4.- PROPUESTAS SOBRE EL MEDIO NATURAL
Desde el punto de vista del Medio Natural, durante el desarrollo de las propuestas de ordenación del Plan Territorial Parcial de Donostialdea-Bajo Bidasoa, se ha incorporado la diferente información disponible bajo dos criterios básicos. Por una parte, que el recurso natural suponga una limitación al desarrollo en función de su significación y que, por tanto, puedan existir áreas del territorio donde no se lleven a cabo determinados desarrollos o actuaciones; y por otra parte, se considera que los recursos naturales son un activo que no debe ser incompatible con el desarrollo, aunque pueda suponer un condicionante al mismo y, en consecuencia, pueda imponer ciertas limitaciones al modelo de ocupación del suelo. En suma, se ha tenido en cuenta compatibilizar la sostenibilidad de los recursos naturales con el desarrollo.
Así, los valores naturalísticos de una zona del litoral han conducido en unos casos y durante el proceso de enfrentamiento de diferentes opciones de desarrollo a la restricción del uso urbanístico en favor de la protección y conservación del medio natural, mientras que en otros casos ha supuesto un valor añadido en el desarrollo de la zona donde se contempla, por ejemplo, la implantación de un parque periurbano o un desarrollo urbanístico bajo criterios de conservación y mejora de esos activos precisamente.
Pero además, se ha tenido en cuenta otro criterio general a la hora de abordar la ordenación del Medio Natural, como es evitar la progresiva insularización de los espacios naturales y de los enclaves de interés y la correspondiente pérdida de biodiversidad; por ello, se ha considerado necesario establecer pasillos de permeabilidad entre diferentes ecosistemas, como el litoral, los fondos de valle, las colinas del interior, etc., que permitan una buena conexión e intercambio entre poblaciones de flora y fauna de uno y otro extremo. Este criterio se ha plasmado material o físicamente en la definición de los “pasillos ecológicos”, e igualmente en la “red de itinerarios blandos”.
En el caso de los nuevos trazados de infraestructuras planteados, se ha tenido en cuenta la afección a los valores naturalísticos, y se han introducido las modificaciones de trazado convenientes o las necesarias llamadas a la incorporación de mejoras en su construcción, como son la previsión de pasos permeables -a través de viaductos o túneles por ejemplo-, a modo de análisis previo de impacto ambiental, aunque siempre en el ámbito de la escala en que se desarrolla el PTP.
En la elaboración de las principales propuestas del PTP en relación con el Medio Natural se han considerado dos aspectos sustanciales.
En primer lugar se ha procedido a la delimitación física dentro del Área Funcional de las áreas consideradas como ámbitos de conservación del medio natural frente a las áreas conceptuadas como ámbitos con capacidad de acogida de desarrollos urbanísticos.
Con este criterio se han diferenciado dentro del A.F. tres grandes unidades espaciales :
• Ámbitos de protección y conservación del medio natural
Ámbitos sobre los que se prevé la exclusión del desarrollo urbanístico, destinándolos sustancialmente a la conservación del medio natural, a la consolidación del hábitat rural agropecuario, al uso forestal y a su valoración paisajística.
• Ámbitos de predominancia del medio natural con tolerancia de usos urbanísticos
puntuales
Ámbitos de transición entre el medio urbano y el territorio rural en los que no se excluye la implantación de asentamientos urbanísticos aislados de baja intensidad.
• Áreas urbanas consolidadas y territorios susceptibles de acoger nuevos desarrollos
urbanísticos
Ámbitos de acogida del desarrollo urbanístico e infraestructural para los que se plantea la recuperación y mejora de las condiciones ambientales de los núcleos urbanos existentes y la conservación de los valores naturalísticos de las áreas susceptibles de acoger nuevos desarrollos urbanísticos.
Para el primero de los ámbitos geográficos no se plantean desde el PTP especiales propuestas de ordenación territorial, por entender que el tratamiento y conservación de estas áreas ya está suficientemente regulado desde las instancias administrativas sectoriales competentes sobre dichos territorios.
Sobre los otros dos ámbitos geográficos delimitados en el PTP se plantean una serie de acciones estratégicas y criterios de intervención enunciados con el objetivo fundamental de posibilitar y garantizar la compatibilización de los futuros desarrollos urbanísticos e infraestructurales con la protección y valoración del medio y los recursos naturales, de acuerdo a una estrategia ambiental de desarrollo sostenible.
Entre las propuestas de ordenación, se han considerado seis tipos diferentes de acciones estratégicas y criterios de intervención : “pasillos ecológicos”, “parques periurbanos”,
“conservación y mejora de activos naturalísticos en áreas de nuevo desarrollo urbanístico”, “ordenación integrada de las vegas inundables”, “relieves de significación paisajística” y una “red de itinerarios blandos”.
1. Pasillos ecológicos
Los “pasillos ecológicos” son espacios del territorio que juegan un importante papel asegurando la continuidad de los ecosistemas naturales en nuestro territorio. Estos ámbitos estratégicos del territorio realizan una función importante desde el punto de vista del medio natural, ya que permiten el intercambio entre poblaciones y por tanto, garantizan la permeabilidad entre ecosistemas; su ubicación como propuestas de ordenación en ámbitos estratégicos obedece a una funcionalidad real desde el punto de vista de la vegetación y la fauna.
En estos espacios, el desarrollo de infraestructuras garantizará la permeabilidad, mediante la construcción de viaductos, túneles, etc., evitándose las discontinuidades físicas o barreras ecológicas e, incluso, proporcionando alternativas de trazado que eviten estos ámbitos. El desarrollo quedará limitado y se favorecerá una adecuada restauración paisajística.
La relación de pasillos considerados es la siguiente: 1.1. Mendizorrotz-Andatza 1.2. Mendizorrotz-Ángel de la Guarda 1.3. Abalotz-Buruntza 1.4. Lau Haizeta-Landarbaso 1.5. Gaintxurizketa 1.6. Jaizubia-Jaizkibel 1.7. Bidasoa 2. Parques periurbanos
Los “parques periurbanos” son espacios ubicados en las proximidades de poblaciones donde se dan cita una serie de valores naturales compatibles con los usos recreativos y didácticos, de disfrute de la naturaleza en suma. El uso racional de estos espacios debe garantizar la preservación de sus valores naturales y patrimoniales y la mejora de los mismos.
Admiten una infraestructura adecuada a sus objetivos y a la vez juegan el papel de ser zonas de acogida de usos y actividades al aire libre, por lo que cumplen además otra importante función, la disuasoria del uso de otros espacios naturales más sensibles o de menor capacidad de acogida.
La relación de parques periurbanos considerados es la siguiente:
2.1. Parque de Zubieta
2.2. Parque de Oria Mendi-Santa Bárbara 2.3. Parque de Ulía-Bocana de Pasajes 2.4. Parque de Lau-Haizeta
2.5. Parque de Guadalupe-Higer 2.6. Parque de Olaberria
3. Conservación y mejora de activos naturalísticos en áreas de nuevo desarrollo urbanístico Los ámbitos denominados de “conservación y mejora de activos naturalísticos en áreas de nuevo desarrollo urbanístico” son espacios que cuentan con recursos naturales destacables, en particular elementos singulares de fauna y flora o de elevado valor. Dado que estos valores se presentan de forma lineal, puntual o en pequeños agregados, resultan espacios donde se puede compatibilizar la ocupación del suelo con la continuidad del recurso.
En estas zonas el desarrollo velará por la continuidad de los valores naturales y adoptará formas respetuosas con el medio natural, ajustando sus propuestas a la conservación de bosquetes, setos, cursos de agua y otros elementos valiosos del medio e, incluso, aportará medidas de mejora que de los valores que alberga.
La relación de zonas destinadas a la conservación y mejora de sus activos naturalísticos en áreas de nuevo desarrollo es la siguiente:
3.1. Vaguada de Igara
3.2. Área de Oztaran en Urnieta 3.3. Valle de Oiartzun
3.4. Faldas de Jaizkibel en Hondarribia 3.5. Vaguadas de Estebenea y Altzuko en Irún 3.6. Terrazas del Bidasoa, N-121
4. Ordenación integrada de las vegas inundables
Las zonas de “ordenación integrada de las vegas inundables” se sitúan en los tramos bajos de los ríos, donde los cursos de agua están sometidos a la influencia mareal. En ellas se produce un efecto de laminación de agua en casos de avenidas o inundaciones, donde el río desborda sus riberas y las aguas se extienden por las orillas o vegas ocupando en algunos casos superficies importantes. En estas zonas se dan cita usos agrícolas por lo general.
La definición de estas zonas en la propuesta de ordenación supone determinar ámbitos en los tramos bajos de los ríos y zonas estuarinas donde se comprometa la actividad agrícola de forma permanente o se establezcan espacios destinados a la restauración de bosques de ribera u otras formaciones acuáticas -como marismas, carrizales, ...- que no se vean depreciadas o pierdan su riqueza potencial por el efecto de una avenida; y, así mismo, donde los efectos de las crecidas no representen riesgo para las personas o los bienes. En estas zonas, se hará compatible el disfrute de la naturaleza con la preservación de los valores naturales de los ríos y sus riberas, a través de itinerarios blandos de borde.
La relación de vegas inundables considerada es la siguiente:
4.1. Bajo Oria 4.2. Bajo Urumea 4.3. Bajo Bidasoa
5. Relieves de significación paisajística
Los “relieves de significación paisajística” corresponden a pequeños ámbitos culminales, con lomas y pequeñas cimas, del paisaje costero o del piso colino inmediato a las concentraciones poblacionales, que desempeñan un importante papel como elementos moduladores del paisaje rural. Estas cimas definen pequeñas cuencas visuales, cerradas, dentro de un ámbito de amplias cuencas visuales con laderas e interfluvios, determinando o perfilando de esta manera un tipo de paisaje a base de pequeños resaltes sobre un fondo escénico montañoso característico de nuestra tierra.
Estas zonas se preservarán del desarrollo urbanístico y en ellas se favorecerán las acciones de restauración paisajística.
La relación de relieves de significación paisajística considerados es la siguiente:
5.1. Ángel de la Guarda 5.2. Letabide-Gaiñaundi 5.3. Buruntza 5.4. Oriamendi 5.5. Santa Bárbara 5.6. Ibarluze 5.7. Ametzagaina 5.8. San Marcos 5.9. Txoritokieta 5.10. Altamira 5.11. Urkabe 5.12. Zubeltzu 5.13. San Marcial
6. Red de itinerarios blandos
La “red de itinerarios blandos” es un sistema de itinerarios específicos diseñados o establecidos para permitir el contacto entre núcleos urbanos y el acceso al medio natural o territorio en sentido amplio. Se trata de un sistema que compatibilice igualmente el disfrute de la naturaleza con la conservación de sus valores, ya que el acceso al territorio por diferentes vías y desde diferentes puntos -acceso difuso- reducirá las afecciones que provocan otro tipo de accesos más focalizados o más duros. Los usuarios básicos de esta red de itinerarios son las personas y las bicicletas.
Los itinerarios que se han planteado en esta propuesta de ordenación unen poblaciones y conectan con el medio a través de espacios interiores, tanto del piso colino, como por las riberas de los ríos; en este segundo caso, se desarrollarán de forma que a los objetivos específicos de conexión y disfrute de la naturaleza que persiguen se aúnen objetivos de mejora de las riberas, mediante acciones de recuperación paisajística específicas.
La relación de itinerarios blandos considerados es la siguiente:
6.1. Itinerario del Oria
6.2. Itinerario Donostia SS-Usurbil 6.3. Itinerario Donostia SS-Andoain 6.4. Itinerario del Leizaran
6.5. Itinerario del Urumea
6.6. Itinerario de Lau-Haizeta-Oiartzun 6.7. Itinerario del 2º Cinturón
6.8. Itinerario de Gaintxurizketa 6.9. Itinerario Renteria-Arditurri 6.10. Itinerario de Gurutze-Irún 6.11. Itinerario del Bidasoa