamente la reemplace”.
Y he aquí el escollo que evitar, Nicolás FLAMEL nos lo indica sabiamente:
“Lo que ha equivocado a infinidad de artistas que han trabajado sobre la verdadera materia, es que ellos han tomado el “sello de Hermes” por un vaso sellado à la lampe del esmaltador, pero yo creo que hace falta que nuestra materia se haga un sello (zulaque) ella misma, es decir que el gusano de seda se encierre él mismo en su capullo”.
(BUCHERIE, AMY-SAGE, FLAMEL en: Nueva Asamblea de los Filósofos Químicos)
CAPÍTULO VIII
_____________“Era ya sobre la sexta hora y hubo tinieblas sobre toda la tierra hasta la novena hora. El sol se oscureció y el velo del templo se desgarró por el medio, Jesús gritó: “Padre, pongo mi espíritu en tus manos” y diciendo estas palabras expiró”.
(LUCAS, 23)
- ha muerto
El Sabio penetra en el reino de Saturno donde todo son tinieblas y mal olor (hediondez). La muerte y la putrefacción están ahí. Un vaso negruzco y fétido ha aparecido a continuación de las lluvias fertilizantes y de la cocción justificando el axioma: “Todo calor activado en un medio húmedo produce el “color negro”.
Es en esta tierra muy negra y hedionda, en este reino de los muertos donde los gérmenes van a crecer y a fortificarse.
“La fuerza tintórea que fluye de su sangre derramada (J.-Christ) penetra lo más interior de la tierra, resucita a los muertos, rompe las rocas y ocasiona el eclipse total del sol, cuando ella repele todas las partes de las tinieblas hacia la circunferencia y establece la base de la glorificación futura del mundo”. Así escribió de una forma admirable von ECKHARTSHAUSEN en La Nuée sur le Sanctuaire.
CAPÍTULO IX
____________“Pero ahora Cristo ha resucitado de entre los muertos, él es el primero de aquellos que han muerto”. ...
“... Así es con la resurrección de los muertos. El cuerpo es sembrado corruptible, él resucita incorruptible, él es sembrado despreciable, él resucita glorioso, él es sembrado informe, él resucita con plenas fuerzas, él es sembrado cuerpo de animal, él resucita cuerpo espiritual”.
(PABLO, Corintios, 15)
- y ha resucitado al tercer día.
El Sabio sabe que de la muerte viene la vida. Después del estado de la putrefacción o muerte, viene aquel de la resurrección o vida. Los gérmenes, envueltos en su ganga negruzca y maloliente, el sello de Hermes, que los protege, siendo cuidadosamente puesto de lado (aparte?) por el Artista, sufren la prueba del fuego purificador bajo forma de baños de agua ígnea, salen de las tinieblas de la muerte y se vuelven de una blancura resplandeciente. La muerte es vencida. La estrella de la mañana o Luna muy pura aparece.
“Nuestra agua, dice MORIEN, quita la hediondez del cuerpo muerto en el que no hay alma y cuando esta agua haya blanqueado el Alma, la habrá sublimado guardando el cuerpo, ella quita de ese cuerpo todo mal olor”.
Deseo deseado, de FLAMEL)
“Lo mismo que el día, en el Génesis, sucede a la noche, la luz sucede a la oscuridad. Ella tiene como firma el color blanco. Llegados a este grado, los Sabios aseguran que su materia está liberada d toda impureza,
perfectamente lavada y perfectamente purificada. Ella se presenta ahora bajo el aspecto de granulaciones de una blancura resplandeciente”.
(El Misterio de las Catedrales, FULCANELLI)
CAPÍTULO X
____________“Como Elías y Eliseo continuaban caminando hablando, he aquí que un carro de fuego y caballos de fuego los separaron al uno del otro y Elías subió al cielo en un torbellino”.
(II, Reyes, 2)
- y subió a los cielos.
Para la Piedra de los Filósofos llegada al estado de Luna muy pura, muy fija, la subida a los cielos alquímicos significa que la perfección ha sido alcanzada. En efecto, el Sabio embebe (empapa) dulcemente “la Piedra al blanco con la preciosa “Sangre de los Mártires”, renovando las operaciones y pronto, la Piedra se reviste de tintes cada vez más calientes yendo del amarillo al anaranjado ardiente, después al rojo fuego, mágico tornasol de colores vivos, ante los ojos fatigados y deslumbrados del Artista. La Piedra se ha revestido con la túnica púrpura del Cristo victorioso”.
El Sabio convertido en el Elegido del Padre y su confidente posee la Piedra Filosofal o Piedra de la Sabiduría.
“Tomad, hijo mío, la medicina blanca tanta como queráis y metedla en un vaso sobre las cenizas calientes donde la dejaréis desecar como las cenizas mismas. Añadid enseguida el agua del sol que habréis puesto aparte y que habréis guardado para esta operación. Continuad entonces el fuego de 2º grado hasta que se seque. Dadle todavía de la misma agua y sucesivamente embebed (empapad) y desecad hasta la rubificación y se licúe como la cera y resbale como yo he dicho sobre la lámina inflamada. Entonces esta materia será perfecta y roja. Pero, recordad que todas las veces que la empapéis no deberéis poner más que el agua solar que haga falta par cubrir el cuerpo y eso se observa exactamente- - por temor a que el Elixir se sumerja y se ¿oscurezca? “.
“... Procederéis por orden hasta la perfección de la medicina, a saber hasta que el poder de la digestión del fuego la convierta en polvo muy rojo que es el verdadero Aceite de los Filósofos, la piedra sanguinaria, el coral rojo, el rubí precioso, el Mercurio rojo y la Tintura roja”.
(Libro de los SYNESIOS)
“Además, recuerda comenzar la rubificación por la aplicación del mercurio (naranja-rojo), pero apenas hace falta verter de él y solamente una o dos veces, según tu veas, pues esta operación se debe realizar por fuego seco, sublimación y calcinación secas”.
CAPÍTULO XI
____________“A Aquel que nos ha amado, que nos ha lavado nuestros pecados, por su sangre y que nos ha hecho reyes y sacerdotes de Dios, su Padre, a Él la gloria y el poder de los siglos”.
(Apoc. JEAN, Prólogo) Pues el Hijo del hombre debe venir a la gloria de su Padre con sus ángeles; y entonces él devolverá a cada uno según sus obras”.
(Mat., 17) He aquí, yo os diré un misterio: “Nosotros no moriremos todos, sino que todos seremos cambiados en un instante, en un guiño de ojo, con la última trompeta. La trompeta sonará y los muertos resucitarán incorruptibles y nosotros, nosotros seremos transformados”.
(PABLO, Corintios I, 15)
- de donde él vendrá a juzgar a los vivos y a los muertos.
A la hora del Juicio el verdadero Sabio ve sus largas y penosas horas de vigilia, de trabajo, de meditación y de plegarias magníficamente recompensadas.
Así como nosotros lo dice el muy sabio Raimundo LULIO, “los verdaderos Sabios conocen por los efectos de la Piedra Filosofal que ellos han operado bien y recogen el fruto de su labor, de sus trabajos y de sus penas, es decir que su Piedra reducida a polvo puede transmutar el metal vil en oro, mientras que los otros sopladores, falsos sabios y falsos filósofos no encuentran más que cenizas y polvos y están condenados toda su vida al fuego eterno de sus hornos, sin poder jamás tener éxito”.
Después yo vi un gran trono blanco y a aquel que estaba sentado en él...
Y yo vi a los muertos, los grandes y los pequeños que estaban ante el trono. Los libros fueron abiertos y otro libro más fue abierto, aquel que es el libro de la vida. Y los muertos fueron juzgados según sus obras de acuerdo con lo que está escrito en los libros...
Y la muerte y la permanencia de los muertos fueron arrojados a la laguna de fuego...
Cualquiera que no fuese encontrado escrito en el libro de la vida fue arrojado a la laguna de fuego”. (JUAN, Apoc., 20) Tomaremos entre tantos otros la transmutación descrita por FIGUIER:
“El Elector de Maguncia hizo él mismo la proyección. Fue un pequeño botón grueso como una lenteja, que estaba rodeado de goma adragante para reunir el polvo; él puso este botón en la cera de una vela, puso esta cera en el fondo de un crisol y por encima 4 onzas de mercurio y lo puso todo al fuego. Extrajeron un oro fundido que formaba rayos muy rojos que de ordinario, son verdes”.
CAPÍTULO XII
_____________“Cuando el Consolador haya venido, el Espíritu de verdad, él os conducirá a toda la verdad, pues él no hablará de sí mismo, sino que él dirá todo lo que haya escuchado (comprendido) y os anunciará las cosas que están por venir.
Él me glorificará porque él tomará lo que está en mí y os lo anunciará.
Todo lo que tiene el Padre está en mí, por lo que yo he dicho que él tomará lo que está en mí y os lo anunciará”.
(JUAN, 16)
“Cualquiera hablará contra el Hijo del hombre, y le será perdonado, pero cualquiera hablará contra el Espíritu Santo, y no le será perdonado ni en este siglo, ni en el siglo por venir”.
(MATEO, 12, 32)
- y al Espíritu Santo
El Espíritu Santo, personificado a menudo por el agua del bautismo purificador o las lenguas de fuego, representa en la Gran Obra el elemento primordial indispensable que el Sabio debe saber extraer cuidadosamente y transformar siguiendo sus necesidades en agua, tierra, aire y fuego.
Es esta agua ígnea la que une al azufre y al mercurio de los filósofos. Ella es la que permite la cocción, la que regenera lavándola la piedra leprosa y la reviste de su túnica blanca como la nieve, símbolo de la pureza reencontrada.
Es además esta agua que no moja y el fuego que no arde los que el Sabio debe meter prudentemente de lado en cantidad suficiente para permitir la llegada de la Estrella de la Mañana anunciadora del triunfo de la luz sobre las tinieblas.
“Si cualquier cosa es reducida a cenizas y tratada según el Arte, esta sal podrá entonces llegar a ser por el bien hacer del fuego lo que había sido antes de su destrucción y su disección... Un artista, cualquiera que sea que no tenga las cenizas, no puede confeccionar la sal para nuestro arte”.
(Doce Claves, de Basilio VALENTINO)
“Ella es el Espíritu que alimenta y vivifica todas las cosas y por medio del cual la Naturaleza actúa en el universo. Ella es la fuerza, el comienzo, el medio y el fin de la Obra”.
(Libro de los SYNESIOS)
“Pues aquellos que él ha conocido anteriormente, él también los ha predestinado a ser semejantes a la imagen de su Hijo, a fin de que su Hijo fuese el primer nacido entre varios hermanos y aquellos que él ha predestinado, él también los ha llamado y aquellos a los que él ha llamado, él también los ha justificado, y aquellos a los que ha justificado, él también los ha glorificado”.
(PABLO, Romanos, 8)
Pueden estas simples páginas ser agradables al Padre y ayudar a mis Hermanos a encontrar a través de las tinieblas la vía real que lleva a la Luz.
MESSE Y ALQUIMIA
Por JETHRO (Adecto)
MISA Y ALQUIMIA
por JETHRO
Jamás un alma cristiana estuvo ando me fue dado el poder poner en aralelo los diversos arcanos de la Santa Ciencia y el desarrollo de la Santa Misa. ¿El sacerdote es un alquimista que lo ignora? ¿O tal vez lo sabe? ¿El Ritual Romano ha sido establecido por un Adepto de los tiem
No, el paralelismo existe únicamente porque la verdad es una y no puede haber más que un solo camino para lle
l uno, la Santidad para el otro. El resultado final permite sin embargo permite operar milagros a los dos servido
¿Por qué el desarrollo de la Santa Misa casa tan bien cronológicamente con las operaciones alquímicas? Simplem
uímico”, que sirve de control a toda idea, a toda concepción. Cuando un hecho, una idea, no ncajan en el orden cronológico de las operaciones de la Gran Obra, podemos decir que ese hecho o esa concepc
esentará en definitiva y para él solo los 4 lementos, su fuego y su vaso. El Sacerdote hará lo mismo; antes de toda celebración, él confeccionará el AGUA BENDI
mismo en que el Adepto rociará su agua de fuego.
de agua bendita. Es entonces cuando el magnífico canto resuena: “Tú me rociarás Señor con el hisopo, y yo seré purifica
agua que es bendecida el sábado santo en la vigilia de Pentecostés así como cada domingo en la cristía, animada por un poco de sal igualmente bendita que sirve para la aspersión colectiva y purificadora de la asistenc
más emocionada que la mía, cu p
pos antiguos?
gar a ella..., un camino estrecho, árido y lleno de dificultades, pero TODO RECTO.
El Adepto y el Religioso no pueden más que adoptar esta vía para alcanzar su fin: la Piedra Filosofal para e
res de Dios.
ente porque describe la vida de JESÚS, la CUAL (como las de los enviados de Dios), se adapta no puede ser mejor a esta VERDAD ÚNICA, de donde todo ha salido. La alquimia no es realmente más que un medio “material”, “q
e
ión ideológica es erróneo. La Misa, reflejando la vida de Nuestro Señor, no puede sino cuadrar con el Magisterio. Nosotros vamos, por otra parte, a estudiar su desarrollo.
Todo es maravilloso y sorprendente a la vez. Antes de toda operación el alquimista debe confeccionar su Agente Principal o AGUA PERMANENTE o también AGUA QUE NO MOJA LAS MANOS, como dice Basilio VALENTINO. Para ello se servirá de productos cáusticos, agua, un filtro, fuego y obtendrá “su sal”, su SPIRITUS MUNDI (ESPÍRITU DEL MUNDO), esta sal que repr
e
TA, para ello, él también se servirá de agua, de sal, de un filtro y animará el todo por la invocación del Espíritu Santo contenido en sus plegarias.
La analogía desde el principio es llamativa, la continuación no lo es menos. Operación alquímica y comienzo del Santo Oficio ofrecen el mismo ritual. Después, el Alquimista pone en su vaso su Materia Prima molida, inerte y sin vida (azufre, mercurio y sal de los filósofos impregnadas de terrestreidades); ella no tomará vida, movimiento y exaltación más que en el instante
En religión sucederá lo mismo, los fieles reunidos en la iglesia representan el cuerpo pecador, manchado por sus faltas y sus pasiones. Cada uno de estos fieles es comparable a un fragmento de Materia Prima; como ella es un compuesto trino (cuerpo, alma y espíritu). Esta reunión no comenzará verdaderamente a vivir, a animarse y a elevarse más que en el momento en que el Sacerdote la bendecirá, es decir, la rociará con algunas gotas
do, tú me lavarás y más que la nieve, yo seré blanco. Ten piedad de mí, oh Dios, según Tu gran misericordia”.
Pero ¿qué hay más blanco que la nieve? Esta nieve que centellea y brilla con mil fuegos bajo el sol durante el día, a la vez que permite orientarse también en las noches más oscuras. La sal filosófica ¿no es comparable a estos cristales de nieve sin mancha? CANSELLET en su Alquimia escribe: “En el plano mágico y religioso, es el
sa
do, revestido con el amito, el alba, el cinto, la estola y su capa violeta, él sumerge l cirio en el agua diciendo: ”Que descienda a este contenido la “fuente de la virtud del Espíritu Santo”.
onfitero) onfesión, reconociendo así su debilidad y su imperfección. Él reza por los asistentes y por él mismo. La asamble
a, se ve exaltada, ella también; oración ardiente de los fieles sube entonces hacia el cielo como los vapores minerales suben en el atanor. La Gracia
falsos pasos, para no apresurarse demasiado, en una palabra ara evitar mil tentaciones; así, como por “casualidad”, es justo lo que dice el Oficiante subiendo al altar: “Alejad Señor t
censamiento del Altar (Piedra Perfecta) y de los fieles se remonta a los primeros días de la Iglesia y RÍGENES mismo ha hecho mención de ello. El empleo del incienso es muy significativo. Él sube hasta Dios como u
reputada por despedir un “dulce olor”? ¿No es lla la primera medicina?
” por la que el Alquimista pone un vestido blanco a su Piedra? Es lo mismo que dice asilio VALENTINO cuando escribe: “Pero eso no puede ser hecho a menos que toda el agua no sea desecada y el cielo
l Alquimista en una operación simbólica similar, embebe de “Sangre” su Piedra al blanco.
quí todo cambia, el corazón, el lenguaje, las obras. Así, como recuerdo de la muerte del Señor, dice el Sacerdo
ella son una sola cosa, tan solamente ella lo perfecciona sin cualquier otra cosa”. El Sacerdote por su parte completa un ritual similar cuan
e
Es preciso admitir que hasta aquí el simbolismo es llamativo, el agua, la sal y el fuego son los principales excipientes. En los dos casos, la confección de esta agua es un acto indispensable.
Desde el principio de la Santa Misa, el Sacerdote bajo el altar invoca al Eterno recitando la (C C
a exaltada es comparable entonces al comienzo de SOLVE en la Gran Obra, la materia trina “rociada” (de agua que no moja las manos), es decir proveniente de esa sal blanca y cristalin
la
desciende sobre los primeros regenerándolos por el fuego del Espíritu Santo, mientras que caen las granulaciones regeneradas por el fuego primordial. El buen FLAMEL acaso no dijo: “Haz que la concepción se haga en la bajo del vaso (mineral etíope), y que la generación de la cosa engendrada se haga en el aire (nacimiento de las granulaciones en los vapores)”.
He aquí nuestro paralelismo presente: la granulación nueva se aloja en las terrestreidades y los fieles “espiritualizados” son ellos también simbólicamente depurados, pero estando bañados siempre en la materialidad terrestre. Todos imploran la misericordia del Padre. En este estado, el alquimista llega él también a un punto crucial. Él debe implorar al Eterno para no seguir
p
oda tentación y todo lo que pueda alejarnos de vuestro santuario”.
Después es el Gloria, seguido del Credo, los que resuenan. Dios ha escuchado las plegarias de la asamblea. El alquimista también entona un Gloria y un Credo. Él ha realizado los siete trabajos de Hércules y ha vencido a los toros encantados, como dice FLAMEL. Él ha salido de este laberinto que hace perecer a tantos sopladores.
El sacerdote en este instante entona: “Que nuestros pecados sean borrados” y el alquimista podría responderle: “Es lo que yo hago, yo quito la lepra de mi piedra”.
El in O
n símbolo de devoción, llenando la Iglesia y a los asistentes de un dulce perfume balsámico. La Hostia es elevada entonces. Por su parte, la Piedra al blanco ¿acaso no es
e
El Padrenuestro, que eleva las almas y traduce la línea de conducta de los fieles, sigue a continuación. Es este Padrenuestro el que el Alquimista seguirá paso a paso. Después el Agnus Dei (Cordero de Dios) le sucederá, anunciando la certidumbre de que por el Cordero todos los pecados son perdonados; ¿así no es por la sal “simbolizada por un ángel
B
y la tierra con todos los hombres no sean juzgados por el fuego”, lo que confirma CALID cuando dice: “Si no lo desecáis, si no lo volvéis bien blanco, si no lo animáis haciendo que entre el alma en él, y si no le quitáis su mal olor, no habréis hecho nada”.
La cronología, no se puede negar, no puede ser más perfecta.
Llega entonces la Comunión. El Sacerdote renueva el gesto de la Cena, él coge la Hostia y bebe el Vino convertido en la Sangre de Cristo. E
A
te, pan vivo, que das la vida al hombre, conceded a mi alma no vivir más que para vos”. El Alquimista, por su parte, simboliza su operación por un Pelícano que se abre el costado para alimentar a sus crías con su sangre.
“Oh prodigio increíble, el pande los Ángeles se convierte en el pan del hombre”, el oficiante con las dos mat
la Obra.
te la celebración de la Santa Misa), diremos que debe ser de oro o de plata dorada en su interior. Los dos colores que simbolizan la luna y el sol
nto a sus constituyentes. Qué decir también de la analogía que existe entre la hostia “pura” y sin mancha y la placa de cera “pura” de abeja que sirve para envolver las partículas de polvo filosofal a lo largo de las proy
y Alquimistas son elegidos de Dios; también, no se puede más que deplorar el error popular, que tiende a dejar entender que la Alquimia no es más que una ciencia humana que no debe servir más que para fabricar
omo la Hostia consagrada da la santidad a las almas enfermas y mancilladas, la Piedra Filosofal ennoble
que está privado de ella (leed “e bebido al rojo”), jamás obtendrás lo que tú buscas”. No hace falta más que interpretar fielmente lo que el Sace
en él, que el oficiante (verdadera Piedra Filosofal) va a poder cristianizar de alguna manera a todos los comulgantes.
dice el buen FLAMEL: “Un grano teñirá y convertirá en muy perfecto metal (oro o plata) atrayendo y alejando de sí toda materia impura y extraña
mo se constata, Sacerdotes y Alquimistas son hombres de Dios. Si ellos trabajan sobre materiales muy dif
misterio y recordemos todos siempre que Todo está en Uno que Uno está en Todo.
erias del Sacramento Eucarístico efectúa la doble operación que el Alquimista realiza.
La consagración de estas dos especias corresponde a las sublimaciones que componen toda la segunda parte de
En cuanto al Cáliz (del cual no parece inútil evocar el papel indispensable duran
alquímico nacientes en el atanor. Así, ya se trate del oro metálico o de oro alquímico, los dos metales son semejantes en cua
ecciones. Las dos son seccionadas encima de un vaso; la primera permite la transustanciación, la segunda la transmutación.
Igual que en cada fragmento de la Hostia se encuentra el cuerpo del Cristo redentor, lo mismo en cada partícula de la Piedra Filosofal se encuentra la esencia áurica.
Sacerdotes
oro, mientras que su meta esencial es testimoniar la veracidad de un concepto. C
ce a los metales viles indiscutibles. Los dos planes coinciden siempre.
También, cuando CALID declara: “Si tú no haces entrar el alma en el cuerpo m
rdote recita durante su comunión: “Sangre preciosa, sed pues además la sangre y el alma de nuestras almas. Amén”. Así es en virtud de esta transformación divina que se opera
Podemos decir que su “virtud Divina” se ha vuelto multiplicadora, puesto que a él se le permite transmitir la gracia celeste a ciertos fieles.
En Alquimia, esta última fase se llama transmutación. Escuchemos lo que , que se le había unido en su primera coagulación”.
Así, co
erentes, no es menos cierto que el desarrollo de los dos sacerdocios es el mismo. Demos gracias al Eterno por habernos desvelado su
y