• No se han encontrado resultados

Sobre Adeline Rucquoi, Historia medieval de la Península Ibérica

N/A
N/A
Protected

Academic year: 2020

Share "Sobre Adeline Rucquoi, Historia medieval de la Península Ibérica"

Copied!
5
0
0

Texto completo

(1)

autora, el caso de Gregorio López es una muestra más del papel estratégico d e s e m p e ñ a d o por los intelectuales novohispanos, de-bido a su capacidad para integrar lo local dentro de u n vasto esquema imperial. A través de la creación y diseminación de imá-genes e ideas, la élite letrada contribuiría no sólo a su propia iden-tificación con la estructura imperial, sino t a m b i é n p r o p o n d r í a al resto de la población su integración en dicha estructura.

Por su amplitud de miras y exhaustivo análisis, el libro de Mag-dalena Chocano está destinado a convertirse en referencia obli-gada para todo aquel que se acerque a estudiar la vida intelectual de la Nueva España.

Alejandro CAÑEQUE New York University

Adeline

RUCQUOI:

Historia medieval de la Península Ibérica.

Tra-ducción de Adeline Rucquoi y M i r i a m González-Urriza.

México: El Colegio de Michoacán, 2000, 367 pp. ISBN

970-679-0403

El momento en el que surge esta síntesis de la historia de la pe-nínsula Ibérica medieval es sumamente importante. La historio-grafía en México e m p e z ó a abrirse a los horizontes de la antigua " m o n a r q u í a española" de la que formó parte, y a los ámbitos del mundo hispánico en el que sigue estando inserta. Asimismo, la historia comparativa es u n enfoque que gana cada vez más adep-tos. No sólo resulta esencial comparar las realidades históricas de México con sus análogas en el resto de I b e r o a m é r i c a y en la pe-nínsula europea, es t a m b i é n imprescindible calar más hondo en los procesos conformadores del mundo hispánico y dejar de verlos como meros "antecedentes" medievales que a veces se nos imponen a los historiadores como hueca obligación, como fórmu-la de recetario o como rito persignatorio con el cual "cumplimos" para d e s p u é s no volver más a ocuparnos de esos "anteceden-tes". Otro desafío sobre el que insistiré más adelante es el que nos impone asumir la "Edad Media ibérica" en continuidad con las realidades de la naciente Nueva España.

La empresa de Adeline Rucquoi fue sumamente ardua en la e l a b o r a c i ó n de la presente obra, ahora traducida al español por Miriam González-Urriza. En primer lugar porque se trata de una

(2)

apretada y muy densa síntesis de los once siglos que transcurrie-ron entre los visigodos y el advenimiento de Carlos I de España, el famoso Carlos V. Pero t a m b i é n porque se trata de una síntesis que efectúa u n replanteamiento multifacético de los procesos en ella descritos. Su cara primordial es la del Mediterráneo. Adeline Rucquoi nos e n s e ñ a que fue éste el que constituyó el verdadero centro del mundo, y no ya el norte de Europa, latitud desde la cual las realidades ibéricas se ven como marginales, periféricas. Este perfil del replanteamiento es tanto m á s importante cuanto que la imagen que la mayoría de nosotros tiene sobre la Edad Media es la que emerge de la historiografía francesa o anglosajona, que suele llevarnos, sin más, a aplicar a la Nueva España concep-tos que poco o nada tienen que ver con las realidades hispánicas. El otro enfoque del replanteamiento es aquel que estructura la obra en t o m o a los polos de diversidad y unidad característicos del medievo ibérico. A todo lo largo, la autora da cuenta de la complejidad diferenciadora de los distintos dominios peninsula-res; desde las peculiaridades de la Hispania visigótica hasta el ca-lifato de C ó r d o b a y el reino de Oviedo-León, para luego explicar la evolución de los reinos de Portugal, Castilla, Navarra, Aragón y Granada. De esta diversidad resulta por cierto simbólica la portada de la presente edición, que representa a los reyes de Cas-tilla y de Aragón en ocasión de la firma de u n tratado de límites, el de Cazorla de 1179, entre sus reinos respectivos. Pero también da cuenta esta obra de los rasgos comunes a esas sociedades: la guerra como empresa colectiva, los problemas asociados al sur-gimiento de diversas formas de poder, la organización de los espacios geográficos en torno a las ciudades, las distintas siones de la movilidad social las modalidades de la extendida no-bleza hispánica y, en fin, las mentalidades que identificaron al español con el cristiano.

Una lectura posible del libro de Adeline Rucquoi es la que ha-ce de ella u n instrumento que nos permita enfocar las realidades del primer siglo de la Nueva España. Una no fácil empresa, esta última, en la medida en que al principio no sabemos q u é compa-rar y n i siquiera q u é yuxtaponer, c ó m o seleccionar ejemplos que resulten esclarecedores. Sólo he podido dejarme llevar por u n sexto sentido de afinidad entre las sociedades ibéricas y las nues-tras hispánicas de este lado del Atlántico. Pero t a m b i é n por el diá-logo con la autora, c o m p a ñ e r a en el esfuerzo consistente en hacer dialogar los procesos históricos en ambos litorales. Sólo quisiera, si se me permite, presentar algunos ejemplos.

(3)

Esta Historia medieval de, la Península Ibérica nos muestra c ó m o la reconquista, empresa colectiva que a d q u i r i ó proporciones de verdadera cruzada, propició el desplazamiento continuo de las sociedades. Es decir que la guerra fue inseparable del poblamien-to y el repoblamienpoblamien-to de los terripoblamien-torios. La movilidad que la gue-rra i m p r i m i ó a las sociedades hispánicas tuvo por corolario rasgos que dificultaron la feudalización característica de las latitudes septentrionales de Europa. Pero t a m b i é n la movilidad resulta cla-ve para entender por q u é el campo o b e d e c i ó a la lógica impues-ta por la organización de las comunidades a medida que las "cartas puebla" les iban confiriendo la forma j u r í d i c a y la legiti-midad heredadas de la antigua tradición urbana m e d i t e r r á n e a .

Son las ciudades, en el libro de Rucquoi, las articuladoras del espacio. Su herencia grecorromana nos asombra por su hondu-ra, por su continuidad, pero t a m b i é n por el papel d e s e m p e ñ a d o por la Iglesia. De hecho vemos que durante la a n t i g ü e d a d tardía el primer a c t o j u r í d i c o de la restauración urbana fue restaurar las sedes episcopales, sobre todo en Al-Andalus, en la antigua Béti-ca. Son finalmente, las ciudades, los ejes de la expansión maríti-ma y comercial.

Las sociedades que se nos describen en este libro son a la vez tan diversas entre sí en lengua, religión y cultura, como coexis-tentes. Les caracterizó una honda sensibilidad por el saber y por la elaboración de u n conocimiento p r a g m á t i c o e m p e ñ a d o en la confección de instrumentos que hicieran posible la coexistencia. Pero t a m b i é n heredaban la honda vocación de la a n t i g ü e d a d gre-corromana por el saber y la e n s e ñ a n z a , s e g ú n la cual nunca estu-vieron ausentes las influencias de Jerusalén o de Bizancio. Fueron los saberes asociados a las lenguas los que suscitaron quizás ma-yor curiosidad. Ninguna actividad en este á m b i t o parece haber superado a la traducción, que transmitió al occidente europeo el bagaje teológico, j u r í d i c o y m é d i c o de la a n t i g ü e d a d . La vocación hispana por el saber se refleja t a m b i é n en estas páginas a través de la inquietud por las herejías y por el gusto y el hábito de las disputas y las controversias teológicas.

En la E s p a ñ a medieval se gestó una vigorosa alianza entre sa-ber y poder. La obra de Adeline Rucquoi nos dice que, conse-cuentes con la frase de san Isidoro s e g ú n la cual "la ignorancia es madre de todos los errores", los reyes hispánicos, defensores de la fe, fincaron su poder en el derecho escrito de c u ñ o romano. Fundaron y protegieron a las universidades y se rodearon de letrados para impartir la justicia, ejercer el gobierno y regir la

(4)

administración. No se explica de otra manera la precoz organi-zación política de Castilla y Portugal, n i el surgimiento de los cuerpos e instrumentos que consolidarían los futuros virreinatos americanos. El libro también nos e n s e ñ a que a lo largo de la Edad Media los reyes de la p e n í n s u l a ibérica, a diferencia de sus ho-mólogos en el norte de Europa, nunca concibieron su poder en términos de u n arraigo territorial que lograra u n i r indisoluble-mente una dinastía a su territorio. El poder de los soberanos his-pánicos les venía ante todo del cumplimiento de una misión divina. Ante esa realidad, los factores de disociación y de disgre-gación del conjunto hispánico no hicieron sino acentuarse. Por eso Rucquoi nos presenta a los reyes católicos como el ú n i c o vínculo de u n i ó n entre reinos completamente distintos. Ese víncu-lo constituyó la principal base j u r í d i c a en la configuración de víncu-lo que sería la "corona de España", ese conjunto disperso de hilos distendidos a escala mundial del cual formaron parte las Indias de Castilla.

La diversidad cultural en una p e n í n s u l a en que coexisten tres religiones a c e n t u ó el sentido del "otro", la p e r c e p c i ó n de diferen-cias que llevó a admitir la conservación de numerosas estructu-ras políticas, administrativas, religiosas y j u r í d i c a s a cambio del pago de u n tributo. No obstante, t a m b i é n vemos aparecer en es-tas páginas el tema de la fusión mediante la a d o p c i ó n de trajes, de lengua y a veces incluso de religión. Se exalta el sentido del atuendo, de lo visualmente diferente, sobre todo entre los cris-tianos del siglo X, reacios a la plena "arabización". Vemos en cam-bio a los j u d í o s adoptar r á p i d a m e n t e la lengua y las costumbres de los musulmanes.

Del libro de Adeline Rucquoi se desprenden al menos cinco ejes o temas característicos de las sociedades hispánicas: prime-ro, una intensa movilidad de esas sociedades en el espacio; segun-do, la impronta definitiva de las ciudades; tercero, una honda vocación por el saber y la enseñanza; cuarto, una alianza entre sa-ber y poder político, y quinto, una aguda sensibilidad ante el "otro", ya fuese j u d í o , m u s u l m á n o francés, el extranjero por an-tonomasia. Me parece que estos ejes poseen la suficiente capaci-dad articuiadora para emprender una relectura de las realicapaci-dades de la naciente Nueva España, aunque a c o n d i c i ó n de no seguir a t e n i é n d o n o s a la estéril consigna de cumplir con los "obligados" antecedentes. La lectura de este libro me ha convencido a ú n más de la ingente tarea que aguarda a la historiografía mexicana e his-panoamericana en general: la de construir nuestra propia "Edad

(5)

Media", sobre todo porque algunas realidades peninsulares ha-b r á n seguido una evolución distinta y en todo caso insospechada en este lado del Atlántico. Me parece que esa construcción re-quiere, ante todo, una actitud de apertura que trascienda la con-n o t a c i ó con-n restrictiva que impocon-ne la "mediacon-nía" a lo que llamamos "Edad Media". Esto sólo será posible mediante u n esfuerzo críti-co que, apoyado en el saber historiográficríti-co ya críti-consolidado, críti- cons-truya preguntas frente a u n pasado "medieval" que es preciso conocer. Sin esas preguntas difícilmente llegaremos a apropiar-nos la Edad Media hispánica que es, por derecho propio, tan nuestra como nuestra lengua materna.

Óscar MAZÍN El Colegio de México

Erika PAÑI: Para mexicanizar el segundo imperio. El imaginario

político de los imperialistas.

México: El Colegio de

México-Instituto Mora, 2001, 444 pp. ISBN 968-12-0892-7

Esta obra, fruto de estudios doctorales en el Colegio de México, es una historia-tesis de la manera más expresa. Desde el título mis-mo, la autora nos sugiere que el imperio de Maximiliano de Habsburgo en México debe entenderse como una experiencia política netamente nacional, no como una aventura de extranje-ros voraces n i de mexicanos marginados o traidores. La lógica y la disciplina empleadas por Pañi en la realización de este argu-mento son claras y de golpe certero. Comienza su análisis a me-diados del siglo XIX para mostrar c ó m o , desde entonces, había una convergencia de preocupaciones y reflexiones que caracte-rizaban a la clase política en su b ú s q u e d a de p a r á m e t r o s políti-cos adecuados para la construcción del Estado mexicano. El temor al pueblo, el deseo del orden y la convicción de que se de-b í a encauzar el progreso a partir de ode-bras materiales relevantes, así como la disposición de recortar la democracia en persecución de tales fines, u n í a n en el fondo a actores políticos distanciados por cuestiones de ideología expresa y de partido. La autora colo-ca su análisis precisamente en este nivel previo del "imaginario político" para lograr su propósito de mostrar a los mexicanos "im-perialistas" en el centro del espectro político nacional, no en sus m á r g e n e s .

Referencias

Documento similar

If certification of devices under the MDR has not been finalised before expiry of the Directive’s certificate, and where the device does not present an unacceptable risk to health

In addition to the requirements set out in Chapter VII MDR, also other MDR requirements should apply to ‘legacy devices’, provided that those requirements

The notified body that issued the AIMDD or MDD certificate may confirm in writing (after having reviewed manufacturer’s description of the (proposed) change) that the

Para ello, trabajaremos con una colección de cartas redactadas desde allí, impresa en Évora en 1598 y otros documentos jesuitas: el Sumario de las cosas de Japón (1583),

Entre nosotros anda un escritor de cosas de filología, paisano de Costa, que no deja de tener ingenio y garbo; pero cuyas obras tienen de todo menos de ciencia, y aun

Por eso, el pasado de la Historia aparece más claro y estructurado que cuando fue presente, ya que el esfuerzo del historiador consiste, justamente, en

d) que haya «identidad de órgano» (con identidad de Sala y Sección); e) que haya alteridad, es decir, que las sentencias aportadas sean de persona distinta a la recurrente, e) que

De hecho, este sometimiento periódico al voto, esta decisión periódica de los electores sobre la gestión ha sido uno de los componentes teóricos más interesantes de la