El acto de la creación de Dios como don y compromiso

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EL ACTO DE LA CREACIÓN DE DIOS COMO DON Y COMPROMISO

JEAN GABY LOUIS

PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA FACULTAD DE TEOLOGÍA

PROGRAMA DE CARRERA EN TEOLOGÍA BOGOTÁ, D.C., 2017

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EL ACTO DE LA CREACIÓN DE DIOS COMO DON Y COMPROMISO

JEAN GABY LOUIS

DIRECTORA

VELEZ CARO OLGA CONSUELO

Trabajo de grado como requisito para optar por el título de Teólogo

PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA FACULTAD DE TEOLOGÍA

PROGRAMA DE CARRERA EN TEOLOGÍA BOGOTÁ, D.C., 2017

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AGRADECIMIENTO

El presente trabajo de grado primeramente me gustaría agradecerte a ti Dios por bendecirme para llegar hasta donde he llegado, porque hiciste realidad este sueño anhelado. A la UNIVERSIDAD PONTIFICIA JAVERIANA por darme la oportunidad de estudiar y ser un teólogo profesional. A mi directora trabajo de grado, Dra. VELEZ CARO OLGA CONSUELO por su esfuerzo y dedicación, quien, con sus conocimientos, su experiencia, su paciencia y su motivación ha logrado en mí que pueda terminar mis estudios con éxito. También me gustaría agradecer a mis profesores durante toda mi carrera teológica profesional porque todos han aportado con un granito de arena a mi formación, y en especial a mis formadores de la comunidad Scalabriniana por sus consejos, su enseñanza y más que todo por su amistad. De igual manera agradecer a mi profesor de Investigación Tutoría y Trabajo de Grado, Profesor LARA CORREDOR DAVID EDUARDO por su visión crítica de muchos aspectos cotidianos de la vida, por su rectitud en su profesión como docente, por sus consejos, que ayudan a formarte como persona e investigador. Y por último a mis compañeros de comunidad y de la facultad quienes son como unos hermanos, hermanas para mí, los cuales me han motivado durante mi formación teológica. Son muchas las personas que han formado parte de mi vida teológica a las que me encantaría agradecerles su amistad, consejos, apoyo, ánimo y compañía en los momentos más difíciles de mi vida. Algunas están aquí conmigo y otras en mis recuerdos y en mi corazón, sin importar en donde estén quiero darles las gracias por formar parte de mí, por todo lo que me han brindado y por todas sus bendiciones.

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Dedico esta tesis A DIOS, al Beato Juan Bautista Scalabrini, patrono de los migrantes y los refugiados y a la Virgen María, quienes inspiraron mi espíritu para la conclusión de esta tesis, en teología. A mis padres quienes me dieron vida, educación, apoyo y consejos. A mis compañeros de estudio, a mis maestros y amigos, a la comunidad Scalabriniana, quienes sin su ayuda nunca hubiera podido hacer esta tesis. A todos ellos se los agradezco desde el fondo de mi alma. Para todos ellos hago esta dedicatoria. A mis maestros quienes nunca desistieron al enseñarme, aun sin importar que muchas veces no ponía atención en clase, a ellos que continuaron depositando su esperanza en mí.

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5 Nota de aceptación ____________________________ ____________________________ ____________________________ ____________________________ ____________________________ ____________________________ __________________________ Firma del presidente del Jurado _________________________ Firma del jurado _________________________ Firma del jurado

La Universidad no se hace responsable por los conceptos emitidos por los alumnos en sus trabajos de síntesis; sólo velará por que no se publique nada contrario al dogma y la moral católica y porque las tesis no contengan ataques o polémicas puramente personales, antes bien, se vea en ellas el anhelo de buscar la verdad y la justicia (Reglamento General de la Pontificia Universidad Javeriana. Artículo 23 de la Resolución No. 13 del 06 de junio de 1964).

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INDICE

TEMA: EL ACTO DE LA CREACIÓN DE DIOS COMO DON Y COMPROMISO. ... 8

1. INTRODUCCIÓN ... 8 2.Problema a investigar ... 10 3. Justificación ... 10 4. OBJETIVO GENERAL ... 11 OBJETIVOS ESPECÍFICOS ... 11 5. MARCO TEÓRICO ... 12 5.1. Marco conceptual ... 12 5.2 Marco referencial ... 15 6. MÉTODO DE INVESTIGACIÓN ... 19 INTRODUCCIÓN ... 21 CAPÍTULO I ... 23

NUESTRA CASA COMUN ... 23

1.El estado de nuestra casa hoy ... 23

1.1EL ser humano en relación al ambiente ... 25

1.2 Planteamiento de la cuestión ecológica... 26

1.3 La ecología como problema ético ... 31

2. El compromiso con los más pobres, afectados por la crisis ambiental... 34

3.Aportes de otras ciencias ... 35

CAPITULO II ... 42

DIOS NOS REGALA UNA CASA, LA CREACIÓN... 42

1.El aspecto bíblico y cristiano de la casa común ... 42

1.1La casa común en el Antiguo Testamento ... 44

1.3 Relato de la casa común Gen 1, 1-2, 4a ... 45

1.4 Teología de la casa común en los Salmos y los profetas ... 48

2.La casa común en el Nuevo Testamento ... 53

2.1 Evangelios Sinópticos ... 54

2.2 La casa común en San Pablo ... 55

3. La casa común obra de la Trinidad ... 57

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Corresponsabilidad en el cuidado de nuestra creación ... 61

1.Algunos principios básicos para la solución del problema... 61

1.1 El cambio climático ... 62

1.2 Educación ambiental ... 64

2.Un Don entregado a la humanidad ... 66

2.1 Gracias a Dios por Nuestra creación ... 69

3. Dios ofrece la salvación en comunidad ... 71

3.1 La creación un bien colectivo ... 73

3.2. El medio ambiente y distribución de los bienes... 75

4 Custodios de la naturaleza ... 77

CONCLUSIÓN ... 80

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TEMA: EL ACTO DE LA CREACIÓN DE DIOS COMO DON

Y COMPROMISO.

1. INTRODUCCIÓN

“El planeta continúa a calentarse, en parte a causa de la actividad humana, donde el ser humano no cuida nuestra casa común”1. Esto provoca la sequedad, inundaciones, incendios y fenómenos meteorológicos extremos cada vez más graves. Los cambios climáticos contribuyen también a la dolorosa crisis de las migraciones forzosas y la trata de personas. Los pobres del mundo, que son los menos responsables de los cambios climáticos, son los más vulnerables y sufren ya los efectos. Ese humano olvida su corresponsabilidad en esta casa, a causa del individualismo, donde cada ser humano busca su propio interés, su propio deseo2.

Como acentúa la ecología integral, los seres humanos están profundamente unidos unos a otros y a la creación en su totalidad. Cuando maltratamos la naturaleza, maltratamos también a los seres humanos. Al mismo tiempo, cada criatura tiene su propio valor intrínseco que debe ser respetado. Escuchemos «tanto el clamor de la tierra como el clamor de los pobres»3 y busquemos comprender atentamente cómo poder asegurar una respuesta adecuada y oportuna. La creación de Dios da a conocer los diferentes escenarios que se muestra como madre y maestra a través de su reflexión teológica, respondiendo al caminar del ser humano, valorando cada una de sus acciones, gestos y el entorno donde se desenvuelve dicho ser humano.

Por esta razón la evangelización de la casa común como expresión fundamental de la existencia cristiana en la actualidad, ha sido y es afectada por los distintos contextos de la historia, pues, es al mismo tiempo testigo privilegiado de las grandezas y miserias de la institución y fuente de sentido y de vida para quienes a ella se acercan con sus propios

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http://w2.vatican.va/content/francesco/es/messages/pont-messages/2016/documents/papa-francesco_20160901_messaggio-giornata-cura-creato.html 02/09/17 2 Cf. Ibíd.

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recursos, condicionamientos y problemas, buscando la respuesta para las preguntas vitales que se plantean. El Papa francisco ha sabido responder a su encíclica Laudato sí. Pero no basta que él haya publicado ese documento, sino que tenemos que proponer caminos de conversión ecológica y de compromiso con la creación para que la respuesta pueda ser más efectiva.

En consecuencia, una de las tareas actuales más urgente planteada por el Papa Francisco, y en la que este trabajo se inscribe, es la de tratar o de ofrecer algunas pautas de evangelización para contribuir al cuidado de la casa común. La evangelización de la casa común requiere un trabajo ad intra y ad extra, por tanto, la creación se desafía a los creyentes a preguntarse cómo están actuando y cómo van llevando ese rostro de Jesús en esta casa común. Allí, la evangelización es un instrumento que permite vivir la proximidad socio-cultural en analogía con la encarnación de Jesús en el pueblo de Dios.

Por lo tanto, precisamente el tema a investigar conlleva la presencia del ser humano en la creación como un buen administrador, salvaguardando el respeto y adquiriendo la concientización de lo que implica tan gran compromiso del ser humano en el mundo para una evangelización en constante actitud del cuidado.

Hoy se está tomando conciencia de que la naturaleza es una herencia gratuita que recibimos de Dios y debemos proteger como un espacio precioso para nuestra convivencia humana. La naturaleza es también una responsabilidad confiada al hombre por el Creador, que lo mandó a ejercer cuidadosamente su señorío sobre ella, para bien de todos. Esta herencia se manifiesta muchas veces frágil e indefensa ante los poderes económicos y tecnológicos. Por eso, como profetas de la vida, debemos velar para que, en las intervenciones del hombre sobre los recursos naturales, no predominen los intereses de los grupos económicos que explotan irracionalmente las fuentes de vida, en perjuicio de naciones enteras y de la misma humanidad. Las generaciones que nos sucedan tienen derecho a recibir un mundo habitable, no un planeta con el aire y el suelo contaminados.

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Por ende, Dios ha tenido la iniciativa, por medio de Jesucristo de revelarse a la humanidad y regalarnos un ambiente donde vivir: animales, plantas, y el cosmos en general, capaz de hablarnos de nuestro creador y disponernos a la obra de la evangelización.

2.Problema a investigar

¿cómo recuperar la centralidad de la creación como acto revelador de Dios en los procesos de evangelización para que esta promueva el cuidado de la casa común?

El presente trabajo tiene como interés al proponer en ambiente en la nueva evangelización, desde la creación como acto revelador hasta el día de hoy. El trabajo se propone recuperar la creación como acto revelador de Dios para construir una evangelización que nos comprometa con el cuidado de la creación. Por eso, en primer momento, analizará la encíclica Laudato si

para describir lo que señala el Papa Francisco sobre la situación actual. En un segundo momento desarrollará la creación como actor revelador de Dios, recurriendo a la teología de la creación y los textos bíblicos que nos manifiestan esto. Y finalmente señalará líneas de acción para una evangelización profética que asume ese compromiso.

3. Justificación

Preocupado por la pastoral actual, frente al gran recorrido profético del Papa Francisco, se ha visto importante destacar, mediante este trabajo investigativo, uno de los grandes proyectos pastorales de la evangelización de la casa común en las comunidades, en las periferias para cuidar muestra creación4. En la actualidad, el creyente frente a la casa común y evangelización muestra una desconexión del acto creador5. La construcción de la

4 Cf. S S Francisco, Laudato Si 5 Ibid.

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evangelización de la casa común debe hacer frente a la actualidad, abriéndose aún más al pueblo al que sirve, promoviendo una evangelización del ambiente. Hay que salir a dar fe del Evangelio a la calle y encarnarse con el pueblo de Dios, asumiendo nuestros actos de conocer sus problemas reales y ser apoyo de los evangelizadores no sólo en el papel, sino en la realidad. La Iglesia, pocas veces, tiene algo que ver con la realidad. Pero, no olvidando la gran tarea de la Iglesia en la actualidad, ella está volcada en la promoción humana y cultura cristiana, favoreciendo la posibilidad del encuentro con una persona o con un acontecimiento que dé un nuevo horizonte a la vida.

La importancia de esta evangelización del ambiente es significativa para la interacción de la institución eclesial con el pueblo, pues allí se evocan los principales mensajes, acciones y signos que Jesús, como portador de su evangelio, dejó a los seres humanos, como camino de salvación.

Según la perspectiva eclesial y teológica, para los seguidores el encuentro con Cristo en el evangelio debe ser una experiencia creadora abierta en donde se expresa el mutuo amor y de la que resulta una mayor capacidad de enamorar y de servir al ser humano. En estas interpretaciones del acto de la Iglesia se evidencian dos aspectos centrales: 1) La Iglesia como acto humanizante, y 2) la proyección de la Iglesia hacia la casa común.

Este trabajo se justifica, porque la encíclica no puede quedarse en un documento del magisterio, sino que debe caracterizar las acciones evangelizadoras de la iglesia hodierna.

4. OBJETIVO GENERAL

proponer, a partir de la reflexión sobre la creación como acto revelador y la encíclica

Laudato si, líneas de evangelización que promuevan el compromiso con el cuidado de la casa común

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a) Describir el acto de la creación como actor revelador, como don y compromiso a partir de la situación actual

b) Fundamentar teológicamente (característicos) el acto revelador de la creación y de la evangelización desde el ambiente (la ecología)

c) Proponer lineamientos teológico-pastoral para la evangelización que promuevan el cuidado de la casa común.

5. MARCO TEÓRICO

Toda indagación requiere una serie de marcos o demarcaciones que les permiten a los lectores un conocimiento del lenguaje y de las fuentes de referencia primordial que ha utilizado el autor. Por ello, se señalarán las categorías claves de conocimiento y la literatura fuente de referencia.

5.1. Marco conceptual

Las cinco palabras claves de la indagación son: El acto de la creación, el don, el compromiso, evangelización, casa común. No aparecen de manera explícita las dos últimas palabras en el tema de investigación; serán subrayadas en el desarrollo del mismo.

1) El acto, la palabra acto proviene del latín “Actus” y se refiere a todo lo que lleva a una

acción, por lo cual siempre estará relacionado con el hacer o el resultado de ese hacer.6 En este indagar, se puede interpretar el acto como acción de Dios, una acción que se realiza en los hechos, como en la creación. El efecto del acto creador de Dios es la totalidad del mundo creado. Este acto permite a la creación de Dios, un acto que hace la realidad. El acto creador pertenece a la eternidad de Dios, pero el efecto de tal acto está marcado por la temporalidad.

La creación es, pues, un misterio de fe y, a la vez, una verdad accesible a la razón natural (Cf. Catecismo, 286). Esta peculiar posición entre fe y razón, hace de la creación un buen

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punto de partida en la tarea de evangelización y de diálogo que los cristianos están siempre, particularmente en nuestros días7 llamados a realizar, como ya hiciera San Pablo en el Areópago de Atenas (Hechos 17,16-34). Ella no es un escenario montado, una especie de naturaleza fija sobre la que se desarrollaría la escena de la historia, sino que es la historia misma de la creación, es un proceso creacional, proceso que debe mirarse con ojos de la fe, pues al carecer de fe se quedaría en el plano meramente racional y la palabra de Dios sería reducida a un libro de cultura, hasta de curiosidades, pero muerta en el pasado8. Entonces, hablar de la creación remite inmediatamente a pensar en una condición del hombre: criatura con las criaturas, y también en una condición de Dios que se manifiesta Uno y Trino, creador no por necesidad, sino por gracia9. La creación tiene como centro a Cristo, en quien toda la creación alcanza su culmen. Ello responderá al amor tan grande que Dios tiene al regalar al ser humano una casa.

Sin embargo, se ve cómo la creación no se reduce a los comienzos; una vez “realizada la creación, Dios no abandona su criatura a ella misma. No sólo le da el ser y el existir, sino que la mantiene a cada instante en el ser, le da el obrar y la lleva a su término” (Catecismo, 301). Por consiguiente, en la narración de la creación en el libro de la Génesis, el plan de Dios incluye la creación del ser humano, y enseña que cada ser es creado por amor, hecho imagen y semejanza de Dios que compone la dignidad del ser humano.10 Frente a esta imagen y semejanza, el hombre y la mujer son capaces de conocerse, de poseerse y darse libremente y entrar en comunión con los demás.11

2) El don, del latín “donum”, el cual expresa la habilidad fuera de lo común o extraordinaria de la que disponen algunas personas para realizar determinada tarea12. En el plano de la literatura de carácter religioso, el don está enmarcado en una ofrenda recibida del Espíritu Santo por quienes practican y pregonan la creencia en Dios. En ese orden de ideas, cabe

7 Entre otras muchas intervenciones, cfr. BENEDICTO XVI, Discurso a los miembros de la Curia romana, 22-XII-2005; Fe, razón y universidad (Discurso en Regensburg), 12-IX-2006; Ángelus, 28-I-2007.

8 Cf. SUSIN Luiz Carlos, La creación de Dios. Ed. Valencia, Dabar, 2004,32 9 Cf. RUIZ de la Peña, theologia de la creación, Sal Terrae, Santander, 1986,129 10 Cf. S.S. FRANCISCO, Laudato Si, Paulinas, Bogotá, 2015, 65

11 Cf. Catecismo de la Iglesia católica, 357. 12http://definicion.de/don/

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mencionar que, dentro de la doctrina católica, un practicante adquiere siete dones de santificación en el instante en que recibe el sacramento del bautismo. De igual modo, las Sagradas Escrituras también hacen referencia a los denominados carismas, los cuales son dones otorgados a seres elegidos por Dios para que los empleen a favor de la humanidad13. 3) El compromiso deriva del término latino compromissum y se utiliza para describir a una obligación que se ha contraído o a una palabra ya dada14. Es una promesa del hombre y la mujer frente a la creación y a la construcción de la casa común. El compromiso del hombre y la mujer en el papel del cuidado de la casa común, ayuda a comprender cuál es el papel de un organismo en un ambiente dado, y cuáles serían las consecuencias de su desaparición o por el contrario de su aumento de forma incontrolada (plagas), su uso principal es para determinar si un área puede ser explotada por el hombre, cuanto, cuando, como y para que, así también se encarga de determinar cuáles áreas no deben de ser desarrolladas debido a su importancia.

4) El significado de la Evangelización sobre todo, es llevar la Buena Nueva a todos los ambientes de la humanidad y, con su influjo, transformar desde dentro, renovar a la misma humanidad15. “He aquí que hago nuevas todas las cosas”. (Ap.21, 5b). La Evangelización es

la renovación de la humanidad, testimonio, anuncio explícito, adhesión del corazón, entrada en la comunidad, acogida de los signos, iniciativas de apostolado. Estos elementos pueden parecer contrastantes, incluso exclusivos. En realidad, son complementarios y mutuamente enriquecedor16. Efectivamente, el anuncio no adquiere toda su dimensión más que cuando es escuchado, aceptado, asimilado y cuando hace nacer en quien lo ha recibido una adhesión de corazón. Adhesión a las verdades que en su misericordia el Señor ha revelado, es cierto. Pero, más aún, adhesión al programa de vida, vida en realidad ya transformada, que él propone. En una palabra, adhesión al reino, es decir, al mundo nuevo, al nuevo estado de cosas, a la nueva manera de ser, de vivir juntos, que inaugura el Evangelio. Tal adhesión, que no puede quedarse en algo abstracto y desencarnado, se revela concretamente por medio de

13 Ibíd.

14http://definicion.de/compromiso/

15 PABLO VI, Anuncio del Evangelio Hoy, Paulinas, Bogota,1997, 18-19. 16 Ibid. 24

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una entrada visible, en una comunidad de fieles. Así pues, aquellos cuya vida se ha transformado entran en una comunidad que es en sí misma signo de la transformación, signo de la novedad de vida: la Iglesia, sacramento visible de la salvación17.

Pero a su vez, la entrada en la comunidad eclesial se expresará a través de muchos otros signos que prolongan y despliegan el signo de la Iglesia. En el dinamismo de la evangelización, aquel que acoge el Evangelio como Palabra que salva18, lo traduce normalmente en estos gestos sacramentales: adhesión a la Iglesia, acogida de los sacramentos que manifiestan y sostienen esta adhesión, por la gracia que confieren. Evangelizar es hacer presente a Jesucristo, Palabra de Dios, en la historia de cada pueblo.

La casa común, en la exhortación del Papa Francisco, Laudato si llama la atención de todos para cuidar nuestro ambiente, nuestra casa está gritando, un cuidado desde nuestro ámbito. Dios nos hizo el don de un jardín exuberante, pero lo estamos convirtiendo en una superficie contaminada de “escombros, desiertos y suciedad”19 No podemos rendirnos o ser indiferentes

a la pérdida de la biodiversidad y a la destrucción de los ecosistemas, a menudo provocados por nuestros comportamientos irresponsables y egoístas. “Por nuestra causa, miles de especies ya no darán gloria a Dios con su existencia ni podrán comunicarnos su propio mensaje. No tenemos derecho”20.

5.2 Marco referencial

Para la presente del trabajo de grado, la parte central sobre el acto de la creación implica encuadrarlo en lo que se comprende por ambiente, por ello, Ruiz de la Peña, en su obra, Teología de la creación21, particularmente en el tema sobre la doctrina de la creación será de gran iluminación es decir, que permite al ser humano tiene una visión coherente del

17 Cf. Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm. Lumen gentium, 1, 9, 48: AAS 57 (1965), pp. 5, 12-14, 53-54; Const. past. Gaudium et Spes, 42, 45; AAS 58 (1966), pp. 1060-1061, 1065-1066; Decr. Ad gentes, 1, 5; AAS 58 (1966), pp. 947, 951-952.

18 Cf. Rom. 1, 16; 1 Cor. 1, 18. 19 Francisco, Laudatosi’, 161. 20 Ibíd. 33

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universo, para hacer comprender lo que Dios espera del ser humano en el universo en que el hombre ha puesto.

En esta indagación, es muy importante la obra de Leonardo Boff22 sobre la cuestión ecología en la cual se describe la situación actual del ambiente.

“La ecología no trata únicamente de las cuestiones relacionadas con lo verde o las especies en extinción. La ecología supone un paradigma nuevo, es decir, una forma de organizar el conjunto de relaciones de los seres humanos entre sí, con la naturaleza y con su sentido en este universo. Ella inaugura una nueva alianza con la creación, alianza de veneración y de fraternidad. No hemos sido creados para situarnos por encima de la naturaleza como quien domina, sino para estar a su lado como quien convive como hermano y hermana. Descubrimos así nuestras raíces cósmicas y nuestra ciudadanía terrestre. Hoy no son sólo los pobres los que deben ser liberados de la cautividad de un modelo de desarrollo que les niega la dignidad, dilapida sus recursos y quiebra el equilibrio elaborado a lo largo de millones de años de trabajo cósmico. El clamor de los pobres se une así al grito de la Tierra. Y a partir de ahí se ensancha la teología de la liberación verdaderamente integral y universal, porque concierne a todos y al planeta entero. La experiencia ecológica permite una nueva recuperación de lo sagrado en la creación, una nueva imagen de Dios, una concepción más amplia y cósmica del misterio cristiano y una nueva espiritualidad23.”

En esta misma parte es importante incluir la encíclica del santo Papa Juan PABLO II

Centesimus annus24, sobre la doctrina social de la Iglesia y sobre todo, el hombre es el camino de la Iglesia descrito ampliamente en el capítulo VI, en el cual trata del rol del hombre en la Iglesia y el mensaje social del evangelio25.

Otra obra que se puede usar en esta investigación es la exhortación apostólica del Papa Francisco Laudato Sí, en la cual presenta la importancia de la casa común. En el documento, el Santo Padre propone una ecología integral, que incorpore claramente las dimensiones

22 Leonardo Boff, Ecología: grito de la Tierra, grito de los pobres, 23 Boff, Ecología: grito de la Tierra, grito de los pobres

24 JUAN PABLO II, Carta encíclica Centesimus Annus, 30 de diciembre de 1987. 25 Ibíd.

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humanas y sociales, inseparablemente vinculadas con la situación medio ambiental. En su encíclica, el Papa nos recordó que merecen una gratitud especial quienes luchan con vigor para resolver las consecuencias dramáticas de la degradación ambiental en las vidas de los más pobres del mundo y, continuaba diciendo, los jóvenes nos reclaman un cambio. Ellos se preguntan cómo es posible que se pretenda construir un futuro mejor sin pensar en la crisis del ambiente y en los sufrimientos de los excluidos. El Papa trata de explicarla científicamente, hay una llamada especial a los jóvenes, pues les puede abrir los ojos y el corazón a una transformación necesaria de la sociedad, a través de la ecología integral en la vida diaria26. En esta perspectiva, el Pontífice invita a emprender un diálogo honesto a todos los niveles de la vida social, que facilite procesos de decisión transparentes.

Y recuerda que ningún proyecto puede ser eficaz si no está animado por una conciencia formada y responsable, sugiriendo principios para crecer en esta dirección a nivel educativo, espiritual, eclesial, político y teológico.

Otras obras que pueden ser muy útiles en este trabajo son las cuatro últimas Conferencias del Episcopado Latinoamericano.

Primero, la segunda conferencia que tuvo en Medellín, el documento de Medellín27 trata tres

puntos muy importante: en primer lugar, aborda la promoción del ser humano, de la creación y de los pueblos hacia los valores de justicia, paz, educación y familia. En segundo lugar, se enfatiza en la necesidad de evangelización y maduración de la fe a través de la catequesis y liturgia desde la casa común. Y, por último, en un tercer momento, se toma en cuenta los problemas que giran en torno a toda la comunidad para que sean más fuertes la unidad y la acción pastoral. Trata de exhortar a los laicos a que adecuadamente se dediquen a las tareas de promoción humana. Como se ve en este documento, tres pilares, es importante de rescatar o más bien subrayar la importancia de la evangelización, la acción pastoral en el tema de investigación, y sobre todo en la parte de la evangelización que manifieste una construcción de la casa común.

26 FRANCISCO, Laudato si,

27 Consejo Episcopal latinoamericano CELAM, Medellín conclusiones, La iglesia en la actual transformación

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La III Conferencia celebrada en Puebla28, México, tuvo como tema central la evangelización en el presente y el futuro de América Latina. En cuanto a los criterios teológicos, cristológicos y eclesiológicos que se proponen para interpretar esta realidad como signo de los tiempos para el cuidado de la casa común, el documento toma como criterio fundamental la verdad sobre Cristo, la Iglesia y el hombre, vistos a la luz de Cristo. Estos son los criterios para la evangelización, los cuales han de permear: la cultura, la liberación, la promoción humana, el quehacer político29. Este documento va ayudar en esta investigación para poner en evidencia el punto referencial del tema a indagar.

La IV Conferencia celebrada en Santo Domingo30, República Dominicana, el documento de Santo Domingo. El tema central de esta conferencia fue la Nueva Evangelización. Una evangelización que sale de la casa común, y que se abre a una Iglesia. Una Iglesia que hace un paso más, es decir que cambia su manera de pensar la evangelización y de actuar

Por último, la V Conferencia celebrada en Aparecida31, Brasil, cuyo tema general fue

Discípulos y misioneros de Jesucristo para que nuestros pueblos en Él tengan vida, acompañado de la iluminación bíblica: Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida (Jn 14, 16)32.

En este tema, se ve la importancia del discípulo y el misionero en la casa común. Este documento va ayudar en esta indagación a plantear los roles del discípulo y del misionero en el ambiente.

28 III CONFERENCIACIA GENERAL DEL EPISCOPADO LATINOAMERICANO PUEBLA, La

evangelización en el presente y en el futuro de América Latina, Trípode, Caracas, Venezuela, 1979 29 Ibíd.

30 IV CONFERENCIA GENERAL DEL EPISCOPADO LATINOAMERICANO. Nueva Evangelización,

Promoción Humana, Cultura Cristiana. “Jesucristo ayer, hoy y siempre” Bogotá: Paulinas -CELAM., 1992,136-138.

31 V CONFERENCIA GENERAL DEL EPISCOPADO LATINOAMERICANO Y DEL CARIBE. Documento

Conclusivo. Aparecida. Brasil: Paulinas, 2007. 32 Ibíd.

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6. MÉTODO DE INVESTIGACIÓN

El método asumido para el desarrollo de la presente investigación es el método de la revisión de vida33. Históricamente, se puede afirmar que dicho método, es algo terminado y estático, un método en crecimiento y en evolución constante como la teología. Es el método revisión de vida, un método pastoral, un camino de espiritualidad suficientemente amplio y profundo, que ya lleva bastante tiempo.

Este método es muy importante en la acción pastoral y espiritual, primero porque es un método sencillo y profundamente evangélico; segundo, es un camino natural, muy pegado al ser teólogo, a su vida de cada día; tercero y último, es muy importante porque se ve como un instrumento maleable, adaptable a momentos históricos y culturales diversos, pero a la vez riguroso y fiel a la mejor pedagogía, al espíritu más evangélico34.

Éste método ayuda a centralizar la problemática desde algunas mediaciones como:

a) El método de la revisión de vida permite VER la realidad desde otra ciencia como antropología, sociología, teología, en este momento se tratará de describir el acto de la creación como don y compromiso a partir de la situación actual.35

b) El método de la revisión de vida ayuda a interpretar y JUZGAR la realidad, allí es pertinente la lectura teológica evangelizadora de la creación divina en la casa común, y a la vez, en secundo momento se determinará la fundamentación teológicamente del acto de la creación y de la evangelización en el cuidado de la casa común36.

c) El método de la revisión de vida que va a ayudar a todo agente pastoral y al ser humano a ACTUAR de una manera consciente y respetuosa frente a la evangelización creadora que tiene su propia dimensión profética, de manera especial en nuestra casa37, y en tercer

33 Cf. GAGAY, Henri-Jérome, Réinventer la Révisionde vie. París, Ouvriéres, 2003, 120 34 Ibíd.

35 Ibíd. 36 Ibíd. 37 Ibíd.

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momento, hoy es urgente proponer los lineamientos teológico-pastorales para la evangelización de la casa común 38.

Así, este método puede ser usado para hacer esa lectura evangelizadora teológica de nuestra casa común, el ambiente, con el objetivo de tener otra mirada distinta de la evangelización divina del ambiente.

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INTRODUCCIÓN

La presente del trabajo está realizada con la finalidad de conocer los diferentes escenarios en los que nuestra Iglesia como madre y maestra a través de su reflexión teológica da respuesta al caminar del ser humano, considerando cada una de sus acciones, gestos y el entorno donde se desenvuelve dicho ser humano.

Este deseo por comprender al ser humano y a la misma naturaleza como nuestra casa común debe estar sustentada en la sagrada escritura, pues cada teólogo en cada época tiene la insustituible tarea de indagar en la comprensión de los estudios sagrados que sin duda nos dan luces para responder a tan innumerables cuestiones, como en el caso de nuestro creado por Dios uno y trino.

Nuestro tiempo está inmerso en un continuo devenir dentro de la historia, está lleno de innumerables recursos tanto en el nivel tecnológico, científico como religioso que favorecen este propósito.

Y precisamente el tema investigado “El acto de la creación de Dios como don y compromiso” conlleva en primer lugar la presencia del mismo ser humano como buen administrador de todas las cosas creadas, salvaguardando el respecto y adquiriendo la concientización de lo que implica tan gran compromiso humano.

Dios ha tenido la iniciativa de revelarse y regalarnos un ambiente donde vivir, animales, plantas, el cosmos en general, capaz de hablarnos de nuestro creador. En esencia todo es perfecto, a Dios no lo pudo haber fallado nada; valoremos y démosle el carácter digno a todo aquello que en sí mismo fue perfecto y que desgraciadamente lo está dejando de ser; basta echar una mirada a nuestro alrededor y observar que no siempre hemos cuidado lo que nos rodea.

Tal acercamiento al tema lo realizaré mediante tres capítulos que están concatenados el uno del otro, donde el cuidado de la cuestión ecológica será el eje transversal que se encuentre presente en esta concientización, pues varios teólogos a través de sus reflexiones nos orientaran tal y como observaremos en el transcurso del trabajo.

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En el primer capítulo abordaré desde la perspectiva del Santo Francisco la cuestión ecología, donde descubriremos la casa común, las situaciones en las cuales se encuentra nuestro medio ambiente y el cambio de nuestra mentalidad, comportamiento que debemos tener al contemplar nuestras situaciones no muchas veces favorables.

En el segundo capítulo trata sobre la creación en la sagrada escritura, en él hallaremos los primeros bosquejos y reflexiones desde diferentes ópticas teniendo como centro a Cristo, en quien toda la creación alcanza su culmen. Ello responderá al amor tan grande que Dios nos tiene al regalarnos una casa, el bien común.

Finalmente, el capítulo tercero lo aterrizaré en la acción de gracias por el Don regalado a nuestra comunidad humana, la salvación a la cual estamos llamados al cuidar nuestras sanas relaciones con Dios Creador y con la naturaleza; haciendo hincapié en la V Conferencia Latinoamérica del CELAM (Aparecida) al pronunciarnos como custodios de la naturaleza. Este tema seguirá siendo en nuestro tiempo hoy en día un vivo interés que provoca grandes discusiones para encontrar proyectos ecológicos y dar solución al cuidado de nuestra casa, respectando su integridad y fisionomía.

Para ello, es necesario que cambiemos nuestro comportamiento en relación al cuidado que damos a nuestro alrededor, cambiemos nuestra mentalidad para concientizarnos pues en su momento también haremos alusión al mensaje de la encíclica Laudato sí donde nos especifica que todos somos invitados a la mesa de la creación; de este modo, aplicando la analogía a un comedor de una casa, debemos mantener limpio nuestro asiento, nuestra silla y fortalecerlo para las generaciones venideras.

Por tanto, apostémosle a la corresponsabilidad, unidos, hacemos mucho más: Iglesia, instituciones civiles, gubernamentales, nacionales e internacionales. Y precisamente es esta la finalidad, sentirnos parte de nuestra casa la creación, pero también cuidarla y todos contribuir a un mejor futuro. Entremos al desarrollo de nuestra investigación para conocer y enamorarnos del regalo tan grande que Dios nos ha querido regalar.

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CAPÍTULO I

NUESTRA CASA COMUN

1.El estado de nuestra casa hoy

El Papá Francisco en la encíclica Laudato si, al principio del primer capítulo, asume los descubrimientos científicos más recientes en materia ambiental como manera de escuchar el clamor de la creación, para “convertir en sufrimiento personal lo que le pasa al mundo, y así reconocer cuál es la contribución que cada uno puede aportar” (Laudato Sí, n.19) se acometen así “varios aspectos de la actual crisis ecológica “(Laudato Sí, n.15).

El planeta se sigue calentando por causa del cambio del clima, en parte por culpa de la actividad humana. “El cambio climático es un problema global con graves dimensiones ambientales, sociales, económicas, distributivas y políticas, y plantea uno de los principales desafíos actuales para la humanidad” (Laudato Sí, n. 25). Si “el clima es un bien común, de todos y para todos” ( Laudato Sí, n.23), el impacto más grave de su alteración recae en los más pobres, los migrantes, los desplazados, los refugiados, etc…, pero muchos de los que “tienen más recursos y poder económico o político parecen concentrarse sobre todo en enmascarar los problemas o en ocultar los síntomas” ( Laudato Sí, n.24): en la actualidad, el hombre y la mujer muestran la falta del cuidado de la casa común ante estos dramas de nuestra hermana creación, es un signo de la pérdida de aquel sentido de compromiso por nuestras sociedades sobre el cual se funda toda sociedad civil (Cf. Ibid.25).

En esta creación, viendo como la privacidad del agua, donde los más pobres no tienen acceso a él, el Papa pone acento sobre esta privacidad, se provoca la negación del derecho de la vida humana, porque llegar al acceso del agua es un derecho de todo ser humano. El no cuidado de nuestra casa provoca la pérdida de la biodiversidad de nuestro planeta (Cf. Ibid.30-34). En el marco de una ética de las relaciones internacionales, la Encíclica indica que existe una legítima deuda ecológica, sobre todo del Norte en relación con el Sur del mundo. Frente al

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cambio climático hay compromisos diversificados, y son mayores las de los países desarrollados (Cf. Ibid.50-54).

Conociendo las profundas divergencias que existen respecto a estas problemáticas, el Papa Francisco se muestra profundamente impresionado por la debilidad de las reacciones frente a los dramas de tantas personas y poblaciones.

“El planeta continúa a calentarse, en parte a causa de la actividad humana: el 2015 ha sido el año más caluroso jamás registrado y probablemente el 2016 lo será aún más. Esto provoca sequía, inundaciones, incendios y fenómenos meteorológicos extremos cada vez más graves. Los cambios climáticos contribuyen también a la dolorosa crisis de los emigrantes forzosos. Los pobres del mundo, que son los menos responsables de los cambios climáticos, son los más vulnerables y sufren ya los efectos”39.

Ahora estamos en el siglo XXI, las cosas se han empeorado ya que se han venido inventado tantos materiales químicos que están dañando demasiado a nuestro planeta. Estamos frente a la contaminación, este modo de proceder está acabando con la vida de muchas especies. Cada día aumenta su proporción en nuestro planeta siendo el ser humano el mayor causante de esta avería, sabiendo que la persona el ser más inteligente sería tan incapaz de cuidar su propio planeta. La superpoblación, la polución, la basura, la destrucción de la capa de ozono son unas principales causas que destruyen al medio ambiente. Los pobres, los marginados, las indígenas… son más vulnerables al planeta por la contaminación que va de peor en peor. Hoy esta contaminación genera el calentamiento global, se derriten los glaciales y eso provoca cambios bruscos del clima, ocasionando tormentas que jamás han tenido tal intensidad y en lugares que hacía mucho tiempo no se presentaban, tornados, maremotos, terremotos, tifón, huracán…etc. Miramos en nuestro mundo de hoy, los pobres son más afectados frente a lo que está ocurriendo en nuestra casa común.

Uno de los puntos que más destacan de esta encíclica, es la manera como el Papa Francisco, nos lleva a reflexionar, sobre nuestra irresponsabilidad.

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Somos una colectividad altamente consumista, y productora de una gran cantidad de basuras de todo tipo, que hasta la fecha no hemos sabido manejar de forma responsable, la mayor cantidad de contaminantes que generamos terminan, en nuestros suelos, mares, ríos, bosques, atmósfera en la calidad del aire, entre otros muchos lugares donde desechamos todo lo que consumimos y utilizamos para nuestro confort. En este mundo del consumo provocando enfermedades y muerte tempranas (Cf. Laudato Sí, n.20-21).

La evolución de la sociedad le ha llamado a esto, modernidad, progreso, avance tecnológico, satisfacción de necesidades, simplificar la vida moderna, etc. Sin embargo, no hemos querido ser responsables ante los graves resultados que tiene esta modernidad. No se dice que no se pueda vivir con todas las comodidades del Siglo XXI, pero lo que, si menciona, es que nuestro actuar por este planeta es cada vez más irresponsable, en nuestra forma de producción y de consumo, principalmente en el mal manejo de todos los desechos que generamos. A menudo, frente a nuestra irresponsabilidad genera un circulo corrompido que nos lleva a un auto destructivo es decir el ser humano está destruyéndose el mismo por la falta del cuidado del ambiente.

Nuestro planeta es frágil y precioso. Durante milenios, nuestro planeta ha evolucionado hasta convertirse en un ecosistema complejo y equilibrado que sólo los peligros del espacio (especialmente los meteoritos) pueden interrumpir. Pero el crecimiento demográfico y el desarrollo de las actividades humanas han perturbado estos frágiles equilibrios. Hoy en día, el agotamiento de los recursos naturales, el aumento constante de la demanda de energía y la colonización de áreas y territorios implican trastornos, cuyas consecuencias más visibles son, entre otras cosas, el aumento del efecto invernadero y el cambio climático.

1.1EL ser humano en relación al ambiente

El hecho de aproximarnos al conocimiento de la compleja relación de la persona con su ambiente exige estimar ¿qué es la persona? y ¿qué es el ambiente? Si observamos las actitudes, aptitudes y comportamientos de la persona hacia sí misma y hacia los otros seres vivientes y no vivientes, los animales y humanos en su existencia descubrimos a un ser finito

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que desarrolla su subjetividad en un proceso de interiorización, estimación y reflexión resignificante que se caracteriza por la continuidad, creación y ruptura. Esta subjetividad unitaria, compleja y dinámica estaría integrada por una tríada principal que variaría según la etapa histórica, el momento socio-cultural y que a su vez determinaría la personalidad40. El ambiente es un fenómeno de alta complejidad, y las relaciones de éste con la salud y la calidad de vida de las personas han adquirido una trascendencia cada vez mayor. La relación del ser humano con la Naturaleza y del Ambiente con la Salud también incide directamente sobre la calidad de vida del hombre41.

Por ello, para el Papa Francisco, la ecología interesa en cuanto se refiere a la manera cómo el hombre se relaciona con el medio natural y social en el que habita y del cual es responsable. De ahí su gran interés por explicar, desde una perspectiva cristiana, el sentido del señorío del hombre sobre la naturaleza, con la intención de contribuir a la superación de la actual situación de agotamiento, deterioro y mal uso de los recursos naturales y sus consecuencias para la vida humana social42, por ello, este señorío debe ser marcado como mero administrador de todo cuanto le ha sido puesto bajo sus pies: “ creo, pues, Dios al ser humano a imagen suya, a imagen de Dios lo creó, macho y hembra los creó. Y los bendijo Dios con estas palabras: sean fecundos y multiplíquese, y llenen la tierra y sométanla, manden en los peces del mar y en las aves del cielo y en todo animal que repta sobre la tierra” (Gn 1, 27-28)

1.2 Planteamiento de la cuestión ecológica

Los problemas medioambientales han brotado como una nueva causa de conflictos violentos. En este caso, ya no se trata de las acostumbradas disputas causadas por el acceso

40 Cf. GRANA, R.; Bonavita, L.; de Gatica, L; Pérez, I. y Hernández, C. “Ambiente, salud y calidad de vida”,

en Ecología y Calidad de Vida. Sociedad y Naturaleza. Buenos Aires. 1997. Ed. Espacio. p. 81-93. 41 Ibídem

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a recursos (guerras por tierras, petróleo, etc.), sino que son conflictos fundados en la escasez de recursos que forma la degradación ambiental.

La conciencia ecológica debe hoy traducirse en una mayor atención a los más pobres. No se puede defender coherentemente la dignidad del ambiente, si no se está dispuesto a reconocer la dignidad de los seres humanos, especialmente los más pobres, los refugiados, los migrantes y marginados, quienes por su vulnerabilidad son las primeras víctimas de los desastres ecológicos43.

En muchas y diversas ocasiones durante el pontificado del Papa Francisco se le hizo escuchar su preocupación por el problema ecológico, o mejor como el mismo lo llama el cuidado de la casa común, utiliza esta expresión para referirse a las consecuencias y posibles soluciones de una equivocada interpretación del señorío del hombre sobre la creación, asociada a su crisis moral. Esta precisión es importante porque el Papa, en ningún de sus escritos, se refiere de manera directa a la ecología como ciencia o campo del saber que se ocupa del estudio de cómo interactúan los organismos entre sí y con su ambiente no vivo de energía y materia (Cf.

Laudato Sí, n.138-142), ello sería tema propiamente de las ciencias naturales y experimentales; en nuestro caso nos es importante mirar el comportamiento y el trato que damos al regalo de Dios. Es la primera vez que un Papa aborda el tema de la ecología en el sentido de una ecología integral (es decir, que va más allá de lo ambiental) de forma tan completa. Gran sorpresa: elabora el tema dentro del nuevo paradigma ecológico44.

Frente a la cuestión ambiental, hoy se hace necesaria una nueva manera de ver la vida, una nueva forma de concebir y acompañar el desarrollo integral de la humanidad y una comprensión antropológica que permita proponer modelos de conducta más ajustados a las verdaderas necesidades de la humanidad45.

43 Cf. DIRECTORIO PARA LA PASTORAL SOCIAL EN MEXICO, comisión Episcopal para la pastoral

social CEM, México 2008, n. 547

44 Cf. BELIZ Gustavo, UNA ECO-INTEGRACIÓN CREATIVA PARA AMÉRICA LATINA, 10-15, en

file:///C:/Users/USUARIO/Downloads/Revista-Integracion-Comercio-Ano-21-No-41-Marzo-2017-Eco-integracion-de-America-Latina-Ideas-inspiradas-por-la-enciclica-Laudato-Si.PDF

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El tema es de gran complejidad y graves implicaciones para las sociedades modernas, y esto se debe a que el ser humano no ha comprendido y asumido su responsabilidad de su destino único y común; que es el mundo creado por Dios46.

El anuncio de un cielo nuevo y una tierra nueva no puede quedar desligado de la preocupación por esta tierra en la que se desarrolla la vida creada por Dios. La voz de los creyentes ha de anunciar la posibilidad de colaborar a esa tarea creadora de un mundo según el proyecto de Dios. El anuncio implica también la denuncia de la cultura adversa a la creación que nuestros intereses han generado. Junto con el anuncio y la denuncia, debemos presentar nuestra propuesta y nuestra disposición para el compromiso47.

Papa Juan Pablo II, al comenzar su pontificado, en el cual se pregunta en su carta Encíclica “Redemptor hominis” (1979) ¿por qué este mundo creado para el ser humano, a pesar del

inmenso progreso, jamás conocido, y de los grandes logros tecnológicos, es al mismo tiempo un mundo que gime y sufre y está esperando la manifestación de los hijos de Dios y hoy en día parece peor? Él mismo responde y constata: el hombre y la mujer actual parecen estar siempre amenazados por lo que producen, es decir, por el resultado del trabajo de sus manos y más aún por el trabajo de su entendimiento y las tendencias de su voluntad. Los frutos de la múltiple actividad humana se traducen muy pronto y de manera a veces imprevisible en objeto de “alienación”. En esto parece consistir el capítulo principal del drama de la existencia humana contemporánea en su dimensión más amplia y universal48.

De este modo la alienación viene a significar la pérdida de la razón y hasta de los sentidos, el ser humano se convierte en esclavo de sí mismo. Produce para satisfacer sus necesidades, que más adelante ellas misma le enfermaran y como círculo vicioso ahora tendrá que inventar el medicamento que le haya ocasionado tal exceso por cubrir la necesidad de la casa común que sea, y así podrían ver las diferentes pérdidas del ambiente.

El Papa Francisco llama la atención sobre el consumismo de las sociedades modernas desarrolladas y su impacto negativo en el equilibro de las relaciones de los seres humanos

46 Ibid. 47 Ibid. n. 540

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entre sí y con la naturaleza. El consumismo es una de las principales causas del uso desordenado de los recursos de la tierra. Según el Papa Juan Pablo II, en la raíz de la insensata destrucción del ambiente natural hay un error antropológico, por desgracia muy difundida en nuestro tiempo: el ser humano cree que puede disponer arbitrariamente de la tierra sometiéndola a su voluntad, como si ella no tuviese una fisionomía propia y un destino anterior dado por Dios. la gente, en lugar de colaborar en la obra de la creación, suplanta a Dios y con ello provoca la rebelión de la naturaleza49, de ahí toda la degradación ambiental ocasionada por la explotación irracional de los recursos naturales dejando un futuro devastador a todas las generaciones siguientes porque la huella ecológica, como algunos ecologistas mencionan, va acrecentar.

En este momento se han demostrado diferentes fenómenos producidos por la llamada calefacción global, la cual está perturbando al planeta Tierra, cambiando sus condiciones necesarias para vivir en él, el calentamiento del planeta es un problema que afecta todos los seres humanos especialmente los más pobres, el impacto más grave de su alteración recae en los más pobres. El caldeamiento global, ha traído consigo gran cantidad de consecuencias muy perniciosas para los seres humanos, actualmente se pueden observar cambios en el clima que lo demuestran, la temperatura global ha aumentado, éste calor afecta a las precipitaciones debido a que el proceso de evaporación se ve acelerado al haber temperaturas más altas, y esto aumenta la humedad en el aire y las precipitaciones que afectan a todo el planeta, ya que origina frecuentes inundaciones y deslizamientos de tierra, lo que produce grandes pérdidas materiales y humanas ( Cf. Laudato Sí, n. 20-22). El calentamiento global es un mal que nos está conmoviendo permanentemente de diferentes maneras, causando pérdidas humanas y materiales, si miramos, actualmente estamos frente a las consecuencias del cambio del planeta, resulta a las catástrofes naturales por ejemplos el huracán Irma que está pasando en América y el Caribe, el terremoto en México, todo esto es el resultado del calentamiento global del ambiente. Es un fenómeno que provoca la migración.” La falta de reacciones ante estos dramas de nuestros hermanos es un signo de la pérdida de aquel sentido de

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responsabilidad por nuestros semejantes sobre el cual se funda toda sociedad civil” (Laudato , n. 25)

La cuestión del agua, este problema que se nos presenta en la actualidad es un problema que hoy en día ocupa más la atención de todos los seres humanos, científicos, técnicos, políticos y en general, de muchos de los habitantes del planeta. La problemática del agua nos muestra cómo los amínales y los seres humanos mueren de sed. Nuestro planeta va acabando en nuestras manos por el mal uso, por falta de responder al llamado que cada que nos tienen. Actualmente se encuentra mucha gente que vive en la pobreza con enfermedades producto de consumo de aguas sucias. Nuestra sociedad está afectando de peor en peor por la contaminación de los ríos y los mares por los seres humanos. Los pobres no tienen acceso al agua potable, por eso son ellos que están sufriendo de lo que está pasando en nuestro planeta. Proclamar el agua un derecho humano no significa que la crisis del agua se resolverá a corto plazo. Establecer un marco de derechos tampoco responde automáticamente a las difíciles cuestiones políticas sobre el precio, la inversión y el suministro de servicios. Sin embargo, los derechos humanos representan una poderosa demanda moral. Además, pueden servir como una fuente de poder y movilización, creando expectativas y permitiendo a la población pobre ampliar sus derechos a través de canales políticos y legales, así como a través de demandas sobre los recursos de las naciones y la comunidad internacional (Cf. Laudato Si, n.27-30).

La pobreza extrema condena al ser humano a una vida de privación y sufrimiento, implica por sí misma la violación de los derechos humanos básicos y, según el Informe del Relator Especial Leandro Despouy sobre derechos humanos y la extrema pobreza de 1996 (E/ CN.4/Sub.2/1996/13), constituye la denegación de todos los derechos humanos. Esta denegación debe considerarse en su aspecto jurídico como una deserción estatal respecto de su obligación de respetar los derechos humanos y no solamente como un problema político y económico.

La pérdida de vegetales y especies animales, una de las malas consecuencias del cambio climático global, está relacionada con el incremento de enfermedades contagiosas en los seres humanos. La pérdida de la biodiversidad se convierte en un reto para el ser humano. La crisis

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del medio ambiente expresa una crisis humana, por eso la gente está viviendo esta problemática que está pasando en nuestra casa común. Si miramos al fondo de esta crisis y preguntarnos ¿dónde sale y cuál es su raíz? Para nuestra humanidad es conocido que el medio ambiente, es nuestro escudo protector, que comprende la totalidad de la vida, genera el aire que respiramos, purifica las aguas, gobierna los suelos, pero es, a su vez un frágil membrana apenas ceñida al cuerpo del planeta50.

1.3 La ecología como problema ético

Esta preocupación del llamado del cuidado de la casa común, la expresó papa francisco en su encíclica Laudato si, la crisis del ambiente revela cuán profunda es la crisis moral del ser humano con el grito de la tierra y el grito de los pobres (Cf. Laudato Sí, n. 13-26). No es un asunto netamente científico puesto que incluye aspectos éticos y espirituales muy profundos y existenciales, por ello, como ya se ha mencionado anteriormente, necesitamos valores éticos en cada uno de nosotros para concientizarnos en el respeto y cuidado de todo cuanto nos rodea, pues en la medida que valoremos nuestro entorno, estaremos siendo agradecidos de todo cuanto es creado. Para ello, necesitamos estrategias de trabajo pastoral teológico – ecológico que nos ayuden a responder con el mismo amor con el cual se nos fueron regaladas las cosas.

Ligado a este problema ético ecológico, se descarta que sea un problema técnico por el siguiente apartado que a continuación presento de manera textual. Muchos descubrimientos recientes han producido innegables beneficios a la humanidad; es más, ellos manifiestan cuán noble es la vocación del hombre a participar responsablemente en la acción creadora de Dios en el mundo. Sin embargo, se ha constatado que la aplicación de algunos descubrimientos en el campo industrial y agrícola produce, a largo plazo, efectos negativos. La disminución gradual de la capa de ozono y el consecuente efecto invernadero han alcanzado ya dimensiones criticas debido a la creciente difusión de las industrias, de las grandes

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concentraciones urbanas y del consumo energético. Los residuos industriales, los gases producidos por la combustión de carburantes fósiles, la deforestación incontrolada, el uso de algunos tipos de herbicidas, de refrigerantes y propulsores, todo esto, como es bien sabido, deteriora la atmosfera y el medio ambiente. De ello se han seguido múltiples cambios meteorológicos y atmosféricos cuyos efectos van desde los daños a la salud hasta el posible sumergimiento futuro de las tierras bajas51.

Para el Papá Francisco, el signo más profundo y grave de las implicaciones morales, inherentes a la cuestión ecológica, es la falta de respeto a la vida, la falta de concientización como se ve en muchos comportamientos contaminantes. Las razones de la producción prevalecen e menudo sobre la dignidad del trabajador, y los intereses económicos se anteponen al bien de cada persona, o incluso a las poblaciones enteras (cf. Laudato Sí, n.89-91).

Quizá en este mismo contexto entre a colación el gran problema que vive nuestro medio ambiente de aquellas famosas mineras tóxicas que nuevamente pretenden instalarse a costa de muchas vidas dañadas a futuro y en un aparente progreso económico, el cual solo se ve reflejado en unas cuantas personas, o la contaminación de nuestras playas que, si bien es cierto son atractivo turístico, no siempre son tratadas con limpieza, dejando a lado afectaciones al medio ambiente (cf. Laudato Sí, n. 20-22).

En estos casos, la contaminación o la destrucción del ambiente son fruto de una visión reductora y antinatural, que configura a veces un verdadero y propio desprecio del hombre, anteponiendo el valor meramente económico y que sin lugar a dudas la felicidad que supuestamente puede adquirir siempre será transitoria, relativa, mientras que los valores como el respeto, cuidado y valoración de lo creado son aplicables de manera universal a cualquier tipo de cultura, inclusive dándole el título de inculturar – evangelizar a nuestros pueblos desde el amor de Dios creador (cf. Laudato Sí, n. 20-22).

51 Cf. JUAN PABLO II, la ciencia para la supervivencia y el desarrollo sostenible, discurso en la academia pontifica de ciencia, 12 de marzo de 1999, No. 6

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En la historia de vida que llevamos nos hemos podido percatar a menor o mayor escala según el grado de sensibilidad y madurez que tengamos como existen sistemas económicos carentes de una ética social, y que han convertido en un serio peligro para toda nuestra tierra, no sólo porque se arrasan con los recursos naturales provocando desequilibrios ecológicos y graves crisis de contaminación, sino sobre todo porque promueven valores individualistas y consumistas que acaban con la conciencia comunitaria y de respeto a la creación52.

Por lo anterior, la Iglesia en vinculación con todas las instancias que sean sensibles al cuidado de la casa común, está llamada a:

a) Diseñar y poner en marcha un proyecto educativo sobre un consumo responsable, una austeridad, una economía solidaria y un comercio justo.

b) Propiciar la re-educación de todos en el valor de la vida y la interdependencia de los ecosistemas.

c) Cultivar una espiritualidad que procure el sentido de Dios, presente en la naturaleza. d) Enseñar a los pobres, un nuevo estilo de vida signado por la sobriedad

e) Compartir y valorar la sabiduría de los pueblos indígenas, migrantes, refugiados en cuanto a la preservación de la naturaleza como vida para todos.

f) Impulsar, especialmente en los grandes centros urbanos, el reciclaje de basura, mediante la creación de plantas de reciclaje y de depuración de aguas, etc.

g) Promover y conocer el uso de energías alternativas, no contaminantes53 h) Reconciliar el hombre y la mujer con lo creado desde la justicia y la paz.

En esta misma línea el documento de santo domingo plantea las líneas pastorales para cuidar nuestra casa común desde nuestra américa latina y el caribe. Estas líneas arrancan desde un cambio de pensamiento del valor de nuestra tierra, que permite a los sectores de los pobres y los campesinos valorar y mantener sus culturas para una ecología integral54. Una ecología

52 Cf. DIRECTORIO para la pastoral social en México, Comisión Episcopal para la pastoral social CEM, México 2008, n.548

53 DOCUMENTO de Santo Domingo, CELAM, n. 169-170. 54 Cf. Ibíd., n.176

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integral también está hecha de simples gestos cotidianos donde rompemos la lógica de la violencia, del aprovechamiento, del egoísmo (Cf. Laudato Si, n.230).

Todo ello será más sencillo si parte de una mirada contemplativa que viene de la fe. Para el creyente, los campesinos, los descendientes, el mundo no se contemplan desde afuera sino desde adentro, desde su cultura, reconociendo los lazos con los que el Padre nos ha unido a todos los seres. Además, haciendo crecer las capacidades peculiares que Dios le ha dado, la conversión ecológica lleva al creyente a desarrollar su creatividad y su entusiasmo que subraya en la encíclica del papa Francisco (Cf. Ibid. n. 220).

2. El compromiso con los más pobres, afectados por la crisis

ambiental

El planeta continúa calentándose, en parte a causa de la actividad humana, donde el ser humano no cuida nuestra casa común. Esto provoca sequía, inundaciones, incendios y fenómenos meteorológicos extremos cada vez más graves. Los cambios climáticos contribuyen también a la dolorosa crisis de los emigrantes forzosos. Los pobres del mundo, que son los menos responsables de los cambios climáticos, son los más vulnerables y sufren ya los efectos. La persona humana olvida su finalidad en esta casa, a causa del individualismo, donde cada ser humano busca su propio interés, su propio deseo, nuestro planeta es el único que tenemos para vivir y habitar; a esta amenaza, la necesidad del cuidado especial con el futura de nuestro planeta55.

Las preocupaciones ambientales sobre nuestro planeta se han ampliado dramáticamente en los últimos decenios y figuran ahora entre los más graves desafíos para el bienestar de la humanidad en todo el globo. Se ven afectadas todas las naciones, pero con frecuencia son los países más pobres y las poblaciones menos privilegiadas quienes soportan la mayor parte de la carga (…). Los daños ambientales y los peligros del cambio climático en todo el mundo

55 BOFF Leonardo, el cuidado esencial, Ética de lo humano compasión por la tierra. Trotta, S.A., Madrid, 2002, 107

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son una amenaza grave para el crecimiento económico y la reducción de la pobreza (Banco Mundial: 2008).

Boff muestra en esta obra, el clamor del oprimido con el clamor de la Tierra. De este grito del oprimido y de su reflexión fundamentada en prácticas solidarias, nace la teoría de la liberación. Donde la crisis del ambiente demanda explicaciones pertinentes para poder sanar y responder al grito de la tierra56. Esta teoría ha hecho mucho bien a los oprimidos y marginados puesto que ha intentado convencerlos de que su causa está relacionada con la causa de Dios y que se encuentra contenida en el mensaje y en las prácticas de Jesucristo. Pero la Tierra sigue gritando. Esa lógica que explota a las clases y somete a los pueblos a favor de los intereses de unos pocos países ricos y poderosos. Que depreda la Tierra y expolia sus riquezas, sin solidaridad para con el resto de la humanidad y generaciones futuras57. En la crisis ambiental, se ve que los pobres son los más afectados, esto implica una necesidad de una ecología integral, es decir, donde los pobres se sientan parte de esta casa común. Una ecología que asuma lo social, cultural, económico, histórico58. En este proceso de liberación,

la Iglesia institucional debe tener una actitud de “escucha”, ser capaz de escuchar el grito de la tierra y el grito del pueblo sufriente, migrante, pobre, víctima de todo tipo de injusticia. Son ellos los que no tienen recurso para enfrentar los desastres naturales.

Si Dios no es indiferente a su creación, no siempre es lo mismo para los cristianos. Sin embargo, la protección del medio ambiente es una condición clave para proteger a los más pobres.

3.Aportes de otras ciencias

“¿Qué tipo de mundo queremos dejar a quienes nos sucedan, a los niños que están creciendo”? (Laudato Sí, n.160) Esta pregunta está en el centro de Laudato si’, la esperada Encíclica del Papa Francisco sobre el cuidado de la casa común. Y continúa: “Esta pregunta

56Cf. BOFF Leonardo, Ecología: grito de la Tierra, grito de los pobres, Lumen Argentina. España. 2012,

85-111. 57 Ibíd.

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no afecta sólo al ambiente de manera aislada, porque no se puede plantear la cuestión de modo fragmentario” (Laudato Si n. 160) y nos conduce a interrogarnos sobre el sentido de la existencia y el valor de la vida social: ¿” Para qué pasamos por este mundo? ¿Para qué vinimos a esta vida? ¿Para qué trabajamos y luchamos? ¿Para qué nos necesita esta tierra”? (Laudato Si n. 160) si nos planteamos estas preguntas de fondo la preocupación de las otras ciencias va a llegar a su objetivo.

La importancia de las otras ciencias para el tratamiento de la casa común debe ser convertido en un elemento principal en el mundo de hoy y tratar a fondo las causas de los problemas desde la objetividad.

Miremos la ciencia de la tecnología, la cual “implica una gran dificultad para mirar el conjunto. La fragmentación de los saberes cumple su función a la hora de lograr aplicaciones concretas, pero suele llevar a perder el sentido de la totalidad, de las relaciones que existen entre las cosas del horizonte amplio, que se vuelve irrelevante”. ( Laudato Si n. 110) El Papa quiere invitar a ampliar la mirada, a valorar los aportes de otras ciencias y tener en cuenta el complejo esqueleto que vincula, como el caso de los aspectos ambientales con los sociales y humanos59. El Papa Francisco, en su encíclica, repite muchas veces que todo está conectado,

todo está relacionado, para decir que el cuidado de la casa común debe ser inseparable de la preocupación por los pobres60.

Pasemos ahora a la arquitectura, a la visión de la encíclica Laudato si, desde esta ciencia muestra la orientación que debe hacer para reducir el impacto ambiental que va a producir en las ciudades y sus edificios, desde el consumo de energía, agua y materiales, y a las producciones61.”El desafío urgente de proteger nuestra casa común incluye la preocupación de unir a toda la familia humana en la búsqueda de un desarrollo sostenible e integral, pues sabemos que las cosas pueden cambiar. El Creador no nos abandona, nunca hizo marcha atrás

59 TRIGO Tomás, Cuidar la creación, Estudios sobres la encíclica Laudato si, Universidad de Navarra, S.A. Pamplona, España, 2016, 29.

60 Ibíd. 61 Ibíd. 42-46

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en su proyecto de amor, no se arrepiente de habernos creado. La humanidad aún posee la capacidad de colaborar para construir nuestra casa común. Deseo reconocer, alentar y dar las gracias a todos los que, en los más variados sectores de la actividad humana, están trabajando para garantizar la protección de la casa que compartimos. Merecen una gratitud especial quienes luchan con vigor para resolver las consecuencias dramáticas de la degradación ambiental en las vidas de los más pobres del mundo. Los jóvenes nos reclaman un cambio. Ellos se preguntan cómo es posible que se pretenda construir un futuro mejor sin pensar en la crisis del ambiente y en los sufrimientos de los excluidos” ( Laudato Sí. n.13). La sociedad tiene la potencialidad de trabajar, colaborar para construir y cuidar nuestro ambiente. “Los retos actuales de la arquitectura bajo la luz de la encíclica Laudato Si”62.

62TRIGO Tomás, Cuidar la creación, Estudios sobres la encíclica Laudato si, Universidad de Navarra, S.A. Pamplona, España,2016, 64

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El aporte de la biologia en el cuidado de la casa, se incide en el compromiso personal, y no colectiva, de los diferentes niveles de actuacion sobre el medio ambiente, como una parte de la virtud de la justicia. Su aporte esta abierta a la narrativa evolutiva y hace énfasis en la

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