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MATERIAL DIDÁCTICO
REDUCCIÓN DE EMISIONES Y
MERCADOS DE CARBONO
MÓDULO 3
Rosa Pons Comelles
Edición: Enero 2010
©:Quedan reservados todos los derechos. (Ley de Propiedad Intelectual del 17 de noviembre de 1987 y Reales Decretos). Documentación elaborada por la EOI.
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TEMA 1 .
INVENTARIOS DE EMISIONES
M
ATERIAL
D
IDÁCTICO
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Indice de contenidos
1 Introducción ... 3
1.1 Necesidad de inventarios GEI ... 3
1.2 Concepto de inventario de emisiones. ... 5
1.3 Beneficios de los inventarios de emisiones. ... 5
2 Estándares y normas ... 6
2.1 GHG Protocol: Estándar Corporativo de Contabilidad y Reporte ... 6
2.1.1 Principios del GHG Protocol ... 7
2.1.2 Límites organizacionales. ... 8
2.1.3 Alcances del GHG Protocol. ... 11
2.2 ISO 14064-1:2006: Especificación con orientación, a nivel de las organizaciones, para la cuantificación y el informe de las emisiones y remociones de gases de efecto invernadero. ... 18
2.3 Global Reporting Initiative: Guía para la elaboración de Memorias de Sostenibilidad ... 19
2.4 Otros estándares... 20
3 Factores de emisión ... 21
3.1 Directrices del IPCC ... 21
3.2 Inventarios Nacionales ... 25
3.3 GHG Protocol ... 25
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1 Introducción
1.1 Necesidad de inventarios GEI
Una buena parte de los países del mundo realizan un estricto control de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) de los grandes emisores, como pueden ser las centrales térmicas de producción de electricidad, las cementeras o las papeleras. En algunos casos, se han impuesto límites a la cantidad de GEI que pueden emitir a la atmósfera. Es lo que se conoce como el sector regulado.
Sin embargo, en la mayor parte de los casos, las administraciones no han regulado a grandes consumidores de energía que, aunque no produzcan directamente las emisiones, son responsables indirectos de que estas se produzcan en otros lugares como las centrales generadoras de electricidad. En general, aquello que no es el sector regulado, se conoce como sector difuso. A principios de esta década, ciertas organizaciones sensibles de este hecho, se embarcaron en proyectos con el objetivo de contabilizar las emisiones de GEI asociadas a sus actividades, tanto las que ellos podían controlar (por ejemplo, las de sus flotas de vehículos) como aquellas consecuencia indirecta de sus actividades (por ejemplo, las asociadas a sus consumos de electricidad). En aquel momento, surgió lo que se conoce como inventarios de GEI, que incorporan el concepto de responsabilidad indirecta.
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Un tiempo más tarde, el organismo encargado de la estandarización a nivel global, ISO (International Organization for Standardization) decide plasmar en la norma 14064-1:2006 (Especificación con orientación, a nivel de las organizaciones, para la cuantificación y el informe de las emisiones y remociones de GEI) los principales requisitos recogidos en el GHG Protocol, alcanzando así un mayor reconocimiento en todo el mundo.
Cada vez más, la información asociada a las emisiones GEI de las organizaciones es información de carácter ambiental de una importancia relevante. Así, GRI (Global Reporting Iniciative), organización cuya misión es crear las condiciones para que se reporte información económica, ambiental y social bajo un mismo marco fiable, decide incluir entre sus indicadores información relativa al impacto climático de las organizaciones. Esta información se hace pública, y surgen organismos que la recopilan como la iniciativa Carbon Disclosure Project. Así, este organismo obtiene información de las empresas cotizadas en grandes índices bursátiles a través una encuesta anual, y se centra en los riesgos y oportunidades identificadas relativas al cambio climático, planes de reducción de emisiones y transparencia de las actuaciones corporativas para mitigar el cambio climático.
Sin embargo, todos los estándares arriba mencionados dejan un grado de libertad importante a las organizaciones, en cuanto a que fuentes de emisión incluir, entre otras cosas. Así, el ejercicio inicial que debe realizar una organización no está exento de dificultad.
El valor clave de un inventario de GEI radica en generar información lo suficientemente válida para que pueda ser tomada en cuenta como valor estratégico de la empresa.
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contabilidad paralelos, en donde en lugar de euros, dólares o yenes, se lleva el control de las emisiones de dióxido de carbono, metano u óxido nitroso.
1.2 Concepto de inventario de emisiones.
Un inventario de emisiones es un primer paso dentro de una estrategia más holística y completa en una organización. Contar desde el primer momento con un inventario relevante, íntegro, consistente, transparente y preciso (conceptos que se desarrollarán más adelante en este capítulo) es fundamental ya que constituye el pilar sobre el que se construyen el resto de iniciativas.
Al fin y al cabo, para mitigar los impactos del cambio climático tenemos que reducir nuestras emisiones. Ese debe ser el fin último de un inventario, que servirá de información de partida para decidir dónde atacar y qué emisiones reducir, mediante análisis de coste-beneficio. Un inventario que no contemple los principios arriba recogidos provocará que se tomen decisiones erróneas desde el punto de vista del impacto climático de la organización.
Del mismo modo, un inventario puede servir como herramienta para neutralizar las emisiones de una organización, que puede ser una manera de otorgarle un valor económico y tangible a las emisiones de la organización.
1.3 Beneficios de los inventarios de emisiones.
De este modo, aquellas organizaciones que realizan inventarios de GEI pueden conseguir estos beneficios:
Proactividad ante la incertidumbre legislativa. Proporcionará una preparación para futuras políticas nacionales e internacionales relacionadas con la protección del clima.
Mejorar la clasificación de los analistas y atraer financiación externa de Fondos Socialmente Responsables.
Posicionar la marca: liderazgo empresarial en el ámbito de la
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Responsabilidad Social Corporativa hacia nuestro planeta. Mantener la marca como un activo es crítico.
Identificar oportunidades de reducción de emisiones de GEI. Esto puede conllevar un importante ahorro económico por eficiencia energética o introducción de nuevos procesos.
Participación en programas obligatorios o voluntarios de reporte público, ya sea a nivel nacional, regional o local.
Posible participación en mercados de GEI, en el caso de que se
cumplan todos los requisitos de alguno de los estándares establecidos al efecto.
Reconocimiento por actuación temprana por parte de las administraciones, que reconocen su esfuerzo.
Manejo de riesgos asociados a los GEI, por ejemplo futuras restricciones de dichos gases.
En efecto, como indica el GHG Protocol, “mediante la medición, el control y la eventual reducción de sus emisiones, los agentes económicos pueden mejorar las condiciones ambientales locales y su competitividad a escala nacional y global, a la vez que contribuyen a la resolución de un grave problema global”.
2 Estándares y normas
La mayoría de los programas e iniciativas de inventariado de GEI toman como base lo establecido en el Protocolo de Gases Efecto Invernadero, concretamente el “Estándar Corporativo de Contabilidad y Reporte”. Por esta razón, se indican a continuación los principales puntos que contempla este documento:
2.1 GHG Protocol: Estándar Corporativo de Contabilidad y
Reporte
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Posteriormente, se realizó una revisión en 2004, siendo la versión en vigor actualmente.
Es un documento que sirve de estándar y guía al mismo tiempo, contiene una gran cantidad de ejemplos para cada punto que va desarrollando. Esta sección se centra en la parte correspondiente a estándar, queriendo servir de introducción al documento. Para contar con toda la información detallada, se puede consultar en: www.ghgprotocol.org/standards.
El GHG Protocol define como inventario: “la lista de cuantificación de emisiones de gases de efecto invernadero y de las fuentes de emisión correspondientes a una organización determinada.”1
2.1.1 Principios del GHG Protocol
Para que un inventario constituya una representación imparcial y fidedigna de las emisiones de una empresa, el GHG Protocol establece que la contabilidad y reporte de GEI deben basarse en los siguientes principios:
Relevancia: debe asegurarse que el inventario de GEI refleje de manera apropiada las emisiones de una empresa y que sea un elemento objetivo en la toma de decisiones tanto de usuarios internos como externos a la
empresa.
Integridad: conlleva hacer la contabilidad y el reporte de manera íntegra, abarcando todas las fuentes de emisión de GEI y las actividades incluidas en el límite del inventario. Se debe reportar y justificar cualquier excepción a este principio general.
Consistencia: se deben emplear metodologías consistentes que permitan comparaciones significativas de las emisiones a lo largo del tiempo. Se debe documentar de manera transparente cualquier cambio en los datos, en
1 World Resources Institute y World Business Council for Sustainable Development. Protocolo de Gases
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el límite del inventario, en los métodos de cálculo o en cualquier otro factor relevante en una serie de tiempo.
Transparencia: el inventario debe atender todas las cuestiones significativas o relevantes de manera objetiva y coherente, basada en un seguimiento de auditoría transparente. Revela todos los supuestos de importancia y hace referencias apropiadas a las metodologías de contabilidad y cálculo, al igual que a las fuentes de información utilizadas.
Precisión: asegura que la cuantificación de las emisiones de GEI no observe errores sistemáticos o desviaciones con respecto a las emisiones reales, hasta donde pueda ser evaluado, y de tal manera que la
incertidumbre sea reducida en lo posible. Es necesario adquirir una precisión suficiente que permita a los usuarios tomar decisiones con una confianza razonable con respecto a la integridad de la información
reportada.
2.1.2 Límites organizacionales.
El siguiente paso fundamental que establece el GHG Protocol es el establecimiento de los límites organizacionales de aquellos que deciden realizar un inventario en su organización.
El GHG Protocol aborda este tema desde dos puntos de vista distintos. La organización debe establecer desde el principio el enfoque más adecuado, teniendo en cuenta que puede significar cambios en los resultados del inventario.
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La otra opción que contempla el GHG Protocol es el enfoque de control. En este caso, la empresa contabiliza el 100% de sus emisiones de GEI atribuibles a las operaciones sobre las cuales ejerce el control. Así, no debe contabilizar emisiones de GEI provenientes de operaciones de las cuales la empresa es propietaria de alguna participación pero no tiene el control de las mismas. Al utilizar el enfoque de control para contabilizar sus emisiones de GEI las empresas deben decidir qué criterio utilizar, ya que puede definirse tanto en términos financieros como operacionales.
El control financiero se produce cuando una empresa tiene la facultad de dirigir sus políticas financieras y operativas con la finalidad de obtener beneficios económicos de sus actividades. Sin embargo, el control operacional se da si la empresa o alguna de sus subsidiarias tiene autoridad plena para introducir e implementar sus políticas operativas en la operación. Bajo este último enfoque, la empresa que control una operación, ya sea de manera directa o a través de una de sus subsidiarias, deberá contabilizar como propio el 100% de las emisiones de la operación.
Normalmente, una elección u otra no suele hacer variar la conclusión sobre si una operación determinada es controlada o no por una empresa. Lo importante es que la consolidación de datos sea consistente en todos los niveles de la empresa.
A continuación, se incluye un cuadro con distintos tipos de categorías contables, y la forma en la que se incluirían las emisiones, resumido del GHG Protocol:
Categoría Contable Participación
accionaria
Control
financiero
Empresas del grupo o
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asociación en las cuales los socios tienen un control financiero conjunto
Parte proporcional Parte
proporcional
Inversiones en activos fijos 0 % emisiones 0 % emisiones Franquicias Parte proporcional 100 % emisiones
El GHG Protocol recomienda algunos aspectos a la hora de elegir el enfoque apropiado, algunos de los cuales se presentan a continuación:
Reflejo de la realidad comercial: por el enfoque accionarial, se argumenta que si obtiene beneficios debe incorporar sus emisiones. El de control, aunque no refleja la cartera completa de emisiones, permite a la empresa asumir la responsabilidad sobre todas las emisiones en las que puede influir y, por lo tanto, reducir.
Programas gubernamentales y sistemas de comercio de emisiones: en estos casos, lo más adecuado será ajustarse a lo que establezca el sistema en cuestión, que normalmente recaerá en operador directo de la
instalación.
Alineamiento con la contabilidad financiera: en este caso, los enfoques de participación accionaria y de control financiero permiten mejor
compatibilidad entre la contabilidad financiera y la contabilidad de GEI.
Manejo de información y evaluación del desempeño: así, los enfoques de control parecen ser más apropiados, dado que los administradores o gerentes sólo pueden responsabilizarse de las actividades que están bajo su control.
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medida de las dificultades y el esfuerzo necesario para compilar
información que no están bajo el control de la empresa. Lo normal es que las empresas que utilizan el enfoque de control tengan un mejor acceso a los datos y una mayor capacidad para asegurar que éstos cumplan con estándares mínimos de calidad.
Integridad del reporte: las empresas pueden enfrentar dificultades para demostrar que sus reportes están completos, especialmente cuando se adopta el enfoque de control operacional, ya que es muy probable que no existan registros de compatibilidad o listas de activos financieros que permitan verificar las operaciones incluidas en el límite organizacional.
2.1.3 Alcances del GHG Protocol.
El siguiente paso a la hora de realizar el inventario es establecer los límites operacionales, es decir, identificar todas las posibles fuentes generadoras de emisiones GEI en la empresa.
El GHG Protocol introduce el concepto de emisiones directas e indirectas, como se esbozó en la introducción. Básicamente, las emisiones directas son emisiones de fuentes que son propiedad o están controladas por la empresa. Por otro lado, las emisiones indirectas son consecuencia de las actividades de la empresa, pero ocurren en fuentes que son propiedad o están controladas por otra empresa.
Para ayudar a delinear las fuentes de emisiones directas e indirectas, se definen tres “alcances” para propósitos de reporte y contabilidad de GEI (alcance 1, alcance 2 y alcance 3).
Las emisiones de alcance 1 son equivalentes a las emisiones directas. Por ejemplo, son emisiones provenientes de la combustión en calderas, hornos, vehículos, etc., que son propiedad o están controlados por la empresa.
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electricidad que es comprada, o traída dentro del límite organizacional de la empresa. Las emisiones del alcance 2 ocurren físicamente en la planta donde la electricidad es generada.
Los alcances 1 y 2 se definen cuidadosamente en este estándar para asegurar que dos o más empresas no contabilicen emisiones en el mismo alcance. El alcance 3 es una categoría opcional de reporte que permite incluir el resto de emisiones indirectas. Son consecuencia de las actividades de la empresa, pero ocurren en fuentes que no son propiedad ni están controladas por la empresa.
A continuación, se detallan posibles fuentes de emisión para cada alcance:
Alcance 1:
Generación de electricidad, calor o vapor. Estas emisiones resultan de la combustión de combustibles en fuentes fijas: calderas, hornos, turbinas, etc.
Procesos físicos o químicos. La mayor parte de estas emisiones resultan de la manufactura o el procesamiento de químicos y materiales, como cemento, aluminio, ácido adípico, manufactura de amoníaco y procesamiento de residuos.
Transporte de materiales, productos, residuos y empleados. Estas emisiones resultan de la combustión de combustibles en fuentes móviles que son propiedad o están controladas por la empresa: camiones, trenes, barcos, aviones, autobuses y automóviles.
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Alcance 2:
Las empresas reportan como alcance 2 las emisiones de la generación de electricidad adquirida que es consumida en sus operaciones o equipos propios o controlados. Las emisiones de alcance 2 son una categoría especial de emisiones indirectas. Para muchas empresas, la electricidad adquirida representa una de las fuentes más importantes de emisión de GEI, y la oportunidad más significativa de reducir dichas emisiones.
Alcance 3:
El alcance 3 es opcional, pero provee la oportunidad de innovar en la administración de GEI. Las empresas pueden enfocarse en contabilizar y reportar las actividades que son relevantes a sus negocios y metas, y para las que tienen información confiable. Dado que las empresas deciden de manera discrecional qué categorías reportar, el alcance 3 puede no servir de mucho al hacer comparaciones entre empresas.
Extracción y producción de materiales y combustibles adquiridos.
Actividades relacionadas al transporte
o Transporte de materiales y bienes adquiridos
o Transporte de combustibles adquiridos
o Viajes de negocios de empleados
o Viajes de empleados de ida y vuelta al trabajo
o Transporte de productos vendidos
o Transporte de residuos
Actividades relacionadas con la electricidad no incluidas en el alcance 2
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o Compra de electricidad que es vendida a un consumidor final (reportada por la empresa de servicio público).
o Generación de electricidad que es consumida en un sistema de transmisión y distribución (reportada por el consumidor final).
Activos arrendados, franquicias y actividades realizadas por terceros. Las emisiones provenientes de dichos arreglos contractuales sólo se clasifican como alcance 3 si el método de consolidación seleccionado (participación accionaria o control) no les es aplicable.
Uso de productos y servicios vendidos.
Disposición de residuos
o Disposición de residuos generados en las operaciones.
o Disposición de residuos generados en la producción de materiales y combustibles adquiridos.
o Disposición de productos vendidos al final de su vida útil.
Como hemos visto, las emisiones de alcance 3 son opcionales y pueden incluirse una gran cantidad de fuentes. Por esta razón, el GHG Protocol da unas directrices generales para tomar la decisión de dónde establecer los límites operacionales:
Representan un porcentaje alto (o se supone que lo hacen) respecto de las emisiones de alcance 1 y 2 de la empresa.
Contribuyen a la exposición de riesgo de GEI de la empresa.
Son consideradas críticas por partes involucradas clave (retroalimentación de clientes, proveedores, inversionistas o sociedad civil).
Existen reducciones potenciales de emisiones que pueden ser llevadas a cabo o influenciadas por la empresa.
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Como indica el GHG Protocol, una comparación significativa y consistente de las emisiones a través del tiempo requiere fijar una base de desempeño contra la cual comparar las emisiones actuales; esto se denomina emisiones del año base.
El primer paso que deben dar las empresas es elegir y reportar un año base para el cual exista información confiable de emisiones; también deben especificar las razones que condujeron a la elección de ese año en particular. También es posible elegir como base un promedio de emisiones anuales durante varios años consecutivos.
Una vez que el límite del inventario ha sido establecido, las empresas generalmente calculan las emisiones de GEI utilizando los siguientes pasos:
Identificar fuentes de emisiones de GEI: este paso se realiza teniendo en cuenta lo establecido en los límites organizacionales y operacionales.
Seleccionar un método de cálculo de emisiones de GEI: la aproximación más común para calcular las emisiones de GEI es mediante la aplicación de factores de emisión documentados. Estos factores son cocientes
calculados que relacionan emisiones de GEI a una medida de actividad en una fuente de emisión. Las fuentes donde encontrar factores de emisión se concretan más adelante en este capítulo.
Recolectar datos sobre sus actividades y elegir factores de emisión. Para la mayoría de las empresas pequeñas y medianas, y para muchas grandes empresas, las emisiones de alcance 1 serán calculadas con base en las cantidades adquiridas de combustibles comerciales (gas natural, diesel, gasolina, etc.) utilizando los factores de emisión publicados.
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Las emisiones de alcance 3 se calcularán principalmente a partir de los datos de las actividades de la empresa, como el uso de combustible o los kilómetros recorridos por pasajeros, y factores de emisión publicados o de terceras partes. En la mayoría de los casos, si los factores específicos de emisión de la fuente o instalación están disponibles, son preferibles a factores de emisión más genéricos o generales.
Aplicar herramientas de cálculo: el GHG Protocol indica que se pueden encontrar herramientas de cálculo en su página Web, que pueden servir de apoyo para el cálculo de emisiones.
Enviar los datos de emisiones de GEI al nivel corporativo: puede concretarse de dos formas distintas:
o Centralizado: las instalaciones reportan de manera individual datos sobre sus actividades y/o uso de combustibles (como la cantidad de combustible utilizado) al nivel corporativo, donde las emisiones de GEI son calculadas.
o Descentralizado: las instalaciones recolectan de manera
individual datos sobre sus actividades y/o uso de combustibles, calculan directamente sus emisiones de GEI utilizando métodos aprobados, y reportan esta información al nivel corporativo.
El siguiente método que trata el Protocolo, aunque no se trate de requerimientos, giran en torno a la calidad de los inventarios.
Según este documento, se necesita un marco de referencia práctico para ayudar a las empresas a conceptualizar y diseñar un sistema de gestión de calidad, y estructurar un plan de mejoras futuras. A continuación, se describe el marco de referencia que se centra en componentes institucionales, administrativos y técnicos de un inventario:
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emisiones que representen con fidelidad las características de sus distintas categorías de fuentes.
Datos: se refieren a la información básica sobre niveles de producción o actividad, factores de emisión, procesos y operaciones. Si bien las
metodologías deben ser rigurosas y detalladas, la calidad de los datos es aún más importante. Ninguna metodología podrá compensar la mala calidad de los datos. El diseño de un programa corporativo de inventario debe facilitar la colecta de datos de alta calidad, y el mantenimiento y mejora de los procedimientos de recolección.
Procesos y sistemas de inventario: son los procedimientos institucionales, administrativos y técnicos para preparar inventarios de GEI. Incluyen al equipo humano y a los procesos responsables del objetivo de desarrollar un inventario de alta calidad. Para homogeneizar la gestión de la calidad del inventario, estos procesos y sistemas pueden ser integrados, en caso de ser apropiado, con otros procesos corporativos relacionados a la calidad.
Documentación: es el registro de métodos, datos, procesos, sistemas, supuestos y estimaciones utilizados para preparar el inventario. Incluye todo lo que los empleados necesitan para preparar y mejorar el inventario de una empresa. Dado que la estimación de emisiones de GEI es algo inherentemente técnico (involucrando ciencia e ingeniería), una
documentación transparente y de alta calidad es particularmente
importante para su credibilidad. Si la información no es creíble, o no es comunicada de manera efectiva a las partes involucradas tanto internas como externas, su valor será insignificante o nulo.
A continuación, el documento establece la información mínima que se debe reportar, junto con toda aquella información de carácter opcional.
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último da pautas de cómo establecer objetivos en lo respecta a las emisiones GEI de una empresa.
2.2 ISO 14064-1:2006: Especificación con orientación, a nivel
de las organizaciones, para la cuantificación y el informe
de las emisiones y remociones de gases de efecto
invernadero.
La serie 14064 de ISO trata genéricamente sobre Gases de Efecto Invernadero. Pero la primera de esta serie es la que realmente nos interesa, ya que es la relativa a inventarios GEI.
De manera homóloga al GHG Protocol, esta norma se estructura en varias partes, dentro de las cuales se hallan los principios, un diseño y desarrollo del inventario de GEI, Componentes del inventario de GEI, Gestión de la calidad del inventario de GEI, Informes sobre GEI y función de la organización en las actividades de verificación.
La norma 14064-1 contiene prácticamente todo lo contemplado en el GHG Protocol, pero con menor nivel de detalle. Por esta razón, no se van a comentar aquí los requisitos, sino las principales diferencias con el GHG Protocol.
En primer lugar, la norma ISO está orientada a “organizaciones” en general, sin concretar en empresas.
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Aparte de estos dos detalles, la norma ISO es más clara y concisa en cuanto a requisitos. Podemos decir que es una “norma” mientras que el GHG Protocol es un estándar de más libre interpretación, donde se incluyen ejemplos y temas más desglosados.
2.3 Global Reporting Initiative: Guía para la elaboración de
Memorias de Sostenibilidad
La elaboración de una memoria de sostenibilidad comprende la medición, divulgación y rendición de cuentas frente a grupos de interés internos y externos en relación con el desempeño de la organización con respecto al objetivo del desarrollo sostenible.
Las memorias de sostenibilidad que se basan en el marco de elaboración de memorias del GRI presentan los resultados que se han obtenido dentro del correspondiente periodo informativo, atendiendo a los compromisos, la estrategia y el enfoque directivo adoptado por la organización. Este marco pretende es hasta la fecha el más habitual para informar acerca del desempeño económico, ambiental y social.
El GRI, en lo que respecta a medio ambiente, es compatible con lo establecido en el GHG Protocol o en la norma ISO. Las memorias tipo GRI se estructuran por indicadores, algunos de los cuales tienen una relación directa con los inventarios de emisiones GEI, mientras que otros son más genéricos de cambio climático.
Por esta razón, a continuación se comentan muy brevemente aquellos indicadores relacionados con cambio climático.
EN16: Emisiones totales, directas e indirectas, de GEI, en peso.
En este caso, es necesario indicar las emisiones de alcance 1 y 2. Es un indicador obligatorio.
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En esta ocasión, se deben indicar las emisiones de alcance 3, e igualmente es un indicador obligatorio. De todas las emisiones de alcance 3, se dan las mismas directrices que el GHG Protocol para tomar la decisión de cuales incluir.
EN18: Iniciativas para reducir las emisiones de GEI y reducciones logradas. El último de los indicadores relacionado con los inventarios es de carácter opcional y complementario.
EC2: Consecuencias financieras y otros riesgos y oportunidades para las actividades de la organización derivadas del cambio climático.
Este indicador, en este caso englobado dentro de los económicos en lugar de los ambientales, es un indicador principal. La organización debe indicar si ha tenido en cuenta por ejemplo posibles impactos físicos que pueda provocar el cambio climático sobre la organización, entre otros riesgos e incluso oportunidades comerciales que pudieran estar asociadas a este fenómeno.
2.4 Otros estándares
A lo largo del los últimos años, se han ido desarrollando multitud de iniciativas voluntarias de reporte de emisiones GEI en todo el mundo. En algunos casos, estas iniciativas han desarrollado sus propios estándares de reporte, pero en todos los casos son muy similares a las establecidas en los comentados más arriba, con adaptaciones concretas para programas con distintos fines. Algunos de ellos, requieren la verificación por terceras partes. También existen estándares para conseguir certificaciones por parte de empresas privadas. Los estándares para el sector regulado se comentan en la parte correspondiente de este Máster.
A continuación, se nombran algunos de los más importantes:
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The Climate Leaders Greenhouse Gas Inventory Protocol. Design Principles. Es una iniciativa voluntaria a nivel de federal en Estados Unidos.
The Climate Registry. General Reporting Protocol. Es una iniciativa voluntaria para todo Norte América.
National Greenhouse and Energy Reporting Guidelines. Iniciativa del gobierno australiano.
Carbon Disclosure Leaders Index 2009. Establece una clasificación en función de la información recibida.Factores de emisión
3 Factores de emisión
Un factor de emisión es aquel que permite estimar emisiones de GEI a partir de los datos de actividades disponibles (como toneladas de combustible consumido, toneladas de producto producido) y las emisiones totales de GEI. Este es el método habitual de obtención de datos de emisiones GEI a la hora de realizar inventarios.
Así, la fórmula general empleada es:
E = DA · FE Siendo,
E las emisiones (CO2 eq)
DA el dato de actividad
FE el Factor de Emisión
Veremos a continuación las principales fuentes donde encontrar factores de emisión para estimar emisiones.
3.1 Directrices del IPCC
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emisiones antropogénicas por fuentes. Esta orientación ayuda a los países a compilar inventarios nacionales completos de GEI. Está estructurado de forma tal que cualquier país, independientemente de su experiencia o recursos, pueda producir estimaciones fiables de sus emisiones de estos gases. En particular, los valores por defecto de los diversos parámetros y factores de emisión necesarios son provistos para todos los sectores, de modo que, en versión simplificada, un país únicamente debe suministrar los datos de la actividad nacional. Del mismo modo, podemos usar esas directrices y sus factores de emisión para realizar inventarios a nivel de organización.
Las directrices se pueden encontrar en:
http://www.ipcc-nggip.iges.or.jp/public/2006gl/index.html
Están agrupadas en cinco categorías distintas, como son orientaciones generales, energía, procesos industriales y uso de productos, agricultura, silvicultura y otros usos de la tierra, y por último desechos.
La principal dificultad que presentan estas directrices son las unidades en que se facilitan. Por ejemplo, los factores de emisión son indicados en unidades de peso (Kg gas en cuestión) por unidad de energía (Terajulio) para el consumo de combustibles. Por esta misma razón, aparecen los valores caloríficos netos en estas directrices. En algunos casos, tendremos que recurrir a fuentes de información externas para darle un uso completo, como puede ser para convertir unidades de volumen en unidades de masa.
Los factores de emisión más útiles de esta referencia son los relacionados con el consumo de combustibles.
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combustión asociada a transporte, se diferencia entre transporte terrestre, maquinaria móvil todo terreno, aviación, ferrocarril, y navegación marítima y fluvial. Del mismo modo, se incorporan factores de emisión por kilómetro en función de la norma EURO del vehículo.
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Minas de carbón subterránea
Extracción de carbón terrestre
Uso de combustibles como reductores
Refinerías
Producción de cemento
Producción de cal
Producción de vidrio
Producción de amoniaco
Producción de ácidos
Producción de carburo
Producción de carburo
Producción fluoroquímica
Producción de ceniza de sosa
Producción de dióxido de titanio
Producción petroquímica y del negro de humo
Producción de ferroaleaciones
Producción primaria de aluminio
Producción de magnesio
Producción de plomo
Producción de cinc
Emisiones industria electrónica
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Las directrices contienen igualmente metodologías y factores de emisión de origen biogénico. Puesto que no suelen ser incluidas en lo inventarios, para más información consultar la fuente.
Por último, para el sector de desechos se incluyen los siguientes tipos:
Eliminación de desechos sólidos
Tratamiento biológico de los desechos sólidos
Incineración e incineración abierta de desechos
Tratamiento y eliminación de aguas residuales
3.2 Inventarios Nacionales
Cada año, países de todo el mundo reportan información referente a sus emisiones GEI. Estos inventarios pueden ser muy útiles para encontrar factores de emisión más específicos. En el caso de España, además de encontrar factores de emisión para los combustibles empleados, existen factores de emisión por defecto para industrias como la cementera, la cal, el vidrio, ladrillos y tejas, entre otros. Al igual que con el IPCC, hay que poner especial énfasis en la conversión de unidades.
Estos inventarios se pueden encontrar en:
http://unfccc.int/national_reports/items/1408.php
3.3 GHG Protocol
El GHG Protocol aporta en su página Web una serie de herramientas útiles para realizar inventarios. La principal ventaja que aporta es que cuenta con conversión de unidades internas, por lo que introduciendo por ejemplo un consumo de combustible en litros se obtienen directamente las emisiones de GEI. Aunque eso sí, la principal desventaja es que no son datos específicos. Se incluyen:
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Emisiones indirectas de consumo de electricidad (con factores de emisión para todo el mundo).
Emisiones GEI de combustión móvil.
Emisiones de transporte de empleados y viajes de negocio.
Emisiones de distintos procesos (producción de aluminio, cemento, amonio, entre otros)..
3.4 Otros
Otras fuentes donde encontrar factores de emisión son:
Artículos científicos en general, de análisis de ciclo de vida en particular.
Guidelines to Defra’s conversión factors. Interesante desde el punto de vista del transporte.
European Life Cycle Data System. Factores de emisión de algunas materias primas.
TEMA 2 .
LA HUELLA DE CARBONO
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ATERIAL
D
IDÁCTICO
ROSA PONS COMELLES
Índice de contenidos
1 Definición
Se entiende por huella de carbono la cantidad total de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero causados directa e indirectamente por un individuo, una organización, un evento o un producto1. Este concepto está directamente relacionado con los inventarios de emisiones. Su principal diferencia radica en que la huella de carbono está enfocada a un bien o servicio en particular, mientras que un inventario es de una organización completa. Por ejemplo, una empresa fabricante de patatas fritas envasadas puede realizar un inventario de todas sus emisiones, o bien realizar la huella de carbono de uno o varios de sus productos. Su enfoque suele estar basado en análisis de ciclo de vida.
Sin embargo, es importante mencionar que ambos métodos no son excluyentes, sino que normalmente son complementarios. Un inventario puede ser una primera aproximación de las emisiones de la organización, mientras que para obtener una huella de carbono habrá que imputar una parte de ese total a un producto o servicio.
Por otro lado, en muchas ocasiones, como vimos en la parte de inventarios de emisiones, no se incluyen las emisiones asociadas a la cadena de valor de los suministros de la organización. En el caso de bienes, no suele admitirse la exclusión las emisiones asociadas a la cadena de valor de los bienes incorporados en el producto final a la hora de calcular la huella de carbono. En la mayoría de los casos, los suministros tienen un peso muy importante sobre el resultado final.
Es importante mencionar que la huella de carbono surgió como un tipo de huella ecológica. Esta última es más amplía en su definición ya que incluye todos los impactos ambientales. Con el tiempo, el impacto climático ha ido
cobrando mayor importancia, surgiendo el concepto de huella de carbono. Además, al tratarse de una única categoría de impacto ambiental, la metodología se ve simplificada.
La finalidad de realizar una huella de carbono es muy similar a la de realizar un inventario, con la posible ventaja que permite tomar medidas para un producto en particular, como llevar a cabo reducciones o neutralizar las emisiones de un producto simbólico para la compañía.
Desde un punto de vista global, un cambio de enfoque hacia la huella de carbono revela información de mayor calidad, en comparación con el enfoque actual de límites fronterizos, según se explica a continuación.
Las emisiones globales son la suma de las emisiones de todos los países. El propio Protocolo de Kioto establece objetivos de reducción para ciertas naciones. Este enfoque puede provocar que en aquellos países donde se le asigna un precio a la tonelada de carbono, los productos de sus fábricas sean menos competitivos o bien, se corre el riesgo de deslocalización de las industrias del país en cuestión.
Del mismo modo, puede llevar a interpretaciones erróneas. Por ejemplo, según el siguiente gráfico, el Reino Unido, según su inventario nacional, había disminuido sus emisiones un 12% en 2003 frente a sus niveles de 1990. Sin embargo, según un estudio2 las emisiones “importadas” (es decir, aquellas asociadas a la cadena de valor de las importaciones) han aumentado durante ese mismo periodo. Contabilizando las emisiones del Reino Unido y sus emisiones importadas, han aumentado conjuntamente en un 19%.
El caso opuesto sería el de China, conocida como la fábrica del mundo. Según otro estudio3, sus emisiones nacionales han aumentado de manera muy rápida. Sin embargo, haciendo el mismo análisis que en Reino Unido, sus emisiones “exportadas” han crecido a un ritmo mucho más rápido, siendo terceros países responsables indirectos de las mismas.
Partiendo de la base de que las emisiones de gases de efecto invernadero tienen el mismo impacto en la atmósfera, sin importar el lugar en el que se produzca, la huella de carbono solventa los problemas mencionados más arriba. Tiene un enfoque basado en análisis de ciclo vida, donde se incluyen todas las emisiones, sin descartar por razón de país de origen, uso o final de ciclo de vida.
3 Pan, Phillips, Chen (2008) – China’s balance of emissions embodied in trade: approaches to
2 Metodología de análisis
Una de las principales dificultades con la que cuenta la realización de la huella de carbono es la complejidad de las cadenas de suministros en el mundo globalizado en el que nos encontramos. Por ejemplo, las materias primas pueden proceder de varios lugares, el producto ser fabricado en otro, la distribución y venta en otro y su fin de ciclo de vida en otro lugar distinto. El problema radica en que cada actor de la cadena a fecha de hoy puede emplear métodos distintos. Por esta razón, es tan importante que exista una estandarización al respecto.
Sin la estandarización, difícilmente podrán ser comparables los datos generados con metodologías diferentes, en algunos casos incluso desarrollados por el propio fabricante.
La otra principal dificultad es el reparto de las cargas. Tiene que estar claramente definido como imputar emisiones a productos que comparten procesos. Por ejemplo, supongamos un zumo refrigerado. En el frigorífico del supermercado, compartirá el espacio con muchos otros productos. Cambios en los criterios de imputación de emisiones (podrían imputarse por precio, volumen, peso…) tendrían repercusiones importantes sobre la huella de carbono del producto en cuestión.
En este sentido, se están desarrollando distintos estándares para cubrir esta demanda de generación y recopilación de información.
Hasta la fecha, el único estándar finalizado específico de huella carbono es el realizado por el Defra (Department for Environment, Food and Rural Affairs: Ministerio de Medio Ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales del Reino Unido), del que se habla más ampliamente en este capítulo. Se le conoce como PAS 2050.
Por otro lado, los creadores del GHG Protocol (WRI/WBCSD) están desarrollando un documento al respecto, nombrándolo como “Product and Supply Chain Standard”. Esta prevista su finalización para finales de 2010. Simultáneamente, ISO está trabajando en una norma internacional que haga referencia a la misma temática. Por esta razón, la comunidad internacional conoce la necesidad de que estas, y otras iniciativas, sean consistentes entre sí.
La parte positiva es que cada estándar podrá servir de inspiración para el resto. Por ejemplo, está prevista una revisión del PAS 2050, que coincida en el tiempo con la finalización del estándar del GHG Protocol.
Un estándar de huella de carbono debe responder a varias preguntas importantes, que al fin y al cabo son las que determinan que los resultados sean unos u otros.
Entre otras, se han seleccionado las siguientes:
Gases de Efecto Invernadero a incluir: algunos estándares (por ejemplo el GHG Protocol) establece que será obligatorio incluir los gases regulados por el Protocolo de Kioto, mientras que el resto tendrán carácter voluntario. Por ejemplo, en el caso de emisiones fugitivas procedentes de equipos de aire acondicionado, podrían quedarse fuera gases como el R-22, con un alto potencial de calentamiento global.
Almacenaje de carbono: productos que tienen origen biológico (como puede ser la madera) absorben gases de efecto invernadero durante, por ejemplo, el crecimiento del árbol. Deben aclararse los puntos a incluir, para saber qué punto considerar como absorción, tiempo mínimo que debe permanecer almacenado.
se generan emisiones de gases de efecto invernadero. Un estándar debe especificar su inclusión o exclusión y, en caso necesario, especificar los criterios a emplear.
Etapas del ciclo de vida: al realizar este tipo de ejercicios, el estándar debe dejar claro qué fases del ciclo de vida del proyecto incluir.
Límites del sistema: en este caso, el estándar debe especificar de manera clara hasta donde llegar en las cadenas de valor de los productos. Por ejemplo, dudas habituales hacen referencia a la inclusión del ciclo de vida de la maquinaria empleada para realizar el producto suministrado.
Origen de los datos: los datos empleados para realizar la huella de carbono pueden tener diversos orígenes. Un estándar completo debe concretar el posible origen de los datos.
Imputación de las emisiones: como se comentó anteriormente, es uno de los principales problemas que se plantean al realizar la huella de carbono. Por esta razón, el estándar debe dar respuesta a esta importante cuestión.
Neutralización: en empresas que calculan su huella de carbono, es habitual la neutralización de sus emisiones. Por esta razón, el estándar debe especificar si una posible neutralización puede “descontar” emisiones del cálculo de la huella de carbono de un producto.
Energías renovables: en algunos lugares, existe la posibilidad de adquirir energía directamente a fuentes renovables. Un estándar de calidad debería especificar los requisitos mínimos para considerar un factor de emisión.
al igual que ocurría con los inventarios, deben seguir el principio de transparencia, indicando claramente todas las hipótesis tomadas.
Una solución al problema de las hipótesis empleada pueden ser los PCR (Product Category Rule), que pueden servir de herramienta extremadamente útil para realizar huellas de carbono, puesto que para distintas categorías de productos se especifican varias de las preguntas más importantes mencionadas arriba. De esta manera, siempre que estén disponibles, los PCR son de uso preferente. De este modo, huellas de carbono realizadas siguiendo un mismo PCR podrán ser comparables entre sí. Esto es algo que no puede hacerse de otra manera.
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3 Tendencias
La huella de carbono es un tema en constante evolución en la actualidad. Con la experiencia acumulada, se presentan a continuación las principales tendencias y conclusiones al respecto:
Distintas empresas e instituciones están tomando iniciativas para conocer las emisiones asociadas a sus productos y, en algunos casos, comunicárselo a los consumidores. Sin embargo, no existe ningún estándar internacional al respecto.
Existe una necesidad clara de crear un estándar común para saber como etiquetar en GEI. ISO está trabajando en ello, junto con otras organizaciones.
El aportar un número al consumidor no es nada preciso, y sólo debería ser interpretado dentro del orden de magnitud. Podría perjudicar a aquellos proveedores que tuvieran un mayor alcance en los límites de su inventario. El gran público no está preparado, y podría comparar erróneamente.
Lo ideal sería incluir en la etiqueta la incertidumbre del dato, pero esta información no sería comprensible.
Sin embargo, si sería adecuado que incluyera una etiqueta con recomendaciones que pueden hacer disminuir el impacto climático del producto durante la etapa de uso.
El enfocarse en exceso en como comunicar la iniciativa, puede tener como consecuencia que se olvide la razón principal de este tipo de iniciativas: luchar contra el cambio climático.
Más que el dato como tal, hay que tomarlo como un instrumento que puede cambiar comportamiento tanto en consumidor, el vendedor y la cadena de suministros.
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Por esta razón, existen etiquetas que no dan el dato de emisión, sino que certifica que se ha producido una reducción respecto a años anteriores.
Uno de los debates principales gira en torno a la asignación de cargas a los distintos productos, así como los límites del sistema que incluir.
Los PCR (Product Category Rules) pueden ser herramientas muy útiles a la hora de etiquetar, ya que especifica para categorías de productos qué se debe incluir. Existen distintas iniciativas que promueven los PCR.
El etiquetado en carbono no recoge otros aspectos ambientales. En algunos casos, puede ser bajo en carbono pero tener un impacto ambiental en general mayor. Sin embargo, este es un camino abierto relacionado con el análisis de ciclo de vida, que puede aportar sinergias para el resto de impactos en el futuro.
La neutralización de parte de las emisiones no suele ser incluida como parte de la evaluación de las emisiones. Es decir, no se “descuentan” emisiones a la hora de dar un número o decir que se ha reducido. Se incluye aparte.
No está claro qué fuerza del mercado está fomentando este tipo de iniciativas, pero está claro que nadie se quiere quedar atrás.
El impacto real que tiene este tipo de iniciativas suele ser mucho mayor sobre la cadena de suministros que sobre el consumidor como tal.
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TEMA 3 .
PLANIFICACIÓN PARA LA
REDUCCIÓN DE EMISIONES EN
NUESTRO ENTORNO
M
ATERIAL
D
IDÁCTICO
ROSA PONS COMELLES
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Índice de contenidos
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1 Introducción
El crecimiento de la economía mundial, a pesar de la actual crisis económica, en términos globales se ha acelerado con respecto a la década pasada. Aunque está claro que este hecho es muy positivo, también tiene un efecto muy negativo sobre el medio ambiente. Uno de los mayores problemas medioambientales es el cambio climático, producido por la emisión de gases de efecto invernadero a la atmósfera.
¿Quiere decir esto que para seguir creciendo económicamente debemos mantener o incluso aumentar los actuales niveles de gases de efecto invernadero? La respuesta es no, pero para ello se debe cambiar los comportamientos tanto en los hogares como en las empresas.
La forma más evidente de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera, es aumentando la productividad energética. La optimización de la energía se puede lograr mediante la implementación de diversas medidas e inversiones a nivel tecnológico, de gestión y de hábitos culturales en la comunidad.
La eficiencia energética, y por lo tanto la reducción de emisiones, depende de tres sectores muy diferenciados:
- Los individuos que son consumidores directos de energía y que con pequeños cambios en su comportamiento diario pueden llegar a conseguir una reducción importante en las emisiones de gases de efecto invernadero.
- Los gobiernos o instituciones políticas, que con sus estrategias, planes y programas dotan a los países de instrumentos con los cuales fomentar el ahorro energético.
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2 Reducción de emisiones en la Unión Europea
Las medidas de reducción de emisiones desde la CE, provienen de la “Estrategia 20-20-20”. Con esta estrategia se pretende reducir las emisiones en un 20 por ciento para el año 2020. Además, para ese año, se ha fijado el objetivo de que el 20 por ciento de la energía europea provenga de fuentes renovables, así como ahorrar un 20 por ciento de la energía consumida.
En la Comunicación de la Comisión Europea al Parlamento Europeo, al Consejo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones, la Comisión realiza una serie de propuestas, para la consecución de los objetivos.
El principal instrumento con el que cuenta la UE para hacer efectivos estos objetivos es el Sistema Europeo de Comercio de Derechos de Emisión, a través del cual, los países miembros reducen sus emisiones en aquellos lugares donde es más rentable. Desde la UE se propone actualizar el régimen de comercio de derechos de emisión mediante varias medidas:
- El ámbito de aplicación debe ampliarse a otros gases de efecto invernadero distintos al CO2
- Sustituir los Planes Nacionales de Asignación por subastas, de tal manera que las asignaciones anuales se reduzcan progresivamente. La gestión de las subastas sería responsabilidad de los estados miembros, pero las subastas serían abiertas, y cualquier agente de la UE podría comprar derechos de cualquier país miembro
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sean de categoría “A”, es decir, con un índice de eficiencia energética (EEI), calculado de acuerdo a las medidas estándar y a las fórmulas del documento “Europump Industry commitment to improve the energy performance of Stand-Alone Circulators, 2005" menor a 0,4, lo que supone una alta eficiencia energética
Además, se plantea la captura y almacenamiento subterráneo del carbono, como posible método de reducción de emisiones. Esta técnica, que consiste en capturar el CO2 de emisiones industriales, e inyectarlo en depósitos subterráneos, está todavía en fase de experimentación, pero podría evitar una gran cantidad de emisiones procedentes de la producción del carbón y el gas. Por otro lado, la UE está llevando a cabo diversas actividades de investigación medioambiental, apoyando actividades de I+D+i, con las que se pretende llegar a cumplir los objetivos marcados en la estrategia 20-20-20
3 Reducción de emisiones en España
El protocolo marca unos objetivos claros de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, para el año 2012, para todos los países que lo ratificaron. En el caso de Europa, los objetivos marcados son una reducción de emisiones de gases de efecto invernadero de un 8% con respecto a los niveles de 1990. A su vez, la Unión Europea traslada un objetivo particular a cada país miembro, en función de su nivel de emisiones y de sus metas de desarrollo. En España, según los objetivos marcados por la Unión Europea, para la consecución del Protocolo de Kioto, las emisiones, con respecto al año 1990 pueden aumentar en un 15%.
Sin embargo, actualmente estamos en niveles de un 52% por encima de los de 1990. Por lo tanto, para el año 2012, se deben reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 37% con respecto a las actuales.
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1. Un 20% de las reducciones se conseguirán mediante compra de créditos de carbono procedentes de mecanismos de flexibilidad que contempla el Protocolo de Kioto, es decir, mediante proyectos MDL (Mecanismos de Desarrollo Limpio) o AC (Acción Conjunta), y través del Sistema Europeo de Comercio de Derechos de Emisiones, es decir comprando créditos a otras entidades dentro de este mismo sistema.
2. Se pretende reducir un 2% mediante sumideros de carbono, o lo que es lo mismo, realizando plantaciones de árboles, que absorban el CO2 de la atmósfera.
3. El restante 15% hasta conseguir los objetivos del protocolo de Kioto, se conseguirá a través de políticas y medidas de eficiencia energética. Las medidas de fomento de la eficiencia energética consistirán en lo siguiente:
Protección y mejora de los sumideros y depósitos de los gases de efecto invernadero; promoción de prácticas sostenibles de gestión forestal, la forestación y la reforestación
Agricultura sostenible.
Investigación, promoción, desarrollo y aumento de las energías renovables, tecnologías de secuestro de dióxido de carbono.
Reducción progresiva de las deficiencias de mercado, incentivos fiscales, exenciones fiscales, subvenciones contrarias al objetivo de la convención en todos los sectores emisores de gases de efecto invernadero y aplicación de instrumentos de mercado.
Reformas de los sectores pertinentes.
Transporte.
Limitación y reducción de las emisiones de metano.
Para todo ello el Gobierno ha puesto en marcha el Plan de Medidas Urgentes
de la Estrategia Española de Cambio Climático y Energía Limpia, Horizonte
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contemplan importantes iniciativas encaminadas al ahorro de energía, al incremento de la eficiencia energética y al fomento de las energías renovables que contribuyen al cumplimiento de nuestros compromisos en materia de emisiones de gases de efecto invernadero. Dentro de éstas cabe destacar: Plan de Acción de Ahorro y Eficiencia Energética 2005-2007, Plan de Energías Renovables 2005-2010, Plan Estratégico de Infraestructuras y Transporte, Código Técnico de la Edificación, Ley de Comercio de Derechos de Emisión, Planes Nacionales de Asignación, etc. Estas medidas han producido ya un cambio de tendencia en el consumo de energía y en las emisiones de GEI en España.
Este Plan de Medidas Urgentes, además, contempla una serie de Medidas horizontales, dentro de las cuales está el registro de compromisos voluntarios de las empresas, a través del cual se pretende fomentar que las empresas tomen iniciativas de reducción de emisiones. Esta se ha materializado en el Sistema de Compromisos Voluntarios de Reducción de Emisiones (ver punto 5 de este documento), a través del cual, las empresas presentan planes de reducción y entran a formar parte de un registro. Dentro de estas medidas, destacan, además, “La Estrategia Nacional de I+D+i en Energía y Cambio Climático”, la modificación del plan nacional de asignación de derechos de emisión de gases de efecto invernadero 2008-2012, y el desarrollo de un marco de participación en los mecanismos de flexibilidad del protocolo de kioto.
4 Reducción de emisiones en las empresas
¿Por qué reducir la huella de carbono en las empresas? Aunque a primera vista puede parecer que el aplicar medidas de eficiencia energética puede suponer para las empresas un costo, sin obtener a cambio ningún beneficio, esto es totalmente erróneo. Las ventajas obtenidas de la reducción de la huella de carbono son varias:
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de producción es menor. Está claro que cuanto menor es el coste, mayor es el beneficio económico.
- Requisitos del cliente : Los clientes cada vez están más informados y más concienciados de lo que supone el cambio climático, quieren contribuir a la reducción de emisiones y para ello cada vez son más exigentes con los productos que compran, prefiriendo siempre aquellos con menor huella de carbono.
- Compromiso de los empleados: Igual que los clientes, los empleados también son consecuentes con la contribución de su actividad al medio ambiente, y prefieren, y se sienten más comprometidos con aquellas actividades que intentan ser respetuosas con el medio ambiente.
- Gestión del riesgo: La legislación medio ambiental, y concretamente la legislación que regula las emisiones de gases de efecto invernadero, cada vez es más restrictiva. Implantar medidas de eficiencia energética para reducir las emisiones, es anteponerse y estar preparado para cualquier requisito legal que pueda ser impuesto en un futuro. Además, una empresa poco comprometida con el medio ambiente, tiene un mayor riesgo de tener una mala reputación frente a la clientela, y por lo tanto un riesgo de disminución de la contratación.
Los resultados de la implantación de medidas de reducción de gases de efecto invernadero pueden no ser visibles a corto plazo, pero los beneficios, sin duda alguna, serán palpables en un medio plazo.
4.1 Fases de un Plan de Reducción de Emisiones
Para conseguir reducir la huella de carbono de una organización se deben seguir una serie de pasos:
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2. Análisis de emisiones: Los resultados del inventario deben ser analizados en profundidad. Hay que saber cuales son las fuentes de emisión más relevantes y sobre cuales se puede actuar más fácilmente con el menor esfuerzo.
3. Estudio de medidas: Ver que medidas son las más eficaces para las fuentes de emisión que han sido analizadas anteriormente.
4. Plan de reducción: diseño y aplicación de las medidas contempladas en las fases anteriores
4.2 Buenas prácticas para reducir emisiones en las empresas
Algunas medidas que pueden ser implantadas en empresas para reducir emisiones son las siguientes:
4.2.1 Alcance 1 (Emisiones directas)
1. Instalación de termostatos, reguladores o sistemas de control eficientes en aparatos de refrigeración.
2. Sustitución en calderas u hornos el tipo de combustible a algún tipo de biocarburante, o incluso de biomasa
3. Sustitución de aerosoles y disolventes que contienen CFC / PFC por otros que no los tengan.
4. Sustitución de aparatos de climatización con refrigerantes con PCG por otros que no los tengan.
5. Acuerdos con empresas de renting o distribuidoras de vehículos para que suministren a la empresa vehículos con bajas emisiones de CO2 y bajo consumo de combustible
6. Potenciar un plan de sustitución tanto de vehículos como de maquinaría antigua y/o fomentar la contratación de empresas concienciadas con el medioambiente y/o con la eficiencia y ahorro energético.
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8. Reducir consumo de lubricantes y aceites mejorando los sistemas hidráulicos de equipos y maquinaria.
9. Sustitución de vehículos de gas o gasoil por vehículos eléctricos, (grúa horquilla, carretillas).
10. Sustitución de vehículos de gasoil por vehículos de biocarburantes o híbridos.
11. Sensibilización sobre conducción eficaz en los vehículos.
4.2.2 Alcance 2 (Emisiones indirectas derivadas de la
electricidad)
1. Sustitución de maquinaria antigua, por maquinaria más eficiente, con menor consumo de electricidad.
2. Empleo de luminarias de bajo consumo.
3. Detectores de presencia para activación y desactivación de luminarias.
4. Empleo de salvapantallas neutros en los ordenadores. Apagar las pantallas al ausentarse del puesto de trabajo (medio día, reuniones…).
5. Empleo de sistemas fotovoltaicos u otras energías renovables.
6. Relojes automáticos de corte de suministro eléctrico (por las noches, los fines de semana...).
7. Campañas de sensibilización a los empleados.
8. Revisar el aislamiento térmico de los edificios (sustitución de carpintería metálica, instalación de toldos para disminuir la radiación incidente en verano…). Se podrían realizar auditorías energéticas al edificio.
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4.2.3 Alcance 3 (Otras emisiones indirectas)
1. Potenciar las reuniones por video-conferencias en sustitución a las presenciales, cuando haya que recorrer largas distancias.
2. Potenciar la compra de suministros que emitan menos a la atmósfera.
3. Mejorar la gestión logística de la entrega de materiales.
4. Favorecer el transporte agrupado al centro de trabajo, transporte público y medios poco contaminantes.
5. Siempre que la distancia y el tiempo lo permita, elegir el transporte en tren en lugar de avión.
6. Campañas de sensibilización a los empleados en la empresa.
7. Fomentar vehículos privados más limpios disponiendo de plazas de aparcamiento reservado para coches bajos en emisiones, híbridos o similares.
8. Realizar un plan de transporte compartido para vehículos de empresa, estableciendo diferentes centros de salida.
9. Reducir las salidas para almuerzo en la empresa (fomentar el uso del comedor de obra y oficinas).
10. Incrementar la compra de billetes con compañías de vuelo más eficientes o medios de transporte más limpio. Planificación eficiente de viajes.
11. Aumentar la contratación de proveedores y/o subcontratos con posesión de etiqueta o certificados ecológicos de productos.
12. Subcontratación para un radio de acción menor (cercanía geográfica) sin alterar la calidad del producto. Planificación de obra previa.
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5 Actuaciones para la reducción de emisiones por
parte del individuo.
Como se ha visto en puntos anteriores, las iniciativas de reducción de emisiones pueden venir desde los gobiernos, a través de estrategias, planes y programas, y desde las empresas, mediante la implantación de planes de reducción.
Pero además, los individuos, que, aunque en muchos casos no son los responsables directos de las emisiones de GEI, sí lo son indirectamente, pueden tomar medidas que ayuden a reducir las emisiones derivadas de su vida y de su actividad diaria.
Cada vez más, nos encontramos con personas concienciadas con el cambio climático, que están llevando a cabo actuaciones para reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero. A continuación se exponen algunas de éstas:
No dejar las luces encendidas de las habitaciones sin estar en ellas.
Apagar el ordenador cuando no vaya a ser utilizado.
Utilizar bombillas eficientes en puntos de muchas horas de utilización.
Seleccionar una temperatura adecuada para la calefacción (21º suelen
ser suficientes).
Ducharse en lugar de bañarse.
Utilizar la lavadora y el lavavajillas cuando estén completamente llenos.
Secar la ropa al sol en lugar de usar secadora.
Utilizar, siempre que sea posible, el transporte público.
Instalar elementos aislantes que permitan mantener las condiciones óptimas de temperatura de la manera más eficiente.
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Comprar, siempre que sea posible, equipos de clase “A” según la
etiqueta de clasificación de eficiencia energética.
Tal como vemos, con pequeñas modificaciones en los hábitos de vida,
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TEMA 4 .
MERCADOS VOLUNTARIOS
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ATERIAL
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IDÁCTICO
ROSA PONS COMELLES
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