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QUÉ ES INTANGIBLE, TRANSITORIO, MEDIADQR,

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(1)

¿QUÉ

ES

INTANGIBLE, TRANSITORIO,

MEDIADQR,

PARTICIPATIVO

E INTERVIENEENLA ESFERA PUBLICA?“

¿UNSERVICIOARTísnco?

Aunque

relacionadasde distintasmaneras con las tradiciones de lacrítica

institucional.el

productivismo,

elactivismoy ladocumentación

política,

así

como con lasactividades

past-studio, Sile-Spctlfil.‘y/o

de arte

público.

nos

pa-receque las

prácticas

denominadas actualmente

“trabajo

por

proyectos"

no

comparten necesariamenteunabasetemática,

ideológica

o

procedimental.

Lo que sí parecen

compartir

esel hecho dequetodas

implican

unacantidad

de

trabajo

que,o bien excede de

cualquier

producción

material

específica.

obienes

independiente

deella,sinser

susceptible

detransferirsecomo

pro-ducto

ojunto

con un

producto.

Endicho

trabajo,

queentérminos económi-cos sellamaría

“prestación

de servicios"(frenteala

producción

debienes),

seincluirían:

-latareade

interpretación

oanálisis de

lugares”;

-latareade

presentación

e instalación; -latareade educación

públic-am;

-lasiniciativassociales

yotros

trabajos

de caráctercomunitario,incluidas

lasde

organización,

educación,

producción

documental ycreación de

estruc-turasalternativas...‘

Elproyecto

Ser-unter,

iniciadoacomienzos de

1994,

fue larespuesta aunasituacióncoticretayalas

preocupaciones,

engran medida

prác-ticas y

materiales,

que

surgieron

comoconsecuencia de talsituación?

Í

Fl textoque sigue esla versión revisadade un artículopublicadoporprimera

vez en la revista October,núm.80 (primaverade i997),pp. lll-IIS,y que sirvió de

introducciónalatranscripcióneditada deldebatetnantenidoenel grupo detrabajo

descritoenlanota2.

' Helmut

Draxler y AndreaFraset.“Services: AProposalforan Exhibition and a

ilitpit‘ofDiscussion",1993.

L‘Services: The (bndilionsamiRelations

¡[SennaPrmnlsian in.Crmlrmpurtiry PnyerlOfimlai ArtistirPracticefueunproyectoorganimdoporHelmutDraxlery pormi:1invitación de

[204]

¿QUÉ

ESINTANGIBLE,TRANSITORIO,MEDLADOR...? 2O5

«

La introduccióndel término“servicios” para describirciertos

aspec-tos del

trabajo

por proyectos

contemporáneo

fue

primordialmente

estratégica.

Sufinalidadnoerala diferenciaciónde undeterminado

conjunto

de obras mediante la atribución de la

etiqueta

de nuevoo

de

alguna

de las que solían

emplearse

por

aquel

entonces,como las

de“crítica

institucional”,

“arte

post-studio",

“arte

site-specific".

“arte

con-textual”,

“arte

comunitario”,

“arte

público”.

el más

genérico

de “ame

proyectual"

opor

proyectos

(¡Ingea

art)

o el todavía más

genérico

de

“producción

cultural”. Antes

bien.

Services

pretendía

identificarun

aspecto. no

todos,

de las

prácticas

descritas

bajo

esas denominacio-nes: el estatus de la obra o del

trabajo

que conforma tales

prácticas

y las condiciones

bajo

las cuales se aborda ese

trabajo.

Aunque

en

últimotérminola mayorparte de los

trabajos

por

proyecto

acaba

ad-quiriendo

forma

fisica,

enlapropuesta de bkn/iras‘se

partía

dela base

de que todoproyecto

específicamente

in

situ,

osituacional, entraña. ¡además del

trabajo

de

producción.

“unacantidad de

trabajo

que, o

bienexcede de

cualquier

producción

material

específica.

o bienes

BeatricevonBismarck,DiethelmStoller y

LllH/lfuggenig.

del Kunstrautti de la

Llnivcr-sidad de

Lüneburg.

Laexposiciónseinauguróenenerode 1994[T38undebate de dos

(líasenungrupo de

trabajo

conartistas y comisariosimplicadosen“trabajospor pro

yecto".Entreotros.participaroncnlasdiscusionesdelgrupojudith Barry,Ute Meta

Bauer, UlrichBischolï,lwonaBlazwick,BüroBert (lochcn Becker y RenateLorenz), Susan Cahan,

(ZIaggyGuttmann, Stephan

Dillemuth,ReneeGreen,Christian

Philipp

Müller,Fritz RaumannyFred Wilson.Además de las cintas de video deesas

discusio-nes.enlaexposiciónse

incluyó

ladocumentación

(fotocopias,

fotos,diapositivas,

cin-tasde video y deaudio)quelosparticipantesenel grupo de

trabajo

habíanaportado

para ¿ipoyarsusintervenciones.Tambiénconteníamaterial "histórico"—general1nente

enformade

fotocopias-

que Drexler y yo habíamosrecopilado.El materialnoofrecía una genealogía

completa

de los “servicios”o del “trabajoporproyectos". sinoque

¡nctetidíafuncionarcomo un archivoen expansión que documentasclos esfuerzos individualesocculectivos de los últimos treintaaños,enlos queartistas

ycomisarios han

tratadode transfomiar las condiciones materiales (lcsusactividades. El ntalcrizil

¡‘cco-gidi)por Draxler y yo mismasecentrabaengruposcomola Art Workets Coalitiony‘el

Artists

Meeting

for CulturalChange,en sucesos comola cancelación de laexposición

dc Hans Haackeenel MuseoGuggenheimy la sindicalizacióndel Museum ol’ Modern

Art, así comoenlos contratos,declaracionesydescripcionesde proyecto

generados

por ¿trtistztscomoDaniel Buren y Michael Asher.

Tras lupresentaciónenel Kunstrautttde la Universidad de Lüneburg,el material dt- la exposiciónitjncró al Kunstvereinde Múnich; la Künstlcrhattsdt-Stuttgart. cl

Sirius-sol,[Ïlcole stipérieured'art vistiel (le (Link-bra: la galeríaDepot,deViena:yen su ultimaCIICBHIHCÍÓH,deenerode 1995,alProvinciaalMuseumdeHasselt. ¡‘ln cada

pre-sentacióndel proyectoseprogtattiarolt latntliiéltotrosdebatesadicionales.unas veces

roninclusión de

alguno

de losparticipantesenclgrupodetrabajo originalyotrascon participantesnuevos.

(2)

206 BIENESESTÉTICOSYSERVICIOSARTÍSTICOS

independiente

de

ella,

sin ser

susceptible

de transferirsecomo

[...]

producto".

La utilización del vocablo “servicios” para describirese

trabajo

tenía un valor

estratégico,

ya que

proporcionaba

una base

para identificar la valía de

aquella

parte

de la actividad artística que

no da como resultado un

producto

transferible. El

proyecto

Services

veníamotivadoporlaconvicciónde que estadimensión del

trabajo

artístico

contemporáneo

—clemento

intangible

de un

dispositivo

to-davía dominadoporlo físico y lo visible— estaba

pasando,

engran

nie-dida,

desapercibido

ynorecibía

compensación

alguna.

La nociónde

“servicio? también

proporcionaba

la base paraentenderodescribir

algunos

aspectos

importantes

y

preocupantes

delas relacionesqueestas

actividades

parecían

presuponer

y

entrañar,

unas relacionesque, al

parecer,

representaban

un cambio

significativo

en el estatus.

signifi-cado y función de laactividadartística.

Cuando

surgió,

el

proyecto

Servicestrataba de dar

respuesta

a una

situación

específica:

la

aparición

de una demanda de

trabajos

por

proyectoquecn i993

parecía

serestable ycontinua. La

singularidad

deestademanda —y loque la haría

permanente-

erael hecho deque no

parecía

estarcondicionada únicamentepor laoferta de un

grupo

artísticoen

particular.

Comose señalabaen la

propuesta

de Services,

las

prácticas

denominadas

“trabajo

por

proyectos”

no

parecían

pre-sentaruna base

fonnal,

procedimental,

temáticao

ideológica

com-partida. Tampoco

se

podía

agrupara los “artistas de

proyecto”

con

arreglo

acriterios

generacionales.

Es

más,

muchas

“exposiciones

por

proyecto" —cxposiciones

en las quese

pedía

alos artistas desarrollar una obra que

respondiese

a situacionesy

lugares específicos-

esta-ban desarrolladasen buena medidaporartistas sin antecedentes de

actividad situacionalo

past-studio.

Esdecir. la demanda de

trabajo

por

proyectos

parecía

fundarst-en

algo

asícomo unanecesidad de loque

aportan ese

tipo

de

proyectos.

Tal

necesidad,

si

puede

llamárselzt

así,

ofrecía al parecer (liversas (limensiones

según

fuese lanaturaleza de la situación de

partida.

La demandade

proyectos

conutnitztricps

parecía

estarrelacionadacon la

necesidad dequeentidadesfinanciadasconfondos

públicos

satisficie-sen

aquellas

obligaciones

de servicio

público

acargo de las

‘agencias

linauciadorzts.Lademandadeintervencionesinstitucionales

PHFPCÏG

estar relacionadacon la necesidad por parte(le los

prolesioiiales

(le

los museos de

implicar

a los artistasen una

especie

de esfuerzo de

colaboraciónenprodelaeducación

pública

y la reflexión

institucio-nal. La demanda de

proyectos

mnprettdidos

para

responder

a

con-¿QUÉ

ESlNÏlZANC-IBLE.TRANSITORIO.MEl)lAl)()Rl|-; 207

tteptos

curatoriales

específicos podría

relacionarsecon la necesidad

por parte de los

comisarios,

y de sus

organizaciones.

de instara los

"sospechosos

habituales"a

producir algo especial

en uncontextode

expansión exponencial

de loscentrosdearte

contemporáneo

-ycon

ellos de las

exposiciones-

en losañosochenta, asícomo de tm

esta-mentocotïiisarialen aumentocon los

graduados

de al menosmedia

docenade nuevastitulacionesencomisaiiado de arte.

La

aparición

de estademanda de

trabajos

por

proyecto

trajo

consi-go

importantes

_vpreocupantesconsecuencias.Revelabaunestadode cosasen que los artistasnosólo iniciaban

proyectos

para situaciones

y

lugares específicos,

sino que además lo hacianen el marcode unas

relaciones

específicas

con las

organizaciones

ysus

representantes,

los

comisariosyotros

profesionales

de lasartes.Resultabaevidenteque,

más que la

especificidad

físicao

temporal

de las

propias

obras,era

lo

específico

de las relaciones lo que diferenciabaestos

“proyectos”

contetnptiráueos

de otrasformas de actividad artística.

El término “senticioflse

introdujo,

sobre

todo,

para describir

es-tas relacionesen sus

aspectos

económico y social. La

aparición

de

los honorarioscomoforma

típica

de remuneración del

trabajo

por

proyectos

pareció

señalarmenosel

surgimiento

deuna nuevaforma

de

práctica

queunamodificacióndel carácter dedicha

práctica.

Sea onotransferiblc el resultado deun

proyecto

—ymuyamenudo lo es,

de

alguna

forma- loshonorariosse

abonan,

generalmente,

como

re-tribución por

aquella

parte

del

trabajo

queen

principio

no es

transfe-rible.Normalmenteel pago de honorariosno

implica

que la

organi-zaciónse

haga propietaria

de losresultados del proyecto. Enmuchos casos las entidades

patrocinadoras

ni

siquiera

tienen colecciones. Y en casode

tenerlas,

la cesión de

objetos

resultantes de los

proyectos

sigue

siendo con frecuencia un proceso administrativo aparte que

exige

un contrato por

separado.

Los honorarios porproyectoson el

pago por el

trabajo

en sí del

artista,

nopor unaobra de arte: no son un adelanto sobre un valor abstracto que

haya

de materializarseen uuu lccha futura,sino el pagoporel consumofinalde unvalor que

de

algún

modose

extingue

con suusoinmediato.

lnde}iendietttemetite

de que ttn

proyecto

se inicieo nopor

invita-ción de una

organización

en

particular};

se remunere con unos

ho-tiorarios. deque sea o no una

respuesta.

rlelinida contractualmente. aunadctnaudaexterna.los

proyectos

parecen diferenciarse dela

ani-plia

gama de

prácticas [msl-slttdio

por el

grado

en quese

constituyen

enrelacióncon unosinterestrsonecesidadesdeterniitiaclos desde el

(3)

208 BIENESEsTÉTIcosYSERVICIOSARTÍSTICOS

exterior. Losproyectosbuscan

responder

aesos intereses y

necesida-des

(y

ta]vez,aunqueno

necesariamente,

satisfacerlos)

no

mediante

la

producción

deunbeneficioencarnadoen un

objeto,

sino median-tela

ejecución

dedeterminadasfunciones. Estas

funciones,

talcomo

aparecen identificadasenla

propuesta

de

Services,

incluían latareade

interpretación,

el

trabajo

de

presentación,

ordenacióne

instalación,

asícomoelde educación _v las labores de

promoción

_v

organización.

Mi tentativade

presentar

una

explicación

más

completa

dela

genea-logía

de la

práctica

artistica entendidacomo

prestación

de servicios

queda

reflejada

en la

segunda

parte de este ensayo. Si

determina-dosfenómenosartísticos de los últimos cinco años

pueden

ser con-siderados efectivamente

prestación

de

servicios,

¿con

arreglo

a

qué

definición de este ténnino lo son? La afirmación

perentoiia

de la propuestade Services —que toda obrao

trabajo

artístico quenose re-munere mediante layema de un

producto tangible

debeser

consi-derado unaformade

prestación

de servicios- parece bastanteclara.

Quizá

demasiadoclara: la utilidad del

propio

concepto

—al margen desuutilidad

estratégica

parajustjficar

peticiones

de

remuneración-parececasi

agotarse

en esaclaridad. Yendoun poco más allá deesa

definición básicade

servicio,

al

distinguir

entre

productos tangibles

e

intangibles

osu

producción

uno seencuentraprontoenredadoen

siglos

de debates

económicos,

sociológicos

e históricosacercade si

los servicios existen

siquiera

comoforma

propia

deactividad econó-mica.El mismoMarxnocreíaque existiesencomo tales.El término se evapora

rápidamente

comoestructuraomarcoy

queda

reducido a lamera

aplicación

con fines

estratégicos,

interpretativos

e incluso

descriptivos.

Ysin

embargo

los “servicios” han sidoun tema

importante

en el

arte por lo menosdesde finalesde lossesenta, en

especial

en la

per-formance y el arte feminista y comoelemento

estratégico

(lesde la

apropiación

de funciones institucionalesen las

prácticas

de crítica

institucional.Ademásdeesta

apropiación

estrategica

de las

ocupacio-nesde servicio, la

apropiación práctica

o

procedimental

de puestos

de servicio ha sido un aspecto central de la

práctica

artística desde

que los¡ninimalistas

redujeron

(o

ampliaron)

su

papel

en el proceso

de

producción

deartecon

(la

inclusión

de) diseñadores,

ingenieros,

gestores y administradores. La redefinición de las obras de artepara

pasar deserbieneso

productos

físicos,

materiales,

a

productos

de

ser-vicio talescomolainformacióny la

propiedad

intelectual representa

y

l

¿QUÉ

ESINTANGIBLE. TRANSITORIO.MEDIADORM? 20) unavíaparaentenderla“desmaterialiïacióndel

objeto

artístico” que

se

atribuye

alarte

conceptual,

asícomootrosaspectos

importan

tesde

las

políticas

artísticasderivadasde la críticaalaparatocomercialdel

arte comoson el “Convenio de Derechos Reservados de los Artistas

sobre Ventasy Transmisiones”(“ArtistsReserved

Rights

Transferand Sale

Agreement",

1971)

y muchas de lasreformas

preconizadas

por laArt WorkersCoalition. La introducción de funciones de servicioen

elartey la dimensión ética de la noción deserviciosonevidentesen

las

prácticas

de activismocultural y comunitario.

Porúltjmo,

la apa-riciónde relacionesde senficio

específicas

e

inmediatas,

distintas de

las relaciones abstractasde la

producción

e intercambio del

objeto,

puede

verse comounaconsecuenciade las

prácticas

post-studio,

con

independencia

de quesu resultado sea o no un

producto

duradero o

tangible (y

la

mayoría

suele

serlo). Además,

un

lugar

específico

(o

mejor

unasituación

específica)

lleva

siempre

asociadoun

conjunto

especifico

de

relaciones,

tantorespectoal procesode

producción

site-sperifir

comodentrodel

propio

lugar

de intervención?‘

El

problema

que presenta el término “servicios"es evidente

asi-mismoala vista desus

aplicaciones

supuestamente

aptas:

los servicios son una

categoría

que consideradaen sus dimensioneseconómica,

social o

política

y

ética,

juntas

o por

separado,

no tiene

especial

co-herencia. No existeconsensoen el

¡Jensamiento

económicoosocial acercade lo quees unservicio. Si bienel crecimiento de loque

nor-malmenteseconsiderasectorserviciosestádocumentado

cuantitati-i‘Ladistinción que hago aqui

entre puestos deservicios,productosdeservicios.

funciones (le servicios y relacionesde servicios estátomada,

adaptándola,

de la obra

del].(Eershtlnvv LD.Miles.The ¡Ven!Servir»Economy.Éstosamoresdistinguenentre

las “¡ndustritis(l(’servicios". que “comprendentodasaquellasempresas ypatronos

tuyaprincipalproduccinfmlinalesalgunaruucantriaintangibleotrfírltera":los"pur

dtictosde servicios" —Ias propias mercancías intangibleso efímeras-“no todos los cualessonproducidosnecesatiamenlc- por industrias de servicios": las“ocupaciones

deservicios". que“están presentesa lnlargovancho de lasindustrias yparticipan

en actividadesde "no producción"que van del procesamientode datosal

mante-nimiento y reparacion.de lalimpiezayel suministro de comidaala educación y la atención sanitaria":vlas “funciones de servicios“ que

“implican

apersonasenlabores de sc-ivicios".¡aunquenoIiecesafiatïieute “tlentro de la economía monetaria". Véase

_|.l. Gershunv e LD. Miles. Thr ¡’Vew SZn-uirrffrrnnnmv,NuevaYork.PracgerPublisher, IEiHIS.pp. 3-4.23.Heexcluidodeeste marcogenerallas “industriasdeservicios". que

nomeinteresanaqui.y leheañadido las "relacionesdeservicios”.un conceptoque

utilizo para reterinnt-aatun-llos‘aspectosde Ltprestaciondesenicitis

implícitos

enla

definicion que

dabajean-Baptiste

Saydelserviciocomo"productoqueseconsume en

(4)

2 1 0

BIENESFSTÉTICOSvSERVICIOS

ARTÍSTICOS

Vamcnteen el

siglo

xx,yen

particular

en el

periodo

de

posguerra,

‘la

definición

dc dicho sector, los rasgos que lo

distinguen

del sector

mdgusïïlal

0

“productivo”

soncuando

menos

imprecisos.

Demanera

arialoga,

el carácter social de las

ocupaciones

de

servicios,

que atras

viesan

lossectoresde serviciose industrial

cualquiera

que seasu

de-hrncion,

abarca

desde los cuadros

directivos

de empresas,

pasando

por las

profesiones “liberales”.

hastalamanode obra

doméstica

yde

mantenimiento

peor

pagada.

Tradicionalmente

a losservicios

se los

ha

destacado

porsu

relación

conel

capital:

Adam Smith

consideraba

que Cl pago porserviciosera unaformadeconstnno

final,

y que por lotanto

suponía

másunareduccióndel

capital

queuna

inversión.

En

consecuencia,

los servicios

fueron

considerados durantemucho

tiem-po

opuestosala

organización

de

tipo

industrial

y estiwieron

limitados

alintercambio

individual

(como

eselcasode los servicios

personales)

o a las

prestaciones

del

sector

público

(como

los servicios

sociales

QÏÏli-Jpnsables

deuna

bttcna

parte

del

crecimiento

del

sector

servicios

s

nte

la

posguerra

segun

su definicion

tradicional).

Sin

tvmbargo,

la

privatización

de

ciertos

servicios

antes

públicos

(y

sin ánimode

lucro),

como

la

sanidad.

y la

organización

cada vez más

industrial

de

los servicios

personales

y de

aquellos

otros

desenipeñados

tradi-cionalmente

por

profesionales

“independientes”

como los médicos

de-la

HMo

(Health

Maintenance

Organization)

norteamericana,

han

dejado

al

descubierto

la

falsedad

de

semejantes

definiciones.

Estos

fenonienos

contemporáneos

acabancon

cualquier

rastrode

simpatía

que aun

pudiésernos

sentir por los

pronósticos

optimistas

de Daniel

BÉ"

Y(“T05

Según

los cualesel crecimiento delsectorservicios

anun-ciaria cl

advenimiento

dcunasociedad

posindustrial.‘

c"

‘laissitlens

(lt- Adam Smith

acerca

(le

los

servicios

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l-IUOÍIPdrt cidaenLabor(md

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‘ÍWW,‘"l‘¡t!’7ÏUWllÍPlÍICFIIIUT)‘.Nueva York.

MonthlyReviewPress, i974. La idea dc

9"“

dcpid"

<1que ¡OSSCFVÍCÍUS muestrande

algúnmodoresistentesalaiargariización

a;

Privïldo,

flÜffbilllslÓlly

del

sector

servicios

trae-The

Cofiflg

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¡‘Pi/min

ustn;

Évïincacla

por

Daniel Bell

en

Bmflm‘i973.

Edició-l]

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F711

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prisl-iIrrirLstnzi/r

immlmlu

_

- - wA ,r lslnld.l97ti.¡al argumentorontrariohabiasido

propuesto

PorhnwslMami“V""¡W(Ï"P‘"‘h«\'m.

Cïegún

Maiidel.

"lejos

de

representaruna

‘socie-potsindusirial”,

la“penetraciónde capital enel llamado

sectorde los servicios"

masbien

“constituye

la intlustlíilliïarión

universalgeneralizada":“Larelaciónprivada

¿QUÉ

ESINTANGIBLE. TRANSITORIO.MEDIADOR.,.2 2 l l

Una

explicación

muy somerade lo

heterogéneo

de la

categoría

serviciosseríaquealhabersecentrado los economistas

clásicos,

tam-bién

Marx,

en la

producción

índtistrial y la acumulación de

capital,

los servicios

siempre

se consideraron

simplemente

todo lo demás:

todo

aquello

qtie no estuviese

organizado

industrialmente;

que no

acabaseen un

producto

duradero_v transmisible: que no

produjese

una

ganancia:

“el

sindente,

el músico.elactor.el

pintor.

el médico.el

maestroy el cura"?Por

analogía

tal vezsólo

podamos

reflexionar

so-bre la

presencia

en el arte

contemporáneo

de

productos

de

servicio,

puestos

deservicio. funcionesdc serviciov.sobre

todo,

relaciones de

servicio,

basándonosen ladiferenciaentre estos y el caráctery esta-tus de

aquellos productos.

puestos,

funciones v relaciones que hasta

ahorahabíandefinidocasien exclusiva la actixidad artística. 1.a

mn-tación del carácter deesta actixidad.tanto si cl término “servicio" la describe

concluyentementc

comosi no,

puede

considerarse

relacio-nada,

no

obstante,

con

aquellos

atributos por los cualeslos servicios

sehan

(liferenciado

tradicionalmentedc otrasformas económicas: el

producto

intangible

frenteal

tangible

o su

producción;

el puestode

organización

e

intermediación

de la

producción

y circulación de bie-nes; el

desempeño

de funcionesque no

pueden

considerarsecomo

valores almargendesuuso;y el

trabajo emprendido

en unarelación

inmediatacon un

cliente.

constimidoro usuario en la que existe es-casa o

ninguna

distanciafisica o

temporal

entre la

producción

y el consumo,yenlaque el valor de uso

producido implica

a menudola

participación

directadel usuario.

Habidacuenta de estas

definiciones.

podríamos

llegar

a la

con-clusión de que en los últimos treinta años casi todas las tentativas

relevantes que los artistas han llevado a cabo para transformar‘ las

ini-diantela rede-condiciones yrelacionesde su actividad ¿ya inc.‘

liniciónde las obras de arreodc lascom

¡‘ieicnciasexigirlas

para

pro-dticirlas- han descmbocadoen una tendenciahacia formasde obra

(o

de

trabajo)

que prcsetitaiii

algún

aspecto de

prestación

dc

servi-entreelvendedordeunaliierza detrabajo cspcrílituiriicntt-rualilicaday el

comprador

(le serviciosprivados,quetodavíaprvdoiiiinaharn el sigloxix I sc conviertecada

vezmáscnunarelaciónrapztaltsln,pciri.il mismotiempo‘l’runvic-rte en una¡itiividzirl

ilcservidoobjetivamentesncialiiiilla."líriiesiHanrlt-l,l.rrli-(.'afntnlis1lr.Londres,Verso.

i972,pp.387-388,395. Edicióneii español:la"!mprtrilixiuv:tardío.México.mu. i979.

pp. 377-378.

5Éstoseran “losejemplos

mas comunes" de los serviciosen la primeramilnrl del

(5)

21 2 BIENES‘I-1S1ÉTICOS

YSERVICIOS

ARTÍSTICOS

cios. Si consideramos los servicios como una

categoría

meramente

negativa

dondecabe todo

aquello

que no era de interés

primordial

para los economistas

clásicos,

semejante

conclusión

podría

no sertan

exagerada.

Sin

embargo,

tambiénseríairrelevantesalvo queuno

con-sidere la

aparición

de la

prestación

deservicios artísticosno comoun

ejemplo

dearteque

refleja

oemula lascondiciones históricasde una

“economía de

servicios”,

sino como el resultado de unaconsciente

crítica artística de la mercancía

cultural,

de la

explotación

del arte

paraobtenerun beneficioeconómico y

simbólico,

y de las estructu-rasde la

práctica

artísticay del campo artístico

encargadas

de crear

el valorobtenidode ese modo. Subsíste laduda de si la transicióna la

prestación

de

servicios,

en casode haberse

producido

realmente.

representael fracasode la crítica de la economía

política

del arte, o desi cuandomenosha

logrado zilguno

desus

objetivos.

Asi pues, el término “servicios"

puede

no ser

especialmente

útil como marco

interpretativo

para entenderel

impacto

delas

estructu-raseconómicase

históricas,

o

siquiera

los cambiosen los

paradigmas

temáticos.

procedimentales

oéticos. Más bienes

útil,

en mi

opinión,

en

primer

lugar

por

aquello

quereclama:una

genealogía

de las

prác-ticas

contemporáneas

que traceno las manifestacionesvisuales. visi-bles. de las

posiciones

que los artistas representan. sino las

posicio-nes mismasque ellosse

construyen

y lascondiciones

económicas

y

relaciones sociales que tales

posiciones

presuponen

e

imponen.

En

segundo

lugar

esútilporloque

subraya:

queestascondiciones

y

re-laciones,

al menosen

aquellas

dimensiones

que las

distinguen

de la

producción

e

intercambio

de

mercancías,

dan

lugar

a una

transfor-macióndecisivadeunade las característicascentrales de laactividad

¡artísticay del campoartístico: esto es. la autonomíaartística. En

ter-cer

lugar

cs útil por lo que supone respecto a la naturalezade

esta

transformación.

l

I

l

¿ mi:ESINTANGIBLE,TRANSITORIO.MEDIADORW?

2*

LA CRÍTICA m; LAAUTONOMÍAARTÍSTICA

Éste

esel del

problema

Í...].Eneste

país. bajo

el

capitalismo

alaamericana,el dueño deunaobra goza dr511totaleinrirrc»

gableposesión

legal.

BARNET!’NEWMAN l. La 01m1deartedeun (zrtisln vivn

seguirá

siendo

propirrlad

del anisla[...].

2. Se consultora’ al artista cuandosuobraseaapuestal... l.

3. I.05museos,coleccionistaso

publicaciones

rztribuiránal(Iïliï

laporla utilizacióndesuarte.Seharáenronceptade

alquilo;

a!

vnargmdel

precio

de

adquisición

original

I... j

mgirá

el

[ninrípiti

depercrpción

deun canon/...].

4. Un artista tendrá el drrrrho (lertmuperarsuobradeuna

rain"-ciónsiindemnizaal

comprador

I.../.

5. Cuandounaobrasearevendidadeuncoleccionistaaotro.el artista

percibirá

unporrmtajedel

precio.

SOL LEZWITT Los artistasdeberán

imponer

condicionesIzinculantesalaventa

desuobra. Entre dichas condiciones

figurará

la de quelaobra no

podrá

serrevendida[...].Se

impondrá

itnizimzzlmentrotra

condición,cuya

aplicación

serásistnmitizray

rigurosa.

irelanrlo porevitar

rasquicios

que desvirtúmsu

rfitracia,

asaber: que

nin-gún propietario

prada

enmodo

alguno mriquecrrw

porln

pam-sióndt la obra dearte.

(ARI. ANDRE"

Resulta (evidente por los discursos

pronunciados

en la SesiónAbierta

de la ArtWorkers Coalition

(AWG)

celebradaen abril de

1969,

que. a finales de los añossesenta, la crítica de la autonomía del

objeto

*lïl siguiente

ensayoes unaversión revisada del textntniginalmentt‘(‘SCTIIO("n [996comosegundapatrtc- (lamásextensa)del articulo que.tonel mismotitulo,apa» recióen la revista October.núm. 80(primaverade i997).pp. lll-l 16.Sepublicópor

(6)

2 14 BIENESzsránczosYSERVlCIOS

ARTÍSTICQS

artísticose había convertidoen el rechazode

algo

más que el

for.

malismo

greenbergiano.

En cl debatese

ponía

sobre la mesa que

la

autonomíade los

objetos

artísticos—distintosy

separables

del

artisra

y del

espectador,

asícomo del

lugar

de

producción

y del

lugar

de

presentación

oconsumo-determinasu“materialidad”nosóloen su

“presencia"

fisica,

sino tambiénen cuantoquemercancías.

La autonomíaartística

puede

considerarse atendiendoacuatro dj-mansiones

diferentes

aunque

interrelacionadas.

En

primer

lugar,

la autonomíaartísticaposeeunadimensión

específicamente

estética

se-gún

la cuallas obrasdearteestán libresde racionalizaciónen cuanto a su usooÍuncitïnconcretos,yasean

morales,

económicos,

políticos,

sociales,

materialeso emocionales.En

segundo

lugar,

presenta una

dimensióneconómica: la

aparición

de un mercado

burgués

relativa-mente

‘anónimo,

yconél el de la mercancía

artística;

la

consiguiente

separación

de los

lugares

de

producción

y de consumoy,a

partir

(le

ahí.

el

alejamiento

de la

producción

de las demandasque cubre o

satisfaceen los

lugares

y procesos de consumo. En tercer

lugar,

la atuonoinizt artística tieneunadimensiónsocial:la autonomíadelarte comocampoque,

igual

que la autonomíade otroscampos,

según

el

análisis de Pierre

Bourdieu.

es unacondiciónde su

capacidad

para

imponer

“sus

propias

normastantosobrela

producción

comosobre

el consumode sus

productos"

y para excluir lasnormasy

criterios

vigentes

en otros

campos,

especialmente

enlos campos económicoy

político.“

Y,

por

último,

estadimensiónsocial de la

autonomíaartísti-ca

implica

unacuarta

dimensión,

politica:

lalibertadde

expresión

y deconcienciay el derecho a una

opinión

disidente.

Bourdieu describedosestructurasa travésde las cuales los

pro-ductos y las

prácticas

delcampo

relativamente

autónomodelartese

ponenal serviciodeunosintereses y funcionesexternos.La

prime-raesla

lieteronomizacióii:

la

imposición

dentro delcampodel arte

(lc intereses yvalores dominantesen otroscampos,en

especial

in-tereseseconómicosy

politicos.

Esta

hetcronomización

puede

fun-cionar

directamente.

como

instrunientalización,oindirectamente.

a través de la devaluaciónde los criterios

específicamente

artísti-cospor influenciade criterios económicos y

políticos

(o sociales).

' Pierre Bourdieu: Distiuchon:

¡l Social(Iriliqwunj

lhejutlgvnml

q] "IílstrIl97‘.lj.(Ïaur

bridge.MA. Harvard

[Jniveisity

Press. 1984, p. 3. Edición en español: La diclinrión.

(Jntrriay bases sixmles delgusto,Madrid. laurus,l999(no

incluye

la"lntroducción”de

laerlicitinnorteamericana).

¿QUÉ

ESlNlZANGlBLE, TRANSITORIO,MEDIADORW? 53 15

Un

segundo

modo de “utilización”funcionaa través de lo que

Bourdieu

denomina “la

lógica

delas

homologïas",

es

decir,

através de

¡os

paralelismos

entre la

dinámica,

estructura e intereses del campo

del

artey loqueél llama elcampodel

poder:

el de las clases

dominan-tesentendidascomoel centrode los

monopolios

del

capital

político.

social

y

cultural,

además del

propiamente

económico.

Si la crítica de la

producción

y el intercambiode los

objetos

artís-ticoscomomercancía

surgió

—al

igual

quela crítica del estudio y del museo-a

partir

de unacrítica de la autonomíade la obra de arte, no fue

simplemente

por oponerse al esteticismo. Más biense

fun-dóen un reconocimientodel carácter

parcial

e

ideológico

de dicha

autonomíay supuso un intento de

plantar

cara a la hCCCFODOIIIÍEia

la queartistas y obras de arte eran sometidos porel mismoaparato

que les dota de

legitimidad

ya través del cual esa

legitimidad

queda

apropiada

comobeneficiosimbólicoy económico. Enestesentido.la

crítica de la autonomíadel

objeto

artístico fuemenos un rechazoala

atitonomía artística que unacrítica de los usosque reciben las obras

de arte, es

decir,

de los intereses económicos y

políticos

a los que

sirven. Lasdeclaracionesque se formularonen la Sesión Abierta de

la Art Workers Coalition

(AWC)

indican que, afinales de los sesenta, unelementosustancialdel rechazoala formamercantilizadadel arte

fueun esfuerzoporcombatirdichouso.

Los últimos añossesentadieron

lugar

almenos atres

estrategias

de

resistencia diferentes. Una de ellasestuvo

representada

porla AWCy otros grupos que desarrollaron

prácticas antihegemónicas

de

activis-moculturalycomunitario:reforma de las instituciones artísticas y del

aparato

comercial del arte que fiscalizaba

circulación,

presentación

y consumode las obras de arte. La

segunda

y tercera

estrategias

de

resistencia tuvieron quever conel arte—con la

práctica

artisticav los

¡Jrodttctos

artísticos- y nosolamentecon las instituciones y el

merca-do. Estas

estrategias

incluían ladcsmztterializacióndel

objeto

artístico que llevóacabo elarte

conceptual

en el

lenguaje,

ylaaccióny tem

po-ralizztcióii(le las obras dearteen

tiempos

y

espacios

específicos

porlo

que se llamó

prácticas post-studio.

Un cuarto

conjunto

de

estrategias,

representado

por la crítica

institucional,

stirgió

como combinacirïii

(7)

216

¡suavesESTÉTICOSvSERVICIOS

ArrrísTrt-os

PRO '

-. . .

DUCTOS DESERVICIO. CONCEPT UALISMO Y VALORINTANGIBLE

gún

valora los materialesen

que

trabaja,

¿omo ¿s su Ü .

mantenimimlo,

ylasgananciasdelmaestro,[._. ]el deun mado

(lentes-treo,

porr1ronlmfio,naañadrvalor

alguna

[151 del

¿“M5501

ni

snconcretaniserealzar‘enmal n”

Parhïïlíaï

amercancía¡Jendible

l...].

trabaja

cria

alga.

ADAMSMITH?

El

°l?l

l¡\'o

primordial

d de unos

derechos

sobre

cluso

después

de laven

ela

Awo

fueel

desarrollo

de

politicas

a

favor

la

PTOPICdad

que los artistas

reclamaban

in-¿QUÉ

ESINTANCIBLEÏ. TRANSITORK),MEDIADOR.) 2 l7 ¡ro de losmercados comercial y social. En lossesenta, el

trabajo

de

Haacke

en tomoa lossistemas fisicos

impugnó

la

perdurabilidad

de

¡as obras de arte.

Lippard

yBattcock fueron de los

primeros

críticos

¿n hablardela

“desmaterialización

del

objeto

artístico". Los

trabajos

deamontonamiento_v

diseminación

deAndre

aparecían

encuadrados

va en

1967,

en una reseña de Dan

Graham,

dentrodel rechazo no

sólo

de la autonomía del

objeto

artístico. o incluso de su forma de

mercancía.

sinode todas las formas de

posesión

y uso. “Lasunidades

¡megrantes

no poseen una

importancia

intrínseca al margen de su

emplazamiento

contextualinmediatoya queson

‘re-emplazables’.

Las

obrasno son

posefbles

por el

espectador

en unsentido

monetario,

en

el sentidoenque unartistaes

poseído

poruna

visión,

oeneldc

satis-facer lasnecesidades

personales

íntimasdel

espectador.”

Es

probable

que

las

dimensiones

económicas_v

políticas

de estastendencias

artís-ticas tuvieransu

expresión

más

explícita

en lasactividadesde laAWC.

Unode los ‘argumentos másconstantesen losdocumentosde la

AWCesque las obras deartesirven ainteresescontrariosa los de los

artistas. Las obras de arte, incluso las más

autónomasestéticamen-te, son utilizadas.Es un usoque los artistas han de tener

presente, si noporrazonesde

conciencia,

artísticao

politica,

síal menospor razonesde interés

propio;

un interés

propio

que

será,

es de

espe-rar,

radical;

un interés

propio

dotadode análisis.

Muchas de las

declaraciones

oídasen la Sesión Abiertadescriben ese uso como un maluso: obras dearte

sujetas

a

especulación

y

mani-pulación

de

precios

porpartede

galerías

desaprensivas

e “intermedia-rioscomerciales" quereducenel artea

objetos

deconsumoostentoso

yalos artistasa

productores

deartículosde

lujo;

unos“servidoresde

los ricos” y“adulatlores(le la élite de clase media alta" cuyos medios devida

dependen

de su

capacidad

para

proporcionar

“DISFRACCIÓN A UNAS PERSONAS RICAS ArsLAnAs": “PERSONASRICAS” que controlan

losmuseos—asícomo"Tonos los demás agentes

legítimos

de

cornu-nicac.ión”— y están

“instigantlo

la guerraen

Vietnam",

llamando“en

[la

¡universidad

de]

Columbiaa los

polis"

y

‘justificando

susmatanzas

[...]

con su meritorio y estudiadoapoyoalARTEÏ“

’Dan (Éirahamt. “CtrlAtidre".

Artx¡Wrrgrmm(diciembrede l967-enero dei958),p. 34.

"Los comentarios entrecotnillutlosson citas «leafirmaciones hechas por Bruce Brown.Frederick (Lastle y

Gregory

Battcock enla Sesión Abierta de laArt workers

Coalition,segúnaparecenen una recopilaciónde tnanuscritos distribuida por laAWC

(lcspués

delacto(pp.4. 7y47).

(8)

2 18 BIENESESFÉTICOSYSiIRVlClOS

ARTÍSTICQS

Con el reconocimientode que incluso las obras de arte

estética-mente

más autónomasson

titilizadas,

y de que esta

utilización

viene

condicionada porsu carácterde

mercancía,

muchas de las

políticas

preconizadas

por la AWC estuvieron

dirigidas

al control de csa

utilic

zación.Mientras que la transmisiónde las obras de arte como mer.

cancíaconlleva “su total e

inderogable

POSCSÍÓH

legal",

en la

Sesión

Abiertaunartistatrasotro fue

proponiendo

mecanismos

legales

para

conservaral menos

algunos

derechos

de

propiedad

sobre las

obras

después

de sti venta.Entre las medidas

planteadas figuraba

no

sólo

el derechoa un

porcentaje

de la

apreciación

devalor

(lerivada

de la

reventa,

sino tambiénun canon por

reproducción

y unos

honora-rios por

exposición

(aunque

quien CXPIISÍCSC‘

fuera el

propietario),

Se

puntualizaba

que todos los modelos propuestosse

ajiistaban

a

las

condiciones

legales

y económicasdel derechode

propiedad

intelec-tual. (lomo

dijo

Alex

Cross,

los artistas “sólo

piden

el mismo

rendi-miento

por su

trabajo

que el que reciben

t-scritores,

compositores

y

cineastasen formade

¿‘ofgyñg/itii

y cáiioiies".'”Ian

Wliitecross

insistía

sobreel asunto:

Puedeobeta' v ' ‘

- .

_J

‘Se‘¡"6 e]¿"C95

dÚCTCIIIC.

puestoqueposeeunvalorintrínseco mm”

95.1910

UNICO, mientrasque la musica y la literaturatienen valor

sola-¡“emc9" Cllïlnlü(¡UC ideasi" noporsu formafisica Noobstante es

posible

afirmar

igualmente

quelaventadeunaobra dcartesólo confiereelderecho

a su disfrute

personal

y

privado.

yno el derecho

a un beneficio

económico,

publicidad personal

o

halago

público."

En 1969estos argumentoscomenzarona

plasmarsc

en el

“Conve

nio x

-, . .

Derechos

Reservados

delosAitistrtssobre Ventasy

Transmisio-nes.;r"

.

¡version

ima]

del (.a0Ïl\(nl()

. redactada por

Cljllrlslfl

Robert

Proiansky

y

publicada

en Sïudio

hiIerria/innal

en abrildi- 197i tenía con] '.'. .¡' ‘, "

,_ s. _ .

j,

‘o

finalidad,

segun Seth

blCgïldlli).

poiicr remedio a

distintas

(lesigualdades

comúnmente reconocidascii el mundodel arte yen

_ 9

especial

lafalta de control de los

propios

artistassobre la

utilización

dc su

traba¡o[._.]”,"-’

wAW"?"P?"

Íhariitg.

pp, lI2-l 13.

IhitL,

p. 76.

Interna“!

I

litjggglaluli).

[Artists

s

RPÏA

Fyfflfhklgllls.

Fmnslci and baleAgra-einem

_ 51nd,”

Ratings

‘Talle

t

e,

91] HZ. lzl

(oiivtriiio

¡iparect-

reproducido

enlas

¡iágiiias

ce .iiuisla.Tambien

rrprodii_¡io

encl(siialugi)del)u(-¡i¡¡¡cm¿,

¿QUÉ

ESINTANGIBLE,TRANSITORIO.MEDIADORM? 2 l9

Algunos

delos

participantes

enla SesiónAbiertaseñalaron

asimis-mo

que

la

protección

de los derechos de

propiedad

de los artistas

noeraexcesivamente,

radical,

puesto

que

aceptaba

el

principio

de la

Propiedad

privada.

Lo verdaderamente radical de las

protecciones

propuestas

porlaAWG erala fraudulentacondición del valor artístico

que

ponían

al descubierto:

suponían

una

tajante

divisióndel

trabajo

artístico

envalor

tangible

y valor

intangible.

Yestoa su vez

suponía

su

redefinición

para pasar de ser un

producto

o artículocomerciala ser

un

producto

de

servicio.

en estecasola

propiedad

intelectual.

En

lugar

de la

posesión

total e

“indc-rQgabIcr".

el intercambiode

servicios,

incluso de

productos

de servicio.

implica

generalmente

una

utilización

específica

ylimitada.El pago porla

producción

de bienes

duraderos

puede

funcionar

siempre

como unadelanto sobre el valor

que

se obtendrá de la venta y reventa. es

decir.

sobre la

ganancia.

Por otro

lado,

el pago por

servicios,

como son los honorarios y los

derechos

de autor.únicamente

representan

el coste (ounapartedel

coste)

delconsumoFinal.

Una de las

primeras

diferenciacionesentre

producción

debienesy

prestación

de

servicios,

laquehizoAdam

Smith,

tienemenosrelación conelcarácter

tangible

o

intangible

del

producto

del

trabajo

quecon

lanaturaleza social del

propio trabajo:

con el hecho de que éste ge-nere o no un beneficio.Para

Smith,

un servicioes un

producto

que

sólocontienevalor de usoy

ningún

valorde

cambio,

que no“añade

valor

alguno”.'3

Talvez

haya

sido

precisamente

a estacondición -que

a Smithle hacía

sospechar

de los servicios-d lo que

aspiraban

los

artistas de la AWCcuando

equiparaban

su

trabajo

con la

propiedad

intelectual;

comoafirmabaCarl

Andre,

afin deque

“ningún

propic-taiio

pueda

en modo

alguno

enriquecerse

porla

posesión

de la obra

de arte”.“ Desde esta

perspectiva

podemos

entenderpor

qué

los

ar-tistas de finales de los sesentavieronen el carácter de los

productos.

relaciones, puestos

y funciones de servicioun medio para

protegerse,

eincluso pararesistiralasformas de

explotación

(de

ellos yde

otros)

derivadas de la

produccitiii

e intercambio de artículos cultuiales.

La stistitución de los

productos

materialcspor

productos

de

servicio.

de lascosas por las ideas

—algo

que el arte

conceptual

ya había lle-"Smith,Luiiquezr:drlasnarinnm, op. rit.

"“AReasonablc and Practical

Proposal

for Artists Who Wish to Remaiii Free Mcii intheseTerribleTimes".iwï:0pm: limit-ing,p. 32.

(9)

BIENFSESTÉTICOSvSERVICIOS

ARTÍSTICQS

. ,, roducen

'

nZaCIOndesus

propietarios»

¡5En

En

ÉqUIIQÉÜÏ

arnablC

au“)-‘

elïsayo

e

Ojack

Burnham

cita a

Seth Sie

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_ ..

95ml’

¡"leresadï

cïïuïsqcilililvlí:

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mismo

modo, aunque

Luci"

L’

m?

‘cin

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Cgadwsd?

de 1973 a six ym“. The

Demamiahzatíon

ojthipgarg

cn

su

Posdata.

“¿c380

del arte

conceptual

or e

-“I,

e‘

1:!

‘lbjcct:

lamenta

el también dice quesuses

eraïz

Com:

rclallLilClOll

gencral”_

estuvieron puestas no

‘¿nm

a

dicha

resistencia

lo poco atractivo que era

(inicialmeme)

paracloïscaflqfwno

en

material

ehmero

comolas

fotocopias,

porlo que los anima

tuales

"quedarían

lib SConcep"

erados a' la-

fuerza

- dcla - —

tiraniadel estatus dela

senlos uefu ‘

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. 4'] todo caso,para el

arte

conccpiua]

h ¡ r . ._ d l -- z (e IHICIUII e as

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y

relacion

e ' -« esdeinter . , o

-comom!‘ Cambioeranparte

integral

del arte

¡É-_ Lawrence Weiner.Sïalnnen

Siegclaub,

l963_

n’ ‘ '

. . ' _

A __

"seul-SK

Efldllb.

citadocnplack

Burnham.

fl

É

Íflfmïï"

(febrerodl’ i970),p_411 ‘UCV Jppard..S'z'x Hats: Thel) t ‘

d’ '

.

1973.'F.dicíón

enespañol:Seis

flñüsipma

m‘ llano"0/"MA"010351.Nuc

MadndAkal.2004,p, 27,

t.N

'

i '

.

5' “c”?YOTKTheLouis lxcllncrFoundation

y Seth

“AliCeÏsHead:Reflectionson

(Ínnreptual

lad _ _ 4’

"aYUI k.

Praeger.

esmalenaluacrandelnlgjetnartíxlirode 1 966r1I972,

;QUÉ

ESINTANGIBLE. TRANSITORIO.MEDLADOR. 22 l

Mientras que laAWCbuscaba

proteger

contractualmentelas obras

de arte, los artistas

conceptuales

reducían sus obras de arte a unos

contratos en los que a menudo se

especificaban

no sólo

objetos

o

acciones,

sinolas condiciones

bajo

las cualeséstos debían

producirse

o

emprenderse.

En DurationPiera núm.

15,

de

1969,

Douglas

l-luebler

ofrece una recompensa por

cualquier

infonnacitïnque conduzca a

la

detención

de un hombrebuscadoporel FBl, cantidadque irá

dis-minuyendo

de 1 100a0 dólaresalo

largo

de todounaño. Si la

pieza

es

adquirida

en ese

tiempo,

el nuevo

propietario

asumetoda la

res-ponsabilidad

porlas reclamacionesde pago. Huebler

especifica:

“El

precio

deesta

pieza

esde l 100 dólares: de estacantidadreembolsarcï a su

propietario cualquier

sumaque abonecomo

recompensa."

En la

propuesta

de Location

Piece,

núm.

14,

también de

1969,

en la que sc

detalla el

procedimiento

para realizar 24

fotografias

en 24

localiza-cionessituadasen

longitudes

divisibles por

15,

I-{uebler

precisa:

“El

propietario

(leestaobrasehará

responsable

de

cumplir

contodos los

aspectos

dcsu

ejecución

física".

Enotro

ejemplo,

lastantasvecescitadas “instrucciones”de Lawren-ceWeiner resultan

reveladoras,

notanto porque el

“receptor"

inclu-ya a

cualquier

lector,

como porque ese

“receptor"

también

incluye

explícitamente

al

comprador.

“Quienes

compren mi material se lo

pueden

llevaralládondevayan y rcconstruirlo si eso les

gusta.

Ysi se

lo

guardan

en la

cabeza,

por

mi,

perfecto.”“‘

Más que negarse a vender arte, la tendencia

predominante

del

conceptualismo

era tenercontrol sobre

él,

como

quería

el contrato

de la AWC. Incluso en su

optimista

“Prefacio”a Seisaños...

Lippard

no vaticinaba que

desaparecieran

los

coleccionistas,

sino mas bien

fueran sustituidos por personas “menos interesadas por

poseer”.

Ella los denominaba

being/actores.“

Al parecer, el arte

conceptual

iba

"'LawrenceWeiner,citado por Llrsulakit-yet‘,

(Tona/Hua!

Ari,NuevaYork,lil’.

Dut-ion¿L-(21).. i972.p. 2l7.La

primera

vezqueWeinerpresentósus a menudo

denomi-nadas"instrucciones"fueenla

exposición

(leSeth

Siegc-Iaulnjanuaïy

'ï—31, i969(dela

mismafecha):

“Respectoalasdiversas¡nancrasde

empleo:

l.El artista

puede

construirla

pieza.

L’.la

pieza puede

estarfabricada. 3. La

pieza

notiene que construirse.

‘lodastienen queser

iguales

yestarde acuerdo("onlaintencióndel artista; la «leci»

sión dequeesosea unacondiciúii

(¡tu-da

cn ntanrnsdelreceptordesde elÏIIUÍIKÏIIUJen

quese

produce

la

propiedad."

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