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La tornería en Sant Hilari Sacalm

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LA TORNERIA

EN SAN HILARlO SACALM

ANGELSERRADESANFERM IMMA MARTINEZ

LA ARTESANIA DE LA MADERA EN SAN HILARlO SACALM.

LA TORNERIA

En este trabajo intentaremos mos- trar ligeramente lo que ha sido y es el trabajo artesanal de la madera en un pueblo de las Guillerías,San Hilario Sacalm. No es nipretende ser una historia de la tornería, sinouna pe- queña muestra que puede servirde punto de partida de posteriores tra- bajos.

La recopilación de datos ha sido re- lativamente fácil,por exist ir todavía variostorneros,de la hornada de prin- cipiosde siglo. Ellos,conmucho en- tusiasmo,nos han explicado las vici- situdes deloficio de tornero a lo largo delos años. Porello les damos las gracias.

El trabajolo hemos dividido en dos partes.En la primeraestán los aspec- tos generales que nos permiten co- nocer en qué consistía la tarea de tor- near la madera, y en la segunda pretendemos ofrecer una perspectiva de cómo ha evolucionadola tornería en San Hilario.Aunquela divisiónes muy simple,creemosque es válida y significativa;una parte abarca desde finalesdel sigloXIXhasta la Guerra Ci- vil y la otra,de los años cuarenta hasta nuestros días.Quizáspodríamos ha- ber hablado de difere ntes períodos dentro de estos amplios espacios cro- nológicos ,pero hemos considerado que los objetivosprevistosquedaban plenamente definidos.

AspectosGenerales del Torneado de la Madera

La palabralatina«tornus» derivade la griega«lomos»que quieredecir giro, vuelta.Este es el principiodel torno, girar.

Eltorno es unamáquina simple que básicamenteconsiste en un cilindro colocado de manera que pueda girar en torno a un eje,mediante la acción de palancaso ruedas y que actúaso- brelaresistencia por unacuerdaque se va enrollando.Esta podríaseruna definiciónelementaldeltomo,quecon eltiempo ha evolucionadohasta llegar a los modernostomos actuales.

Esla más antiguadelas máquinas-

herramienta y de su origen sólo sa- bemos que era utilizado por antiguas civilizaciones y que debiósurgiren di- ferentes lugares y en épocas diver- sas. Hoy la cienciayla técnica los han perfeccionadomuchísimoy podemos decir que los tornos modernos sólo conservan de los antiguos elprincipio de funcionamientoy nada más.

Eltorno aplicado a la madera,que eslo que nos interesa,permite arran- car elmaterialcon cualquier herra- mientade corte adecuada,que orien- taremos en la dirección que queramos, paraconseguir la forma que el opera- rio desee.El tornero será,por tanto, aquella persona que trabaja en un torno.Antiguamenteeran los hom- bres que elaboraban objetos de ma- dera con la ayuda de un torno.Era considerada una especialidad del ofi- cio de carpintero,delcual se separa- ríapara formar su propia corporación, y los torneros fabricaban objetos de madera con una finalidad utilitaria y decorativa.

Los torneros de Barcelona se se- pararon de los carpinteros el año 1556 y crearon una cofradíabajo la advo- caciónde San anafre, que aún ac- .tualmente es el patrón de los torneros de la madera.En el año 1600 se unie- ron con los cajeros y recibieron orde- naciones,que fueron renovadas en 1645,permaneciendovigenteshasta elsigloXIX.

Además deltorno, las herramientas que utilizaban los torneros eran tam- biénsencillas,debíantener un buen corte y poder ser dirigidascon facili- dad porlas hábilesmanos delhom- bre.

Principalmenteseutilizaban losfor- mones,herramientasde corte de hoja dura y buentemple.Habíay aúnlos hay de diversasanchuras y formas y el extremo cortantetiene unsesgo tosco,y alotroextremo hay un mango de encina o boj.El más utilizadoera el formón de media caña. Una herra- mienta complementariaera elburil, que servía para grabar,y también eran necesarios utensilios para puliry afi- lar. Pero de hecho, el torno-máquina era elque suponíauna dificultadde adquisiciónporquenotodoelmundo podíacomprarlo,por ello era muyfre- cuente el uso de una cabecera de torno.

Preparación de la madera para ir al tomo

Se cortaba lamadera atrozos con una sierra ,demanera que se obtu-

vieseel máximo de rendimiento y no se desperdiciasedemasiadomaterial.

Eltrabajo de serrar era delicado,por- que merecía la penatener en cuenta la calidad de la madera con que se trabajaba,por lasfibrasy las posibles grietas.

Una vez serradoslos trozos se de- bíanredondear de acuerdo con las piezas que se queríanconseguiry por eso se precisaba utilizar las herra- mientas adecuadas para desbastar cada tipo de madera. Ahora la piezaya podíair al torno y colocarla de forma adecuada para evitar que se desequi- librase y salieseproyectada;las gu- bias le darán la forma deseada.Una vez sacada la pieza del torno,ésta había de pulirse para eliminarlas po- siblesrebabas y darle lustre,normal- mente se hacía con papel delija.Las piezas torneadas y pulidas podían adquirir diversas tonalidades gracias ala utilización de tintes de diversos colores.Con o sintinte ,elelemento decorativo y protector por excelencia era el barniz,que además daba tona- lidad alobjetorealizado;algunos ar- tesanos usabantambiénla cerapara esta función.Elquemado con un trozo de castaño podíaser tambiénun mo- tivode decoración,así como la pin- tura,que pronto se convirt ióen un complemento. La mano de una mujer era ideal para que unpincel hiciese un bello y delicadoacabado.

Como es de suponer,la calidad de la maderatenía muchaimportancia a la hora de valorar un objeto.La ma- dera de boj , por ejemplo, era muy buena paratornear,pero sise querían obtener piezasmás bonitas,era con- venienteque el trozo a trabajarestu- viese en aguaunos dias.Otros tipos de madera,debíanserhervidos,pero estas cosas formaban parte de las experienciasy técnicasde cada tor- nero.

Maderas que se utilizaban

Los bosques delas Guilleríasofre- cían enormes posibilidadesencuanto a materiasprimas serefiere.Las que más sehacian servireran las de boj, madera dura muy apreciada;elabe- dul,fácilde trabajar yadecuada para cosas sencillas;el cerezo,de madera dura;elarce;elabeto;elolivo ,que ofrecíagrandes posibilidadesporsus aguas,yelaliso,que alalarga seria lamadera más utilizada,porque es excelenteparaser torneada,es fácil detrabajar y se adapta atoda clasede tintes ycombinaciones.Puede serque

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en estalista no esté n todaslas ma- deras empleadas,ya que a veces cada tornero hacia su trabajo con el mate- rial que le parecíamás conveniente;

pero síque están lasmás apreciadas.

LATORNERIA y SANHILARlO

San Hilario,por su situación,ha te- nido siempre más dificu ltades que otrospueblo senelmomentode en- contrar recursoseconómicospara po- derseguiradelantey casisiempre se ha apoyado y basadoen sus propios medios.Estoha motivadoquela gente delas Guilleríashayanecesitadoplan- tearse seriament elamanerade so- brevivirexplotandolasvíasque el me- diogeográficole ofrece.

San Hilariose encuentraamásde 800 m sobr e el nivel del mar,con una geografí aaccid ent aday una climato- logía marcada por unlargo y frío in- vierno ,hecho squedeterminarándu- rante mucho tiempolaeconomia de la zona. San Hilario, a pesar de ser desde elsigloXVIIIunimportante cen- tro deveraneo porsus aguas medici- nales,era un núcleoeminentemente rural,con todolo que este concepto conlleva .Se pasabadelbullic ioy el ambientedelverano ala soledad del largoycrudoinvierno,ysu gente se debíaganar los dineroscon la explo- tación delbosque y de latierra.

Elbosque es el elemento predomi- nante delpaisajedelas Guilleríasyha sidosiempre generoso con su gente, de aquíque se le haya mimadoen muchos aspectos.Larica, variada y espesa masa forestalque cubre to- dos losrincones dela zona ha dado desde siempre leña,carbón,caza,se- tas,castañas y sobre todo madera y trabajo.No hace muchas décadas, la agricultura de consumo,que se daba por esta zona,era el elemento eco- nómicomásimport ante, aunque fuese un medio lleno de dificultades para dar un buen rendimiento,por culpa del re- lieve.delclima y delas penurias eco- nómicas;erasiempre el bosque elque sostenía los recursosdelas familias.

Los hombresde estos parajesse tuvieron que espabilarpara buscar la manera de podersubsist ir,ya que era evidenteque ni la agriculturanielbos- quepodíandar trabajo yrecursos a todosdura nte todo elaño.Fueim- prescindiblerecurriralos elemen tos naturales como la madera, primera materia asequible a tod o el mundo, paradesarrollar suhabilidadcreadora yasípoderaumen tarsus,ya depor sí, mengu adosrecu rsos de vida.El hom breirá arecogerlamadera ade- cuada alos bosques delos alrededo- resy llegará a dar unaform a agrada- ble ybonitaa un trozo de madera, aunq ue sea con unas herr amientas muyrudimenta rias.

De esta manera seiniciará el oficio de tornero,rama dela carpinte ríaque produciríaobjetoscomo:bolas,can- delabros,etc.,con una finalidad casi siempredecorativa.oficioque tene-

mas document ado en San Hilario desdeelsigloXIV.Enelaño1374,se- gún un document odelArchivoparro- quial.había en san Hilario un maestro tornero,untal Francisco,hijo de Ber- nardo delSoler,perteneciente ala pa- rroquiade Sta.M.' de Mansoli.Este teniaasu cargo unaprendiz dela've- cinalocalidad deArbucias,de nombre Pedro,hijo de Dalmau deRidecós .

Sinos atenemos aun pasado más reciente,en elsigloXIX. tenemos una familia quecapitalizala actividaddela tornería, ladelosRidaura,con José Ridaur aEspORay con RidauraClos como continuadoresy a la vez pione- ros de lo que seríael oficio detornero enla población.Estos continúan una tradición en cuanto a sistemas de tra- bajo y a tipo s de objetosproducidos.

Es posibleque el torn ero de por aquí centrase sutrabajoenla obtención de piezasque tenían prioritariamente una finalidadutilitaría,como podíanserlos huevosdemedia.loscenicerosyotras cosasporelestilo.Pero como San Hi- larioera un centro deveraneo impor- tante, quizáspodríamos buscar en este hecho la decisión de orientarla producción a una tornería que ten- diese ala decoración como objetivo básico.o sea elaborar aquellaspiezas que tendiesen alembellecimiento de las casas de familiasbiensituadasy que enúltimainstancia habíande gus- tar a un público variado.Podría ser que para conseguir este cambioalgunos torneros fuesen ala Villade Sant Pere de Torelló,núcleodeimport antetra- dicióndentrode la torneríadela ma- dera,a aprender nuevas formas de trabajary asímejorar la técnicayla producción;de esta manera se obten- dría un perfeccionamientoque se aña- diríaalas formas tradicionalesde tra- bajar delostornerosde las Guillerías.

Establecemos esta conclusiónpor- que encontramosquelostorneros de la segun damitaddel siglo pasado y principiosdeésteibanaperfeccionar el oficioa lapoblación anteriormente mencionad a. De entre estaspersonas salieronlasgeneraciones de torneros que a lo largodelaactual centuria han ido surgiendo;fueronlos maestros.

Los Ridaura ,por tanto,se fueron a acabar deaprender eloficio a San Pere de Torellóy se establecieron en elmismo lugarde residencia.Elpri- mero,allídonde actualmenteconoce- mos como Can PauTomer,yel otro, enla antiguacallede La Prisión,hoy J. Balmes.Trabajabancon un tomo de ballestaque se accionaba con elpie y setorneaba a pulso.Más tarde utili- zaron un tom o dehierro,quesupuso unavanceconsiderable.

Normalmente se servíandel boj,el arce,elcerezo,el olivo,etc.,quelafa- milia iba a buscar albosque.Elabora- banperino las,peonzas , mangos de paraguas de soly muchas otras co- sas debidamentebarn izadas.Como ornamentación y detalles decorativos se pintaban,se grababan con burilo se enganchaba una calcomanía.

Más adelante,haciael año 1912.

Pau Ridauraelectrificóel torno gra-

cias aTeresa SaJeta,propietariadelas (máquinas) dehacer electricidad.Es- tosavances permitieron y facirrtaronel trabajo y tambiénampliarlagamade productos.

ACanTorner,nombreadquiridopor los Ridaurapor eloficio que desem- peñaban,tenianel tallerYla tiendaallí mismoy eltomo era laatraccióndel escaparate.Setrabajabade cara al púbrlCOparainteresarlomásporlo que veíaelaborar. Mayorita riamente las piezasse hacíandurante el inviemoy se ofrecíanalos muchos veraneantes que veníana tomarlas aguas,ya que la gentedelpueblonoacostumbraba a comprarlas.Tambiéneran vendidas y distribuid as aloscentrosdebalnea- riocomo Caldaso Santa Coloma,al TIbidaboya almacenescomo(ElSir glo) .Los prod uctos setransport aban con tartanas.

Era frecuente ver en Can Torner objetosque habían sido elaborados por pastores suizos durante el in- vierno en supaís.Eran considerados comohechos enSan Hilario y de esta maner a se importaba artesanía de Suiza. Con lafamilia Ridaurasepuede decir que se modernizael trabajode tornero,dentrodelas pocas posibili- dadesque enaquellos momentosha- bía.A principios dela actual centuria encontramos tambiénotra familiade- dicada ala tornería, la delos Ripoll , con José Ripo ll Corbera, padre de JoséRipoll,alias(Pep Farnadess,otro pionerodela tornería.Más adelante deberemosincluir a su hermano Joan Ripoll yaQuicoClos,aliasQuicoVi- gatá,instalado definitivamente en San Hilarioelaño1931.Elprimero,Pep,y Quicoperfeccionarán tambiénel ofi- cioen Sant Pere de Torelló y fueron grandesmaestrostomeros.

Hemo sde teneren cuent aquela familiaRidaura dejaráel oficio con la muert e del yerno Con radaMiralpeix durante laguerra. Asípues,sóloque- daránlos Ripo ll.con JoséyJuan,y Clos .Cada uno deellossegui rá su propiocamino enel trabajodela tor-

•nería delamadera. Enaquella época sevendíatodolo que se producía,que por ciertoteníagra n calidadporque era fruto delas mejoresmános y de las maderasmás adecuadas.El oficio no daba paravivirmuy bien,pero con ganas de trabajaruno se podíaganar la vidaaceptablemente.Paralos ve- raneantes,los objetosde tomeríaso- lían serbonitosrecuerdosde la estan- cia en el pueblo-balneario de San Hilario.

Despu és dela guerra

La guerra civildel36 supone un pa- réntesis enla normalactividad colec- tiva y el mundo dela torneríano fue una excepción.Acabado el conflicto se recuperóla calma y se dan algunos cambiosque serán significat ivos.

Por primera vez se creará una so- ciedadque tendráun gran papelen el futuro dela artesaníadela maderade San Hilario. Estabaintegrada por C.

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Ridaura,Florenci serrasy José Ripoll (Pep Famades) y se llamará RISERI, S.L.,primerasñabade los apellidos de los socios ,y tendrá como oficialtor- nero a Ouim Ripoll.

Tendrá enorme trascendencia por- que pretenderá una comercialización de la tornería del puebloyporque sir- vióde taller de aprendizajede otros torneros.La sociedad tenía un pe- queño taller en el patio de Can Serras que pronto trasladaráa la calle de Ro- cosa,pero tempranamente se vioque el reducido número de operarios sería una dificultad.

No tardó demasiado OuimRipoll en comprarse un torno; montó su propio taller y se puso por cuenta propiaa la edad de 16 años. Dos años después hizo lo propio su hermano Ouico.

Ahora otros irían aprendien- do el oficio, como Raimon Bruga- rola, Pito Danés, Xandri, Llinares, V. Bruguera o Pep Crous. Elmaestro de todos ellos será Pep Famades,que por cierto tampoco aguantará mu- chos años en la sociedad.Se irá y montará un taller en su casa para ir ti- rando. Los «Tauler)siguen en estos momentos con la elaboración de bas- tones de paseo,hermosamente gra- bados y decorados.

RISERI, S.L.,no tardará en tener problemas y tendrá que espabilarse para colocar sus productos y se orientaráhacia la fabricac iónde ju- guetes y más concretamente dejue- gos de bolos.Cambiará de ubicación y

se

situará en Can serrano,con nue- vos socios como el marqués de Mont- salís y el mismo Serrano.Finalmente en el año 1954 hubo unincendio que destruyó la fábrica yla sociedad de- sapareció.

Hemos seguidoun poco detenida- mente los pasos de RISERI, S.L., pionerade la tornería de la madera, porque marcará la pauta para otras pequeñas industrias que se irán creando paulatinamente.Este sería el caso de los hermanos Ripoll y Bruga- rola y posteriormente de Pere Fauria, alias Tauler, L1inares, R.Donadeu, Comas,AFMA,A.Ripoll,etc.Ouico Vigata seguirá su propio camino.

Durante estos años, 1950-60, la producción se diversif icó,pero toda- vía estaba centrada en las piezas tor- neadas,pulidas y barnizadas o teñi- das,con mucha variedad de modelos dentro de un marco tradicional.

Habrá cambiado en un aspecto,en la casiexclusiva utilización delaliso como materia prima.Josep RipollSo- ler,carpintero de profesión,impulsó su uso porque vio que era una madera de fácil trabajar, poco utilizada y que ofrecíamuchas posibilidades.Pep Fa- mades enseguidala utilizó .

OuimRipoll,que primero trabajaba en su casa, se inst ala el año 1953 donde está en la actualidady obtuvo una red de ventas más ampliaquela que

se

había dado hastaelmomento.

Conocedor delfrancés por motivos de la guerra,se lanzó a la aventura de vender tomería a Francia,en momen- tos económicamente difícilespara el

Un tomero del año 1930, Joan Ripoll.

Estado español debido al bloqueo económico intemacional.

El primer cliente lo consigue en Per- piñáen 1954 y éste fue el iniciode lo que seríala expansión de laindustria de la madera en San Hilarioy el prin- cipio de la exportación . Al año si- guiente consigueotra gran firma co- mercial,ahora en el dif ícilmercado suizo .Las puertas dela exportación estaban a medioabrir.

Elmismocaminosiguieronlos Bru- garola,que pronto tras ladaron la fá- brica de Can Jové al sit ioactual, y tambiénlas quellegaron a serimpor- tantes firm as enla época buenadela tornería,como Pere Fauria.

Hacialos años sesenta se entraen un período de mucho trabajoporla ampliacióndelmercadonacional y por la demanda del extranjero.Enjunio de 1962 Joaquín Ripo ll monta un es- tante,con las piezas de tornería clá- sicas que en aquellos momentos se hacian,enla XXX Feria Internacional de Muestras de Barcelona,hechoim- portante parala histor iaposterior.Allí entra en contacto con elseñor Mai- necke,alemán,que pronto traerála

firma norteamericana«American Bravo Company -ABC-),verdadero mo- tor del posterior «boo m)de lasindus- trias de San Hilario en la época de la madera quemada.

Pero no todoiban a serfacilidades, porqueel sector pasaríaprontodifi- cultades.Los productos no salíany se acercaba un futur o poco alentador.

Todo elmundo se arreglócomo pudo. Unos hacianbisutería,los otros inten- taronelmueblefuncio nalylos Bru- garola hacían botones de madera. Cada indu stria se agarraba alo que podía y no habíaopcionesdonde es- coger.

Precisamente,aquellosbotonestu- vieron mucha aceptacióny del intento de crearnuevosmodelos que imit a- sen antigüedades,surgió lo que sería la madera quemada.Se quemaba un poco para aparentar un cierto aire rústico y viejo;se acababa de descu- brirel fenómeno del «negro) ,queha- bríade conducir ala torneríaauna es- pectacularindustrialización.

Los Brugarola fueron los pionerosy comenzaron a hacer muestrasde tro- zos quemados de encina,incluso me-

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La tornería de talla actual, de Angel Ripoll ,S.A.

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dio resquebrajados, para simular pie- zas antiguas,pero los resultados no fueron muy alentadores.La idea era buena y debía trabajarse,por ello se empezaron a elaborar objetos de ma- dera quemada bienhechos y con ma- teriales de calidad.

Los Ripo lly P.Fauriaofrecían to- davíauna gama de productos dentro delalíneatradicional, pero en su ca- tálogode ventas ya se veíanpiezas semiquemadas,que querían ser unin- termediodelcolor naturalde lama- dera y elnegro.En general,aquella madera quemada y pulida tuvo una aceptación desigual: mientras a unos no les gustaba a otros les entusias- maba.

Los Brugarola, en la Feria de Frank- furt,vieron cómo les quitabanlos pro- ductos de las manos.El«negro» se fue imponiendo, tanto porque suponía una novedad como por las grandes posi- bilidadesdecorativasque ofrecia.

En estos momentos es cuando se producirán objetosde mucha calidad quellegarán alos lugaresmáslejanos delmundo,del Japó n a Beirut,pa- sando por Canadá.Lasindustrias de la madera se multiplicarán , llegando a contabilizarseunas sesenta.El«ne- gro»era más fácilde elaborar,se po- díaaprovechar mejor la madera y no exigíaser muy experto en el arte de tornear.De esta manera el concepto de tomero-artesano se mantendrá un tanto arrinconado.

Enesto s mom entos,la«ABC». diri- gidapor la señora Jacob,vio que en San Hilaríohabíaposibilidades de ga-

nar dineroy se vinculó con las empre- sas más importantes del sector. o sea con los Ripoll y los Brugarola.Esta señora aportaba multitud de ideas que posteriormente lasindustrias intenta- ban plasmar en obras y piezas con- cretas.Eran circunstancias tan espe- cialesy espectaculares en cuanto a demanda de productos,que casise podría hablar delantes ydeldespués delacABC».Sus directivosveníanun par de veces al año y acaparabanla mayor parte dela producción de dife- rentes empresas; fue la época do- rada.

Durante estos años,el nombre de San Hilario era conocidoen la mayoría de los estados de USA.Alguna vez se habíallegado a fletar aviones a Los Angelesúnícamente con torneríade San Hilario.Esta fiebreindustrial ac- tivó otros sectores complementarios , como el del vidrioy eldelhierro.En este último, las herraduras,la cadena ylos clavos fueron elementosdeco- rativosdelas piezasque sehacían y de aquíque surg iesendiversostalle- res dedicadosal hierro.

Nada fuecomo antes. Las torne- rías,que hasta aquellos instantes se habían abastecido de mano de obra del mismopueblo.y de las muchas masíasde los alrededores que poco a poco se fueron abandonando por la poca rentabilidady la seguridad que daba eltener un sueldo fijo,precisa- ron todavíade más personal.De este hecho se derivaelclásicoprocesode la emigra ción.Lallegada de obreros no cualificados iniciará eltrasvasede

población de Andalucía hacia San Hi- lario, y más concretamente de nú- cleos como Ecija o Priego de Cór- doba;esto sucedía en la década de los sesenta y cambió considerablemente la estructura poblacionaldela locali- dad.

se

pasará de 2.700habitantesa más de 4.000 en pocos años ydeesta manera se producirán enormes modi- ficaciones demográficas y socíoeco- nómicas.

En esta época se puede decir que en San Hilario se produce,a pesar de que sea muy tardíamente,una verda- -dera «revolución industrial»con los cambios y transformaciones de todo tipo que el hecho comporta en una sociedad. Sus habitantes pasarán de depender de la agricultura,del bos- que y del turismo,a viviren un impor- tante núcleo industrial. El pueblo ten- dráun crecimientotan considerable que cambiará en muchos aspectos.

Esta situación,sin embargo.no po- díadurar porque se habíainiciado sin ningún tipode previsión de cara al fu- turo, y se habían superado amplia- menteunas coyunturas que exigían cierta planificación y madurez.Alfinal de los años setenta,un cúmulo de cir- cunstancias provocaránlo que habría de ser el reverso de la situación ante- rior.

En política internacional se produ- ciráuna devaluación del dólar,con el consiguienteretroceso del mercado americano,que se verá obligado a buscarnuevos paísesque ofrezcan una calidadparecida a un precio más bajo.Otros factores seríanelno dis-

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ponerdeunaacción coordinaday una red de ventas,la subidade los sala- rios,elincremento de los combusti- bles,la exclusiva dependenciade de- terminadas firmas americanas y la competencia,entrelos mismosindus- trialesde San Hilario,porunlado,yla de países como Taiwan , por otro . Tambiénpodriamosampliarestalista con la muerte dela señora Jacob y el posteriorcambio de orientacióndela políticacomercialdela«ABC), que buscará nuevos proveedores.

Se establecerá una competencia muy fuerte y las exigenc ias de los americanos,principalmente,no serán fácilesde atender. La necesidad de vender a preciosmuybajos, habriade repercutirforzosamente, y de manera grave,en la calidad dela mercanc ía para podercompetircon los produc- tos procedentesdelsur de Asia. Ape- sar de todo,losindustrialeslocales no se mantenían aflote.Las ventas ba- jarán de forma alarmante y la tornería de San Hilario vivirá momentos de profundacrisis.

Losindustriales que trabajaban mu- cho para AméricadelNorte tuvieron grandes dificultades, y quien más quienmenos se hubo de adaptar a la nueva situac ión.La falta de una ac- ciónunitariadelosindustri ales,en cuanto a mantener precios únicos, derivó haciauna coyunturade «sál- vese quienpueda».A veces una pieza que teníaun coste de 50 pesetasse vendíapor40.Anteeste panorama, la mayoríade fábricas optó por elca- mínomás fácil,elde aprovechar cual- quiertipode madera y elaborar pro- ductos competitivos en cuanto a preciose refiere,pero con una gran pérdidade calidad,y por ellolas ven- tas disminuyeronconsiderablemente . Algunas industrias tuvieron más suerte con sus clientes ypudieron mantenerunaproducciónde catego- ría,que aún mantienencomo en el caso de AngelRipoll.

La crisis fuetan grave que muchos empresarios tuvieronque cerrar. Los demás hicieronfrente con una fuerte reconversión,que sólo estaba alal- cance de aquellasfirmasque no ha- bian quedado descapitalizadasconlas inversioneshechas o que mantenían

un mercado estable y bueno. Algunas empresas todavía no se han rehecho del todo.

Al mismo tiempo, las industrias complementariassiguieron la misma suerte y,engeneral,latornería de

san

Hilariopasó por momentos preocu- pantes.Se puede decir que tiraron haciadelante aquellosque disponían de potencialmonetario,y que tenían unainfraestruct ura capaz de adap- tarse a nuevosproyectos.El«boom) dela madera quemada,del «oro ne- gro) ,se habíaacabado y pasaríaa te- ner un papel secundario enla línea a seguirvenidera.

Lasituaciónactua l

Actualmente y después de una pro- funda y larga crisis,las perspectivas son másalentadoras,gracias a una reconve rsiónque no todos han po- dido hacer.El punto de inflexiónes ahoraascendente.

Siguiendolas directricesde deter- minados sectores, la producción se ha encaminado ala fabricac iónde artí- culos utilitariosyfuncionales,como muebles,accesoriosde cocinay so- bre todolámparas, pero algunas fir- mas continúanelaborando artesanía en tallaojuegos de ajedrez,porejem- plo.

Con elpasodel tiempo,por tanto, se hanido sucediendo diferentescir- cunstancias que han configurado unos períodosenla historiadelatornería de San Hilario .Por exigenciasdelmer- cado,se pasó dela torneríatradicio- nalde bojbarnizadoala maderaque- mada que simulaba una antigüedad que no tenía,hastallegar ala actual fabricaciónde mobiliariode comple- mento y delámparas.Seha pasado de la pura decoraciónalobjetofuncional.

En la actualidad,el sectorviveunos momentos favorables y las previsio- nes son buenas,por eso se vuelve a reclamarmano de obra forastera.Los cambios introducidos en la mayoría de las empresas pueden servir para afrontar con garantías lo s nuevos mercados,principalmente elalemán -hoy endíamás consolidado que nunca-,el francés, yen unordenin- ferior eljaponésyelangloamericano.

Podemos decirque eltrabajo duro yaestá hecho,y que ahora lo que conviene es no dar pasos enfalso. Las industrias de SanHilarlohande se- guir el caminoque lesparezca más conveniente para susinteresesyde sus dirigentesdepende quelatornería vayahaciaunos hori zontes dereali- dadyoptimismo.

Elofic io detornero hoy

EltrabajopropiodeltorneroenSan Hilarioha perdido importancia.Eltor- nero de oficiohavisto cómolasmá- quinas han sustituidosu habilidadpor una actuaciónautomática,quelatéc- nica ha elevado a niveles anterior- menteimpensables.No quieredecir eso que eltornerono sea necesario, pero su labor ha quedado muyredu- cida.Ahora eltrabajoconsisteen pro- ducir en seriemuchas piezas eírlas montando.

Por esta razón,la mayoría de tor- neros se ven obligados a hacer otros trabajos que no exigen ni elarte nilos conocimientos del torno tradicional.

Aquellas añoradas y apreciadaspie- zas y objetosde antes, hoy de unaro- mánticabelleza, no son nada más que un bonito recuerdo y se pueden con- siderarelementos demuseo.

¿Volverán lostiempos enque las hábilesmanos deun tornero creaban art e de un trozo demadera con la ayuda de untomo?Es posible,pero nadapodemos preverparaun futuro

inmediato. El prob lema quizás será

que cuandose quieravolverahacer, en SanHilariono quedarán torneros de oficio.

Lo que síque hay es optimismopara abrir nuevas perspectivas que pro- metan un buenperíodo para lasin- dustriasdela artesa níade madera.

Ahora seutiliza máselaliso,elabeto y el castaño ensucolornatural,pero parece viableun retomo ala madera quemada de calidad,que esparcióel nombre de San Hilario alos cinco continentes.El tiempo noslo dirá.

Sirvanestaspáginas como home- najea aquellos hombres quetransfor- maban untrozo demadera en unob- jeto artísticograciasa suarte yala ayuda del tom o.

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