EL AGUA EN EL MUNDO ANDALUSÍ
Eladio Ruiz Nogales y Manuel Zurita FloresINTRODUCCIÓN:
A lo largo de la historia el agua ha cumplido un papel esencial para el hombre. Todas las culturas y las civilizaciones la han tenido como un bien básico, por lo que se desarrollaron próximas a alguna fuente, manantial o río. Así, las grandes civilizaciones surgen en las orillas de grandes ríos: Mesopotamia entre el Tigres y el Eúfrates, Egipto en el Nilo, la India en el Ganges,… Pero si hubo una civilización que la valoró más que nada, esa fue la musulmana, debido a que la gran mayoría de la población árabe procedía de diversas tribus nómadas del desierto en las que toda la vida giraba en torno a los puntos de agua: los oasis, siendo éstos los lugares de encuentro, de vida y de comercio. Para su religión el paraíso era y es el equivalente a un oasis donde se encontraban dos grandes ríos.
Con la expansión del Islam, entre los siglos VII y VIII, los árabes se extendieron hacia el norte a través del imperio Persa, Egipto y Siria, aprendiendo las técnicas de regadío y de aprovechamiento del agua, muy desarrolladas por entonces en aquellas regiones. Se convirtieron así, en herederos de una de las grandes civilizaciones, la mesopotámica, situando allí algunas de sus capitales más importantes como Damasco o Bagdad.
Cuando llegan a la Península Ibérica, la composición de las tropas que atraviesan el Estrecho de Gibraltar, es de árabes de distintas procedencias, y de bereberes del norte de África. Estos últimos, acostumbrados al Atlas, se establecieron, principalmente, en dos zonas: Sierra Morena y el Sistema Bético, aunque también lo hicieron en otros lugares de Al-Andalus. Sólo es parcialmente cierta la antigua tésis, según la cual los árabes ocuparon, fundamentalmente, las llanuras litorales y fluviales, confirmándose cada vez más la idea de que, en cuanto a la distribución geográfica, existió un verdadero mosaico étnico en los asentamientos.
La Vega de Granada y el Valle del Guadalquivir, zonas de abundante agua, fueron preferentemente ocupadas por árabes. En estas zonas de Al- Andalus, el adelanto en los sistemas de producción agrícola supuso un avance evidente sobre la agricultura anterior: la introducción de nuevos cultivos, junto con la extensión e intensificación del regadío, dio lugar a un sistema agrícola muy avanzado. Autores como T. Watson han podido hablar, incluso, de la revolución agrícola árabe.
Utilizaron tres sistemas principales de irrigación, comparables a los que existían en otros lugares del imperio islámico:
a) Acequias (Al-SAQIYA). Era el más sencillo, ya que recogía el agua de los ríos por efecto del desnivel. Era un sistema minuciosamente regulado, ya que un funcionario específico, llamado Zabacequia, administraba el sistema de riegos.
Al llegar a la Península Ibérica, los árabes eran conocedores de los sistemas de riego orientales. Reaprovecharon la infraestructura del regadío romano, ya deteriorada, ampliando e intensificando su utilización, y crearon acequias mayores, menores y brazales. Las acequias se utilizaron tanto para grandes explotaciones como para pequeños jardines o huertos.
Este sistema de riego por canales mayores y menores ya se utilizaba en la antigua Babilonia (s. VII a. C.) para regar los jardines colgantes con las aguas del Eúfrates y se extendió al imperio Persa. Posteriormente lo romanos, herederos de esa tradición, establecieron en sus provincias de la cuenca mediterránea, auténticas redes de regadíos, especialmente en Hispania.
b) Máquinas elevadoras. Que servían para extraer el agua del río o de un pozo, existiendo desde sus formas más rudimentarias hasta las más complejas norias (AL NA’URA) (con abundantes huellas en la toponimia: las Anorias, Añora, Las Noras, La Ñora), pasando por las ruedas elevadoras movidas por un animal o aceñas (AL-SANIYA). El agua se recoge por medio de unos recipientes (arcaduces o cangilones) instalados en la propia rueda. Cuando el giro alcanzaba su máxima altura, los recipientes vertían el agua en un canal, que se distribuía a las acequias. La función esencial de la alberca (del árabe ALBIRKA), era servir como depósito del agua, para regular la distribución de las acequias.
c) El QANAT, técnica iraní consistente en una canalización subterránea de agua conectada a un conjunto de pozos de succión; con una primera referencia localizada en Madrid.
Por otra parte, el agua también se utilizó, principalmente, en dos actividades más:
- Los molinos hidráulicos, que eran utilizados en la molienda de los cereales como base para la obtención de productos de primera necesidad.
- Los baños, que merecerían un estudio aparte debido a las numerosas funciones sociales que cumplían (lugar de encuentro, centro de negocios,…) y donde, precisamente, la higiénica no era la más importante.
Además de ser esencial en la agricultura y en la ganadería y de servir de bebida y baño para la población, el agua estaba omnipresente en todo tipo de jardines, fuentes, canales, surtidores, estanques, albercas,…, ya que en el mundo andalusí, los jardines tuvieron una función mucho más amplia que meramente la estética: el jardín-huerto tenía plantas aromáticas, árboles frutales,…, así, al placer de la vista y el olfato, se unía el aprovechamiento práctico para la agricultura y la investigación botánica.
El agua, por tanto, es un auténtico tesoro para el mundo islámico, llegando esa valoración del agua, origen de toda la vida, a reflejarse incluso en el Corán:
¿No veis en el agua que Alá ha hecho descender del cielo y por medio de ella, todo verdea sobre la Tierra?.
CORÁN (SURA 22, ALEYA 63)
PROPUESTA DIDÁCTICA:
Como actividad interdisciplinar se propone trabajar conjuntamente esta unidad con la titulada “La energía del agua”, del Área de Física y Química, realizada por Antonia Torres Lorente.
OBJETIVOS:
* Conocer la importancia que el agua tuvo en esta época histórica en nuestra región.
* Entender el valor de este elemento en la cultura árabe.
* Comprender los mecanismos de distribución y uso del agua utilizados por los árabes en nuestra comunidad.
METODOLOGÍA:
A. Explicación en clase, por parte del/de la profesor/a, de unas nociones históricas básicas sobre el tema, utilizando el resumen incluido en la introducción de la Unidad y algún texto, vídeo, DVD,… o cualquier otro tipo de documentación complementaria.
B. Realización de las actividades propuestas en el apartado siguiente.
C. Puesta en común de las mismas y debate en clase sobre el tema moderado por el/la profesor/a.
ACTIVIDADES:
1) Utilizando el texto contenido en la introducción como resumen histórico de la importancia del agua para los árabes y en especial para el “Mundo Andalusí”, intenta sacar de internet dibujos y esquemas de cada uno de los sistemas de riego mencionados y de los baños árabes. Intenta explicar a tus compañer@s las partes principales que los componían y como funcionaba cada uno de ellos, sirviéndote de la información localizada.
En tu búsqueda, realiza especial hincapié en localizar, dentro del Parque Natural de las Sierras de Tejeda, Almijara y Alhama, información sobre esta última localidad (Alhama de Granada). ¿Existen allí restos de algunas de las construcciones mencionadas en la introducción (norias, baños,…)?. ¿De qué vendrá en nombre de Alhama?. ¿Existen más Alhamas en toda España?. ¿Qué tendrán en común?.
2) Junto con tu profesor/a de Tecnología o Física y Química intenta realiza una maqueta sencilla de alguno de estos sistemas de riego, que te ayude a explicar su funcionamiento a tus compañeros y compañeras (ver Actividad 4 de la Unidad Didáctica: “La energía del agua”).
3) ¿Se utilizan en la actualidad algunos de estos mecanismos en tu localidad?. ¿Quedan restos de alguno de ellos?. Realiza un pequeño informe sobre este tema e intenta incluir fotos de los mismos (si existen).
4) ¿Qué opinas sobre la importancia que el mundo árabe ha dado desde antiguo al agua?. ¿Crees que actualmente le damos la misma valoración?. Realiza un pequeño debate en clase con las respuestas a estas cuestiones. 5) ¿Cuáles piensas tu que podrían ser los métodos más eficaces para ahorrar agua en la agricultura y en nuestras casas?. Puedes realizar un panel en cartulina donde incluyas tus conclusiones y que puedas colocar en clase al final de la actividad.
TEMPORALIZACIÓN:
- Una sesión para el apartado A de la metodología.
- Dos o tres sesiones más el trabajo en casa para el apartado B. - Una sesión para el apartado C.
- Una sesión final para el ejercicio de evaluación conceptual.
EVALUACIÓN:
Los métodos de evaluación utilizables podrían ser:
A. Conceptual:
* Cuestionario específico sobre el tema con diferentes tipos de preguntas (test, de respuestas corta, dibujos mudos,…).
B. Procedimental:
* Calidad de los trabajos presentados: trabajo de Internet, maquetas, dibujos, fotos, informes,…
C. Actitudinal:
* Evaluación por parte del profesor o profesora de la implicación del alumno o alumna en la actividad.