Nota para los representantes en la Junta Ejecutiva Funcionarios de contacto:
Preguntas técnicas: Envío de documentación: Alvaro Lario
Vicepresidente Adjunto
Oficial Principal de Finanzas y Contralor Principal Departamento de Operaciones Financieras Tel.: (+39) 06 5459 2403
Correo electrónico: [email protected]
Deirdre Mc Grenra Jefa
Oficina de Gobernanza Institucional y Relaciones con los Estados Miembros Tel.: (+39) 06 5459 2374
Correo electrónico: [email protected] Benjamin Powell
Director y Tesorero
División de Servicios de Tesorería Tel.: (+39) 06 5459 2251
Correo electrónico: [email protected] Jon Thorsteinsson
Tesorero Adjunto
Tel.: (+39) 06 5459 2811
Correo electrónico: [email protected]
Junta Ejecutiva — 131er período de sesiones
Roma, 7 a 9 de diciembre de 2020
Para aprobación
S
Fecha: 7 de diciembre de 2020 Distribución: Pública Original: Inglési
Índice
Acrónimos y siglas i
Resumen ii
I. Objetivos 1
II. Requerimientos de liquidez 1
III. Período de transición 2
IV. Riesgos de liquidez y definiciones 2
V. Gestión del riesgo de liquidez y el riesgo de financiación 3
VI. Presentación de informes 4
VII. Gobernanza 4
Anexos
I. Parámetros de tensión aplicados al objetivo de liquidez II. Planes de contingencia
III. Política de Liquidez de 2006
IV. Requerimientos de liquidez actuales frente a requerimientos de liquidez previstos
Acrónimos y siglas
AIF Asociación Internacional de Fomento FAfD Fondo Africano de Desarrollo
FAsD Fondo Asiático de Desarrollo ç
FIDA12 Duodécima Reposición de los Recursos del FIDA FISCO Comité Asesor en Asuntos Financieros e Inversiones FOE Fondo para Operaciones Especiales
IFI institución financiera internacional MSD Marco de Sostenibilidad de la Deuda PPME país pobre muy endeudado
RMO Oficina de Gestión del Riesgo Institucional
ii
Resumen
1. La finalidad principal de la Política de Liquidez del FIDA es cumplir con los
desembolsos de los préstamos y las donaciones pasados y futuros concedidos a los Estados Miembros sin tener que recurrir al apoyo extraordinario de los Estados Miembros. En espera de los desembolsos, los activos se invierten en la cartera de inversiones del FIDA de conformidad con la Declaración sobre la Política de
Inversiones del Fondo con el objetivo fundamental de preservar su valor y
disponibilidad. En consecuencia, con esta política el FIDA procura mantener en todo momento suficiente liquidez para afrontar las posibles perturbaciones financieras sin interrumpir los flujos de fondos a los beneficiarios.
2. La Política de Liquidez1 actualmente en vigor, que fue aprobada por la Junta
Ejecutiva en 2006, evalúa la liquidez del FIDA en función de un requerimiento mínimo de liquidez basado en previsiones del flujo de efectivo a 40 años. La Política de Liquidez de 2006 exige que el FIDA mantenga en todo momento un nivel de liquidez equivalente a por lo menos el 60 % de las salidas brutas anuales de efectivo y de otras posibles salidas que resulten necesarias realizar a causa de perturbaciones de liquidez.
3. La Política de Liquidez de 2006, introducida en un momento en el que el saldo de liquidez del FIDA era considerablemente superior al nivel actual y la obtención de préstamos no formaba parte de los recursos de financiación del Fondo, cumplió bien su propósito mientras estuvo vigente. En consecuencia, la disponibilidad de fondos era, en cierta medida, previsible. Era posible absorber cualquier variación imprevista en los regímenes de desembolso a causa de un aumento del volumen del programa de préstamos y donaciones o de la concentración de las aprobaciones del programa al comienzo del período por cuanto se disponía de un gran colchón de liquidez que superaba el requerimiento mínimo.
4. Debido a un aumento considerable de las aprobaciones y los desembolsos del programa de préstamos y donaciones, la situación operacional y financiera del FIDA ha ido cambiando gradualmente. En consecuencia, y para compensar el estancamiento de las contribuciones, el FIDA ha recurrido a una mayor obtención de préstamos (aunque de manera limitada) a fin de financiar la ejecución de un programa de trabajo más amplio y aumentar el impacto. Tras la introducción del Marco de Suficiencia del Capital como el principal instrumento de gestión del riesgo a mediano y largo plazo, la Dirección ha revisado la Política de Liquidez de 2006 para reflejar la evolución natural del marco financiero del FIDA y hacer mayor hincapié en la liquidez a más corto plazo como instrumento de planificación2.
5. En consonancia con el documento Introducción a una nueva Política de Liquidez del FIDA3, presentado a la Junta Ejecutiva en diciembre de 2019, la actualización de
esta política introduce varios cambios dirigidos a reforzar la capacidad del FIDA para proteger a los países prestatarios de las fluctuaciones en los fondos. En particular, de acuerdo con los principios de prudencia y equilibrio, se propone un umbral doble: un nuevo requerimiento mínimo de liquidez y un nivel de liquidez fijado como objetivo (en lo sucesivo, “objetivo de liquidez”).
6. El requerimiento mínimo de liquidez es un indicador de medición sencillo que se utiliza para apoyar la sostenibilidad del FIDA a corto plazo. Es el nivel de liquidez que el FIDA debe mantener en todo momento para cubrir al menos los
próximos 12 meses de desembolsos de préstamos y donaciones, así como los reembolsos de vencimientos de la deuda durante ese período, a fin de garantizar la continuidad de sus operaciones de desarrollo. El requerimiento mínimo de liquidez
1 Véase el documento EB 2006/89/R.40.
2 Como también se puso de relieve en la evaluación de la gestión de los riesgos financieros del FIDA, realizada por Alvarez & Marsal en 2018, la política vigente no resulta eficaz en cuanto a que las previsiones a 40 años no constituyen un instrumento de planificación y gestión sólido y no se ajustan a las prácticas actuales del mercado. 3 Véase el documento EB 2019/128/R.47.
iii
no depende en gran medida de la aplicación de supuestos, ya que se calcula teniendo en cuenta el saldo de liquidez actual y los desembolsos de los
siguientes 12 meses, que son ampliamente conocidos. Por tanto, es un requisito obligatorio que tiene como fin establecer un nivel fijo de liquidez que el FIDA debe mantener en todo momento para garantizar la ejecución de las intervenciones sin contratiempos.
7. De conformidad con lo dispuesto en el documento conceptual examinado en diciembre de 2019, se introduce un segundo requerimiento prudencial basado en los flujos netos del FIDA para un horizonte más amplio. El objetivo de liquidez se establece conforme a un rango de entre el 80 % y el 100 % de los futuros flujos de efectivo netos a 24 meses. Los flujos de efectivo en condiciones de tensión se calculan sobre la base de supuestos que consideran la disminución de las entradas de efectivo, como la falta de nuevos préstamos y el retraso en el pago de las contribuciones y los reembolsos de los préstamos. También se incluyen supuestos que consideran un aumento de las salidas de efectivo, como la necesidad de aumentar los desembolsos por encima de los niveles previstos o de proporcionar pequeñas cantidades de financiación anticíclica cuando los donantes y los
prestatarios no tienen acceso a financiación propia.
8. La política actualizada contiene instrumentos explícitos de planificación de liquidez y planes de contingencia, cuyo propósito es preservar, en la medida de lo posible, el cumplimiento de los compromisos pasados y futuros contraídos en el marco del programa de préstamos y donaciones durante cada ciclo de reposición, limitando la necesidad de realizar ajustes. Una sólida gobernanza de la política actualizada asegurará la rendición de cuentas y la transparencia.
9. Los nuevos requerimientos de liquidez propuestos se ajustan a los objetivos de desembolso anuales vigentes del FIDA y garantizan el cumplimiento de las metas operacionales en los casos en que el riesgo del Fondo para obtener financiación aumente en el corto plazo. Además, el objetivo de liquidez introduce un nuevo instrumento de gestión de la liquidez en consonancia con los instrumentos
utilizados por instituciones homólogas y ofrece una mayor transparencia a efectos de la planificación. Este será un instrumento esencial que permitirá evaluar la capacidad del FIDA de cumplir los compromisos pasados y futuros del programa de préstamos y donaciones durante cada ciclo de reposición.
Antecedentes y justificación
10. La reforma de la estructura financiera del FIDA, que se inició en 2018, se basa en varios elementos básicos dirigidos a reforzar la gestión del riesgo, la planificación del capital y el uso eficiente de los distintos tipos de financiación. Esos elementos son i) la base de reposición sostenible; ii) la reforma del Marco de Sostenibilidad de la Deuda (MSD), y iii) el aumento gradual del apalancamiento previsto en el Marco Integrado para la Obtención de Préstamos propuesto4. La Política de Suficiencia de
Capital5 y la versión actualizada de la Política de Liquidez son dos de los pilares
fundamentales de esta reforma.
11. La empresa consultora Alvarez & Marsal puso de relieve en la evaluación de la gestión de los riesgos financieros del FIDA, realizada en 2018, la necesidad de revisar la Política de Liquidez de 2006. También señaló su ineficacia, por cuanto evalúa el requerimiento mínimo de liquidez según previsiones del flujo de efectivo a 40 años. Ese horizonte temporal tan amplio se basa en gran medida en
supuestos y no se considera un instrumento de gestión preciso y fiable. 12. Los regímenes del flujo de efectivo ocupan un lugar central en el examen de la
Política de Liquidez, en particular con respecto al perfil de desembolso del FIDA, que ha cambiado considerablemente en los últimos años, habida cuenta de que los
4 Véase el documento IFAD12/1/R.6 (FIDA12: Orientaciones estratégicas). 5 Véase el documento EB 2019/128/R.43.
iv
desembolsos anuales prácticamente se han duplicado. Además, aunque el
programa de préstamos y donaciones del FIDA sigue vinculado principalmente a los proyectos de desarrollo, que normalmente se desembolsan a lo largo de varios años, el modelo de financiación del Fondo está evolucionando y aumentando gradualmente el nivel de apalancamiento y la diversificación de los acuerdos de toma de préstamos. El Marco Integrado para la Obtención de Préstamos propuesto busca reforzar este perfil de endeudamiento del FIDA, lo que exige una gestión más proactiva de la liquidez.
13. La introducción de la Política de Suficiencia de Capital ha fortalecido la planificación de la gestión del riesgo y el capital a mediano y largo plazo. La Política de Liquidez actualizada dejará de ser el principal instrumento de gestión del riesgo del Fondo y se centrará en el análisis más profundo de los flujos de efectivo netos a corto y mediano plazo.
14. Además, las mejores prácticas de las entidades homólogas y las metodologías de las agencias de calificación crediticia han evolucionado considerablemente durante el último decenio. La crisis financiera mundial de 2008-2009 tuvo un gran impacto en dichas prácticas y metodologías y sirvió para concienciar sobre la importancia de aumentar la resiliencia a las perturbaciones.
15. De conformidad con la Introducción a una nueva Política de Liquidez del FIDA, la actualización de la Política de Liquidez se centrará en establecer límites en plazos inferiores al plazo actual de 40 años e incorporará la aplicación de parámetros de tensión a corto plazo.
Tendencias en la liquidez del FIDA y comparación
entre instituciones homólogas
16. En las operaciones del FIDA han influido dos tendencias importantes que también inciden en la necesidad del Fondo de obtener fondos: i) el aumento de los
proyectos aprobados (programa de préstamos y donaciones), y ii) el aumento a más del doble de los desembolsos anuales del FIDA. En los últimos años, el requerimiento de liquidez actual no se ha visto afectado por esas tendencias gracias a que el FIDA gozaba de una sólida posición inicial de liquidez. A corto plazo, ello ha servido para financiar el ambicioso nivel de operaciones del Fondo, incluido el importante número de donaciones concedidas con arreglo al MSD desde 2007, lo que a su vez a conducido a una reducción de los reembolsos de
préstamos.
17. Como se muestra en el gráfico 1, cuando se aprobó la política vigente los
desembolsos anuales ascendían a unos USD 400 millones, mientras que la posición de liquidez del FIDA era seis veces mayor (USD 2 500 millones). En 2019, aunque los desembolsos anuales ascendían a USD 854 millones, la liquidez equivalía únicamente a USD 1 000 millones; por su parte, el requerimiento mínimo de liquidez actual se estimaba en USD 654 millones, por lo que no era suficiente para garantizar los desembolsos anuales. El requerimiento de liquidez vigente a la fecha ya no se adapta a la estructura actual del FIDA y, por ende, resulta necesario definir un nuevo requerimiento mínimo absoluto de liquidez que sirva de base para evitar que la liquidez del FIDA disminuya de manera continua (nivel mínimo).
v Gráfico 1
Evolución del régimen anual de desembolsos (préstamos y donaciones) con respecto a la posición de liquidez
* A título ilustrativo
18. Otro indicador que demuestra que es necesario establecer un colchón de liquidez es la evolución del tramo no desembolsado del FIDA. Como se observa en el gráfico 2, mientras que en 2006 la posición de liquidez del FIDA superaba el tramo no desembolsado aproximadamente en un 12 %, en 2019 la liquidez correspondía solo a un 17 % del tramo no desembolsado, el cual había aumentado en gran medida. Habida cuenta de esta tendencia, resulta esencial garantizar una posición fija de liquidez mínima en todo momento (conforme al nuevo requerimiento
mínimo absoluto de liquidez) y aumentar el objetivo de liquidez teniendo en cuenta el tramo no desembolsado cada vez mayor. El objetivo de liquidez propuesto está vinculado al tramo no desembolsado.
Gráfico 2
Evolución del tramo no desembolsado (préstamos y donaciones) con respecto a la posición de liquidez
* A título ilustrativo
19. La comparación con otras instituciones de financiación del desarrollo revela que el nivel de liquidez del FIDA no puede considerarse conservador. Los homólogos más similares al FIDA (como la Asociación Internacional de Fomento (AIF) o el Fondo Africano de Desarrollo (FAfD)) poseen una liquidez que duplica con creces a la del FIDA para garantizar los niveles de desembolsos anuales. Además, la posición de liquidez se sitúa en torno al 50 % de la de esas instituciones para los tramos no desembolsados. 0 500000 1000000 1500000 2000000 2500000 3000000 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017 2018 2019 Liquidity position Annual disbursementsDesembolsos anuales
0 1000000 2000000 3000000 4000000 5000000 6000000 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017 2018 2019 Liquidity position Undisbursed portion
Posición fija de liquidez prevista: nuevo requerimiento de liquidez mínima*
Posición de liquidez
Requerimiento de liquidez mínima actual*
Posición de liquidez* Requerimiento de liquidez mínima actual *
Tramo no desembolsado Posición de liquidez
vi Gráfico 3
Posición de liquidez en comparación con los homólogos seleccionados (cifras aproximadas)
20. Los coeficientes de liquidez publicados por Standard & Poor's para las instituciones de financiación del desarrollo mundiales y regionales ofrecen un método que
permite concluir que la liquidez actual del FIDA no es suficientemente conservadora ni se ajusta a la de las instituciones homólogas.
Cuadro 1 Coeficientes de liquidez (2018)7 AIF Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento FAfD8 Banco Africano de Desarrollo Banco de Desarrollo de América Latina FIDA - 20199
Liquidez a 1 año (informe
de S&P) 2,60 1,20 1,37 1,50 2,20 0,94
Activos líquidos/activos
totales 17% 29 %* 17,6% 37% 33% 11%
*Incremento de un 11 % con respecto al año anterior debido al aumento de capital.
Objetivo, principios y resumen de los principales
cambios
21. El objetivo general de la actualización de la política es aumentar la capacidad del FIDA para mantener una posición de liquidez sólida y proteger a los prestatarios y donantes, en la medida de lo posible, de cualquier perturbación de liquidez que el FIDA pueda afrontar durante un ciclo de reposición determinado.
22. En su calidad de institución de financiación del desarrollo, el FIDA debería contar con suficiente capacidad para proporcionar a sus Estados Miembros recursos cuando más lo necesiten y estar preparado para desempeñar una función
anticíclica. La posibilidad de respaldar a sus beneficiarios no debería verse alterada por las recesiones económicas regionales o mundiales. De hecho, el FIDA debería ser capaz de desplegar más recursos en esas circunstancias.
23. La política actualizada se basa en dos principios: la prudencia y el equilibrio.
Prudencia. Para cubrir las obligaciones inmediatas con un vencimiento
a 12 meses, el FIDA solo debería tener que recurrir al saldo de liquidez disponible. No debería realizar ningún ajuste no previsto en un horizonte temporal de 12 meses, más bien debería poder mantener una posición fija de liquidez que cumpla el requerimiento mínimo absoluto a fin de evitar que se produzcan disrupciones en las operaciones.
6 El denominador de cada coeficiente es la suma de todo el pasivo a 12 meses, mientras que el numerador corresponde a la suma de todo el activo descontado por riesgo crediticio o riesgo de liquidez.
7 Cifras efectivas frente a las cifras establecidas en las respectivas políticas de liquidez. 8 Estimación propia del FIDA.
0 0.5 1 1.5 2 2.5
IFAD IDA AfDF
Posición de liquidez respecto de los desembolsos anuales AIF FIDA 0 0.2 0.4 0.6 IFAD IDA AfDF
Posición de liquidez respecto del tramo no desembolsado
FAfD AIFAIF
FIDA FAfD
vii
Equilibrio. En un horizonte más amplio, la política tiene por objeto lograr un equilibrio adecuado entre el nivel necesario de liquidez y la maximización del apoyo y el flujo de fondos para las operaciones. Al incorporar las entradas de efectivo en la evaluación de la liquidez, este nuevo instrumento permite a la Dirección y los Estados Miembros evaluar y supervisar la capacidad del FIDA de asumir compromisos de financiación.
24. Los principales cambios en la actualización de esta política refuerzan los dos principios mencionados.
Horizonte temporal. La política incorporará un horizonte temporal a corto
plazo. El principio general es que el FIDA disponga de suficiente liquidez para cumplir con sus obligaciones sin tener que solicitar cobros suplementarios, ni siquiera en condiciones de tensión.
Límites. En la política se proponen dos límites complementarios:
Requerimiento mínimo de liquidez. El requerimiento mínimo absoluto
de liquidez es un indicador de medición sencillo que sirve de base para velar por la capacidad de financiación y la sostenibilidad financiera del FIDA en el corto plazo. Este requerimiento establece el nivel de liquidez que el FIDA debe mantener en cualquier momento para cumplir con los desembolsos de los siguientes 12 meses correspondientes a los
préstamos y las donaciones y los reembolsos de la deuda previstos con miras a garantizar la continuidad de sus operaciones de desarrollo.
El requerimiento mínimo de liquidez se calcula teniendo en cuenta el saldo de liquidez actual y los desembolsos de los siguientes 12 meses, que son ampliamente conocidos. Este es más prudente que el
anteriormente establecido e incluye todas las obligaciones de desembolso, no solo un porcentaje de ellas.
Objetivo de liquidez. El objetivo de liquidez es un indicador variable
que se establece en un rango de entre el 80 % y el 100 % de los flujos de efectivo netos en condiciones de tensión a 24 meses. Los flujos de efectivo netos en condiciones de tensión se calculan sobre la base de supuestos que consideran la disminución de las entradas de efectivo, como la falta de nuevos préstamos y el retraso imprevisto en el pago de las contribuciones y los reembolsos de los préstamos concedidos, o bien consideran un aumento de las salidas de efectivo, como la necesidad de aumentar los desembolsos inicialmente previstos.
El requerimiento mínimo de liquidez y el objetivo de liquidez se
complementan entre sí. Puesto que el horizonte temporal del objetivo de liquidez es el doble que el del requerimiento mínimo de liquidez y, en consecuencia, se basa en supuestos y dado que los flujos de efectivo se consideran en términos netos (es decir, salidas previstas menos entradas previstas) a los flujos de efectivo se aplican determinados parámetros de tensión para evitar su sobreestimación.
Evaluación de la cartera de activos líquidos. A diferencia de la política
anterior, para calcular el requerimiento mínimo de liquidez y el objetivo de liquidez se parte del supuesto de que los activos de la cartera de inversiones no estarán disponibles en su totalidad para realizar desembolsos en situaciones de tensión. Esto se debe a que puede resultar difícil vender determinados instrumentos financieros o a que su precio en el mercado pueda disminuir. Para establecer el nivel de liquidez, actualmente el valor de la cartera de inversiones del FIDA se calcula a un valor inferior al valor de mercado en un momento determinado9.
9 En la composición de la cartera actual, las inversiones se reducirían mediante la aplicación de un recorte de valoración (descuento) del 20 % (es decir, los activos líquidos se calcularían al 80 % de su valor de mercado actual).
viii
Planes de contingencia. En la actualización de la política se establecen
planes de contingencia para la gestión de crisis de liquidez. Esos planes ofrecen orientaciones claras sobre las responsabilidades y las medidas que habría que adoptar si se produjera una crisis de liquidez.
Cuadro 2
Principales cambios propuestos en la política Elemento de la
política Política vigente Cambio propuesto
Horizonte
temporal 40 años
12 meses para el requerimiento mínimo de liquidez
24 meses para objetivo de liquidez
Límite(s)
Requerimiento mínimo de liquidez: 60 % del total de las salidas de efectivo anuales brutas y otras posibles necesidades adicionales debido a perturbaciones de liquidez
Requerimiento mínimo de liquidez: 100 % de los desembolsos de préstamos y donaciones, y reembolsos de la deuda previstos
Objetivo de liquidez: Entre el 80 % y el 100 % de los flujos de efectivo netos en condiciones de tensión a 24 meses
Evaluación de la cartera de activos líquidos
Solo activos muy líquidos (es decir, activos que pueden convertirse en efectivo rápidamente sin pérdidas significativas)
Recorte de valoración aplicado a la cartera de inversiones
Planes de
contingencia n. d.
Medidas que no se aplican a los proyectos y medidas que se aplican a los proyectos
Impacto previsto y plan de aplicación
25. Al comparar los desembolsos del FIDA y el saldo actual de préstamos no
desembolsados con los de instituciones similares, el nuevo requerimiento mínimo de liquidez se considera relativamente bajo porque corresponde aproximadamente a 1 año de desembolsos de préstamos y donaciones, mientras que en otras
instituciones de financiación del desarrollo equivale a más de 2 años de
desembolsos. En el FIDA la liquidez representa entre el 15 % y el 20 % del tramo no desembolsado y en otras instituciones de financiación del desarrollo equivale al 50 %.
26. Si se compara la liquidez del FIDA con la de sus homólogos, el nuevo
requerimiento mínimo de liquidez seguiría siendo relativamente bajo. No obstante, sí serviría para que la estructura financiera del FIDA se acerque más a las de otras instituciones de financiación del desarrollo. Aunque el requerimiento mínimo de liquidez vigente permitiría que el coeficiente mencionado de activos líquidos sobre activos totales disminuyera al 7 %, la actualización tiene en cuenta, entre otros factores, el nivel de préstamos y donaciones no desembolsados. Introduce un coeficiente de aproximadamente el 15 % de activos líquidos sobre activos totales al final de la Duodécima Reposición de los Recursos del FIDA (FIDA12).
27. Puesto que el requerimiento mínimo de liquidez es un elemento básico fundamental de la política, el FIDA debe cumplirlo en todo momento10. Por su parte, el objetivo
de liquidez propuesto exige establecer un colchón de liquidez prudente que permita al FIDA afrontar mejor las perturbaciones. Las previsiones actuales para la FIDA11 revelan que, al término de 2021, el requerimiento mínimo de liquidez se situaría en unos USD 830 millones, frente al requerimiento vigente de USD 608 millones; por su parte, el objetivo de liquidez equivaldría a USD 1 150 millones (en el anexo IV se presenta la estimación del requerimiento mínimo de liquidez y el objetivo de liquidez para la FIDA12).
10 Para evitar toda duda, el FIDA deberá cumplir el requerimiento mínimo de liquidez de la Política de Liquidez de 2006 hasta el final de la FIDA11. Al comienzo de la FIDA12, el FIDA deberá cumplir el requerimiento mínimo de liquidez de la política de liquidez de 2006 hasta el final de la FIDA11.
ix
28. La Dirección velará por que se cumpla el requerimiento mínimo de liquidez establecido en la FIDA11 a fin de evitar disrupciones durante este ciclo. No obstante, la Dirección se ha comprometido a observar el nuevo requerimiento mínimo de liquidez y comunicará cualquier incumplimiento probable o efectivo, así como los progresos realizados en la consecución del objetivo de liquidez. Para alcanzar este nuevo objetivo de liquidez será necesario adoptar un enfoque gradual apoyado por una debida planificación de los activos líquidos. La Dirección adoptará un marco sólido para asegurar que el cumplimiento del objetivo de liquidez se mantenga a mediano plazo (entre dos y cinco años) y, al mismo tiempo, gestionar los recursos internos y ajustar el plan de captación de fondos al programa de préstamos y donaciones previsto y ejecutado. Esta mejora de la planificación financiera y de liquidez complementará la planificación de capital establecida en la Política de Suficiencia de Capital. Ambas políticas constituirán los pilares de la sostenibilidad del FIDA a largo plazo.
29. Para el comienzo de la FIDA12, la Política de Liquidez actualizada sustituirá por completo la versión de 2006. La actualización propuesta ha sido concebida para velar por una buena transición y evitar que se produzcan disrupciones en el ciclo de la FIDA11. La Dirección asume el compromiso de cumplir el nuevo requerimiento mínimo de liquidez y comenzará a informar a la Junta Ejecutiva de su cumplimiento y los progresos realizados para alcanzar el objetivo de liquidez.
30. La Política de Liquidez actualizada sentará las bases para determinar los recursos disponibles para compromisos en el marco de la FIDA12. El nuevo requerimiento mínimo de liquidez, que definirá la capacidad de financiación del FIDA, deberá mantenerse en todo momento por cuanto es el elemento fundamental que permite prever la capacidad del Fondo de asumir compromisos de financiación y garantizar la ejecución del programa de préstamos y donaciones previsto en cada ciclo de reposición.
31. La planificación del FIDA deberá basarse en el cumplimiento del requerimiento mínimo de liquidez y el objetivo de liquidez, ambos umbrales se comunicarán en el tablero de riesgos institucionales. Ante la posibilidad de que se incumpla el nuevo requerimiento mínimo de liquidez incluso con la aplicación de medidas preventivas, deberían adoptarse medidas estrictas tanto directamente relacionadas con los proyectos como no relacionadas con los proyectos, reforzadas a su vez por otras medidas de apoyo externo. De materializarse una hipótesis adversa, se deberán actualizar las previsiones. Si las nuevas previsiones indican que no se cumplirá el objetivo de liquidez, se adoptarán medidas que no afecten directamente a los proyectos. De no alcanzarse el objetivo de liquidez, esas medidas podrán reforzarse con otras medidas menos severas aplicadas directamente a los
proyectos. Este plan de acción de mitigación se presentará a los Estados Miembros en el siguiente período de sesiones de la Junta Ejecutiva, junto con el aviso sobre el incumplimiento, a fin de definir y acordar un nuevo objetivo de liquidez teniendo en cuenta el contexto operacional y financiero del momento.
Conclusiones y próximas medidas
32. En esta estructura de dos niveles se establece, por un lado, un límite mínimo (el requerimiento mínimo de liquidez), que es estable y se basa en principios sencillos y, por otro, un indicador más exacto (el objetivo de liquidez) que puede variar en función del nivel de las contribuciones y las reposiciones, pero que también es un colchón para respaldar a los prestatarios en momentos de crisis.
33. En esta nueva versión de la política, el FIDA considera que las inversiones tienen un valor de liquidez más bajo y, en cierta medida, hace hincapié en el aumento de los desembolsos y el objetivo de afrontar las perturbaciones y desempeñar una función anticíclica con miras a cumplir mejor su mandato. Por tanto, es lógico que los nuevos requerimientos de liquidez sean más exigentes que los establecidos en la política vigente.
x
34. Los límites propuestos en la actualización de la política no son conservadores en comparación con los objetivos y los regímenes de flujo de efectivo actualmente vigentes en el FIDA, y en instituciones homólogas. Resulta necesario establecer un equilibrio natural entre, por una parte, los desembolsos y el nivel eficiente de ejecución y, por otra, un nivel de liquidez que permita a la institución mantener su solvencia crediticia y evitar problemas de financiación y liquidez.
35. Habida cuenta de la actual posición de liquidez del FIDA y la incertidumbre mundial imperante, se recomienda que la aplicación de la Política de Liquidez se realice de manera gradual a fin de establecer un colchón de liquidez y mantener en la FIDA11 la correspondiente liquidez actual exigida, lo que ayudará a evitar disrupciones importantes en el programa de préstamos y donaciones previsto y cumplir con el nuevo requerimiento mínimo de liquidez durante el resto de la FIDA11.
1
Política de Liquidez del FIDA
I.
Objetivos
1. El riesgo de liquidez es la posibilidad de que se produzcan pérdidas como
consecuencia de la incapacidad de satisfacer las necesidades de flujo de efectivo de manera oportuna. El principal propósito de la gestión de la liquidez es que el FIDA disponga de suficientes recursos líquidos para poder satisfacer todas las
necesidades probables de efectivo relacionadas con las obligaciones normales y previsibles, y hacerlo sin tener que recurrir a los Estados Miembros para obtener fondos adicionales de manera imprevista, ni ante supuestos de tensión.
2. El objetivo de la Política de Liquidez es respaldar el mandato de desarrollo del FIDA promoviendo la sostenibilidad a largo plazo y la capacidad de desempeñar una función anticíclica. Para ello, se vela por que el FIDA pueda cumplir con sus obligaciones de pago relativas al desembolso de préstamos y donaciones y el servicio de su deuda. En la Política de Liquidez se exponen los riesgos de liquidez que afronta el FIDA, así como la manera en que se procura minimizarlos o
gestionarlos, así como los principios que se utilizan para determinar los niveles de liquidez necesaria.La Política de Liquidez se ha basado en lo siguiente, o está relacionada con ello:
i) Marco de Gestión del Activo y el Pasivo del FIDA; ii) Declaración sobre la Política de Inversiones del FIDA;
iii) Mejores prácticas de las instituciones financieras internacionales (IFI) homólogas, y
iv) Metodologías de las agencias de calificación crediticia.
II.
Requerimientos de liquidez
4. La política se basa en dos indicadores complementarios:
i) El requerimiento mínimo de liquidez, un umbral obligatorio, que se define como los 12 meses siguientes de desembolsos de préstamos y donaciones y reembolsos de la deuda previstos.
El cumplimiento de este nivel mínimo de liquidez permite al FIDA satisfacer sus necesidades fijas de liquidez para cumplir sus obligaciones inmediatas, en concreto, sus obligaciones de desembolso, y es un indicador básico de los resultados del mandato del Fondo.
Este límite constituye un elemento fundamental de la Política de Liquidez que garantiza que se mantenga un nivel mínimo en todo momento y que el FIDA pueda cumplir su mandato de desarrollo sin tener que recurrir al apoyo
extraordinario de los Estados Miembros. Además, sirve como punto de partida para mantener la capacidad de financiación del FIDA al nivel exigido cada año.
ii) El nivel de liquidez fijado como objetivo es el rango de liquidez que debe mantenerse para establecer las necesidades futuras calculando los flujos de efectivo previstos a partir de supuestos de tensión. Este objetivo de liquidez se define en un rango de entre el 80 % y el 100 % de los flujos de efectivo netos en condiciones de tensión a 24 meses, como se indica en el anexo I.
Recomendación de aprobación
Se invita a la Junta Ejecutiva a que apruebe la Política de Liquidez actualizada que figura en el presente documento.
2
Al incorporar las entradas de efectivo en la evaluación de la liquidez, este nuevo instrumento permite a la Dirección y los Estados Miembros evaluar y supervisar la capacidad del FIDA de asumir compromisos de financiación durante cada ciclo de reposición.
El objetivo de liquidez sirve de principal instrumento de referencia para prever los flujos de efectivo de cada ciclo de reposición, así como para definir las revisiones que puedan requerirse cada año. Además, es
fundamental para evaluar la evolución de la capacidad de financiación del FIDA, según se establece en la determinación de los recursos disponibles para compromisos.
5. En el anexo I constan los parámetros de tensión empleados para determinar los flujos de efectivo y los valores de los activos.
III.
Período de transición
6. Para evitar posibles disrupciones en la ejecución del programa de trabajo de la FIDA11, se continuarán aplicando las disposiciones de la Política de Liquidez de 2006 (que se detalla en el anexo III) hasta el final de la FIDA11. Sin perjuicio de lo anterior, la Dirección asume el compromiso de cumplir el nuevo
requerimiento mínimo de liquidez que se establece en la versión actualizada de esta política e informar de todo posible incumplimiento, así como de los progresos realizados para alcanzar el logro del objetivo de liquidez. Para el comienzo de la FIDA12, las disposiciones de la nueva Política de Liquidez sustituirán por
completo las disposiciones recogidas en el anexo III.
7. Además, durante los próximos años la Dirección revaluará periódicamente la actualización de la política con el fin de que este objetivo de liquidez sea el único umbral oficial de liquidez. Esto dependerá de que se confirme la solidez de este nuevo indicador como instrumento óptimo para garantizar la sostenibilidad financiera del FIDA y ejecutar su futuro programa de préstamos y donaciones de conformidad con la evolución de los regímenes del flujo de efectivo y el perfil de financiación del Fondo.
IV.
Riesgos de liquidez y definiciones
8. El objetivo de la política es gestionar el riesgo de liquidez, es decir, el riesgo de que se produzcan pérdidas como consecuencia de la incapacidad de satisfacer las necesidades de flujo de efectivo de manera oportuna. Este riesgo se divide en dos categorías, a saber:
Riesgo de liquidez. El riesgo de que la institución no disponga de
suficientes activos líquidos para satisfacer todas las necesidades de flujo de efectivo previstas. La tenencia de activos líquidos también se ve afectada por la falta de comerciabilidad de los activos y las inversiones que no pueden venderse de inmediato en mercados secundarios a un precio razonable o por la falta de un mercado secundario.
Riesgo de financiación. El riesgo de sufrir pérdidas como consecuencia del
descalce entre los vencimientos del activo y el pasivo y de que la evolución de los costos de financiación no se ajuste a los ingresos del activo, o bien de la incapacidad de obtener fondos para financiar las operaciones del FIDA. 9. En las definiciones de riesgo se describen claramente las dos posibles vías para
subsanar los descalces en los flujos de efectivo que dan lugar a estos riesgos: i) mantener activos líquidos, o
ii) movilizar recursos externos para cubrir el déficit.
10. Durante el curso habitual de sus operaciones, el FIDA moviliza recursos externos para mantener su sostenibilidad financiera y aprovecha de manera prudente sus recursos básicos para cubrir el déficit de financiación. Sin embargo, los recursos
3
externos exigen una planificación exhaustiva y, por ende, no puede recurrirse a ellos de manera oportuna e inmediata. El propósito de los límites establecidos en la política es garantizar un volumen suficiente de activos líquidos.
11. Los conceptos empleados para cuantificar los requerimientos y los niveles de liquidez se definen de la siguiente manera:
La cartera de activos líquidos es el conjunto de activos en efectivo y líquidos disponibles que gestiona la División de Servicios de Tesorería del FIDA para cumplir las obligaciones de pago. Los recortes de valoración se aplican al valor de los títulos para calcular el grado de liquidez del activo en caso de necesitar convertirlo en efectivo y comparar la liquidez disponible con el requerimiento mínimo de liquidez y el objetivo de liquidez.
Por flujos de efectivo netos en condiciones de tensión se entiende las previsiones de flujos de efectivo (descontando nuevos préstamos previstos) calculadas sobre la base de supuestos de tensión según se definen en el anexo I.
12. El modelo operacional del FIDA logra un impacto en el desarrollo mediante
proyectos que se ejecutan con donaciones y préstamos. En el cuadro 3 figuran los tipos de flujos de efectivo.
Cuadro 3
Flujos de entrada y salida de efectivo corrientes del FIDA
13. La mayor parte de los flujos de efectivo son detallados y previsibles, en el caso de las transacciones de deuda, estas son menos detalladas, pero más previsibles. Los desembolsos relacionados con los proyectos son el componente de mayor tamaño de los flujos de efectivo del FIDA.
V.
Gestión del riesgo de liquidez y el riesgo de
financiación
14. Los activos líquidos deben mantenerse, sobre todo cuando no es posible obtener préstamos o recursos adicionales de los donantes. La finalidad de mantener las tenencias de activos líquidos es reducir el riesgo de liquidez según se define anteriormente en el presente documento. La Política de Liquidez garantiza la
disponibilidad de activos suficientes y la Declaración sobre la Política de Inversiones aborda el riesgo de liquidez limitando el riesgo crediticio de la cartera de activos líquidos.
15. El FIDA recurre a la obtención de recursos ajenos (fondos obtenidos mediante préstamo) como fuente de financiación complementaria para maximizar el impacto mediante el apalancamiento de los recursos de la institución. Las operaciones de toma de préstamos permiten subsanar los descalces en los flujos de efectivo y constituyen un instrumento adicional para aumentar los activos líquidos. Además, disminuyen la necesidad de liquidar activos y poner en marcha planes de
contingencia. La capacidad del FIDA de obtener recursos prestados está respaldada por la solvencia crediticia de la institución y el número y clase de prestamistas a los que puede recurrir. Además de diversificar las fuentes de financiación, se planifican las fechas de vencimiento de las operaciones de financiación para minimizar los riesgos conexos.
11 MSD: Marco internacional para el desarrollo en los países de ingreso más bajo, teniendo en cuenta el nivel de endeudamiento de los países.
Entradas de efectivo Salidas de efectivo
Cobro de las contribuciones de los donantes y contribuciones al MSD
Desembolsos para donaciones y pagos relacionados con el MSD11
Reembolsos de préstamos Desembolsos para préstamos Ingresos en concepto de inversiones Gastos administrativos
4
16. La planificación de la liquidez se basa en previsiones de flujos de efectivo a mediano y largo plazo para determinar el perfil de los flujos de efectivo en los horizontes temporales de 12 y 24 meses correspondientes al requerimiento mínimo de liquidez y al objetivo de liquidez. El seguimiento y la planificación a mediano y largo plazo forman parte de la responsabilidad de la División de Servicios de Tesorería de garantizar que el Fondo cumpla ambos umbrales y disponga de
suficiente liquidez. La planificación de la liquidez incluye asegurar que el plan anual de captación de fondos pueda adaptarse en caso de que los desembolsos de
préstamos y donaciones se desvíen de los planes previstos. Las previsiones a más largo plazo también respaldan el proceso de gestión del activo y el pasivo, para ajustar el plan anual de captación de fondos a los reembolsos de préstamos previstos tanto en términos de volumen como de vencimiento.
17. El proceso de planificación de la liquidez se incorpora al proceso de planificación estratégica de cada ciclo de reposición. Junto con el proceso de planificación del capital y el nivel de solvencia deseado, el proceso de planificación de la liquidez determina los recursos disponibles para compromisos.
18. La planificación de la liquidez tiene una visión continua de futuro y, de acuerdo con la frecuencia de la presentación de informes sobre los flujos de efectivo netos en condiciones de tensión, los planes de liquidez se actualizan al menos
trimestralmente, lo que permite a la Dirección reaccionar ante acontecimientos inesperados.
19. Los planes de contingencia se activan si se materializan las hipótesis imprevistas y si la liquidación de la cartera de activos líquidos y el efectivo disponible no basta para atender las futuras obligaciones de pago sin incumplir el requerimiento mínimo de liquidez. Los planes de contingencia tienen por objeto acelerar y
aumentar la entrada de flujos de efectivo y retrasar o reprogramar la salida de los futuros flujos de efectivo para que el FIDA cumpla con sus obligaciones de pago y mantenga su sostenibilidad. Los planes de contingencia se detallan en el anexo II.
VI.
Presentación de informes
20. La División de Servicios de Tesorería actualiza trimestralmente los requisitos de liquidez —el requerimiento mínimo de liquidez y el objetivo de liquidez— e informa semanalmente a la Oficina de Gestión del Riesgo Institucional sobre el nivel de liquidez disponible después de los recortes de valoración. Además, la división comunica las cifras más recientes al Comité Asesor en Asuntos Financieros e Inversiones (FISCO) (o al comité que le corresponda) y a la Junta Ejecutiva.
VII.
Gobernanza
21. La Dirección someterá a la aprobación de la Junta Ejecutiva toda revisión o actualización de esta política.
22. La División de Servicios de Tesorería tiene la responsabilidad directa de la gestión operacional de la liquidez diaria. Al respecto debe informar sin demora a la Oficina de Gestión del Riesgo Institucional y al Vicepresidente Adjunto, Oficial Principal de Finanzas y Contralor Principal encargado del Departamento de Operaciones
Financieras de cualquier incumplimiento del requerimiento mínimo de liquidez o de cualquier problema de liquidez que surja, por ejemplo, la posibilidad de que no se logre el objetivo de liquidez.
23. La Oficina de Gestión del Riesgo Institucional se encarga de supervisar y controlar el cálculo del requerimiento mínimo de liquidez y el objetivo de liquidez, así como el valor de la cartera de activos líquidos y los recortes de valoración.
24. El Oficial Jefe de Gestión del Riesgo es responsable de informar de todo incumplimiento del requerimiento mínimo de liquidez y de toda desviación significativa del objetivo de liquidez al Comité Asesor en Asuntos Financieros e Inversiones, al Presidente y al siguiente período de sesiones de la Junta Ejecutiva.
5
25. El Presidente tiene la responsabilidad de decidir qué medidas adoptar en caso de incumplimiento del requerimiento mínimo de liquidez o de desviaciones del objetivo de liquidez, y de informar sobre las medidas adoptadas o previstas en el siguiente período de sesiones de la Junta Ejecutiva.
26. El Presidente puede activar cualquier elemento de los planes de contingencia para evitar que se produzca el incumplimiento del requerimiento mínimo de liquidez o una desviación considerable e inesperada del objetivo de liquidez.
27. El Presidente tiene la responsabilidad de la supervisión y aplicación del anexo I, relativo a los parámetros de tensión para el objetivo de liquidez y los recortes de valoración de las inversiones, así como del anexo II, relativo a los planes de contingencia. Toda modificación de los anexos I y II deberá ser aprobada por el Presidente, y se informará a la Junta Ejecutiva de todo cambio importante.
6
Parámetros de tensión para determinar el objetivo de
liquidez
1. Aunque los flujos de efectivo del FIDA son relativamente detallados y previsibles, pueden ocurrir acontecimientos inesperados. El cálculo de los requerimientos de liquidez debe incorporar supuestos de tensión de modo que las obligaciones de pago puedan cumplirse incluso si las condiciones externas son adversas. 2. Para definir el objetivo de liquidez, se han formulado los siguientes supuestos:
Desembolsos. El principal objetivo de aumentar la capacidad de respuesta es
poder realizar más desembolsos en momentos de crisis. En el objetivo de liquidez, se incorporaría la capacidad de desembolsar una parte adicional de los préstamos y las donaciones no desembolsados. Actualmente, esta capacidad se ha establecido en un 5 % del saldo no desembolsado de los préstamos y las donaciones del FIDA.
Reembolsos. Los supuestos de tensión sobre los reembolsos de préstamos
incorporan un porcentaje de los reembolsos que podrían no materializarse durante el horizonte temporal de 24 meses considerado. Ese descuento se calcula sobre la base de los reembolsos de préstamos previstos de los
prestatarios con una calificación B-/B3 o inferior. Actualmente, este elemento se establece en un 10 % de esos reembolsos de préstamos.
Contribuciones previstas. Los supuestos de tensión sobre las
contribuciones por recibir incorporan un porcentaje de esas contribuciones que podrían no materializarse durante el horizonte temporal de 24 meses considerado. Ese descuento se calcula sobre la base del pago de las
contribuciones previstas de los Estados Miembros con una calificación de BBB-/Baa3 o inferior (grado especulativo). Actualmente, este elemento se
establece en un 15 % de esas contribuciones por recibir.
Obtención de préstamos. No se realizan nuevas operaciones de toma de
préstamos. Los pagos correspondientes a las operaciones existentes se abonarán según lo previsto.
Ingresos en concepto de inversiones. No se prevé la obtención de
ingresos en concepto de inversiones de activos líquidos.
Aplicación de recortes de valoración a los activos líquidos. El FIDA
emplea una metodología similar a la de las agencias de calificación crediticia y aplica recortes de valoración para reflejar el riesgo de liquidez de sus activos líquidos, lo que permite tener en cuenta la posibilidad de que no pueda
recuperarse el valor total de mercado de los títulos en un momento dado en el plazo establecido. El recorte de valoración equivale a un descuento sobre el valor de los títulos mantenidos por el FIDA en función del tipo de emisor, la calificación de la contraparte y el vencimiento. El valor de los activos líquidos tras la aplicación de los recortes de valoración, junto con el efectivo
disponible, constituye el valor de los activos líquidos del FIDA en condiciones de tensión. Los recortes de valoración se aplican para medir los activos líquidos en relación con el requerimiento mínimo de liquidez y el objetivo de liquidez.
Gastos administrativos. La tensión en los gastos administrativos se define
7
Planes de contingencia
Los planes de contingencia de toda la institución deberán basarse en el cumplimiento del requerimiento mínimo de liquidez y el objetivo de liquidez, ambos umbrales se
comunicarán en el tablero de riesgos institucionales. Ante la posibilidad de que se incumpla este requerimiento, incluso con la aplicación de medidas preventivas, deberían adoptarse
medidas estrictas tanto relacionadas con los proyectos como no relacionadas con los proyectos, reforzadas a su vez con otras medidas de apoyo externo. Si las nuevas
previsiones indican que no se cumplirá el objetivo de liquidez, deberán adoptarse las
medidas no relacionadas con los proyectos. De no alcanzarse el objetivo de liquidez, esas
medidas podrán reforzarse con otras menos severas aplicadas directamente a los proyectos. El plan de acción de mitigación se presentará a los Estados Miembros en el siguiente período de sesiones de la Junta Ejecutiva, junto con el aviso sobre el
incumplimiento, a fin de definir y acordar un nuevo objetivo de liquidez teniendo en cuenta el contexto operacional y financiero del momento.
MEDIDAS RELACIONADAS CON LOS PROYECTOS
Restricción o, en circunstancias extraordinarias, suspensión de la aprobación de donaciones.
Aplazamiento o, en circunstancias extraordinarias, interrupción de la firma o entrada en vigor de los convenios de financiación.
Aplazamiento, escalonamiento o, en circunstancias extraordinarias, suspensión del desembolso de fondos.
Restricción o, en circunstancias extraordinarias, suspensión de la ampliación de proyectos.
Restricción o, en circunstancias extraordinarias, suspensión de la reasignación de fondos no desembolsados o no asignados.
MEDIDAS NO RELACIONADAS CON LOS PROYECTOS Adecuación del plan de captación de fondos
Cuando la liquidez o las previsiones de liquidez disminuyen, el plan de captación de fondos debería ajustarse en consecuencia.
Redistribución de las inversiones en relación con las monedas, los vencimientos y las calificaciones crediticias
La División de Servicios de Tesorería puede eventualmente reducir los recortes de valoración aplicados a los activos líquidos del FIDA redistribuyendo las inversiones en títulos valores.
MEDIDAS DE APOYO EXTERNO
Las medidas de apoyo externo no están bajo el control del FIDA y, por tanto, todo apoyo externo solo puede ser voluntario. Estas medidas se incluyen con el objeto de demostrar que el FIDA puede recurrir a otras opciones para apoyar su liquidez sin depender, sin embargo, de ellas.
Reembolso anticipado de los préstamos
Se contacta a los prestatarios que ya no se consideran países de ingreso bajo para que reembolsen los préstamos.
Cobros anticipados de las contribuciones
Se contacta a los Estados Miembros para que paguen las promesas de contribución y los instrumentos de contribución antes de lo previsto.
8
Política de Liquidez de 2006
I.
Introducción
1. Durante la Consulta sobre la Séptima Reposición de los Recursos del FIDA, se dispuso que el Fondo “presentará a la Junta Ejecutiva, en diciembre de 2006, para su examen y aprobación, una política en materia de liquidez que proporcionará medios de seguimiento adecuados y asegurará que el Fondo dispone en todo momento de un nivel de liquidez adecuado” (GC 29/L.4).
2. En el presente documento, se efectuará primero un análisis y una comparación del conjunto de las obligaciones financieras y entradas de efectivo previstas durante el período 2007-2009 para, seguidamente, examinar el modo en que la liquidez es gestionada por las ventanillas de préstamos en condiciones favorables de otras instituciones financieras internacionales (IFI) importantes, como la Asociación Internacional de Fomento (AIF), el Fondo Africano de Desarrollo (FAfD), el Fondo Asiático de Desarrollo (FAsD) o el Fondo para Operaciones Especiales (FOE) del Banco Interamericano de Desarrollo. A la luz de este análisis, se tratará de
determinar un nivel de liquidez adecuado para el FIDA. Con objeto de verificar que ese nivel es suficiente, se examinarán además varios supuestos basados en la existencia, aislada o simultánea, de diversos factores de riesgo (desencadenantes de crisis de liquidez).
3. Finalmente se propondrá, sobre la base del examen arriba descrito, una política de liquidez para el período de la Séptima Reposición del FIDA.
II.
Previsiones del flujo de efectivo del FIDA durante el
período 2007-2009
4. Con arreglo a la hipótesis básica prevista para el período de la Séptima Reposición (véase el cuadro 1), el promedio de desembolsos brutos (salidas de efectivo) ascendería a USD 607 millones anuales. Dentro de esta cantidad, las entradas de efectivo cubrirían un promedio anual de USD 469 millones, aproximadamente.
9 Cuadro 1
Flujo de efectivo del FIDA, 2007-2009 Millones de dólares de los Estados Unidos
Hipótesis básica 2007 2008 2009 Total
Salidas de efectivo
Desembolsos de préstamos y donaciones (440) (442) (452) (1 334) Gastos operacionales y Servicio de Financiación de
la Elaboración de Programas (SFEP)a
(111) (117) (129) (357)
Alivio de la deuda con arreglo a la Iniciativa para la reducción de la deuda de los países pobres muy endeudados (PPME)
(44) (41) (45) (130)
Total (595) (600) (626) (1 821)
Promedio anual (607)
Entradas de efectivo
Contribuciones (utilización de contribuciones, cobros y pagos en efectivo)
199 167 199 565
Reflujos de préstamos (principal, intereses, cargos por servicios), incluidos los relacionados con la Iniciativa relativa a los PPME
205 215 228 648
Cantidad neta de ingresos por concepto de inversiones
69 65 61 195
Total 473 447 488 1 408
Promedio anual 469
Déficit de liquidez (122) (153) (138) (413)
a La cuantía correspondiente a los gastos operacionales y el SFEP para 2007 se basa en las cifras facilitadas por la Oficina de Planificación Estratégica y Presupuesto con respecto a los costos administrativos (USD 67,4 millones) y el SFEP (USD 33,8 millones), el Plan de Acción (USD 5,5 millones) y el monto de las asignaciones presupuestarias de 2006 para el programa piloto relativo a la presencia sobre el terreno y la Oficina de Evaluación. Para una descripción de los supuestos en los que se fundamenta la hipótesis básica, véase el anexo.
5. Como se observa en el cuadro 2, la cartera de inversiones del FIDA puede dividirse en tres tipos de activos diferentes, atendiendo a su facilidad para ser convertidos en efectivo en un breve período de tiempo, sin una pérdida de valor importante.
Siguiendo ese criterio, los activos más líquidos, aparte del efectivo propiamente dicho, son los instrumentos a corto plazo, como los depósitos bancarios a plazo y los valores públicos. Los valores no públicos presentan un grado de liquidez menor (por ejemplo, en lo que respecta a la facilidad para encontrar a otra parte dispuesta a efectuar la operación deseada), pero aun así pueden hacerse efectivos sin
grandes dificultades, como se comprobó en el tercer trimestre de 2006 al
completarse con éxito el ejercicio de transición relativo a la cartera de inversiones. La parte menos líquida la conforma la cartera de tenencias hasta el vencimiento, que está sujeta a restricciones contables. Conviene señalar, no obstante, que cada trimestre un 5 % de los activos que componen esta cartera llegan a vencimiento y pueden ser reinvertidos, de modo que, en caso de necesidad, son redimibles para fines de desembolso. La cartera de tenencias hasta el vencimiento genera además una corriente constante de ingresos en efectivo a través del pago de cupones.
10 Cuadro 2
Cartera de inversiones del FIDA, 2006-2009 Millones de dólares de los Estados Unidos
Hipótesis básica 2006 2007 2008 2009
Saldo de apertura 2 348 2 371 2 249 2 096
Déficit de liquidez 23 (122) (153) (138)
Saldo al cierre 2 371 2 249 2 096 1 958
Composición del saldo al cierreª
a) Activos muy líquidos 1 143 1 074 985 906
Instrumentos a corto plazo 130 124 115 108
Valores públicos 1 013 950 870 798
Como porcentaje del saldo al cierre 48% 48% 47% 46%
b) Activos moderadamente líquidos: valores
no públicos
828 775 711 652
Como porcentaje del saldo al cierre 35% 34% 34% 33%
c) Activos parcialmente líquidos: valores
mantenidos hasta el vencimiento
400 400 400 400
Como porcentaje del saldo al cierre 17% 18% 19% 21% a La composición del saldo al cierre se basa en la política de inversiones actualmente vigente. El saldo al cierre de cada año se arrastra al saldo de apertura del año siguiente.
6. A los efectos de este documento, el término “liquidez” se emplea para el primer tipo de activos mencionado más arriba, es decir, la parte de la cartera de inversiones que es muy líquida y puede convertirse rápidamente en efectivo, sin una pérdida de valor importante.
III.
Enfoque adoptado por otras IFI con respecto a la
liquidez
7. Gestionar la liquidez como parte de la gestión general de los recursos financieros es una práctica común entre las ventanillas de préstamos en condiciones favorables de otras IFI. La AIF, el FAfD y el FAsD aplican con respecto a la liquidez un enfoque consistente en asegurar que las necesidades de efectivo proyectadas cubran los desembolsos; este será también el punto de partida para la formulación de la política de liquidez del FIDA (véase el cuadro 3).
11 Cuadro 3
Sinopsis de las políticas de gestión de la liquidez aplicadas por otras IFI
AIF FOE FAfD FAsD
Marco general La liquidez se gestiona como parte de la política de inversiones
La liquidez se gestiona como parte del proceso de planificación de la capacidad prestataria La política de liquidez ha sido adoptada como parte de la gestión de los recursos financieros La liquidez se gestiona como parte del marco de recursos
financieros
Total USD 15 000
millones
USD 1 600 millones USD 2 800 millones USD 5 800 millones
Composición Inversión de los fondos en una amplia gama de instrumentos, incluidos valores públicos y no públicos, instrumentos de canje (swaps) y otros derivados Inversión de los fondos en una amplia gama de instrumentos, incluidos valores públicos y no públicos Inversión de los fondos en una amplia gama de instrumentos, incluidos valores públicos y no públicos Inversión de los fondos en una amplia gama de instrumentos, incluidos valores públicos y no públicos Cartera de tenencias hasta el vencimiento, como porcentaje del total
0% 0% 49% 56%
Nivel de liquidez mínima
33 % del promedio móvil trienal de los desembolsos brutos
USD 500 millones (una vez alcanzado este nivel, se suspendería la concesión de préstamos) 50 % de los desembolsos brutos proyectados para el año siguiente 20% de los desembolsos brutos proyectados para el año siguiente
Motivos por los que se establece un nivel de liquidez mínima Para atender demandas de efectivo imprevistas Para preservar la capacidad prestataria futura Para atender incrementos imprevistos en la demanda de liquidez Para atender necesidades de desembolso no cubiertas por los cobros
Nivel actual de
liquidez mínimaa
USD 2 900 millones USD 500 millones USD 1 400 millones USD 300 millones
Nivel de liquidez mínima, como porcentaje del total
19% 31% 50% 5%
a Los datos se basan en el ejercicio financiero 2005. El nivel de liquidez mínima del FAsD está relacionado con su fondo de liquidez basado en los reflujos de los préstamos. El FAsD establece un nivel de liquidez mínima aparte para otro fondo de liquidez basado en los cobros de contribuciones de los donantes para cada reposición.
IV.
Análisis de los desencadenantes de crisis de liquidez
8. Para garantizar un enfoque cuidadoso y prudente, las previsiones del flujo de efectivo del FIDA deben someterse a verificaciones adicionales, consistentes en el análisis de una serie de supuestos basados en la existencia, aislada o simultánea, de diversos factores de riesgo (denominados “desencadenantes de crisis de liquidez”).
9. El FIDA ha evaluado, dentro de su marco de gestión de activos y pasivos, los elementos de riesgo y las dificultades (comparables a los examinados por la AIF para establecer su nivel de liquidez mínima) que pueden repercutir en el flujo de efectivo y la posición de liquidez del Fondo para el período de la Séptima
Reposición. El anexo incluye información adicional sobre los principales factores de riesgo; en el cuadro 4 se describe la repercusión de esos riesgos.
12 Cuadro 4
Resumen de los principales elementos de riesgo y su impacto en la posición de liquidez del FIDA, 2007-2009
(en millones de dólares de los Estados Unidos)
Cuantía anual a) Promedio anual de desembolsos brutos (salidas de efectivo) durante 2007-2009 con
arreglo a la hipótesis básica (véase el cuadro 3)
607
b) Posibles incrementos de las necesidades debido a desencadenantes de crisis de liquidez:
121 Atrasos en los cobros 40
Aumento de los atrasos en el reembolso de los préstamos 12 Variaciones en los ingresos en concepto de inversiones debido al valor sujeto a riesgo 69
c) Total a) + b) 728
10. Se considera muy poco probable que estos desencadenantes de crisis de liquidez se produzcan en forma simultánea. Dicho esto, la aplicación de un enfoque cuidadoso y prudente está ampliamente aceptada como una práctica común y es empleada por otras IFI (véase el cuadro 3). Conviene, pues, que el FIDA incorpore en el proceso de formulación de su política de liquidez un enfoque prudente, como el arriba descrito.
V.
Política de liquidez propuesta
11. Con arreglo a la hipótesis básica prevista para el período de la Séptima Reposición (véase el cuadro 1), el promedio de desembolsos brutos (salidas de efectivo) ascendería a USD 607 millones anuales. Dentro de esta cantidad, las entradas de efectivo cubrirían un promedio anual de USD 469 millones, aproximadamente. Los posibles incrementos de las necesidades de efectivo debido a desencadenantes de crisis de liquidez (véase el cuadro 4) ascenderían a USD 121 millones. El nivel de liquidez del FIDA debe ser suficientemente elevado para garantizar que el Fondo pueda atender sus obligaciones, incluso en el caso poco probable de que en un mismo año se den simultáneamente todos los desencadenantes de crisis de
liquidez. Como se indica en el cuadro 3, otras IFI establecieron un nivel de liquidez mínima con objeto de cubrir riesgos potenciales, como sigue: FAfD – 50 % de los desembolsos brutos proyectados para el año siguiente; AIF – 33 % del promedio móvil trienal de los desembolsos brutos, y FAsD – 20 % de los desembolsos brutos proyectados para el año siguiente.
12. Teniendo en cuenta lo que precede, y en consonancia con el objetivo de asegurar un enfoque prudente y cauteloso, se propone que el FIDA fije su nivel de liquidez mínima en el 60 % del monto total correspondiente a los desembolsos brutos anuales (salidas de efectivo) y las posibles necesidades adicionales debidas a desencadenantes de crisis de liquidez. En lo que respecta al período de la Séptima Reposición, dicho nivel se situaría en un 60 % de USD 728 millones, es decir, en USD 437 millones. Como se desprende del cuadro 2, la liquidez de la que dispone el FIDA (“activos muy líquidos”) para todo el período de la Séptima Reposición supera holgadamente el nivel aquí propuesto.
13. El estado de liquidez del Fondo será objeto de seguimiento, y en los informes sobre la cartera de inversiones del FIDA que se presentan periódicamente se incluirá información al respecto.
VI.
Conclusión
14. La Política de Liquidez descrita fue aprobada por la Junta Ejecutiva en diciembre de 2006.
13
Supuestos en que se fundamenta la hipótesis básica
(anexo I)
1. Los supuestos correspondientes a la hipótesis básica pueden resumirse como sigue: Cuadro A-1
Supuestos en que se fundamenta la hipótesis básica Principales elementos
considerados
Supuesto
Contribuciones de los Estados Miembros
Meta de la Séptima Reposición: USD 720 millones; promesas de contribución al programa ordinario: USD 600 millones
Programa de trabajo Programa de trabajo para 2006: USD 550 millones; incremento del 10 % anual durante el período de la Séptima Reposición (2007-2009)
Nivel de las donaciones
Nivel estable, en un 10 % del programa de trabajo anual
Desembolsos de préstamos
Perfil de desembolso medio de 12 años, con un 17 % de cancelaciones/reducciones
Atrasos en el reembolso de préstamos
Nivel estable, en un 3 % de los reflujos de préstamos (principal e intereses) por año
Desembolsos de donaciones
Perfil de desembolso de cuatro años, con un 0 % de cancelaciones/reducciones
Gastos administrativos
Aumento acorde con el crecimiento del programa de trabajo
Rentabilidad de las inversiones
Rentabilidad de las inversiones en 2006: 1,75 %; nivel de rentabilidad futuro: estable, en un 3 % anual
Costos relacionados con la Iniciativa relativa a los PPME
Actualización de los costos en función de las últimas estimaciones; no se tienen en cuenta contribuciones externas adicionales Tipos de cambio DEG/USD
Tipos de cambio correspondientes a 2006 y años sucesivos:
1,4841 (vigente al 31 de julio de 2006)
2. En el cuadro siguiente se describen los principales factores de riesgo consignados en el cuadro 4 del cuerpo del documento.
Cuadro A-2
Desencadenantes de crisis de liquidez y supuestos conexosa
Tipo de desencadenantes de crisis de liquidez Supuesto Demoras en el cobro de las contribuciones
En el marco de la Sexta Reposición, varios donantes acordaron con el FIDA planes especiales de conversión de pagarés, lo que implica demoras superiores a un trienio. Dentro de este supuesto, se prevé que esa tendencia continuará a partir de la Séptima Reposición en adelante.
Aumento de los atrasos en el reembolso de los préstamos
Se parte del supuesto de que los atrasos en el reembolso de los préstamos aumentarán a
un 8 % anual de 2007 en adelante (hipótesis básica: 3 % anual).
Variaciones en la rentabilidad de las inversiones imputables al valor sujeto a riesgo
Se parte del supuesto de que las pérdidas en concepto de inversiones se estimarán en función del valor sujeto a riesgo (3 %) de la cartera de inversiones (hipótesis básica: 0 %).
a El modelo financiero del FIDA se mantendrá al día para tener en cuenta las previsiones relativas al impacto de
14
Requerimientos de liquidez actuales frente a
requerimientos de liquidez previstos
Los supuestos fundamentales en que se basan estas cifras son los siguientes: un perfil medio ponderado de desembolso de los préstamos de entre 5 y 6 años; un aumento de los gastos administrativos del 15 % en 2021 y, posteriormente, del 1 % anual; una tasa de rendimiento de la cartera de inversiones reducida a cero de manera conservadora con el fin de reflejar la reducción del riesgo en curso y otras estrategias de reestructuración dirigidas a minimizar el impacto del recorte de valor de activos no líquidos, y un ciclo de conversión en efectivo de las contribuciones de los Estados Miembros a las reposiciones superior a 6 años, basado en las tendencias observadas hasta ahora. Se considera que las contribuciones a la FIDA11 ascenderán a USD 1 080 millones, lo que abarca el nivel de las promesas de contribución presentadas hasta la fecha para esta reposición y las promesas cuyos instrumentos de contribución probablemente se depositen antes de finales de 2020. Se considera que las contribuciones a la FIDA12 ascenderán a USD 1 100 millones, cifra sin cambios en términos reales frente a la de la FIDA11, que se ajusta a los modelos empleados en el pasado. Se presupone que el volumen de las reposiciones y el programa de préstamos y donaciones crecerá posteriormente un 1 % anual. Los desembolsos de préstamos y donaciones se corresponden con las estrategias de gestión y los datos históricos. La Dirección ha aceptado los nuevos requerimientos de liquidez previstos, cuya aplicación se prevé a partir de 2022. En consecuencia, comenzó a aplicar estrategias de gestión de la liquidez durante la FIDA11, con objeto de cumplir el nuevo requerimiento establecido a partir de la FIDA12.