Ministerio del Ambiente y Energía Sistema Nacional de Áreas de conservación
Área de Conservación Marina Isla del Coco
Plan de Manejo del
Parque Nacional Isla del Coco
Por:
y
____________________________________________________________________________ Índice de Contenido
Tema Pág.
CAPÍTULO I INTRODUCCIÓN 4
1.1 Presentación 4
1.2 Objetivo General del Plan 5
1.3 Procedimiento para la elaboración del Plan de Manejo 5
1.3.1 Etapa de diagnóstico 5
1.3.2 Marco Técnico-Legal para el Manejo del Parque 6
1.3.3 Programas, Estrategias y Actividades 6
CAPÍTULO II DESCRIPCIÓN GENERAL Y MARCO INSTITUCIONAL DEL PARQUE NACIONAL ISLA DEL COCO (PNIC)
7
2.1 Aspectos históricos 7
2.2 Creación del parque 13
2.3 Ubicación 14 2.4 Características biofísicas 15 2.4.1 Geomorfología 15 2.4.2 Clima 17 2.4.3 Hidrografía 18 2.4.4 Flora y fauna 19 2.4.5 Importancia 22
2.5 Marco Institucional del Parque Nacional Isla Del Coco 25 2.5.1 El Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC) 25
CAPÍTULO III SITUACIÓN ACTUAL (DIAGNÓSTICO) DEL PARQUE NACIONAL ISLA DEL COCO Y SU ENTORNO
27
3.1 Aspectos biológicos 27
3.1.1 Especies introducidas 27
3.1.2 Vegetación y fauna nativa 31
3.2 Pesca Ilegal 32
3.3 Capacidad de manejo del PNIC 34
3.4 Impactos negativos permanentes 40
CAPÍTULO IV MARCO TÉCNICO Y LEGAL PARA EL MANEJO DEL PARQUE NACIONAL ISLA DEL COCO
41
4.1 Análisis de la Categoría de Manejo 41
4.1.1 Definición de Categoría de Manejo 41
4.1.2 Clasificación de las Categorías de Manejo de AP 41
4.2 Objetivos de Conservación del PNIC 47
4.2.1 Objetivos Primarios 47
4.2.2 Objetivos Secundarios 48
4.2.3 Objetivos Terciarios 48
4.3 Zonas de Manejo 49
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Tema Pág.
CAPÍTULO V PROGRAMAS, ESTRATEGIAS Y ACTIVIDADES PARA EL MANEJO DEL PARQUE NACIONAL ISLA DEL COCO
60 5.1 Organización (estructura) para el Manejo (gestión) del
Parque Nacional Isla del Coco
60 5.1.1 Programa de Administración y Operaciones 61
5.1.2 Programa de Financiamiento 61
5.1.3 Programa de Control y Vigilancia 61
5.1.4 Programa de Manejo de Recursos Naturales y Culturales 61
5.1.5 Programa de Uso Público (Ecoturismo) 62
5.2 Perfil del Personal Requerido para el Manejo del PNIC 63
5.3 Programas de Manejo 64
5.3.1 Programa de Administración y Operaciones 64
5.3.2 Programa de Gestión de Financiamiento 79
5.3.3 Programa de Control y Vigilancia 80
5.3.4 Programa de Manejo de Recursos Naturales y Culturales 83 5.3.5 Programa de Uso Público (Turismo Sostenible) 87 CAPÍTULO VI BIBLIOGRAFÍA CITADA Y CONSULTADA 91
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CAPÍTULO I
INTRODUCCIÓN
1.1 Presentación.
Con el objetivo de conservar muestras representativas de los diferentes ecosistemas del país, se inició desde 1955 un proceso sistemático para establecer Áreas Silvestres Protegidas (ASP), proceso que lleva al año 2006 la cantidad de 160 ASP, las cuales suman 1,3 millones de hectáreas terrestres, cantidad que representa aproximadamente el 26,21% del territorio del país (MINAE-SINAC, 2006).
Una de las Áreas Silvestres Protegidas del país que forma parte del Sistema Nacional de Áreas Protegidas, es el Parque Nacional Isla del Coco (PNIC), mismo que se declaró como parque en el año 1978, en la Administración del Expresidente de la República, Rodrigo Carazo Odio.
La riqueza biológica del Parque Nacional Isla del Coco influyó para que la UNESCO lo designara en 1997 como un Sitio de Patrimonio Mundial; y el 21 de abril de 1998 la Convención de Humedales de Importancia Internacional lo incluyera en su lista de Sitios Ramsar. Además, este parque nacional por el valor histórico que representa para los costarricenses, el Ministerio de Cultura Juventud y Deportes lo declaró como Patrimonio Histórico-Arquitectónico de Costa Rica, el 11 de octubre del 2002.
El responsable de la Administración de las Áreas Protegidas (AP) en Costa Rica es el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC), entidad que dicta los lineamientos y políticas para la gestión de sus AP. Una de las políticas importantes que ha establecido es que todas las áreas protegidas deben contar con su respectivo plan de manejo; para lo cual cuenta con una Guía orientadora del proceso con una serie de principios, requisitos y herramientas.
Un Plan de Manejo de un AP de acuerdo con Bermúdez (1998), “es un instrumento técnico de mediano y largo plazo que orienta las acciones de investigación, uso, manejo y desarrollo de los distintos bienes y servicios que brinda un Área Protegida, con el fin de cumplir con los objetivos de conservación para el cual se estableció ésta”.
El Plan de Manejo del PNIC ha sido elaborado siguiendo la política de SINAC (Artavia, 2004), y el mismo contiene una caracterización general del parque, un diagnóstico resumen de varios elementos importantes en la gestión, los elementos técnicos o criterios que sustentan la gestión de un área protegida como son: la categoría de manejo, los objetivos de conservación (razón de ser) y las zonas de manejo para ordenar los usos permitidos según la categoría de manejo; y las propuestas (estrategias y actividades) para mejorar el manejo del parque ordenadas en Programas de Manejo.
____________________________________________________________________________ Se visualiza un horizonte temporal de seis años (6), para las propuestas de manejo. Importante indicar que este Plan de Manejo es una actualización del Plan de Manejo elaborado en el 2004 por la empresa consultora SINERGIA 69, razón por la cual si el lector necesita profundizar especialmente en el tema de diagnóstico, debe remitirse al documento indicado.
1.2 Objetivo General del Plan de Manejo del PNIC.
El Plan de Manejo del PNIC tiene como objetivo orientar las acciones que debe ejecutar el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC), para cumplir con los objetivos de conservación por los cuales se estableció el Parque Nacional Isla del Coco en 1978.
1.3 Procedimiento para la elaboración del Plan de Manejo.
En la actualización del Plan de Manejo del PNIC, utilizó el siguiente procedimiento.
1.3.1
Etapa de diagnóstico.
a. Revisión de información secundaria.
Se hizo una revisión y análisis de la información generada por SINERGIA 69, durante la elaboración de la propuesta de plan de manejo, 2004. También se revisó otra información secundaria pertinente.
b. Trabajo de campo.
Se realizó una visita al Parque Nacional Isla del Coco, para verificar en el campo la situación de manejo actual del parque. En esta visita participó la totalidad del personal del parque, personal de la Fundación Mar Viva, de la Fundación Amigos de la Isla del Coco y del Proyecto GEF-FFMA (Anexo 1).
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1.3.2
Marco Técnico-Legal para el Manejo del Parque.
a. Revisión de la Categoría de Manejo.
Con la información primaria y secundaria colectada y analizada en el Diagnóstico, se procedió a la caracterización de los aspectos biofísicos del parque más levantes, para relacionarlos con la categoría de manejo asignada en el país (parque nacional), según las directrices de la UICN (1994).
b. Definición de los Objetivos de Conservación.
Mediante la utilización de una matriz para calificar objetivos según la UICN (1994) se definieron los objetivos de conservación del Parque (razón de ser).
c. Definición de zonas de manejo.
Utilizando la Guía para la elaboración de Planes de Manejo (Artavia, 2004), se elaboró la propuesta de zonas de manejo para el PNIC.
La definición del marco técnico se realizó en talleres participativos con funcionarios y otros invitados especiales, directamente en el parque (Anexo 1).
1.3.3
Programas, Estrategias y Actividades.
La definición de esta etapa se basó en el diagnóstico de la gestión del PNIC; en el marco técnico definido en los talleres de trabajo, finalmente las propuestas de los participantes en los talleres.
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CAPÍTULO II
DESCRIPCIÓN GENERAL Y MARCO INSTITUCIONAL
DEL PARQUE NACIONAL ISLA DEL COCO
2.1 Aspectos Históricos (SINERGIA 69, 2000).
La Isla del Coco que es la parte insular del Parque Nacional Isla del Coco (PNIC), es un sitio que por lo general se ha considerado un lugar de difícil acceso, a causa de su ubicación relativamente lejana del continente. Sin embargo, la misma ha sido visitada en forma continua desde 1535 (registros históricos) hasta hoy, por diversos motivos y por diferentes tipos de visitantes: colonizadores españoles, piratas, balleneros, investigadores científicos, buscadores de tesoros, pescadores de tiburones y turistas. De acuerdo a citas de Don Gonzalo Fernández de Oviedo y Valdés (1478-1555), que publicó el sumario de la Historia Natural de las Indias y además escribió la obra Historia General y Natural de las Indias, Islas y Tierra -firme del Mar Océano, hay tres citas referidas a la Isla del Coco. En ellas se da una descripción de la misma y algunas de sus características las cuales fueron dadas por Johan Cabecas del Grado y Pedro Corco. Posteriormente, hay citas históricas de la conquista de Tomás de Aberlanga, Obispo de Castilla de Oro y de Francisco Hernando de Quirós, con indicaciones de la localización y características de la Isla, según un viaje que realizó de Panamá a Perú en el año 1535.
De las citas se ha proyectado como fecha de descubrimiento de la Isla por parte de los españoles entre 1525 y 1529. Durante el siglo XVI también se encuentran citas y referencias de localización de la Isla por parte de los piratas, por lo que intuye que en el resto del siglo XVI la isla fuera citada o vista por otras embarcaciones españolas e inglesas. Referido a esto, y aunque no se tiene confirmación, está la posible visita de Francis Drake en la nave Golden Hind en los años 1577-1578.
De acuerdo al francés D. Liebre, la primera noción cartográfica de la Isla del Coco está indicada en el mapa y llamada de Enrique II, publicado en Francia en 1542 en el reinado de Francisco I.
A finales del siglo XVI y principios del siglo XVII, la Isla del Coco pasa a ser el sitio de parada, descanso, abastecimiento y refugio de los piratas, según datos confirmados de visitación, e inclusive descripciones acerca de la isla por parte de piratas. Una de las más importantes es la descripción y relato que realizan el capitán Eduard Davis y Lionel Wafer que arribaron en la embarcación Bachelors Delight.
Evidencias adicionales de la presencia de los piratas son:
9 El descubrimiento de una parte de cañón, el cual fue “retirado de la isla por pescadores costarricenses a principios del siglo XX”.
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9 Restos de una espada y otros materiales encontradas por Augusto Gissler que colonizada la isla a finales del siglo XIV.
9 La mención por parte de Augusto Gissler del sitio “pueblo de piratas”, localizada al suroeste de bahía Wafer.
Se menciona también, que en 1793 la Isla del Coco fue sitio para abastecimiento de agua y cocos, y para realizar investigaciones como posible centro de operaciones y anclaje para barcos balleneros. Específicamente se indica la presencia de la embarcación Rattler (inglés) ligada a la actividad ballenera a cargo del capitán James Colnett, el cual introdujo en la isla cerdas y cabras y sembró varias plantas nuevas. Esta acción la cual se puede calificar de intervención ecológica, pasó a constituirse en uno de las mayores huellas negativas que ha tenido la Isla.
Datos generados por otros visitantes de la Isla incluyendo náufragos que permanecieron por varios años, indican referencias de visitas intermitentes de barcos balleneros a la isla para abastecerse de agua, leña, madera, cocos, carne fresca de cerdos y cabras, y como descanso o refugio durante el mal tiempo. Estas referencias o citas se reafirman con las inscripciones de nombres de naves y personas (algunos capitanes) grabadas, raspadas o cinceladas en las piedras en Bahía Chatham.
Es importante anotar que aproximadamente más de 75 embarcaciones realizaron actividades de cacería de ballenas en el sur y nor-pacífico, por lo cual las posibles visitas de barcos balleneros en la Isla son mayores.
Un hecho relevante y que indica la primera arribada de un barco costarricense en la Isla del Coco, se da a causa de que una fragata de la naval chilena naufraga y se hunde en la Bahía Wafer, quedando varios náufragos chilenos en la Isla. El gobierno costarricense toma la decisión de realizar una expedición de rescate de los náufragos chilenos por medio de la goleta Carmen que salió del puerto Puntarenas en 1832. Es en esta fecha que se tiene registrada por primera vez la presencia de costarricenses en la Isla del Coco.
Otro hecho importante es la presencia en la Isla por más de un año, de un ser humano (situación detallada y ricamente documentada en el relato del Dr. John Coulter), el Sr. Tomás Stevenson con cuatro mestizos y tres mujeres que permanecen por más de tres años en la isla después del naufragio de la goleta “Juan”. Este grupo de personas construyeron ranchos y viviendas en el centro y el sector de Bahía Iglesias.
El término “tesoro” siempre ha estada ligado a la Isla del Coco. A partir de 1896 se empiezan a documentar las primeras “visitas” y “expediciones” para la búsqueda del tesoro. Los relatos, leyendas, anotaciones y mapas de que en la isla se enterraron tesoros, principalmente el Tesoro de Lima, del pirata Benito Benito, del Capitán Thompson y del Capitán Bennet, entre 1818 y 1823, situación que provoca un interés inusual no repetitiva en ninguna otra Isla del mundo. La búsqueda del tesoro se extenderá por más de 150 años hasta la época actual.
____________________________________________________________________________ La posesión oficial de la Isla del Coco por parte del Estado costarricense se da en el año 1869, en el Gobierno de Jesús Jiménez Zamora. Lo anterior fue realizado por el capitán Francisco Róger, don Rafael Oreamuno, el presbítero Rafael Brenes y otros personajes que se trasladaron a la isla desde Puntarenas en la Goleta Petre.
En 1879 se establece la penitenciaría en la Isla del Coco con la construcción de una casa provisional del presidio y un “galerón”, acción realizada por el general Rafael Villegas, el cual se trasladó desde Puntarenas en la embarcación Irazú. Por situaciones de costo, mantenimiento y dificultad de transporte, la penitenciaría de la Isla del Coco duró poco tiempo, cerrándose dos años después, en 1881.
En cuanto a la primera expedición científica dirigida al inventario y análisis biogeográfico y ecológico de la isla no se tiene registrado. Sin embargo, se tiene documentado que a finales del siglo XIX (1888), la embarcación Albatros, de la Comisión de Pesca de los Estados Unidos de Norteamérica, realizó investigaciones y colecciones científicas en la Isla del Coco. Es a partir de esta fecha que se inicia un proceso dinámico de visitas a la Isla del Coco por parte de científicos e investigadores individuales o en grupos, muchos de ellos en forma de expediciones promovidas por museos, centros de investigación y universidades.
Después de la primera visita de Arturo Gissler a la Isla en su afán de la búsqueda del tesoro, don Arturo ideó la manera de poder permanecer más tiempo en la Isla para poder llevar a cabo sus actividades primarias. Para ello ideó el proyecto de la colonización agrícola de la Isla, estableciéndose ésta en 1894 con la traída de trece familias de Alemania. Simultáneamente realizó las gestiones para que fuera nombrado Gobernador de la Isla. Con Arturo Gissler se inicia una etapa que se extiende por doce años, siendo el período de permanencia de más larga duración que se había dado por el ser humano en la Isla. La actividad de la colonia agrícola duró poco ya que después de dos años empezaron a abandonar la Isla las familias fundadoras y en los subsiguientes años solamente quedó viviendo en la isla Arturo Gissler y su esposa con intermitentes ayudantes costarricenses.
A finales del período de la colonización agrícola, Costa Rica mantiene una guarnición en la isla, el cual era reabastecido por viajes desde Puntarenas. Ya en 1905 había una guarnición plenamente establecida en la isla, el cual se localizaba aparte de la vivienda de Arturo Gissler y su señora. La guarnición tenía como responsabilidad principal estar supervisando y controlando las expediciones y grupos de búsqueda del tesoro, ya que para esta fecha se tenían que tramitar los permisos respectivos del gobierno.
Los principios del siglo XX se distinguen por intermitentes investigaciones científicas con recolección de diferentes especies y expediciones de búsqueda de tesoro. Algunos de ellos fueron los más costosos y en los que se invirtió importantes sumas de dinero en aparatos electrónicos y maquinaria para realizar excavaciones.
Se intuye que la isla fue visitada varias veces por naves norteamericanas durante los estudios e investigación del canal de Panamá, y antes y durante la Segunda Guerra Mundial; hay evidencias que entre 1939 y 1944 la isla sirvió como sitio de
____________________________________________________________________________ abastecimiento de agua y descanso. Entre las evidencias más importantes son los bloques de concreto sumergidos con argollas que están al frente de Bahía Chatham que sirvieron de anclaje para submarinos y embarcaciones y los restos de una tubería de captación de agua que se extendía desde la catarata de Chatham hasta las aguas más profundas de la Bahía Chatham. También, en el cerro más alto de la Isla (Iglesias) hay restos un avión de guerra norteamericano siniestrado.
En los inicios de la guerra en 1940, hay documentación y referencias en cuanto a viajes recreativos y de caza que se realizaban desde Puntarenas hasta Isla del Coco, paralelamente funcionarios de la compañía bananera realizan viajes en yate para la pesca deportiva, actividad que perduró por varios años. En la isla se construyó una vivienda y había una familia que vivía permanentemente pagada por la compañía.
En cuanto a la actividad pesquera, históricamente se dio la participación de varios grupos los cuales centraron su atención en especies determinadas pelágicas abarcando toda la zona de influencia marina y áreas de bajos o conos volcánicos sumergidos cercanas y alrededor de la Isla. El primer grupo como ya se indicó fue el de los balleneros, actividad que se llevó a cabo en toda la zona económica exclusiva, e inclusive alrededor de la Isla.
Un segundo grupo entra a funcionar con la actividad de la pesca pelágica del atún, en base a los primeros estudios de la Marina Norteamericana. Se tiene documentado la primera visita a la Isla del Coco de un atunero en 1930, pero debe haberse dado visitas anteriores de barcos atuneros, los cuales encontraron que las aguas patrimoniales costarricense eran sumamente ricas en atún. El domo pasó a ser el centro del atún aleta amarilla, el cual se extendía desde Ecuador hasta México. La pesca del atún fue intensiva, agotando el recurso no llegándose a recuperar el número y tamaño de la especie.
Además de la pesca del atún se daba la pesca con redes rastreras y cerqueras por embarcaciones de otros países (chinos, coreanos, rusos, japoneses taiwaneses, e inclusive de Europa). No existen datos registrados de cuántas embarcaciones estuvieron realizando pesca pelágica ni el período o intensidad de ésta; se tienen anotaciones y descripciones verbales de capitanes atuneros que trabajaron en la flota atunera de San Diego en Los Angeles, California, en cuanto a la repetida presencia por mas de 50 años de embarcaciones de pesca de alta mar, tanto en la actividad de atún como de otras especies pelágicas (tiburón), en las aguas patrimoniales costarricenses y en las aguas alrededor de la Isla del Coco desde 1925 hasta el día de hoy.
El tercer grupo es el de los pescadores costarricenses. Los primeros en realizar actividades pesqueras cercanas y alrededor de la Isla fueron los atuneros y camaroneros. No se tienen datos de las fechas y número de visitas de estas embarcaciones.
El primer dato confirmado en base a un relato verbal de actividad de pesca por costarricenses en la Isla del Coco se sitúa en 1966. En un período de cuatro meses un grupo de 20 pescadores transportados por una lancha camaronera con 6 botes
____________________________________________________________________________ pequeños realizaron una actividad diaria de pesca de tiburón con línea corta (explotación de la aleta de tiburón y carne de tiburón) y la langosta. Dicha actividad llegó a casi agotar el tiburón y la langosta. El radio de acción se extendió a 12 millas alrededor de la isla.
Muy esporádicamente algunas embarcaciones costarricenses se acercaron a la Isla del Coco, principalmente camaroneros y atuneros entre 1965-70, pero en realidad había pocos capitanes y pocas embarcaciones que tenían el equipo necesario para realizar navegación en alta mar.
Esta situación cambió en 1980 con el adiestramiento de marineros y una rápida introducción de equipo electrónico de navegación y de comunicación en las embarcaciones costarricenses, principalmente en la flota semi-industrial y las camaroneras. Paralelamente se dio una transformación de barcos camaroneros a la pesca del “long line” o palangre. Es a partir de 1982 que repentinamente se da un aumento de la presencia de embarcaciones costarricenses para la pesca de tiburón y luego del dorado, en la Isla del Coco; y posteriormente se agregó la pesca de la cabrilla. En el período de 1980 a 1990 es donde más intensivamente se da la pesca costarricense en la Isla del Coco creando un impacto en las especies pelágicas alrededor de la isla ya declarada Parque Nacional, los cuales al final causaron la atención nacional e internacional sobre la actividad no controlada de la pesca que condujo a que el Parque Nacional Isla del Coco se declarara como Sitio de Patrimonio Mundial. Artífice en lo anterior fueron las visitas realizadas por los hijos de Jacques Cousteau a la isla y la promoción que se dio con las películas submarinas elaboradas sobre los atractivos particulares de la Isla, en especial sobre las manchas del tiburón martillo.
En cuanto a los viajes turísticos, muy esporádicamente se habían realizado algunos viajes con fines recreativos de cacería y pesca deportiva (1935-1940). Entre 1952 y 1958 la isla es visita por yates del Yatch Club de Puntarenas para realizar pesca deportiva. En 1963 el don Fabio realiza algunos viajes “turísticos”, y en 1967 con la embarcación “Doña Dina” y “El Audaz” se llevan a cabo varios viajes recreativos o expediciones a la isla. Estos estaban dirigidos propiamente al desembarco en la isla y al recorrido de ésta por costarricenses. En 1975 se tiene documentado los primeros viajes recreativos formales y de pesca dirigidos a turismo internacional promovidos por David Reed utilizando un barco camaronero.
En 1980 se inicia la explotación turística con expediciones a la Isla del Coco con la goleta Sol de la compañía Ocean Voyages y el operador nacional Costa Rica Expeditions. Estas estaban dirigidas a la actividad del buceo en aguas profundas alrededor de la isla. Esta primera tentativa duró un poco más de un año.
En 1982 la embarcación Victoria Af Carlstat empieza a realizar viajes a la Isla del Coco para llevar turistas a realizar el buceo. Es con dicha embarcación que se establece formalmente en tiempo y en servicios el tour turístico de buceo en la Isla del Coco. Paralelamente se empezó a promover dicha actividad tanto por el Instituto
____________________________________________________________________________ Costarricense de Turismo como por diferentes revistas. El Victoria Af Carlstat extendió su actividad hasta 1989, es decir casi diez años realizando entre siete y diez viajes anuales a la Isla.
Posteriormente entra a dar servicio continuo el Okeanos Agresor y en 1990 se completa con la entrada de las embarcaciones Undersea Hunter y el Sea Hunter con esporádicas visitas del Inzan Tigre.
El mayor grupo que ha hecho uso o ha visitado la isla son las embarcaciones de tipo yate, velero pequeño, queches y catamaranes navegados por uno o por varias personas de distintas nacionalidades que han visitado y anclado en la isla. No se tiene un archivo continuo de estas embarcaciones y no se llevó nunca un registro de permisos por parte de la autoridad portuaria en Puntarenas u otros puertos en Costa Rica. Solamente en los últimos años con la presencia de los funcionarios de áreas protegidas es que se está llevando un registro de visitas de estas embarcaciones.
Los primeros yates que visitaron la isla en sentido de aventura se remontan hasta mediados del siglo XIX. Estos se incrementan a inicios del siglo XX siendo numerosas las visitas de embarcaciones principalmente norteamericanas entre los años 1920 y 1940. Durante la Segunda Guerra Mundial se disminuyó un poco la visita de este tipo de embarcaciones pero posteriormente aumentaron en número estableciéndose una corriente de visitación entre los años 1960 y 1970.
Numerosos yates de diferente tipo, catamaranes, veleros, etc., realizaron viajes entre Norte y Sudamérica, Norteamérica y Panamá o Norteamérica – Oceanía haciendo escala en la Isla del Coco. Como mínimo se dio una visitación de entre 10 y 25 embarcaciones anuales aumentando éstas en algunos años. Se calcula que en los últimos 30 años, más de 400 embarcaciones de este segmento que se puede denominar de navegación marina recreativa, han llegado a la Isla del Coco.
El primer registro de visitantes comenzó a tomarse el 20 de marzo 1979 y se interrumpió el 13 de octubre de 1981. En esos 22 meses se registró la llegada de 47 embarcaciones con una total de 211 turistas, cuyas nacionalidades correspondían a 21 países. Aproximadamente el 50% de éstos eran estadounidenses. El tipo de embarcaciones eran muy variadas, siendo más comunes las goletas, catamaranes y los queches en los cuales la tripulación estuvo constituida principalmente de dos y tres personas.
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2.2 Creación del parque.
La Isla del Coco y sus islotes se declaró como parque nacional el 22 de junio de 1978, mediante el Decreto Ejecutivo № 8748-A, y ratificado por ley de la República № 6794 del 25 de agosto de 1982.
Posteriormente, los límites del parque se han modificado dos veces. La primera el 9 de enero de 1991 que establecía una ampliación de los límites del parque a 15 kilómetros alrededor de la Isla, medidas a partir de la línea de bajamar de costa; y la segunda ampliación de 12 millas náuticas (22,22 kilómetros) alrededor de la Isla, mediante el Decreto Ejecutivo Nº 29834-MINAE, del 23 de agosto del 2001.
El PNIC tiene una extensión de 209.506 Ha.; 2.347 Ha. terrestres y 207.159 Ha. de ecosistemas marinos, según la información del Sistema de Información Geográfica (Ballestero, 2006) (Figura 1).
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2.3 Ubicación.
El PNIC se localiza en el océano Pacífico costarricense, a 496 Kilómetros (Km.) al sur-suroeste de Cabo Blanco, Costa Rica (5º32’34” N, 87º05’06” W) (Figura 2). Administrativamente, constituye el Distrito 11 de la Provincia de Puntarenas.
Distancia de la Isla del Coco a Diversos Puntos del Continente A Punta Guiones-Guanacaste-Costa Rica 508 Km.
A Cabo Blanco-Puntarenas-Costa Rica 496 Km.
A Punta Judas-Puntarenas-Costa Rica 523 Km.
A Cabo Matapalo-Golfo Dulce-Costa Rica 521 Km.
A Punta Burica-Costa Rica 532 Km.
A Isla Ceiba-Panamá 632 Km.
A Isla Mal Pelo-Colombia 630 Km.
A Cabo San Francisco-Ecuador 932 Km.
A Isla Pinta-Galápagos-Ecuador 681 Km.
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2.4 Características
biofísicas.
2.4.1
Geomorfología.
Esta isla oceánica es la única expresión terrestre de la placa tectónica de Cocos. De origen volcánico eruptivo e intrusivo, se cree que se formó por un vulcanismo de punto caliente hace 1,9 a 2,4 millones de años (Castillo et al. 1988).
Las características geomorfológicas de la parte terrestre del parque, sumado al alto régimen pluvial, dan como resultado un terreno relativamente joven en donde la erosión ha moldeado la totalidad de la superficie de la isla, de topografía quebrada y abrupta. La mayoría de la isla tiene una conformación muy irregular en donde las mayores pendientes se dan en los acantilados de su perímetro.
En el sector central y este de la isla se presenta una meseta, presumiblemente de origen volcánico, esta zona se encuentra totalmente cruzada por una infinidad de cárcavas que originan los afluentes y cuencas hidrológicas de toda la isla, por el desgaste que la acción de las lluvias ocasiona en estos terrenos (Alpízar A.,Humberto y L. Robles C.; 1997).
La topografía es muy quebrada (Figura 3), lo que da lugar a la formación de muchas cascadas que en algunos casos caen al mar directamente. La costa es muy irregular, presentando acantilados de mucha altura, en algunos casos superando los 150 metros, que continúan por debajo de la superficie marina, formando muchas veces cavernas marinas (Alpízar A. Humberto y L. Robles C.; 1997).
Las pendientes mayores al 100% predominan en el perímetro (litoral),
originando los acantilados que muchas veces continúan por debajo del nivel del mar. En los terrenos más altos o en los altiplanos de las terrazas al centro de la isla los terrenos más antiguos presentan una pendiente menor al 100% (45°), posiblemente por tratarse de suelos más duros la acción erosiva se dio en menor grado, lo que origina únicamente escorrentía y desniveles más suaves.
____________________________________________________________________________ Las pendientes menores del 50% y mayores de 20% se localizan en la parte central y la conforman las terrazas que no sufren la acción erosiva y se han convertido en el inicio de las áreas tributarias de los caudales y cuencas principales de la isla, estas se localizan al oeste del Cerro Iglesias y al este de la isla en el sector cercano a la Bahía Chatham.
Finalmente, los terrenos que tienen pendientes menores al 20% solo se ubican en algunos puntos de los altiplanos y en las Bahías Chatham y Wafer, en esta última se tienen las pendientes más suaves formadas por un valle colubio-aluvional producto de acantilados muertos ubicados desde los pie de monte hasta la playa, este valle de forma triangular, en cuña, podría ser producto de la acción de depósito de aluvión del río que tienen una extensión de 1200 metros, desde la playa y continúa por la rivera del río Genio hasta el pie de monte. Un valle similar se presenta en Bahía Chatham solo
que el área es mucho menos y se ve reducida en algunos sectores cercanos a la playa junto a la rivera de la quebrada Lievre (Alpízar A.,Humberto y L. Robles C.; 1997).
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2.4.2
Clima.
El clima del Parque Nacional Isla del Coco está determinado por las migraciones Norte-Sur de la Zona de Convergencia Intertropical (fotografía siguiente, cortesía de earthobservatory.nasa.gov), que ocasiona nubosidad y fuertes precipitaciones pluviales durante todo el año y vientos predominantes del suroeste.
Basándose en análisis climatológicos que existían en la parte insular del parque entre 1979 y 1984 (Herrera (1985), se concluye que el promedio de precipitación pluvial oscila entre los 5.000 y 7.000 Mm., indicando que durante los meses de mayo y junio la precipitación aumenta más de 1.000 Mm. mensuales, y que entre enero y marzo se dan las precipitaciones más débiles, de 100 a 150 Mm. mensuales.
Por los valores antes citados se deduce que no existe en el PNIC una estación seca definida, estando los suelos (parte insular) regularmente saturados de humedad, lo que asegura una vegetación siempre verde durante todo el año.
El clima de la parte insular del parque se clasifica de acuerdo a su altura en alguna de las siguientes dos categorías:
a. De 0 a 500 MSNM.; como clima muy húmedo, muy caliente con una estación seca muy corta no definida, con un déficit pequeño de agua menos de 35 días/anuales.
b. De 500 a 634 MSNM. (Cerro Iglesias); el clima es excesivamente húmedo, caliente con estación seca de menor de 35 días intermitentes con agua.
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2.4.3
Hidrografía.
(Tomado de Alpízar A., Humberto y L. Robles C.; 1997).
Existe en la parte insular del parque tres cuencas hidrográficas principales compuestas por el río Genio que desemboca en la Bahía Wafer; el río Lievre, que desemboca en la Bahía Chatham y el río Pittier que desemboca en la Bahía Iglesias. En un segundo orden se puede mencionar la quebrada San José donde se ubica la catarata Iglesias y desemboca en la parte central de la Bahía del mismo nombre (Figura 4).
Por las características topográficas de la isla, las cuencas hidrográficas discurren por cauces bien definidos, formado por cañones de hasta 85 metros de profundidad, los cuales considerando el régimen pluvial tan elevado (7.000 Mm.), nunca llegan a rebasar las riberas de estos, no obstante existen en las partes planas (las bahías), sectores en donde dependiendo de las características del aguacero pueden salirse de sus riberas ocasionando modificaciones en el recorrido e inundaciones.
En la parte central y este de la isla se ubica un altiplano en donde los cauces de los ríos pequeños todavía no han tenido un efecto erosivo, que si tienen río abajo; ya que aquí tiene su origen la mayoría de los ríos principales de la isla.
____________________________________________________________________________ Existe una cantidad no estimada aún de riachuelos y acequias menores que discurren por los costados de la isla, formando cataratas (caídas de agua) que caen directamente al mar, las cuales tienen un alto valor escénico.
Las escorrentías están bien definidas y sus pendientes oscilan entre el 1 y el 5% lo que ayuda a evacuar naturalmente aún en las zonas planas de la bahía. En las bahías el suelo puede llegar a su límite de saturación provocando inundaciones menores que no superan el período de las 48 horas.
2.4.4
Flora y Fauna (Montoya, 2002).
En la Isla del Coco (parte insular del PNIC) se pueden identificar los siguientes tres tipos de vegetación:
Zonas litorales: Las especies arbóreas más frecuentes en este tipo de vegetación son:
Annona glabra, Erhytrina fusca, Ochroma pyramidalis y Cocos nucifera, en el dosel
superior, con un sotobosque de rubiáceas y solanáceas, una diversidad de herbáceas (ciperáceas, gramíneas, leguminosas, malváceas), y helechos epífitos y terrestres. Se encuentra también:
• Asociaciones de playa, compuestas principalmente por Ipomea pes-caprae,
Hibiscus tiliaceus, Caesalpinea bonduc y Cocos nucifera.
• Asociaciones de acantilados en las que predominan: Clusia rosea, Euterpe
precatoria var. longevaginata, Cecropia pittieri (endémica) y Cornutia grandiflora,
en los derrumbes la especie pionera es Ipomea acuminata y c. marismas compuestas, principalmente en su parte arbórea, por Annona glabra, Conocapus
erectus y Caccipourea sp. y, en sus estratos bajos, por el helecho Acrosticum aureum.
• Asociaciones en los islotes, donde la especie dominante es Clusia rosea, con la gramínea endémica Chloris paniculata.
Zonas montañosas: Bosque tropical pluvial perennifolio que alcanza 25 metros de altura y está dominado por los árboles Saccoglottis holdridgei (endémico), Ocotea
insularis y Euterpe precatoria var. longevaginata, con un sotobosque ralo de
melastomáceas, rubeáceas y compuestas. En el sotobosque más bajo, hay abundancia de musgos, hepáticas, helechos, y plantas epífitas, entre las que se encuentran una especie de orquídea y una de bromelia endémicas (Epidendrum insularum y Guzmania
____________________________________________________________________________
Asociaciones vegetales ripícolas e higrófilas: En estas asociaciones es frecuente el árbol Ardisia compressa, ciperáceas (Calyptrocarya glomerulata, Fimbristylis
dichotoma), y gramíneas herbáceas (Digitaria setigera y Paspalum virgatum). En
hondonadas húmedas, se pueden encontrar bosquecillos de los helechos arbóreos endémicos Cyathea alphonsiana, C. notabilis y C. nesiotica.
En cuanto a la fauna en la Isla del Coco no hay mamíferos terrestres nativos u autóctonos. Las seis especies presentes en la actualidad fueron introducidas por el ser humano, intencional o accidentalmente. Estas son: ratas negras (Rattus rattus), ratas de alcantarilla (R. norvegicus), cerdos (Sus scrofa), gatos (Felis catus), cabras (Capra
hircus) y venados de cola blanca (Odocoileus virginianus).
La avifauna del PNIC está compuesta por aproximadamente 100 especies, 13 de las cuales son residentes; el resto son visitantes regulares o accidentales. De las especies residentes, cinco son terrestres y de ellas tres son especies endémicas de la isla: el mosquerito (Nesotriccus ridgwayi), el cuclillo (Coccyzus ferrugineus), y el pinzón (Pinaroloxias inornata). Además, una reinita (Dendroica petechia aureola) es endémica de las islas del Coco y Galápagos.
Destaca en el parque un ave marina que es residente temporal, el charrán blanco o palomita del Espíritu Santo (Gygis alba), cuyo único sitio de anidación en todo el Pacífico Oriental es la Isla del Coco.
Los únicos dos reptiles terrestres son una lagartija (Norops townsendi) y una salamanquesa (Sphaerodactylus pacificus), ambas especies endémicas de la isla. Se han observado tortugas marinas en las aguas circundantes a la Isla: la lora del Pacífico (Lepidochelys olivacea), la tortuga verde (Chelonia agassizi), y la tortuga carey (Eretmochelys imbricata). Sin embargo, no hay indicios de que desoven en la Isla. También, hay registros de la serpiente marina del Pacífico (Pelamis platurus).
Se han descrito cinco (5) especies de cangrejos terrestres: cangrejo azul (Cardiosoma
____________________________________________________________________________
guadichaudii), violinista panameño (Uca panamensis) y cangrejo ermitaño (Coenobita compressus).
La fauna de peces de agua dulce de la Isla contiene cinco (5) especies, de las cuales tres (3) son endémicas: chupapiedras de la Isla del Coco (Gobiesox fluvus), gobio de la Isla del Coco (Sicydium cocoensis) y guabina de la Isla del Coco (Eleotris tubularis); y dos (2) especies de peces son nativas: pez vieja (Eleotris picta) y pez tepemechín (Agnostomus monticola).
En cuanto a camarones dulceacuícolas se han identificado cuatro (4) especies, dos (2) de ellas endémicas: camarón de agua dulce de la Isla del Coco (Macrobrachium
cocoense) y atyidio de la Isla del Coco (Archaeatya chacei), y dos nativas: camarón
listado de agua dulce (Macrobachiurum americanum) y camarón azul de agua dulce (Macrobrachium hancocki).
En 1990 la fauna de invertebrados terrestres se estimó en 800 especies, de las cuales se habían identificado 400 insectos y unos 50 artrópodos, con una tasa de endemismo aproximadamente del 14,5%. La fauna malacológica de la Isla es aproximadamente de 600 especies, de las cuales el 7,5% son endémicas. La ictiofauna marina conocida hasta la fecha es de unas 300 especies, con un 10% que son endémicas de la Isla. La fauna coralina es de 32 especies de corales, 9 de ellos de aguas profundas, compuesta principalmente por especies de los géneros Pocillopora, Porites, Spammocora, Pavona y Fungia.
Se han hallado alrededor de 135 especies de fanerógamas con un 7,4 % de especies endémicas; 74 especies de helechos y afines, con un 6,6% de endemismo y 85 especies de hongos, aunque se estima que estas representan tan solo un 50% de las especies existentes.
La flora de biófitas está compuesta a la fecha, por 162 especies, de las cuales 56 son musgos y 106 hepáticas y presentan un 3,2% de endemismo. Se han identificado 99 líquenes folícolos con un endemismo del 3%.
En las aguas circundantes próximas a la Isla, se encuentra una población residente del delfín hocico de botella o tonina (Tursiops truncatus). Se han observado otros mamíferos marinos como la falsa orca (Pseudoorca crassidens), la ballena picuda de Cuvier (Ziphius cavirostris), la ballena jorobada (Magaptera novoaeanglia), el cachalote (Physeter catodon) y, entre otros, leones marinos de Galápagos (Zalophus californianus
wollebacki).
Otro tipo de especies marinas que abundan en el parque son manta rayas, estrellas de mar, langostas, morenas, pargos, peces de arrecifes de coral, y especialmente tiburones, de los cuales se han identificado 27 especies, sobresaliendo por su abundancia los tiburones martillo y punta blanca.
____________________________________________________________________________
2.4.5
Importancia.
El Parque Nacional Isla del Coco (PNIC) constituye un sitio estratégico para el país desde el punto de vista político-administrativo y para el mundo entero, por su extraordinaria riqueza biológica terrestre y marina.
Por su posición biogeográfica y su condición de isla oceánica, el PNIC constituye un verdadero laboratorio natural para la investigación científica y el monitoreo ambiental, tanto a nivel regional y del planeta.
Por su tamaño, aislamiento y estado de conservación, el Parque Nacional Isla del Coco constituye un sitio natural único y privilegiado en el mundo. Con un endemismo importante y una diversidad biológica singular, esta Área Protegida (AP) puede ser catalogada como un laboratorio natural idóneo para realizar investigaciones a largo plazo, acerca de la evolución de las especies y el monitoreo del ambiente.
Una serie de características y condiciones de excepcionalidad refuerzan lo anterior: Se localiza en la Zona de Convergencia Intertropical, lo que la convierte en la única isla oceánica del Pacífico Oriental de carácter pluvial (7.000 mm anuales, con un bosque nuboso a los 600 msnm., y asociada a formación de barreras coralinas en la línea costera. • • • • •
La isla tiene abundancia de agua dulce y caudales permanentes en los ríos y quebradas debido a una alta precipitación pluvial.
En la isla convergen cinco corrientes marinas, siendo la más importante la Contracorriente Ecuatorial del Norte.
Alta dinámica de corrientes marinas que permite la renovación y circulación constante de las aguas, evitándose la contaminación o sedimentación concentrada en los cuerpos de aguas adyacentes al litoral, es especial las áreas de las bahías. El parque tiene la única isla oceánica húmeda del Pacífico este tropical, lo que constituye el primer punto de colonización de larvas y un centro de distribución de
____________________________________________________________________________ especies para toda una vasta región denominada Pacífico Oriental.
En el PNIC se presentan las mayores concentraciones de tiburón martillo (Sphyrma
Lewini) en el Océano Pacífico, en conjunto con otras especies pelágicas mayores,
siendo uno de los bancos genéticos más importantes del Pacífico este tropical.
• • • • • • • • • • •
Representa una estación de limpieza de especies marinas, especialmente para los tiburones, los cuales se observan con facilidad.
Producción local de aguas ricas en zooplancton y fitoplancton que mantiene a una fauna marina numerosa y diversa.
El territorio insular del parque, es el único sitio de anidación en el Pacifico Este, de la palomita del Espíritu Santo (Gygis Alba).
Hay presencia de especies de flora y fauna insular y marina, endémicas.
El aislamiento desde el punto de vista de acceso y presencia humana (532 Km. de Cabo Blanco, Costa Rica), ha favorecido que las características naturales se mantengan en muy buen estado de conservación.
Es la isla deshabitada más grande del mundo.
Es un sitio de múltiples hechos históricos de carácter nacional e internacional. La Isla está cubierta por una densa vegetación boscosa siempre verde.
El parque es un sitio estratégico y un laboratorio viviente para el desarrollo de la investigación científica.
Por la presencia de especies marinas (flora y fauna) y la claridad de sus aguas, se considera el segundo sitio más importante del mundo para el buceo recreativo.
____________________________________________________________________________
• Desde el punto de vista de belleza del paisaje, el territorio insular del parque presenta una condición "única" de moldeado topográfico, con la presencia dominante de cortes de acantilados altos, múltiples caídas de aguas en el frente costero en forma de hilos de cataratas, la topografía abrupta accidentada y densamente cubierto por vegetación.
De acuerdo con lo anterior, el PNIC ha sido reconocido con importantes designaciones nacionales e internacionales, e incluido dentro de proyectos de conservación de gran importancia como son:
Sitio de Patrimonio Natural de la Humanidad designado por la UNESCO en 1997.
• •
•
•
•
Humedal de Importancia Internacional en 1998, bajo la Convención Internacional de Humedales (Ramsar).
Sitio de Patrimonio Histórico Nacional, declarado por el Ministerio de Cultura, Juventud y Deportes, el 20 de noviembre del 2002.
Área núcleo de la Bioregión Isla del Coco, definida y delimitada en 1999 y declarada como prioritaria para la conservación marina por The Nature Conservancy (TNC) y el Programa de Soporte de Biodiversidad (BSP), consorcio formado por el Fondo Mundial para la Vida Silvestre (WWF), The Nature Conservancy (TNC) y el Instituto Mundial de Recursos (WRI).
El PNIC es parte de la iniciativa del Corredor de Conservación Marino del Pacífico Este Tropical, desde el 2004.
____________________________________________________________________________
2.5 Marco Institucional del Parque Nacional Isla del Coco.
El PNIC es un área protegida estatal, bajo la tutela del Ministerio del Ambiente y Energía, mediante el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC). Sin embargo, para los efectos operativos el país está dividido en regiones denominadas Áreas de Conservación, siendo el Área de Conservación Marina Isla del Coco (ACMIC), la responsable directa de la administración.
2.5.1
El Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC).
El SINAC es una organización que depende del Ministerio del Ambiente y Energía (MINAE), cuya responsabilidad es la de dictar políticas, planificar y ejecutar procesos dirigidos a la sostenibilidad en el manejo de los recursos naturales de Costa Rica (Ley de Biodiversidad, 1998).
Se establece operativamente en 1995 como resultado de la integración de tres organizaciones responsables de la administración de los recursos naturales en ese momento, como fueron el Servicio de Parques Nacionales (SPN), la Dirección General Forestal (DGF) y la Dirección de Vida Silvestre (DVS), entes que en ese tiempo dependían del Ministerio de Recursos Naturales Energía y Minas (MIRENEM), hoy Ministerio del Ambiente y Energía. La integración tiene como propósito descentralizar y regionalizar el manejo de los recursos naturales, e involucrar a los diferentes sectores que conforman la sociedad costarricense para que participen responsablemente en la conservación de la biodiversidad. En 1998 con la promulgación de la Ley de Biodiversidad № 7788, este modelo de gestión quedó legalmente establecido.
Para cumplir con su misión, el SINAC ha organizado el territorio nacional en once (11) áreas de conservación en las que mediante diversas acciones, se atienden los diferentes servicios que demanda la sociedad en materia de Áreas Silvestres Protegidas (ASP), recursos forestales y vida silvestre (SINAC-UE, 2004).
Cuadro 1
Áreas de Conservación de Costa Rica
Nombre Siglas
Área de Conservación Tempisque ACT
Área de Conservación Guanacaste ACG
Área de Conservación Tortuguero ACTo
Área de Conservación Arenal-Tempisque ACA-T Área de Conservación Marina Isla del Coco ACMIC
Área de Conservación Cordillera Volcánica Central ACCVC
Área de Conservación Osa ACOSA
Área de Conservación La Amistad Caribe ACLA-C Área de Conservación La Amistad Pacífico ACLA-P Área de Conservación Arenal Huetar Norte ACA-HN Área de Conservación Pacífico Central ACOPAC
____________________________________________________________________________ Un aspecto fundamental para el país y que es el eje sobre el cual gira el Sistema Nacional de Áreas de Conservación, es la protección de los recursos naturales “in situ”, mediante 160 ASP estatales distribuidas en todo el territorio nacional, agrupadas en siete categorías de manejo: parques nacionales, reservas biológicas, reservas forestales, zonas protectoras, monumento nacional, refugios nacionales de vida silvestre y humedales. La suma total del área protegida es de 1,3 millones de hectáreas terrestres, cantidad que representa aproximadamente el 26,2% del territorio del país (SINAC, 2006).
Cuadro 2
Número y extensión terrestre de las ASP de Costa Rica (por categorías de manejo)
Categoría de Manejo Nº Área (Ha.) % del país
Parques Nacionales 27 625.531 12,24
Refugios de Vida Silvestre 67 243.040 4,76
Zonas Protectoras 31 153.506 3,00
Humedales 13 66.388 1,30
Reservas Biológicas 8 22.032 0,43
Reservas Forestales 9 221.239 4,33
Otras categorías (RNA, monumento nacional y natural)
5 7.943 0,15
TOTAL 160 1.339.579 26,21
Fuente de los datos: SINAC, 2006.
Además de lo protegido mediante ASP, hay que agregar que existe un conjunto de áreas protegidas privadas que se encuentran distribuidas en el territorio nacional y cuyos objetivos generalmente son la conservación de los recursos, con fines de aprovechamiento eco-turístico.
Importante indicar que la existencia de varias ASP del país de gran valor para la conservación de ecosistemas, hábitat y especies, ha sido reconocido en el ámbito internacional con designaciones o reconocimientos importantes: dos (2) reservas de la biosfera, tres (3) sitios de patrimonio natural mundial y 11 humedales de importancia internacional (sitios RAMSAR).
____________________________________________________________________________
CAPÍTULO III
SITUACIÓN ACTUAL (DIAGNÓSTICO) DEL
PARQUE NACIONAL ISLA DEL COCO Y SU ENTORNO
Se describe la situación de los diferentes elementos que son necesarios abordar en los Programas de Manejo en el Parque Nacional Isla del Coco (problemas, limitaciones, amenazas, debilidades), con el fin de cumplir los objetivos de conservación por los cuales fue establecido.
3.1 Aspectos
biológicos.
3.1.1
Especies introducidas.
3.1.1.1 Fauna.
Una preocupación permanente de las autoridades responsables del manejo del parque (SINAC), de Organizaciones No gubernamentales y de diversos investigadores nacionales y extranjeros, es la presencia en el parque de especies de flora y fauna introducidas voluntaria e involuntariamente desde hace cientos de años, esto es desde que llegó el primer ser humano a la isla.
Varias de estas especies están ocasionando daños irreversibles en los diversos recursos que se protegen en el parque (suelo, agua, aves, reptiles, vegetación), situación que apenas es abordada desde el punto de vista de manejo activo, como son algunos estudios básicos de inventario y ubicación espacial de vegetación introducida, y estimaciones de abundancia de las poblaciones de cerdos y ratas.
Las especies de fauna introducidas son (Tye, 2004): a. Ratas (Rattus rattus y Rattus norvegicus). La rata negra (Ruttus rattus) llegó, probablemente, a la Isla del Coco alrededor de 400 años atrás, aunque también parecen probables introducciones adicionales más recientes, mientras que la rata marrón (Rattus norvegicus) se registró por primera vez en junio de 1898 (Montoya 2004). La rata negra se encuentra en el bosque donde explota la mayoría de los hábitats incluyendo el dosel. Es buena nadadora y está presente en la mayoría de los islotes localizados alrededor de la Isla del Coco.
____________________________________________________________________________ b. Cerdos (Sus scrofa).
Los cerdos fueron introducidos en 1793 por Colnett (Montoya 2004). El interés inicial en el problema de las especies introducidas en la Isla del Coco se centró en los cerdos, de los cuales se desarrollaron estudios sobre sus efectos ecológicos, tales como la contaminación de las aguas dulces y la erosión, y sobre sus parásitos.
Se demostró que los cerdos tienen efectos negativos. La alteración en los suelos provocada por los cerdos es relevante en la isla. Los deslizamientos
de tierra son frecuentes en la estación de las lluvias y, se ha sugerido que los cerdos los empeoran (Sierra, 2002).
No se han llevado a cabo estudios en los arrecifes de coral (los que se blanquean con los fenómenos de El Niño y se recuperan), pero el efecto de los cerdos sobre los mismos (a través de la erosión y la sedimentación en el mar) es probablemente limitado ya que las fuertes corrientes llevan el sedimento rápidamente hacia fuera de la isla. Los cerdos comen gran cantidad de lombrices de tierra y parecen haber obtenido un parásito, para el cual las lombrices son huésped intermediario, de ellas. Es posible que las mismas lombrices hayan sido introducidas durante la era de “plantación de café”. c. Gatos (Felis catus).
Los gatos han sido introducidos a la Isla del Coco desde hace 400 años y
probablemente han sido reintroducidos en varias oportunidades desde entonces (Montoya 2004). Se ha visto que depredan sobre los pinzones y los cuclillos, especies de aves endémicas de la Isla del Coco (C. Sierra obs. pers.) y los reptiles endémicos, así como también sobre las ratas introducidas (Montoya 2004).
____________________________________________________________________________ d. Cabras (Capra hircus) y venados cola blanca (Odocoileus virginianus).
Las cabras fueron introducidas en 1793 por Colnett; mientras que el venado cola blanca en 1935 (Montoya 2004). No se han realizado estudios sobre cabras y venados en la isla. No se sabe si estos animales están actualmente suprimiendo plantas invasoras y potencialmente invasoras.
Los venados se concentran en áreas dominadas por helechos y otras áreas abiertas y las cabras, aunque en el pasado fueron consideradas numerosas, en el presente son raras
(Montoya 2004).
Información más detallada de la problemática ocasionada por las especies de mamíferos introducidos, se encuentra en el Anexo 2: Cuaderno Informativo No. 1: Amenaza de Especies Exóticas Invasoras a la Biodiversidad del Parque Nacional Isla del Coco (FAUNA). Elaborado por Pablo Madríz y Juan Ricardo Gómez. Editado por Kifah Sasa, abril, 2007.
____________________________________________________________________________ 3.1.1.2 Vegetación.
En cuanto a especies introducidas de flora, la situación es diferente, en tanto el número de especies es muy alto, comparativamente con la cantidad de especies de fauna. Aún no se sabe con exactitud las consecuencias (impactos) de las especies en la biodiversidad nativa de la isla.
Trusty (2006), indica que en la Isla hay 71 especies de flora introducidas, lo que significa un 27% de la flora total. De estas se considera que cinco especies (5) tienen un gran potencial de convertirse en especies invasoras y se recomienda su erradicación de la isla (Momordica charantia, Passiflora edulis, Coffea arabica, Catharanthus roseus
y Carica papaya).
Fotos: Plantación de café.
Por otra parte, con estudios recientes se establece que la cantidad de especies introducidas aumentó a 89 (comunicación personal con Pablo Madriz, 2006), lo que significa un 30% del total de la flora (Anexo 3).
____________________________________________________________________________
Fotos: Achiote y Cassia fistula.
3.1.2
Vegetación y fauna nativa.
En general no se cuenta con información fidedigna acerca del estado de las especies, hábitats y ecosistemas, tanto terrestres como marinos presentes en el parque y alrededores.
Si existen listas o inventarios de especies de flora y fauna tanto marinas como terrestres. Al respecto, SINERGIA 69 (2004) indica que se desconoce el número de muestras o especies colectadas en la Isla.
Al no contar con un Programa de Manejo de Recursos, el tema de la investigación y monitoreo biológico ha quedado en manos de investigadores nacionales y extranjeros que realizan sus trabajos según los objetivos personales (por
ejemplo, Tesis de estudios universitarios), o de las instituciones patrocinadoras de los estudios.
Además, los resultados de esas investigaciones no son conocidos por el personal del parque u autoridades del SINAC, dado que no hay un control detallado de las mismas, y todavía dentro de la institución no se le ha dado el valor de la investigación y el monitoreo biológico como herramienta para la gestión, situación que se agudiza con la publicación de las investigaciones que en muchos casos se encuentran en el idioma inglés.
____________________________________________________________________________ La Organización para Estudios Tropicales (OET), publicó en el 2005 una bibliografía sobre el PNIC que describe las investigaciones y estudios realizados en este parque nacional desde el año 1840 hasta el año 2005. Esta publicación fue realizada por Gilbert Fuentes González, Ana Beatriz Azofeifa Mora y Susana Aguilar Zumbado, misma que puede ser revisada en la dirección electrónica: http://www.ots.ac.cr/en/rdmcnfs/binabitrop.
3.2 Pesca
Ilegal.
Una de las actividades más depredadoras de los recursos marinos que se protegen en el PNIC es la pesca ilegal. Desde muchos años antes de ser parque nacional, la zona ha sido visitada por la flota pelágica internacional y nacional.
El grupo de pesca pelágica internacional inició sus actividades en 1930 cuando la isla fue visitada por las embarcaciones Navigator, Atlantic y Stella di Génova comandados por portugueses con sede en San Diego California. La Isla del Coco al quedar en el centro del triángulo de oro de las manchas del atún aleta amarilla que se extendía desde México hasta Perú y hacia el Pacífico Central Ecuatorial pasa a ser sitio de visita y de captura del atún. El grupo de pesca pelágica del atún ejerce una captura indiscriminada participando embarcaciones de norteamericanos, españoles, británicos, rusos, chinos, coreanos, japoneses, portugueses, suramericanos, etc. (SINERGIA 69, 2003).
Al darse la sobre-pesca del atún y reducirse este a niveles que motivaron la firma de tratados y protocolos internacionales con cuotas de pesca se pasó a la pesca de otras especies con nuevas modalidades por la flota internacional, cubriendo grandes áreas. Por ejemplo, se tiene una cita de un barco Coreano que realizó arrastre de red en toda la meseta sumergida volcánica de la Isla del Coco de manera intensiva y repetitiva. En la red quedaban "cientos de langostas, almejas y otros crustáceos y fragmentos de coral (blanco y negro)" (SINERGIA 69, 2003).
La flota nacional llega tarde en la participación del recurso pesquero de la Zona Económica Exclusiva de Costa Rica. Varios motivos impidieron la participación y presencia de la flota nacional en la zona: no disponer de embarcaciones apropiadas para la navegación de larga distancia, la ausencia de aparatos de navegación o de enlace satelital a la cual se agregaba la ausencia de mapas y cartas náuticas detalladas, la ausencia de aditamentos más modernos para la pesca y el conocimiento de la biología pesquera (base de la actividad de la pesca pelágica), que en conjunto con otros factores como costos mercadeo, etc., no permitió que el grupo nacional costarricense participara en la pesca de la Zona Económica Exclusiva a mediados del siglo XX (SINERIA 69, 2003).
Al inicio de la década de los 70 se da la pesca intensiva alrededor de las 10 millas de la Isla del Coco, llegando a casi extinguir las especies de tiburón. Paralelamente se dio la pesca intensiva de langosta. En la década de los 80 se da el período de mayor pesca
____________________________________________________________________________ intensiva en las aguas alrededor de la Isla del Coco, motivando que se diera la denuncia nacional e internacional sobre la práctica nociva de la explotación de la aleta del tiburón dejando en el fondo marino alrededor de la Isla del Coco los torsos sin alelas de gran cantidad de tiburones (SINERGIA 69, 2003).
Con el grupo de flota de pesca nacional en la Isla del Coco se dieron los siguientes impactos hasta 1996:
y
La pesca y reducción sensible de las langostas.y
La pesca y reducción del número de tiburones alrededor de la Isla.y
La pesca y reducción de un importante grupo de especies pelágicas que abundaban la Isla del Coco, como las grandes agrupaciones de delfines, las manchas de wahoo, de dorado, de atún aleta amarilla, de pez vela, tortugas, etc.y
La pesca y reducción y casi extinción de la cabrilla.y
La pesca y reducción del pargo y de los meros.y
La extracción de corales.Debido a la actividad pesquera no controlada, el gobierno costarricense modificó los límites del parque en dos ocasiones, aumentando el tamaño a una distancia de 12 millas náuticas de los islotes (22, 2 Km.), situación que si bien restringe el territorio para los pescadores, también hace que el costo de la gestión para el control y la vigilancia de la pesca, sea mayor.
Según estadísticas del PNIC (información suministrada por Victor Acuña, 2006), que reflejan los resultados de la principal actividad de manejo que se realiza en el parque, como es el control y vigilancia, del 5 de enero al 9 de setiembre del año en curso, existe un reporte de 124 embarcaciones pesqueras que ingresaron al parque solicitando el respectivo permiso para reabastecimiento de agua o reparaciones. Estas
____________________________________________________________________________ embarcaciones en teoría deben pescar fuera de los límites del parque, pero se sabe que muchas de éstas ingresan ilegalmente, debido a los decomisos de artes de pesca (líneas de cuerdas, boyas y radio boyas) que se realizan dentro del parque.
Por ejemplo, en el mismo período señalado se colectaron 340,5 millas de cuerda (línea de pesca), cantidad de cuerda que alcanzaría para instalar una línea de pesca entre Cabo Blanco en el continente, y el PNIC.
Las especies de peces encontradas en los anzuelos, fue de 698 individuos, de los cuales se liberaron 333 especies vivas en malas condiciones y se encontraron 365 individuos muertos. Las especies más afectadas son los atunes aleta amarilla (468 individuos) y los tiburones de diferentes especies (140 individuos).
Otras especies más comunes encontradas en los anzuelos son manta rayas, tortugas verdes, pez vela, pez marlin y otras 18 especies.
3.3 Capacidad de manejo del PNIC.
Desde la creación de la Isla del Coco como Parque Nacional, el gobierno costarricense ha hecho esfuerzos para dotar al AP de los recursos necesarios para el cumplimiento de los objetivos de conservación. Sin embargo, por la ubicación geográfica del parque en cuanto a distancia del territorio continental (500 Km.), la gestión del mismo es de un nivel de dificultad mayor que el de otras AP del país.
La situación en la actualidad no es tan dramática en el tanto el parque cuenta con un grupo de 14 funcionarios, la mayoría dedicados a las actividades de control y vigilancia de los recursos, y actividades de mantenimiento, sin dejar de lado actividades incipientes de atención de visitantes.
Para hacer gestión existen condiciones aceptables en cuanto a infraestructura habitacional para el personal, con energía hidroeléctrica, agua potable, acceso a INTERNET y telefonía fija permanente, esto en el Sector de Bahía Wafer que es el sector donde se ubica la administración del parque.
____________________________________________________________________________
Fotos: Bahía Wafer y casa de guardaparques.
En el Sector de Bahía Chatham, donde se localiza un Puesto de Vigilancia, la situación es muy diferente. La casa está en muy malas condiciones, es pequeña, los materiales están deteriorados, no cuenta con energía hidroeléctrica y la ubicación de la misma no es la apropiada ya que está a orillas del cauce de un río, con el riego de sufrir inundaciones o avalanchas.
No se cuenta con infraestructura para la atención del turismo ni para las actividades de investigación científica; no existen muelles para el embarque y desembarque de funcionarios y turistas. En Bahía Wafer los botes pueden ingresar hasta donde se localizan las bodegas por el río Genio si la marea está alta y el mar no está con mucho oleaje; mientras que en la Bahía Chatham el desembarque o embarque hay que hacerlos desde la playa con el agua hasta la cintura.
En infraestructura de apoyo a la gestión, se cuenta con una casa de habitación para uso de voluntarios y otro tipo de visitantes. La condición de la misma en general es de regular y cuenta con energía hidroeléctrica, agua potable y teléfono fijo.
____________________________________________________________________________ Si se observa y analiza la infraestructura ubicada en Bahía Wafer, se nota fácilmente que la misma ha sido construida sin un concepto de planificación de sitio (ordenamiento del espacio), ya que no hay un buen aprovechamiento del área física. Existen construcciones de diferente uso sin una relación funcional, con diseños y materiales diferentes, y ubicadas en sitios con riesgo de inundaciones.
Fotos: Sitio utilizado como bodega para almacenamiento de combustible, motores fuera de borda, decomisos de cuerdas y boyas; y rancho de reuniones.
Por ejemplo, en el mismo ingreso al sector de Bahía Wafer, se encuentra una pequeña construcción que es utilizada para habitación de dos funcionarios, los baños de voluntarios son los mismos que utilizan los turistas, las bodegas no están construidas con ese fin y se encuentran a orillas del río Genio, río que podría contaminarse por algún derrame de combustible.
El equipo utilizado en las actividades de manejo no es el adecuado en cantidad y calidad. Los motores fuera de borda están en muy malas condiciones, las lanchas no son las adecuadas, no reúnen las mínimas condiciones de seguridad, de navegabilidad, de autonomía y velocidad para realizar las actividades de vigilancia, control y captura de embarcaciones de pesca furtiva.
El equipo de comunicación es deficiente con mal audio e interferencia permanente; hace falta equipo de cómputo, solo cuentan con una computadora para uso de todo el personal; es necesario contar con cámaras fotográficas, binoculares, radar y equipo de posicionamiento global (GPS), para apoyar las distintas actividades de manejo (control y vigilancia, monitoreo de las actividades de los visitantes, monitoreo biológico, entre otras).
Si bien el parque cuenta con 14 funcionarios, esta cantidad no es suficiente para realizar todas las actividades propias del manejo de un Parque Nacional como es la Isla del Coco. Además, el perfil del mismo para asumir actividades de manejo que requieren una preparación o formación técnica, no es el apropiado, únicamente dos funcionarios cuentan con estudios universitarios y uno de ellos está en forma interina. No ha existido una capacitación del mismo de forma sistemática y permanente.
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Foto: Embarcación Cocos, en labores de control y vigilancia.
No existe personal dedicado exclusivamente a la gestión de la investigación científica que aporte información para la toma de decisiones. Por ejemplo, un tema de mucha importancia en la gestión de áreas protegidas insulares es el manejo de especies introducidas, situación a la que no escapa la Isla del Coco; al respecto se inicia en una forma tímida la gestión de la investigación de flora y fauna introducida con financiamiento externo, que permitirá tomar las decisiones pertinentes. Sin embargo, aún la misma no se afronta integralmente, solamente hay contratado un profesional en el tema de vegetación introducida y el mismo es por tiempo definido.
No se está llevando una gestión en el territorio insular del parque que abarque todos sus recursos y ecosistemas, no hay investigación oceanográfica, meteorológica, ecológica, y de biodiversidad insular y marina sistemática. Solamente se realizan investigaciones intermitentes, aisladas no integrales, por parte de científicos e investigadores nacionales y/o extranjeros que solicitan permisos respectivos para realizar inventarios o investigaciones puntuales, tesis, etc.
En cuanto a la atención, control y seguimiento de la actividad turística, no hay personal preparado (capacitado), que se haga cargo de tan importante actividad, dado que la misma podría estar ocasionado impactos negativos en los recursos marinos del parque.