Por nutrición no sólo debemos entender aquello que comemos, alimentos digeridos y absorbidos dentro de nuestro sistema digestivo, sino todo aquello que absorbemos a través de los órganos de los sentidos. Cuando lo entendemos de esta manera, la nutrición se convierte en una parte extremadamente importante en el campo espiritual. La comida no constituye la parte más importante en nuestra nutrición, sino otros factores que llegan a nosotros a través del vehículo de los órganos de los sentidos. Por ejemplo, la boca juega un papel primordial y puede crear problemas. Por este motivo debemos permanecer alerta sobre todo aquello que nos nutre, en el sentido más amplio del término. La calidad de nuestra nutrición es por lo tanto esencial en el plano espiritual.
Alimento
El alimento juega un papel bastante importante en nuestra vida espiritual, incluyendo desde bebidas y alimento sólido, hasta tabaco y otras drogas. El tabaco ejerce una influencia extremadamente nociva sobre nuestra fuerza vital. La respiración consiste en inhalar oxígeno, que alimenta nuestra fuerza vital, prana shakti, y nutre nuestro cerebro. El oxígeno nos otorga una mente clara y un cuerpo sano. El dióxido de carbono es el residuo de la respiración, la fuerza vital lo evacua, podemos decir que el dióxido de carbono es lo opuesto a la fuerza vital. Una persona que fuma inhala dióxido de carbono en vez de oxígeno. Las consecuencias son una mente débil e indecisa con incapacidad para formular ideas claras. Esto se opone a la vida, tomando una dirección opuesta, es decir, hacia la muerte.
El oxígeno genera vida, el dióxido de carbono muerte. Si alimentamos un fuego con dióxido de carbono, se apaga rápidamente, pero si en cambio lo hacemos con oxígeno, el fuego se hace más fuerte, irradiando más luz.
En la glándula pituitaria (bhrukuti), el fuego divino es activado continuamente por la respiración, absorbiendo oxígeno y arrojando dióxido de carbono. Si este fuego es
alimentado con dióxido de carbono proveniente del humo de un cigarro, en vez de con oxígeno, ¿cuál será el efecto sobre la fuerza vital? El dióxido daña la mente y los pulmones, destruye la percepción de los sabores, olores y lesiona la vista, disminuyendo la salud por medio de la progresiva destrucción de la funciones vitales. Los efectos a largo plazo son desastrosos a todos los niveles de existencia, tanto material como espiritual.
En tanto a otros tipos de alimento que ingerimos, la cantidad es más importante que el alimento en si mismo. Tanto si uno es vegetariano como si no, si la cantidad que ingerimos es demasiada, aunque sea de la mejor calidad, los efectos sobre el cuerpo físico serán desastrosos. Un exceso de alimento puede causar fermentación alcohólica en los intestinos y todo tipo de problemas.
En el Bhagavad-Gita (17, 8 - 10), aprendemos que existen tres tipos de alimentos, sin embargo no nos indica lo que debemos o no debemos comer. Estos alimentos son:
ayuh sattva balarogya, sukha priti vivardhanah; rasyah singdhah sthira hrudya, aharah sattvika priyah:
Alimento Sátvico, que otorga una larga vida (ayuh) y el despertar a la verdad (sattva), poder, energía (bala), buena salud (arogya) y una vida libre de enfermedad. Además, este tipo de alimento es agradable y sabroso (sukha). El Bhagavad-Gita no indica también las características de este tipo de comida, descrita como jugosa (rasya), dulce, suave (snigdha), concentrada (sthira), creadora de un sentimiento interno de profunda satisfacción, saludable para el corazón (hrudya). Por otro lado, no se da ningún ejemplo específico de este tipo de alimento.
Katv amla lavanatyusna, tiksna ruksha vidahina; ahara rajasasyesta,
dukha shokamaya pradah:
El alimento rajásico es el segundo tipo de alimento. Origina sufrimiento, deseos, ansiedad y ausencia de gozo. Este tipo de alimento es amargo, agrio, salado y picante. Es de naturaleza irritante y burda.
Yata-yamam gata-rasam, puti paryusitam ca yat; uchistam api camedhyam, bhojanam tamasa- priyam:
El tercer tipo de alimento es llamado tamásico. Consiste en alimento que ya ha sido utilizado, está pasado o no contiene jugo (habiendo sido anteriormente extraído). Es insípido, está pasado, podrido o fermentado. También se considera tamásico si ha sido parcialmente comido (uchistam) por alguien. En esta última regla se exceptúan: el bebé que todavía se alimenta del pecho de su madre, pudiendo así comer el alimento tomado por ella, y el marido y su mujer.
La calidad del alimento afecta a la mente. La mente se expresará en gran parte en una u otra de estas tres cualidades, sátvica, rajásica o tamásica, o en una mezcla de las tres en proporciones variables de acuerdo al tipo de alimento que la persona ingiere. Quiero recalcar el hecho de que aquí no se estipula el tipo de alimento que deberíamos tomar, ni si debemos o no tomar algún alimento en particular.
La cualidad tamásica es necesaria para buscar nuestro alimento, por ejemplo. La cualidad rajásica es necesaria para protegernos de nuestros enemigos, tanto internos como externos. La cualidad sátvica es necesaria como ayuda para establecernos en el Alma. Por lo tanto estas tres cualidades llamadas las tres gunas, juegan un papel específico.
El alimento debería adaptarse a nuestros hábitos y costumbres. Difiere de un país a otro y de una a otra región. Debería estar en concordancia con la actividad física y la salud del individuo, así como con las condiciones climáticas. Debería adaptarse a las necesidades individuales (Yukta ahara, Bhagavad-Gita: 6, 16). El individuo debería encontrar el tipo de comida que mejor le sienta. El alcohol y las drogas producen inestabilidad y excitación a la mente y van en contra del progreso espiritual. Por el contrario, el alimento apropiado nos aporta paz y estabilidad mental.
En la antigüedad, el hombre solía elegir su alimento de acuerdo a su valor nutricional y aroma, no simplemente debido a su sabor. Hay varias teorías concernientes al alimento, al vegetarianismo, o la necesidad de ayunar, siendo en su mayoría contradictorias.
Hay un antiguo dicho Sánscrito que dice:
kshira amisa, nira amisa, abara amisa veda; sahaje krishna nama amisa, ni amisa kupada.
La leche no es vegetariana, el agua no es vegetariano, leer los Vedas en voz alta no es vegetariano (porque es tocado por tu lengua, boca y saliva), repetir el nombre de Krishna no es vegeratiano, entonces, ¿qué queda en este mundo que pueda ser considerado vegetariano? Solamente el Alma, invisible, in manifiesta, inexplicable y pura, es vegetariana, todo lo demás no proviene del alma y consecuentemente no es vegetariano. La Espiritualidad es necesaria, ir hacia el alma es importante, pero ser o no ser vegetariano, o comer uno u otro tipo de comida carece de relevancia. Lo verdaderamente importante es la meditación. Ocurre lo mismo con el ayuno. De hecho, los ayunos prolongados revelan el mismo tipo de problemas psicológicos, como la bulimia o el apetito compulsivo.