NP. Hoy menos que nunca se hace fácil al común de niños, niñas y adolescentes asumir las responsabilidades del estudio. Por eso es importante que los padres no se contenten con supervisar las tareas y calificaciones escolares sino que establezcan criterios y normas hogareños que ayuden a los hijos a estudiar con eficacia y satisfacción. Pero para eso deben conocer cuáles son las debilidades y limitaciones que ellos tienen. El artículo presente ofrece una serie de consideraciones y cuestionarios que pueden ser muy útiles en ese sentido.
E4.
Cómo ayudar a tus hijos en los estudios Autor y Fuente desconocidos
A menudo nos encontramos con situaciones como la del ejemplo de más abajo: Un estudiante, después de unos malos resultados en los exámenes, decide que quiere cambiar, se marca propósitos muy esperanzadores para la próxima evaluación y decide “de una vez por todas” cambiar su estudio.
lamentablemente, estos objetivos son tan prometedores como inútiles, ya que, en la mayoría de los casos, nunca llegarán a realizarlos. Pero... ¿por qué?
La respuesta tiene que ver con la forma de plantearse los cambios. El nerviosismo que provoca su situación de malos resultados y la presión social a la que se ven sometidos hacen que se marquen objetivos demasiado pretenciosos. Normalmente, el resultado es que ese primer momento, lleno de buenos propósitos, se va diluyendo en el tiempo como un azucarillo en un vaso de agua.
Las buenas intenciones, si no van acompañadas de un previo análisis de la situación personal y la toma de decisiones adecuadas al momento, carecen por completo de utilidad. Es más, son incluso negativas, ya que al no conseguir esos objetivos tan elevados, nos hace sentirse culpables, algo terrible para la autoestima y motivación, al tiempo que perjudica notablemente la aparición de futuras nuevas intenciones de cambio.
La observación y la evaluación tienen una importancia vital ya que si no hacemos un correcto análisis, todo intento de cambio tendrá mucha menor probabilidad de éxito y, lo que es peor, sin saber por qué, lo cual aumentará considerablemente tanto nuestra sensación de frustración, como la de nuestros hijos.
En cambio, el resultado de una correcta evaluación nos permite tener unas metas, y unos objetivos de mejora claros, precisos y adecuados a la
situación actual del estudiante. Es decir, nos dice dónde estamos y hasta dónde podemos llegar en cada momento, nos proporciona acciones concretas, patrones para actuar, nos dice donde incidir para poco a poco mejorar.
Autoobservación y autoevaluación
LLeegados a este punto, introduciremos dos conceptos nuevos y relacionados entre sí, que son claves. No ya sólo para el estudio en concreto, sino para la vida en general.
El proceso por el cual nos miramos a nosotros mismos lo llamamos autobservación y nos sirve, fundamentalmente, como punto de partida para el cambio. Consiste en seguir las palabras del ilustre Sócrates: “conócete a ti mismo”. Para cambiar, lo primero que hay que hacer es saber qué cambiar y, por tanto, conocer cómo actuamos, qué defectos cometemos y qué virtudes poseemos. De hecho ya en el siglo V a.C. Sócrates y otros maestros griego utilizaron cuestionarios de evaluación.
El segundo concepto clave es autoevaluación y está indisolublemente unido al anterior. Todo proceso de observación va acompañado siempre de un juicio de valor, de una evaluación de lo que se observa, ya sea de nosotros mismos ya de otras personas. Y aquí reside la clave. Es muy importante hacer una buena evaluación, o lo que es lo mismo, sacar conclusiones adecuadas de nuestra experiencia. Si no lo hacemos, o simplemente no lo hacemos bien, corremos un grave peligro. El peligro está en valorar la situación personal de manera inmovilista, y caer en ciertos procesos que nos lleven a la tan poco positiva como autocomplaciente compasión por uno mismo. 0 bien puede llevar a marcarnos unos objetivos demasiados exigentes para nuestra situación actual.
Lo que hay que mejorar
La autobservación nos dice dónde estamos y nos permite conocer dónde tenemos que hacer más hincapié para mejorar, pero, esto es muy importante, nunca debe ser un ejercicio que nos haga sentir peor.
Valorarse en función del momento actual, sin tener confianza en el cambio, es un grave error.
La autobservación y la autoevaluación nos sirven para saber de dónde partimos y por tanto tener un mejor conocimiento de hasta dónde, en cada momento, podemos llegar. Es decir, no hay que ver “defectos”, sino “cosas que hay que mejorar”.
La meta última a la que debemos pretender llegar es que los estudiantes aprendan a autoevaluarse adecuadamente por medio de la autobservación. Pero hasta que estén en disposición de hacerlo por sí mismos, podemos hacerlo nosotros desde el exterior.
A menudo, me encuentro con muchos padres que se quejan de cómo sus hijos o hijas, sobre todo en época de exámenes, se pasan largas horas delante de los libros encerrados en su habitación para luego no obtener los resultados esperados.
Sin pretensiones de ser exhaustivos, pero sí con el propósito de ser útiles, presentamos a continuación un pequeño cuestionario sobre diferentes temas relacionados con el estudio. Para hacernos una idea clara de cuál es la situación actual en el estudio de nuestros hijos
Nuestra intención es ofrecer una guía clara y útil a los padres para que puedan hacer una evaluación general del estudio de sus hijos. Por medio de estas preguntas, podemos hacernos una idea bastante clara de qué es lo que hacen cuando están en clase o en su habitación estudiando.
El cuestionario no pretende evaluar la inteligencia de los chicos ni nada parecido. Las preguntas están sacadas de un cuestionario sobre hábitos de estudio, que los profesores pasamos a los alumnos de Pascal, para hacernos
una primera idea sobre cuál es el perfil del chico.
Las preguntas están pensadas para ser contestadas directamente por el alumno, pero aquí las podemos adaptar para que sea, más que un cuestionario que tengamos que pasar al chico, una guía para la reflexión.
Para que nosotros, como padres, nos hagamos las preguntas adecuadas sobre su estudio; y, consiguientemente, podamos tomar decisiones, marcarnos conjuntamente unos objetivos concretos y plausibles (ni demasiado exigentes ni demasiado fáciles) y adecuados al momento y a la persona. Sería algo así como: ¿qué preguntas debo hacerme a mi mismo y a mi hijo para conocer mejor cómo estudia y así poder ayudarle más eficazmente?
Como realizar los cuestionarios
Junto a cada pregunta hay dos opciones: sí y no. La contestación debe ser
“Sí” si es: “sí”, “a veces” o “casi siempre”. La contestación debe ser “No” si es: “No”, “nunca” o “casi nunca”.
La corrección es muy sencilla, simplemente debemos sumar un punto por cada respuesta que coincida con la lista que se ofrece debajo de las
preguntas. Cuanto mayor sea el número resultante, podremos decir que es más positivo en ese determinado factor.
Para saber qué hacer y qué no hacer para mejorar, basta con seguir la orientación de las preguntas y las pautas que se marcan en ellas. Pero para una ayuda más exhaustiva, que excede las posibilidades de este artículo, existen centros especializados, donde se imparten buenos métodos de estudio y a los que habría que recurrir para tratar el tema con profundidad. Donde, además de enseñar a nuestro hijo a evitar errores, se buscaría un rendimiento óptimo.
La clave del éxito: la programación adecuada de estudio
Después de la evaluación y una vez que sabemos dónde nos encontramos, es el momento de poner manos a la obra. Hay que llegar, a través del diálogo, de una negociación conjunta, a un acuerdo o contrato en el que, las partes interesadas, los padres y su hijo, se marcan unos objetivos concretos de mejora. Esto lo llevamos a cabo con la herramienta de la programación.
Hay un viejo proverbio, bastante acertado, que reza que la persona que sabe aprovechar su tiempo es la que triunfará en la vida. Por eso es aconsejable, ya desde edades tempranas, enseñar a los estudiantes a administrar bien su tiempo. Esto no quiere decir que se vuelvan unos esclavos de reloj y unas personas cuadriculadas. La correcta programación no debe ser sólo de¡ tiempo dedicado al estudio, sino también del ocio.
Muchos alumnos o estudian demasiadas horas o dedican todo su tiempo al ocio. De lo que se trata es de hacer que consigan un equilibrio entre ambos.
Por ejemplo, si un estudiante tiene que estudiar matemáticas y luego salir con sus amigos, sabe que ese tiempo no tiene que estar pensando en otra cosa que no sea el estudio, de la misma manera que cuando está divirtiéndose con sus amigos no tiene que estar pensando en los estudios;
lo que haría si no hubiera estudiado y se sintiera culpable. Sabe que, como ha estudiado esas horas los lunes, miércoles y jueves durante el ultimo mes, cumpliendo su programación, llegará al examen con todo perfectamente estudiado e incluso podrá ir al cine el a día antes.
Objetivos concretos y realistas
A la hora de la programación hay que tener en cuenta una serie de requisitos importantes, como adelantamos en el apartado de motivación.
Hay que plantearse unos objetivos lo más concretos y realistas posibles, nunca demasiado difíciles, pero tampoco demasiado fáciles. Adaptados a
la situación personal: teniendo en cuenta el tiempo de que dispone el alumno y de las asignaturas en las que va peor a las que se debería, por tanto, dedicar más tiempo. La programación también debe ser flexible y modificable para subsanar posibles imprevistos.
Una vez que llegamos a un acuerdo, no es necesario estar “encima”
recordando al alumno constantemente sus obligaciones, puesto que él mismo se las ha impuesto. Nosotros sólo vamos a velar por el cumplimiento de la programación y exigir unos objetivos (por ejemplo, sacar un 6 en matemáticas para la siguiente evaluación). De esta manera, además, conseguiremos que el estudio sea más agradable (sin agobios, sin dejarlo todo para el final) y que los chicos disfruten más de su tiempo de ocio, sintiéndose autónomos, dueños de su propia situación, sabiendo que han cumplido con su deber.
LECTURA, APUNTES, EXPRESIÓN ESCRITA
En cuanto a la lectura y toma de apuntes y expresión escrita en los exámenes y trabajos-,
1.Tomo los apuntes de forma clara y ordenada: (sí) (no)
2.Tengo organizados mis apuntes por asignaturas, temas y días: (sí) (no) 3. Cuando tomo apuntes, suelo tomar al pie de lo letra lo que dice el profesor: (sí) (no)
4. Cuando tengo que redactor algo me resulta muy difícil ordenar mis ideas y expresarlas de forma clara y precisa: (sí) (no)
5. En cuanto conozco la fecha del examen organizo el tiempo en función de los temas y establezco mi plan de estudio: (si) (no)
6. Cuando estoy estudiando para el examen me pongo excesivamente nervioso me siento muy angustiado (sí)(no)
RESPUESTAS: 1 (sí) 2(sí) 3(no) 4(no) 5(no) 6(sí)
Aquí, puntuaciones más bajas de 4 nos estarían indicando que nuestros hijos no aprovechan adecuadamente sus clases, ni rinden bien en los exámenes y trabajos
Imaginemos por un momento que nuestra bija o hijo está en una situación en la que, tras un varapalo, siente la energía suficiente para proponerse cambiar, incluso de hacer grandes propósitos. Ese primer impulso y esas
ganas por cambiar valen más que el oro y nosotros no debemos, bajo ninguna circunstancia, dejar pasar de largo esta gran oportunidad.
Es una pena que, por falta de una dirección adecuada, esas oportunidades se pierdan en el viento. Por eso, nosotros debemos actuar como guías y como eapoyo en ese proceso de cambio. Todo esto empieza con un correcto análisis de la situación actual, del estudio de nuestros hijos.
PREPARACIÓN PERSONAL
En el terreno de la preparación personal para el estudio, podíamos utilizar las siguientes preguntas:
1 . Me esfuerzo en obtener los mejores resultados en el estudio: (sí) (no) 2. Estoy firmemente convencido de que el estudio es algo muy importante en mi vida: (sí) (no)
3. Nunca tienen que decirme los demás que estudie, pues sale de mí mismo estudiar: (sí) (no)
4. Suelo estudiar lo imprescindible para aprobar: (sí) (no)
S. Cuando acabe estos estudios, me gustaría seguir estudiando: (sí) (no) 6. Ya he decidido qué carrera o estudios voy a realizar, cuando termine los actuales, y estoy informado de los requisitos, programas, optativos, posibles salidas laborales, etc.: (sí) (no)
7. Cuando no entiendo algo en clase pregunto al profesor para aclarar las dudas: (sí) (no)
8. En clase me distraiga con facilidad: (sí) (no)
9. Intento sacar el máximo partido de los clases: (sí) (no)
10. Cuando estoy estudiando pierdo frecuentemente el tiempo con ideas o pensamientos que no tienen que ver con el estudio: (sí) (no)
11. Me cuesta mucho ponerme a estudiar: (sí) (no)
12.Cuando termino de estudiar procuro realizar una actividad agradable:
(sí) (no)
13.Me agobio cuando pienso lo que tengo que estudiar: (sí) (no)
14.Me desanimo y abandono el estudio ante la mínimo dificultad: (sí) (no) 15.Considero que el éxito en mi estudio depende fundamentalmente de mi esfuerzo y capacidad: (sí) (no)
16.Tengo confianza y seguridad en mis propias capacidades: (sí)(no) 17.Creo que debería valorarme más: (sí) (no)
18.A menudo tengo pensamientos negativos sobre mí (sentirme torpe, inferior, etc.): (sí) (no)
19.Cuando surge un problema tiendo más a escaparme que a enfrentarme a él: (sí) (no)
20.Algunas veces he criticado a mis profesores: (sí) (no)
21.Mis padres reconocen el esfuerzo que hago por mejorar los resultados en el estudio: (sí) (no)
22.Mis amigos me animan y apoyan para que estudie: (sí) (no)
RESPUESTAS:
1 (Sí) 2(Sí) 3(Sí) 4(No) S(Sí ) 6(Sí) 7(Sí) 8(No) 9(Sí) 10(No) 11 (No) 12(Sí)13(No) 14(No) 15(Sí) 16(Sí) 17(No) 18(No) 19(No) 20(Sí) 21 (Sí) 22(Sí)
El chico o la chica tiene tanta mayor bueno disposición personal hacia el estudio cuanto mayor sea la puntuación. Si fuera muy baja (menos de 5) habría que hacer hincapié en éste tema antes de pasar adelante, como vimos en la anterior entrega, ya que si el estudiante no cumple este requisito, difícilmente va a ir más allá.
Planificación del tiempo,
En cuanto a la planificación del tiempo tanto de estudio como de ocio
1. Reflexiono con frecuencia sobre cómo distribuye el tiempo: número de actividades que realiza cada día y tiempo que dedico a cada una: (sí) (no) 2. Antes de empezar a estudiar, sé lo que voy a hacer, en qué orden y durante cuánto tiempo: (sí) (no)
3. Cuando me propongo un plan de trabajo, suelo cumplirlo: (sí) (no)
4. Utilizo una agenda o cuaderno para anotar mis tareas escolares: (sí) (no)
5. Sistemáticamente dedico todos los días un tiempo fijo para estudiar: (sí) (no
6. Estudio en serio sólo cuando se aproxima el examen: (sí) (no) 7.’ Aprovecho el tiempo que dedico al estudio: (sí) (no)
8. Acostumbro a hacer programaciones semanales de mi estudio: (sí) (no) 9. Suelo programar los reposos: (sí) (no)
10. Me considero una persona organizada: (sí) (no)
RESPUESTAS:
1 (sí) 2(sí) 3(sí) 4(sí) 5(sí) 6(No) 7(sí) 8(sí) 9(sí) IO(sí)
Veremos más adelante cómo aquí está la clave para adquirir un correcto hábito de estudio. Si la puntuación fuera más bajo de 4, habría que tomar medidas.
Método de estudio
1. Antes de estudiar un tema suelo echar un vistazo fijándome en los distintos apartados gráficos, palabras destacados, etc.: (sí) (no)
2. Suelo subrayar los textos para destacar la información más relevante:
(sí) (no)
3. Cuando no entiendo algo de lo que estudio, intento aprenderlo al pie de la letra
4. Procuro ir buscando las relaciones entre los distintos apartados de un mismo temo y cor
5. Tengo dificultad para diferenciar las ideas principales y las secundarios:
(sí) (no)
6. Generalmente hago esquemas o resúmenes de los temas que estudio:
(sí) (no)
7. Cuando no entiendo algo de lo que estudio, procuro por todos los medios aclara
8. Suelo autoevaluarme sobre lo que estudio para cerciorarme M aprendizaje: (sí) (no)
9. Intento traducir lo que leo a mis propias palabras si no
10. Estudio de forma activo, formulándome preguntas sobre el temo, a los que intento responder: (sí) (no)
11. Cuando estudio, repito mecánicamente la información para aprenderla al Pie de la letra
12. Si noto que me falta base para comprender un tema procuro adquirir esos conocimientos antes de intentar el nuevo aprendizaje: (sí) (no.
Respuestas
1 (sí) 2(sí) 3(no) 4(sí) 5(no) 6(sí) 7(sí) 8(si) 9(sí) 1O(sí) 11(no) 12(sí)
¿Cómo estudia mi hijo? ¿Cómo afronta los temas? Aquí está la respuesta.
Si la puntuación fuera más bajo de 5, el estudio tendría bastantes deficiencias que sería necesario superar.