KRIYA YOGA DARSHAN
KRIYA YOGA: TEORÍA Y PRÁCTICA
SWAMI SHANKARANANDA GIRI
Prólogo a la edición en español
La sabiduría de un maestro es infinitamente variada y abarca lo creado y lo no creado. Sin embargo sus enseñanzas suelen girar siempre en torno a ciertas premisas básicas, a ciertas directrices que serán los pilares de la vida del discípulo. Cuanto más escucho a mi maestro más consciente soy de la simplicidad de la vida espiritual y de nuestro constante empeño en buscarle trabas, problemas, peros y dudas. A menudo ocurre que la mayoría de la gente asiste a charlas y cursos de yoga, meditación, etc., esperando oír hablar de temas cargados de misticismo y misterio, de ángeles, mundos astrales, etc. Sin embargo, el papel del maestro no consiste en alimentar nuestro ego con datos e información que como mucho satisfarían nuestra ansia intelectual. Lejos de todo esto, su labor radica en enseñarnos a gatear, a caminar, a correr, y finalmente a volar hacia el infinito, y esto puede ser tan simple que no nos baste, tan simple como respirar, tan simple como Iswara Pranidhana.
Kriya yoga no es una técnica que se practica una o dos veces al día sentado en tu habitación con los ojos cerrados. La meditación está basada en la respiración, y nosotros respiramos constantemente, por lo tanto la meditación, al igual que la respiración, ha de ser constante.
“Si estás esperando a llegar a casa para meditar, estás perdiendo el tiempo” (Baba)
Ciertos discípulos de Shreeyukteswarji solían escribirle contándole sus prácticas de meditación:
“Guruji, hoy me he sentado a meditar y he hecho 200 kriyas (respiraciones)”. “Maestro, ayer estuve meditando e hice 300 kriyas”.
Él solía contestarles: “Muy bien, muy bien, ahora sólo tienes que contar las kriyas que no has hecho entre meditación y meditación”.
Cuando discutía con mi maestro los detalles de la traducción de este libro al español, él me dijo: “Cuando acabes de traducir este libro serás un maestro”. Sus palabras, como de costumbre, escondían un significado muy profundo.
Por mi parte espero que no te limites a leer este libro, sino que lo “traduzcas”, porque sin la práctica las palabras no son más que palabras.
Introducción
Un libro de yoga sólo puede transmitir conocimiento teórico e intelectual; sin embargo es importante que el conocimiento provenga de un maestro realizado que haya atravesado la experiencia. Todo lo que cualquier autor escriba y revele acerca de su vida, sus experiencias o su conocimiento, no es más que mera teoría para el lector.
Del mismo modo que un profesor se guía por las instrucciones de un libro competente para instruir a sus alumnos, la práctica del yoga debería ser ejercida según las instrucciones de un maestro realizado, permitiendo una verdadera comprensión del conocimiento explicado en los libros.
Sin un maestro y sin práctica, el lector sólo albergará un entendimiento superficial, en el mejor de los casos intelectual. En este caso el riesgo de error es grande, pudiendo infundir ilusión e imaginación.
Sin un maestro y sin práctica, un libro puede ser peligroso. Un libro de yoga requiere concentración. Si es leído sin atención o de una manera casual, en el tren o durante momentos robados, entonces el conocimiento que podría ser retenido será sólo superficial y carente de profundidad.
Este no es un libro ordinario sobre Kriya Yoga. Las técnicas son descritas de un modo claro y detallado. El lector encontrará más detalles sobre las técnicas de lo que nunca se ha escrito antes. Sin embargo, debo recordar al lector, que al aplicar la práctica se necesita de un instructor cualificado que de consejo y guía de un modo útil y práctico a través del progresivo desarrollo espiritual, evitando así los eventuales errores en la práctica.
Prefacio
Cuando me convertí en monje en el ashram de mi maestro decidí firmemente no escribir ningún libro ya que no quería infundir sobre la gente ideas superficiales sobre el
Kriya Yoga.
Shri Yukteswarji solía decir que es mejor permanecer en silencio que escribir o hablar sobre cosas que puedan confundir a la gente en lo concerniente a la espiritualidad.
Cualquier cosa que un monje o supuesto maestro dice es a menudo tomado por verdad evangélica y seguido ciegamente. Ejemplos como este son numerosos. Si las palabras son buenas y correctas los resultados serán buenos, si son de naturaleza psicológica o intelectual, los resultados estarán situados en ese nivel.
Kriya yoga debe ser ante todo practicado y profundamente experimentado. Mis
discípulos franceses me rogaron insistentemente- "Baba, no queremos hacerte cambiar de opinión, pero por el beneficio de los principiantes y de todos los kriyabanes, sería muy provechoso que escribieses acerca de aquello sobre lo que hablas cada día- tus enseñanzas y tu guía, que es realmente esencial. Sabemos que quizá no accedas a nuestra petición, pero aun así, rezamos a los maestros para que te motiven". De algún modo he sido directa e indirectamente instruido por Shreeyukteswarji para escribir todo esto. Nunca doy un paso sin consultar a mi gurú y paramgurú. Siempre siento como en mis charlas, es Shreeyukteswarji quien habla. Con la ayuda de mis discípulos franceses, este libro ha sido publicado en inglés. Este obra está dedicada a ellos y a todo sincero buscador que sigue un camino espiritual, tanto en el Este como en el Oeste.
Jati desha kala samaya navachhinnah sarva bhauma maha vratam. (Patanjali, Yoga Sutras, 2-31)
Parte 1
La ley de la creación
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La totalidad del universo es una manifestación del Absoluto. El estudio de la espiritualidad significa el estudio de la ley de la creación. Para comprender el camino espiritual es necesario asimilar como tuvo lugar la creación y como la Divinidad descendió hasta la materia. De este modo evitaremos cometer errores y perder el tiempo.
Aquí es preferible definir la ley de la creación de un modo resumido y es mejor narrarlo desde la materia hasta Dios que a la inversa: en primer lugar tenemos los objetos materiales (el mundo material- bastu jagat); en segundo lugar, los órganos de la acción (karmendriyas), que son los maestros de los objetos materiales -los Karmendriyas pueden modificar objetos materiales, incluso la naturaleza modifica el mundo material, considerándose este hecho como la karmendriya del Todopoderoso-; en tercer lugar, los órganos de los sentidos (jnanedriyas), que son los maestros de los órganos de la acción; en cuarto lugar están los sentidos, los cinco tanmatras: olfato, gusto, vista, tacto y oído, que son los maestros de los órganos de los sentidos; en quinto lugar encontramos los elementos (panchabhuta): tierra, agua, fuego, aire y éter (khiti, apa, tej, marut y vyom); en sexto lugar, la espina dorsal humana, el maestro de los elementos.
Me gustaría profundizar un poco más en lo que acabamos de exponer. Es muy extraño que todo el sistema, comenzando desde los objetos materiales hasta los elementos (panchabhuta), esté centralizado en la espina dorsal. Así mismo, la naturaleza es guiada por el Todopoderoso a través de su eje divino (la divina espina dorsal), donde el sistema solar y los sistemas estelares son sostenidos y conducidos. Así como los efectos de las conjunciones de los planetas y estrellas crean depresión y exaltación en el espacio, del mismo modo, estos resultados también afectan a la tierra y a la espina dorsal humana. De algún modo, la espina dorsal sostiene todo el sistema de su cuerpo. La exaltación y depresión, la expansión y contracción de la vida humana, es dirigida a través de sus propias posiciones planetarias y el estado de los elementos ( panchamahabhuta ). Esto significa que cada elemento es la manifestación de cada planeta: la tierra es Saturno,
una parte (medio-cielo) de la creación.
La segunda parte y el séptimo paso de la creación es el cerebro, el maestro de la espina dorsal. (El cerebro no es sino otra parte de la espina dorsal o la espina no es sino otra parte del cerebro). El octavo paso es chitta. Chitta no tiene una traducción directa al
inglés o al español. Ha sido definido en numerosas ocasiones por muchas almas realizadas como subconciencia, conciencia, súper conciencia y conciencia cósmica. Chitta tiene otros nombres, como chetana, chaitanya, chit, chidananda y es mencionado en diecinueve ocasiones en los Yoga Sutras de Patanjali.
El noveno paso es la respiración, el maestro de chitta; el décimo es prana. Por encima del décimo está Dios en sí mismo (observa el esquema). Esta es la ley de la creación en orden invertido: desde Dios hasta la materia. La materia incluye ausadhi
(vanaspati). 10 PASOS DE LA CREACIÓN Dios 1. Prana 2. Respiración 3. Chitta 4. Cerebro 5. Espina Dorsal 6. Elementos 7. Sentidos
8. Órganos de los Sentidos 9. Órganos de la Acción
Todos los seres son una manifestación del Alma. Sin embargo, la primera manifestación del Alma es sunyam, cero absoluto, el vacío (el elemento éter). Los Vedas dicen: "etasmata atmani akasha sambhuta." Tras el vacío el Alma desciende hasta la materia, alcanzando la parte más densa antes de ascender de nuevo.
Akasha vayuh, vayurh agni, agnir apah, apoh prithivi: el éter o vacío crea aire, el aire crea fuego, el fuego crea agua y el agua crea tierra.
Luego, en orden ascendente: prithivi aushadhi (vanaspati), aushadhi prana, prana manah, manah jnana. La Tierra crea alimento (el remedio), el alimento crea prana o fuerza vital, el prana crea mente, la mente crea el conocimiento y su contrapartida, la ignorancia. El conocimiento crea ego, el cual a su vez crea ilusión, seguido de chitta, la última manifestación del Alma.
Después de que todos estos pasos han sido establecidos, aparecen los vrittis (chitta vrittis), acciones o manifestaciones de chitta. Los vrittis están divididos en cinco mentes, de aquí en veinticinco partes compuestas, consistiendo cada una de ellas en dos pranas (aires, respiraciones), creando de este modo cincuenta tipos diferentes de aire o respiración en el cuerpo humano.
La ley de la evolución podría ser descrita del siguiente modo: hemos descendido del Norte, uttarayana - el cráneo, donde el Alma mora- hacia el Sur, dakshinayana, y hemos de elevarnos de nuevo hacia el Norte.
Por lo tanto, los diez pasos de la creación pueden ser descritos como los doce pasos de la manifestación del Alma: Atma. El Alma es nuestro principal interés. Antes de la creación el Alma carecía de forma, era vacía e indeterminada. El Alma quiso manifestarse a sí misma y convertirse en ser del Divino Ser. Toda la creación es este ser divino, incluso las plantas, los animales y la tierra; mas, para ser consciente de ello, para darse cuenta, la forma humana es necesaria. El Ser Divino aparece cuando el nivel humano es alcanzado o sobrepasado.
Cuando el Alma comenzó a aparecer, su primera manifestación fue la vacuidad, el vacío (akasha). La segunda manifestación fue aire (vayu); la tercera, fuego (agni); la cuarta, agua (apah) y la quinta, tierra (Prithivi).
La mitología hindú nos cuenta que el Alma detuvo su proceso de creación cuando intentó crear seres en el agua. Numerosos seres inteligentes y formas de vida aparecieron. Algunos de estos seres poseían espina dorsal, como peces y anfibios, pero sus espinas eran horizontales, mientras que se requiere de una espina dorsal vertical para que tenga lugar la conexión magnética entre la criatura y el Alma. El Alma trató de crear seres que se mantuviesen en posición vertical, pero debido a la presión del agua aparecieron animales con espaldas redondeadas, como la tortuga (Kachhapa). Luego fueron apareciendo reptiles, como los cocodrilos, y algunos tipos de lagartos que comenzaban a
moverse entre el agua y la tierra. La siguiente creación, que tuvo lugar en tierra seca, fue el cerdo salvaje (Varaha), inmediatamente después de los cocodrilos y las tortugas.
Después llegaron los animales con carácter racional, (Narasingha - el Dios León), pequeños homínidos con cualidades divinas (Vaman), seres humanos salvajes y, más tarde, seres humanos civilizados (Aryaputra, humanos con perfección, por ejemplo:
Parashuram, Ram, Krishna y otros). A esto se refieren las diez reencarnaciones de la
historia humana según la mitología Hindú.
Habiendo fallado el intento en el agua, el Alma creó seres en la tierra, ya que en ésta, la fuerza magnética puede fluir de arriba a abajo y viceversa. Hierba, plantas y árboles fueron creados. Como pilares, eran incompletos, ya que no habían sido dotados de órganos de los sentidos para percibir, expresarse o sentir. Por lo tanto el Alma trató de manifestarse a sí misma de otro modo, creando seres con órganos para sentir. Algunos de estos seres eran enormes e intentaban mantenerse erectos sin éxito, permaneciendo en una posición horizontal la mayor parte del tiempo. Esta es la razón por la cual no pudieron desarrollar el sexto sentido, chitta.
Creó entonces más animales correspondiendo a sentidos específicos para proveerles de su sensación particular. De esta forma, la serpiente, que no es otra sino una espina dorsal, representa el sentido del oído, el más agudo de todos los sentidos, emergiendo del vacío. A esto se debe que la serpiente no posea oídos, ya que su cuerpo entero está creado como el sentido del oído. El elefante posee una gruesa piel y representa el sentido del tacto. También representa el elemento aire. La mosca con sus grandes ojos representa la vista, que a su vez se corresponde con el elemento fuego, que está asociado con la luz; por ello, las moscas son atraídas por la luz, volando de este modo hacia el fuego, donde perecen. Abejas y abejorros representan el gusto; estos insectos mueren en su búsqueda del néctar de las flores. El gusto esta asociado con la fuerza vital, bija, o la semilla, por este motivo su cuerpo entero es un símbolo del sexo. Estos insectos fecundan flores, pero carecen de vida sexual. El ciervo representa el olfato. Todo el cuerpo del ciervo percibe a través del olfato. Los animales que han desarrollado el sentido del olfato, como los perros, son muy cercanos a las cualidades de la tierra.
dorsales no permanecían en posición vertical. Esto es por lo que el hombre fue creado. En una posición vertical, el hombre posee los cinco sentidos más uno sexto adicional, chitta. De este modo, el ser humano fue creado con todo el conocimiento. Chitta es la raíz de todos los vrittis (acciones), y la fuerza vital se encuentra a sí misma enteramente absorbida por los vrittis (acciones del conocimiento). El alma se encontró a sí misma prisionera y necesitó liberarse de la jaula que los vrittis habían creado a través de los sentidos, (prakriti).
La liberación es a menudo interpretada como algo que tiene lugar cuando la muerte llega; el alma individual es liberada y va al cielo, o se funde en el Alma. Mas, si este alma individual no es liberada de los sentidos, cómo es esto posible? La libertad de la muerte es bien diferente de la liberación en vida. La verdadera liberación consiste en liberarse de los sentidos. Los hábitos sobrevienen a la hora de la muerte, de modo que los hábitos creados durante esta vida de acuerdo con nuestras tendencias, son llevados con nosotros cuando morimos.
Prayana kale manasa achalena, bhaktya yukto yoga balena chaiva; bhrubor madhye prana mabesa samyk, satam paramam purusam upeti divyam.
(Bhagavad-Gita: 8-10).
La fuerza vital es absorbida por los sentidos (acciones causadas por las sensaciones), por lo tanto el alma no es liberada. Hemos permitido a los sentidos dirigirnos a través de toda nuestra vida. Por esta razón hemos desarrollado un sentido en particular, el hábito o forma de pensar de acuerdo a nuestras tendencias y temperamento. Cuando la muerte llega, este hábito sale a la superficie automáticamente y prevalece, y nuestra fuerza vital (prana) es atraída hacia él. De este modo, no hay liberación, ya que la fuerza vital individual se mantendrá retenida por esta tendencia o hábito. A la hora de la reencarnación, cuando el alma individual toma otro cuerpo, trae consigo todas las cualidades o hábitos que existían en su existencia previa.
cejas, entonces, en el momento de la muerte, esta será la cualidad que prevalecerá. Una vez que la fuerza vital ha sido habituada a penetrar la glándula pituitaria (bhruva), la persona vive constantemente en Brahman, volviéndose uno con el Alma, interactuando en el mundo material y al mismo tiempo permaneciendo desapegado. Sin este hábito uno actúa en el mundo material y se implica a si mismo con un carácter primitivo.
El vivir constantemente en Brahman otorga a la persona el ir más allá de los pensamientos, tanto positivos como negativos. Esta es la definición concreta de espiritualidad.
Cómo podemos volver al Alma?
Una vez conocidos los diferentes pasos de la creación, es fácil descubrir como volveremos al Alma. Hemos venido del Alma y debemos volver al Alma por el mismo camino por el cual vinimos. El camino sólo es uno, pero las técnicas para recorrerlo son numerosas.
Las escrituras nos han enseñado que por medio de la meditación es posible alcanzar el estado sin forma: Rupam rupa bibarjitasya bhabatu dhyanena yat vikalpitam; stutwa
anirbachaniyata akhilagurum. durikrutya janmaya. Sin embargo, es importante que
desde el momento en que comenzamos a practicar la meditación, utilicemos una técnica correcta, la cual nos permitirá alcanzar el estado sin forma.
Los libros nos enseñan muchas cosas; santos y sabios han escrito acerca de sus experiencias y han indicado diferentes formas de realizar el Alma. Entre todas las técnicas que tenemos para elegir, debemos usar la discriminación en nuestra elección.
Cuando un principiante desea aprender a tocar un instrumento musical, ¿cómo realiza su elección? Si no es aconsejado por su profesor y no tiene conocimientos musicales, ni tiene claro que camino tomar, podría acabar comprando cualquier instrumento de baja calidad a un alto precio.
Ashastra vihitam ghoram tapyante ye tapo janah, dambhohankara sanjuktah karma raga balanvitah (Bhagavad-Gita: 17, 5)
Si no se encuentra la técnica apropiada, si no es conforme a las escrituras, en vez de seguir un camino que nos lleve a la realización, desarrollaremos ego, rigidez, deseos, ira y energías perjudiciales.
Cómo podemos distinguir las técnicas correctas de las incorrectas? Es difícil discernir, sin embargo, el Katha Upanishad (2, 23- 24) nos da una lista de prácticas que no nos llevan a nuestro objetivo: "El Ser no puede ser realizado a través de la concentración en objetos externos, ni por medio de visualización o imaginación, tampoco mediante charlas o lectura, no puede ser alcanzado escuchando o leyendo libros o escrituras sagradas, no puede ser realizado a través del gusto, olfato, ni por la más elevada forma del intelecto (na medhaya, na bahuna srutena, ya me baisa brunate tena
labhya, sa soi atma vi brunate tanuswam)". Este verso indica claramente qué podemos
practicar y qué debemos evitar.
Sin embargo, hay gente que dibuja un pequeño punto en una pared donde fija su atención, o se concentran en dibujos que representan chakras o en la llama de una vela. Desde luego, este tipo de prácticas puede provocar diversas experiencias fantásticas, el individuo podría percibir dos o tres luces en vez de una, o quizá como la llama crece creando un rayo de luz que le penetra en una explosión de felicidad. Diferentes tipos de experiencias son posibles pero todas ellas no son más que alucinaciones. Cuando se trata de técnicas psicológicas, las experiencias que se obtienen de ellas son psicológicas, del mismo modo que la práctica de técnicas intelectuales otorgan únicamente experiencias intelectuales.
Nuestro objetivo es mucho más elevado, muy por encima de todas estas experiencias, por encima de lo positivo y lo negativo. Estamos buscando la verdad, la cual se aloja en el asiento del Alma; estamos tratando de obtener el estado sin forma, nirvikalpa . El Bhagavad-Gita y la Biblia nos enseñan que nada más que la respiración, o fuerza vital, prana, (Pranakrishna / vida Crística) puede alcanzar el Alma. Por lo tanto, la verdadera
espiritualidad está basada en la respiración, prana; es interior y es el maestro espiritual quien enseña las técnicas al discípulo. Krishna dijo: Mamekam saranam braj: Yo soy el único en quien refugiarse. Jesús dijo lo mismo: Yo soy el único camino al alma. La mayoría de la gente ha malinterpretado estas palabras, pensando que Krishna y Jesús hablaban de un modo personal e individual. No hablaban como un ser individual, sino
como aliento de vida. Abajananti mam mudha manusi tanumasrita: La gente ignorante no se da cuenta que soy el único existente en cada cuerpo humano como respiración de vida o respiración de fuego. Esta puede tener diferentes nombres, tales como Rama, Krishna, Shiva, Jesús, Moisés, etc...
Cómo puede la fuerza vital alcanzar el Alma? Cuando hablamos de fuerza vital nos referimos en realidad a pranavayu, respiración. La fuerza vital se puede manifestar de muchas formas, como ira, miedo, tristeza, ansiedad, nerviosismo, celos, envidia y ego, así también como de sus contrapartes, que son positivismo, amor, compasión, gozo, confianza, calma y generosidad. Esta lista es infinita.
Poseemos cuarenta y nueve/ cincuenta tipos de pranavayus que resultan en forma de diferentes cualidades y estados internos. Sin embargo la respiración ( prana ), que nos permite alcanzar el Alma, no es uno de los pranavayus .
Patanjali nos dice en sus Yoga Sutras (2, 49), que deteniendo la respiración, separándola, esta se sutiliza: tasminsati swasapraswasayor gatirvichhedah pranayamah. Esto se obtiene mediante entrenamiento y perseverancia. El adepto alcanza un estado donde ni inhala, ni exhala, ni sostiene la respiración. Para obtener estos resultados, se requiere de una técnica precisa. No es necesario retirarse del mundo o convertirse en monje alejándose de esposa, hijos o padres. Es posible conocer el Alma llevando una vida normal; es la técnica la que nos llevará allí.
En otros tiempos, monjes y santos llevaban vidas corrientes, estaban casados y tenían hijos, siendo al mismo tiempo seres altamente realizados. Lahiri Mahasaya, Shreeyukteswarji y muchos otros, son recientes ejemplos de seres realizados que han vivido en familia. Patanjali nos enseña en los Yoga Sutras (2, 31), que estas técnicas respiratorias pueden ser practicadas por cualquier persona, independientemente de su religión, clase social, edad o nacionalidad: jati desh kala samayanavachhinnah sarvabhauma mahavratam.
En el dibujo de la página 8 podemos observar cómo asciende el Alma: La Tierra crea alimento, que es el remedio y la medicina (vanaspati), así como la raíz de nuestra fuerza vital. De hecho, el alimento contiene vida en una forma muy sutil. La Tierra fue creada por el Alma para permitir el desarrollo de formas de vida diferentes a las que existían en el agua. La vida en el agua no tenía éxito y estaba lejos de la más elevada meta de la
creación. La Tierra es el punto final de la manifestación del Alma, Atma, y la raíz que permite el desarrollo de la vida humana. Desde este punto podemos ir a través del orden ascendente en la creación, que incluye los mismos elementos pero de un modo más completo, permitiéndonos encontrar vida en una forma perfeccionada.
La fuerza vital fue creada en el quinto paso de la manifestación del Alma. En el octavo paso, que corresponde al quinto pero en orden ascendente esta vez, la fuerza vital es acompañada ahora por amor, dulzura y compasión. El quinto paso contiene agua, que está asociado con el gusto, la sexualidad y el placer.
Ascendiendo, en el noveno paso, encontramos fuego y mente. En este nivel dos fuerzas antagónicas se manifiestan, la una tirando hacia arriba y la otra hacia abajo. Esto provoca alteraciones, equilibrio y desequilibrio en la vida, atracción por la forma o por lo sin forma. Vida y alimento en un lado, mente en el otro.
Este centro en el cuerpo es particularmente importante porque en él encontramos la mente material y la mente espiritual, la mente material y la sutil. Los resultados del alimento, el sexo y el placer alcanzan este centro y componen el punto de inicio hacia lo que se sitúa en un plano más elevado. La mente se mezcla con todo, sexo y alimento, así como ego y vista. Sin la mente nada puede conseguirse. También es el punto de inicio de
maya o ilusión. La manifestación del fuego es la luz.
El décimo paso de la manifestación del Alma es el conocimiento. El conocimiento se transforma en ego. Maya, ilusión, ya ha hecho aparición (paso noveno), acarreando consigo no sólo duda, celos, nerviosismo y todas las demás manifestaciones del aire caracterizadas por ausencia de estabilidad y rechazo por restricciones, sino también sus opuestos como fe, calma, confianza, estabilidad y generosidad. La manifestación del aire es la vibración.
El paso undécimo es la vacuidad, el vacío. La vacuidad crea paz y su opuesto, ausencia de paz, ilusiones, errores, visiones y todo tipo de alucinaciones, todo aquello que surge de la imaginación. La manifestación del vacío es el sonido.
En el duodécimo paso, la manifestación del Alma es chitta. Una vez que el Alma ha alcanzado el nivel de chitta y sólo entonces, adquiere la capacidad de describir cosas.
Chitta se divide en cinco órganos de la acción, karmendriyas, y cinco órganos de los
(acciones o manifestaciones), tanto internos como externos, ya que chitta es una manifestación del Alma.
Es muy fácil para el lector confundir los diez pasos de la creación con los doce pasos de la manifestación del Alma. Aquí aclararé simplemente la diferencia entre los dos: En los diez pasos de la creación, estos descienden desde Dios a la materia o ascienden desde la materia hasta Dios, mientras que los doce pasos de la manifestación del Alma describen el proceso de un modo circular desde Dios hasta las características humanas (seis pasos en orden descendente) y luego desde estas vuelta hacia Dios (seis pasos en orden ascendente).
El papel de chitta es de gran importancia debido a que controla todas las acciones internas y externas. Chitta es el controlador. Tanto si quieres estar dentro o fuera, chitta controla y actúa de acuerdo a necesidades internas o externas. El resultado es que cualquier cosa que veas u oigas es vritti (acción , manifestación), procedente de chitta.
Chitta también actúa como guía para las acciones internas. Sin chitta, estas no son
posibles, y todas ellas se manifiestan gracias a chitta, estas acciones son los vrittis. Sin controlar chitta, es imposible alcanzar el estado de meditación.
Todas estas explicaciones sobre la creación y los diferentes pasos de la manifestación del Alma tienen como único objeto una correcta comprensión de lo que chitta es. Esta comprensión es esencial para percibir lo que es la meditación. En el segundo verso de los
Yoga Sutras, Patanjali explica que el yoga consiste en detener los vrittis (acciones,
manifestaciones) de chitta: yogah chitta vritti nirodhah.
Chitta es la última manifestación de Dios, y es aquí donde la verdadera espiritualidad comienza. Cuando la mente está quieta (estacionaria), no hay sensaciones externas. Cualquiera que sea tu camino espiritual o práctica de yoga, no olvides que el objetivo es alcanzar el estado sin forma, que es obtenido cuando las manifestaciones de la mente se detienen. La práctica de técnicas que te encierren en una forma, visión o color bajo el pretexto de ser preliminares, no te conducirán a este estado y sólo conseguirán que su acceso sea aun más difícil.
Parte 2
Información general sobre el yoga
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Vivimos en una era en la cual la palabra yoga es malinterpretada, lo cual origina confusión, mas las cosas no deberían ser así. Tenemos la impresión de que el yoga es algo extraordinario, difícil, que no concierne al hombre ordinario. Esta es una falsa idea. Yoga es en realidad algo muy simple y concierne a nuestra vida diaria, de hecho, es el centro de nuestra existencia que proviene de las raíces de la vida.
Debido a numerosas teorías, acciones erróneas y múltiples malentendidos, yoga se encuentra abandonado, incluso rechazado por un gran número de personas. Yoga está ligado a nuestra creación, a la creación de la humanidad. Consiste en mantenerse anclado a nuestro origen, en encontrar la fuente original de la creación y permanecer siendo uno con ella.
Especialmente ahora, en este período de la nueva era, existen varias técnicas. Todas las ciudades poseen hoy en día supermercados espirituales, y cada uno de ellos es muy tentador. Además, hay cursos espirituales de fin de semana o de un mes, incluso de un año, que acaban con un examen de carácter intelectual, satisfaciendo así a los alumnos con un diploma o título. Este tipo de enseñanza es una verdadera lástima. No importa cuanto autodominio o autocontrol se obtenga de dicha práctica, importa que el alumno aprenda muchas palabras espirituales como atma, alma, nirvana, karma, akarma,
vikarma, drasta, sakshi, rajásico, tamásico, sátvico, vidya, avidya, bramhan, maya, samadhi, autorrealización, etc... Esto hace del yoga o de la meditación un asunto de
crítica por el público en general e incluso por miembros familiares. Así, el estudioso del yoga vive en la fantasía de creer ser un ser muy elevado, quizás un ángel enviado a la tierra.
Yoga es una ciencia muy profunda, por encima de toda religión y dogma. Del mismo modo en que los niños juegan a ser padres o madres sin tener idea de lo que en realidad esto representa, el juego de la religión es comparable a la juventud frente a la vida adulta, sin saber que es la espiritualidad en realidad, a lo cual el yoga nos da acceso directo. Yoga está basado en fuerza vital ( pranashakti ), que no es más que respiración; esto es auténtica espiritualidad.
La creación original es llamada VEDA, que significa conocer, percibir, realizar nuestros derechos en esta vida. El derecho humano esta dividido en cuatro pasos en nuestro camino hacia la realización, siendo estos los cuatro Vedas: La primera manifestación de cualquier deseo o pensamiento, sea malo o bueno, es comparada con el Rig Veda; cuando el deseo se materializa se compara al Yajur Veda, surgido para unirse; el estado de gozo tras esta materialización es comparado al Sam Veda; tras su completa satisfacción, habiendo sido culminado, ya no puede ser disfrutado por más tiempo, este es el estado de atharva comparado al Atharva Veda. Los mencionados Vedas son comparados a un pájaro cuyas alas las componen el Jyotir Veda, creación astral (astrología), y el Ayur Veda, aspectos médicos y medios para el mantenimiento de la vida.
Al comienzo de la creación aparecieron cinco elementos en la esfera astral- astral significa astrológico- y desde este plano fueron apareciendo todas la criaturas vivas así como el mundo material, como ha sido explicado en el primer capítulo de este libro.
La fuerza vital original se fue completando progresivamente en su manifestación, dando lugar a la humanidad, que supone la perfección de todos los seres. Existen numerosos otros mundos y seres, incluso a pesar de que no los conozcamos. El cuerpo humano es lo suficientemente perfecto como para permitirnos explorar la totalidad de la creación, con sus incontables planetas y estrellas. El yoga otorga la completa evolución del ser humano.
El verdadero yoga está basado en la respiración, la espina dorsal y el cerebro. Su verdadero significado es la unión entre la respiración de vida y la respiración del alma ( prana y atma ). Es chitta vriti nirodh, sangligna manasa, nirbisayam manah y sólo puede ser alcanzado mediante Iswara pranidhana.
El origen del KRIYA YOGA
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Yoga es tan antiguo como la creación. Se ha manifestado progresivamente a través del plano astral y del plano físico hasta alcanzar al hombre. Ha sido transmitido por los siglos de los siglos de maestro a discípulo y registrado en las sagradas escrituras.
El origen del Kriya yoga puede ser encontrado en el inicio de la creación, y es llamado "verdadero conocimiento solar". El Bhagavad-Gita (4, 1) dice: "Yo enseñé este yoga inmortal al Dios Sol; él se lo transmitió a Manu (su hijo) y este a su vez lo impartió a su hijo Eqhuaku"
Antes de Lahiri Mahasaya, ha sido introducido o transmitido de tanto en tanto a través de diferentes encarnaciones por santos y sabios de este mundo. Cuando debido a grandes cambios y catástrofes naturales la técnica está a punto de desaparecer, alguien viene a salvarla y reintroducirla.
Esta técnica es comentada en los Upanishads y Krishna la enseñó a Arjuna, como relata el Bhagavad-Gita; de nuevo, la técnica fue presentada por Maharishi Patanjala, quien escribió un texto conocido como "Los Yoga Sutras de Patanjali" para el desarrollo espiritual de la humanidad. Este texto es utilizado como referencia y posee autoridad en el campo del yoga.
Los Yoga Sutras de Patanjali, también conocidos como los Aforismos del Yoga, comprenden cuatro capítulos:
1. Samadhi Pada, explica la meta final del yoga, su objeto y las reglas a seguir. 2. Sadhana Pada, explica como ha de practicarse.
3. Vibhuti Pada, indica como se manifiestan los resultados de nuestra práctica (sadhana).
4. Kaivalya Pada: El estado Único, unión con el Ser, cómo es experimentado en la vida diaria. El yogui percibe que todas las acciones provienen del alma; él experimenta paz interior, felicidad y equilibrio, los cuales constituyen el principal objeto de la creación.
El segundo capítulo habla sobre la Sadhana, y explica el significado de la meditación. El primer sloka dice:
'Tapah svadhya ishvara pranidhanani Kriya yoga'
Aquí describe con gran claridad el significado de kriya, cómo practicarlo y cuáles son los cimientos de esta práctica.
tapa: significa fuego, calor.
svadhyaya: son dos palabras; "sva": el ser interior y "adhyaya": estudiar, realizar, conocer, conseguir dominio sobre, leer.
Ishwara: significa el poder viviente, el Señor, energía, y está compuesto de tres palabras: i- shwa- ra; I o ee-kar significa inhalación, como dicen las escrituras "eekarey prabhishyanti". El sonido eekar es el prana entrante.
Swa, o "swakarey dharayanti" significa el sonido swa-kar, yo mismo- ese ser interior, el que está sosteniendo, el que está entre la inhalación y la exhalación, entre la vida y la muerte. Esto significa que no estoy ni vivo ni muerto, sino algo por encima. Si quieres poner un nombre a este estado, este podría ser el Ser Maestro, ese swayam- ese yo.
Ra-kar, es la exhalación, como vida muerta, Prana muerto, manifestación.
Esto significa que el Kriya está basado en inhalación y exhalación, está basado en tu Prana, y que hay una técnica exacta que seguir.
Maestros de la tradición
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Un yogui de los Himalayas conocido por el nombre de Babaji Maharaj, enseñó
Kriya Yoga a Lahiri Mahasaya el siglo diecinueve. Se dice que este yogui se encarna cada
vez que es necesario volver a encender la llama del Kriya yoga. La historia del encuentro de Lahiri Mahasaya con Babaji es relatada en el libro “Autobiografía de un Yogui” de Paramahansa Yogananda. Lahiri Mahasaya obtuvo la más alta realización por medio del
Kriya Yoga. Pronto se hizo famoso y muchos discípulos vinieron a él. Enseñó Kriya yoga
tanto a monjes como a laicos.
Uno de sus discípulos más avanzados fue Sri Yukteswar, quien también fue un hombre casado. Más tarde se hizo monje y fue conocido como Swami Shreeyukteswar. Un gran astrólogo, él creo una forma de astrología a la que llamó Astrología Cósmica. Este sistema establece la relación entre los planetas, las estrellas estacionarias (nakshtra), los signos del zodiaco y los centros energéticos (chakras) situados en el cuerpo humano (en la espina dorsal). Esta astrología está ,por lo tanto, en directa relación con la práctica del Kriya yoga.
Shree Yukteswarji tuvo numerosos brillantes discípulos, entre ellos, Paramahansa Yogananda, autor de la citada “Autobiografía de un Yogui”. Él fue uno de los primeros yoguis Indios en venir al oeste. Residiendo en los Estados Unidos, tuvo un importante papel en la difusión del Kriya Yoga en el mundo.
Entre los discípulos de más alta realización de Shree Yukteswarji, se encuentran: Swami Narayana Giri, su discípulo más cercano, Swami Satyananda Giri y Sri Bhupendranath Sanyal.
Kriya Yoga, que es bien conocido en India, se ha expandido considerablemente en el
Oeste desde 1920 con la llegada de Yogananda a los Estados Unidos, lugar donde enseñó
Kriya yoga de acuerdo con el deseo de su maestro. La transmisión de su enseñanza ha
continuado sin interrupción desde entonces. Muchos maestros han venido y siguen viniendo a los países occidentales a enseñar Kriya Yoga en su forma original para que pueda llegar a todo el mundo.
Hoy en día, Swami Shankarananda Giri transmite sus enseñanzas del mismo modo en que las recibió de sus maestros a todas aquellas personas que deseen recibir instrucción en este camino como medio de evolución espiritual.
Fue muy afortunado al tener la posibilidad de servir a muchos maestros de Kriya yoga (Brahmachari Sushilanardajee, Swami Sevananda Giri, Swami Vidyananda Giri, y Swami Satyananda Giri), y algunos de ellos quisieron hacerle su sucesor (Prakash
Shri Yukteswar Swami Satyananda Giri Paramahansa Yogananda Swami Narayana Giri Swami Hariharananda Giri Swami Shankarananda Giri
Linaje de maestros de Kriya Yoga desde Mahavatar
Babaji hasta Swami Shankarananda Giri
Lahiri Mahasaya Mahavatar
Babaji Maharaj
Bramhmachari, Swami Atmananda Giri - quien fue el secretario de Yogoda Satsanga Society). Sirvió al Swami Hariharananda Giri durante unos 30 años con quien trabajó activamente como su mano derecha en la difusión del mensaje del Kriya yoga en la India y en el extranjero durante 13 años (1974 - 1987). Debido a algunos cambios introducidos por su maestro en el método de la enseñanza, se echó atrás y comenzó a trabajar independientemente, manteniendo la técnica en su forma original. Algunos antiguos discípulos de la India y el extranjero que habían sido iniciados en Karar Ashram, Puri, en los años 60, estaban en contra de dichos cambios en el método de enseñanza y quisieron que él continuase enseñando de acuerdo al método tradicional. Desde entonces se han creado muchos centros en la India y el extranjero y se mantienen gracias a su activo apoyo y participación.
Swami Narayana Giri
-Discípulo de Shreeyukteswarji
_______________________________________En la India el maestro espiritual ocupa una posición muy importante. La espiritualidad sólo puede ser comprendida en la relación maestro-discípulo. En la tradición monástica India, se espera que el discípulo sirva al maestro durante toda su vida. A través de su servicio obtiene las enseñanzas de su gurú, teóricas y prácticas, y al mismo tiempo adquiere sus cualidades.
Las escrituras dicen: Tat vidhi prani patena pari prashnena sevaya, significa que el discípulo obtiene el conocimiento de su maestro a través de su humilde servicio y de preguntas juiciosas y adecuadas.
De entre todas las diferentes vías para recibir conocimiento, el servicio al maestro es considerado la mejor y la más difícil a su vez. Este es el camino que el Swami Narayana decidió recorrer. Fue discípulo de Shreeyuktewarji durante unos veinte años y dedicó toda su vida a este incomparable maestro hasta su mahasamadhi, el abandono de su cuerpo.
Jamás trató de aprovecharse de su privilegiada posición al lado de su gurú. Un discípulo normalmente espera convertirse en maestro algún día, mas el solía decir: "Siempre seré feliz de ser tu discípulo y servirte; no deseo convertirme en maestro y alejarme de ti". Incluso después del Mahasamadhi de Shriyukteswarji no quiso iniciar a nadie. Sólo si algún verdadero buscador con un serio deseo de conocer el Kriya yoga solicitaba su atención con insistencia, entonces sí que lo consideraba, y acababa dándole la iniciación. Él solamente tuvo unos diez discípulos en su vida. Solía decir que un auténtico discípulo vale más que iniciar a miles. Con frecuencia usaba un dicho muy común en Bengalí: Guru mile lakh lakh, shishya mile ek; "hay cientos de miles de maestros, pero es extrañísimo encontrar un solo discípulo verdadero"
Shreeyukteswarji era particularmente estricto, por lo que se hacía realmente difícil permanecer con él por mucho tiempo. Sin embargo, el Swami Narayana decía que su maestro era un león entre los yoguis. La mayoría de sus discípulos no podían cumplir con sus requerimientos, siendo incapaces de seguir las normas establecidas. El Swami Narayana fue el único que aceptó sin fallo alguno la estricta disciplina, y el único que
permaneció a su lado hasta el final.
Durante el tiempo que pasó con su maestro, poco a poco, el Swami Narayana se fue volviendo indispensable para Shreeyukteswarji, quien solía decir: "Él es mi Prabhu", un apelativo cariñoso que significa: el Dios que todo lo da. Por supuesto, Swami Narayana era totalmente devoto y considerado hacia él. El nombre permaneció y pronto fue conocido solamente como Prabhují.
Prabhují nació en la familia Pradhan, en el pueblo de Naogaon, bajo la comisaría de policía de Sabang en el Oeste de Bengala. Durante su niñez su nombre era Kenaram, y fue criado en el pueblo de Bhisindipur, en el distrito de Khelna, al Oeste de Bengala, por dos tíos maternos llamados Ishwar Chandra Maiti y Sareswar Maiti. Ambos estaban casados. Sareswar Maiti y su mujer no tuvieros hijos, falleciendo él a la temprana edad de cuarenta años. Ishwar Maiti tenía una hermana pequeña llamada Allhadi, que estaba casada y vivía en Naogaon. Allhadi no tuvo hijos y enviudó pocos años después de su boda, trasladándose finalmente a Bhisindipur donde permaneció con sus hermanos. No tenemos información acerca de los padres de Kenaram. Normalmente en la India no se investiga el pasado de un monje. Uno puede preguntar por cualquier cosa menos por sus progenitores. Por este motivo no sabemos acerca de sus padres. Podemos deducir fácilmente que, si se crió con sus tíos, fue porque debió perder a sus padres siendo niño, aunque no podemos asegurarlo.
A la edad de seis o siete años Kenaram se trasladó a Bhishindipur para vivir con su tío, donde continuó con sus estudios. A los ocho años Kenaram fue a la Ganga Sagar Mela con su tía Allhadi. En aquel tiempo, esta celebración era un lugar de peregrinación muy famoso. Una vez en la Mela, Kenaram se perdió de su tía. Según recordaba Prabhuji este evento, alguien le llevó al campamento de Shreeyukteswar, que se encontraba cerca del ashram de Kapil Muni. Kenaram comenzó a llorar; para calmarlo, Shreeyukterwar le dio unos caramelos y le pregunto quién era. Tras escucharle, Shreeyukteswar anunció su nombre por un altavoz de mano, de esos tipo "embudo", solicitando que su tía pasara por allí a recogerle .
Camino a casa, Kenaram preguntó ansioso a su tía acerca del piadoso santo, y ella espontaneamente exclamó- ‘Ore Sarbonash! Armi to unake dhanyabad dite
preguntas de Kenaram y le contó todo lo que sabía acerca del Swami, incluyendo que él era el más prominente maestro en Kriya en toda Bengala, y que solía ir a la Mela cada año.
Aunque Kenaram volvió a casa, no pudo olvidar los momentos que pasó con Shreeyukteswarji en su campamento. Mientras, en casa, Kenaram era forzado por su tío a realizar mucho trabajo, y a menudo recibía malos tratos de él. Kenaram repetía a su tía, "tu me perdiste y él me encontró (Shreeyukteswarji), por lo tanto ahora soy su propiedad. Me resulta muy difícil seguir aquí de este modo" Una y otra vez Kenaram pedía a su tía que le llevase a su ashram.
Para satisfacer los deseos de Kenaram, Allhadi le presentó a Srinivas Hajra, quien vivía cerca de un ashram en Bhisindipur. Un día, Hajra llevó a Kenaram a Ijmailchhak para averiguar el paradero de Shreeyukteswar Giri Jee. Tras obtener algo de información, se fueron a la congregación de Kriya yoga en Durgapur, donde Kenaram vio a Shreeyukteswar Giri Jee por segunda vez. Esta vez fue a cierta distancia, y Kenaram no quiso acercarse a él para ocultar su profundo interés por este gran hombre y su ashram, donde él sabía que algún día, tras dejar su casa, iría a vivir con el gran maestro.
A los doce o trece años, Kenaram dejó su casa y se fue directamente al ashram de Shrirampur, cerca de Howrah. Masima (masima significa tía) sabía que, inevitablemente, Kenaram se iría tarde o temprano en buscar de Shreeyukteswarji, por lo tanto, ni ella ni nadie de la familia salió en su busca. Después de unos días, Masima fue a Shrirampur para dar sus bendiciones a su sobrino y desearle éxito en el divino camino.
Tras escuchar atentamente a Shreeyukteswarji Giri Jee, Kenaram se rindió a los pies de loto de su maestro para servirle de ahí en adelante. A esa temprana edad, el maestro inició a Kenaram en Kriya yoga. Kenaram estuvo en Shrirampur con su maestro alrededor de dos años. Después se trasladaron a Puri, a Karar Ashram, donde Kenaram permaneció durante veinticinco años aproximadamente. Tras tomar Sanyas, Shreeyukteswar Giri Jee nombró a Kenaram como Swami Narayana Giri.
Una vez, el tío de Kenaram, Ishwar Maiti, estaba de peregrinaje en Puri para tomar
darshan (tener un vislumbre) de Lord Jaganath (Deidad Hindu). Swami Narayana Giri se
encontraba fuera del ashram comprando vegetales y accidentalmente se encontró con él. Mirándose mutuamente, ninguno fue capaz de controlar las lágrimas. Swami Narayana
Giri llevó a su tío al ashram para que se quedase allí unos días; al final de su estancia, Ishwar Maiti pidió a su sobrino que se fuera con él a Bhisindipur, mas esto era inconcebible para el Swami.
Como no había sucesor para heredar las propiedades de Ishwar Maiti, este, donó todo lo que poseía (las tierras pertenecientes a Iswar Maiti, Sareswar Maiti, Allhadi y la madre de Kenaram) al Swami Narayana Giri. Cuando Shree Yukteswarji dejó su cuerpo en 1936, Prabhují se trasladó a Bhisindipur donde estableció un ashram en una propiedad a la cual dio el nombre de su maestro: Shreeyukteswarji Ashram. Cada año, Prabhují volvía a Puri para las celebraciones del equinoccio, en las que se celebraba el aniversario de la fundación de Karar Ashram por Shreeyukteswar. Permanecería allí durante un mes meditando en el sepulcro de su maestro para volver luego a su ashram.
Tras el fallecimiento de Ishwar Maiti, sólo quedaba Masima para cuidar del ashram, y como todavía se mantenía activa, se convirtió en una gran bendición para éste. Permaneció allí por el resto de sus días y pronto fue la masima para todos los monjes que moraban o visitaban el ashram. Era una mujer muy dulce y tenía un don para la cocina. Cualquier cosa que preparaba tenía siempre un sabor exquisito. Su especialidad, por la que fue recordada con gran amor durante mucho tiempo, era el dhal, en el que ponía una especia llamada randhuni, que crece alrededor del ashram, haciéndolo delicioso para todo aquel a quien lo servía.
En 1954, Prabhují creó una sociedad a la que transfirió todas sus propiedades. La sociedad estaba compuesta por los siguientes miembros: Rabinarayan Bramhachari (más tarde conocido como Swami Hariharananda Giri), Jatindranath Sasmal, Shambhunath Nath and Bhupati Samant.
Entre todos ellos, Jatindranath Sasmal actuaba como secretario del ashram; era un pequeño terrateniente del área y solía servir a Prabhují con gran devoción para el desarrollo del ashram. Aunque no era discípulo directo de Prabhují, recibió los altos Kriyas de él. Durante mi estancia en el Ashram de Sri Yukteswar en Bhisindipur, observé que cada mañana y tarde, Jatin Babu solía venir al ashram para meditar y después conversar un poco sobre el desarrollo y el progreso del ashram, y planear los próximos días. Por aquel tiempo sus hijos eran jóvenes y toda la familia estaba también entregada al servicio interrumpido de Prabhují. No exagero al decir que su contribución al ashram
fue incomparable. Contribuyó a salvar la propiedad del ashram de unos vándalos que querían usurparla en nombre de un movimiento político.
Muchos viejos discípulos de Shreeyukteswar como Bhim Babu, Mukherji Babu y otros, solían venir desde diferentes pueblos como Handol, Panpara, Sabang, para meditar y aprender técnicas avanzadas de Prabhují.
La primera vez que conocí a Prabhují, él estaba en Puri. Había venido a Karar Ashram por las celebraciones anuales. Cuando le vi, estaba sentado, solo y tranquilo, mientras los demás estaban ocupados haciendo algo. Causaba gran impresión, vuelto siempre en su interior. Cuando me acerqué a él e hice una reverencia, me invitó a sentarme a su lado haciendo un gesto con la mano, sin mediar palabra. Tras unos minutos me habló, y puedo recordar con claridad cada palabra que dijo:
"¿Cómo te llamas?" "Krishna"
"¿Dónde estás alojado?, ¿en el ashram?" "Sí"
"¿Con quien has venido?" "Con mis abuelos"
"¿Has venido a ver?" "No, ha tomar la iniciación"
"Muy bien, muy bien, muy bien. Creo que tu meditarás. Sabes, yo era muy joven cuando tomé la iniciación de Shreeyukteswarji. Y, ¿Cuándo vas a iniciarte?"
"Mañana"
Y tomé la iniciación al día siguiente en presencia de dos maestros- Prabhují Swami Narayana Giri y Swami Hariharananda Giri. Luego, visité a Prabhují cada año que venía a Puri. A menudo me hablaba de Shreeyukteswarji y de la relación maestro-discípulo. Fui profundamente motivado por sus palabras y el deseo de ir a vivir al ashram crecía en mi.
Más tarde, tuve la gran oportunidad de pasar un año con él en su ashram en Bhisindipur, Bengala. Él siempre estaba activo, y era difícil servirle porque no aceptaba que nadie le sirviera. Si yo hacía algo por él, al momento venía tras la meditación con un vaso de leche, o si algo no estaba en su sitio en mi habitación, él lo ordenaba inmediatamente. Siempre trataba de servir a los demás, mas no aceptaba ser servido.
Nadie lavó jamás su ropa, por ejemplo. Fue siempre muy generoso y compartía incluso un único mango de su árbol con varias personas. Nunca gastaba dinero en cosas innecesarias y poseía un gran sentido del ahorro.
Durante este período, llevé una vida de recluso en su ashram, sin ver prácticamente a nadie, lejos del bullicio de la vida ordinaria. Aunque yo había meditado con regularidad durante unos cuantos años, él me enseñó todos los Kriyas de nuevo, y particularmente me instruyó en los altos Kriyas. Fui muy afortunado, ya que no solía enseñar estos kriyas mas que en muy raras excepciones. También compartió conmigo su preocupación al ver que algunos maestros estaban modificando la técnica. Él también conocía la astrología cósmica de Sri Yukteswarji, y la utilizaba para ayudar a la gente cuando era necesario.
Luego llegó el tiempo de ir a Puri para las celebraciones del aniversario de Karar Ashram. Allí la gente le preguntaba si sabía qué había sido de Krishna Baba, que era como la gente me llamaba, ya que nadie sabía que yo había pasado todo el año con él.
En su vejez me decía una y otra vez cual era su último deseo: "He servido a mi gurú toda mi vida, ahora sólo deseo morir en Puri, en Karar Ashram, y tomar refugio a sus pies. Esa será mi última gran tirtha (peregrinación)." Todo fue de acorde a su deseo, excepto que no pudo ser enterrado al lado de su gurú, debido a circunstancias imprevistas.
Un año antes de su mahasamadhi (fallecimiento), dejó su ashram en Bengala para trasladarse a Puri. Tenía muy buena salud en aquel entonces. Un mes y medio antes de dejar su cuerpo vino a visitarme a mi ashram en Bhubaneswar para bendecirlo con su sagrada presencia. Le pedí que se quedase, pero me contestó: "Baba, ya sabes que he dejado mi ashram para venir a Puri, mi único deseo es estar cerca de mi gurú. Mi tiempo se ha acabado. De ahora en adelante permaneceré solamente allí, y no malgastando mi tiempo de aquí para allá."
Como parecía estár en tan buena forma y tan sano, era difícil imaginar que dejaría su cuerpo tan pronto. Llegó el día en que se puso enfermo y hubo de ser trasladado al hospital. Él sabía perfectamente la hora en que entraría en mahasamadhi. Dijo, "cuando la muerte llega, ha de ser en forma de enfermedad, yo no me curaré."
Hubo una pequeña tregua en su enfermedad, y yo aproveché para volver a Bhubaneswar, a fin de atender ciertos asuntos que requerían mi presencia. Pedí a Kalika
Baba que cuidase de él mientras tanto. Al día siguiente, cuando me encontraba en el dentista por un chequeo rutinario, este me hizo una herida sin querer, causándome una hemorragia. Al pasarme un vaso de agua para que me enjuagase la boca, se me resbaló de la mano y se rompió en mil pedazos al caer contra el suelo. Sentí aquello como un mal presagio y al poco recibí una llamada del ashram para que fuese urgentemente a Puri, al lado de Prabhují. De camino, un cuarto de hora antes de llegar a Puri, sentí que ya era demasiado tarde, que Prabhují ya había dejado su cuerpo.
Cuando llegué, todos aquellos próximos a Prabhují estaban allí esperándome, Kalika Baba, Brahmachari Raghvananda, y su cercando discípulo el abogado G. C. Parida, así como otros.
Prabhují entró en Mahasamadhi en Puri el 31 de octubre de 1985 a las 16.30 horas. Yo quería llevar su cuerpo a Karar Ashram de acuerdo a su última voluntad, pero no se me permitió cumplir su deseo. Tuvimos que llevarle al crematorio, en Puri, donde su cuerpo fue incinerado en un lugar especial (Swargadwar). Sus cenizas fueron minuciosamente recogidas y llevadas al ashram de Bhubaneswar.
Esto tuvo lugar en el año 1985, y desde entonces todos sus discípulos sienten su protección y su bendita presencia en el ashram. La escuela- ashram, que recibe más de 1200 alumnos, recibió su nombre: Prabhují English Medium School.
Prabhují solía hablar sobre la vida de su maestro. Una de las muchas historias que solía contar relata un triste evento que transformó la vida de Shreeyukteswarji:
Shreeyukteswarji nació en una rica familia de terratenientes. La tradición familiar era llevar una vida de reyes, comiendo ricos manjares, vistiendo ropas caras e yendo de caza. Sin embargo, a Shreeyukteswarji no le gustaba este estilo de vida y particularmente rechazaba la caza. Por esta razón no recibía mucha consideración de sus familiares, quienes le tomaban por débil e incapaz de hacerse cargo de responsabilidades. Esperaban que se envolviese en acciones materiales, pero él no quería. Sentía que poseía alguna fuerza interna y no estaba de acuerdo con la forma en que la gente a su alrededor malgastaba sus energías.
Un día, un mono gigante entró en el huerto de mangos. Destrozó muchos árboles y causó muchos daños en el jardín. Trabajadores, jardineros y guardas intentaban deshacerse del mono sin éxito. El padre y los hermanos de Shreeyukteswarji se unieron a
los demás, corriendo tras el mono. Todos corrían de aquí para allá, algunos intentando asustar al animal, otros disparándole, mas ninguno con éxito.
Al caer la tarde, estaban exhaustos. El padre de Shreeyukteswarji todavía estaba gritando, realmente contrariado por el daño que el animal había causado. Gritaba a sus trabajadores porque se habían ido a cenar y todavía no habían echado al mono. Abandonó la persecución muy disgustado, viendo la mala suerte que estaban teniendo. Cansados, se reunieron en la terraza, dejando allí sus armas. Durante todo este tiempo, Shreeyukteswarji solamente se había dedicado a observar la escena. Viendo a su padre exhausto con gran ansiedad y disgusto, finalmente cogió un arma. Divisó el mono encima de la copa de un árbol, le apuntó y disparó. El mono no se movió y Shreeyukteswarji le miró perplejo sabiendo que le había dado. Al momento, notó como caían a sus pies gotas de sangre del árbol. Luego, el mono, que se había quedado inmóvil, repentinamente cayó muerto del árbol.
Todos gritaban de alegría y daban palmas; corrieron hacia él para darle la enhorabuena y ver al mono ahora muerto. Pero él no dijo una sola palabra; no podía comprender tal alegría, sintiéndose profundamente triste en su interior. Esa noche no pudo celebrarlo con los demás, no cenó y no pudo dormir.
Había probado a todos y a si mismo de lo que era capaz, mas en su interior no deseaba este tipo de consideración y reconocimiento. Desde aquel día sus familiares le tuvieron un gran respeto. Este incidente le entristeció profundamente, hasta tal punto que su vida cambió, volviéndose un hombre diferente. Más tarde durante su vida, siempre recordaría este incidente con tristeza, sin embargo sirvió para que a partir de ese momento su vida tomase otra dirección.
Esta es una de las muchas historias que Prabhují contaba sobre la vida de Shreeyukteswarji. En otra ocasión, contó una anécdota acerca de una iniciación que su maestro tenía que dar a un rico rey del estado de Sehor:
El rey había solicitado la iniciación en la técnica del segundo Kriya. Shreeyukteswarji le dijo que sería extremadamente cara. El rey contestó que eso no le suponía ningún problema, que simplemente pusiese un precio. Shreeyukteswarji consideraba que para recibir la iniciación, la persona en cuestión debía ofrecer algún tipo de sacrificio, que el precio que debía pagar no significaba necesariamente dinero,
especialmente tratándose de una persona rica como era él, para quien la cantidad más alta sólo hubiese sido calderilla.
Por lo tanto, Shreeyukteswarji le dijo que viniese con la tradicional donación económica, frutas y flores, y añadió también que el rey debería venir solo en medio de la noche. Oyendo esto, el rey preguntó si era absolutamente necesario venir solo en medio de la noche. Shreeyukteswarji no cedió, diciendo que esas eran la condiciones específicas para él si deseaba recibir el segundo kriya.
El rey vivía lejos del ashram, en un palacio de recreo cerca de Puri. La caminata al ashram de Shreeyukteswarji era considerable, y el rey tenía que atravesar varios cementerios, bosques y campos de cremación. No es necesario decir que el rey tenía miedo de pasar por estos lugares solo. Cuando cayó la noche, cogió a varios hombres y comenzaron el viaje. Al llegar cerca del ashram dijo a sus hombres que volviesen al palacio.
Atravesó la entrada del ashram, fue hacia la puerta de Shreeyukteswarji y llamó. El maestro abrió la puerta sorprendiéndose al verle, ya que no esperaba que el rey cumpliese las condiciones que le había puesto. Sin embargo, le dijo que volviese al día siguiente ya que aún no estaba preparado para recibir la iniciación, dicho esto cerró la puerta. El rey estaba frustrado, cavilando qué podía hacer en tal situación. Él no quería volver solo durante la noche, por lo tanto decidió pasar la noche bajo un árbol del ashram. Cuando la mañana llegó volvió al palacio diciendo: "No volveré a cometer este error". La noche siguiente partió solo, incluso aunque tuvo que llevar los ojos cerrados parte del camino esperando que no le pasara nada. Esta vez Shreeyukteswarji le dio la iniciación.
Swami Shreeyukteswarji Giri era célebre por contar historias que tenían referencia a las enseñanzas del Bhagavad-Gita y la Biblia y por ejemplificar el Kriya yoga.
La historia del comerciante de carbón
Había una vez un comerciante que extraía carbón de su mina para venderlo en el mercado. Tenía algunos problemas laborales y aunque concentraba toda su energía en solventarlos no tenía éxito. Los problemas continuaron durante mucho tiempo y gradualmente fueron a peor. Finalmente el comerciante estaba tan harto que lo dejó todo y se fue a los Himalayas a meditar.
Después de una larga meditación, el Señor Ishwara, satisfecho con el sacrificio del comerciante, se le apareció y le preguntó:
"¿Qué es lo que quieres?, ¿Cuál es tu problema?"
"Mi señor"-, replicó el mercader, - "Tengo serias dificultades con el trabajo en mis minas y no se como resolverlas. Sería muy feliz si tu me bendijeses con un remedio”.
Ishwara dijo, "Oh, sólo es eso. Esto tiene una solución muy simple. Como sabrás, tengo un montón de espíritus a mi alrededor; puedo darte uno que haga todo el trabajo por ti”.
"Maravilloso", replicó el mercader.
"Sólo hay una condición: el espíritu necesita trabajar constantemente, no puede estar ni un sólo momento parado, de lo contrario te devorará! No importa qué trabajo le asignes siempre y cuando se mantenga ocupado."
El comerciante dijo, "Señor, tengo tanto trabajo que no se puede acabar en muchos años, no te preocupes, si esa es la condición, la acepto encantado". Al momento el Señor Ishwara desapareció y en su lugar apareció el espíritu.
"Dame una tarea", dijo el fantasma.
"Primero llévame a casa", ordenó el mercader. En un abrir y cerrar de ojos, el mercader y el espíritu estaban de pie enfrente de la casa. El mercader no podía creer que el espíritu fuese tan eficiente y estaba muy feliz y agradecido al Señor Ishwara.
Antes de que el mercader tuviese tiempo para acabar sus pensamientos de asombro, el espíritu dijo, "Dame una tarea". El mercader le dijo que tenía un montón de trabajo para él y que debía tomar nota: Lo primero de todo era ir a la mina y extraer suficiente carbón como para llenar los vagones; luego conducir los vagones al patio donde tenía que vaciarlos; luego volver a la mina para extraer otro cargamento y descargarlo en el patio, continuando así hasta que el patio estuviese lleno.
El espíritu dijo al mercader, "Hay muchas complicaciones. Esto no es más que una sugerencia, depende de ti como me ordenes y por supuesto yo haré lo que digas, pero puedo extraer suficiente carbón de la mina y llenar el patio directamente ."
"Es fantástico" respondió el mercader, "Hagámoslo así". Al acabar de decir esto, el espíritu desapareció durante un momento. "¿Qué ha pasado?" preguntó el mercader.
"Todo lo que me pediste, el patio está lleno de carbón de tu mina."
"No, eso no es posible; iré a verlo yo mismo". Cuando el mercader estaba a punto de coger el caballo para ir al patio, el espíritu le interrumpió.
"Sólo una sugerencia, yo puedo llevarte al patio."
"Por supuesto, lo olvidaba, claro que puedes llevarme." Inmediatamente aparecieron en el patio y el mercader vio que éste rebosaba de carbón.
"Dame una tarea", dijo el espíritu. El mercader no tenía ni idea que todo este trabajo pudiera ser realizado tan rápido. El espíritu había hecho en un santiamén el trabajo que mil obreros tardan años en hacer. Así el mercader sugirió muchos otros trabajos al espíritu. El espíritu limpió la casa y la oficina, se encargó del jardín y de otras muchas cosas. Pero al acabar cada tarea, enseguida pedía más trabajo. El mercader empezó a asustarse ya que se le acababan las tareas y si no le daba algo que hacer le devoraría.
Finalmente el mercader comenzó a correr huyendo de él, pero afortunadamente tuvo una idea. "Llévame a ver al Señor Ishwara", indicó al espíritu. Al momento estaban en los Himalayas y el mercader vio al Señor más adelante. "Ahí está Ishwara", anunció el espíritu, "ve ahora, yo te esperaré aquí."
"Ven conmigo", dijo el mercader.
"Esto está más allá de mi jurisdicción", replicó el espíritu, "No puedo pasar de este punto, esperaré aquí a que me des más instrucciones cuando vuelvas."
"El mercader no perdió más tiempo y corrió gritando hacia el Señor Ishwara, "¡Señor, Señor, ayúdame por favor, te lo suplico!
Ishwara replicó, "¿Qué sucede?"
"Señor, ahora tengo un problema mayor. Por favor, llévate a tu espíritu." "¿Qué?, Esto no es posible. Éste no era el trato."
"Lo siento, por favor, ayúdame, no tengo más tareas para el espíritu y ahora él me devorará, tienes que ayudarme."
Ishwara dijo, "Mira, te voy a contar un secreto." Entonces le dijo algo al oído.
El mercader estaba muy feliz. Volvió de los Himalayas y ordenó al espíritu llevarle a casa, no lo acabada de decir cuando ya estaba allí.
"Dame un trabajo."
excavado.
"Dame un trabajo."
"Haz siete escalones para bajar dentro del pozo". Estaba hecho. "Ahora haz otros siete escalones al otro lado para poder subir." Esto suponía tan poco trabajo para el fantasma que en un instante estuvo hecho.
Esta vez el mercader estaba muy feliz, "Ahora ve y baja al fondo del pozo con mucho cuidado, asegurándote de que pasas por cada escalón al bajar y luego sube de nuevo por el otro lado prestando atención de pisar cada escalón al subir sin olvidar ninguno. Repite este trabajo todo el tiempo hasta que te dé nuevas instrucciones."
Ahora el espíritu estaba completa y constantemente ocupado y, de vez en cuando, el mercader le encargaba hacer algo, volviendo seguidamente a su constante tarea de subir y bajar el pozo.
Shreeyukteswarji decía que nuestra mente esta compuesta por cinco elementos, cinco órganos de los sentidos y cinco órganos de la acción, y que es el producto de
Ishwara pranidhana. La mente es muy turbulenta, siempre tratará de devorarnos. Nuestro
pozo interno ya existe dentro de la espina dorsal; fue excavado por los cinco elementos (bhutas) tierra, agua, fuego, aire y éter. Con la sugerencia de nuestro Padre eterno -con la práctica de Ishwara pranidhana- la fuerza vital (el Espíritu Santo) puede ir de arriba a abajo por su interior y nunca pedirá más trabajo. Por otro lado puedes usarla cuando quieras para cualquier fin. De este modo la mente está constantemente inmersa en la práctica y el espíritu puede convertirse en el Espíritu Santo (bramhabhuta)
La historia del príncipe:
Érase una vez un príncipe que tenía tres hermanos, mas él no estaba interesado en ser príncipe y poseer riquezas. Este príncipe decidió convertirse a monje, volviéndose un monje muy entregado. Practicaba con diligencia y mucha devoción. Era muy respetado por las gentes del lugar, quienes le consideraban un verdadero renunciante. La gente solía venir desde muy lejos para pedir su ayuda en los problemas materiales: si alguien necesitaba dinero, le enviaba de su parte a ver a algún terrateniente y con toda seguridad lo recibía. Si alguien acudía a él necesitado de ropa, era enviado a los reyes (sus