Una Caracterizaci´
on de Espacios Reflexivos.
David Fernando Ram´ırez Garc´ıa
9 de diciembre del 2011
Introducci´on.
Dado un espacio de Banach X, denotamos por X∗ al espacio de funcionales lineales acotados de X, tambi´en llamado espacio dual o conjugado. Podemos considerar tambi´en el espacio dual del espacio dual, tambi´en llamado espacio bidual o segundo conjugado, que se denota X∗∗. Para x∗∈ X∗, x ∈ X usamos la notaci´on hx, x∗i = x∗(x).
Si x es fijo, la relaci´on hx, x∗i define un funcional lineal continuo en X∗ y de ´esta forma podemos asociar x a un
elemento x∗∗ ∈ X∗∗. ´Este mapeo resulta ser inyectivo y una isometr´ıa (para probarlo se usa el teorema de
Hahn-Banach). Es llamado identificaci´on can´onica
El espacio X es reflexivo si la identificaci´on can´onica es sobre. Aunque la definici´on es clara y simple, en algunos aspectos la definici´on no es muy satisfactoria. En primer lugar, verificar la reflexividad de un espacio dado partiendo de la definici´on requiere hallar X y X∗ y ´esto en general es dif´ıcil o laborioso. Nos gustar´ıa poder determinar la
reflexividad de un espacio de una manera intr´ınseca, sin hacer referencia a sus espacios conjugados.
En el proceso obtendremos una mejor perspectiva de la estructura de un espacio reflexivo. En particular, se har´a evidente que la reflexividad es una propiedad ´ıntimamente ligada a la geometr´ıa de la bola unitaria del espacio. Definiremos las topolog´ıas d´ebil y d´ebil* en X y X∗ respectivamente y probaremos que X es reflexivo si y s´olo si la esfera unitaria BX en X es compacto en la topolog´ıa d´ebil. Queremos probar tambi´en el teorema
de Eberlein-Smulian, el cual dice que dado un espacio de Banach X y un subconjunto A de X cualesquiera, las siguientes condiciones son equivalentes:
Toda sucesi´on {xn} en A tiene una subsucesi´on que converge a un punto de A en la topolog´ıa d´ebil.
A es compacto en la topolog´ıa d´ebil de X.
Una vez que tenemos ´esto, podremos probar que l1 no es reflexivo sin tener que calcular su espacio dual. La idea de como hacerlo se explica a continuaci´on. (*)En l1, toda sucesi´on que converge en la topolog´a d´ebil tambi´en
converge en la topolog´ıa inducida por la norma (hay que probarlo). La bola unitaria cerrada B en l1no es compacta.
Como l1 es m´etrico con la topolog´ıa inducida con la norma, un conjunto es compacto si y s´olo si es secuencialmente
compacto (se dar´an las definiciones correspondientes m´as adelante), por lo tanto B no es secuencialmente compacta. Entonces existe una sucesi´on en B que no tiene subsucesi´on convergente a un punto de B (en la topolog´ıa inducida por la norma). Por (*) lo mismo pasa en la topolog´ıa d´ebil, entonces por el teorema de Eberlein-Smuliman B no es compacto y por lo tanto l1 no es reflexivo.
Notaci´on
Alguna de la notaci´on que usaremos ser´a la siguiente:
Si X es un espacio topol´ogico, τ una topolog´ıa en X, A ⊂ X, Aτ denota la cerradura de A con respecto a la topolog´ıa τ .
Si X es un espacio vectorial, {xn}n ⊂ X, [xn] denota la cerradura de la envolvente lineal de {xn}, esto es
[xn] = sp (xn)
Si X es un espacio normado BX= {x ∈ X : kxk ≤ 1}, y SX= {x ∈ X : kxk = 1}
Definici´on 1. Sea X un espacio vectorial real. Un subconjunto A ⊂ X es convexo si (1 − t) x + ty ∈ A siempre que x, y ∈ A y t ∈ [0, 1], y es balanceado si tA := {ta : a ∈ A} ⊂ A para todo |t| ≤ 1
Si X es normado, todas las bolas son subconjuntos convexos de X. Definimos baA = S
|t|≤1tA es el menor
subconjunto de X que es balanceado y contiene a A y lo llamaremos envolvente balanceada de A. Similarmente, definimos la envolvente convexa de A como el menor subconjunto de X que es convexo y contiene a A. Lo denota-remos convA. Se puede demostrar que convA es el conjunto de las combinaciones lineales finitas Pn
k=1tkak tales
que ak∈ A , tk ≥ 0 para k = 1, 2..., n yP n
k=1tk= 1.
Definici´on 2. Un conjunto A ⊂ X que es convexo y balanceado se llama absolutamente convexo. La envolvente absolutamente convexa de un conjunto A ⊂ X es el menor subconjunto de X que contiene a A y es absolutamente convexo.
Un ejemplo de un conjunto absolutamente convexo son las bolas unitarias centradas en 0 de un espacio normado. Un ejemplo de un conjunto convexo pero no balanceado en R3 es la bola cerrada unitaria con centro en (0, 0, 2). Para obtener un conjunto balanceado que no es convexo, consideramos un pent´agono regular en R2 con centro en 0 y la “estrella” que se forma con las diagonales del pent´agono. La “estrella” es balanceada pero no es convexa. Proposici´on 1. La envolvente absolutamente convexa de A es igual a la envolvente convexa de la envolvente balanceada de A y consiste de las combinaciones lineales finitasPn
k=1tkaktales que ak ∈ A , tk≥ 0 para k = 1, 2..., n
y Pn
k=1|tk| ≤ 1.
Demostraci´on. Denotamos por abconA a la envolvente convexa de A. Notemos primero que
conv (baA) = conv [ |t|≤1 tA = n X k=1 tkak | tk≥ 0, X tk = 1 ak ∈ [ |t|≤1 tA Probaremos que n X k=1 tkak| tk≥ 0, X tk= 1 ak ∈ [ |t|≤1 tA = ( n X k=1 tkak| X |tk| ≤ 1 ak ∈ A ) . Si Pn
k=1tkak es tal que tk ≥ 0, P tk = 1 ak ∈ S|t|≤1tA, entonces para cada ak, existe t0k, |t0k| ≤ 1 y a0k con
ak= t0ka0k. As´ı Pn k=1tkak=P n k=1tkt0ka0k, yP |tkt0k| ≤P |tk| ≤ 1. Por lo tanto n X k=1 tkak| tk ≥ 0, X tk= 1, ak ∈ [ |t|≤1 tA ⊂ ( n X k=1 tkak| X |tk| ≤ 1, ak∈ A ) . Ahora, si Pn
k=1tkak es tal queP |tk| ≤ 1, ak ∈ A, tomamos t =P |tk|. As´ı, n X k=1 tkak = n X k=1 |tk| t tkt |tk| ak ∈ n X k=1 tkak | tk ≥ 0, X tk = 1 ak∈ [ |t|≤1 tA pues ttk |tk| = t ≤ 1, tkt |tk|ak ∈ S |t|≤1tA y P|tk| t = 1. As´ı conv (baA) = n X k=1 tkak| tk ≥ 0, X tk = 1 ak∈ [ |t|≤1 tA = ( n X k=1 tkak | X |tk| ≤ 1 ak∈ A ) (1)
El conjunto conv (baA) es convexo por definici´on, y de (1) es f´acil ver que es balanceado. Por lo tanto abconA ⊂ conv (baA). Para la otra contenci´on, abconA es un conjunto balanceado que contiene a A, por lo tanto baA ⊂ abconA. As´ı, abconA es un conjunto convexo que contiene a baA, por lo tanto abconA ⊃ conv (baA) como quer´ıamos.
Espacios Vectoriales Topol´ogicos
De aqu´ı en adelante, cuando hagamos referencia a un campo K, ´este campo K denotar´a R o C.
Definici´on 4. Un espacio vectorial topol´ogico (e.v.t) X es un espacio vectorial sobre un campo K equipado con una topolog´ıa tal que
α : X × X → X, α (x, y) = x + y y β : K × X → X, β (λ, x) = λx
son continuas (X × X y K × X tienen la topolog´ıa producto).
Sea X un e.v.t y Tc : X → X con Tc(x) = x + c. La funci´on Kc : X × X → X × X con K (x, y) = (c, y) es
continua, luego, por la definici´on de e.v.t Tc = α ◦ Kc es continua. Su inversa es T−cy tambi´en es continua, por lo
cual Tc es un homeomorfismo. Por lo tanto, la topolog´ıa de X queda completamente determinada por una base U
de vecindades de U de 0.
De manera parecida, se puede probar tambi´en que las funciones Sa: X → X con Sa(x) = ax, a ∈ K, a 6= 0 son
homeomorfismos.
Definici´on 5. Si X tiene tambi´en una base de vecindades en 0 que son convexas (´esto no se sigue de la definici´on de e.v.t), decimos que X es localmente convexo. Un e.v.t localmente convexo se dice brevemente espacio localmente convexo (e.l.c).
Definici´on 6. Sea X un espacio vectorial y A ⊂ X absorbente convexo. Definimos pA: X → [0, ∞) por
pA(x) = ´ınf {r > 0 | x ∈ rA}
pAse llama el funcional de Minkowski
El funcional de Minkowski est´a bien definido, con rango en [0, ∞) pues A es absorbente.
Proposici´on 2. El funcional de Minkowski es una seminorma para todo A absorbente y absolutamente convexo. Demostraci´on. Hay que verificar que se cumple la definici´on de seminorma:
1. pA≥ 0 por definici´on de pA
2. Por hip´otesis A es convexo. Supongamos primero que pA(x) = pA(y) = r. Entonces, para todo > 0 tenemos
que x, y ∈ (r + ) A = A0. Como A es convexo, A0 tambi´en es convexo. Entonces 1 2x +
1 2y ∈ A
0. Por definici´on
del funcional de Minkowski tenemos pA 1 2x + 1 2y ≤ r + =1 2pA(x) + 1 2pA(y) + Pero 1 2pA(x + y) = 1 2´ınf {r > 0 | x + y ∈ rA} = ´ınf 1 2r > 0 | x + y ∈ rA = = ´ınf {r > 0 | x + y ∈ 2rA} = ´ınf r > 0 | x + y 2 ∈ rA = pA 1 2x + 1 2y . Por lo tanto, para todo > 0
pA(x + y) ≤ pA(x) + pA(y) +
de donde pA(x + y) ≤ pA(x) + pA(y). El caso general se obtiene a partir de una modificaci´on de lo anterior.
3. El que A sea balanceado implica que
λx ∈ rX ⇔ x ∈ r |λ|X Luego pA(λx) = ´ınf {r > 0 | λx ∈ rX} = ´ınf |λ| r |λ| > 0 | x ∈ r |λ|X = |λ| pA(x)
Haciendo una modificaci´on a la prueba de la proposici´on 2, obtenemos el siguente resultado. Corolario 1. Si A es absorbente y convexa, entonces para todos x, y ∈ X, λ > 0
pA(x + y) ≤ pA(x) + pA(y)
pA(λx) = λpA(x)
Notemos que 0 ∈ A pues si x ∈ A, −x ∈ A por ser A balanceado y por ser A convexo 0 = 1/2x − 1/2x ∈ A. As´ı, por convexidad, para 0 < r < 1, x ∈ A ⇒ rx = rx + (1 − r) 0 ∈ A, por lo tanto rA ⊂ A. As´ı pA(x) < 1 ⇒ ∃r < 1
tal que x ∈ rA ⊂ A, de donde {x ∈ X | pA(x) < 1} ⊂ A ⊂ {x ∈ X | pA(x) ≤ 1}.
Lema 1. Sean X un e.v.t, A ⊂ X convexo y absorbente. Entonces 1. Si A es abierto, A = {x ∈ X : pA< 1}
2. Si A es cerrado, A = {x ∈ X : pA≤ 1}
Demostraci´on. 1. Si B = {x ∈ X : pA< 1}, de la discusi´on anterior notamos que B ⊂ A. Supongamos que A es
abierto y x ∈ A. Por la continuidad del producto por escalar existe λ > 1 tal que λx ∈ A. De ah´ı obtenemos que pA(x) ≤ 1λ < 1 y A ⊂ B.
2. Si C = {x ∈ X : pA≤ 1}, de la discusi´on anterior tenemos que A ⊂ C. Supongamos que A es cerrado y x /∈ A.
Nuevamente la continuidad del producto nos da λ < 1 tal que λx /∈ A, de donde pA(x) ≥ 1λ > 1 y C ⊂ A.
Proposici´on 3. Si p es una seminorma en X, los conjuntos {x ∈ X | pA(x) < 1} y {x ∈ X | pA(x) ≤ 1} son
absolutamente convexos y absorbentes.
Demostraci´on. S´olo haremos la prueba para A = {x ∈ X | pA(x) < 1} ya que la prueba para el otro conjunto es
an´aloga. Sean x, y ∈ A, t ∈ [0, 1]. Entonces p ((1 − t) x + ty) ≤ (1 − t) p (x)+tp (y) < 1. Por lo tanto (1 − t) x+ty ∈ A y A es convexo. A es balanceado por la homogeneidad de la seminorma. Finalmente, sea x ∈ X. Entonces existe r0 tal que p (x) < r0. Entonces, para todo r con |r| ≥ r0, x ∈ {y ∈ X | p (y) < |r|} = {y ∈ X | p (y/ |r|) < 1} =
{|r| y ∈ X | p (y) < 1} = |r| {y ∈ X | p (y) < 1} = |r| A = rA. De aqu´ı A es absorbente.
Definici´on 7. Un par dual es una terna (X, Y, h, i) que consiste de dos e.v.t X, Y sobre el mismo campo K(= R o C) y una forma bilineal h, i : X × Y → K que satisfacen:
1. hx, yi = 0 para todo x ∈ X implica que y = 0. 2. hx, yi = 0 para todo y ∈ Y implica que x = 0.
Proposici´on 4. Un ejemplo de un par dual es un e.l.c X real junto con su espacio dual X∗ y la forma bilineal can´onica en X × X∗ definida por hx, x∗i = x∗(x).
Demostraci´on. Es facil ver que la parte 1 de la definici´on es cierta. Para ver que se cumple 2, dado x ∈ X\ {0}, definimos x∗en {kx : k ∈ R} por x∗(kx) = k. Claramente x∗ es lineal y continuo. Por el teorema de Hahn-Banach, podemos extender x∗ continuamente a todo X. Entonces x∗∈ X∗y hx, x∗i = 1 6= 0.
A continuaci´on definiremos unas topolog´ıas en un par dual X, Y respecto a las cuales X y Y ser´an Hausdorff y localmente convexos. C´omo las traslaciones son homeomorfismos, ´estas topolog´ıas quedaran determinadas por completo una vez que hayamos dado una base de vecindades para un punto arbitrario x ∈ X y y ∈ Y .
Definici´on 8. Sean (X, Y, hi) un par dual de espacios vectoriales topol´ogicos. Definimos σ (X, Y ) como la topolog´ıa que tiene como base local de un x0∈ X a los conjuntos de la forma
V (x0; y1, . . . , yn; ) := {x ∈ X | |hx0− x, yii| < , i = 1, 2, . . . , n} (2)
con n ∈ N, y1, . . . , yn ∈ Y y > 0 arbitrario. Definimos tambi´en σ (Y, X) como la topolog´ıa que tiene como base
local de un y0∈ Y a los conjuntos de la forma
V (y0; x1, . . . , xn; ) := {y ∈ Y | |hxi, y0− yi| < , i = 1, 2, . . . , n} (3)
En el caso particular donde Y = X∗, σ (X, X∗) y σ (X, X∗) se llaman topolog´ıa d´ebil en X y topolog´ıa d´ebil* en X∗respectivamente. En ´este caso, si τ es la topolog´ıa en X, entonces σ (X, X∗) ⊂ τ .
Antes de continuar, conviene recordar un resultado acerca de espacios vectoriales reales y complejos.
Proposici´on 5. Sea E un espacio vectorial sobre K. Y es un subespacio de codimensi´on 1 de E si y s´olo si existe una funci´on lineal f : E → K, f 6= 0 con kerf = Y .
Demostraci´on. Sea f : E → K lineal con f 6= 0, y x0 ∈ E con f (x0) 6= 0. Sea F el subespacio vectorial de E
generado por x0y sea Y = kerf . Probaremos que E = F ⊗ Y . Claramente Y ∩ F = ∅ y dado x ∈ E, tenemos que
x = f (x) f (x0) x0+ x − f (x) f (x0) x0
y es evidente que el primer t´ermino pertenece a F y el segundo a Y .
Reciprocamente, si Y es un subespacio de E de codimensi´on 1, sea F un subespacio de dimensi´on 1 de E tal que E = Y ⊗ F . Como F tiene dimensi´on 1 existe x0que lo genera y entonces todo elemento en E se puede representar
de la forma y + λx0 con y ∈ Y . Por lo tanto, si definimos f : E → K por f (y + λx0) = λ, claramente f es lineal y
obtenemos que kerf = Y .
Definici´on 9. M ⊂ X es un hiperplano de un espacio vectorial X si existen un subespacio Y de codimensi´on uno en X y un elemento x ∈ X tales que M = x + Y .
Como por la proposici´on 5 Y es un subespacio de codimensi´on uno en un espacio vectorial X sobre K si y s´olo si existe una funci´on lineal f : X → K tal que Y = kerf , tenemos que H es un hiperplano en X si y s´olo si existen una funci´on lineal f : X → K y λ ∈ K tales que
H = {x ∈ X : f (x) = λ} Observemos que si 0 ∈ H, entonces λ = 0.
Proposici´on 6. Sea X un e.v.t real, x0 ∈ X y A ⊂ X un conjunto abierto y convexo no vac´ıo tal que x0 ∈ A./
Entonces existe un hiperplano H de X tal que x0∈ H y H ∩ A = ∅.
Demostraci´on. Haciendo una traslaci´on si es necesario, podemos suponer que 0 ∈ A. Por el corolario 1, pA es
subaditiva y pA(λx) = λpA(x) si λ > 0. Adem´as, por el lema 1
A = {x ∈ X : pA(x) < 1}
y como x0∈ A/
pA(x0) ≥ 1.
Sea Y = [x0] y f : Y → R con
f (λx0) = λpA(x0) .
Entonces si λ ≥ 0, f (λx0) = pA(λx0) y si λ < 0, usando pA(x0) ≥ 1 obtenemos
f (λx0) = pA(λx0) ≤ λ < 0 ≤ pA(λx0) .
Consecuentemente para toda y ∈ Y , f (y) ≤ pA(y). Por el teorema de Hahn-Banach existe una extensi´on lineal de
f , ef : X → R con ef ≤ pA.
Sea
H =nx ∈ X : ef (x) = pA(x0)
o . Entonces H es un hiperplano que contiene a x0 y es ajeno a A.
Teorema 1. (Hahn-Banach geom´etrico real)Sea X un e.l.t sobre R y A y B subconjuntos convexos no vaci´os de X con A ∩ B = ∅. Entonces
1. Si A es abierto, existe un hiperplano H que separa a A yB, es decir existen f : X → R lineal y continua y α ∈ R, tales que para toda a ∈ A, b ∈ B
f (a) < α ≥ f (b) y H = {x ∈ X : f (x) = α}.
2. Si A y B son ambos abiertos, la separaci´on es estricta, es decir existen f : X → R lineal y continua y α ∈ R, tales que para toda a ∈ A, b ∈ B
f (a) < α < f (b)
3. Si X es localmente convexo, A es compacto y B es cerrado, A y B se pueden separar fuertemente, es decir existen f : X → R lineal y continua y α, β ∈ R, tales que para toda a ∈ A y b ∈ B
f (a) < α < β < f (b)
Demostraci´on. 1. Como B − A = {b − a : a ∈ A, b ∈ B} es un conjunto abierto, convexo, que no contiene a 0, por la proposici´on 6 existe un hiperplano H tal que 0 ∈ H y H ∩ (B − A) = ∅. Entonces existe f : X → R lineal continua tal que
H = {x : f (x) = 0}
Por lo tanto f (b − a) 6= 0 para toda a ∈ A y toda b ∈ B. Supongamos que existen c1, c2 ∈ B − A tales que
f (c1) > 0 y f (c2) < 0 y sea
λ = −f (c2) f (c1) − f (c2)
. Entonces f (λc1+ (1 − λ) c2) = 0 y como B − A es convexo,
λc1+ (1 − λc2) ∈ B − A,
lo cual es una contradicci´on. Por lo tanto podemos suponer que f (b − a) > 0, o equivalentemente que f (b) > f (a) para toda a ∈ A, b ∈ B. Como A es convexo y abierto y toda funcional lineal es abierta (se deja al lector verificar ´este hecho), f (A) es un intervalo abierto en R. Entonces si a ∈ A, f (a) < sup {f (x) : x ∈ A} = α, es decir, para toda a ∈ A, b ∈ B,
f (a) < α ≤ f (b) .
2. Supongamos ahora que A y B son abiertos. Entonces f (B) tambi´en es un intervalo abierto en R y por ende si α es como en 1,
f (a) < α < f (b) (4)
para toda a ∈ A, b ∈ B.
3. Supongamos que X es localmente convexo, A es compacto y B cerrado. Entonces existe una vecindad U de 0 tal que (A + U ) ∩ (B + U ) = ∅ (para una demostraci´on de este hecho, ver [2]). Como X es localmente convexo, podemos suponer que U es convexa. Entonces A + U y B + U son conjuntos abiertos y convexos y aplicando la parte 2, sabemos que existe f lineal t continua tal que f (A + U ) y f (B + U ) son intervalos abiertos ajenos. Como adem´as f (A) es compacto, es un intervalo cerrado y acotado contenido en f (A + U ) y de ah´ı tenemos el resultado deseado.
Enunciaremos ahora el teorema anterior en el caso de que X es un espacio vectorial complejo.
Corolario 2. (Hahn-Banach geom´etrico complejo)Sea X un e.l.t sobre C y A y B subconjuntos convexos no vaci´os de X con A ∩ B = ∅. Entonces
1. Si A es abierto, existen F : X → C lineal y continua y α ∈ C, tales que para toda a ∈ A, b ∈ B ReF (a) < α ≥ ReF (b) .
2. Si A y B son ambos abiertos, existen F : X → C lineal y continua y α ∈ C, tales que para toda a ∈ A, b ∈ B ReF (a) < α < ReF (b)
3. Si X es localmente convexo, A es compacto y B es cerrado, existen F : X → C lineal y continua y α, β ∈ C, tales que para toda a ∈ A y b ∈ B
Definici´on 10. Sea X un espacio vectorial sobre K y Y un subespacio de X0(= el espacio vectorial de todas las funcionales lineales, no necesariamente continuas). Si A ⊂ X, la polar de A respecto a Y se define por
Ao= {f ∈ Y : |hf, xi| ≤ 1, ∀x ∈ A} . Si B ⊂ Y , la prepolar de B se define por
oB = {x ∈ X : |hf, xi| ≤ 1, ∀f ∈ B} .
Teorema 2. (de la bipolar) Sean X espacio vectorial, Y un subespacio de X0 y consideremos en X la topolog´ıa σ (X, Y ). Si A ⊂ X, entonces oAo es la cerradura de la envolvente absolutamente convexa de A. Similarmente, si
en Y consideramos la topolog´ıa σ (Y, X) y B ⊂ Y , entonces oBo es la cerradura de la envolvente absolutamente
convexa de B.
Demostraci´on. Primero probaremos queoB es absolutamente convexo y σ (X, Y )-cerrado. De la definici´on tenemos queoB =T {o{f } : f ∈ B}, por lo tanto es suficiente probar la afirmaci´on cuando B = {f }. En ´este caso
o
B = {x ∈ X : |f (x)| ≤ 1} y este conjunto es evidentemente absolutamente convexo y σ (X, Y )-cerrado.
Ahora denotamos por C a la cerradura de la envolvente absolutamente convexa de A. Por lo anterior obtenemos queoAoes cerrado y absolutamente convexo, por lo cual C ⊂oAo. Para probar la otra contenci´on, supongamos que
x0∈ C. Entonces, por el teorema de Hahn Banach geom´etrio, existen f ∈ Y y α ∈ R tales que para toda x ∈ C
Re hf, xi < α < Re hf, x0i .
En particular, como 0 ∈ C, 0 = Re hf, 0i < α. Por lo tanto si f1= α1f , tenemos que para toda x ∈ C
Re hf1, xi < 1 < Re hf1, x0i . (5)
Como C es balanceado, si x ∈ A, hf1, xi 6= 0 y eiθ es tal que
1 = e iθhf 1, xi |hf1, xi| = f1, e iθx |hf1, eiθxi| ,
entonces eiθx ∈ C y por (2)
|hf1, xi| =
f1, eiθx
= Ref1, eiθx < 1.
Por lo tanto f1 ∈ Ao y por ende, de la segunda desigualdad en (2) se sigue que x0∈/ o
Ao. Hemos probado as´ı que
oAo⊂ C.
La segunda parte del teorema se prueba de manera an´aloga. Ahora ya podemos probar el siguente teorema.
Teorema 3. (de Goldstine) Para todo espacio normado X, πBX es σ (X∗∗, X∗)-densa en BX∗∗, donde π : X →
X∗∗ denota la identificaci´on can´onica. Demostraci´on. Notemos primero que (oπB
X)o= BX∗∗. Entonces, como πBXes absolutamente convexa, el resultado
se sigue del teorema de la bipolar tomando Y = X∗.
Volvemos otra vez a las topolog´ıas que definimos anteriormente.
Proposici´on 7. X y Y son Hausdorff y localmente convexos con las topolog´ıas σ (X, Y ) y σ (X, Y ) respectivamente. Demostraci´on. Probaremos que X es Hausdorff y localmente convexo. La prueba para Y es an´aloga. Sean x1, x2∈ X
distintos. Usando (2) de la definici´on 8, elegimos y ∈ Y tal que hx1− x2, yi 6= 0 y > 0 tal que 0 < <
|hx1− x2, yi| /2. Entonces V (x1; y; ) ∩ V (x2; y; ) = ∅. Para ver que X es localmente convexo, notemos que la
vecindad V (x0; y1, . . . , yn; ) es convexa.
Demostraci´on. Denotaremos (X, σ (X, y))∗ por X∗. Para cada y ∈ Y definimos π (y) : X → K por φ (y) (x) = hx, yi
Cada φ (y) es continua en σ (X, Y ), pos lo cual φ manda Y en X∗.
M´as a´un, φ es lineal y 1-1 (por la definici´on 8), de manera que s´olo falta probar que φ es sobre. Sea x∗ ∈ X∗
arbitrario. Entonces x∗(0) = 0 y por continuidad hay una vecindad V (0; y1, . . . , yn; ) tal que |x∗| est´a acotado por
1, i.e
x ∈ X, |hx, yii| ≤ (i = 1, . . . , n) ⇒ |x∗(x)| ≤ 1.
Se sigue en particular que kerx∗⊃Tn
i=1kerφ (y). Se puede probar, usando inducci´on en n, (se deja al lector) que
x∗= λ1φ (y1) + . . . + λnφ (yn) = φ (λ1y1+ . . . + λnyn) para algunos λi ∈ K
As´ı, podemos e identificaremos Y con X∗. Ahora presentamos una caracterizaci´on de la topolog´ıa σ (X, Y ). Proposici´on 9. σ (X, Y ) es menor topolog´ıa en X tal que los elementos de Y son continuos.
Demostraci´on. Ya notamos en la proposici´on anterior que los elementos de X∗son continuos en σ (X, X∗). Rec´ıpro-camente, sea τ una topolog´ıa en X para la cual los elementos de X∗ son continuos. Sea V (x; y1, . . . , yn; ) una
vecindad b´asica arbitraria de un x ∈ X. Por hip´otesis, para todo i ∈ {1, . . . , n} existe un τ -abierto Oi tal que
x ∈ Oi y |x0− x, yi| ≤ siempre que x0 ∈ Oi. Entonces O = T n
i=1Oi es τ -abierto y x ∈ O ⊂ V (x; y1, . . . , yn; ),
probando que τ es m´as fina que σ (X, Y ).
Por la simetr´ıa de X y Y en la definici´on de par dual, es claro que se cumplen an´alogas propiedades para σ (Y, X). Basta intercambiar X y Y en todas partes.
Ahora sea X un e.l.c con topolog´ıa τ y denotemos (X, τ )∗ por X∗. Ya vimos antes que X, X∗ es un par dual (con la forma bilineal can´onica hx, x∗i = x∗(x)), de manera que σ (X, X∗) y σ (X∗, X) est´an definidas. En particular,
tenemos dos topolog´ıas en X, las cuales son τ y σ (X, X∗). Por la proposici´on 9 ambas dan lugar al mismo espacio dual, que llamamos X∗, y por la proposici´on 9, τ es m´as fina que σ (X, X∗). En general, τ es estrictamente m´as fina que σ (X, X∗). M´as adelante veremos que para espacios normados, se puede dar una condici´on necesaria y suficiente para que las dos topolog´ıas coincidan.
Probaremos un ´ultimo resultado acerca de espacios vectoriales topol´ogicos antes de concentrarnos ´unicamente en espacios normados.
Proposici´on 10. Sea (X, τ ) un (e.l.c). Si A ⊂ X es convexo, entonces A = Aσ(X,X
∗)
. En consecuencia un subconjunto convexo de X es τ -cerrado si y s´olo si es σ (X, X∗)-cerrado.
Demostraci´on. Como la cerradura de un subconjunto A es la intersecci´on de todos los cerrados que lo contienen y σ (X, X∗) ⊂ τ , tenemos que A ⊂ Aσ(X,X∗). Para ver la otra inclusi´on, sea x /∈ A. Por el teorema de Hahn Banach
geom´etrico, existen x∗∈ X∗ y α, β reales tales que
Rex∗(a) < α < β < Rex∗(x) para toda a ∈ A.
Si C = {y ∈ X : Rex∗(y) ≤ α}, entonces A ⊂ C. Como x∗ es d´ebilmente continua, C es σ (X, X∗)-continua, C es σ (X, X∗)-cerrado. Por lo tanto Aσ(X,X
∗)
⊂ C y como x /∈ C, esto implica que x /∈ Aσ(X,X
∗)
, y consecuentemente Aσ(X,X
∗)
⊂ A.
Espacios normados y de Banach
De aqu´ı en adelante nos ocuparemos solamente de espacios normados y de Banach sobre el campo K donde K son los reales o los complejos. Los espacios normados resultan ser espacios vectoriales topol´ogicos localmente convexos, por lo cual los resultados anteriores se aplican a los espacios normados.
Proposici´on 11. Si X es un espacio normado,entonces X es (e.l.c). Demostraci´on. Basta probar las siguientes tres cosas:
1. La funci´on f : X × X → X dada por f (x, y) = x + y es continua. 2. La funci´on g : K × X → X dada por g (λ, x) = λx es continua.
3. Las bolas abiertas B(p) = {x ∈ X : kx − pk < } son convexas.
Si x, y ∈ X; como para toda z1, z2∈ X
kz1+ z2− (x + y)k ≤ kz1− xk + kz2− yk
obtenemos 1. 2 es consecuencia de la desigualdad siguiente:
kαz − βxk ≤ |α| kz − xk + |α − β| kxk . Por ´ultimo, si t ∈ [0, 1] y x, y ∈ B(p), entonces
k(1 − t) x + ty − pk = k(1 − t) (x − p) + t (y − p)k ≤ |1 − t| kx − pk + |t| ky − pk < Por lo tanto (1 − t) x + ty ∈ B(p) como quer´ıamos.
Proposici´on 12. Sea X un espacio vectorial normado y X∗ su espacio dual. Entonces σ (X, X∗) coincide con la
topolog´ıa de la norma si y s´olo si dimX < ∞.
Demostraci´on. Si dimX < ∞, X es isomorfo a un Rn donde todas las normas son equivalentes, lo cual nos da la
suficiencia. Supongamos ahora que dimX = ∞ y sea V = V (0; x∗1, . . . , x∗n; ) una vecindad b´asica de 0 en σ (X, X∗).
Entonces V contiene el subespacio lineal L = Tn
i=1kerx ∗
i. Como dimX = ∞ (se deja al lector verificar ´esto),
L 6= {0} y por lo tanto no acotado (en la norma). Entonces la bola unitaria de X no puede contener a V , y asi τ es estrictamente m´as fina que σ (X, X∗).
Ahora nos volvemos a los espacios de Banach. Si X es Banach, denotamos por X∗y por X∗∗= (X∗)∗al espacio dual y bidual respectivamente. Definimos un mapeo π : X → X∗∗ como sigue (usando la notaci´on h., .i para la dualidad can´onica de los pares X, X∗ y X∗, X∗∗):
hx∗, πxi = hx, x∗i x ∈ X, x∗∈ X∗ π es adem´as una isometr´ıa y es llamada la identificaci´on can´onica de X en X∗∗. Definici´on 11. Un espacio de Banach X se llama reflexivo si π es sobre.
Proposici´on 13. Un espacio de Banach es reflexivo si y s´olo si σ (X∗, X) = σ (X∗, X∗∗). Demostraci´on. ⇒ se sigue de la definici´on de π.
Ya sabemos que las topolog´ıas localmente convexas σ (X∗, X) y σ (X∗, X∗∗) en X∗ dan lugar a duales X y X∗∗ respectivamente. Por otro lado, como σ (X∗, X) y σ (X∗, X∗∗) son iguales, sus duales son iguales. Entonces para todo x∗∗∈ X∗∗ existe un x ∈ X tal que
hx∗, x∗∗i = hx, x∗i ∀x∗∈ X∗ De aqu´ı hx, x∗i = hx∗, πxi. Esto significa precisamente que πX = X∗∗.
Ahora queremos caracterizar los espacios reflexivos por la compacidad d´ebil de sus bolas unitarias. El paso esencial es el teorema de Alaoglu.
Teorema 4. (de Alaoglu) La bola unitaria BX∗ de un espacio dual X∗ de un espacio de Banach X es d´ebil
estrella-compacta.
Demostraci´on. Para todo x ∈ X ponemos Ax= R, con la topolog´ıa usual. Consideramos el productoQx∈XAxcon
la topolog´ıa producto y denotamos sus elementos por α = (αx)x∈X. Definimos la funci´on
φ : X∗→ Y
x∈X
Ax φ (x∗) = (hx, x∗i) x∗∈ X∗. (6)
φ es un encaje (i.e inyectiva, continua y con inversa continua) para la topolog´ıa d´ebil estrella en X∗. ´Esto es consecuencia de las definiciones de σ (X∗, X) y de la topolog´ıa producto. Por lo tanto s´olo falta probar que φ (BX∗)
es compacto. Notemos que φ (BX∗) ⊂
Q
|hx, x∗i| ≤ kxk kx∗k ≤ kxk. Como Q
x∈X[− kxk , kxk] es compacto por el teorema de Tychonoff, basta probar que
φ (BX∗) es cerrado enQx∈XAx. Sean x, y ∈ X, a, b ∈ R arbitrarios y consideramos el mapa α 7→ αax+by−aαx−bαy,
α ∈Q
x∈XAx. Claramente se anula en φ (BX∗) y entonces, por continuidad en φ (BX∗) tambi´en. Como φ (BX∗) ⊂⊂
Q
x∈X[− kxk , kxk] y ´este ´ultimo conjunto es cerrado, tenemos φ (BX∗) ⊂ Q
x∈X[− kxk , kxk]. Combinando ambos
hechos concluimos que para cualquier α = (αx)x∈X∈ φ (BX∗) el mapa x 7→ αxx ∈ X es lineal continua con norma
≤ 1, por lo cual α ∈ φ (BX∗). ´Esto prueba que φ (BX∗) es cerrado.
Teorema 5. X es reflexivo si y s´olo si BX es d´ebilmente compacto.
Demostraci´on. Supongamos que X es reflexivo. Por el teorema de Alaoglu, BX∗∗es σ (X∗∗, X∗)-compacta, entonces
como πX = X∗∗, BXes σ (X, X∗)-compacta. Ahora supongamos que BXes compacta. Como un conjunto compacto
en la topolog´ıa restringida lo es tambi´en en la original, obtenemos que πBX es σ (X∗∗, X∗)-cerrado en X∗∗. Por el
teorema de Goldstine, πBX es σ (X∗∗, X∗)-densa en BX∗∗; por lo tanto concluimos que πBX = BX∗∗ y que X es
reflexivo.
Proposici´on 14. Si Y es un subespacio de un espacio de Banach X, entonces σ (Y, Y∗) = σ (X, X∗) |Y.
Demostraci´on. Observamos que Y es por s´ı mismo un espacio normado por lo cual su dual Y∗ y σ (Y, Y∗) est´an bien definidos. La igualdad de σ (Y, Y∗) y σ (X, X∗) |Y se sigue de la relaci´on Y∗ = {x∗|Y: x∗∈ X∗}, y ´esto es
consecuencia inmediata del teorema de Hahn-Banach. El teorema de Eberlein-Smulian
Antes de llegar al resultado principal de esta secci´on, el teorema de Eberlein-Smulian, haremos una discusi´on preliminar de las nociones de compacidad y compacidad secuencial. Lo que ´este teorema dice es que en todo espacio topol´ogico homeomorfo a un subconjunto de un espacio de Banach con su topolog´a inducida por la topolog´ıa d´ebil, las dos nociones de arriba coinciden.
Definici´on 12. Sea T un espacio topol´ogico Hausdorff.
1. T es compacto si y s´olo si cualquiera de las siguientes condiciones equivalentes se satisface: Toda cubierta abierta de T tiene una subcubierta finita.
Toda familia de cerrados con la propiedad de la intersecci´on finita tiene intersecci´on no vac´ıa. Toda red en T tiene una subred convergente.
2. T es secuencialmente compacto si y s´olo si
Toda sucesi´on en T tiene una subsucesi´on convergente. Para la prueba de ´estas equivalencias ver [5].
En el caso particular en el que T es un espacio m´etrico, T es compacto si y s´olo si T es secuencialmente compacto. Para una demostraci´on de ´este hecho ver [4].
Sin embargo, ´estas nociones no siempre coinciden. Sea A un conjunto no numerable y T = [0, 1]Acon la topolog´ıa producto. Denotamos los elementos de T por t = (tα)α∈A. Consideramos el subconjunto
S =t = (tα)α∈A: {α ∈ A : tα6= 0} contable .
Se puede demostrar que S es secuencialmente compacto pero no es compacto (ver [1]).
Antes de probar el teorema de Eberlein-Smulian daremos algunos lemas y resultados preliminares.
Proposici´on 15. Si X es un espacio topol´ogico Hausdorff compacto en las topolog´ıas τ y τ0, y τ , τ0son comparables, entonces τ = τ0.
Demostraci´on. Supongamos para fin de contradicci´on que τ 6= τ0. S.p.g τ ⊂ τ0. Entonces existe U ∈ τ0 tal que U /∈ τ . Luego X\U no es cerrado bajo τ . Como X es compacto, X\U no es compacto. Sea {Uα} una cubierta
abierta de X\U en τ . Como τ ⊂ τ0, tenemos U
α ∈ τ0 ∀α. Como U ∈ τ0, X\U es cerrado en τ0 y como X es
Hausdorff, compacto. Por lo tanto {Uα} tiene una subcubierta finita que cubre X\U , y ´esto contradice que X\U
no es τ -compacto. Por lo tanto τ = τ0.
Lema 2. Sea X un espacio de Banach separable. Entonces X∗ contiene un subconjunto numerable {φn}n que es
total. Es decir, si φ (x) = 0 para todo n ∈ N, entonces x = 0.
Demostraci´on. Sea {xn} una sucesi´on densa en la esfera unitaria SX de X. Usando el teorema de Hahn-Banach,
para cada n ∈ N elegimos φn ∈ X∗ tal que φn(xn) = kxnk = 1 y kφnk = 1. Ahora veremos que {φn} es total,
probando que x 6= 0 implica que existe n con φn(x) 6= 0. Sin p´erdida de generalidad podemos suponer que x ∈ SX.
Como la sucesi´on {xn} es densa en SX, existe n tal que kx − xnk < 1. Entonces
|φn(x)| ≥ |φn(xn)| − |φn(x − xn)| ≥ 1 − kφnk kx − xnk > 0
Lema 3. Sea F un subespacio lineal de X∗ de dimensi´on finita y > 0 arbitrario. Entonces existe un n´umero finito de puntos x1, . . . , xn tales que
m´ax
i=1,2,...,n|φ (xi)| > (1 − ) kφk ∀φ ∈ F \ {0}
Demostraci´on. Como F es de dimensi´on finita, SF es compacto y por lo tanto tiene una 2-red {φ1, . . . , φn}.
Ahora, para cada i = 1, 2, . . . , n elegimos un xi∈ SF tal que |φi(xi)| > −/2. Como mostraremos a continuaci´on,
´
estos xi van a funcionar. Sea φ ∈ X∗ dado. Sin p´erdida de generalidad podemos suponer que kφk = 1. Elegimos
i0∈ {1, 2, . . . , n} tales que kφ − φi0k < /2. Entonces
|φ (xi0)| ≥ |φi0(xi0)| − |(φ − φi0) (xi0)| > 1 −
2−
2 = 1 −
Lema 4. Supongamos que X∗ contiene un subconjunto total numerable y sea A ⊂ X σ (X, X∗)-compacto. Entonces σ (X, X∗) |A es metrizable.
Demostraci´on. Observamos primero que para todo φ ∈ X∗, el conjunto {φ (x) : x ∈ A} es compacto, y por lo tanto acotado en R. para cada x ∈ X definimos x ∈ X∗∗ como x (φ) = φ (x). Entonces, por lo anterior y por el principio de acotamiento uniforme, A es acotado en la norma. Sea M una cota de A. Sea {φn} ⊂ X∗ una sucesi´on total.
Podemos asumir que para todo n, se tiene kxnk = 1. Definimos ahora d : A × A → R por
d (x, y) := ∞ X n=1 |φn(x − y)| 2n
Veremos que d es una m´etrica. Primero notamos que
|φn(x − y)| ≤ |φn(x)| + |φn(y)| ≤ kφnk (kxk + kyk) ≤ 2M
Por lo tanto ∞ X n=1 |φn(x − y)| 2n ≤ ∞ X n=1 2M 2n < ∞
Por lo tanto d tiene valores reales.
1. d (x, y) ≥ 0 con igualdad ssi x = y. De la definici´on se ve claramente que d (x, y) ≥ 0 y tambi´en se tiene que x = y implica d (x, y) = 0. Supongamos que d (x, y) = 0. Entonces φn(x − y) para todo n. Como {φn} es
total, esto implica que x = y
2. d (x, y) = d (y, x) es claro de la definici´on. 3. Se cumple la desigualdad del tri´angulo:
d (x, y) = ∞ X n=1 |φn(x − y)| 2n ≤ ∞ X n=1 |φn(x − z) + φn(z − y)| 2n ≤ ∞ X n=1 |φn(x − z)| 2n + ∞ X n=1 |φn(z − y)| 2n = d (x, z)+d (z, y)
Asi d es una m´etrica. Ahora veremos que la funci´on identidad (A, σ (X, X∗) |A) → (A, d) es continua. Sea x ∈ A
y > 0 arbitrarios. Elegimos n0 ∈ N tal queP∞n=n0+12
−n+1< /2 y sea V = V x; φ 1, . . . , φn;2. Entonces, para cualquier y ∈ V ∩ A, tenemos d (x, y) = ∞ X n=1 2−n|φn(x − y)| = n0 X n=1 2−n|φn(x − y)| + ∞ X n=n0+1 2−n|φn(x − y)| < n0 X n=1 2−n 2 + ∞ X n=n0+1 2−n<
Esto prueba que la identidad es continua. Por hip´otesis A es σ (X, X∗)-compacto. Por la proposici´on 15 tenemos que la identidad es un homeomorfismo y por lo tanto σ (X, X∗) |A es metrizable.
Ahora estamos ya listos para el enunciado y la prueba del teorema de Eberlein- Smulian.
Teorema 6. Sea A un subconjunto de un espacio de Banach X. Entonces A es σ (X, X∗)-compacto si y s´olo si A es σ (X, X∗) secuencialmente compacto.
Demostraci´on. Supongamos primero que A es σ (X, X∗)-compacto y sea {xn} una sucesi´on en A. Como Y := [xn]
es separable (por definici´on) y σ (X, X∗)-cerrado (por proposici´on 10) y σ (Y, Y∗)=σ (X, X∗) |A (proposici´on 14),
el lema 4 implica que el conjunto σ (X, X∗)-compacto {xn: n ∈ N} σ(X,X∗)
es metrizable. Entonces, {xn} tiene una
sucesi´on d´ebilmente convergente a un punto de{xn : n ∈ N} σ(X,X∗)
⊂ A (la contenci´on es porque la topolog´ıa d´ebil es Hausdorff y por lo tanto A es cerrado por ser compacto).
Ahora supongamos que A es σ (X, X∗)-secuencialmente compacto. Sea φ ∈ X∗. Si tomamos una sucesi´on {φ (xn)} ⊂
φ (A), como A es secuencialmente compacto, {xn} ⊂ A tiene una subsucesi´on {xnk} que converge a un punto x ∈ A.
Como φ es continua en la topolog´ıa debil, φ (xnk) → φ (x). Por lo tanto φ (A) es secuencialmente compacto en R,
y por lo tanto acotado. Usando el teorema de Banach-Steinhaus, tenemos que A es acotado con la norma de X. Como π es una isometria, πA es acotado, de donde πAσ(X
∗∗,X∗)
es compacto por el teorema de Alaoglu. Primero probaremos que πAσ(X
∗∗,X∗)
⊂ πX. Sea x∗∗ 0 ∈ πA
σ(X∗∗,X∗)
. Para probar que x∗∗0 ∈ πX, construiremos una sucesi´on {xn} en πA de manera que su ´unico punto l´ımite es x∗∗0 . Como suponemos que A es σ (X, X∗
)-secuencialmente compacto, πA es σ (X∗∗, X∗)-secuencialmente compacto, y por lo tanto {xn} tiene una subsucesi´on
que converge a un punto x ∈ πA ⊂ X, y tendr´ıamos x∗∗0 = πx ∈ πA ⊂ πX. Elegimos una sucesi´on creciente 1 = n1< n2< . . . < nk< . . . en N, una sucesi´on {xk}∞k=1en πA y una sucesi´on {x∗n}
∞
n=1 en SX∗ de manera que se
satisfacen las siguientes condiciones:
1. m´ax {|hx∗n, x∗∗0 − xki| : n = 1, . . . , nk} < 1k (k = 1, 2, . . .)
2. m´ax {|hx∗n, x∗∗i| : nk < n ≤ nk+1} > 21kx∗∗k para todo x∗∗∈ sp {x∗∗0 , x1, . . . , xk} (k = 1, 2, . . .)
´
Esto se hace como sigue: comenzamos eligiendo arbitrariamente x∗1 ∈ SX∗. Como x∗∗0 ∈ πA
σ(X∗∗,X∗)
, existe x1∈ πA tal que |hx∗1, x∗∗0 − x1i| < 1. Usando el lema 3 podemos elegir x∗2, . . . , x∗n2 ∈ SX∗ tales que
m´ax {|hx∗n, x∗∗i| : 1 < n ≤ n2} >
1 2kx
∗∗k
para todos los x∗∗ en el subespacio de dimensi´on finita sp {x∗∗0 , x1}. As´ı 1 y 2 son v´alidas para k = 1. Supongamos
ahora que 1 = n1< n2< . . . < nk0+1, x1, . . . , xk0 ∈ πA y x
∗
1, . . . , xnk0+1 ∈ SX∗ se han elegido de manera que 1 y 2
se satisfacen para k = 1, 2, . . . , k0. Como x∗∗0 ∈ πA
σ(X∗∗,X∗)
, existe xk0+1∈ A tal que
m´ax {|hx∗n, x∗∗0 − xk0+1i| : n = 1, . . . , nk0+1} <
1 k0+ 1
Por el lema 3 podemos elegir x∗n
k0+1, . . . , xn ∗ k0+2 ∈ SX∗ tales que m´ax {|hx∗n, x∗∗i| : nk0+1< n ≤ nk0+2} > 1 2kx ∗∗k
para todo x∗∗∈ sp {x∗∗
0 , x1, . . . , xk0+1}. ´Esto completa la definici´on inductiva de las tres sucesiones.
Por ser πA σ (X∗∗, X∗)-secuencialmente compacto, {xk} tiene una subsucesi´on que converge a un x0 ∈ πA ⊂
πX. Para mostrar que x∗∗
0 = x0 observemos que, se tiene x0 ∈ sp {x1, x2, . . .} de manera que x∗∗0 − x0 ∈
sp {x∗∗
0 , x1, x2, . . .}. En particular, (2) implica que
sup {|hx∗n, x∗∗0 − x0i| : n ∈ N} ≥
1 2kx
∗∗ 0 − x0k
De aqu´ı, para ver que x∗∗0 = x0, basta probar que
hx∗ m, x∗∗0 − x0i ∀m ∈ N o equivalentemente |hx∗ m, x∗∗0 − x0i| < 2 k
siempre que nk ≥ m. Para probar la ´ultima desigualdad, fijamos m y k de manera que nk≥ m. Por la desigualdad
del tri´angulo tenemos para todo n ∈ N |hx∗
m, x∗∗0 − x0i| ≤ |hx∗m, x∗∗0 − xni| + |hx∗m, xn − x0i| (7)
Por (1), |hx∗m, x∗∗0 i| < 1 n <
1
k para todo n > k, pues m ≤ nk< nnpara todos estos n. Adem´as, como x0es un punto
l´ımite de {xk}, existe un n > k tal que |hxn− x0, x∗mi| < 1
k. Sustituyendo ´este xn en (7) obtenemos
|x∗
n, x∗∗0 − x0| <
2 k
y entonces la deseada conclusi´on x∗∗0 = x0. La construcci´on anterior muestra que πA
σ(X∗∗,X∗)
⊂ πA ⊂ πX. Claramente tambi´en se tiene πA ⊂ πAσ(X
∗∗,X∗)
. Entonces πA = πAσ(X
∗∗,X∗)
. Como πAσ(X
∗∗,X∗)
es σ (X∗∗, X∗ )-compacto y σ (X∗∗, X∗) | πX = σ πX, (πX)∗, tenemos que πA es σ πX, (πX)∗-compacto, de donde A es σ (X, X∗)-compacto, como quer´ıamos.
Es sabido que para p ∈ [1, ∞), el espacio dual de lpes lq donde 1/p + 1/q = 1 y lpes reflexivo para p > 1, pero
l1 no es reflexivo. Aunque hay otras maneras de probar que l1 no es reflexivo, aqu´ı lo probaremos utilizando los
resultados anteriores y un teorema de Schur que se enuncia a continuaci´on.
Teorema 7. En l1, una sucesi´on converge d´ebilmente si y s´olo si converge en la norma de l1.
Demostraci´on. Claramente la convergencia en la norma implica la convergencia d´ebil. Supongamos ahora que la sucesi´on xn= n x(n)m o ∞ m=1 ∈ l1
converge d´ebilmente. Sin p´erdida de generalidad podemos suponer que su l´ımite es 0. Esto significa que para toda sucesi´on c = {cn} ∞ n=1∈ l 1∗ = l∞ hc, xni = ∞ X m=1 cmx(n)m n→∞→ 0 (8)
En particular, tomando ek = {0, . . . , 0, 1, 0, . . .} ∈ l∞, resulta que
x(n)k n→∞→ 0para cada k ∈ N (9)
Supongamos que el teorema es falso. Entonces existe > 0 tal que l´ım sup
n→∞
kxnk1>
Sean ahora n1 y r1tales que
kxn1k = ∞ X m=1 x (n) m >
y ∞ X m=r1 x (n1) m < 8. (10)
Si ya elegimos n1 < n2 < . . . < nk y r1< r2< . . . < rk, escogemos nk+1 y rk+1 como sigue: Por (9) existe N tal
que si n > N y m = 1, . . . , rk, x (n) m < 8rk (11) Sea nk+1> m´ax {nk, N } tal que
xnk+1 1> (12) De (11) deducimos que rk X m=1 x (nk+1) m < 8 (13)
Sean rk+1> rk tal que
∞ X m=rk+1 x (nk+1) m < 8 (14) De (12),(13) y (14) obtenemos rk+1 X m=rk+1 x (nk+1) m > − 4 > 2 (15) Definimos c = {cm} ∞ m=1∈ l
∞como sigue: Sea r
0= 0 y supongamos que rk < m < rk+1. Sea
cm= 0 si x(nk+1) m = 0 x(mnk+1) x(mnk+1) si x(nk+1) m 6= 0
donde la barra indica conjugaci´on compleja. De lo anterior deducimos que |cm| ≤ 1 para m = 1, 2, . . . y que
rk X m=rk−1+1 cmxnmk = rk X m=rk−1+1 x (nk) m y de (8) que ∞ X m=1 cmx(nmk) → k→∞0 Pero de (15) ∞ X m=1 cmx(nmk) = rk X m=rk−1+1 cmx(nmk)+ rk−1 X m=1 cmx(nmk)+ ∞ X m=rk+1 cmx(nmk) ≥ ≥ rk X m=rk−1+1 cmx(nmk) − rk−1 X m=1 cmx(nmk) − ∞ X m=rk+1 cmx(nmk) ≥ ≥ rk X m=rk−1+1 x (nk) m − rk−1 X m=1 x (nk) m − ∞ X m=rk+1 x (nk) m ≥ 2− 2 8 = 4 lo cual es una contradicci´on.
Demostraci´on. Sea B la bola unitaria cerrada en l1. Denotemos por en a la sucesi´on cuyo n-´esimo t´ermino es 1 y
los de´as son 0. Observamos que en∈ l1para todo n y
ken− emk = 2, ∀n 6= m. (16)
Para cada x ∈ B, denotamos por Vx a la bola abierta con centro en x y radio 1. Entonces la colecci´on C =
{Vx: x ∈ B} es una cubierta abierta de B. Sea x ∈ B y supongamos que y, z ∈ Vx. Luego
kz − yk ≤ kz − xk + kx − yk < 2 (17)
Por (16), ´esto implica que hay a lo m´as un vector en, lo cual permite conlcuir que ninguna subcolecci´on finita de C
es cubierta de B, por lo que B no es compacta.
Como l1es m´etrico, B no es secuencialmente compacto (en la topolog´ıa inducida por la norma). Entonces existe una sucesi´on en B que no tiene ninguna subsucesi´on convergente a un punto de B. Por el teorema anterior, lo mismo pasa en la topolog´ıa d´ebil. Por lo tanto B no es d´ebil-secuencialmente compacto. Por Eberlein-Smulian, esto significa que B no es compacta y por el teorema 5, l1 no es reflexivo.
Referencias
[1] D. Van Dulst: Reflexive and Superreflexive Banach Spaces, Mathematisch Centrum, Amsterdam, 1978. [2] H. Fetter, B. Gamboa: Introducci´on al An´alisis Funcional y a la Geometr´ıa de Espacios de Banach, CIMAT,
M´exico, 2008.
[3] Walter Rudin: Functional Analysis, McGraw Hill, 1991.
[4] F. Galaz Fontes: Elementos de An´alisis Funcional, CIMAT, M´exico, 2006. [5] J.L. Kelley: General Topology, Van Nostrand 1955.