LA GUIA
DEL
TROTAMUNDOS
Marqués de Monteagudo, 29. 28028 MADRID Reservados todos los derechos
ISBN: 84-8023-054-1
Depósito Legal: M-2877-1994
Imprime: Gráficas Rama, S.A. - Madrid
Queda prohibida terminantemente la reproducción total o parcial de esta obra sin previo consentimiento por escrito de la editorial.
ELENA SALAS Y PACO RODA
Agradecimientos:
A Iñaki por echarnos un ojo de vez en cuando y ayudarnos con su potente "486".
A Alvaro por prestarnos su espacio para elaborar esta guía.
A Alfredo, sin cuyos chistes todo hubiera sido más aburrido y por su inestimable colaboración en el apartado gastro-nómico.
A Esperanza y Sagrario, dueñas del café Solame, por mantener calientes los ánimos durante todos estos meses.
A María y Josebe por ayudarnos en la selección de los bares de martxa.
A Hemingway, sin cuyo ejemplo no hubiéramos hecho la ruta del vino.
A Obélix por ayudarnos en el apartado de "gastronomía".
Bienvenidos/as trotamundos a esta tierra abundante de aguas y sotes, de hayedos y espartales. Es una tierra para pasarlo bien unos días, o unas vacaciones cortas. Esta tierra y estas gentes de intensos afectos, de trago largo y coito corto, de gregoriano y gaita, son a la vez un residuo histórico, una reliquia de antaño y una sociedad con 15 ó 20 años de adelanto sobre la española. Gente honrada y trabajadora, forjados de chuletón y menestra, licuados de pacharán y rosado, gente fanfarrona, orgullosa de lo que son, respetuosa con las diferencias y con los demás y faltos de cariño, gente que pretenden ser los mejores y que les quieran.
Bienvenidos a la Navarra anónima, comunal, autoorgani-zada, participativa, en la que Indurain, San Francisco Javier, Sarasate o Rafael Moneo, el arquitecto, son excepciones.
Bienvenidos a una tierra comunitaria en la que todo el mundo está al loro de todo. Los que mandan están controlados, la corrupción es el chocolate del loro y los profesionales de la cosa pública están constantemente acechados y estrechamen-te vigilados. Vienes, pues, a visitar una tierra con un sisestrechamen-tema sanitario y un sistema educativo de los 3 ó 4 mejores de Europa y con la última gran fiesta popular participativa y autogestionada de las sociedades postindustriales.
Juan Cruz Alli, el pacificador, el Presidente del Gobierno de Navarra más culto, preparado y dialogante de los que en este siglo en Navarra ha habido, dice que esta tierra y estas gentes funcionan como un gran orfeón, con muchas voces bien aveni-das, pero sin solista ni director que destaque.
Así pues, vienes a disfrutar de una sociedad y una cultura en la que han sobrevivido hábitos de hace 100 años, con un
lun-cionamiento y un saber de dentro de 20. Lo más significativo, lo más extremo, lo más interesante que puedes aprovechar serían el sentido de la fiesta, un paisaje y una ecología que, aunque parezca paradójico, van a mejor y una sociedad de gentes cam-pechanas con alta autoestima y respeto a los derechos y a los de-más, y probablemente la más igualitaria y democrática de las Au-tonomías españolas.
Fiestas como los Sanfermines, o cualesquiera otras de los pueblos de Navarra, las hubo por toda Europa, pero la ética protestante, la racionalidad de la Ilustración y la industrialización acabaron de hacer de pueblos orgiásticos un conjunto de produc-tores, consumidores y espectadores. En Pamplona por San Fermín podrás intuir lo que fueron las Bacanales, las Fiestas Dio-nisíacas. lo que pudieron ser los Carnavales, lo que hace la gente en esos cortos días de desmadre premeditado. Dos o tres momenticos bien empalmados, en treinta y tantas horas sin dormir, en un subidón sanferminero, pueden engancharte para toda la vida. El mérito de Pamplona, una ciudad convencional y conservadora durante todo el año, es haber mantenido, permiti-do y defendipermiti-do una concepción y celebración auténtica de la fiesta popular. En Sanfermines no hay figuras, figurines ni figurones. ídolos ni jet set; es el pueblo llano el que se lo monta jovial y cordial, pacífico y solidario. Un fin de semana pueden jun-tarse medio millón de personas desbordantes de alcohol, alegría y afecto, sin la presencia de un solo guardián del orden. Es un aparente desorden autogestionado. Los Sanfermines son el último ejemplo del exceso, el despanzarro y el despilfarro, la energía, la libido y los cariñicos, el comer, el beber, el saltar, reírse, gritar, empujarse, sudar, todo totalmente primitivo. Es la cúspide de una gran ceremonia de apareamiento en general fa-llido, es una fiesta de la afectividad. A diferencia del resto de las fiestas orgiásticas, el amanecer te coge en la calle con las dianas y sólo te queda la posibilidad del orgasmo del miedo: el encierro. Ven cuanto antes porque los Sanfermines están cambian-do. Cada vez hay más gente, más joven, que beben como estudian, con ansiedad y con prisas, y que confunden las pas-tillas con el deseo y el éxtasis con el orgasmo, a la búsqueda del sexo perdido, ven pronto, come y bebe mucho, baila y canta, ríete y suda, haz buenas amistades y, si puedes, liga. Los Sanfermi-nes están cambiando: cada vez más ruido en los bares, más luz en la plaza y más camiones manguera de la limpieza. Procura
llevar pañuelo, vestirte como los demás, hacer lo que veas hacer, y lo pasarás de cine. Si te han gustado los Sanfermines y nues-tra fiesta te enrolla, en julio lo pasarás bien en las fiestas de Estella y de Tudela, y en agosto y septiembre en las de cualquier pueblo.
En cuanto al paisaje, aprovéchalo. La verde mitad Norte de Navarra, casi el noventa y tantos por ciento del territorio, es comunal, de todos y hermoso, porque refleja la hermosura de los vecinos que la han cuidado. Los Pirineos Navarros son una obra de los hombres y mujeres pirenaicos, con sus ganados y su cultura. Es una montaña acogedora, de no demasiada altura, no violenta y ecológicamente cada vez mejor. Es todavía un Pirineo poblado, con cada vez más casas abiertas en las que podrás alojarte. Hemingway pescaba truchas en el Irati y es el que descubrió primero lo que todavía son hoy los tres grandes atributos de Navarra: la fiesta, el paisaje y la gente.
Aquí llevamos 20 años de cultura ecológica. Ya se reci-clan el 75 por ciento de los residuos urbanos, en casi toda Navarra se hace recogida selectiva y reciclaje de basura y es muy difícil que veas por los ríos, los lagos o los montes, una bolsa de basura o un bote de lejía vacío. Si te gusta el verde, vete de Pamplona hacia arriba. Si el secarral, de Olite para abajo. El espacio con más gancho en los próximos 20 años es la Bardena Blanca. Bájate a Arguedas, Valtierra o Tudela y desde allí, a caballo, en bici o andando, piérdete sin prisa. Hay 300 cabañas que. por una normativa medieval, están abiertas para el que quiera ir a dormir y las cuide con mimo. Ayúdanos a salvar defi-nitivamente el espacio estepario más al norte y más luminoso y profundo de Europa.
En los tres meses de verano, el descenso del río Aragón y del Ebro desde Marcilla a Castejón y Tudela es una experiencia de navegación suave y bellísima, entre millones de pájaros y sotos, donde va la perdiz herida, donde se Inicia la erótica ribereña.
El tercer atractivo de esta tierra son sus gentes, la sociedad navarra. Vente si te gusta la gente digna y discreta, que gusta de respetar y de que la respeten, que históricamente ha sabido autodefender sus derechos y hoy tiene calidad de vida.
El mayor placer de viajar por Navarra es hablar sin prisas con la gente. Verás qué enterados estamos y cuánta curiosidad
tenemos. Si los conocidos devienen amigos, también nos gusta-ría que te quedases a probar fortuna. Aquí hay sitio y desde hace 20 años no crece la población, con una profunda sabiduría ecológica. Procura no preguntar a nadie si es o se siente vas-co/a o navarrro/a. Es nuestra asignatura pendiente, estamos em-pollando duro y aprendiendo con humildad. Muchos años de tensión y sufrimiento tal vez nos lleven a una solución cordial y feliz, cada vez más mestizos. Así pues, si no te preocupa demasiado, no preguntes por algo que tenernos que arreglar entre nosotros, haciendo algo parecido a la nueva cocina espú-rea y sincrética, alcachofas con almejas o pimientos del piquillo rellenos de angulas. Aquí, como en todo el planeta, somos lo que comemos, bebemos y amamos.
Bienvenido, bienvenida, vente a merendar y echaremos cuatro tragos, cuatro canciones y cuatro risas.
COMO LLEGAR A NAVARRA Avión
El aeropuerto de Noain, situado a 8 Kms. del centro de Pamplona, en la carretera que va en dirección a Zaragoza, tiene dos vuelos diarios con Madrid (excepto los domingos) y uno con Barcelona. La compañía que realiza los vuelos es Aviaco.
El teléfono del aeropuerto es el 317182 y 317955. Para llegar a Navarra en avión desde cualquier otro lugar de la Península hay que trasladarse necesariamente a una de estas dos ciudades.
Para ir desde el aeropuerto al centro no tendréis ningún problema, pues siempre hay taxis en la puerta, aunque aveces hay que esperar un poco.
Tren
Pamplona tiene servicios diarios con Madrid, Zaragoza, Vitoria, Oviedo y Gijón y varias veces a la semana con Barcelona, Irún, San Sebastián. La Coruña y Vigo. Castejón y Alsasua son los nudos ferroviarios más importantes que unen Navarra con las principales líneas que atraviesan el Estado. Para llegar desde el sur hay que hacer transbordo en Madrid.
El teléfono de información de Renfe es el 130202 (aunque es desesperante pues siempre comunica). Si queréis informa-ción sobre billetes y viajes en tren y no conseguís que os respon-dan en ese teléfono podéis ir a la oficina de despacho de billetes que se encuentra en el centro (C/ Estella, 8, tfno. 227282). Aquí os informarán sobre los diferentes descuentos que hace Renfe por viajar en días azules o por poseer la tarjeta joven, etc.
La estación de Renfe está situada en San Jorge, uno de los barrios periféricos de Pamplona. Recientemente la han remo-delado, aunque los alrededores siguen ofreciendo un aspecto de abandono, con diversas naves industriales en desuso. Suele
haber pocos taxis en la puerta y las cabinas telefónicas están casi siempre ocupadas. Cuando por fin se quedan libres os desespe-raréis al comprobar que el teléfono del teletaxi comunica todo el tiempo. Lo mejor es que os arméis de paciencia y esperéis al au-tobús urbano línea 9, que probablemente será más rápido que el taxi y en unos minutos os dejará en el centro de la ciudad. Autobús
Pamplona tiene conexión diaria con Madrid, Santander, Zaragoza, Bilbao. Vitoria, San Sebastián, Irún, Logroño, Jaca y Huesca.
El teléfono de la estación de autobuses es el 223854. En la puerta de la estación (C/ Conde Oliveto, 2) hay una parada de taxis, sólo por si lleváis mucho equipaje porque, en caso contra-rio, podéis ir a pie hasta la plaza del Castillo, que se encuentra muy cerca.
"Autobuses', como la llaman los pamploneses es una estación que funciona bastante bien. Es el punto de encuentro de los aldeanos que acuden a la capital a hacer sus compras o sus negocios y el tradicional lugar de partida de muchas mani-festaciones. En su cafetería, que abre sobre las seis de la mañana, se juntan muchos noctámbulos a desayunar. Existe un proyecto para derribar el viejo edificio y trasladar la estación de autobuses al cercano parque de Yanguas y Miranda. El Corte nglés anda detrás del solar con la intención de edificar uno de sus monstruos.
Estas son las compañías (todos los autobuses parten de la Estación de Autobuses) que unen Pamplona con otras capita-les del Estado:
La Roncalesa: San Sebastián. Tfno. 222079. La Burundesa: Vitoria y Bilbao. Tfno. 221766. La Baztanesa: Irún y Fuenterrabía. Tfno. 226712. La Vergaresa: Vergara y Eibar. Tfno. 223911. La Estellesa: Logroño. Tfno. 222223.
La Muguiroarra: Jaca y Huesca. Tfno. 227172. CONDA: Zaragoza, Soria y Madrid. Tfno. 221026. Coche
Navarra está entroncada con la red de autopistas que atraviesan el valle del Ebro y se prolongan por la costa
mediterrá-nea. La autopista enlaza de forma directa las dos principales ciu-dades de la comunidad, Pamplona y Tudela y llega por el norte hasta Irurtzun, en la ruta a San Sebastián y Vitoria.
El acceso a Navarra desde la meseta castellana es por la N-1 Madrid-lrún y.desde Galicia por la N-634 hasta llegar a Bilbao. Desde la capital vizcaína se accede más rápido a Pamplo-na pasando por Vitoria que por San Sebastián.
Sobre Navarra discurren 3500 kms. de carreteras que facilitan una comunicación fluida entre las diversas localidades. Del total de kilómetros, cerca de 500 corresponden a la red na-cional básica de carreteras, otros tantos a la red complementa-ria y el resto a la regional.
Encontraréis dos autovías en construcción: la polémica autovía del Leitzarán, que unirá Pamplona con San Sebastián y la autovía de Sakana, que enlazará la capital navarra con la alavesa. Hacia el norte, en la carretera que va a la zona de Baztán-Bidasoa y la muga con Francia, se han iniciado las obras del túnel de Velate.
SI venís a Pamplona en coche propio porcualquiera de los cinco accesos (desde Zaragoza, Logroño, Vitoria, Donostia o Irún), no tendréis ningún problema para llegar al centro porque es una ciudad pequeña, en la que todo está perfectamente señali-zado mediante carteles en castellano y euskera, aunque si habéis utilizado alguna de las rondas de reciente construcción, lo único que podemos hacer es desearos mucha suerte, porque ni los propios pamploneses se aclaran con ellas.
Si llegáis desde Zaragoza, continuando en línea recta, os encontraréis en la plaza Príncipe de Viana. Unos metros más adelante, por la avenida de San Ignacio, llegaréis a la plaza del Castillo.
Si entráis en la ciudad desde Donostia por la avenida de Guipúzcoa, os encontraréis en la calle Navas de Tolosa, muy pró-xima al paseo de Sarasate y al casco viejo.
Quienes vengáis por la carretera de Logroño deberéis atravesar la avenida de Pío XII hasta llegar a la calle Navas de Tolosa.
La entrada por la carretera que viene de Irún es la más bonita de todas. Hay que subir la cuesta de Beloso, que ofrece unas magníficas vistas de las huertas que rodean la ciudad y de las torres de la catedral. Continuando todo recto por la avenida de la Baja Navarra, al llegar a la calle Carlos III deberéis girar a la de-recha para terminar en la plaza del Castillo. No tiene pérdida.
Auto-stop
En Navarra no hay ninguna agencia que organice contac-tos entre conductores y viajeros y el asunto del auto-stop funciona como en la mayoría de las ciudades. El diario EG/A/tie-ne una sección gratuita de contactos. Podéis probar a mandar un anuncio diciendo cuándo y a dónde queréis ir. Enviadlo a "Mer-katu txikia", apdo. 1397 de Donostia.
Los mejores lugares para hacer auto-stop en las salidas de Pamplona son éstos: en la avenida de Zaragoza, enfrente de la gasolinera, si vais en dirección a Zaragoza, Huesca, Soria o Madrid; en la avenida de Pío XII. enfrente de la Venta Andrés, si vuestro destino es Logroño; en la avenida de Guipúzcoa, al lado de cualquiera de los semáforos, si vais a la capital guipuzcoama o a Vitoria y en la gasolinera que hay en la carretera de Irún, después de Burlada, si os dirigís hacia Irún o Francia.
FRONTERAS
La muga (límite fronterizo) de Navarra con Francia se extiende a lo largo de 130 kilómetros. Sus nueve pasos fronteri-zos, convierten a esta comunidad en una importante zona de en-lace entre la Península y el resto de Europa.
Algunos de estos pasos mantienen el trazado de caminos tradicionales que durante siglos han unido los valles situados a uno y otro lado de los Pirineos. Los más utilizados son los puen-tes internacionales de Dantxarinea y el de Valcarlos-Améguy, que permanecen abiertos hasta las diez de la noche. El resto co-nectan las diversas localidades de uno y otro lado de la muga y a todos ellos se accede a través de escarpados puertos de mon-taña.
OFICINAS DE TURISMO
El Gobierno de Navarra posee una red de oficinas de in-formación turística repartidas por toda la geografía de la comu-nidad. La principal se encuentra en el centro de Pamplona, en la calle Duque de Ahumada, 3, tfno. 220741. Está muy cerca de la plaza del Castillo y está abierta todo el año en horario de mañana y tarde. Funciona muy bien y en ella encontraréis todo tipo de in-formación (por pedir folletos que no quede, pues el Servicio de
Turismo del Gobierno de Navarra edita cantidad de publica-ciones y muchas de ellas son gratuitas). Es también el lugar al que debéis dirigiros para presentar cualquier tipo de reclama-ción.
Hay otras once oficinas turísticas situadas en las principa-les rutas turísticas de la comunidad:
Aoiz (C/Nueva, 22. Tfno. 336005).
Bera de Bidasoa (Ayuntamiento de Bera. Tfno. 630581). Bertiz (Parque del Señorío de Bertiz. Tfno. 592013). Estella (C/ San Nicolás. 3. Tfno. 554011).
Garralda (C/ Petra Machín, 10. Tfno. 764374). Ochagavía (C/ Labaria s/n. Tfno. 890004). Olite (C/ Carlos III s/n. Tfno. 740035).
Roncal (Bajos del Ayuntamiento. Tfno. 475136). Roncesvalles (Antiguo Molino. Tfno. 760193). Sangüesa (C/ Mercado s/n. Tfno. 870329). Tudela (Pza. de los Fueros s/n. Tfno. 821539).
En estas oficinas os proporcionarán mapas, folletos, di-recciones, etc. Si deseáis una información más especializada, os podéis dirigir al Servicio de Turismo, situado en la avenida de Carlos III 55, 19 (tfno. 230305) o bien a la Oficina del TIVE (sólo para jóvenes), en la calle Paulino Caballero, 51,4Q (tfno. 212404). que proporciona servicios y alojamientos con importantes des-cuentos, así como billetes de Iberia. Renfe y otras compañías in-ternacionales.
RECLAMACIONES
Si necesitáis hacer una reclamación referente al sector de hostelería porque pensáis que os han timado en el precio o que el servicio ha sido malo, debéis dirigiros a la Oficina de Turismo. Allí os darán una hoja de reclamaciones para rellenar. También podéis acudir a la Oficina de Información al Consumidor del Gobierno de Navarra (tfno. 107739) o al Teléfono del Consumi-dor (tfno. 91-4675050). En la calle Mayor, 85 de Pamplona tam-bién os atenderán, en la sede de la Asociación de Consumidores Iratxe.
CARNETS ÚTILES
El Carnet Joven, para gente de 14 a 26 años, resulta útil para obtener descuentos en algunas tiendas y en algunas
activi-dades, así como en los espectáculos programados por el Gobier-no de Navarra y el Ayuntamiento de Pamplona.
En la Subdirección de Juventud del Gobierno de Navarra (C/Arrieta. 25. Tfno. 107840) os proporcionarán gratuitamente una guía con la relación de las entidades y establecimientos que ofrecen reducción en sus tarifas.
El carnet de alberguista que expende el TIVE y la Subdi-rección de Juventud sirve para obtener descuentos en los alber-gues y con el carnet de estudiante (para menores de 30 años) podéis disfrutar de alguna reducción en las pensiones que se enrollan un poco (aunque cada vez resulta más difícil) y en bille-tes de tren y avión.
Finalmente, el carnet de autoestopista, que se obtiene en la Federación Internacional de Camping (C/ Gran Vía, 88, Edificio España. Tfno. 91-5421089) os puede servir para viajar median-te el sismedian-tema de auto-stop.
ASISTENCIA SANITARIA
Si os ponéis enfermos de repente o sufrís cualquier per-cance, no os preocupéis, pues no en vano Navarra goza de merecida fama por sus instalaciones sanitarias. Asumidas las competencias desde 1991, el sistema sanitario se configura como esencialmente público, pero con una presencia importan-te del sector privado, representado por la Clínica Universitaria de Navarra.
El número de médicos ronda los 3.000 y el personal sanitario supera esa cifra y el gasto sanitario se encuentra en torno al 6 por ciento del P.I.B., superior a la media estalal. Los in-dicadores de salud son también en Navarra similares a los de los países comunitarios.
Las oficinas centrales del INSALUD (Conde Oliveto, 9. Tfno. 231150) se encuentran en pleno centro de Pamplona, fren-te a la Estación de Autobuses.
En el apartado de Direcciones útiles podéis encontrar todo lo referente a servicios de urgencia y centros hospitala-rios.
TRANSPORTES INTERIORES
100 kms (de Pamplona a Tudela hay 90). Se puede utilizar la au-topista del Ebro, pero no merece la pena, puesto que es muy cara y la carretera es buena. No ocurre lo mismo si se va hacia el norte, donde son muchos los puertos de montaña y las carreteras co-marcales no siempre están en buen estado.
Hay trenes de cercanías que unen las principales localida-des de la comunidad. Las de la Ribera y zona media están me-jor conectadas entre sí que las del norte.
Hay varias compañías de autobuses que unen Pamplona con otras localidades navarras:
La Pamplonesa: Cuenca de Pamplona. Tfno. 226484. La Tafallesa: Tafalla, Olite y Roncal. Tfno. 222886. La Montañesa: Burguete y Jaurrieta. Tfno. 221584. La Estellesa: Estella. Tfno. 222223.
La Beriainesa: Beriain. Tfno. 220896.
La Veloz Sangüesina: Sangüesa. Tfno 226995. La Salacenca: Ochagavía. Tfno. 224757. La Bidasotarra: Vera de Bidasoa. Tfno. 225951. Río Irati: Aoiz y Lumbier. Tfno. 221470.
La Baztanesa: Elizondo. Tfno. 226712.
DORMIR Y COMER Campings
Hay 14 campings repartidos por la geografía navarra. Por lo general, están situados en lugares tranquilos y si loque buscáis es el contacto con la naturaleza, están bastante bien. Los precios son los habituales en este tipo de alojamientos.
Urrobi (Aurizberri-Espinal). Km. 42 carretera Pamplona-Valcarlos. Tfno. 760200. Abierto de abril a octubre.
Murkuzuría (Esparza de Salazar). 31453 Esparza de Sa-lazar. Tfno. 890190. Abierto de julio a octubre.
Lizarra (Estella). C/ Ordoiz s/n. Tfno. 551733. Abierto todo el año.
Ezkaba (Eusa). Km. 7 carretera Irún-Pamplona. Tfno. 330315-331665. Abierto de junio a septiembre.
Urrutea (Garde). Carretera de Ansó s/n. Tfno. 475132. Abierto de mayo a octubre.
Asolaze (Isaba). Km. 6 carretera Isaba-Francia. Tfno. 893034. Abierto todo el año.
Lekunberri (Lekunberri). Km. 32 carretera Pamplona-San Sebastián. Tfno. 504011. Abierto de junio a octubre y fines de semana.
Iturbero (Lumbier). Término de Iturbero. Tfno. 880405. Abierto todo el año.
El Molino (Mendigorría). Km. 5 carretera Puente la Rei-na-Larraga. Tfno. 340604. Abierto todo el año.
Osate (Ochagavía). 31680 Ochagavía. Tfno. 890184. Abierto todo el año.
Riezu (Riezu). Carretera Pamplona-Estella. Tfno. 542177. Abierto de abril a octubre.
Cantolagua (Sangüesa). Camino de Cantolagua. Tfno. 430352. Abierto todo el año.
Biotza (Urbasa). Carretera Estella-Olazagutía. Tfno. 677670. Abierto todo el año.
Josenea (Urdazubi-Urdax). Final de la carretera N-121. Tfno. 599011. Abierto todo el año.
Albergues juveniles
El Gobierno de Navarra dispone de cuatro albergues si-tuados en Orreaga-Roncesvalles, Guetadar, Altsasu-Alsa-sua y Ultzama Únicamente acogen a grupos y los precios son bastante baratos. En la Subdirección de Juventud (C/Arrieta, 25) os podrán dar más información.
Otros albergues, de uso generalmente individual, son los siguientes:
Palacio de Beire (Beire). Tfno. 740041. Abierto de abril a septiembre.
Doneztebe-Santesteban (Santesteban). Tfno. 226403. Abierto todo el año.
Oxanea (Isaba). Tfno. 893153. Abierto todo el año. Haizea (Astiz). Tfno. 504185. Abierto todo el año. Oronoz (Oronoz). Tfno. 236144. Propiedad de los Maris-tas. Abierto todo el año.
Lagunbatz (Iratxe). Tfno. 551150. Abierto todo el año. Escuelas de San Francisco (Olite). Tfno. 740032. Abier-to Abier-todo el año.
Nuestra Señora del Puy (Estella). Tfno. 550948. Abierto de junio a agosto.
Refugios de montaña
En la zona del Pirineo hay varios refugios. En algunos de ellos hay que pagar para dormir, pero otros son simples bordas en las que se puede pernoctar gratuitamente.
Belagoa (Valle de Belagoa). Tfno. 224324. Capacidad: 125 plazas. Abierto todo el año. Propiedad del Ciub Deportivo Navarra.
Herriberri (Aézkoa). Capacidad: 30 plazas. Abierto todo el año. Propiedad de Casa Arrese (Villanueva de Aézkoa).
Larraiza (Urbasa). Capacidad: 30 plazas. Hay que pedir las llaves. Propiedad del Club Montanero de Estella.
Bardoitza (Urbasa). Capacidad: 20 plazas. Hay que pedir las llaves. Propiedad de Altsasuko Mendigoizaleak (Alsasua).
Etxauri (Etxauri). Tfno. 228876. Capacidad: 6 plazas. Abierto todo el año. Propiedad de la Escuela Navarra de Alta Montaña (ENAM).
Orhi (Orhi). Capacidad: 6 plazas. Abierto todo el año. Irabia (Pantano de Irabia). Capacidad: 5 plazas. Abierto todo el año.
Piedra de San Martín (Valle de Belagoa). Capacidad: 6 plazas. Abierto todo el año. Propiedad de la Junta del Valle del Roncal.
Casas rurales
El Gobierno navarro, en colaboración con las Juntas de los valles y los Ayuntamientos, ha puesto en marcha una red de alojamientos turísticos en casas rurales y ha editado una guía ac-tualizada de turismo rural, en la que se detallan los precios, el nú-mero de plazas y las características de cada casa. En el aparta-do correspondiente al turismo rural encontraréis la relación de casas y su localización.
Monasterios y Hospederías
Antes de acercaros a un Monasterio con la ¡dea de hospe-daros, es mejor que llaméis para preguntar si admiten parejas. Algunos sólo admiten hombres y otros mujeres.
Hospedería San Salvador de Leyre (Monasterio de Leyre).Tfno. 884100-884011. 31410 Yesa.
Colegiata de Roncesvalles. Tfno. 700225. 31650 Ron-cesvalles.
Monasterio de la Oliva. Tfno. 725597. 31310 Carcastillo. Hospedería Monasterio de San Benito. Tfno. 550882. 31200 Estella.
Monasterio de Iranzu. Tfno. 520012. 31178 Iranzu. Santuario de San Miguel de Aralar. Tfno. 561066. 31870 Aralar.
Balnearios y casas de reposo
BalneariodeFitero(Fitero). Extramuros s/n. Tfno. 776100. Es la única estación termal de Navarra. Está abierta todo el año. Sus aguas cloruras, radiactivas, sódicas y sulfuradas están es-pecialmente indicadas para el tratamiento del reuma y de las afecciones del aparato respiratorio, circulatorio, digestivo y ner-vioso.
Casa de reposo Zuhaipe (Arizaleta). Las Casetas. Tfno. 542187. Es una casa de reposo y una escuela de salud higienista, donde se imparten cursos sobre anatomía y funciona-miento del cuerpo, alimentación sana, masaje, relajación, medi-tación, biorespiración.
Casa de reposo Azkona-Etxea (Azkona). Azkona (Valle de Yerri). Tfno. 520165. La lleva un colectivo naturista y se impar-ten las mismas actividades que en la anterior.
Restaurantes
En Navarra hay muchos y muy buenos restaurantes y, aunque comer a la carta puede resultar más caro que en otras zonas del Estado, casi todos los restaurantes tienen menú al mediodía y por unas 1.500 pesetas se puede comer muy bien. En cualquier caso, si no andáis sobrados de pelas, podéis recurrir a los bares de bocatas. Hay mogollón.
A Hemos hecho una división de restaurantes por precios. Hemos considerado como baratos a los de menos de 2.000 pesetas, medios los de 2.000 a 4.000, caros los de 4.000 a 6.000 y muy caros los de más de 6.000. El precio lo hemos calculado considerando un menú normal, del estilo a éste: ensalada mixta o menestra de verduras, pescado o carne, postre y vino de la casa.
más recomendables de cada zona, pero no podemos resistimos a indicaros aqui algunas de nuestras mejores direcciones, que se encuentran fuera de esas rutas, por si os pillan de camino o queréis acercaros.
Venta de Juan Simón (Carretera de Pamplona, km. 26. Tfno. 305052). Instalada en una casa antigua, en pleno valle de la Ultzama. Cocina casera de sabor tradicional. No os per-dáis la cuajada y, en temporada, los guisos de caza. Precio medio.
Venta de Udabe (Udabe. Valle de Basaburúa. Tfno. 503105). Aunque cae lejos de las rutas más turísticas, merece la pena dar una vuelta por el valle y probar alguno de los platos que prepara Laura en esta antigua venta de carretería. La deco-ración es muy acogedora. Hay ocho habitaciones con muy bue-nas vistas, por si os apetece quedaros a dormir. También podéis dar un paseo a caballo. Los tienen al lado de la casa. Precio medio.
Beti Jai (Santa Águeda, 4. Aoiz. Tfno. 336052). En un caserón restaurado en la localidad de Aoiz, Cocina casera a base de verduras, carnes y caza de la tierra. Las pochas están para chuparse los dedos. De postre, hay que probar la famosa costra-da, es donde mejor la hacen. Precio medio.
Atalaya (C/ Daban, 11. Peralta. Tfno. 750152). Instalado en un moderno hostal. Muy elegante. Cocina casera con platos muy originales e innovadores. Platos recomendados: ragú de al-cachofas con puntas de espárragos y pichón asado. Caro.
Maher(C/Ribera, 19. Cintruénigo. Tfno. 811150). Uno de los restaurantes con mejor fama de Navarra. Cocina casera tra-dicional. El comedor, recientemente remodelado, es muy acoge-dor. La bodega es magnífica. Platos recomendados: arroz caldo-so con liebre, ensalada de chipirones salteados, conejo guisado con setas y caracoles y cualquiera de sus helados artesanales. Caro.
Basa Kabi (Alto de Leitza s/n. Tfno. 510125). En el alto de Leitza, rodeado de montañas y prados verdes. Lo mejor, las ko-kotxas de bacalao con txangurro, ensalada de merluzas y gam-bas. Los postres caseros, muy buenos. Precio medio.
Tubal (Plaza de Navarra, 2. Tafalla. Tfno. 700852). Sin duda, uno de los mejores restaurantes de Navarra. Las verduras, las carnes y pescados, de primerísima calidad. Exquisitos los crepés de borrajas en salsa de almejas. Precio caro (pero, insis-timos: merece la pena).
PREFIJO TELEFÓNICO Navarra: 948.
TIERRA DE CONTRASTES
UN POCO DE HISTORIA PARA EMPEZAR Los primeros inmigrantes de Navarra
En torno a la segunda mitad del segundo milenio A.C, los pueblos de Centroeuropa comienzan a moverse. Los que llegan a la Península y Navarra proceden del Ródano. Navarra será atravesada de Norte a Sur por grupos humanos organizados después de cruzar los pasos pirenaicos de Roncesvalles y Somport.
Es una población nueva con nuevos modos de vida y es-tructura organizativa diferentes que atraen el interés de los grupos autóctonos convirtiéndose muchos de ellos a las "nuevas tecnologías". La estabilización y el sedentarismo provocan un nuevo tipo de hábitat apareciendo las primeras aldeas y ciudades de las que Etxauri y Cortes son buenos ejemplos. La mayor parte de la población se halla concentrada en la zona sur, en poblados como Arguedas, Castejón, Mendavia y otros de la actual Ribera navarra. Hasta este momento el pastoreo había sido la forma de vida de los pobladores ya instalados en Navarra, con la llegada de los nuevos vecinos el sistema cambiará en favor de un desa-rrollo más perfeccionado de la agricultura (cultivo de cereales, al-macenamiento del grano, utilización de la rueda, arado, etc.). Los romanos
Llegan a la Península en el año 218 a.c. en medio de la guerra que mantenían con Cartago, en un claro intento defensi-vo. Estos mantienen contactos con unas "gentes" que ocupaban el valle del Ebro y los Pirineos occidentales, a los que denomina-ron vascones, los cuales estaban establecidos en un territorio más amplio de lo que hoy es Navarra, extendiéndose por el noroeste de Guipúzcoa, parte de Logroño, Zaragoza y Huesca.
El modo de vida de los vascones es pastoril, combinándose en los territorios del sur (Ribera) con la agricultura que había sido in-troducida por las gentes indoeuropeas.
En un principio, los romanos no encuentran oposición ni rechazo entre los vascones, pues entre los años 202-180 a.c. llegan a conquistar el valle del Ebro. Hábiles negociadores, pre-tenden establecer una pacificación duradera y de fronteras esta-bles, para lo cual firmaron acuerdos con los vascones. algunos de los cuales colaboraron activamente en las campañas exterio-res romanas, si bien es cierto que no todo fue un camino de rosas para los romanos, que en más de una ocasión hubieron de acep-tar las "Imposiciones" vasconas.
En el año 75 a.c, Pompeyo aprovecha su estancia por estas tierras para fundar Pompaelo, actual Pamplona. Los vas-cones, en su mayoría toman partido por César, que logre estable-cer la Pax Romana, la cual trajo como consecuencia la pacifica-ción vascona. Desde ese momento, sólo algunos núcleos man-tendrán autonomía. Los vascones desde entonces, formaron parte de la provincia Citerior, conservando su administración po-lítica, en tanto no fuese obstáculo para las autoridades romanas. La acción de Roma sobre el territorio navarro se vio ma-tizada por las características geográficas y se establecieron dos grandes áreas de actuación: el ager vasconum (Ribera-zona media) y el saltus vasconum (Montaña y Pirineos), en las que la influencia fue desigual, debido sobre todo a las posibilidades de explotación del país.
Navarra, favorecida por su desarrollo económico y el pro-ceso de agrarización generó excedentes de población, sobre todo en el sur, lo que la convirtió en abastecedora de materia prima para los ejércitos romanos, necesitados de soldados para la conquista y guerras civiles.
Desde el siglo III comienzan a detectarse los primeros sín-tomas de crisis en el Imperio, que se agravan con la penetración de los pueblos bárbaros. A finales del siglo IV, la zona vascona que aún no había sido romanizada, se presenta como un núcleo de resistencia y descontento ante Roma, que intenta neutralizar esta amenaza.
A finales del siglo V, se abre un período de autonomía que permitirá la consolidación de los vascones como grupo indepen-diente de cierta entidad cuya definitiva personalidad la adquirirán con la formación del reino de Pamplona ya en tiempos medieva-les.
Entre suevos, vándalos,
alanos y musulmanes anda la cosa
Desde los siglos VI y Vil, en el norte y sur de los Pirineos los vascos están enzarzados en una lucha feroz contra los fran-cos y los godos, nuevos invasores. Durante más de un siglo, las campañas militares de los visigodos no lograrán doblegar a los vascones. Don Rodrigo tuvo que abandonar Pamplona para contener a Tarik, amenaza musulmana, que logra penetrar por el Estrecho en el año 711 y llega a controlar las tierras fértiles del sur de Álava y Navarra, fortificando Olite y dominando Pamplona por el procedimiento de toma de rehenes y tributos. Toda la oposición vascona se unió en la Montaña en torno a vascones, várdulos. caristios y autrigones.
Llegados los ejércitos musulmanes en el año 714 al valle del Ebro, la zona y toda la población vascona meridional se isla-miza. Sus habitantes quedan sometidos politicamente a Damas-co y posteriormente a Córdoba. Pamplona y el resto de VasDamas-conia mantienen una actitud más independiente. Los vascones cristia-nos se unieron a los Banu Qasi por lazos de sangre y vínculos matrimoniales en el sur, lo que permitió tener buenas relaciones, tanto económicas como políticas hasta el siglo IX.
Contra los francos, los vascones también opusieron resis-tencia. Poco después del año 778, cuando Carlomagno se dispone a cruzar los Pirineos tras haber arrasado las murallas de Pamplona, ciudad considerada por las fuentes francas como "for-taleza de los navarros", los vascones le infringen una espectacu-lar derrota en Roncesvalles el 15 de agosto del año 778. Esta ba-talla sirvió unos siglos más tarde como inspiración de la célebre obra de la literatura medieval "La chanson de Roland".
Nacimiento del Reino de Pamplona
En el siglo IX surge el reino de Pamplona, con la elección de Iñigo Arista como rey de Pamplona, Vasconia, Aragón, So-brarbe, Ribagorza, Castilla, León y Astorga. Fue el germen del Reino de Navarra, término que data del siglo XII, cuando gober-naba el rey Sancho VI el Sabio.
Un juramento de fidelidad recíproca entre los sucesivos monarcas y el pueblo presidía las relaciones entre ambos: los fueros. Mediante este sistema, tan arraigado en la mentalidad histórica vasca, el Rey se comprometía a respetar un conjunto de
normas, nacidas de la costumbre, que aseguraban los derechos políticos de los ciudadanos.
En 1238. bajo el mandato del rey Teobaldo I. se redacta el Fuero Antiguo, la primera Constitución escrita del Reino, que recopila los fueros consuetudinarios.
Durante la Edad Media, la sociedad navarra está estruc-tura de forma piramidal. En la cúspide estaba la nobleza, integra-da por los varones, magnates y propietarios. Por necesiintegra-dades tácticas, la alta nobleza debió elegir un jefe para dirigir y coordinar las luchas, recayendo este título en los Arista. La monarquía vasca no nace con poderes absolutos, puesto que el rey debía contar con los varones para ejercer las tareas de gobierno. La monarquía en el siglo iX se hace hereditaria y mantendrá su carácter colegiado.
Los labradores vivían en numerosas villas y aldeas, eran propietarios de casa y tierras y formaban el concejo de vecinos cuyo órgano de participación era el "batzarre"donde se distri-buían los aprovechamientos comunales y las obligaciones así como los trabajos en común (auzoián).
Por debajo de los labradores estaban los collazos que ha-bitaban en casas o villas y pertenecían a sus dueños. Permane-cían adscritos a la tierra como el resto de los instrumentos de producción. A diferencia de los labradores, no eran propietarios, ni tenían la condición de "fuego" vecinal, ni gozaban de ciuda-danía.
La anexión a Castilla
A pesar de que desde el siglo XII Castilla y Aragón aspiran a repartirse el territorio navarro, éste logra conservar su indepen-dencia frente a sus poderosos vecinos. El resto de vascos de Álava, Guipúzcoa y Vizcaya son integrados en la corona de Cas-tilla durante los siglos XIII y XIV, mientras que los vascos del norte de los Pirineos pasan a formar parte de Francia en los siglos XVI y XVII.
En el año 1512 los ejércitos de Fernando el Católico, diri-gidos por el Duque de Alba ocupan el territorio navarro y lo ane-xionan a la corona de Castilla.
Sin embargo, los conflictos políticos y militares surgidos durante el reinado de Carlos I de España motivaron la retirada de las tropas castellanas de la Merindad de Ultrapuertos en 1530. Es a partir de este año cuando la dinámica de la Alta y Baja
Na-varra va a ser diferente. La Baja NaNa-varra, situada más allá del vértice político de los Pirineos (hoy Estado francés) permane-cerá independiente hasta 1572 y será regida por la familia Albret -Enrique II y Juana III-, que en lo sucesivo se titularán Reyes de Navarra.
Posteriormente se celebraron Estados Generales y se estableció una cancillería en Saint Palais. En 1589 Enrique III de Navarra se convierte en rey de Francia y se inicia en la Baja Navarra una etapa de hegemonía compartida, durante la cual los reyes de Francia lo son también de Navarra, desechando todos los intentos de unificación en un solo Estado.
Cuando en 1789 estalla la Revolución Francesa, se inten-tará mantener el status vigente, pero la Asamblea Nacional abolirá el doble título optando sólo por el de reyes franceses. Los soberanos franceses, hasta entonces, continuarán jurando los Fueros navarros.
Austrias y Borbones en Navarra
Navarra, va a mantener hasta 1841 una situación especial en materia jurídico-administrativa, manteniendo su independen-cia foral. Conservará asimismo sus propias fronteras, organiza-ción municipal, sus jueces y tribunales, además de un control económico sobre los productos generados dentro de sus fronte-ras.
Ocupada militarmente por Castilla, mantendrá el privile-gio de no presentar cupo de soldados para las quintas del Ejército, cuando éste actuase fuera de Navarra (derecho que hoy esgrimen algunos insumisos). La autoridad que representaba a los Reyes castellanos era el Virrey y el heredero español debía jurar los Fueros de Navarra, reconociendo su aceptación.
La muerte del último Habsburgo español, Carlos II (Car-los V de Navarra) va a provocar una movilización de las potencias europeas por el control de la política internacional. La guerra de Sucesión, que durará desde 1701 hasta 1714 enfrentará al repre-sentante de la Casa de Austria, archiduque Carlos y al represen-tante Borbón, Felipe, duque de Anjou.
La Paz de Utrech, en 1713, reconoce a Felipe V como Rey de España y VIl de Navarra. La política borbónica, claramente centralizadora, se enfrenta a la concepción foral, a la que considera obsoleta. Aunque los Borbones abolen los Fueros de Valencia, Aragón y Mallorca, de momento no lo hacen en
varra, donde el espíritu absolutista no va a encontrar ningún apoyo.
Durante los siguientes reinados borbónicos (Fernando IV y Carlos III) se prepara el germen de ias futuras guerras carlistas. Ante la irrupción liberal del XIX. Navarra, se mantendrá fuerte-mente aliada al tradicionalismo foral.
Origen de la Diputación
Las Cortes Navarras continuaron siendo la institución fun-damental durante los años que siguieron tras la conquista del Reino. Como se sabe, las Cortes se organizaban en brazos o estamentos: el eclesiástico, el militar, la nobleza y el popular de las Universidades. El de la Iglesia tenía de 10 a 12 componentes. Los militares eran los más representados, aunque el absentismo a las sesiones era lo más habitual (por lo que ya conocemos el origen de tan descarada práctica). Las Universidades, hasta el siglo XVIII, estuvieron representadas por un número variable de miembros, elegidos en "batzarre" (/eunión).
Las Cortes se convocaban bajo la advocación del Rey castellano y funcionaron de forma autónoma hasta el año 1828-29. Cuando se promulgó la Ley Paccionada en 1841, las atribu-ciones de las Cortes desaparecieron. La necesidad de mantener una continuidad en materia legislativa similar a las Cortes, oca-sionó la aparición de una nueva institución que aún pervive en nuestros días: la Diputación.
En 1559. antes de disolverse, las Cortes nombran una Diputación permanente, que funcionaba a través de tres organis-mos: la Junta General, sesión ordinaria y "legacías". Poco a poco, la Diputación fue asumiendo tareas en detrimento de las Cortes, llegando a ser el eje político del Reino.
El siglo XIX
Este siglo se va a iniciar con dos guerras: la de la Convención e Independencia, ambas van a afectar a Navarra. La política centralista de los Borbones va acompañada de una política exterior muy conflictiva. Esto exigía un mayor número de soldados y más impuestos para la monarquía española, exigen-cias que se hacen a los navarros ante la oposición de la Diputación, que recuerda que los naturales del país sólo acuden a filas en caso de defensa del propio territorio.
Con la llegada de Manuel Godoy al poder, se produce la declaración de guerra a la Revolución francesa expresada en la Convención. Navarra sufre la ocupación de Lekároz y Etxalar por los franceses. El Tratado de Fontainebleau (1807) sirve de excusa para que 28.000 soldados franceses, al mando de Junot, entren en la Plaza del Castillo de Pamplona y la Ciudadela.
La guerrilla navarra se organiza, hostigando a los france-ses y creándoles innumerables problemas. Espoz y Mina formó la División Navarra con 4.000 hombres en 1811 para cercar Pam-plona, en poder de los franceses. Las tropas angloespañolas logran, al mando de Lord Wellington, liberar la ciudad en la batalla de Soratren (1813). Si los navarros se sumaron a esta guerra no fue por otras razones que por las puramente económi-cas. Como apuntó A. Kanpion "la guerra de la independencia fue la primera ocasión en la historia del Reino en que Navarra se mo-vilizó de forma generalizada dentro de la estrategia general del Estado español".
Las guerras carlistas
Durante la guerra de la Independencia, tanto el Estado napoleónico, como las Cortes españolas de Cádiz, hicieron tabla rasa de las tradiciones históricas de Navarra y lo mismo ocurrió durante el trienio constitucional entre 1820-23. Sin embargo, la restauración de Fernando Vil (III de Navarra) en 1814 y del absolutismo en 1824, trajo nuevamente la restitución de las insti-tuciones torales. Mientras tanto, las facciones más derechistas, los absolutistas, defensores de las viejas tradiciones, se agrupa-ron en torno a Carlos María Isidro, hermano del Rey, ante el problema sucesorio que se iba a plantear. Este no reconocía a Isabel II y fue desterrado a Portugal.
Los navarros apoyan al pretendiente Carlos, aunque en 1834, la Diputación proclama a Isabel II como Reina legítima. Los tradicionalistas se agrupan alrededor de Tomás de Zumalakarre-gui, que enarboló la bandera de los Fueros y la religiosidad de unas clientelas eminentemente campesinas y conservadoras. La burguesía apoyó al gobierno liberal que se sostuvo en Pamplona. La guerra tuvo graves consecuencias económico-sociales que se dejaron notar en toda Euskal Herria.
El 31 de agosto de 1839, los generales Maroto y Esparte-ro firmaEsparte-ron el Convenio de Vergara, con el que se puso fin a la guerra. Este acuerdo trajo consigo la Ley Confirmatoria de
Fue-ros. En julio de 1841, el Congreso de Madrid aprueba la Ley de Fueros de Navarra. Su promulgación introduce cambios sustan-ciales, tanto en la política como en la vida navarras. Por ella, el antiguo Reino se convierte en una provincia más de España, manteniendo algunas ventajas. Asimismo se desvincula por cuenta propia de la dinámica conjunta mantenida con las Vascon-gadas, que en 1876 también verán cómo sus Fueros serán abolidos al término de la segunda guerra carlista.
La Gamazada
A partir de 1876, el proceso centralizador es ya una realidad. A la muerte de Alfonso XII, María Cristina asume la regencia y en la vida parlamentaria y política se produce la alter-nancia de poder entre liberales y conservadores. Por lo que res-pecta a Navarra, el 10 de mayo de 1893, Germán Gamazo, Ministro de Hacienda, propone una ley por la cual se pretende "aplicar a Navarra las contribuciones, rentas e impuestos que ac-tualmente rigen y los que se creen en las demás provincias del Reino". Navarra reacciona de forma inmediata y a partir de este hecho se suceden manifestaciones de protesta.
El 4 de junio de 1893, 80.000 navarros recorren Pamplo-na, donde los alcaldes y diputados presentan al Gobierno políti-co de la provincia un libro políti-con 120.000 firmas en señal de protes-ta foral. En recuerdo de protes-tal acontecimiento, se crea una comisión para levantar el actual Monumento a los Fueros que hoy puede contemplarse frente al Palacio de la Diputación.
El siglo XX
Hasta 1923, fecha en que el dictador Primo de Rivera llega al poder, la política nacional discurre entre la aparición de nuevas fuerzas, la alternancia política y un clima de inestabilidad social y económica.
En Navarra, la llegada de la dictadura es recibida con los brazos abiertos entre los círculos ultratradicionalistas. El inte-grismo continúa siendo una constante en la vida política de Navarra.
A primeros de siglo, Navarra es una provincia eminente-mente rural. La pequeña burguesía instalada en Pamplona es aún incipiente y está a años luz de la vasca, en cuanto a ejercer un papel dinamizador. Predominan los grandes propietarios de la
Ribera y los pequeños en la Montaña. A medida que avanza el siglo la industria va adquiriendo importancia. El sector hidroeléc-trico comienza a despuntar con empresas como Hidroeléctrica de Navarra, el Irati o Aguas de Arteta.
También destaca la producción de cereales, fábricas de harina y conservas en la Ribera, papeleras en Oroz-Betelu y Villava y un incipiente núcleo siderúrgico en Vera de Bidasoa y All-sasua. Este proceso de industrialización conlleva la aparición de una nueva clase social: el proletariado industrial, que en Navarra va a jugar un papel muy importante hasta la transición democrá-tica.
En torno a los años 20 se van a implantar como fuerzas de izquierda, el PSOE, que en 1920 cuenta con 556 miembros. La Iglesia a través de la Acción Católica creó varios sindicatos rela-tivamente influyentes, sobre todo entre las mujeres obreras.
La República y el Estatuto Vasco
Con la llegada de la Segunda República se va a reanimar el interés político por la recuperación de un marco estatutario propio iniciado en 1916 y paralizado por Primo de Rivera. En 1917 una sesión de la Diputación concluía con la necesidad de exigir la derogación de la Ley de 1839 y la petición ante Madrid de la re-integración foral.
Durante los primeros días de la República distintas perso-nalidades de las cuatro regiones históricas de Euskal Herria encargan a la Sociedad de Estudios Vascos-Eusko Ikaskuntza la redacción de un "Estatuto".
En Navarra tras un proceso político lleno de complicacio-nes se optó por no apoyar el estatuto Vasco-Navarro que se votó entre los ayuntamientos de las cuatro provincias. Esto ocurría el 19 de Junio de 1932, de esta forma Navarra quedaba fuera del proceso estatutario vasco pero como ha demostrado el historia-dor local Jimeno Jurío, muchos compromisarios locales "cambia-ron el voto que les había sido encomendado".
Las nuevas elecciones generales de 1933 permiten a la derecha tradicionalista de Navarra obtener un triunfo absoluto. El denominado Bloque de Derechas es la candidatura más votada.
El éxito de las derechas es generalizado en todo el Estado y Lerroux dirigente del Partido Radical forma gobierno. Sin em-bargo la Revolución de Octubre le obliga a dimitir y se convocan 4 »
nuevas elecciones que en esta ocasión ganará el Frente Popu-lar. Desde el comienzo, los militares inquietos ante la situación comienzan a preparar el golpe de Estado. Es la situación previa a la guerra civil. En Pamplona, Mola junto a Yagüe se levantan apoyando a Franco.
En Navarra la situación previa al enfrentamiento era de clara agitación, los carlistas con el apoyo de Musolini realizaron acciones militares. Asimismo se crearon los "requetés" compa-ñías de tradicionalistas-fueristas cuyas máximas eran Fueros y Religión.
El 17 de Julio de 1936 Mola declara el estado de guerra en Pamplona. Lo que siguió fue una larga serie de ejecuciones y detenciones sumarias, una historia de terror que aún perdura en la memoria de muchos.
Durante la dictadura franquista todos los signos de iden-tidad vascos fueron prohibidos en Navarra, lo mismo que ocurrió en Vascongadas y se desató una fuerte represión contra quienes utilizaban la lengua o bandera vascas (ikurriña).
La Transición democrática
Tras la muerte de Franco, en 1979 se eligen por sufragio universal el Gobierno de Navarra o Diputación Foral y el Parla-mento Foral de Navarra, la primera de las Cámaras Legislativas del Estado. En 1982 se aprueba la ley de Amejoramiento y Rein-tegración del Fuero, que equivale a un Estatuto de Autonomía y opta por la uniprovincialidad.
Actualmente gobiernan en minoría los regionalistas de Unión del Pueblo Navarro (UPN), aunque han firmado un acuerdo presupuestario con los socialistas, la segunda fuerza política de la comunidad y con Eusko Alkartasuna. Herri Batasu-na sigue siendo la tercera formación política en número de votos. Izquierda Unida que cuenta con dos parlamentarios consiguió acceder al legislativo en las últimas elecciones autonómicas de 1991.
GEOGRAFÍA Y CLIMA
Los contrastes geográficos que existen en Navarra permi-ten una increíble variedad de climas y paisajes concentrados en 10.420 Km2 de superficie, desde el norte verde y montañoso
hasta los desérticos paisajes de las Bardenas Reales. En tan sólo 90 Km de distancia se puede pasar de contemplar las nevadas cumbres pirenaicas a los sinuosos paisajes bardeneros.
Sin embargo, esta aparente brusquedad de conirastes se compensa, dada la suavidad de formas de transición geográfica entre una y otra zona.
Entre los Pirineos y el Ebro
En el norte de Navarra se encuentran los macizos de Quinto Real y Cinco Villas, al este las montañas de la Alta Navarra y cortadas por diferentes ríos de aguas generalmente limpias, excepto el Arga a su paso por Pamplona, que forman valles estrechos y foces excavadas en su fondo. Esta es la parte más alta de Navarra, con la Mesa de los Tres Reyes, la mayor altura de la Comunidad (2434), en el macizo de Larra.
Algo más al sur, se encuentran las cuencas prepirenaicas de Pamplona y Lumbier-Aoiz, con las depresiones excavadas por los ríos Aragón e Irati.
Las montañas vascocántabras se alzan por el Oeste: Aralar con el Irumugarríeta (1427), las sierras de Urbasa, Andía (San Donato, 1495), Lóquiz y la sierra de Codés haciendo frontera con la cuenca sedimentaria del Ebro.
Navarra lluviosa, Navarra húmeda
Una parte de Navarra, la Montaña, pertenece a la España lluviosa y otra, la Ribera, a la España seca. Entre ambas existe una zona de transición pluviométrica que se concentra en la zona media. En la zona de montaña las precipitaciones suelen ser su-periores a los 800 mm. y la lluvia cae durante 125 a 150 días al año. Hay una diferencia térmica entre el norte lluvioso y el norte pirenaico. En las estribaciones del Pirineo los inviernos son más largos y fríos, mientras que en la zona lluviosa de Lesaka o de Bera el clima es más templado y atlántico. En los valles cantábri-cos abundan los bosques de hayas y robles (aritza).
En el Pirineo la vegetación es predominantemente de coniferas: pino silvestre, abetos y pino negro. En el sotobosque crecen algunos bojes.
La zona media tiene las características de ambas "Nava-rras". El clima no es tan continental como en la Ribera. Sin embargo, hay ya cierta sequía estival, más patente en la medida
que bajamos hacia el sur. Es una zona de transición climática y vegetal. Crecen en ella algunos robles, pinares, bojerales y enci-nas, destacando como curiosidad el roble carrascueño, especie entre el roble y la encina.
Ya en la Ribera, territorio de llanuras, las precipitaciones son escasas (inferiores a los 500 mm.) y en algunas zonas de las Bardenas no llega a los 400mm., cifra cinco veces menor que en algunos valles cantábricos. Los veranos son secos y calurosos y los inviernos fríos y largos. La Ribera es un territorio situado entre los Pirineos y las cuencas fluviales del Sistema Ibérico, que pa-dece una fuerte evaporación debido a la inexistencia de "salidas" que permitan una influencia reguladora de las temperaturas. La vegetación es muy escasa y perennifolia, de bosque mediterrá-neo y grandes extensiones de plantas y flores olorosas. Flora, fauna, ríos: todavía un pequeño paraíso
Aunque en los últimos años las grandes obras y los grandes proyectos que se están llevando a cabo en Navarra: pantano de Itoiz y autovía del Norte (Irurzun-San Sebastián), han causado grandes polémicas y encendidas discusiones entre par-tidarios y no parpar-tidarios de las obras. Lo cierto es que al margen de los impactos ambientales que han causado y están causando, Navarra todavía es una comunidad disfrutable y paseable. Su fauna y flora permanecen en algunos lugares ( aquellos a los que no ha llegado la acción del hombre, fundamentalmente pistas fo-restales) intactas o con bajos niveles de degradación. Navarra tiene, no sabemos por cuánto tiempo podremos mantenerla, un paisaje que conserva formas primigenias de gran belleza.
Los ríos de Navarra vierten sus aguas bien al Cantábrico o al Mediterráneo a través del Ebro.
Los ríos de la vertiente cantábrica, Bidasoa, Urumea y Araxes discurren por valles profundos. En los bosques podéis en-contrar alisos, fresnos, sauces y avellanos. Si os tira la pesca (es imprescindible tener licencia) y tenéis paciencia aún podéis en-contrar truchas aunque tengáis que pelearos por enen-contrar un lugar un poco solitario, especialmente si es temporada de pesca, Lo que no será tan fácil es pescar el célebre salmón del Bidasoa. Este solamente se encuentra en determinada época y es muy apreciado en los restaurantes de la nueva cocina vasca. Ya sabéis, Arguiñano y el rico, rico, rico.
Salazar y Esca surcan valles más amplios debido a las avenidas fruto de los hielos pirenaicos. La trucha es habitual en ellos, He-mingway fue un excelente pescador por estos ríos y gustaba de saborear trucha a la navarra. Estos ríos forjan profundas foces: Arbayún y Lumbier de las cuales se habla en otro apartado de la guía y en las cuales se dan cita importantes colonias de buitres leonados.
La zona norte de Navarra goza aún del privilegio de poseer uno de las mayores reservas de hayas de Europa, el árbol más característico de Navarra. Necesitado de las nieblas y sole-dades de los valles, se nutre de la melancolía de los días grises tan abundantes en esta parte de la provincia. Los hayedos del sur (sierras de Izko, Alaiz y Lokiz) conviven con quejigales y carras-cales.
En la Ribera los ríos están flanqueados de chopos y ala-medas, siendo el álamo blanco, el sauce, el fresno y el olmo las especies más abundantes. Cerca del agua se sitúan las mimbre-ras y el tamariz, donde anidan multitud de aves. Si seguís des-cendiendo, os encontraréis con numerosas lagunas y pequeños lagos. La laguna de Pitillas es la más septentrional y destaca por una gran riqueza ornitológica donde a veces pernoctan hasta 100.000 estorninos. Junto a Pitillas, existen las lagunas de Las Cañas, La Estaca, Lor, Rada, etc. Estas lagunas juegan un gran papel en el ciclo migratorio de las aves. Aquí repostan grullas, gansos, y grandes bandadas de ánades (cercetas, gaviotas, cigüeñas, frisos, etc). Están protegidas y si os acercáis, hacerlo con cuidado y sin alterar el tan manejado ecosistema.
En los valles pirenaicos aún se puede contemplar, es extraño pero con suerte lo veréis; el majestuoso vuelo de las pocas parejas de quebrantahuesos que quedan en el Pirineo.Todavía por los valles y si ascendéis a collados os encon-traréis con el alegre correteo de los sarrios. Por los bosques de pino negro en Larra se encuentran urogallos. No esperéis encon-trar osos, estos dejaron de existir hace tiempo. Al desplazaros hacia los valles de Esca y Salazar, veréis como el hayedo cede terreno al pino albar. Las rapaces como el azor y el gavilán son abundantes. Entre los mamíferos es normal la presencia de ar-dillas, gato montes, ginetas y lirones.
Las Bardenas situadas dentro de la Ribera tudelana se caracterizan por su aspecto estepario y falto de arbolado. La vegetación aquí es discontinua y árida a la cual se han adaptado diversas especies: caraván y ganga entre otros. Entre los
repti-les, destaca el lagarto ocelado. La vegetación que encontraréis será de pinos carrascos, el más común en este desierto, muy abundante en el Vedado de Eguaras. En las caídas del Plano de Carcastillo abundan las concentraciones de buitres. Otras espe-cies que encontraréis sin mucho esfuerzo son conejos, perdices, culebras bastardas, etc.
MAPAS Y CARTOGRAFÍA DE NAVARRA
Es prácticamente imposible perderse en Navarra tenien-do en cuenta la cantidad de mapas y cartografía editada. El Go-bierno de Navarra, el Servicio Geográfico del Ejército y las edito-riales y empresas dedicadas a la cartografía han puesto en circu-lación numerosos mapas. Aquí os indicamos los imprescindibles, aunque también existen más específicos que a buen seguro en-contraréis en librerías especializadas.
Mapa Hipsométrico de Navarra. Comunidad Foral. Escala 1: 400.000. Gobierno de Navarra, 1991. Cartografía Militar de España.
Servicio Geográfico del Ejército.
Hojas 6-2,6-3,7-2,7-3,: subdivididas en series. Escala 1: 50.000.
Gran Atlas de Navarra. Escala 1: 100.000. Edición: CAN, Abril. 1986. Institut Geographique National. Números, 69-70.
Serie Verde. Escala 1: 100.000.
LA POBLACIÓN
En el año 1989, la población de Navarra, según datos del Censo era de 524.000 personas.
Aproximadamente por cada Km2 hay 50 habitantes, fren-te a los 77 habitanfren-tes por Km2 de la media española, esto quiere decir que el crecimiento de Navarra ha sido menor que la media estatal y la densidad sigue siendo baja.
En cuanto a comportamientos demográficos, los navarros y navarras no nos diferenciamos mucho de la media. La pirámide
de población se ha modificado en los últimos anos como conse-cuencia del descenso de natalidad. También la distribución geo-gráfica de la población se ha visto alterada a raíz del proceso de industrialización que sufrió Navarra en los años sesenta. Antes la población estaba más repartida al ser una provincia mayoritana-mente agrícola. Hoy existen importantes focos industriales que concentran mayores densidades de población.
Como ha ocurrido en otras provincias receptoras de mano de obra rural, el campo navarro y las pequeñas poblaciones se han despoblado en beneficio de Pamplona y su área metropoli-tana. Sin embargo en los últimos años son numerosos los "urba-nitas" que han querido recuperar el encanto del mundo rural y han establecido una segunda residencia y también primera en pue-blos alrededor de Pamplona.
Las comarcas en las que su forma de poblamiento la constituyen pequeños núcleos están en regresión: los valles del pirineo, la Navarra Media Oriental y Tierra Estella van perdiendo habitantes desde principios de siglo, lo mismo ocurre aunque de forma más moderada en la Navarra húmeda. Las únicas zonas que han crecido son la Cuenca de Pamplona (conjunto de pueblos cercanos a la capital) y la Ribera donde se concentran los polos de atracción económica. El caso de Pamplona es simi-lar al de otras capitales. Ha aglutinado el excedente de las poblaciones agrícolascercanas. En 1990, Pamplonatenía 183.525 habitantes, Barañain, 16.184, Burlada, 14.476, y Villava 7.554, todos ellos pueblos cercanos a Pamplona. Tudela, capital de la ribera tenía 27.063, Estella, 12.868, Tafalla, 10.318 y finalmente Sangüesa, 4.640 habitantes.
UNA COMUNIDAD RICA
Al comienzo de los felices y añorados por algunos, años sesenta,la estructura productiva de Navarra era aún de subsis-tencia, es decir, la presencia de la Industria era escasa y predo-minaba el sector agrícola que ocupaba casi al 50% de la pobla-ción activa.
Coincidiendo con los años del desarrollismo se impulsó un gran despliegue industrial que atrajo numerosa mano de obra emigrante, fundamentalmente andaluces y extremeños.
Se ha pasado de una provincia fuertemente ruralizada a ser una comunidad con una economía dinámica y equilibrada
donde el sector terciario tiende a dominar, la producción y el empleo son ya mayores en los servicios que en la industria. En el año 87 el sector servicios aportó un 5 1 % del total del PIB, mientras que el sector industrial lo hizo en un 36% y el agrícola tan sólo el 6'5%. Navarra ha crecido por encima de la media na-cional e incluso por encima de la media de algunos países de la CE. Esto ha sido posible gracias a una política industrial favora-ble y generosa con los inversores. A esto se une la localización geográfica de Navarra, frontera con Europa y el litoral cantábri-co y las relaciones cantábri-con la Comunidad Autónoma Vasca, el aprovechamiento de recursos situados en el corredor del Ebro, la energía eléctrica y la disponibilidad de espacio.
Navarra se ha caracterizado siempre por una adecuada red de infraestructuras, equipamientos y tecnología. Ha sido la primera comunidad cuya red telefónica se automatizó al 100%. la atención sanitaria goza de una salud excelente,tal es así que hoy los navarros tienen a su disposición más médicos por habitante que en los USA, están por encima de la media europea en cuan-to a camas hospitalarias por habitan:e y el sistema de urgencias es pionero en el Estado.
Sin embargo la crisis también se nota aquí y por supues-to quien más la padece son los "currelas". Aunque la clase trabajadora navarra siempre ha sido reivindicativa y luchadora hoy está sometida a unos altos índices de paro especialmente entre sus mujeres y jóvenes, los sectores de población que más padecen la crisis.
EUSKERA Y VOCABULARIO
El origen del euskara o euskera es incierto, tanto como el del propio pueblo vasco. Algunos sostienen que está emparenta-do con las lenguas caucásicas, otros creen que es un resto del idioma que hablaban los iberos... Pero lo cierto es que no se conoce su procedencia con exactitud.
Los romanos bautizaron el vascuence como lingua nava-rrorum, en una época en que se hablaba en una amplia zona que superaba los actuales límites de Euskal Herria. El uso del euske-ra se ha ido perdiendo con el paso del tiempo y según los últimos estudios realizados por el Gobierno de Navarra, únicamente el 15 por ciento de la población navarra es euskaldún (vasco-parlante), pero su distribución geográfica es muy desigual. Mientras en la
zona noroeste el 70 por ciento de la gente lo habla, en el sur el porcentaje ronda el 2 por ciento.
Las razones de este enorme desfase son de índole histó-rico y geográfico y se explican porque la zona norte, montañosa, no sufrió las sucesivas invasiones romanas, visigodas y árabes y pudo preservar la cultura vasca en todas sus manifestaciones. Por el contrario, en la Ribera se produjo una amalgama de in-fluencias, que supusieron la práctica desaparición de las señas de identidad vascas, incluida la lengua.
Hace algunos años, el Parlamento de Navarra aprobó por mayoría la polémica Ley Foral del Vascuence, que regula el uso de esta lengua en la comunidad. Esta ley, muy criticada por todos los sectores nacionalistas, declara el euskara como lengua co-oficial junto al castellano en la llamada zona vascófona, que coincide con el norte de Navarra. Pamplona y su cuenca, donde unas 35.000 personas utilizan la lengua vasca, están incluidas en la denominada zona mixta, circunstancia que ha dado lugar a numerosas protestas, ya que la práctica habitual es que, aunque te dirijas en euskera a un funcionario público y según lacitada Ley del Vascuence tienes derecho a hacerlo, la realidad es que úni-camente te atienden en castellano.
Desde hace algunos años, varias organizaciones priva-das realizan un importante esfuerzo de alfabetización de la po-blación y al menos han conseguido que los porcentajes de euskaldunes se mantengan y no vayan en regresión, como venía ocurriendo en las últimas décadas. El euskera que se enseña en los euskaltegis (academias de euskera), así como el que se usa en los medios de comunicación e instancias oficiales es el llamado batua (unificado), ya que existen multitud de dialectos di-ferentes según las zonas geográficas.
En algunos caseríos del valle del Baztán y de la zona del Bidasoa todavía hay personas mayores que no conocen el cas-tellano, aunque cada vez quedan menos.
Por si os interesa, ahí van algunas nociones básicas de gramática vasca. La pronunciación es sencilla, pues las vocales y consonantes son similares a las del castellano. Las únicas ex-cepciones son la ts y la tx, que suenan como la ch española, aunque con matices de intensidad. La tz no tiene equivalencia en castellano, pero suena como si dices pizza en italiano. La x es parecida a la sh inglesa.
Respecto a la ortografía, la ese convierte en /epara los so-nidos fuertes (ka, ko, ku) y en z para los débiles (ze, zi). La v. la
q y la y no existen en el alfabeto vasco. Los sonidos gue y gui pierden la u, pero se pronuncian como en castellano.
Las palabras no llevan acento ortográfico. Cuidado con el diptongo ai. Es un error muy frecuente escuchar los nombres de muchas localidades vascas como Beasain o Barañain acentuán-dolos en lai, cuando lo correcto es hacerlo en la a (aunque sin po-nerle tilde).
Unas cuantas nociones de euskera
Aunque el euskera os parezca difícil de entender y hablar, no os cortéis cuando os encontréis con gente euskaldún y soltad lo que sepáis aunque sea poco. Un aguro un eskerrík asko siem-pre es un detalle. Para que os animéis, ahí va un poco de vocabulario: Saludos hola adiós buenos días buenas tardes buenas noches hasta luego hasta mañana por favor gracias Las fechas kaixo agur egun on arratsalde on gabon gero arte bihar arte mesedez eskerrik asko hoy mañana ayer hora día semana mes año La semana lunes gaur bihar atzo ordu egun aste hitabete
uñe
astelehenamartes miércoles jueves viernes sábado domingo
Los meses del año
asteartea asteazkena osteguna ostirala larunbata igandea enero febrero marzo abril mayo junio julio agosto septiembre octubre noviembre diciembre Comida y bebida urtarril otsail martxo apiril maiatz ekain uztaií abuztu ¡rail urri azaro abendu agua vino vino tinto vino blanco clarete leche
café con leche café solo cerveza sidra pacharán pan sal azúcar dulce queso jamón carne ura ardo ardo beltz ardo zuri ardo gorrí esne kafesne kafe huts garagardo sagardo patxaran ogi gatz azukre gozoki gazta urdaiazpiko haragi
pescado hortaliza berza pimiento guisantes puerro zanahoria cebolla ajo espárragos alubias setas Orientación arrain barazki aza piperra ilarrak porrua azenario típula baratxuria zainzuriak babarrunak perretxikoak norte sur este oeste centro centro urbano ¡par hego ekialde mendeibalde erdi hiri barne Los colores blanco verde negro azul amarillo rojo Sistema numeral zun berde beltza urdin hori gorrí 1 2 3 4 5 6 7 8 9 bat bi hiru lau bost sei zazpi zortzi bederatzi
10 hamar 11 hamaika 12 hamabi 13 hamahiru 14 hamalau 15 hamabost 16 hamasei 17 hamazazpi 18 hemezortzi 19 hemeretzi 20 ftogre/ 21 hogeitabat 30 hogeitamar 31 hogeitamaika 40 berrogei 41 berrogeitabat 50 berrogeitamar 60 hiruogei 70 hirurogeitamar 80 larogei 90 larogeitamar
100 e/iun
156 ehun efa berrogeitamasei 200 berrehun
400 laurehun 700 zazpirehun 1000 m/7a
El 1 se pone detrás {etxe baf, una casa), y los demás números, delante (bi efxe. hiru eíxe, dos casas, tres casas, excepto en Bizkaia, donde el 2 también se sitúa detrás.
La secuencia numeral sigue un orden lógico. Si os fijáis, 30 viene a ser como 20 más 10; 31 es palabra compuesta de 20 y 11; 40, dos veces 20; 50, dos veces 20 más 10; 60, tres veces 20; 200, dos veces 100; 300, tres veces 100; y así sucesivamen-te.