• No se han encontrado resultados

Revista Completa

N/A
N/A
Protected

Academic year: 2020

Share "Revista Completa"

Copied!
41
0
0

Texto completo

(1)

ISSN:1659-1992

IMBIOMED 157

Revista Oficial del Colegio de Cirujanos Dentistas de Costa Rica

Año 4 / Vol. 4 / N° 1

(2)

Consejo editorial:

director editorial dr. Fernando Montero

[email protected]

editor ejecutivo dr. josé r. Mora s.

[email protected]

editoras de dra. Milagro Barquero

Corrección [email protected]

dra. roxana Chávez C.

[email protected]

editor de dr. raymond Martínez Chávez Producción [email protected]

asistente elisa torres

de edición [email protected]

junta direCtiva:

Presidenta Dra. Nora Chaves Quirós

vicepresidente Dr. Fernando Montero Bonilla

secretaria Dra. Jeannette González Chavarría

tesorero Dr. Andrés Gómez Delgado

Fiscal Dr. Ottón Fernández López

vocal 1 Dra. Ileana Castro Delgado

vocal 2 Dr. Alexis Campos Núñez

Comitéde ArbitrAje

dr. rodrigo jiménez Corrales - Docente del Postgrado de Prostodoncia de la Universidad de Costa Rica.

dr. ottón Fernández lópez - Director de Postgrado de Odontología y del Postgrado de Prostodoncia y Catedrático de la UCR. dra. ileana Castro delgado - Vocal del Colegio de Cirujanos Dentistas de Costa Rica.

dr. olman Montero salazar - Director del Postgrado de Odontopediatría de la Universidad de Costa Rica. dr. rodrigo díaz obandoDirector del Departamento de Odontología Social, Facultad Odontología, UCR. dr. Cristian vargas aragonésDocente en la Universidad de Costa Rica.

dr. Christopher lang arce - Endodoncista del Instituto Flikier de Rehabilitación Oral, frente a casa de Oscar Arias en Boulevar de Rohrmoser. dr. Mariela Barzuna PachecoClínica EndoBarzuna Sabana Norte del Scotiabank 225 metros oeste, Boulevar de Rohrmoser.

dr. luis obando agüero - Cirujano e implantólogo del Hospital México.

dr. andrés FernándezCirujano Maxilofacial del Hospital México, Docente en la ULACIT, en la Pasantía de Cirugía y Postgrado de Prostodoncia de la UCR. dra. Karol ramírez ChanDocente del Postgrado de Prostodoncia, Maestría de Operatoria Estética y Clínicas Integrales de la UCR.

dra. Mónica naranjo aguilarDocente del Postgrado de Prostodoncia, Docente de Pregrado, Profesora de Clínica y Pasantía de Periodoncia de la UCR. dra. Mariela Padilla GuevaraDecana de la Facultad de Odontología de la Universidad Latinoamericana de Ciencia y Tecnología.

dr. luis Gómez Ávila -Clinica Gómez León, Av. 1 entre calles 24 y 28, detrás de Pali del Paseo Colón. dra. Madeline Howard Mora - Docente en la Universidad de Costa Rica.

dra. ana luisa Berrocal domínguez Docente de Radiologia de la Universidad de Costa Rica.

La información publicada en esta revista es corregida y aprobada para su publicación por el Colegio de Cirujanos Dentistas de Costa Rica y no corresponde a la opinión de la Junta Directiva actual o del Comité de Edición o Arbitraje, sino a la opinión individual de cada autor.

Revista Científica Odontológica Colegio de Cirujanos Dentistas de Costa Rica • ISSN: 1659-1992

Revista CientífiCa OdOntOlógiCa

COlegiO de CiRujanOs dentistas de COsta RiCa

issn: 1659-1992

Revista oficial del Colegio de Cirujanos Dentistas de Costa Rica. Esta publicación consta de dos números por volumen (año) de 1.500 a 2.000 ejemplares en cada número. Es una revista dirigida a los profesionales en Odontología.

Se encuentra disponible, de forma gratuita, en la página oficial del ente patrocinador en

www.colegiodentistas.org en el link de “revista”. Además, se cuenta con la indización del Índice de Revistas Biomédicas Latinoamericanas (www.imbiomed.com).

objetivo. La Revista Científica Odontológica del Colegio de Cirujanos Dentistas de Costa Rica pretende ser un

(3)

El Comité Editorial de la revista del Colegio de Cirujanos Dentistas de Costa Rica

otorgará una anualidad a la mejor publicación de cada revista emitida*

(4)

ÍndiCe

editorial

ProyeCCión internaCional de nuestra revista 4

d

r

. j

osé

r

AfAel

m

orA

s

olerA

• RevisiÓn BiBliogRáfica

el ajuste oClusal: ProCediMiento no oBsoleto, ni ProFilÁCtiCo 5

d

r

. j

osé

C

hAn

r

odríguez

FÍsiCa del Color y su utilidad en odontoloGÍa 10

d

r

. d

Avid

l

Afuente

, ms

inFiltraCión de HiPoClorito de sodio. diaGnostiCo y trataMiento. 16

d

r

. o

mAr

t

eniente

d

íAzde

l

eón

, d

rA

. e

dnA

z

Amudio

P

érez

, d

r

. i

vAn

j

ArAmillo

t

ellez

• invesTigaciÓn

evaluaCión de deterMinantes estÉtiCos en PosiCión de rePoso. 20

d

r

. o

ttón

f

ernández

l

óPez

desCriPCión y PrevalenCia de MalForMaCiones Craneales y CraneoFaCiales en el HosPital naCional de niños “dr. Carlos sÁenz Herrera”, Caja CostarriCense

de seGuro soCial, durante el PerÍodo 2002-2004 24

d

rA

. m

AríAdel

C

Armen

n

AvAs

A

PAriCio

• caso clínico

ColGajo PosiCionado Coronal Con injerto de tejido

ConeCtivo Para el CuBriMiento radiCular 30

d

rA

. K

Arol

g

AbrielA

r

Amírez

C

hAn

elaBoraCión de Prótesis total Con oBturador Palatino

en PaCiente Con Fisura laBial y Palatina 33

d

rA

. l

illy

A

nA

m

urillo

r

odríguez

. d

r

. d

elfín

b

Arquero

b

Arquero

• infoRMaciÓn

iii ConCurso de investiGaCión odontolóGiCa

“dr. josÉ joaquÍn jiMÉnez núñez” (Modalidad Carteles) 38

C

omité

o

rgAnizAdordel

C

onCurso

instruCCiones a los autores. norMas de PuBliCaCión 41

(5)

REVISIÓN BIBLIOGRÁFICA

EDITORIAL

PROyeCCión inteRnaCiOnal

de nuestRa Revista

El conocimiento científico es un bien público y básico para el desarrollo del odontólogo, y a pesar de que unos pocos con gran esfuerzo lo demuestran y descubren, no pertenece a nadie, por lo que todos por igual deberíamos tener acceso a él. Cualquier teoría o idea nueva debe ser siempre de interés para todos, sin importar lo ilógica que parezca, mientras se base en un método científico. Como consecuencia, limitar la distribución de este conocimiento no tiene ningún sentido y dificultará más la generación del nuevo conocimiento.

Esta publicación tendrá como finalidad divulgar los resultados encontrados en las investigaciones más importantes tanto nacionales como internacionales, además dar a conocer en el ámbito internacional la responsabilidad investigativa y de actualización en Odontología, que siempre ha defendido nuestro Colegio; todo esto sin descuidar a los agremiados nacionales. Actualmente, contamos con la indización del Índice de Revistas Biomédicas Latinoamericanas, en el cual se publican en este momento 190 revistas de países como Argentina, Bolivia, México, Cuba, Colombia, Chile, Brasil, Ecuador, Venezuela, etc., y es nuestra revista la única representante de Costa Rica. Este índice es uno de los premios más grandes para los autores de nuestra revista, debido a que en Internet (www.imbiomed.com) cuenta con una página individualizada (IMBIOMED 157) (ver figura), en la que siempre aparece el último número publicado. Imbiomed maneja un control de lecturas e impresiones, en el que destaca el artículo del Dr. Eugenio Brenes Barquero “Elaboración de prótesis totales: Presentación de Caso Clínico” Rev. Cient. Odontol. 2006; 1(1): 17-19 con 2707 lecturas; también el artículo “Proteínas de Matriz de Esmalte: AMELOGENINA.” Rev. Cient. Ondontol. 2006; 1(1) : 27-35, del Dr. Chistopher Lang Arce con 1.536 lecturas y en tercer lugar el del Dr. José Chan Rodríguez “Puente voladizo (cantilever) Una opción o un abuso del procedimiento” Rev. Cient. Ondontol. 2006; 1(1) : 13-16, con 1.215 lecturas.

En la actualidad, el Comité Editorial lucha por la búsqueda de nuevas indizaciones internacionales que proyecten internacionalmente a nuestros investigadores y escritores de la revista, como lo ha hecho IMBIOMED.

Agremiado, esperamos seguir contando con su apoyo para el mejoramiento de la revista y de nuestro Colegio.

dr. josé rafael Mora solera editor ejecutivo

(6)

REVISIÓN BIBLIOGRÁFICA

d

r

. j

osé

C

hAn

r

odríguez

Profesor asociado, en la Clínica Integral, coordinador Énfasis de Coronas y Puentes, coordinador del Seminario de Oclusión Dental postgrado. Departamento de Ciencias restaurativas, Universidad de Costa Rica.

el ajuste OClusal:

PROCedimientO nO ObsOletO, ni PROfiláCtiCO

introduCCión

El ajuste oclusal fue considerado durante mucho tiempo como un procedimiento invasivo, irreversible y cuestionado en la aplicación de los tratamientos odontológicos de la prostodoncia fija o la removible y, aún más, en los tratamientos de la disfunción del sistema gnático.

El ajuste oclusal no debe ser tomado con ligereza dentro del quehacer clínico, ya que es requerido, como toda actividad del conocimiento humano. Para instaurar este procedimiento, no sólo debe tenerse clara su aplicación y ejecución, sino también establecer su necesidad con certeza diagnóstica, pronóstica y de tratamiento. De esta manera, las críticas de obsolecencia del procedimiento y considerarlo como profiláctico, le

restan el valor que le quieren inferir quienes están de acuerdo con este procedimiento.

Muchas veces, al no tener definida la certeza diagnóstica, el operador clínico incurre en un sobremanejo “over hand” y el procedimiento de ajustar la oclusión se vuelve controvertido, por la aplicación innecesaria de este, y lo expuesto en el párrafo anterior se vierte en contrario. Cabe indicar que el título asignado de profiláctico es real y cuestionado.

Actualmente, con la odontología basada en la evidencia, el ajuste oclusal permanece en estudio, sin validez estadística de aplicación clínica para la resolución de los trastornos temporomandibulares, pues no todas las entidades clasificadas como tal, deben asumir que su aplicación es la alternativa específica de solución.

RESUMEN: El ajuste oclusal es un procedimiento que debe ser considerado dentro de la aplicación de la prostodoncia fija y removible y, en algunos casos, de la disfunción del sistema gnático. Se debe establecer con claridad la certeza clínica del diagnóstico y así, las alternativas correctas del pronóstico y el plan de tratamiento, relacionados con los objetivos planteados ayudan a la solución del problema de la cavidad oral del paciente en su necesidad dental y disciplinas clínicas relacionadas.

PALABRAS CLAVES: Ajuste oclusal, equilibrio oclusal, interferencia dental, relación céntrica.

ABSTRACT: The occlusal adjusment is a procedure that should be considered part of fixed or removable prosthodontics, and in some cases of temporomandibluar dysfunction of the gnatic system. It should be established clearly, the clinical certainly of the cases´s diagnosis and the correct alternatives of the prognosis and treatment plan, related with the objectives in solving the patient´s oral cavity problems in their dental need and different related clinical disciplines.

KEY WORDS: Occlusal adjusment, occlusal equilibration, dental interference, centric relation.

IMPLICACIóN CLíNICA:

(7)

Chan j 2008. el ajuste OClusal: PROCedimientO nO ObsOletO, ni PROfiláCtiCO Revisión bibliOgRáfiCa. Rev. Cient. OdOntOl. (4),1:5-9

revisióndeliterAturA

El concepto de lo que se considera como interferencia oclusal, según la The academy of prosthodontics (2005), en el glosario de términos prostodónticos (GPT, No 9) la define como cualquier contacto dentario que inhibe la oclusión de las superficies remanentes para tener superficies estables y contactos armoniosos; otros autores como Ash y Ramfjord (1995) mencionan que interfieren en la función y parafunción.

Según M. Ash (2001), las interferencias oclusales se localizan cuando las hay, en los lados de trabajo o balance o en el movimiento protrusivo, también en la máxima intercuspidación de la relación céntrica y en la oclusion céntrica.

Para SHIAU Y (1995), en los pacientes bruxistas se presentan en el lado de trabajo, cuando la mandíbula se mueve hacia esa área.

Los autores, Kirveskari P (1999), Kumagai H et al (1999) cualifican la estabilidad oclusal a través del ajuste oclusal y la han visualizado por la medición del tiempo de contacto y el deslizamiento de la céntrica, para establecer una libertad de ésta y obtener un número de contactos oclusales en ligera o fuerte presión.

Los efectos de las interferencias oclusales se presentan sobre las piezas dentales naturales, en las restauraciones o en aquellas superficies oclusales con implantes, en la movilidad dental, el trauma por oclusión, la migración dentaria o cuando se manifiestan cúspides adicionales, las cuales pueden generar trauma oclusal y periodontitis apical aguda, alteraciones de la función muscular, hábitos parafuncionales y, finalmente en las Articulaciones Temporo Mandibulares, para Baba et al (2000), De Boever et al (2000), Scott et al. (2002), existe una relación entre la oclusión dental y los desórdenes temporomandibulares (DTM). Se le da la importancia como factor etiológico a la pérdida dental y su solución, así como al reemplazo prostodóntico; pero, en los pacientes que permanecen sin tratamiento protésico, se activan los músculos masticadores, y se ocasionan los problemas de la mialgia, porque tienen cierta influencia sobre ellos (existe una carga desfavorable que actúa sobre las ATM que son ajustadas continuamente en la magnitud y la dirección por los músculos, para evitar la inestabilidad oclusal); aunque en la práctica, se carece de estudios que documenten este beneficio en el diagnóstico o que comparen el propósito del tratamiento prostodóntico con un método reversible del manejo de los DTM; de ahí la tendencia de abandonar todo tratamiento que incluya la colocación de aparatos que capturen la posición del menisco o los procedimientos prostodónticos con resultados registrados favorables. Todo lo anterior, es de interés del operador clínico, quien no quiere que nada ocurra fuera de su control. El tratamiento prostodóntico debe ser llevado a cabo, cuando el dolor y la disfunción del paciente han sido aliviados.

La The academy of prosthodontics (2005), en el glosario de términos prostodónticos (GPT, No 9), define el concepto del ajuste oclusal como cualquier cambio en la oclusión dental, que intente modificar la relación de la oclusión y cualquier alteración de las superficies ocluyentes de los dientes o restauraciones, en aquellas situaciones de trauma por oclusión o por excesivo contacto en las superficies oclusales e incisales, lo cual causa desgaste o facetas en el esmalte o fracturas. Harrel Stephen (2003, 2004), Deas David et al (2006), agregan los síntomas pulpares por las fuerzas que lesionan al periodonto. Las áreas de desgaste oclusal e incisal se relacionan de acuerdo con los diferentes impactos que la función masticatoria tiene sobre ellas.

El desgaste oclusal o el ajuste oclusal, contribuye a eliminar las interferencias oclusales, sea en las excursiones laterales localizadas durante el ciclo de la masticación que involucra zonas cercanas a la máxima intercuspidación. Los contactos dentales como interferencias oclusales son identificables en la boca del paciente y también fuera de ella, al utilizar un articulador semiajustable cuya validez se acepta o se rechaza en la odontología basada en la evidencia, en que se interpreta la relación con una dirección guiada lo que no sucede de esa manera en la boca de los pacientes. El papel de articular para Bourdiol et al (2007), puede utilizarse para identificar las zonas de la superficie oclusal que representan interferencias. El análisis con el método de los elementos finitos en detalle simulado de 3 D, según Gomez et al (2006), en la maxila y en la mandíbula humanas, se refiere a los contactos oclusales sobre planos inclinados que influyen sobre la posición dentaria y la estabilidad mandibular; la principal ventaja de ese sistema es un estudio biomecánico más preciso, y sus representaciones cualitativas y cuantitativas sirven para evaluar las tensiones, las deformaciones y los desplazamientos que ocurren en esas estructuras óseas, construidas independientemente con propiedades independientes. El ajuste oclusal, en el tratamiento de los DTM, no es aceptado como práctica generalizada y rutinaria, entre los practicantes clínicos y aquellos con experiencia de manejo en los DTM. Los estudios a corto plazo muestran la mejoría que el paciente puede obtener con el ajuste oclusal, pero esta evidencia queda controvertida con aquellos presentados con el efecto placebo.

(8)

El diagnóstico debe estar basado en un buen juicio de cuidados médicos, con una historia dental y el examen clínico, más las imágenes radiográficas de las ATM. A pesar de ello, en 1997 (NIH), la Oficina del Instituto Nacional de Salud de Investigación con aplicación médica menciona que en la oclusión dental deben eliminarse las discrepancias oclusales gruesas, cuando se encuentren. El ajuste oclusal se asocia al reemplazo protésico o a las rehabilitaciones oclusales extensas. Las publicaciones consideradas como clásicas en la literatura dental, como la de Dawson (1974), Arbree et al (1995), o recientemente, Dervis (2004), relacionan el ajuste oclusal y la eliminación de los contactos dentales considerados como interferencias dentales en los procedimientos clínicos instaurados. En otros campos, como la interrelación con la periodoncia y el manejo integrado perio y oclusión; por ejemplo, está la publicación de Moozeh et al (1981) y Lythe (1990); por otro lado, Olsson (2002) menciona el ajuste oclusal realizado en pacientes con necesidades de tratamiento ortodónticas menores; con este procedimiento clínico se han reducido las interferencias oclusales entre la relación céntrica y la oclusión céntrica. El ajuste oclusal para el sanado periapical, luego del tratamiento endodóntico por Harn WM (2001), Rosenberg P (2002) y Segura et al (2003).

El ajuste oclusal tiene sus críticas en los siguientes aspectos:

Keshvad et al (2000), hace referencia a la precisión 1.

del método de los registros en sus diferentes posiciones.

La técnica en sí del ajuste oclusal. 2.

Keshvad A (2003) menciona sobre la reproducibilidad 3.

clínica de las marcas oclusales.

Variación de los contactos oclusales en los períodos 4.

del día.

Influencia de la fuerza ejercida para guiar la 5.

mandíbula hacia la posición de cierre seleccionado. Ruseell A (1983) enfoca que la relación entre la 6.

eficiencia masticatoria y las facetas de desgaste es discutible.

Se ha escrito mucho sobre las técnicas para realizar correctamente el procedimiento del ajuste oclusal, pero lo más recomendable y acertado es la frase de: ¡No lo hagas, si no lo sabes hacer!, y si lo quieres hacer ¡Edúcate y capacítate primero dentro del entorno educativo correspondiente!

CAso ClíniCo

Paciente femenina de 25 años de edad, quien llegó para ser atendida en la consulta odontológica de la Universidad de Costa Rica, a nivel de VI año. Sus necesidades de tratamiento son prótesis fija en el segmento antero superior, una corona metal cerámica con hombro de cerámica y en la zona posterior inferior, un puente de tres unidades metal cerámica.

Se revisó las condiciones de discrepancias entre las céntricas (relación céntrica y oclusión céntrica) y se en-contró una discrepancia observable clínicamente. Ver fotografía 1 y 3, 2 y 4 respectivamente.

,

Fotografía 1. Observe los 3 mm en la regla, cuando la man-díbula fue posicionada hacia la relación céntrica.

Fotografía 2. Observe que es de 2 mm la lectura en posición de la oclusión céntrica.

Fotografía 3. Observe el espacio suficiente y necesario, para la preparación en palatino de la pieza 2.1, en posición de re-lación céntrica.

Fotografía 4.Observe la reducción del espacio, para dejar un espacio requerido y suficiente en palatino de la 2.1, en la preparación de la corona metal cerámica.

(9)

disCusión

Después de revisar la literatura disponible acerca del tema, el abordaje clínico deja de ser una simple elucubración de ideas y filosofías, y se debe tomar una decisión: realizar o no el procedimiento del ajuste oclusal. Si el operador clínico no lo realiza, debe tener sus razones establecidas para no ejecutarlo y esperar que ocurra lo que se supone han observado otros a lo largo de su seguimiento en el tema.

Si el operador clínico lo realiza, tendrá otras condiciones de ventajas no establecidas, que si realizara sólo el procedimiento en sí de coronas; las ventajas que tendría a su haber son:

Posición mandibular establecida por el operador. 1.

Ganancia de espacio interoclusal para su preparación 2.

en palatino.

Mejorar las condiciones oclusales y relaciones 3.

neuromusculares, que lleva implícito el ajuste de la oclusión dental del paciente.

Evitar las condiciones de trauma por oclusión que 4.

puedan generarse.

Satisfacción de integrar la anatomía y la función en 5.

los procedimientos restaurativos y protésicos.

En el presente caso, al paciente fue sometido al procedimiento establecido del ajuste de la oclusión, el estudiante le dio el seguimiento correspondiente a la manifestación de comodidad o incomodidad en la forma de ocluir (“mordida”) y la cantidad de piezas dentales en boca, en contacto dental durante el cierre.

ConClusiones

El ajuste oclusal, como procedimiento clínico, es una alternativa más de que dispone el odontólogo que labora diariamente en las diferentes aplicaciones del campo de la oclusión dental.

El revisar y verificar la existencia de la discrepancia, entre las céntricas, es una obligación rutinaria; pero el ignorar y evitar hacerlo se convierte en una trampa mortal a corto, mediano o largo plazo, cuando se realizan procedimientos simples o complejos en una visión individual del tratamiento.

BiBlioGraFÍa

Arbree et al. A survey of temporomandibular disorders conducted by 1.

the greater. New York Academy of Prosthodontists. Jour. Pros. Dent 74, 512, 1995, U.S.A.

Ash M. Paradigmatic shifts in occlusion and temporomandibular 2.

disorders. Jour.Oral Reha, 28 (1), 1-13, 2001,U.S.A.3. Ash y Ramfjord. Occlusion. 4 edition, Saunders, 1995, U.S.A

3.

of jaw closing muscles and mandibular movement during submaximal lenching. Jour. Oral Rehabil., 27, 793-801, 2000, U.S.A.

Bourdiol P, et al. Age and gender-related differences in premolar and 4.

molar functional areas.Jour Oral Reha, Vol 34, 4, 251-258, 2007, U.S.A. Dawson P. Evaluation, Diagnosis and Treatment of Occlusal Problems 5.

Mosby, St Louis, 1974, U.S.A.

De Boever J, et al. Need for occlusal therapy and prosthodontic 6.

treatment in the management of temporomandibular disorders. Part I. Occlusal interferences and occlusal adjustment. Jour. Oral Reha, Vol. 27, 5, 367-379, 2000, U.S.A.

De Boever J, et al. Need for occlusal therapy and prosthodontic 7.

treatment in the management of temporomandibular disorders. Part II: tooth loss and prosthodontic treatment Jour. Oral Reha, 27 (8), 647-659, 2000, U.S.A.

Deas D et al Is there an association between occlusion and periodontal 8.

destruction?.Jour. Am Dent A, Vol 137, 10, 1381-1389, 2006, U.S.A Dervis E. Changes in temporomandibular disorders after treatment with 9.

new complete dentures.Jour. Oral Reha, Vol 31, 4, 320-326, 2004, U.S.A. Fujii T. The relationship between the occlusal interference side and 10.

the symptomatic side in temporoman-dibular disorders Jour. Oral Reha, Vol 30, 3, 295-300, 2003, U.S.A.

Fujii T. Occlusal conditions just after the relief of temporomandibular 11.

joint and masticatory muscle pain. Jour. Oral Reha, Vol 29, 4, 323-329, 2003, U.S.A.

Glaros et al. Knowledge and beliefs of dentists regarding temporomandi-12.

bular disorders and chronic pain. Jour. Orofacial Pain, 8, 216, 1994, U.S.A. Gomez S, et al. Tooth displacement due to occlusal contacts: a three-13.

dimensional finite element study. Jour. Oral Reha, Vol 33, 12, 874-880, 2006, U.S.A

Harn W. Effect of occlusal trauma on healing of periapical pathoses: 14.

report of two cases. Interna. Endo. Jour, Vol. 34, 7, 554-561, 2001, U.S.A. Harrel S. Occlusal analysis, diagnosis and management in the practice 15.

of periodontics. Periodontology 2000, Vol 34,1, 151-164, 2004, U.S.A. Harrel S Occlusal forces as a risk factor for periodontal disease. Perio-16.

dontology 2000, Vol 32,1, 111-117, 2003, U.S.A

Karppinen K, et al. Adjustment of dental occlusion in treatment of 17.

chronic cervicobrachial pain and headache. Jour. Oral Reha, Vol. 26, 9, 715-721, 1999, U.S.A.

Keshvad A, et al.

18. An appraisal of the literature on centric relation. Part I Jour. Oral Reha, Vol 27, 10, 823-833, 2000, U.S.A.

Keshvad A, et al. An appraisal of the literature on centric relation. Part 19.

I I, Jour. Oral Reha, Vol 27, 12, 1013-1023, 2000, U.S.A.

Keshvad A et al. Comparison of the replicability of routinely used cen-20.

tric relation registration techniques. Jour. Prostho, Vol. 12, 2, 90-101, 2003, U.S.A.

Kirveskari P, et al. Occlusal adjustment and the incidence of demand 21.

for temporomandibular disorder treatment. Jour.Pros.Dent, 79, 433, 1998, U.S.A.

Kirveskari P. Assessment of occlusal stability by measuring contact 22.

time and centric slide. Jour. Oral Reha, Vol 26, 10, 763-766, 1999, U:S:A Koh H. Occlusal adjustment for treating and preventing temporomandi-23.

bular joint disorders. Jour. Oral Reha, Vol 31, 4, 287-292, 2004, U.S.A. Kumagai H, et al. Occlusal force distribution on the dental arch during va-24.

rious levels of clenching. Jour. Oral Reha, Vol 26,12, 932-935, 1999, U.S.A Lythe The clinician’s index of occlusal disease: definition, recognition and 25.

management. Inter. Jour. Perio and Resto Dentis, 10, 103, 1990, U.S.A. 26.

(10)

thods of eliminating nonworking side occlusal interferences. Jour. Clinical Periodon, Vol. 8, 5, 424-430, 1981, U.S.A.

NIH Office of Medical Application of Research. Technology as-27.

sessment of conference statement: management of temporomandi-bular disorders. April 29–May 1. Oral Surgery, Oral Medicine, Oral Pathology, Oral Radiology and Endodontics, 83, 177, 1997, U.S.A Olsson M. Occlusal interferences in orthodontic patients before and 28.

after treatment, and in subjects with minor orthodontic treatment need. Eur J Orthod, 24, 677-687, 2002, Europa

Rosenberg P. Clinical strategies for managing endodontic pain. Endo. 29.

Topics, Vol. 3, 1, 78-92, 2002, U.S.A.

Ruseell A. The relationship of occlusal wear to occlusal contact area. 30.

Jour. Oral Reha, Vol 10, 5, 383-391, 1983, U.S.A.

Scott et al. Voluntary and reflex control of the human tempo 31.

Segura J. Talon cusp causing occlusal trauma and acute apical perio-32.

dontitis: report of a case. Dental Trauma, Vol. 19, 1, 55-59, 2003, U.S.A. Seligman y Pullinger. A multistepwise logistic regression analysis of 33.

trauma history and 16 other history and dental cofactors in females with temporomandibular disorders. Jour. Orofacial Pain, 10, 351, 1996, U.S.A.

Seligman y Pullinger. The role of intercuspal occlusal relationships in 34.

temporomandibular disorders: a review. Jour Cranio Disor. and Facial Oral Pain, 5, 96, 1991, U.S.A.

Shiau Y. Effect of working side interferences on mandibular move-35.

ment in bruxers and non-bruxers. Jour. Oral Reha, Vol 22, 2, 45-151, 1995, U.S.A.

The academy of Prosthodontics. Glossary prosthodontics terms. Jour. 36.

Prosth. Dent, Vol 94, 1, 1-83,2005, U.S.A

(11)

REVISIÓN BIBLIOGRÁFICA

d

r

. d

Avid

l

Afuente

MSProfesor Asociado, Facultad de Odontología, Universidad de Costa Rica

físiCa del COlOR y su utilidad en OdOntOlOgía

introduCCión

Con la aparición de nuevas resinas, muchos fabricantes las han puesto en el mercado con diferentes opacidades, las cuales denominan opacas, cuerpo o dentina; base o dentina y por último esmalte, incisal, oclusal o traslucente, según cada fabricante. Los requerimientos estéticos actuales nos indican que las técnicas multicapas son las que producen los mejores resultados clínicos, pero al aplicar capas de diferente saturación y opacidad, el color base de la restauración puede variar. El presente trabajo pretende cuantificar el cambio de color en cuanto al croma y el valor, que diferentes resinas color dentina sufren al colocársele encima el color de esmalte, para poder dar una ayuda al odontólogo de cómo debe ajustar el grosor de estas capas, para obtener el resultado estético deseado.

desarrollo

PArámetrosdel Color

Así como el ojo humano puede percibir tres parámetros en todas las formas: ancho, alto y fondo; el color posee tres parámetros que determinan o producen un color único. El primero es el MATIZ, este es la longitud de onda dominante de un color, es lo que llamaríamos: azul, rojo, verde, amarillo, etc… (Figura 1)

Al segundo parámetro se le conoce como el VALOR y es la cantidad de “brillo”, “luminosidad” o “gris” que tiene el color, que tan claro u oscuro es; se mueve dentro de una escala acromática, por lo que son sólo tonos que van desde el blanco hasta el negro, con toda la gama de grises en el medio. (Figura 2)

EL tercer parámetro es el CROMA, que se refiere a la saturación de color, la cantidad de color existente en éste. La mejor forma de explicarlo es con un vaso de agua. Cuando se toma un vaso de agua y se empieza a colocar gota a gota cualquier color de pintura, el color del agua se va tornando más saturado, más fuerte, conforme se van agregando más gotas del color. (Figura 3)

PerCePCiónvisuAldelColor

Recordemos que el ojo humano percibe la luz, ve los colores y formas de todo lo que le rodea, por medio de células en la retina. Estas células son de dos tipos: los “conos” y los bastones”. Los conos son los responsables de la percepción del color, existen conos fotosensibles a las longitudes de onda verde, roja y azul. Los conos tienen una relación de 1 a 1 con las fibras nerviosas, para cada cono existe una fibra nerviosa; esto permite que el operador pueda distinguir con mucha exactitud las zonas donde empieza un color y termina el anterior. La mayoría de los 6 millones de conos se encuentran ubicados en el centro focal de la retina; por esto en ocasiones, cuando vemos un objeto con la parte lateral del ojo, podemos distinguir que existe algo ahí, pero no podemos precisar con exactitud su color.

Los Bastones solo tienen un tipo de pigmento fotosensible, por lo que su percepción es acromática, o sea son los responsables de la percepción del VALOR de los objetos. Estos están ubicados alrededor del punto focal de la retina y muchos Bastones comparten una fibra nerviosa. Todo esto nos ayuda a ver en condiciones de poca luz, aunque no podamos distinguir el color de los objetos, si podemos distinguir que existe un objeto. (Figura 4)

Cuando estamos seleccionando un color, lo más sencillo es cerrar parcialmente el ojo para limitar la entrada de luz al ojo

RESUMEN: En este artículo se explican algunos de los elementos que existen en la percepción del color, entendiendo esto y cómo se comporta la luz hasta llegar a nuestros ojos y crear el color, podemos mejorar nuestros tratamientos estéticos.

PALABRAS CLAVES: al resumen de la izquierda: percepción del color, selección del color, luz, estética.

ABSTRACT: In this article explains some of the elements that exist in the perception of color, understanding behaves as the light reaching our eyes and create the color, we can improve our beauty treatments.

(12)

y activar más los Bastones, esto nos permite establecer muy bien las diferencias de VALOR, luego con el ojo enfocado en el diente que queremos, podemos determinar su MATIZ y su SATURACIÓN. Es preferible que el dentista acierte en el VALOR que en cualquiera de los otros dos parámetros; pues el paciente siempre va a distinguir más fácilmente diferencias muy pequeñas en VALOR que en CROMA o MATIZ.

métodosPArAevAluArelColor

Los métodos para evaluar, tanto el color de los dientes como el de materiales restauradores, se pueden situar en dos principales categorías: visual e instrumental. La primera categoría usa la comparación visual con colores estándares, mientras que la otra se caracteriza por utilizar instrumentos de medición.

método visuAl

La determinación visual es la de uso más frecuente en odontología (1, 2), pero la duplicación del color está plagada de inaceptados e inconsistentes resultados (3,4). La evaluación del color por comparación visual es un método subjetivo, usa guías de colores de manufactura comercial que en sí son inadecuadas en términos de rango (5, 6) Y en cuanto a una distribución no uniforme del color en el espacio del diente (3, 7). Este sistema dificulta la escogencia del color en la silla dental, debido a las variables interpretaciones del o los observadores y a la influencia del ambiente como son la edad, el estado emocional, las condiciones de iluminación, las exposiciones previas a los ojos (fatiga) y el metamerismo. (2, 8, 9,10). Este ocurre cuando un color obtenido bajo unas condiciones de iluminación, no se logra bajo otras condiciones iluminantes. (10).

Además, que hay inconsistencias entre odontólogos y el paciente mismo, cuando se usan las guías para determinar el color. (11). Las disimilitudes entre el centro y los lados del diente en términos de color, forma, estructura y brillo, se prestaría para diferencias en cada observador. (5).

método instrumentAl

El análisis instrumental del color, por otro lado, ofrece ventajas potenciales sobre la determinación visual, porque las lecturas del instrumento son objetivas, independientes de las condiciones o de la experiencia del observador, pueden ser cuantificadas y se obtienen rápidamente (9). Dentro de los instrumentos pueden estar espectrofotómetros, colorímetros, fotografía análoga o digital. Aunque el uso extensivo de espectrofotómetros y colorí metros ha sido reportado en el campo de la investigación (3, 12, 13) su uso común en la práctica clínica se ve limitada debido al alto costo, su limitada capacidad de medir el color en objetos traslucentes (como lo son los dientes), tamaño, estandarización. (1).

diferenCiAsde Color: e*

La selección del color ya sea por método visual o instrumental, requiere un entendimiento de la armonía y tolerancia del color, es decir que la diferencia del color (∆E*) puede ser perceptible por el ojo humano. La habilidad del ojo humano para apreciar diferencias de color varía de individuo a individuo (es una combinación entre características del ojo y la habilidad del operador). Hay tres intervalos de valores de ∆E* en los que se pueden distinguir diferencias de color. Según las referencias de Vichi, 2004, valores de ∆E*> 1 se clasifican como no apreciables por el ojo humano; valores en los que 1 <∆E*<3.3 fueron apreciados por operadores con habilidad, pero considerados clínicamente aceptable. Sin embargo, este rango se ve un poco aumentado en estudios que sugieren que los valores clínicamente aceptables de

∆E* in vivo llegan a ser menores de 3.6. En condiciones controladas otros investigadores encontraron que el ojo humano podría percibir cambios de color entre 1 y 2. (14, 15). Mientras que ∆E* >3.3 fue considerado una diferencia apreciable por personas no entrenadas, por lo cual sería clínicamente inaceptable. (16)

la fuente d 2008 físiCa del COlOR y su utilidad en OdOntOlOgía. Rev. Cient. OdOntOl. (4)1:10-5

Figura 1.Las puntas de los lápices representan matices diferentes

(13)

esPACiodel Color Cie 1931

La Comisión Internacional de la Luz, CIE, siglas por su nombre en francés: Commission Internationale de I’Eclairage propone, para el año de 1931, un sistema psicofísico que incorpora un observador estándar, fuentes de luz estándar y un sistema de coordenadas. Con el observador estándar se hará una descripción matemática con el promedio de las respuestas normales del ojo humano ante los estímulos de color. El sistema CIE estandariza tanto las fuentes de luz y la respuesta visual humana (el receptor), y elimina estas como variables y esto es aceptado universalmente como una especificación del sistema. El concepto básico del CIE es que todos los colores pueden ser igualados por alguna mezcla de cantidades relativas de los tres colores prima-rios: rojo (X), verde (M) y azul (Z), que son requeridos para igualar el color de una muestra. Los valores X, V, Z son datos llamados valores triestímulos. Ellos pueden ser convenientemente convertidos en coordenadas de croma-ticidad (X y Y) para trazarse en un diagrama de cromati-cidad bidimensional. Ilustración # 2-1.(10).

esPACiodel Color Cie l*A*b* 1976

La necesidad de un espacio de color uniforme condujo a la transformación de una serie de transformaciones no lineales del espacio CIE XYZ 1931 que concluyeron en la especificación concreta de una de estas transformaciones en lo que se conoce como espacio de color CIE 1976 (L*a*b*), lo que permite especificar estímulos de color en un espacio tridimensional.

La L* representa la luminosidad o el valor, en rangos de O (negro) a 100 (blanco); a* representa coordina-das cromáticas del rojo-verde (+a* es la dirección del rojo y -a* es la dirección del verde) y b* representa las coordinadas cromáticas del amarillo-azul (+b* es la dirección del amarillo y -b* es la dirección del azul).

El eje central o cero de los planos que forman L*a*b*, es acromático. Ilustración # 2 2. (10).

La diferencia del color, o ∆E* es definida por la siguiente ecuación:

∆E* = {(L*f-L*i) 2 + (a*f-a*i) 2 + (b*f-b*i)2} ½

en la que i y f son las mediciones de color inicial y final, respectivamente.

Por desdicha, varias ecuaciones del espacio CIE L*a*b* han revelado que ∆E* no es una medida especialmente buena de la percepción de la diferencia cromática, entre dos estímulos. Existe una representación más intuitiva del color CIE L*a*b*, en la que se utilizan coordenadas polares: L*C* ab y H*ab, y L* es luminosidad o valor de 0 a100, C* es el croma, el cual define la saturación o la intensidad del color, se mide de 0 a 100; H es el tono con un va-lor de O a 360, y representa los cova-lores rojo, amarillo, verde y azul. Ilustración # 2- 3. (20).

CuAndolAluzllegAAlAsuPerfiCie

Cuando un rayo de luz incide sobre un objeto, ocurre:

1) Un cambio en el índice de refracción hace que la luz se vea reflejada por la superficie. La luz reflejada en un ángulo opuesto a la luz incidente, se llama reflexión especular.

2) La luz no se refleja, sino que penetra en la materia; sin embargo, al atravesar la superficie, puede cambiar el índice de refracción del material atravesado y reducir algo la velocidad de la luz, lo que hace que se desvíe, a lo que se le llama refracción.

3) La luz puede atravesar por completo un material. En ese caso, decimos que ha sido transmitida. Ilustración # 2-4. (10).

Figura 3.Se muestran diferentes saturaciones para un mismo color

(14)

Además, cabe la posibilidad de que la materia absorba la luz o la disperse. La luz dispersada o reflejada puede terminar por salir por el frente, la parte de atrás o un costado del objeto iluminado.

Las expresiones “fuente de luz” e “iluminante” tienen significados concretos y distintos. Una fuente de luz es un emisor físico de radiación luminosa, por ejemplo: Una vela, una bombilla de tungsteno, etc.

Los iluminantes se suelen definir en términos de energía relativa tabulada para cada longitud de onda o franja de longitudes de onda. Existen varios iluminantes de amplio uso en la industria del color. Entre ellos están: A, C, D65 y TL84. Los iluminantes A y C fueron definidos por CIE, en 1931, para representar las típicas luces de bombillas de tungsteno y de la luz solar, respectivamente. Con el tiempo se vio que el iluminante C era una representación muy pobre de la luz del día, ya que contenía poca energía en las longitudes de onda más cortas. Por eso fue reemplazada por una serie de iluminantes conocida como “clase D” (D65). (10).

esPeCtrofotómetrode refleCtAnCiA

El espectrofotómetro de reflectancia mide el color de superficies opacas así como la cantidad proporcional de luz reflejada, como una función de las longitudes de onda para producir un espectro de reflectancia. El funcionamiento de espectrofotómetro básicamente consiste en iluminar la muestra con la luz blanca y calcular la cantidad de luz que refleja dicha muestra en una serie de intervalos de longitudes de onda. Lo más usual es que los datos se recojan en 31 intervalos de longitudes de onda (los cortes van de 400 nm, 410 nm, 420 nm, 700 nm). Esto se consigue haciendo pasar la luz a través de un dispositivo monocromático que fracciona la luz en distintos intervalos de longitudes de onda. El instrumento se calibra con una muestra o loseta blanca, cuya reflectancia en cada segmento de longitudes de onda se conoce, al compararla con una superficie de reflexión difusa perfecta.

La reflectancia de una muestra se expresa como una fracción entre O y 1, o como un porcentaje entre O y 100. Es importante darse cuenta de que los valores de reflectancia obtenidos son relativos y, para muestras no fluorescentes, son independientes de la calidad y la cantidad de luz usada para iluminar la muestra. Así, aunque los factores de reflectancia se midan usando una fuente de luz concreta, es perfectamente correcto calcular los valores colorimétricos para cualquier iluminante conocido. Ilustración # 2-6. (10)

geometríA óPtiCAdel esPeCtrofotómetro de refleCtAnCiA

La geometría óptica del instrumento es importante. (Ilustración # 2-7). En algunos instrumentos, se usa una esfera integradora que permite iluminar la muestra de forma difusa, en forma igualada desde todos los ángulos, mientras que la luz reflejada se recoge en un ángulo aproximadamente perpendicular a la superficie de la muestra.

Otros instrumentos, por el contrario, iluminan la muestra desde un ángulo determinado y recogen la luz reflejada, desde otro. Un caso típico es que la muestra se ilumine desde un ángulo de 45° con respecto a la superficie y que la luz reflejada se mida desde un ángulo O°. A esto se le llama “geometría 45°10°. Lo contrario es la geometría 0°145°. Las geometrías basadas en la esfera, antes mencionada, se conocen como DIO y 010. Es muy difícil establecer la correspondencia de medidas tomadas entre instrumentos cuya geometría óptica no sea idéntica. Para la mayoría de las superficies, la reflectancia cambia, según los ángulos de iluminación y observación.

Las cuatro geometrías estándares establecidas por CIE son:

Iluminación difusa y toma de la luz en la normal (DIO). Iluminación en la normal y toma de la luz difusa (0/0). Iluminación a 45° y toma de la luz en la normal (45/0) Iluminación en la normal y toma de la luz a 45° (0/45).

Figura 5. Coronas de porcelana bajo “luz corregida” Figura 6. Mismas coronas de porcelana bajo luz incandescente

(15)

efeCtodelgrosorenelColor

En la investigación realizada por Jorgenson y Goodkind (20), se estudió la reproducibilidad del color de cinco porcelanas; se evaluó con espectrofotómetro, donde el grosor de los discos era una variable; se reveló que los valores L* se ven afectados por los diferentes grosores de las muestras en estudio, se interpretó que a mayor grosor, la restauración es menos afectada por el gris (valores Bajos de Ir), debido al opacador y también que el efecto trasluciente de la porcelana será mayor, y da un incremento en valores L*. La traslucencia de la porcelana dental es mucho más alta que la de un diente natural. Este efecto es controlado por la capa de opacador. Como el grosor de la porcelana aumenta, esto controlará el efecto del opacador.

Para que una resina logre la apariencia de diente, debe tener una coloración visual (matizada) y traslucidez; para lograr ésta, se necesita que la resina posea un índice de refracción aproximado a 1,5; el matizado se obtiene por la adición de diferentes pigmentos que a menudo consisten en óxidos metálicos, como el óxido de titanio y el de aluminio, los que en pequeñas cantidades son eficaces opacadores. (17).

La composición de la porcelana se basa en micro-partículas uniformes esféricas; mientras que las resinas compuestas tienen partículas no uniformes ni en tamaño ni en forma; por eso, la toma de color para hacer una restauración en resina no debe ser con una guía de porcelana.

Se ha pensado que el grosor y el trasfondo donde está la resina, afecta su color. La resina compuesta es un material trasluciente, si es delgada su color puede ser influenciado por el fondo (18, 19), una resina delgada exhibirá altos L*, valor debido a la reflexión de la luz en el fondo estándar blanco, indiferente a la guía de color; además, el incremento del grosor de la resina causa un descenso en los valores L*.

Aunque la perceptibilidad y la aceptabilidad clínica del color pueden variar, los valores de ∆E* del grosor

de los discos de resina de 2.0 mm y menos, son los más aceptables. Los valores ∆E* descienden a medida que el grosor del disco aumenta. Todos los valores de los diferentes grosores comparados con los del grosor de 2.5 mm, demuestran que el ∆E* de éste fue consistentemente más bajo. (18).

Cabe mencionar que el color de las resinas usadas en restaurativa es a menudo menor a 2.5 mm y mayor a 1.0 mm. Esto viene a justificar el grosor de los discos de este estudio de 2± 0.2 mm.

otros fACtoresqueinCidenenlA PerCePCión:

metAmerismo

Colores metaméricos son estímulos de colores de valores de triestímulos diferentes bajo una fuente de luz particular, pero de diferente distribución de energía espectral o colores que se ven iguales bajo una fuente de luz; sin embargo, diferentes bajo otro tipo de fuente de luz. Los dientes, la resina compuesta y la porcelana son metaméricos, por lo que la selección de color debe hacerse bajo las mismas condiciones de luz a las que el paciente estará sometido la mayor cantidad del tiempo. (Figura 5 y 6)

fluoresCenCiA

Es la emisión de energía luminosa por un material, cuando un rayo de luz es reflejado en él. Al igual que se mencionó arriba, diente natural, resina y porcelana tienen la habilidad de ser fluorescentes,;pero existen materiales con diferente fluorescencia a la del esmalte y esto provoca que en muchas situaciones, cuando el paciente se expone a luz natural, las restauraciones se vean más “oscuras”, pues no están emitiendo la misma cantidad de luz visible.

Figura 8. Efectos opalescentes bajo luz transmitida

Figura 7. Efectos opalescentes bajo luz reflejada

(16)

oPAlesCenCiA

Es la habilidad del diente y en este caso del esmalte, de poder producir efectos diferentes, según como le incida la luz. Cuando la luz le cae de frente se originan tonos azules, pero cuando proviene de atrás, da tonos naranja. La luz que proviene de atrás es luz incidente que penetra en el diente y se refracta de lingual a vestibular. Esta capacidad es lo que, en ocasiones, produce tonos azulados muy leves en zonas como bordes incisales y ángulos línea mesiales y distales; otro naranja en los bordes incisales. El operador cuando observa esto debe colocarse en varias posiciones para poder determinar si el color que está viendo viene de adentro del diente o si es efecto óptico, para así comunicarle al técnico. Muchas de las porcelanas modernas tienen esmaltes opalescentes capaces de reproducir estos efectos. (Figuras 7 y 8)

ConClusiones

Aunque parece muy difícil, cuando el dentista aprenda a determinar el color, no sólo como algo “muy amarillo o muy blanco”, podrá con el tiempo hacer mejores selecciones de color y de efectos, que le ayudarán a mejorar los tratamientos estéticos.

BiBlioGraFÍa

Anusavice, K: Ciencia de los materiales dentales, de Phillips. Mc Graw 1.

Hilllnteramericana Editores S.A. Décima edición. Pp 288, 1998. Bentley, C; Leonard, R; Nelson, C; Bentley, S: Quantification of vital 2.

bleaching by computer analysis of photographic images. J Am Oent As-soc. 130:809, 1999.

al, E; Sonugelen, M; Guneri, P; Keseciogu, A; Kose, T: Application of a 3.

digital technique in evaluating the realiability of shade guides. Journal of Oral Rehabilitation 31: 483-491, 2004.

Dagg, H; O’Connell, B; Claffey, N; Byrne, O; Gorman, G: The influence 4.

of some different factors on the occuracy of shade selection. Journal of Oral Rehabilitation 31; 900-904, 2004.

Goodkind, R; Keenan, K; Schwabacher, W: A comparison of Chromas-5.

can and spectrophotometric color measurements of 100 natural teeth. The Journal of Prosthetic Dentistry 53: 1, January 1985.

Johnston, W; Kao, E: Assessment of appearance match by visual obser-6.

vation and clinical colorimetry. J dent Res 68 (5): 819-822, May, 1989. Jorgenson, M; Goodkind, R: Spectrophotometric study of five porcelain 7.

shades relative to the dimensions of color, porcelain thickness and re-peated firings. J Prosthet Dent 42:96-105,1979.

Koishi, Y; Tanoue, N; Matsumura, H; Atsuta, M: Color reproducibility 8.

of a photo-activated prosthetic composite with different thicknesses. Journal of Oral Rehabilitation 28: 799-804, 2001.

Miyagawa, Y; Powers, J.M: Prediction of color of on esthetic restorative 9.

material. J Dent Res 62(5): 581-584. May 1983.

0kubo, S; Kanawati, A; Richards, M; Childress, S: Evaluation of visual 10.

and instrument shade matching, J Prosthet Dent. 80:642. 1998. Preston, J; Ward, L; Bobrick, M: Light and lighting in the dental office. 11.

Dental Clinics of North America 22:3, July, 1978.

Schwabacher, W; Goodkind, R: Three-dimensional color coordinates of 12.

natural teeth compared with three shade guides. The Journal of Pros-thetic Dentistry 64:4, October 1990.

Seghi, R; Hewelett, E; Kim, J: Visual and instrumental colorimetric as-13.

sessment of small color differences on translucent dental porcelain. Jo-urnal of Dental Research 68 1760-1764. 1989.

Seghi, R; JOhnston, W; O’Brien, W: Spectrophotometric analysis of color 14.

difference between porcelain systems. J Prosthet Dent 56 35-40. 1986. Wee, A; Monaghan, P; Johnston, W. Variation in color between intended 15.

matched shade of fabricated shade of dental porcelain. Journal of Pros-thetic Dentistry 87: 657-66, 2002.

Westland, 2001.http://www.Colourware.co.uklcpfaq.htm. 16.

Vichi, A; Ferrari, M; Davidson, C: Color and opacity variations in three 17.

different resin-based composite products after water aging. Dental Ma-terials. 20: 530-34, 2004.

Van der Burgt, T; ten Bosch, J; Borsboom, P; Kostsmit, W: A comparison 18.

of a new and convetional method for quantification of tooth color. J Prosthet Dent 63: 155-62, 1990.

Yap, A: Color attributes and accuracy of Vita-based manufacturers’ sha-19.

de guides. Operative Dentistry 23: 266, 1998.

Yap, A; Sim, C; Loh, W; Teo, J: Human-eye versus computerized color 20.

matching. Operative Dentistry 24: 358-363, 1999

(17)

REVISIÓN BIBLIOGRÁFICA

d

r

. o

mAr

t

eniente

d

íAzde

l

eón Especialista en Endodoncia. Maestría en Epidemiología. Profesor adjunto en la Universidad La Salle Bajío. León Gto. México

d

rA

. e

dnA

z

Amudio

P

érez Pasante de cirugía dental en la Universidad de La Salle Bajío. León Gto. México

d

r

. i

ván

j

ArAmillo

t

éllez Cirujano Dentista. Práctica privada. León Gto. México.

infiltRaCión de hiPOClORitO de sOdiO.

diagnóstiCO y tRatamientO.

introduCCión

Durante el proceso de tratamiento de conductos radiculares, la limpieza de éstos constituye una pieza base para el éxito del tratamiento endodóntico. Diferentes tipos de soluciones irrigadoras se han utilizado, durante el proceso de limpieza de los conductos radiculares, entre ellos podemos encontrar productos como: 1. Compuestos halogenados, 2. Tensoactivos, 3. Quelantes, 4. Ácidos, 5. Peróxidos y 6. Otras soluciones (clorhexidina, Agua destilada, etc.). Entre los compuestos halogenados tenemos al hipoclorito de sodio en diferentes concentraciones y con diferentes asociaciones o mezclas (Tabla 1). (1). Por supuesto, durante la práctica endodóntica una de las soluciones más utilizadas, en la desinfección de los conductos radiculares, es el hipoclorito de sodio el cual aparece en uso odontológico, en el año de 1792, y era

y químicas han sido estudiadas detalladamente, y por supuesto, existen diferentes concentraciones de dicho elemento que le otorgan similares propiedades; entre las que podemos mencionar la desinfección de microorganismos (bactericida), así como el degradante de tejidos pulpares, dependiendo de la concentración.(Tabla 2)

El temor a la toxicidad del hipoclorito de sodio, como un factor irritante del tejido perirradicular, ha motivado la tendencia a descartar su uso. Sin embargo, en diferentes estudios se manifiesta que no existe diferencia inflamatoria significativa, después de 7 a 24 días de haber implantado diferentes soluciones en lomos de cobayo, soluciones de NaOCL contenidas en tubos de polietileno.

Sin embargo, la infiltración forzada de hipoclorito de sodio o cualquier otro tipo de solución de irrigación, a través de los tejidos perirradiculares, es un asunto diferente y de manejo desde luego encaminado a evitar complicaciones posinfiltración.

RESUMEN: Desde su aparición en el área odontológica, en el año 1792, el hipoclorito de sodio ha sido una de las soluciones más utilizadas en la desinfección de conductos en el tratamiento endodóntico, preferido sobre otros por su acción antimicrobiana y degradante de los tejidos pulpares. No obstante, la infiltración forzada del hipoclorito de sodio, a través de los tejidos periradiculares, es causa de complicación en el tratamiento de conductos. El diagnóstico oportuno de la lesión es crucial para determinar el tratamiento, el cual será específico en cada caso tomando en consideración la cantidad de hipoclorito infiltrado, concentración de dicha solución, estado general del paciente y grado de afectación de los tejidos y está encaminado principalmente, a aliviar el dolor y aprevenir las infecciones secundarias.

Afortunadamente, este tipo de casos no es muy común, en la práctica endodóntica; sin embargo, esta condición puede afectar el tratamiento de forma significativa.

PALABRAS CLAVES: Hipoclorito de sodio, Infiltración, Quemadura

ABSTRACT: Since the first use, in 1792, sodium hypochlorite has been used in dentistry as the most utilized solution in the disinfection of the root canals in endodontic treatments. Preferred above other solutions for its antimicrobic and degradant properties on dental tissues such as dentin and pulp. However, the forced infiltration of sodium hypochlorite through the periradicular tissue cau-ses complications in the treatment of root canals. The early diagnostic of the lesion is crucial in the determination of the treatment but the following points should be taken into account: the amount of hypochlorite that is being infiltrated, the concentra-tion of the soluconcentra-tion, the general state of the patient, and the amount of tissue affected. Principally, all of which that has been taken into account aliviates the pain and prevents secondary infections.

Fortunately these types of cases are not frequent in dental treatments; however we should consider them since they affect the treatment significantly.

(18)

A pesar de los avances, tanto en el conocimiento científico como en el uso de tecnología punta, en la ciencia de la endodoncia aún se presentan, durante la práctica profesional, percances”en los procedimientos endodónticos en los cuales se deben determinar el diagnóstico y la forma en que se tiene que resolver tal percance.

metodologíA:

Se recopiló material bibliográfico en revistas indexadas, en archivos físicos y en banco de datos en línea. Se incluyeron aquellos artículos que proporcionaban información sobre las propiedades químicas y físicas del hipoclorito de sodio, reporte de casos de quemaduras químicas, manejo y tratamiento de pacientes con quemaduras químicas, así como sus complicaciones.

diaGnóstiCo

El diagnóstico, en el caso de infiltración por hipoclorito, es relativamente sencillo ya que el paciente inmediatamente después del percance, se quejará de dolor intenso y la inflamación aparecerá instantánea y alarmante. Edema intenso y extenso de la piel, los efectos de la infiltración van de acuerdo al tipo de solución irrigadora y también, a la concentración así como al tiempo de exposición de la sustancia empleada. (2,3).

MEDIDAS DE VALORES DE PROPIEDADES FÍSICO QUÍMICAS DE SOLUCIONES DE HIPOCLORITO DE SODIO

PROPIEDADES SUSTANCIAS

NaOCl-0.5% NaOCL-1% NaOCL-2.5% NaOCL-5%

DENSIDAD 1,00 1.04 1.06 1.09

TENSIÓN SUPERFICIAL 74.3 75.0 75.7 73.8

PH 11.98 12.60 12.65 12.89

VISCOSIDAD 0.956 0.98 1.073 1.110

CONDUCTIVIDAD 26.0 65.5 88.0 127.5

CAPACIDAD DE HUMECTACIÓN 2 h 20 min 1 h 27 min 1 h 23 min 18 min

- Hipoclorito de sodio al 5% (soda clorada), al 2.5 % (Solución de Labarraque), al 1 % y al 0.5 % - Hipoclorito de sodio al 1% con 16 % de cloruro de sodio (Solución Milton)

- Hipoclorito de sodio al 0.5% con ácido bórico (Solución Dakin)

- Hipoclorito de sodio al 0.5% con bicarbonato de sodio (Solución de Dausfrene)

tabla 1. Diferentes combinaciones de hipoclorito de sodio usadas en el tratamiento de conductos radiculares, así como sus diferentes concentraciones.

Foto 1. Infiltración por hipoclorito, 48 h después del evento

Foto 2. Infiltración por hipoclorito, 4 h después del evento.

(19)

signos iniCiAles de infiltrACión

Dolor agudo, inmediatamente después del evento. •

Inflamación en área de trabajo. •

Hemorragia intersticial. •

Equimosis. •

mAnejodeurgenCiAytrAtAmiento

Ya que estamos hablando de una quemadura de tejidos blandos, de principio posterior al evento, es ”indispensable mantener la calma” y a partir de este punto, investigar el evento para dar un diagnóstico correcto y tratar el percance de una forma adecuada. Resulta recomendable, después de haber realizado la infiltración, lavar con una solución de cloruro de sodio 0.9 %. Posteriormente, es adecuada la colocación de hidróxido de calcio vía intraconducto y prescribir antibióticos, analgésicos y antiinflamatorios (Tabla 4,5 y 6). Los medicamentos que se recomiendan serán evaluados por el especialista

dependiendo de: cantidad de hipoclorito infiltrado, grado de concentración del hipoclorito, estado general del paciente (Investigar patologías presentes en el individuo) y el grado de afectación de los tejidos.

Posteriormente al percance, es ideal cerciorarse de la evolución del paciente hasta que se haya corregido su sintomatología total.

Debemos recordar que después del infortunio se debe comunicar al paciente el problema, durante el tratamiento, así como recomendarle además de los medicamentos prescritos la colocación de fomentos de agua fría por las primeras 24 h, continuando con fomentos de solución salina por las siguientes 24 hrs. En algunas ocasiones también es aconsejable prescribir esteroides por vía intramuscular, así como antihistamínicos.

ComPliCACiones

Al no prestar tratamiento adecuado y a tiempo, las complicaciones por infiltración con hipoclorito pueden ser: debilidad muscular de la zona, en

AntibiótiCo PresentACión dosifiCACión víAde AdministrACión

Penicilina G procaínica F.A 800,000 U.I. 1 cada 12 h I.M. Penicilina G benzatínica F.A. 600 000, 1 200 000,

2 400 000 U

Dosis única, en relación al peso del paciente I.M. Amoxicilina Tabs. 250, 500, 875 mg y 1g

F.A. 250, 500 mg, 1 y 2 g 500 mg cada 8 h Oral, I.M. Eritromicina Caps. 250 mg

Tabs. 500 mg 250 mg cada 6 h Oral Clindamicina Caps. 300 mg

F.A. 150 mg 300 mg cada 8 h Oral, I.M. Metronidazol Tabs. 250 y 500 mg 500 mg cada 8 h Oral

tabla 4.Antibióticos recomendados para el tratamiento de quemaduras por hipoclorito. Dosis, presentación y Vías de Administración. Estos varían de paciente a paciente.

AnAlgésiCo PresentACión dosifiCACión víAde AdministrACión

Paracetamol Tabs. 500 mg Hasta 1g cada 6 h Oral Metamizol sódico Tabs. 500 mg 1 g cada 6 h Oral

Ketorolaco Tabs. 10 mg F.A. 30 mg 30 mg cada 8 h Oral, I.M, I.V.

tabla 5.Analgésicos probables de administrar, así como vía y dosis. Estos pueden ser regulados o modificados, según la respuesta del paciente al dolor.

AntiinflAmAtorio PresentACión dosifiCACión víAde AdministrACión

Ibuprofeno Tabs. 400 mg 1 cada 6 h Oral Naproxeno sódico Tabs. 550 mg 1 cada 12 h Oral

Diclofenaco

F.A. 75 mg

Grag. 50 mg 1 cada 12 h Oral, I.M.

Nimesulida Tabs. 100 mg 1 cada 12 h Oral

(20)

ocasiones pasajera; parestesia temporal hasta la mayor complicación que sería la presencia de fascitis necrotizante; a esta patología se le ha atribuido la presencia de microorganismos de tipo estreptococos ß hemolíticos del grupo A o sinergias con microorganismos aerobios y anaerobios. (4-8)

PronóstiCo

Con el tratamiento inmediato, el pronóstico es favorable (La intensidad de la quemadura dependerá del tipo de solución con el que sucedió el percance y la concentración de ésta). Mas, siempre es recomendable vigilar la evolución del caso.

PrevenCión

La sugerencia para evitar la extrusión inadvertida de soluciones de irrigación, más allá del vértice, puede lograrse mediante el empleo de aplicación pasiva de una aguja modificada, es además importante no encajar la aguja en el conducto, y la solución debe aplicarse con lentitud y sin presión. Asimismo, el uso de agujas especiales endodónticas evitará el riesgo de infiltración a tejidos blandos.

ConClusiones

Afortunadamente este tipo de casos no es muy común en la práctica endodóntica; mas el riesgo de infiltración, a través del periapice, de alguna sustancia que usemos durante el tratamiento de conducto radicular puede afectar el tratamiento de forma significativa. Cuando sucede este tipo de acontecimiento, las superficies están dolorosas y el tratamiento está dirigido al alivio del dolor y a la prevención de infecciones secundarias.

BiBlioGraFÍa

Estrela C. Ciencia Endodóntica. Sao Paulo, Brasil Editorial Artes médica, 1.

2005: 415 – 455.

Cohen S., Burns R. Vías de la Pulpa 8ª edición Madrid, España Editorial 2.

Elsevier,2004: 68 – 75.

Ingle J, Bakland L. Endodoncia. 5ª edición México D.F. Editorial Mc-3.

Graw – Hill, 2005: 781 – 806.

Kruger G. Cirugía bucomaxilofacial 7ª reimpresión México D.F. Edito-4.

rial Panamericana, 2002: 304 – 307.

Bueno P, Mariño J, Bueno J, Martínez C, Bueno E, Fascitis necrotizante. 5.

Ortop Traumatol 1999; 13(1-2):47-53.

Gutiérrez E, Carrera J, Ramos L, Marín M, Casillas D, Delgadillo F, In-6.

fecciones necrotizantes de los tejidos blandos. Reporte de un caso. Cir Plast 1999; 9(2): 86 – 89.

Álvarez C, Serrano J, Etiología de las infecciones en los pacientes que-7.

mados y su correlación clínica. Cir Plast 1998; 6(2): 37 – 39.

Rangel H, Gómez H, Clasificación etiológica de las lesiones térmicas. 8.

Cir Plast 1996; 6(3): 103 – 104.

Driscoll C, Dowker S, Anderson P, Wilson R. Effects of sodium hypo-9.

chlorite solution on root dentine composition. J Mater Sci Mater Med 2002; 13(2): 219 – 223.

Gernhardt C, Eppendorf K, Kozlowsky A, Brandt M. Toxicity of concen-10.

trated sodium hypochlorite used as an endodontic irrigant. Int Endod J 2004; 37(4): 272 – 280.

Gursoy U, Bostanci V, Kosger H. Palatal mucosa necrosis because of ac-11.

cidental sodium hypochlorite infection instead of anesthetic solution. Int Endod J 2006; 39 (2): 157 – 161.

Mehdipour O, Kleier D, Aureback R, Anatomy of sodium hypochlorite ac-12.

cidents. Compend Contin Educ Dent 2007; 28(10): 544 – 546, 548, 550. Hülsmann M, Hahn W. Complications during root canal irrigation – lite-13.

rature review and case reports. Int Endod J 2002; 33 (3): 186 – 195. Galot A, Arbelle J, Lieberman A, Yanai – Inbar I. Effects of sodium hypo-14.

chlorite on soft tissues after its inadvertent injection beyond the root apex. J Endod 1991; 17 (11): 573 – 574.

Kavanagh C, Taylor J. Inadvertent injection of sodium hypochlorite into 15.

the maxillary sinus. Bar Dent J 1998; 185 (7): 336 – 337.

Nearverth E, Swindle R. A serious complication following the inadver-16.

tent injection of sodium hypochlorite outside the root canal system. Reeh E, Messer H. Long – term paresthesia following inadvertent for-17.

cing of sodium hypochlorite through perforation in maxillary incisor. Endod Dent Traumatol 1989; 5 (4): 200 – 203.

Witton R, Hentorn K, Ethunandan M, Harmer S, Brennan P. Neurologi-18.

cal complications following extrusion of sodium hypochlorite solution during root canal treatment. Int Endod J 2005; 38 (11): 843 – 848. Witton R, Brennan P. Severe tissue damage and neurological deficit fo-19.

llowing extravasation of sodium hypochlorite solution during routine endodontic treatment. Bar Dent J 2005; 199(6): 355.

Bowden J, Ethunandan M, Brennan P. Life – threatening airway obstruction 20.

secondary to hypochlorite extrusion during the root canal treatment. Oral Surg Oral Med Oral Pathol Oral Radiol Endod 2006; 101 (3): 402 – 404. SerperA, Ozbek M, Calt S. Accidental sodium hypochlorite - induced skin 21.

injury during endodontic treatment. J Endod 2004; 30 (3): 180 – 181. Becking A. Complications in the use of sodium hypochlorite during en-22.

dodontic treatment. Report of three cases. Oral Surg Oral Med Oral Pa-thol 1991; 71 (3): 346 – 348.

Sabala C, Powel S. Sodium hypochlorite injection into periapical tis-23.

sues. J Endod 1989; 15 (10): 490 – 492.

Roldi A, Leonardo M, Lia R. The irritative potential of 0.5% sodium 24.

hypochlorite(Dakin´s solution) in root canal therapy of dog´s teeth. Rev Odontol UNESP 1988; 17 (1): 83 – 89.

Hale J, Jackson C, Everelt A, Moore S. Treatment protocol for the ma-25.

nagement of sodium hypochlorite accident during endodontic therapy. Gen Dent 2001; 49(3): 278 – 281.

Contacto: Blvd. González Bocanegra #4401 Col. San Isidro León Guanajuato México . C.P.37530.

Referencias

Documento similar

If certification of devices under the MDR has not been finalised before expiry of the Directive’s certificate, and where the device does not present an unacceptable risk to health

The notified body that issued the AIMDD or MDD certificate may confirm in writing (after having reviewed manufacturer’s description of the (proposed) change) that the

 En el apartado 4.6 de la Ficha Técnica y 6 del Prospecto se añade la frase “En muy raras ocasiones se han notificado reacciones de hipersensibiliad, incluyendo anafilaxia (en

que hasta que llegue el tiempo en que su regia planta ; | pise el hispano suelo... que hasta que el

E Clamades andaua sienpre sobre el caua- 11o de madera, y en poco tienpo fue tan lexos, que el no sabia en donde estaña; pero el tomo muy gran esfuergo en si, y pensó yendo assi

Las manifestaciones musicales y su organización institucional a lo largo de los siglos XVI al XVIII son aspectos poco conocidos de la cultura alicantina. Analizar el alcance y

(*) Conforme a lo establecido en el apartado 1.6 del Real Decreto 373/2020, de 18 de febrero de 2020, por el que se desarrolla la estructura orgánica básica del Ministerio de

La campaña ha consistido en la revisión del etiquetado e instrucciones de uso de todos los ter- mómetros digitales comunicados, así como de la documentación técnica adicional de