MARTIN HEIDEGGER
SER Y TIEMPO
EL HOMBRE COMO SER-AHÍ
EX-SISTENTE (ESTADO DE ABIERTO)
LIBERTAD: POSIBILIDAD DE SER ÉL
MISMO (AUTENTICIDAD)
O SER SIMPLEMENTE UNO MÁS
EXISTENCIALES
1) SER-EN-EL-MUNDO:
No se trata del hallarse una cosa en otra, sino de una
estructura unitaria ( de ahí los guiones) que constituye un modo de ser del ser-ahí. Por ello no hay que entenderlo estática, sino dinámicamente.
El ser-en-el-mundo es una relación dinámica constituida por el peculiar modo de comportarse del ser-ahí respecto de los entes que le salen al encuentro dentro del mundo. A este peculiar modo de comportarse con las cosas, lo
Los griegos tenían un término adecuado para designar a las cosas. Las llamaban
prágmata
(
prágmata),
esto es, aquello con lo que tenemos que ver en lapráxiz
(práxis)
.
Pero los griegos dejaron en la oscuridad elcarácter específicamente pragmático de los prágmata y los definieron inmediatamente como meras cosas.
H. quiere sacar a la luz ese carácter pragmático del ente
Un utensilio es “algo para”. En ese “para” hay una referencia
de algo a algo (así la pluma, como útil para escribir remite al papel, a la tinta, a la mesa, a la habitación, etc.).
“Al ser del utensilio le es siempre inherente un todo de utensilios en que pueda ser este utensilio que es.”
En conclusión, cada utensilio dice siempre relación a otro utensilio y
éste a su vez a otro y así sucesivamente hasta formar un tejido de
relaciones que si ha de ser significativo, ya no puede decir sólo relación a los entes que no tienen la forma de ser del ser-ahí, sino precisamente al ser-ahí mismo.
En efecto, ese entramado de relaciones, en el que se inserta el utensilio,
tiene la estructura ontológica de la “funcionalidad” (Bewantnis)
El todo de utensilios descansa en una totalidad de funcionalidades,
Pero esta funcionalidad está referida siempre al ser-ahí.
De aquí se sigue que el ser-ahí
mundaniza
, es decir, permite en cada caso que le salgan al encuentro entes en la forma de ser del utensilio. Heidegger puede concluir: Aquello dentro de lo cual el ser-ahí, comprendiendo, se comporta, en cuanto aquello sobre el fondo de lo cual permite que le salgan al
El comportamiento del ser-ahí respecto de los
útiles del mundo, viene definido por la
pre-ocupación
.
El ser-ahí-en-el-mundo es siempre
adelantándose
a sí mismo (
pro-yectándose
), es decir, se
futuriza
y
futuriza
el mundo. De tal manera que el
futuro es en tanto que el ser-ahí futuriza
SER-CON-OTROS
Del mismo modo que no hay ser-ahí sin mundo,
tampoco hay ser-ahí sin los otros. El ser del ser-ahí está constituído por otros que lo hacen ser el que en cada caso es.
El comportamiento del ser-ahí respecto de los otros
Los útiles simplemente están, mientras que los
otros se hacen presentes, se “presentan” (PRESENTE)
Las dos posibilidades más extremas son: uno
puede quitarle a otro su cuidado, tomándolo a su cargo en su lugar o puede ayudarle a
sobreponerse a él. El primer modo crea una
relación de dependencia; el segundo promueve la libertad. Entre estos dos extremos de la solicitud el substitutivo-dominador y el
SER-AHÍ
El ahí mienta una “situación”, el hombre es en cada caso su ahí.
¿Cuál es el origen de ese ahí? ¿Cuál es la “situación” que da origen a todas las situaciones?
H. Responde:
El estado de “arrojado”
(estado de “yecto). Cuando el ser-ahí toma conciencia de que es, siempre es ya ahí y además con un pasado (ser sido) que lo hace ser el que es.
Aparece entonces otra forma de tiempo que es el pasado como forma de ser-sido del ser-ahí.
El ahí manifiesta el estado de abierto del dasein. La estructura del ser-ahí como ser-en-el-mundo, con-otros y ahí, tiene lugar como modo de ser del “estado de abierto”.
MODOS CONSTITUTIVOS
DEL ESTADO DE ABIERTO
DEL SER-AHÍ
ENCONTRARSE
:
ESTADO DE ÁNIMO: “CAE ENCIMA”
MODO DE SER QUE RESPONDE A LA PREGUNTA
¿CÓMO TE VA?
ES MÁS ORIGINARIO QUE EL CONOCIMIENTO, YA
ENCONTRARSE
EN EL ESTADO DE ÁNIMO EL SER-AHÍ
SE MANIFIESTA COMO EL ENTE QUE
HA SIDO ENTREGADO A LA
RESPONSABILIDAD DE SU PROPIO SER.
HA SIDO ECHADO A LA EXISTENCIA
SIN SER CONSULTADO. ESTÁ AHÍ DE
HECHO, SIN SABER POR QUÉ:
ARROJADO AL MUNDO PARA MORIR
AHÍ. NO ESTÁ “BAJO TECHO”, ESTA
COMPRENDER
:
NO SE TRATA TANTO DE SABER
COMO DE PODER
DE PODER EMPRENDER ALGO, COMO CUANDO DECIMOS “ÉL ENTIENDE DE CARPINTERÍA”
COMPRENDER
EN EL COMPRENDER RESIDE
EXISTENCIALMENTE LA FORMA DE SER
DEL SER-AHÍ COMO PODER-SER
EL SER-AHÍ NO ES UN ENTE DADO, SINO
QUE ES PRIMARIAMENTE SER-POSIBLE.
EL SER-AHÍ ES EN CADA CASO
EL SER AHÍ ES ESENCIALMENTE UN
COMPRENDER, Y COMO TAL, SABE
ACERCA DE SU PODER- SER. POR
ELLO EL COMPRENDER TIENE EL
CARÁCTER DE PROYECTO
EL COMPRENDER EN CUANTO
PROYECTAR, ES LA FORMA DE SER
DEL SER-AHÍ, EN QUE ÉSTE ES SUS
POSIBILIDADES EN CUANTO
EL DESARROLLO DEL COMPRENDER SE
LLAMA INTERPRETACIÓN
ES AQUÍ DONDE EL CONCEPTO DE
“SENTIDO” ENCUENTRA SU VERDADERO LUGAR.
EL SENTIDO ES UN EXISTENCIAL DEL SER-AHÍ, NO LA PECULIARIDAD DE UN ENTE. SENTIDO SÓLO HAY PARA EL SER-AHÍ EN
CUANTO EXISTE EN LA FORMA DEL
ESTADO DE ABIERTO. “SÓLO EL SER-AHÍ PUEDE, POR TANTO, TENER SENTIDO O
EL HABLA
ES LA ARTICULACIÓN DE LA
COMPRENSIBILIDAD
EL ENCONTRARSE COMPRENDIENDO
DEL SER-AHÍ LLEVA CONSIGO UN
CONJUNTO ARTICULADO DE
SIGNIFICACIONES, QUE SE EXPRESA
COMO HABLA
ES EL FUNDAMENTO DEL LENGUAJE,
EL HABLA INCLUYE LA DOBLE
POSIBILIDAD DEL ESCUCHAR Y DEL
CALLAR
SÓLO DONDE ES DADA LA
POSIBILIDAD DEL ESCUCHAR, HAY
UN AUTÉNTICO HABLAR.
EL SÓLO ANDAR DICIENDO U
OYENDO ES UNA PRIVACIÓN DEL
HABLA
POR ELLO EL HABLAR AUTÉNTICO
“QUIEN CALLA EN EL HABLAR UNO
CON OTRO PUEDE DAR A ENTENDER,
ES DECIR, FORJAR LA COMPRENSIÓN
MUCHO MEJOR QUE AQUEL A QUIEN
NO LE FALTAN PALABRAS.
El decir muchas cosas sobre algo no
garantiza para nada el que se haga avanzar
en su comprensión. Al contrario: la verbosa
prolijidad encubre lo comprendido dándole
la pseudoclaridad, es decir, la
EL COTIDIANO SER-AHÍ
HABLADURÍAS
:
ES LA FORMA DE SER DE LA COMPRENSIÓN Y LA INTERPRETACIÓN COTIDIANAS.
NO SE COMPRENDE EL ENTE DE QUE SE
HABLA SINO QUE SE ATIENDE SOLAMENTE A LO HABLADO
SE HABLA Y SE REPITE SIN BASE.
EL COTIDIANO SER-AHÍ
AVIDEZ DE NOVEDADES:
ES LA COTIDIANIDAD DEL VER. NO SE CUIDA DE VER PARA
COMPRENDER, SINO SÓLO PARA VER
SALTA DE “NUEVO EN NUEVO”
ES UN SER EN TODAS PARTES Y EN
EL COTIDIANO SER-AHÍ
LA AMBIGÜEDAD:
YA NO CABE DECIR QUÉ ES LO ABIERTO
EN UN AUTÉNTICO COMPRENDER Y LO QUE NO.
EL HABLAR POR ANTICIPADO Y EL
SOSPECHAR ÁVIDO DE NOVEDADES OCUPAN EL LUGAR DEL EFECTIVO SUCEDER
EL REALIZAR Y EL OBRAR SON
LA CAÍDA
EN LAS HABLADURÍAS, LA CURIOSIDAD
Y LA AMBIGÜEDAD SE DESARROLLA LA
FORMA DE SER QUE HEIDEGGER LLAMA
“LA CAÍDA”.
EL SER-AHÍ SE HA PERDIDO EN LA
PUBLICIDAD DEL “UNO”.
NO ES ÉL MISMO: LOS “OTROS” LE HAN
LA CAÍDA
“Bajo el dominio del “UNO” el ser del ser-ahí se disuelve en la forma de ser de los otros.
Disfruta y goza como se goza; lee, ve y juzga como se juzga; incluso se rebela y se aparta del montón como los otros se apartan de él.
El “UNO” que no es nadie determinado sino cualquiera o todos, dicta la forma de ser de la cotidianidad.
LA CAÍDA
EL DERRUMBAMIENTO:
TENTACIÓN
AQUIETAMIENTO
TORBELLINO
ENREDO
La Angustia
La angustia se distingue del miedo por el
hecho de que lo que amenaza no es nada, ni
está en ninguna parte.
Por ello el habla cotidiana suele decir
cuando pasa la angustia: “no era realmente
nada”
La Angustia
Con su oscura e inquietante amenaza la
angustia cumple la importante función de
sacar al ser-ahí de su obvio y cotidiano
sentirse en casa y de introducirlo en el
modo existencial del sentirse fuera de casa
Es decir, ante la inhospitalidad que hay en
el ser-ahí en cuanto arrojado al mundo y
entregado a la responsabilidad de sí mismo
Ella nace de su condición originaria y la
El Cuidado
Heidegger entiende por cuidado la estructura
fundamental del ser-ahí, es decir, una relación que se relaciona consigomisma
Todo lo que el ser-ahí conoce y hace, ocupación y preocupación, teoría y praxis, querer y desear,
impulso e inclinación, todo son manifestaciones del cuidado
El cuidado es el ser del ser-ahí Fábula de Higinio (524)
El Ser-para-la-muerte
A la esencia del ser-ahí pertenece un
constante estar inconcluso.
La conclusión de esa inconclusión o, lo que
es lo mismo, el logro del acabamiento
significa a la vez la pérdida del ser del
ser-ahí.
Ser-para-la-muerte
Mientras el ser-ahí existe, no alcanza nunca su totalidad.
Pero tan pronto como la alcanza la ganancia se le convierte en pérdida pura y simple del ser-en-el-mundo.
El ser-ahí deja de ser-ahí y pasa a ya no ser-ahí.
El tránsito al ya no ser-ahí lo saca de la posibilidad de experimentar el tránsito y de comprenderlo
como experimentado.
La muerte, la única experiencia que nos permitiría aprehender al ser-ahí total, se sustrae
Ser-para-la-muerte
Si no es posible una experiencia de la
muerte, ni de la propia ni de la ajena, sólo
queda el intento de anticiparla
existencialmente como una señalada
posibilidad del ser-ahí
Ser-para-la-muerte
No hay que entender que el ser-ahí llegara a su plenitud o simplemente desapareciera. Estos dos modos de llegar al fin son propios de los entes que no tienen la forma de ser del ser-ahí.
Con la madurez la fruta llega a su plenitud. El pan se consume y desaparece. No es así como el ser-ahí llega en la muerte a su fin. El ser-ser-ahí no muere precisamente cuando ha llegado a la plenitud de su carrera. La muerte le sorprende las más de las
Ser-para-la-muerte
El fin que la muerte lleva consigo no es ni un llegar a
la plenitud ni un desaparecer, sino un ser-para-el-fin. Así como el ser-ahí es siempre, mientras existe su
“todavía no”, así es también siempre su fin.
La muerte es un modo de ser que el ser-ahí toma sobre sí tan pronto como es.
“Tan pronto como un hombre nace es ya lo bastante viejo para morir”.
El Inauténtico Ser-para-la-muerte
Lo inauténtico cae en habladurías respecto a la muerte
para ocultarla. Lo allegados le dicen al moribundo que no morirá
La “publicidad” ve de mal gusto el hablar acerca de la muerte “uno morirá pero por lo pronto no”
La muerte es dada por descontada, hecha anónima: “se muere”. No hace surgir preguntas cruciales.
El Inauténtico Ser-para-la-muerte
Esta equívoca y tranquilizante actitud ante
la muerte no permite la genuina angustia
que confronta al ser-ahí con la totalidad de
su ser y abre el camino a la autenticidad. A
lo más esa actitud produce un miedo óntico
y generalmente el miedo es considerado
Ser-para-la-muerte
La muerte es entonces la más señalada posibilidad del ser-ahí.
Es la posibilidad más irreferible: Se rompen todas las referencias a otros entes y a otro ser-ahí.
Es la más irrebasable: El ser-ahí no puede rebasar la posibilidad de la muerte
Es la más auténtica: Con la muerte le va
absolutamente al ser-ahí su propio poder-ser, su
mismo ser-en-el-mundo. Es la posibilidad de ya no poder ser-ahí, la posibilidad de su absoluta
El Auténtico Ser-para-la-muerte
La actitud auténtica no es el suicidio, sino la
espera, pero espera activa, el “correr al encuentro de la muerte”
Que yo he de morir debe acompañar todas mis
ideas y mis acciones. Esto no significa la inacción sino la conciencia de que nada es definitivo sino la muerte.
Comprender la finitud radical, la renuncia y desapego a lo mundano. Somos finitos
El Auténtico Ser-para-la-muerte
Significa:
No huír ante lo irrebasable de la muerte, no aferrarse a la existencia ya alcanzada.
Comprender que la posibilidades anteriores a la muerte son finitas, posibilitando así un poder- ser-total-propio.
Liberarme de la dominación de lo impersonal Confrontarme responsablemente con cada
El Auténtico Ser-para-la-muerte
Ante la muerte, “posibilidad irrebasable”, las otras
posibilidades son superables y secundarias comparadas con la muerte.
Aceptarse a sí mismo, en sí mismo y para si mismo solo.
Apertura a la crueldad de los accidentes y a la bendición de las circunstancias felices.
Comprender la certeza de la muerte como la posibilidad más peculiar en cada caso
La existencia humana es siempre una conquista, nunca una posesión. La llamada de la conciencia es a conquistarse, a ser lo que se es.
CONCLUSIÓN
La estructura fundamental del ser del ser-ahí es
el “cuidado” y su sentido es la temporalidad.
El futuro es de los entes que todavía no son
pero que serán, no del ser-ahí que “adviene”
desde su ya ser (ADVENIR).
El presente es el de los entes que simplemente
están, no del ser-ahí que se “presenta” a los entes (PRESENTAR).
En síntesis, la temporalidad será: