INTERNACIONALES
RELACIONES DEL EJERCITO DE NICARAGUA
CON SUS HOMOLOGOS CENTROAMERICANOS
DURANTE EL PERIODO DE 1990 – 1996
CARLOS DANIEL CAJINA DARCE
Monografía para optar al grado de
Licenciatura en Diplomacia y Relaciones
Internacionales
Profesor Tutor
Dr. Roberto J. Cajina
INTERNACIONALES
RELACIONES DEL EJERCITO DE NICARAGUA CON
SUS HOMOLOGOS CENTROAMERICANOS DURANTE
EL PERIODO DE 1990 – 1996
CARLOS DANIEL CAJINA DARCE
Monografía presentada al Jurado integrado por:
PRESIDENTE: ____________________
Dr. Alfonso Valle
SECRETARIO: ____________________
MBA. Javier Pichardo
VOCAL:
____________________
MSC. Francisco Barbosa
Para completar las exigencias del grado
Licenciatura en Diplomacia y Relaciones Internacionales
metas, por hacer en mi parte de sus maravillas a lo largo de mi existencia, por lo que siempre diré: Sí DIOS CONMIGO, QUIEN CONTRA MI...
A la memoria de mis ABUELOS. A mi abuela TOMASA (q.e.p.d.) por haberme brindado todo su amor, comprensión y mucha ternura igual que a un hijo, a mi abuelo ORLANDO (q.e.p.d.) por todos sus sabios consejos y anécdotas que me han ayudado durante todo este tiempo. A ustedes queridos abuelos, hoy que no están conmigo físicamente, pero sé que de manera espiritual nunca me
han abandonado, ya que siempre están brindándome su protección por lo que estoy seguro que al igual que yo celebran gozosos este triunfo, que no es solo mío sino nuestro...
A mis PADRES, Carlos y Zobeyda, por todo el apoyo, entrega y dedicación que me han brindado, por inculcarme grandes valores en mi vida, por preocuparse por mí desde el día que vine a ustedes, por estar día tras día velando por mi desarrollo, este triunfo es suyo. A ellos les debo lo que soy...
A mi hermano OSCAR, para que este logro le sirva de inspiración y siga mis buenos pasos y logre cumplir sus metas y realizarse en la vida...
A mi FAMILIA, que de alguna u otra manera todos me han brindado su apoyo para obtener este logro, gracias por estar siempre conmigo...
Agradezco ante todo a DIOS, por haberme brindado seguridad, paciencia y
sabiduría para poder terminar este trabajo. Por haberme dado a los PADRES que tengo, a
quienes agradezco también, ya que sin ellos no hubiese culminado esta meta.
A mi tía Nereyda, mi segunda madre, que ha estado a mi lado siempre,
brindándome su apoyo y comprensión incondicional. Tía Nerey eres un ejemplo a seguir.
A mi tutor, Dr. Roberto Cajina, por su amistad, comprensión, paciencia,
dedicación y seguimiento constante en la realización de este trabajo.
A la facultad de Diplomacia y Relaciones Internacionales, con una mención especial
a la Licenciada María de Jesús Fuentes, por su preocupación y motivación que siempre
me demostró para culminar este logro.
Expreso con mucho afecto mi agradecimiento a las abogadas y amigas Angélica,
Daysi y Jessica, por su apoyo moral e intelectual que me dieron para el desarrollo de este
trabajo.
Al Teniente Coronel Francisco Barbosa, Segundo Jefe del Centro de Historia
Militar, quien fue el único representante del Ejército de Nicaragua, quien me atendiera y
facilitara información con mucha amabilidad.
A todos mis amigos y amigas que se han preocupado por la culminación de este
éxito el cual celebramos juntos.
A todos, muchas gracias por su apoyo y comprensión.
INTRODUCCION
OBJETIVOS
CAPITULO I:
ANTECEDENTES E IMPORTANCIA DEL EJERCITO DE NICARAGUA... 1
A) Ejército de Zelaya ... 2
B) Ejército como Guardián de la Dinastía (1927 – 1979) ... 4
C) Ejército Popular Sandinista (1979 – 1990) ...13
D) Ejército de Nicaragua. Período de Transición (1990 –1996) ... 17
CAPITULO II: MISIONES DEL EJERCITO DE NICARAGUA ... 22
A) Misiones del Ejército de Nicaragua ... 22
1. Defensa de la Constitución y las Leyes ... 25
2. Defensa de la Soberanía ... 26
3. Defensa de la Integridad Territorial ... 27
4. Aseguramiento al Control Territorial ... 28
5. Protección de los Recursos Naturales y Medio Ambiente ... 29
6. Sistema Nacional de Defensa Civil ... 31
CAPITULO III: RELACIONES INTERNACIONALES DEL EJERCITO DE NICARAGUA ... 33
A) Carta de la Organización de los Estados Americanos ... 34
B) Tratado Marco de Seguridad Democrática en Centroamérica ... 36
CAPITULO IV:
BENEFICIOS DEL PROFESIONALISMO Y ESTRUCTURACION MILITTAR
ACTUAL DEL EJERCITO DE NICARAGUA ... 50
A) Estructura y composición del Ejército de Nicaragua ...51
B) Incidencias de la Modernización del Ejército de Nicaragua ... 55
1. Escuelas y Academias ... 56
2. Cuerpo Médico Militar ... 57
3. Jurisdicción Militar ...58
4. Asesoría Jurídica ... 59
5. Instituto de Previsión Social Militar (IPSM) ... 59
6. Centro de Historia Militar ... 60
7. Relaciones Internacionales de Apoyo y Cooperación ... 60
C) Misión Diplomática de los Agregados Militares en los países centroamericanos ...61
CONCLUSIONES ... 64
RECOMENDACIONES ... 66
ANEXOS
1. Emblema del Ejército de Nicaragua
1.1. Distintivo del Comandante en Jefe del Ejército de Nicaragua.
2. Organigrama del Ejército de Nicaragua.
3. Código de Organización, Jurisdicción y Previsión Social Militar.
4. Tratado Marco de Seguridad Democrática en Centroamérica.
5. Carta de la Organización de Estados Americanos (OEA)
6. Glosario.
Dentro de las estructuras de Estado - Gobierno, el Ejército de Nicaragua, al
igual que los Ejércitos del resto de los países del istmo centroamericano, ha formado un
cuerpo importante para salvaguardar los intereses nacionales del país como son la
soberanía, independencia e integridad territorial1, así como para fortalecer las relaciones
con sus homólogos para preservar la paz y armonía en la región.
A través de la historia, el Ejército nicaragüense siempre obedeció a los intereses
políticos y económicos; sin embargo, el nuevo escenario mundial y el resultado de las
elecciones de 1990, obligaron a la revisión del papel de la institución castrense, iniciándose
así una etapa de transición para la construcción de un Ejército profesional, nacional,
apolítico, apartidista, obediente y no deliberante, respetuoso de la Constitución Política y
las leyes, y subordinado a la autoridad civil legítimamente electo.
Respondiendo a estas exigencias, el Ejército de Nicaragua dio inicio a un
proceso de institucionalización, modernización y profesionalización que posteriormente se
proyecta en el desempeño de un papel importante e irremplazable como parte integral de la
sociedad, y fortalecer los procesos de paz, democracia y el desarrollo sostenible que se
promueve en la región centroamericana. De esta forma, el Ejército de Nicaragua ha dirigido
sus esfuerzos a apoyar al gobierno de la República en la búsqueda de soluciones pacíficas y
diplomáticas en los conflictos que pueden presentarse.
1
de los cambios que ha experimentado el Ejército de Nicaragua, los beneficios que generó
esta nueva visión y estructura, así como sus relaciones diplomáticas de cooperación con las
demás Fuerzas Armadas de los países de la región centroamericana; tomando como punto
de partida las relaciones internacionales que mantiene el Ejército de Nicaragua con
organismos militares internacionales logrando una participación activa en la CFAC y la
CEA.
Así mismo a través de este tema “Relaciones del Ejército de Nicaragua con sus
Homólogos Centroamericanos en el período de 1990 – 1996”, se ha estudiado el
fortalecimiento de los lazos de amistad y cooperación de Nicaragua con los demás países de
la región razón por la cual el desarrollo del estudio de la presente monografía tiene estrecha
relación con el perfil de la carrera de Diplomacia y Relaciones Internacionales.
Considero de mucha importancia agregar que sobre este tema no existe material
bibliográfico suficiente, no es frecuentemente abordado y por tratarse del Ejército de
Nicaragua cualquier información relacionada a la institución es un poco confidencial por lo
que no se tiene acceso a gran parte de la misma. Por lo tanto, el análisis y los datos aquí
ofrecidos serán de utilidad para el investigador, tanto estudiante como profesional.
OBJETIVO GENERAL:
Valorar el cambio producido en las relaciones diplomáticas entre el Ejercito de
Nicaragua y sus homólogos centroamericanos, producto de la transición política
nicaragüense y del proceso de transición que también experimentan los otros países de la
región.
OBJETIVOS ESPECIFICOS:
1. Determinar cuál es la visión actual del Ejercito de Nicaragua.
2. Señalar los cambios que ha sufrido la estructura del Ejercito de Nicaragua.
3. Exponer el profesionalismo actual del Ejercito de Nicaragua.
4. Caracterizar las relaciones del Ejercito de Nicaragua con sus homólogos
centroamericanos.
5. Señalar la labor diplomática de los Agregados Militares nicaragüenses en
CAPITULO I
ANTECEDENTES E IMPORTANCIA DEL EJERCITO DE
NICARAGUA.
Uno de los rasgos más notables en el desarrollo histórico de la sociedad
nicaragüense, de la ruptura del pacto colonial en 1821 a la derrota electoral del Frente
Sandinista de Liberación Nacional en Febrero de 1990, ha sido el persistente uso de la
violencia armada como instrumento por excelencia para el relevo de las fuerzas políticas en
el poder. Nunca antes en la historia de Nicaragua fue posible un cambio pacífico; siempre
tuvo que mediar un levantamiento armado, una revolución o un golpe de Estado, la mayoría
de las veces en combinación con la intervención de intereses foráneos, en especial de
Estados Unidos de Norteamérica.1
Otro de los puntos notables en la historia de Nicaragua ha sido el hecho de no
contar con una institución militar estable y con un perfil castrense propio, a pesar que ha
sido una sociedad en estado casi ininterrumpido de guerras civiles. Tradicionalmente se
trató de cuerpos armados identificados más que con un perfil genuinamente militar, con el
correspondiente sobre nombre político, fuera este Conservador, Chamorrista, Liberal,
Zelayista, Somocista o Sandinista.
Luego del fin del régimen revolucionario en 1990, consecuencia al fin de la
guerra fría y del proceso de negociación regional (de Contadora a Esquipulas), la fuerza
militar del Estado de Nicaragua, Ejército Popular Sandinista (EPS), pilar fundamental del
gobierno Sandinista, quedó sin su referente político e ideológico.
En este capítulo se presenta una breve exposición de los cambios más
sobresalientes que ha sufrido el Ejército de Nicaragua, desde los primeros esfuerzos de
Nicaragua (1893 – 1909); posteriormente la creación de la Guardia Nacional por las fuerzas
norteamericanas de ocupación; la fundación del Ejército Popular Sandinista (EPS) al ser
abolida la Guardia Nacional; y finalmente la reconversión del EPS en un Ejército Nacional,
profesional y moderno.
A) EJERCITO DE ZELAYA
Poco después de asumir el poder, el General José Santos Zelaya2 comenzó a
armar y equipar a refugiados liberales hondureños en un esfuerzo por derrocar al gobierno
conservador de su vecino del norte. En diciembre de 1893, 1,600 refugiados, apoyados por
un ejército nicaragüense de 3.000 hombres, cruzaron la frontera y ya en marzo esta fuerza
combinada había instalado en la Presidencia de Honduras al general Policarpo Bonilla.3
Una vez asegurada de esta manera su frontera norte, Zelaya volvió su atención
hacia el este, a la costa de Mosquitos de Nicaragua, donde la influencia británica todavía
limitaba la soberanía nicaragüense. Los ingleses se opusieron inicialmente a los esfuerzos
nicaragüenses en esta zona, e incluso desembarcaron en Bluefield una fuerza militar, pero
la continuada presión nicaragüense, apoyada a su vez por el Secretario de Estados,
norteamericano, Roger Q. Gresham, condujo finalmente al retiro total de los ingleses del
territorio en disputa.4
Estimulado por sus éxitos, Zelaya comenzó a transformar su régimen en una
dictadura. A fin de garantizar su permanencia en el poder, inició el primer intento serio en
la historia nicaragüense por modernizar las Fuerzas Armadas de la nación. Se estableció
una Academia Militar, la Escuela Politécnica, y el personal directivo, de la misma lo
1
Roberto Cajina, Transición Política y Reconversión Militar en Nicaragua, 1990-1995. (Managua: CRIES, 1996), pág. 7.
2 Asumió el poder en 1893, gobernando hasta 1909, año en que fue depuesto por medio de la intervención
norteamericana. Desde entonces y hasta 1933, las tropas estadounidenses permanecieron de forma casi ininterrumpida en Nicaragua.
3
Juan Simón Padilla Sandres, Historia a grandes rasgos del General Juan Simón Padilla Sandres, Revista de la Academia de Geografía e Historia de Nicaragua XIV y XV (Enero de 1955 a Diciembre de 1956) Pág. 32.
4
formaron un capitán alemán, un coronel nicaragüense y varios oficiales chilenos.5 Dentro
del Ejército, fueron organizadas unidades separadas de infantería, caballería, artillería y
zapadores (ingenieros). La artillería estaba encargada de las ametralladoras, y el
nicaragüense fue el primer ejercito centroamericano que adoptó y utilizó regularmente estas
armas. Las reformas en el equipamiento se extendieron también a la navegación; Zelaya
organizó una flota en miniatura compuesta por cinco naves, estacionadas en el Lago de
Nicaragua y ambas costas marítimas.
Bajo Zelaya fueron adoptadas normas y regulaciones detalladas para la
organización y el empleo de las fuerzas armadas. La Ordenanza Militar del Ejército de la
República de Nicaragua estableció que todos los nicaragüenses entre 17 y 50 años de edad
estaban sujetos al servicio militar; dispuso el establecimiento de hospitales militares; y
especificó los requisitos para todos los rangos militares.6 Establecía además disposiciones
para un Ejército de una división comandada por un Mayor General, con subdivisiones
adicionales en dos brigadas, cada una de las cuales consistía de dos batallones de dos
compañías. Cada brigada debía ser comandada por un General de Brigada y cada batallón
por un Coronel.7
El Ejército reorganizado generalmente fue eficiente en suprimir la oposición
interna cuyos miembros eran exiliados, encarcelados, y a veces incluso torturados y
asesinados. Las revueltas conservadoras en 1896, 1899 y 1903 fueron reprimidas rápida y
cruelmente.8
5 Richard Millett. Guardianes de la Dinastía (Primera Edición en Español. Editorial Universitaria
Centroamericana, 1979), pág. 34.
6
Por ejemplo, los Cabos debían saber leer y escribir, en tanto los Generales debían tener conocimiento de matemáticas, estadísticas militar, geografía y temas relacionados.
7
Nicaragua, Ministerio de Guerra y Marina, Ordenanza Militar del Ejercito de la República de Nicaragua (Managua: Tipografía Mercantil, 1901). Pág. 19.
8
B) EJERCITO COMO GUARDIAN DE LA DINASTIA (1927-1979)
El proyecto de la Guardia Nacional se apoyó en la recomendación de la fuerza
interventora de crear una Guardia integrada de alguna manera a las necesidades militares
estratégicas de los Estados Unidos en la región centroamericana.
El reclutamiento para la Guardia inició el 24 de Mayo de 1927. En un plazo de
un mes se habían organizado tres compañías. Durante sus primeros meses es difícil
establecer bajo qué autoridad operó o de dónde obtuvo su financiamiento. El esfuerzo
consciente de Estados Unidos por separar a la nueva Guardia de la antigua fuerza militar
hizo de aplicación dudosa las leyes relativas a aquélla. El Pacto del Espino Negro (1927)
estipulaba la creación de una Guardia Nacional bajo el mando de oficiales estadounidenses,
pero no daba directrices del tamaño, presupuesto, regulaciones u organización de aquel
cuerpo. Finalmente, en un memorando enviado al presidente Calvin Coolidge9 por el
Presidente Adolfo Díaz el 15 de Mayo de 1927, se afirma que la función de mantener la ley
y el orden en todo el país sería asumida por una Guardia Militar Nacional a ser organizada
bajo la instrucción, la dirección y el mando de oficiales norteamericanos en servicio activo
y asignados para esta labor por el Presidente de los Estados Unidos.
El 18 de junio de 1927, el Presidente Díaz emitió el primer decreto relacionado
con la Guardia Nacional, el cual establecía una escala salarial para los oficiales. El 8 de
julio, Díaz autorizó al oficial de infantería de marina estadounidense que ocupaba el puesto
de comandante de la Guardia Nacional para que aumentara el número de efectivos de su
fuerza a 600 hombres y nombrara oficiales de la marina y la infantería de marina
estadounidense hasta un 7.5% del numero de reclutas. Fue hasta el 30 de julio de 1927 que
se emitió un decreto detallado de los deberes, obligaciones y procedimientos legales de la
Guardia. En dicho decreto se incluía una disposición para el reemplazo gradual de toda la
policía por la Guardia, de tal forma que ésta tenía funciones de Ejército y policía a la vez.
las autoridades locales no tendrían ningún tipo de control sobre la Guardia que estaría
9
subordinada solo al Presidente de Nicaragua. Excepto en casos puramente civiles, los
nicaragüenses en la Guardia podían ser juzgados únicamente en consejos de guerra, y las
decisiones de éstos estaban sujetas sólo a una revisión limitada por parte de la Corte
Suprema. Los oficiales norteamericanos serían sometidos a consejos de guerra en Estados
Unidos por cualquier ofensa que pudieran cometer. Hasta la firma de un acuerdo formal
entre Estados Unidos y Nicaragua en Diciembre de 1927, este decreto suministraba toda la
autoridad oficial de que disponía la Guardia.
El primero de octubre de 1927, la Guardia tenía 47 oficiales y 438 hombres
ubicados en cuatro departamentos: Estelí, Nueva Segovia, Chinandega y Managua.
La organización y entrenamiento de la Guardia Nacional produjo una amplia
gama de problemas para la infantería de marina estadounidense. Las primeras dificultades
surgieron debido a la calidad de los reclutas. Las regulaciones de la Guardia establecían que
todos los reclutas, excepto los músicos aprendices, debían tener no menos de 18 años de
edad, aprobar un examen físico y salvo en casos excepcionales saber leer y escribir.10 En
los puestos con mayor número de soldados se establecieron escuelas para reclutas
analfabetos y fueron contratados instructores con el rango y la paga de un cabo. Los
instructores no tenían que hacer uso de uniforme y podían renunciar notificando su decisión
con 15 días de anticipación, derecho que comúnmente no se extendía a otros reclutas,
quienes debían cumplir un periodo de tres años. La infantería de marina estadounidense
logro resultados sorprendentes, y en pocos meses transformó a sus nuevos reclutas en la
fuerza mejor entrenada, disciplinada y equipada hasta entonces en Nicaragua.
La mayoría de los miembros de infantería asignados a la Guardia tenían alguna
experiencia anterior en el entrenamiento de tropas pero pocos tenían antecedentes en la
dirección de las funciones de policía que debía asumir la Guardia.
10
Al asumir las funciones de policía, la Guardia también había asumido
responsabilidades por todas las prisiones en Nicaragua, las viejas prisiones, tales como la
penitenciaría nacional en Managua, servían como lugares de reclusión. Bajo la dirección de
la infantería de marina se hizo un esfuerzo por enseñarle un oficio a los prisioneros,
estableciéndose una fabrica de muebles en la prisión, e introduciendo la ganadería, y la
institución se hizo casi autosuficiente es sus gastos.
Al sustituir a la policía, la Guardia Nacional asumió una tarea inmensa, que
inevitablemente condujo a errores, intervenciones políticas y criticas violentas, pero si se
toma en cuenta las limitaciones con que operaron es probable que los oficiales de la
infantería de marina de los Estados Unidos en la Guardia Nacional cumplieran sus labores
de policía también como podía esperarse razonablemente.
El hecho de haber asumido las labores de policía influyó en el desarrollo de la
Guardia. A fin de realizar dichas labores y continuar combatiendo a Sandino, fue necesario
crear una fuerza mucho mayor que la concebida originalmente. Normalmente, los guardas
nacionales asignados a labores de policía no eran utilizados en patrullas de combate y los
asignados a patrullas de combate no eran utilizados en labores de policía. Había alguna
rotación entre estas labores pero no había ningún sistema fijo para ello. El hecho de asumir
labores de policía también complicó los procedimientos de entrenamientos, ya que no se
requería el mismo entrenamiento para que un recluta realizara tareas de policía y de
combate.
El entrenamiento no era en modo alguno el único campo de la practica militar
tradicional nicaragüense que fue cambiado radicalmente por los norteamericanos. Con
muestras de un impulso típicamente norteamericano hacia la eficiencia y la modernización,
la infantería de marina estadounidense cambio sustancialmente los campos de suministros y
de comunicaciones. Se creó un departamento de intendencia y se le hizo responsable de
introducir normas generales para el armamento, organizar un sistema rudimentario de
transporte motorizado, crear secciones formales de pagaduría y contabilidad, y establecer
La creación de un engranaje operativo de comunicaciones conllevó otro
problema importante. Los sistemas postal y telefónico de Nicaragua eran inadecuados. La
única ventaja de éstos consistía en que todos eran propiedad del gobierno y por lo tanto
podían utilizarse sin tener que gastar sumas adicionales del presupuesto de la Guardia,
siempre restringido. Las limitaciones de los medios de comunicación tradicionales e incluso
la destrucción constante de líneas telegráficas y telefónicas por las fuerzas de Sandino,
condujeron a esfuerzos de la infantería de marina por establecer un sistema de radio
completo entre los puestos de la Guardia.
Estados Unidos tenía tres objetivos fundamentales en la creación de la Guardia Nacional11:
• Sustituir el antiguo ejército y policía con una Guardia Militar disciplinada, bien entrenada y equipada. La infantería de marina dio pasos importantes en esta dirección
durante los 5 años y medio que dirigió la Guardia. Si el logro de mejoras técnicas y
organizativas hubiera sido el único objetivo, la creación de la Guardia podría
considerarse, con algunas limitaciones, un éxito importante.
• Establecer el orden interno mediante la supresión de todos los levantamientos dirigidos contra el gobierno. Desde 1927 hasta 1932 esto significaba derrotar a Sandino.
• Transformar a las Fuerzas Armadas de Nicaragua en una fuerza apolítica, dedicada a defender el orden constitucional y garantizar la realización de elecciones libres.
Objetivo que no se cumplió, ya que la Guardia Nacional poco a poco se fue
transformando en un Ejército al servicio de la familia Somoza.
En abril de 1930 se abrió la Academia Militar de Nicaragua, con un personal de
tres oficiales, la infantería de marina y un grupo de estudiantes compuesto por nueve
cadetes nicaragüenses.
11
Cinco meses mas tarde, la Guardia aún tenía 15 oficiales nicaragüenses de un
cuerpo de 220 oficiales y enfrentaba la tarea, cada vez más urgente, de reemplazar a los
oficiales norteamericanos antes de que la retirada final llegara a ser cada vez más
impositiva.
Para ser aceptado en la Academia Militar se requería cumplir con los siguientes requisitos:
- Aprobar pruebas académicas, examen físico, chequeo de seguridad y una entrevista
personal.
- Tener entre 20 y 35 años de edad.
- Medir por lo menos 5' 4".
- Pesar un mínimo de 135 libras.
- Presentar recomendaciones de 2 ciudadanos muy conocidos. (Es decir políticos, este
fue un factor que contribuyo a la politización de la Guardia Nacional)
A causa de estos requisitos, la mayoría de cadetes de la Academia Militar
probablemente venían de los reducidos sectores de clase media y artesanos de la población
nicaragüense. La educación mínima requerida eliminaba a la gran masa de la población, y
los que provenían de la clase alta se sentían poco atraídos por el tipo de vida o el sueldo de
un teniente segundo. Aun más, el partido liberal, cuyos aspirantes eran favorecidos por el
presidente, tenía su mayor apoyo entre los artesanos urbanos y hombres de negocios,
mientras que las familias ricas del campo apoyaban más a los conservadores.
Para cumplir los objetivos que se había propuesto Estados Unidos con la
creación de la Guardia Nacional12, se intentó aunque efímeramente que dicho cuerpo
armado gozase de la confianza de los partidos políticos históricos (Conservador y Liberal);
fue así como el nuevo director de la Guardia Nacional, Anastasio Somoza García, había
sido escogido a finales de 1932 con el rango de Brigadier de una terna que presentaron los
jefes de aquellos partidos.
12
El desafío al liderato de Somoza García como Jefe Director de la Guardia
Nacional apareció en el seno de la misma, los jóvenes oficiales egresados de la Academia
Militar con grado de Subteniente y dirigida por oficiales de la Marina Norteamericana
habían pasado un duro periodo de entrenamiento en Las Segovias, los recién graduados no
aceptaban ser comandados por políticos como Somoza y otros más que no tenían ninguna
clase de entrenamiento militar. Uno de esos graduados le prendió fuego al Polvorín de
Campo de Marte (antes el Centro Comercial del Ejercito) la noche del 12 de septiembre de
1934, dos años más tarde el Subteniente Abelardo Cuadra dirigió una conspiración en
contra de Somoza García descubierta el 20 de abril de 1936 que incluía el asesinato del
Presidente Juan Bautista Sacasa y del propio Somoza García. Cuadra fue condenado junto
con otros por un consejo de guerra y fue en este momento donde se empleó por primera vez
el Código de Instrucción Militar (CIM) que habían dejado los Marinos y que era una copia
al carbón de sus propias ordenanzas.
Estados Unidos se había comprometido a terminar la intervención y a entregar
el control sobre la Guardia a los nicaragüenses para enero de 1933, pero el programa de
entrenamiento de oficiales estaba lejos de rendir los resultados deseados. El cupo de la
última promoción fue aumentado a 80 cadetes pero a pesar de la disminución de los
requisitos para ser oficial de la Guardia difícilmente se llenaron los puestos de oficial de
compañía.13
El 1ro. de enero de 1933 finalizó formalmente el papel dirigente de los Infantes
de Marina estadounidenses en la Guardia Nacional, quedando ésta bajo el mandato de su
Jefe Director Anastasio Somoza García. Al día siguiente, los últimos miembros de la
infantería de marina subieron a sus embarcaciones en Corinto, dejando el futuro de la
Guardia Nacional en manos de nicaragüenses. La retirada de los marinos significó el cierre
de la Academia Militar lo que dejo a la nación sin un procedimiento regular para entrenar
a nuevos oficiales.
13
La estructura y funcionamiento de la Guardia Nacional fue reformada el 2 de
enero de 1936, poco después de retirados los Infantes de marina estadounidense; Las
correcciones principales al Reglamento fueron:
∗ Asumir Somoza García el control absoluto del Ejército cada vez más separado de la autoridad del Presidente de la República.
∗ Sustraer de la jurisdicción civil a militares que habían cometido delitos comunes.
Anastasio Somoza García14 ordena el asesinato de Sandino en 1934, y dos años
más tarde da un golpe de Estado al Presidente Juan Bautista Sacasa. Ya ocupando la
Primera Magistratura, prometió mejorar el equipo y entrenamiento de la Guardia Nacional,
incluido el entrenamiento de oficiales, y separar a la policía de las secciones militares de la
Guardia, aunque ambos seguirían bajo un mismo mando, el del Jefe Director Somoza
García. Un mes después de su toma de posesión, comenzó a adoptar medidas en esta
dirección, al pedirle ayuda a la legación norteamericana para obtener instructores que
ayudaran a reabrir la Academia Militar. Desde el retiro de la infantería de marina
estadounidense, no había existido ningún medio regular para el entrenamiento de nuevos
oficiales, y en consecuencia había desmejorado a este respecto la fuerza.
Las funciones de la Guardia fueron ampliadas continuamente en 1937. El
control sobre el servicio postal y sobre la inmigración y emigración se estrecho. El control
militar sobre todas las importaciones de armas y municiones fue establecido firmemente e
incluso las compañías comerciales tenían que obtener un permiso especial de la Guardia si
querían importar dinamita para sus actividades. Asimismo los deberes de la Guardia
Nacional fueron ampliados para incluir el control de las entradas fiscales internas y del
ferrocarril nacional, organizó un servicio de información secreta, y concentró sus esfuerzos
en los residentes nacionales. La Guardia era la única fuerza armada de la nación, ya que
incluía en sus filas a todos los policías e incluso a los inspectores de aduana.
14
La Guardia tenia un total de 201 oficiales de línea, 2.237 rasos, 89 policías
urbanos y 390 auxiliares. Aunque esta fuerza era grande en términos centroamericanos, las
variadas funciones no militares de la Guardia limitaron seriamente la fuerza disponible para
enfrentarse a cualquier amenaza militar. La solución de Somoza para esto era crear una
reserva de la Guardia, compuesta por antiguos miembros de la misma y por otros
ciudadanos políticamente confiables. En caso de conflicto, esta fuerza podía asumir las
funciones de policía y otras funciones no militares, con lo cual se liberaba a un gran
numero de soldados para el combate.
A todo lo largo del año 1937, el Presidente Somoza había seguido presionando
para obtener ayuda norteamericana a fin de reabrir la Academia Militar y a mediados de
agosto, Estados Unidos se había mostrado dispuestos en poner a disposición de la Guardia
a un oficial, pero la renovación de la disputa fronteriza de Nicaragua con Honduras hizo
que el Departamento de Estado de los Estados Unidos de América, suspendiera toda acción
sobre este proyecto hasta que pasara tal diferendo. En ese mismo año, Somoza García
recurrió a la estrategia de incorporar a la Guardia Nacional un gran porcentaje de civiles
que fuesen sus seguidores. Con las clases y soldados, Somoza García, mantenía un juego
paternal lo que contribuyó a las relaciones entre los seguidores y el cuadro de la cultura
política del país.
Una vez consolidado en el poder, Somoza García ejerció una férrea dictadura
que abarcaba lo militar, político, social y lo económico, lo que le permitió crear una fortuna
que se fue incrementando con los años. Somoza García mantuvo hasta 1950 dos clases de
oficiales: los que habían recibido cursos y que tenían acceso a posiciones donde cierta
preparación era exigida y los de menor rango que nunca habían obtenido diplomas que eran
usados para ejercer funciones de red de información y sustentación política al igual que
servir de contrapeso a las influencias de los académicos a la hora que había que tomar
decisiones que requerían del apoyo de los altos mandos de la Guardia Nacional.
Para la Guardia, el hecho más significativo en 1938 fue la creación de la Fuerza
la FAN estuvo lejos de ser sencillo. Varias aeronaves fueron destruidas en una serie de
percances diversos. Ya en 1939, la aviación estaba en tales apuros que Somoza estimó la
posibilidad de vender todos sus aviones menos los de una compañía comercial que, a
cambio, entrenaría a los futuros pilotos de la FAN. Los aviones nunca fueron vendidos
pero la escasez de recursos económicos limitó el uso de los aviones a una hora de vuelo por
semana, y la Guardia se vio obligada a que sus pilotos fueran entrenados como copilotos en
TACA, la línea aérea de bandera Salvadoreña.
En 1939, Somoza García hizo que se aprobara en el Congreso una resolución
que convocaba a una Asamblea Constituyente. Se aprueba una nueva Constitución que
establecía un periodo presidencial de seis años sin reelección pero una cláusula del Art. 350
eximía al Presidente en ejercicio de esta prohibición. Dicha Constitución Política en los
Art. 335 al 343 se refería a la Guardia Nacional. Donde se establecía que ésta sería la única
Fuerza Armada de la República de Nicaragua, y cualquier otra fuerza armada quedaba
automáticamente bajo su jurisdicción.
Según esta nueva Constitución, los miembros de la Guardia Nacional debían ser
apolíticos y no se les permitía votar, ser candidatos a puestos de elección popular, o criticar
las leyes de la nación. Así mismo el control completo sobre la Guardia fue depositado en el
Presidente de la República, quien podía emitir todo tipo de leyes y regulaciones para la
misma sin aprobación del Congreso.
En 1956 es ajusticiado Anastasio Somoza García, sustituyéndolo su hijo Luis,
quien se mantuvo en la presidencia hasta 1967, año en que muere, posteriormente asume el
poder su hermano Anastasio Somoza Debayle, quien ya era para ese entonces el Jefe
Director de la Guardia Nacional.
Una innovación que introdujo al sistema militar Anastasio Somoza Debayle fue
la creación en 1977 de la Escuela de Entrenamiento Básico de Infantería (EEBI), cuerpo
bajo el mando directo de su hijo mayor, Anastasio Somoza Portocarrero; La EEBI tenía su
superiores de la Guardia. Funcionaba como una fuerza especial para controlar situaciones
de emergencia militar como contrainsurgencia; daban preparación teórica y entrenamiento
para habilidades necesarias, en situación de crisis se les inculcaban un espíritu altamente
combativo antiterrorista sin respeto alguno por los derechos humanos, así mismo recibían
sueldo superior a los alistados corrientes, lo mismo que alimentación cuidadosa.
En 1979 al finalizar la dinastía de Somoza, que gobernó Nicaragua desde 1937,
quedó destruido su aparato represor (Guardia Nacional) que había permanecido por casi
cuarenta y cinco años y en el caso particular de Nicaragua esa vigencia tan prolongada del
régimen Somocista y de la Guardia Nacional nos lleva a la conclusión que el Ejército de la
Dinastía de Somoza ha sido el que más ha durado en la historia del país.
C) EJERCITO POPULAR SANDINISTA (1979-1990)
Fue esta una época en donde los regímenes democráticos y no democráticos,
estaban agresivamente cuestionados por las nuevas fuerzas sociales: sindicatos, partidos de
izquierda, universitarias, grupos religiosos "Progresistas", que alimentaban su popularidad
y penetración por la violación que de los derechos humanos hacían gobiernos establecidos,
la presencia de odiados dictadores y la destacada ayuda que recibían los movimientos
radicales de países gobernados por regímenes comunistas15.
Nicaragua comenzó a sumergirse en el escenario anterior en forma acelerada
después que asumió el poder por segunda vez, Anastasio Somoza Debayle, en 1974 y fue
así perfilándose la necesidad de contar con una alternativa al dictador. El movimiento
revolucionario que empezó a capitalizar aquellas aspiraciones fue el Frente Sandinista de
Liberación Nacional (FSLN), a inicios de la década de 1960. Con una estrategia de largo
plazo para el derrocamiento de la dictadura somocista; inspirado por el pensamiento del
General Augusto C. Sandino, llegaron a la conclusión de que la lucha armada era la única
15
opción para destruir la dictadura de la familia Somoza y con ella la dominación de las
clases explotadoras.
En julio de 1979, el FSLN, al frente de una insurrección nacional logra el
derrocamiento de la dictadura somocista, e inmediatamente la Junta de Gobierno de
Reconstrucción Nacional (JGRN), cuya función primordial sería restaurar la paz, sentar las
bases para la instauración de un sistema de Gobierno Democrático con profundas raíces
populares, y emprender la gran tarea de reconstrucción nacional en lo político, social y
económico, para lo cual se necesitaba el orden jurídico adecuado, sanciona el Estatuto
Fundamental de la República de Nicaragua16 como norma suprema provisional, que derogó
las viejas estructuras formales del poder y sentó las bases del nuevo orden. Los poderes
Ejecutivo, Legislativo y Judicial pasaron a ser ejercidos por la Junta de Gobierno de
Reconstrucción Nacional, el Consejo de Estado y los Tribunales de Justicia
respectivamente. Dicho Estatuto disolvió la Guardia Nacional, la Oficina de Seguridad
Nacional (OSN) y el Servicio de Inteligencia Militar (SIM); derogó todo el sistema jurídico
legal que las regían y dispuso la sustitución de la Guardia Nacional, por un nuevo Ejército
Nacional de carácter patriótico, dedicado a la defensa del proceso democrático y de la
soberanía e independencia de la nación, así como la integridad de su territorio. Además,
establece que el nuevo cuerpo armado estará integrado por los combatientes del Frente
Sandinista de Liberación Nacional, por los soldados y oficiales de la Guardia Nacional
honestos y patriotas y los ciudadanos aptos que oportunamente presten su servicio militar
obligatorio.17
La organización y estructura del nuevo Ejército sería regulada por el Gobierno
de Reconstrucción Nacional que le daría sus leyes y reglamentos.
El 22 de agosto de 1979, la JGRN decretó la creación del Ejército Popular
Sandinista (EPS) como única Fuerza Armada de la República, determinando que la Ley
16
Managua, 20 de julio de 1979.
17
Orgánica y demás reglamentos que habrían de dictarse con posterioridad determinarían su
estructura, mandos y funciones. Además integra bajo el mando militar único del EPS, a
través de la Comandancia General a todos los cuerpos armados de la policía y seguridad,
sin perjuicio de su ubicación administrativa en otras dependencias estatales.18 A través del
Decreto No. 54 del 18 de septiembre de 1979 se nombró a los principales comandantes del
Ejército Popular Sandinista y se inicia el proceso de conformación de las estructuras
militares en todo el país, se organiza la Comandancia y el Estado Mayor General, la Fuerza
Aérea y las unidades territoriales, que un principio correspondió a la ubicación de los
principales cuarteles abandonados por la Guardia Nacional e integrados con las fuerzas
guerrilleras.
El 26 de febrero de 1980, se crearon las Milicias Populares Sandinistas con el
objetivo de institucionalizar la participación ciudadana en la defensa y que funcionaran
como una fuerza complementaria de las unidades permanentes. El 17 de mayo de 1980, la
Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional, emite el Decreto No. 429 “Ley Creadora de
los Grados de Honor, Cargos y Grados Militares”. En el transcurso de 1980 a 1982, tienen
lugar varios pasos institucionales que terminan de configurar el marco jurídico legal en que
se desarrollarán las nuevas fuerzas armadas: Reglamento Disciplinario, Reglamento de
Combate, Manual de Artillería, Curso de Tiro y demás Disposiciones que van a normar la
vida militar.
Con respecto a la Justicia Militar fue aprobado por la Junta de Gobierno de
Reconstrucción Nacional la Ley de Organización de la Auditoría Militar y Procedimiento
Penal Militar Provisional.19 Dicha Ley establece que corresponde a las auditorías militares
el conocimiento de procesos penales por la comisión de todo hecho punible en que resulte
involucrado un militar, aun cuando algunos de los participantes o la víctima sean civiles.
Además, señala que la Auditoría Militar podrá inhibirse de conocer de esos procesos a
favor de los tribunales comunes ordinarios cuando lo estime pertinente siempre que por la
18
Decreto No. 53: “Creación del Ejército Popular Sandinista”. La Gaceta, Diario Oficial. Managua, Nicaragua, No. 12, 18 de septiembre de 1990.
19
naturaleza del delito cometido no medie interés jurídico para conocer del mismo.20 Así
mismo, establece que corresponde a las Auditorias Militares el conocimiento de los delitos
y faltas cometidas por las personas sujetas a su competencia aun cuando con posterioridad a
los hechos causen baja del servicio militar activo.21
La estructura orgánica territorial inicia de 1979 - 1981 adoptada por el EPS en
la creación de siete Regiones Militares que correspondían a 16 departamentos de la división
política administrativa que estableció el Gobierno. El desarrollo que va adquiriendo el EPS
obliga al gobierno a perfeccionar la estructura militar, por lo que en 1982 - 1983 se
estructuraron las Zonas Militares con el objetivo de mejorar la capacidad combativa de las
distintas unidades. Sin embargo en 1985 se realiza un nuevo ajuste de la estructura del
Ejército y se regresa nuevamente a la organización de las Regiones Militares.
Desde su etapa inicial hasta 1983, el completamiento del EPS crece a medida
que se incrementa el grado de organización de las fuerzas de la contrarrevolución
acantonadas en Honduras, que pasaron de ataques esporádicos contra puestos en el borde
fronterizo norte a operaciones de mayor envergadura. Para 1980 el número de efectivos era
20,000, mitad permanentes y mitad reservistas de los Batallones de Infantería de Reserva
(BIR). El 13 de septiembre de 1983, la JGRN, sanciona la Ley de Servicio Militar
Patriótico22 que tendrá dos modalidades, el servicio militar activo para jóvenes
comprendidos entre los 18 y 24 años, por un período de dos años, y el servicio militar de
reserva para los ciudadanos comprendidos entre los 25 y 40 años. Esta ley institucionaliza
el servicio militar que voluntariamente habían prestado reservistas y milicianos desde 1979,
considerándose un salto cualitativo y cuantitativo para enfrentar la guerra.
En el marco de la institucionalización del Ejército, en 1986 se reforma la Ley
Creadora de los Grados de Honor, Cargos y Grados Militares pasando de siete grados a
establecerse 11 grados convencionales de subteniente a General de Ejército. En este mismo
20
Ibid, Art. 19.
21
Ibid, Art. 20.
22
año el EPS logra el nivel más alto de completamiento de su historia con 134,400 hombres
sobre las armas, entre permanentes, reservistas, milicianos y reclutas del servicio militar
patriótico. Sin embargo, el agotamiento de la población por la situación de guerra, la crisis
económica, la reducción de las fuentes de financiamiento y cooperación internacional y los
avances del proceso negociador centroamericano y nacional, fueron elementos importantes
para que a finales de 1987 el Alto Mando del EPS diera inicio a una etapa de
conceptualización y planificación de un proceso gradual de reconversión militar que
contemplaba la reducción de efectivos y el perfeccionamiento de la estructura orgánica.
En el período de 1986 - 1990, la característica más sobresaliente del
completamiento del EPS es su tendencia decreciente, calculándose aproximadamente de
86,810 efectivos militares. El 5 de octubre de 1987, se promulgó la Constitución Política de
la República de Nicaragua en la cual se le dedica el Título V a la Defensa Nacional,
Capitulo Unico; lo que viene a constituirse en uno de los pasos jurídicos más importantes
en el aspecto militar.
La referida Constitución caracteriza al Ejército Popular Sandinista como un
Ejército de carácter nacional que debía guardar protección, respeto y obediencia a la misma
Carta Magna; a su vez lo define como el brazo armado del pueblo y heredero directo del
Ejército Defensor de la Soberanía Nacional del General Sandino, estableciendo que no
podían existir más cuerpos armados en el territorio nacional que los establecidos por la
ley.23
D) EJERCITO DE NICARAGUA. PERIODO DE TRANSICION
(1990-1996)
Con el triunfo electoral de Violeta Chamorro, se procedió a formar las
comisiones de traspaso de mando que acordaron el “Protocolo de Procedimiento de la
Transferencia del Poder Ejecutivo de la República de Nicaragua”, que establece las
23
condiciones básicas para el traspaso presidencial como: La desmovilización de las fuerzas
de Resistencia Nicaragüense (contra) antes del 25 de abril, la subordinación de las fuerzas
de defensa y orden público al poder civil del presidente, su redimensionamiento, carácter
profesional y apolítico, el respeto a su integridad y profesionalismo, rangos, escalafones y
mandos.
La finalización del proceso de desmovilización y desarme de la Resistencia
Nicaragüense y el establecimiento de una relativa situación de paz definitiva y duradera
determinó la aplicación de un nuevo plan de reestructuración orgánica que implicaba una
reducción sustantiva de los efectivos del Ejército de Nicaragua que permitió adecuar el
tamaño y composición del mismo.
Los objetivos principales del proceso de reducción y reestructuración orgánica
del Ejército de Nicaragua estaban dirigidos a finalizar con el proceso de desarme, el logro
de una paz firme, la suspensión inmediata de la aplicación de la ley del Servicio Militar
Patriótico y a su vez asumir los compromisos ofrecidos en campaña electoral tomando en
cuenta que las condiciones económicas que se encontraba el país en ese momento eran
insuficientes y por ende un Ejército numeroso no se adecuaba a las necesidades del país.
Sobre estas bases se inició el perfeccionamiento de la estructura orgánica,
estrechamente vinculado al proceso de reducción de la composición de los efectivos
militares. Es así que se implementan tres planes de licenciamiento, el primero de noviembre
de 1990 retirándose a 5,354 oficiales, el segundo de agosto de 1991 con 2,537 oficiales y
553 soldados y 993 civiles, para un total de 4,083 efectivos y el tercero de septiembre de
1992 con 2,071 oficiales. Es importante destacar que el EPS en el mes de enero de 1990
tenía en sus filas 86,810 efectivos y que producto del proceso de reducción se alcanzó a
septiembre de 1992 la cantidad de 18,300 efectivos. Para 1997 el Ejército contaba con
14,083 miembros, y desde el 2000 con 12,187, constituyéndose así en el ejército más
Con el nuevo gobierno y en receso de la Asamblea Nacional, la Presidente de la
República, dicto el Decreto Ley No.2-91 Reformas a la Ley de Organización Militar del
Ejercito Popular Sandinista.24 Ese Decreto Ley no modificó sustancialmente la Ley de
Organización Militar del Ejercito Popular Sandinista25 y no subordinó a su Jefe a la
autoridad civil, más aún el Art. 19 mantuvo la disposición de que el cargo de Comandante
General corresponde al militar de más alto rango, en ese tiempo el General Humberto
Ortega. No obstante conforme a la Constitución Política vigente26 la Presidente de la
República seguía siendo la Comandante General y en ese sentido podía remover a cualquier
funcionario sin período establecido. Ese privilegio nunca lo reclamó la Presidente Violeta
Chamorro. El Decreto Ley 1-9127 reformó la Ley Creadora de los Grados de Honor, Cargo
y Grados Militares que antes era facultad del Consejo Militar y que a ahora se trasladaba a
la Presidente de la República. Conforme a esta modificación la jefa de Estado seria la única
que puede conferir los grados de General del Ejercito, Teniente Coronel, Mayor General y
General de Brigada.
El 2 de septiembre de 1993, Violeta Chamorro, en el discurso de la
conmemoración del Aniversario de la Fundación del Ejército, prometio que el General
Ortega seria retirado en todo el año de 1994. Tal promesa fue rechazada por el Estado
Mayor del EPS y el Ministro Antonio Lacayo fue acusado de traición por el segundo en
mando del Ejercito en ese entonces el General Joaquín Cuadra Lacayo.28
En ese mismo evento la Presidente recibió el proyecto de Reformas al EPS
elaborado por el mismo Ejército; con anterioridad y conforme a la ley No. 75 que había
sido aprobada el 27 de diciembre de 1989 la Organización Militar del EPS hecha a la
medida de los intereses del FSLN.
24 Publicado en La Gaceta, Diario Oficial No. 28, del 08 de enero de 1991 25 Ley No. 75, del 27 de diciembre de 1989.
26
Constitución Política, 1987. Título VIII, Capítulo III, Art. 144.
27
Decreto Ley No. 1-91: “Reforma a la Ley Creadora de los Grados de Honor, Cargos y Grados Militares”. La Gaceta, Diario Oficial. Managua, Nicaragua, No. 28, 8 de febrero de 1991.
28
El 2 de septiembre de 1994 se publicó en La Gaceta, Diario Oficial, el Código
de Organización, Jurisdicción y Previsión Social Militar, paso fundamental en el
complemento del marco jurídico del carácter institucional del Ejército.
Entre los primeros logros del proceso de reconvención militar, diseñado y
ejecutado por el liderazgo militar y cuyo eje articulado ha sido la profesionalización del
cuerpo castrense, se puede mencionar: "La drástica y acelerada reducción del número de
efectivos y el gasto militar, que en ambos caso sobrepaso el 80 por ciento; el proceso
gradual de despartidización o más propiamente de desandinizacion a fin de convertir al
ejercito en una institución nacional, apartidista, profesional, obediente y no deliberante; la
búsqueda de un modelo de estructura orgánico - funcional adecuada al nuevo escenario de
seguridad nacional y regional, y a la escasez de recursos; la creación del Centro Superior de
Estudios Militares para la formación de oficiales profesionales. La modernización de la
base jurídica y reglamentaria del instituto armado".29
La modernización de la base jurídica del cuerpo castrense se fundamentó en los
siguientes elementos: Aprobación del Código de Organización, Jurisdicción y Previsión
Social Militar (1994), las reformas a la Constitución Política (1995), el Reglamento
Estatuario del Instituto de Previsión Social Militar (1995), y la Normativa Interna Militar
(1998); la presentación, a finales de 1995, ante la Presidencia de la República de cuatro
anteproyectos de ley para la modernización del Sistema de Justicia Militar; y el traspaso
ordenado de mando en la Jefatura del Ejercito en 1995 y 2000.
Desde 1995 los principales líderes militares y todos aquellos oficiales con
responsabilidades directas en la administración de las finanzas del cuerpo amado, presentan
(en cumplimiento de la ley) su declaración de probidad; el presupuesto de defensa ha
dejado de ser secreto de Estado, y al no invocarse como antes, razones de seguridad
nacional ahora se presenta de forma más desglosada ante el órgano legislativo para su
aprobación; el cuerpo de oficiales recibe su paga mediante cheques fiscales, como todos los
29
funcionarios y empleado del Estado; y en 1997, también por primera vez, el Instituto de
Previsión Social Militar presenta a la Contraloría General de la República un informe
auditado de su ejecución financiera.
En el período 1995 - 1997 se cumplieron importantes actividades en el proceso
de consolidación de la profesionalización del cuerpo castrense, destacando el trabajo
interno de las unidades, especialidades y armas en función de la pacificación en el campo,
la lucha contra la narcoactividad, la piratería marítima y la pesca ilegal, la labor
humanitaria del desminado del territorio nacional, del apoyo a los procesos electorales.
Destacamos en materia de enseñanza militar para el año lectivo 1996 el otorgamiento de 35
becas en España, Francia, México, El Salvador, China y Canadá y en el año 1997 la
cantidad de 20 becas otorgadas por España, Francia, México, El Salvador y Costa Rica.30
El año de 1996 fue de mucha trascendencia para el Ejército de Nicaragua, por
cuanto el marco jurídico continuó actualizándose: la Auditoría Militar presentó los
proyectos de Código de Procedimiento Judicial Militar, Código de Delitos Militares, Ley
Orgánica de los Tribunales Militares y Ley de Régimen Disciplinario Militar. También
inició sus labores el Instituto de Previsión Social Militar.
30
CAPITULO II
MISIONES DEL EJERCITO DE NICARAGUA
.
El proceso de desarrollo y modernización del actual Ejército de Nicaragua, se
expresa con la incorporación en la legislación nicaragüense de preceptos jurídicos ajustados
a una nueva visión de la institución castrense. Empezando por la Constitución Política de
la República de Nicaragua como norma suprema y el Código de Organización, Jurisdicción
y Previsión Social Militar31 lo que ha contribuido al proceso de fortalecimiento institucional
y con ello transformar progresivamente la nueva organización, estructura y composición del
Ejército.
A) MISIONES DEL EJERCITO DE NICARAGUA.
El proceso de modernización de la base jurídica del Ejército se expresa en la
Ley No. 181, Código Militar32, que define con precisión su naturaleza, roles, misiones y
estructura y regula tres aspectos esenciales del Ejército como son: su Organización, la
Jurisdicción Militar y la Previsión Social respecto a sus componentes, con una doctrina de
conjunto que asegura de manera estable e institucional el cumplimiento de las misiones y la
razón de ser del Ejército de Nicaragua, y en su carácter apolítico y profesional.33
El Código Militar define que el Ejército es el único cuerpo militar armado
reconocido legalmente en el territorio nicaragüense. Es indivisible y tiene carácter nacional,
apartidista, apolítico y profesional. El Ejército se regirá en estricto apego a la Constitución
Política y a las Leyes a las que debe guardar respeto y obediencia: igualmente a los
convenios y tratados internacionales ratificados por Nicaragua en materia de derechos
humanos.34
31
En adelante se denominará Código Militar.
32
La Gaceta, Diario Oficial, No. 165, Publicada el 2 de septiembre de 1994.
33
Presentación del Código Militar, por el General de Ejército Joaquín Cuadra Lacayo. (Colombia: Editorial Hispamer, 1996. VII.
34
El Código Militar estipula además que el Ejército es una institución
constitucional del Estado nicaragüense y cumple las siguientes funciones:
• Preparar, organizar y dirigir la defensa armada de la patria, y defiende la integridad
territorial, independencia y soberanía de la nación.
• Coadyuvar en caso de suma necesidad, según lo determine el Presidente de la República, dentro de las responsabilidades que le señale la Ley en el mantenimiento de la paz y el
orden publico de la nación.
• Ejecutar en coordinación con los Ministerios y Entes Estatales las actividades encaminadas al cumplimiento de los fines de la Defensa Nacional, según lo determine el
Presidente de la República.
• Organizar de acuerdo a lo que ordene y establezca el Presidente de la República las
fuerzas, medios y bienes públicos a utilizar en caso de emergencia nacional de acuerdo a la
ley de la materia. Los bienes privados solo podrán ser utilizados en caso de catástrofe
nacional o de guerra con las responsabilidades e indemnizaciones que contempla la ley.
• Coadyuvar con la Policía Nacional en la lucha contra el narcotráfico en el territorio
nacional conforme lo dispuesto en las leyes y de acuerdo a los planes e instrucciones
emanadas del Presidente de la República.
• En caso de desastres, catástrofe y otras situaciones similares, realizar acciones de defensa
civil para proteger y auxiliar a la población y sus bienes, y colaborar en el mantenimiento
del orden y las labores de construcción supeditado a las autoridades civiles y en
coordinación con ellas.
disposiciones en los planes de salud, educación y otras obras propias de servicio social. Así
mismo coadyuvar en la conservación y renovación de los recursos naturales, en mejorar el
medio ambiente y el equilibrio ecológico y demás planes estratégicos, que establezca el
Presidente de la República.
• Procurar el mejoramiento social y económico de sus miembros en servicio activo y
cuando pasen a retiro, así como de los familiares de los mismos, mediante los
correspondientes planes y programas.
• Las demás que le confieran las leyes.
Para el cumplimiento de sus misiones, el Ejército de Nicaragua se estructura en
tres tipos de fuerzas: Terrestre, Aérea y Naval. Su composición orgánica comprende las
Fuerzas, constituidas por Oficiales, Suboficiales, Clases, Soldados, Marineros y Personal
Civil; los medios, conformados por el armamento y municiones de todo tipo, la técnica
ingeniería de transporte y de comunicaciones y aquellos medios técnicos propios para el
cumplimiento de las misiones militares; los bienes, constituidos por los equipos, materiales,
semovientes y demás muebles e inmuebles necesarios para su funcionamiento, los que
pueden ser adquiridos por fabricación o construcción, compra, donación, permuta, requisa o
decomiso conforme a la ley y por cualquier otra manera prevista en las leyes.
Conforme su articulo 3, el Ejército de Nicaragua en el cumplimiento de sus
funciones y objetivos puede35:
♦ En consonancia con los planes y programas presupuestados recibir, construir, mantener y acondicionar edificios, fortificaciones, aeródromos, facilidades navales e
instalaciones, todas de carácter estrictamente militar.
35
♦ En consonancia con los planes y programas presupuestados, adquirir, producir, conservar y mejorar el armamento, equipo, municiones, semovientes, vestuario y demás
implementos militares.
♦ Administrar establecimientos o unidades de producción de carácter militar en exclusivo uso y función de sus necesidades.
♦ Elaborar y proponer al Presidente de la República a través del Ministerio de Defensa o
la instancia correspondiente en un caso, su propuesta de presupuesto anual.
♦ En cumplimiento de sus funciones de organización y administración el Ejército podrá adquirir derechos y contraer obligaciones, todo de acuerdo con las normas generales del
Estado sobre la materia.
A continuación haré una breve reseña del papel que desempeña el Ejército de
Nicaragua en el ámbito de sus misiones consignadas en la Constitución Política y en el
Código Militar
1. Defensa de la Constitución y las Leyes.
Conforme lo establece la Constitución Política de la República de Nicaragua, el
Ejército es la institución armada para la defensa de la soberanía e independencia de la
nación y la integridad de su territorio. Así mismo, sólo en casos excepcionales el Presidente
de la República puede, en Consejo de Ministros, ordenar la intervención del Ejercito en
apoyo a la Policía Nacional cuando la estabilidad del país estuviese amenazada por grandes
desordenes internos, calamidades o desastres naturales.
El Ejercito de Nicaragua - que se rige en estricto apego a la Constitución, a la
que guarda respeto y obediencia36- es una institución nacional de carácter profesional,
36
apartidista, apolítica, obediente y no deliberante, sometido a la autoridad civil ejercida por
el Presidente de la República, o a través del Ministro de Defensa. Sus miembros reciben
capacitación cívica y en materia de derechos humanos, y no pueden desarrollar actividades
políticas - partidistas, ni desempeñar cargos en organizaciones políticas ni optar a cargos
públicos de elección popular si no hubiesen renunciado a su condición de militar un año
antes de la fecha de los comicios.37
La norma constitucional prescribe explícitamente que: “No habrá servicio
militar obligatorio y prohibe toda forma de reclutamiento forzoso para integrar el Ejercito
de Nicaragua, así como ejercer actividades de espionaje político”. Este precepto abarca al
Ejército, a la Policía y a cualquier otra institución del Estado nicaragüense.38
2) Defensa de la Soberanía
El concepto de soberanía es uno de los que más usó el Sandinismo en los años
80; en su léxico político la soberanía aparece cercanamente emparentada con el
nacionalismo, vale decir como una afirmación de la capacidad del país para tomar sus
decisiones en absoluta independencia. En la doctrina clásica, la soberanía es un poder
absoluto, total, indivisible e ilimitado. En el ámbito interno significa que existe una
autoridad que no puede ser sobrepasada, que nadie puede colocarse por sobre ella. En sus
orígenes la soberanía recaía sobre el monarca absoluto luego fue desplazada hacia los
Parlamentos como representantes del pueblo. Rousseau hizo recaer directamente la
soberanía en el pueblo mientras otros consideraban a este la base de la codificación del
Estado. En el campo externo la Soberanía implica que un Estado al tomar sus decisiones lo
hace con absoluta independencia de otros Estados o de cualquier otro ente libre de
cualquier interferencia.39
37
Idem, Art. 94
38
Idem, Art. 96
39
La doctrina Constitucional ha limitado considerablemente al poder absoluto de
los Estados, igualmente pretende dispersar el poder absoluto de los Estados en vez de
concentrarlo.40
En el ámbito externo las organizaciones supranacionales, la multiciplicidad de
actores junto a los Estados, más los recientes procesos de integración regional, también han
modificado el concepto clásico de soberanía. El agravamiento del problema energético,
ecológico, evidencian que el antiguo concepto autárquico de soberanía está en crisis. El
campo económico es uno de los blancos en el que el Estado nicaragüense acusa mayor
debilidad en la defensa de la soberanía. Es evidente la vulnerabilidad de un Estado que no
puede financiar sus gastos públicos con sus propios ingresos o que necesita flujos masivos
de ayuda externa para hacer frente en la factura de sus importancias vitales por falta de
recursos propios.
3) Defensa de la Integridad Territorial
Mas que un defensor de la Soberanía Nacional el Ejercito puede reivindicar un
rol, de hecho así lo reclama en la protección de la integridad territorial de Nicaragua. Esta
es una misión del cuerpo castrense consignada en el Art. 92 de la Constitución Política y en
el Art. 2 inciso 1 del Código Militar que se volvería efectiva ante una amenaza que
pretende cercenar o desmembrar al territorio nacional. En la política nacional, habida
cuenta de las tensiones en la región Atlántica, ninguna organización costeña postula
pretensiones de independencia, sino que sus reclamos se concentran en el cumplimiento
pleno y efectivo del actual estatuto económico para el Atlántico.
En el campo externo Nicaragua tiene conflictos limítrofes, con Costa Rica por
abusos en el ejercicio del derecho de navegación en el Río San Juan de parte de los
costarricenses, con Colombia a propósito de la soberanía de los tres cayos situados dentro
40
de la plataforma submarina de Nicaragua. Así mismo, con Honduras existe controversia
limítrofe además de abusos por navegar en aguas nicaragüenses.
El Ejército de Nicaragua no pueden ser percibido como agresivo en primer
lugar porque carecen del armamento ofensivo por excelencia como es la aviación y en
segundo lugar la actual situación económica de Nicaragua excluye cualquier posibilidad de
organizar un Ejército ofensivo.
4) Aseguramiento al Control Territorial
Un componente básico de la seguridad nacional es el control sobre el territorio
nacional en todo el ámbito de la Constitución Política. En la actualidad existen amenazas
graves que se ciernen sobre el control territorial, tales como el narcotráfico. Efectivamente
existen evidencias sobre un uso cada vez más creciente del territorio nacional como base de
operaciones para el tráfico de narcóticos.41 Trafico de armas e ilegales, el terrorismo, y la
piratería pesquera especialmente la que ocurre en la Costa Atlántica. El Gobierno de
Nicaragua carece de los medios navales y aéreos para impedir la piratería y para reprimir a
quienes pesquen ilegalmente dentro de sus aguas territoriales.
En el cumplimiento de sus planes principales, el Ejército de Nicaragua ha
centrado sus esfuerzos por garantizar la seguridad, protección y vigilancia de las fronteras
terrestres, marítimas y aéreas de la nación, destacándose la lucha contra la narcoactividad,
el tránsito de ilegales, el abigeato y las violaciones al espacio aéreo de Nicaragua.
Para tal el Ejército mantienen un dispositivo fronterizo de tropas a lo largo de
las fronteras terrestres, al Norte con diecinueve puestos fronterizos, desde el Golfo de
Fonseca (Pacifico) hasta Cabo Gracias a Dios (Atlántico); y al Sur con diecisiete puestos,
desde el Ostional (Pacifico) hasta San Juan del Norte (Atlántico).
41
La defensa del territorio y la protección a la riqueza marítima nacional ha sido
la misión que a lo largo de estos últimos años ha cumplido la Fuerza Naval.
En este contexto, la Fuerza Naval del Ejercito de Nicaragua ha cumplido de
forma directa misiones navales en los litorales Atlántico y Pacifico lográndose la captura de
embarcaciones de diferentes puntos y tripulantes de diversas nacionalidades que realizaban
actividades ilegales en las aguas territoriales del país. Se ha logrado incautar trafico de
estupefacientes (cocaína) y se han realizado detenciones de actos de piraterías. Asimismo
se ejecuta anualmente el Plan de Defensa Pesquero con la participación de diversas
instituciones del Estado y empresas privadas de pesca nacionales y extranjeras, lo que
permite reducir los actos de piratería y actividades ilegales.
En las aguas territoriales del Atlántico y el Pacifico se mantiene la operatividad
constante de las unidades de superficies de la Fuerza Naval, con apoyo de la Fuerza Aérea,
sobre embarcaciones piratas, contrabandistas y narcotraficantes. Se utiliza la modalidad de
patrullaje de costas y misiones sobre objetivos localizados dentro de las aguas nacionales.
5) Protección de los Recursos Naturales y Medio Ambiente
En cumplimiento a la función establecida en el Art.2 inciso 7, in fine del
Código Militar42 y del Convenio suscrito entre el Ejercito de Nicaragua y el Ministerio de
Recursos Naturales y del Medio Ambiente (MARENA), firmado el 29 de marzo de 1995, la
institución castrense ha desarrollado las siguientes actividades:43
• Protección de la tortuga marina:
Desde julio de 1996 se dispone en forma permanente, de un pelotón en dos refugios de vida
silvestre para garantizar la veda de la tortuga marina en los refugios de Punta San José, isla
de Juan Venado, Chacocente y La Flor, en el Litoral del Pacifico.
42
Ver Anexo No. 3
43