• No se han encontrado resultados

Abby Blake - Fire (Fuego)

N/A
N/A
Protected

Academic year: 2021

Share "Abby Blake - Fire (Fuego)"

Copied!
95
0
0

Texto completo

(1)Abby Blake – Fire. 1. TRADUCCIÓN EXCLUSIVA DEL CLUB DE LA ROSA.

(2) Abby Blake – Fire. AbbyBlake Fire Advertencia: Este libro contiene escenas de sexo explícito y lenguaje adulto y puede ser considerado ofensivo para algunos lectores. Este libro contiene contenido explícito sexual, lenguaje gráfico y situaciones que algunos lectores pueden encontrar censurables: prácticas de sexo m / m, m / m / f y menage. Por favor, guarde sus archivos con prudencia, donde no puedan acceder lectores menores de edad. Este libro es una obra de ficción. Si bien podría hacerse referencia a acontecimientos históricos reales o ubicaciones existentes, los nombres, personajes, lugares e incidentes son o bien el producto de la imaginación del autor o son usados de manera ficticia, y cualquier parecido con personas reales, vivas o muertas, establecimientos de negocios, eventos, o lugares es pura coincidencia.. Acerca de la Autora Abby Blake prefiere leer o escribir Romance sobre casi todo lo demás - excepto tal vez el chocolate. La mayoría de los días se la puede encontrar corriendo para hacer lo que hay que hacer de modo que pueda acurrucarse con su portátil y su último puñado de héroes.. 2. TRADUCCIÓN EXCLUSIVA DEL CLUB DE LA ROSA.

(3) Abby Blake – Fire. Argumento: Jack y Reece conocen a Christina desde la escuela secundaria, pero ella nunca ha mostrado una preferencia por uno u otro. No queriendo arriesgarse a destruir su amistad de toda la vida, ninguno de los dos ha confesado sus sentimientos por ella. Christina es la chica que nadie nota. Al menos eso es lo que ella piensa. Ella está enamorada de Reece y Jack, pero la tratan sólo como una amiga. Además, aparte del hecho de que ninguno tiene ideas románticas, ella nunca podría elegir entre ellos si lo hicieran. Pero un incendio forestal devastador y la trágica pérdida de sus hogares pone de relieve a muchos de los vecinos lo preciosa que es la vida y lo importante que es agarrar la felicidad que deseas. La relación que crece es una que ninguno de ellos había pensado posible anteriormente, pero ¿va a sobrevivir a la condena de las convenciones sociales más conservadoras?. Dedicatoria Para mi marido que sabe que él es el hombre principal en todas mis historias, incluso cuando hay más de un héroe.. 3. TRADUCCIÓN EXCLUSIVA DEL CLUB DE LA ROSA.

(4) Abby Blake – Fire. Capítulo Uno Christina pasó el día protegiendo su casa contra el ataque de las llamas. El incendio forestal seguía ardiendo a varios kilómetros de distancia, pero el viento impulsó trozos de hojas y ramas en llamas a su patio y sobre el techo de su casa. Unos pocos encontraron hierba seca y esta ardió rápidamente, pero hasta el momento, se las había arreglado para apagarlas antes de que se convirtieran en un problema. Durante los últimos días, había escuchado atentamente los informes de noticias y avisos meteorológicos, asegurándose de estar informada de los avances y la dirección del fuego. En esta zona, miles de hectáreas inaccesibles de matorrales podían arder durante semanas antes de llegar a las casas pero cuando llegaran a ellas, los residentes necesitaban estar preparados. Su pequeña propiedad contaba con varios tanques de agua de lluvia y una pequeña represa1 en la parte posterior. Había comprobado y revisado de nuevo que la bomba de agua estuviera preparada y lista para funcionar si la energía fallaba y el agua de la ciudad dejaba de fluir. Llevaba su teléfono móvil en la cadera, la función de radio reproducía música en su oído mientras esperaba a la actualización más reciente sobre los incendios. Las autoridades esperaban que el viento diera la vuelta hoy, dejando efectivamente su pequeña casa fuera de la trayectoria del incendio forestal. Sin embargo, podía ver el humo, desde su ubicación, y permaneció bien preparada para enfrentarlo si el fuego llegaba. Este no era su primer viaje en este carrusel o tiovivo en particular. Los incendios forestales eran una amenaza común en estas regiones, y ella había. 1. Represa: En ingeniería se denomina presa o represa a una barrera fabricada con piedra, hormigón o materiales sueltos, que se construye habitualmente en una cerrada o desfiladero sobre un río o arroyo. Tiene la finalidad de embalsar el agua en el cauce fluvial para su posterior aprovechamiento en abastecimiento o regadío. 4. TRADUCCIÓN EXCLUSIVA DEL CLUB DE LA ROSA.

(5) Abby Blake – Fire pasado muchas horas agotadoras y calurosas defendiendo su hogar contra el ataque de las llamas y los incendios forestales en los últimos años. La sudorosa, pegajosa y asquerosa sensación de trabajar con polvo, calor y humo le eran muy familiares. En estos días, ella no tenía el tiempo de ser voluntaria del servicio de bomberos rural. Tener su propio negocio significaba que ya no podía despegar en cualquier momento e irse durante días o semanas para luchar contra los incendios, pero igual que la mayoría de los residentes de esta zona, estaba bien informada y era capaz de quedarse a defender su propia casa. Christina miró a la casa de al lado. Sus ancianos vecinos se habían ido de crucero este verano, y Christina estaba más que dispuesta a mantener un ojo sobre su casa también. También se sentía secretamente agradecida de no necesitar preocuparse por que la pareja de ancianos sucumbiera ante el calor y el humo. Incluso ahora, cuando el fuego aún ardía a kilómetros de distancia de ella, el ácido humo le picaba en los ojos y quemaba sus pulmones. Llevaba un pañuelo sobre su cara, manteniéndola húmeda con agua para reducir la cantidad de humo que inhalaba pero no acababa de detener el impulso de toser. Sin embargo, Christina se sentía razonablemente contenta con las cosas tal como iban de momento, así que se detuvo para estirar los músculos de la espalda y beber un poco de agua. Los incendios forestales podían atravesar todo en un minuto o en días, dependiendo de la temperatura, el viento y otra docena factores, por lo que sabía que iba ser un día y una noche muy largos. Mantenerse alerta e hidratada sería crucial. Débilmente, oyó las sirenas de varios camiones de bomberos. Parecían estar dirigiéndose hacia ella, y escuchó atentamente, tratando de averiguar la dirección de la que venía el ruido. Ella casi aulló de sorpresa cuando entraron gritando por la calle lateral a media milla de distancia, pero alejándose del fuego. Mientras se volvía para ver los vehículos, una ráfaga de calor la golpeó en plena cara. Confundida por un momento, Christina se detuvo, apenas comprendiendo la visión que encontró. No se suponía que el incendio forestal estuviera detrás de ella.. 5. TRADUCCIÓN EXCLUSIVA DEL CLUB DE LA ROSA.

(6) Abby Blake – Fire El cielo se llenó de humo, el aire se tornó más caliente y arenoso que cualquier otra cosa que jamás hubiera experimentado antes. El sol apareció borroso en el cielo, mientras las llamas furiosas rugieron hasta el valle detrás de ella. El calor, intenso como en unos altos hornos, robó la poca humedad de su cuerpo. La Tormenta de Fuego. Estos eran los incendios que causaban la muerte. Los incendios tan impredecibles, tan violentos, tan extremos que hasta los bomberos más experimentados tenían pocas posibilidades de escapar de ellos. El miedo se apoderó de ella, un vuelco de sus intestinos activó su instinto de supervivencia y le gritó que huyera. Tratando de aspirar una bocanada de aire limpio, Christina se tapó la boca y tosió mientras giró sobre sus talones, buscando la salida, buscando refugio. El pánico amenazó con hacerla caer de rodillas. Ya era demasiado tarde para evacuar. Demasiado tarde para esconderse en su casa bien preparada. La tormenta de fuego estallaría en su casa, devorándola lentamente. Ella solo tenía un lugar al que huir. Girando alrededor, buscando desesperadamente una salida, le pareció oír un coche a toda velocidad entrando por la calle hacia ella. Ella apenas distinguió los faros en la niebla, pero parecía estar moviéndose erráticamente, como si el conductor hubiera perdido el control.. Q. R. Jack maniobró el vehículo de tracción total por la calle. Había vivido aquí toda su vida, pero nunca había visto algo como esto. La tormenta de fuego lo devoraba todo, y se parecía como si todo el mundo estuviera en llamas.. 6. TRADUCCIÓN EXCLUSIVA DEL CLUB DE LA ROSA.

(7) Abby Blake – Fire Movió el vehículo tan rápido como pudo, con la visibilidad muy baja a causa del humo. Cenizas y otros restos llameantes se arremolinaron en el aire turbio de color naranja con la mayoría de los edificios y los árboles ardiendo. Casas que habían permanecido allí durante más de cien años pronto serían sólo montones de escombros. Los árboles que habían crecido desde antes de que James Cook pisara las costas australianas yacían aplastados a través de las casas y vehículos, sus largas vidas truncadas. Hasta ahora, él y Reece no habían visto a nadie más. Se habían quedado para defender sus hogares, pero, al final, se vieron obligados a abandonar sus esfuerzos. Derrotados, se habían montado en la camioneta que habían logrado salvar sólo por aparcar en el centro de un campo desierto, recientemente labrado y se dirigieron hacia la ciudad.. -¿Sabemos quién más quedó atrás? - Reece gruñó la pregunta con una voz ronca y rasposa, un efecto secundario de la continua inhalación de humo de los incendios forestales. -Los Johnsons fueron evacuados ayer por la tarde. - incluso con las ventanas cerradas, tenía que gritar por encima del ruido del fuego - Los Kennedy y los McCormacks se quedaron, creo. Christina se habrá quedado. Solía ser voluntaria con la RFS. -Tenemos que pasar por su casa. - dijo Reece casualmente, como si estuvieran yendo a ver a un amigo, y no viajando a través de una tormenta de fuego para comprobar a una mujer a la que ambos conocían y amaban.. Jack oyó el temblor en la voz de su mejor amigo, sin dejarse engañar por la relajada actitud australiana que Reece intentó proyectar. Se dio la vuelta en la siguiente intersección, dirigiendo el camión hacia el lugar donde la casa de Christina probablemente ya no estaría.. 7. TRADUCCIÓN EXCLUSIVA DEL CLUB DE LA ROSA.

(8) Abby Blake – Fire. Q. R. Christina observó horrorizada, con un grito, chillando, buscando el sonido, como el vehículo se salió fuera de control y se estrelló contra otro vehículo abandonado en la calle justo en frente de ella. El motor continuó rugiendo como si el conductor continuara apretando el pedal del acelerador. Instintivamente, ella corrió hacia el coche. A través del humo denso, tropezó, se dirigió hacia el lado del conductor y trató de abrirlo con el tirador. Un dolor agudo cruzó por su mano cuando su piel se llenó con ampollas y se pegó a la manija. Apretando los dientes por el dolor, ella abrió la puerta y cayó hacia adelante, tratando de encontrar al conductor. Con su mano sana, ella le buscó el pulso. Nada. Moviendo la mano de nuevo, trató en vano de ver lo que estaba haciendo, dónde estaba tocando. Todavía sin pulso. Ella retiró la mano, dándose cuenta demasiado tarde estaba cubierta de cieno negro. No tenía idea de lo que era y volvió a caer fuera del coche un poco desconcertada. Unos brazos fuertes la agarraron por detrás, y una linterna brilló en el coche. Incluso con la luz añadida, era difícil de entender lo que estaba viendo. El conductor del coche parecía estar mirándolos con una sonrisa espantosa, la cabeza colgando en un ángulo incómodo. La linterna reveló que el rostro estaba severamente. quemado. y. la. piel. parecía. haber. fundido. el. cuerpo. carbonizándolo. El estómago de Christina vació su magro contenido sin previo aviso. La persona detrás de ella rápidamente la apartó de la macabra escena. El rugido sonó tan fuerte ahora que nada más se oyó, ni siquiera las casas y autos que estallaron en llamas a su alrededor. Las líneas eléctricas estaban ardiendo, escupiendo chispas en el aire. El humo dificultó la respiración, y ella tosió continuamente. Sus ojos se sintieron secos y arenosos, y encontró dificultades para cerrarlos. Realmente nunca creyó en el infierno, pero temía estar a punto de vivirlo.. 8. TRADUCCIÓN EXCLUSIVA DEL CLUB DE LA ROSA.

(9) Abby Blake – Fire Ella fue empujada y tirada en la cabina de una camioneta. Incapaz de mantener los ojos abiertos y tosiendo con fuerza, apenas registró el vehículo abriéndose paso en sus jardines de flores hacia la represa en el fondo de su propiedad. Estaba totalmente oscurecido por el humo y el calor, y esperaba como el infierno que quien guiaba el camión supiera a dónde iba. Un momento después, el vehículo se detuvo, y unos brazos fuertes la agarraron y la ayudaron mientras corrían. El frescor del agua inundó su ropa mientras era arrastrada hacia el centro de la presa. Su visión se volvió borrosa. Tosiendo. con. fuerza. e. incapaz. de. recuperar. el. aliento,. se. aferró. desesperadamente a la persona a su lado. Dos conjuntos de brazos se envolvieron alrededor de ella, abrazándola con fuerza, haciéndola sentir un poco más segura. Por egoísta que fuera la idea, estaba contenta de no morir sola.. Q. R. Jack mantuvo a Christina contra él, en un estrecho abrazo, vagamente consciente de que Reece la abrazaba también. Ni siquiera la había visto junto al coche accidentado. Se habían detenido para ver si el ocupante aún estaba vivo, ni siquiera estaban mirando la casa de Christina. Encontrarla inclinada sobre el conductor les había sorprendido casi tanto como el aspecto de la persona. Las quemaduras del conductor eran tan horribles que Jack esperó no volver a ver algo así de nuevo, aunque sospechaba que sería un tema recurrente en sus pesadillas de muchos años por venir. Pareció un poco más ligero ahora, el humo asfixiante un poco menos espeso, y esperaba que el incendio forestal se alejara de ellos y no fuera directamente hacia ellos. Habían dejado la camioneta en el centro del campo, con suerte aislado lo suficiente para no ser consumido por el fuego, pero lo suficientemente lejos de donde estaban agazapados en la represa por si lo. 9. TRADUCCIÓN EXCLUSIVA DEL CLUB DE LA ROSA.

(10) Abby Blake – Fire hiciera. Había visto docenas de incendios en esta zona, pero ésta era la primera que había visto algo tan salvaje, tan impredecible, tan devastador. Parecía quien quedara atrás tendría pocas posibilidades de escapar. Dios, esperaba estar equivocado. Él oró de nuevo porque todos sus vecinos y amigos hubieran abandonado la zona con seguridad, sabiendo incluso mientras lo pensaba que no iba a ser cierto. Todo había sucedido tan rápido que habían tenido suerte, Reece y él, de estar en su camioneta. Si no hubieran decidido que sus propiedades eran una pérdida total y que debían moverse bajando de la colina en busca de vecinos a los que poder ayudar, podrían no haber llegado tan lejos. Habían oído el rugido y luego sintieron el intenso y caliente viento del fuego. Casi empujó el vehículo de la carretera. La visibilidad había caído a casi cero, pero Jack había estado seguro de que reducir su velocidad sería una muy mala idea, por lo que había acelerado por las calles, sólo frenando cuando divisó las luces traseras en frente de él. Casi se había chocado con la parte posterior del otro automóvil cuando chocó contra algo y se detuvo. Acallando su propio instinto de supervivencia, él saltó de su tracción a las cuatro ruedas, cerró de golpe la puerta con la esperanza de salvar a alguien y corrió hacia el vehículo para encontrar a Christina ya tratando de ayudar. Reece había acertado detrás de él con la linterna. Una mirada a la cara del conductor en la luz de la linterna le había convencido de que si el pobre no estaba muerto en ese momento, pronto lo estaría. La cara del conductor y el cabello se habían quemado completamente, al igual que todo su cuerpo había sido consumido por las llamas, y la piel estaba marchitada y dividida en la cara. Las quemaduras horribles de esa magnitud habrían estado dentro y fuera. Reece había pasado la linterna rápidamente por todo el interior del coche, Jack observo con alivio que el conductor había sido el único ocupante y no estaban contemplando los restos de una madre y sus hijos. Habían agarrado a Christina entre ellos, impulsando la camioneta a unos cientos de metros, y se han refugiado en la represa. Estaba bastante seguro de que ella se había se quemado, pero no sabía cuán mal. Ella se apoyó en él, pero podía sentirla todavía toser, por lo que se tranquilizó porque no estaba inconsciente o muerta, y rezó un poco más fuerte para que el fuego pasara de lejos.. 10. TRADUCCIÓN EXCLUSIVA DEL CLUB DE LA ROSA.

(11) Abby Blake – Fire. Q. R. Se quedaron mucho más tiempo en la represa del probablemente necesario, pero el shock había dejado a Christina inmóvil mientras veía su casa y todo lo que tenía arder hasta los cimientos. Ni siquiera vio cuando cayeron árboles sobre su coche, pero la madera aún ardía sobre él. Llevaban en el agua un tiempo antes de darse cuenta de que no estaban completamente solos. Dos pequeños canguros grises, se habían refugiado en el agua también y habían tenido cuidado de darles un montón de espacio. A pesar de la apariencia plácida del marsupial, como todos los animales salvajes, los canguros podían ser letales cuando se sentían amenazados y eran capaces de ahogar a los perros de ataque si los perseguían en el agua. Christina no tenía ningún deseo de averiguar si eso era verdad. Sus peligrosos compañeros habían salido del agua un buen tiempo atrás, sacudiendo el pelaje de sus cuerpos y saltando hacia los escombros ennegrecidos, sin ni siquiera un adiós, y aún así los tres humanos se habían quedado en el agua. Ella sintió que Jack y Reece le estaban dando un tiempo, dejándola decidir cuándo moverse. Finalmente, encontró el coraje, y los tres se arrastraron unos a otros desde el agua. La represa no era muy profunda, por lo que habían estado todo el rato de cuclillas, medio sentados en el agua. Las rodillas le dolían por el ángulo, pero al menos ella no había tenido que moverse en el agua todo el tiempo. El barro salpicó desde sus botas a cada paso que dio, esperó que al menos uno de sus tanques de agua hubiera sobrevivido al infierno para poder lavarse la cara y las manos y encontrar una bebida. Fuera del agua fresca, sus dedos quemados palpitaron como el demonio, pero ella recordó haber leído en. 11. TRADUCCIÓN EXCLUSIVA DEL CLUB DE LA ROSA.

(12) Abby Blake – Fire alguna parte que el dolor era una buena cosa cuando se trataba de quemaduras. Sin dolor significaba nervios dañados, por lo que prefería sentir dolor. La deshidratación se estaba convirtiendo en un problema, pero había resistido la tentación de beber el agua de la represa puesto que el agua no era totalmente potable y era preferible una deshidratación leve temporal. Teniendo en cuenta el estado de su coche, podrían verse obligados a beber de allí antes del final del día, pero hasta que la situación no fuera crítica, ella estaba dispuesta a pasar. Los sonidos se sentían apagados, aparentemente amortiguados. El rugido del fuego tenía un efecto temporal sobre la audición, algo así como el día después de un concierto de rock. Sintió puro alivio cuando vio la camioneta de Jack en buen estado y sonrió a los hombres a cada lado de ella. Entonces miró el estado de su ropa y con tristeza tomó nota de que no iba a deslumbrarlos con su aspecto, y se reprendió a sí misma por la vanidad tonta en la misma frase. Estaba viva, y estaba con dos de los solteros más codiciados de la ciudad que habían venido a rescatarla. Debería estar sonriendo.. -Mira lo que trajo el gato.. Ok, estaba claro que no eran el Príncipe Encantador.. -Gracias, Reece - de todas formas, ella le sonrió. -¿Necesitas que te lleve? - preguntó Jack mientras se acercaba a su camioneta - Estaba admirando el nuevo diseño de mi coche.. A pesar de todo lo que había pasado, a pesar de todo lo que había perdido, se encontró riéndose de su observación.. -Gracias. Me encantaría dar una vuelta.. 12. TRADUCCIÓN EXCLUSIVA DEL CLUB DE LA ROSA.

(13) Abby Blake – Fire Era casi surrealista. Estaban de pie en medio de un desierto quemado, empapados, las botas llenas de barro, y hablando como si estuvieran en la barra del bar. Christina negó con la cabeza ante la típica situación Aussieness2. Probablemente habían perdido todo, sin embargo, eran los mismos irreverentes australianos que siempre habían sido. Por eso ella casi dobló las rodillas cuando Reece la arrastró a sus brazos, la apretó contra su duro cuerpo, y la abrazó con fuerza. Apenas la había puesto en libertad antes de que Jack la reclamara, sosteniendo su cabeza apretada contra su corazón mientras la sacudía ligeramente.. -Me alegra que estés bien.. Las palabras fueron bajas y tranquilas, apenas palabras en absoluto, pero incluso a través de su oído embotado, se las arregló para entenderlas igual. Varios minutos después de arrancarse el barro de las botas, ella se subió a la camioneta. No se perdió el hecho de que Jack la distrajo mientras Reece fue a revisar el coche quemado en la parte frontal de su propiedad. A pesar de pensar en sí misma como una mujer independiente, estaba muy agradecida de que la protegieran de esta manera. La cara quemada del conductor probablemente la atormentaría durante un tiempo muy largo, y realmente no tenía ningún deseo de volver a verla. Jack la ayudó a subir al camión, seguía encontrándose torpe pero ya estaba más estable, aunque el lodo sobrante entre los dedos de sus pies se estaba secando rápidamente hasta formar una corteza dura. Daría cualquier cosa por una ducha de agua caliente ahora mismo pero se conformó con un sorbo de la botella de agua que Jack apretó en su mano. Estaba realmente tentada en inclinar el agua sobre los dedos pegajosos de sus pies pegajosos pero se aferró al suficiente sentido común al darse cuenta de que todavía no estaban fuera de peligro. 2. Aussieness of the situation : extremadamente australiano, se define por una gran cantidad de consumo de alcohol, deporte en el patio trasero, haciendo una barbacoa y con un mayor consumo de alcohol.. 13. TRADUCCIÓN EXCLUSIVA DEL CLUB DE LA ROSA.

(14) Abby Blake – Fire Encontrar más agua podría estar más lejos de lo que creían. El interior de la camioneta parecía un poco más frío que la temperatura exterior, y ella se deslizó en el centro del asiento con gratitud. Jack se subió al asiento del conductor y Reece en el lado del pasajero.. -Necesitamos un médico para mirar la mano de Christina - Jack dijo mientras ponía en marcha el camión. -No es tan malo, de verdad. Puede esperar. Prefiero ver cómo están nuestros vecinos primero - dijo, tratando de ocultar lo mucho que la maldita cosa palpitaba.. Le dolía hasta el final del codo, pero había visto quemaduras mucho peores. Jack empezó a negar con la cabeza, pero Reece la miró pensativo y dijo. - Vamos a girar más allá de las propiedades McCormack y Kennedy, y luego vamos a ir a la ciudad - Reece sonó casual.. Christina se preguntó por su capacidad de permanecer tan tranquilo cuando lo único que ella quería hacer era correr gritando. Las siguientes palabras salieron fuera de su boca antes de que tuviera la oportunidad de analizar el pensamiento correctamente.. -No estoy segura de que aún sea un pueblo. La tormenta llegó al valle, en línea directa desde allí. Creo que probablemente hay que dirigirse al cuartel general de SES3 o tal vez el hospital hacia el sur.. Tanto Jack como Reece se volvieron hacia ella, con una aturdida expresión en sus rostros.. 3. SES: abreviatura de State Emergency Service, Servicios de Emergencia del Estado.. 14. TRADUCCIÓN EXCLUSIVA DEL CLUB DE LA ROSA.

(15) Abby Blake – Fire -¿Crees que este fuego pasó por la ciudad?. Ella se encogió de hombros, no muy segura de nada en este momento. "Ciudad" no describía realmente con precisión la pequeña colección de tiendas y atracciones turísticas. Realmente no era más que un pub, algunas tiendas de propiedad local, y un par de pensiones. Tenían una estación de policía, pero ni siquiera estaba abierta en temporada baja. La ciudad entera era básicamente una pequeña escapada turística y un lugar de encuentro para los pocos cientos de residentes que vivían en las propiedades de distintos tamaños arriba y abajo del lado de la montaña.. -Está bien, a los Kennedy primero.. Jack puso la camioneta en marcha y cuidadosamente la sacó alrededor de los escombros que cubrían el camino. Tardaron una eternidad en recorrer los pocos kilómetros hasta la propiedad Kennedy, el humo, los árboles caídos, y el estado de los caminos dañados dificultando el viaje. El sitio de los Kennedy parecía abandonado, por lo que continuó hacia donde los McCormacks. Una vez más, encontraron la propiedad abandonada, pero en ambos casos, los vehículos habían desaparecido, por lo que Christina rezó silenciosamente porque las familias estuvieran en el lugar seguro más cercano. Su decisión de ir a la ciudad se vio frustrada por un árbol caído sobre la única carretera de acceso, por lo que Jack giró la camioneta hacia la carretera y se dirigió a la sede central de los servicios de emergencia del Estado más cercanos. El humo aún flotaba pesadamente en el aire, incluso con las ventanas cerradas a cal y canto los tres ocupantes se atragantaron con el aire seco, tosiendo y dando arcadas de forma intermitente. Era difícil seguir la conversación en estas condiciones, y los tres se quedaron en silencio mientras Jack conducía a través de un paisaje ennegrecido por carreteras casi irreconocibles.. 15. TRADUCCIÓN EXCLUSIVA DEL CLUB DE LA ROSA.

(16) Abby Blake – Fire Todos los músculos del cuerpo de Christina gritaron pidiendo socorro. Había estado tan tensa, tan asustada por tanto tiempo que el puro agotamiento la reclamó, e increíblemente, casi se quedó dormida. La camioneta se detuvo de repente, despertándola completamente. Reece estuvo fuera de la cabina antes de que ella se diera cuenta de lo que estaba sucediendo, pero la visión ante ella le hizo temer por él. Dos vehículos estaban en el medio de la carretera. Los restos de los parabrisas y las luces traseras rotas sembraban la escena. Los árboles caídos y ramas rotas todavía ardían por todas partes. Apenas capaz de comprender la destrucción Christina finalmente se dio cuenta que el sedán pertenecía a los Kennedy. Sin pensarlo, ella corrió hacia el coche y se inclinó por la ventana rota, esperando, rezando encontrar a alguien con vida. Pero los Kennedy ya estaban muertos. Ambos estaban cubiertos de sangre y hollín, sus lesiones probablemente causadas por el accidente de coche, pero el intenso calor del incendio forestal y la falta de oxígeno, probablemente, también contribuyeron a su muerte. Reece la apartó y luego la abrazó, diciendo en voz baja, palabras sin sentido pero calmantes, no obstante. Él la meció en su contra por varios minutos antes de que ella se diera cuenta de que el agudo lamento que llenaba sus oídos procedía de su propia boca. Ella pudo sentir a Jack abrazándose a ellos, manteniendo sus manos alejadas de su cuerpo, y le tomó un momento recordar cual era la causa del dolor físico que la golpeó.. -Nena, - retumbó una profunda voz junto a su oído - tenemos que avanzar. Llevarte a un hospital. -Pero debemos hacer algo. - podía oír la histeria en su voz - No podemos simplemente irnos de aquí. -Chris, cariño, se han ido. No podemos ayudarlos ahora. Se lo diremos a las autoridades tan pronto como lleguemos allí. - dijo Jack con calma.. 16. TRADUCCIÓN EXCLUSIVA DEL CLUB DE LA ROSA.

(17) Abby Blake – Fire. Capítulo Dos Pareció que tardaron horas en llegar al hospital. Las carreteras que no estaban dañadas o bloqueadas estaban llenas de coches, todos tratando de dirigirse hacia la ciudad y al hospital más grande. Jack había agarrado un cubo de la parte trasera de la camioneta, donde vertió agua fresca y limpia y e hizo empapar su mano quemada. El agua ayudó un poco, pero cada sacudida de la carretera enviaba el dolor corriendo hasta el codo y en el hombro. Ella sacudió la cabeza, con lágrimas de nuevo, al pensar en los Kennedy. Habían vivido en esta ciudad toda su vida e incluso han criado un par de hijos aquí. Nunca habían tenido razones para creer que un incendio forestal podría ser tan intenso, tan mortal. Los incendios forestales eran por lo general algo predecible, y el lugar más seguro para los residentes estaba en sus propios hogares. Año tras año, los residentes de la pequeña comunidad habían apagado las brasas mientras caían, tomado refugio en sus casas mientras el fuego pasaba, y luego empapaban cualquier punto del fuego que habían descubierto. Así era como los incendios forestales en esta zona habían sido siempre. Muy a menudo, cuando el fuego estaba cerca la ciudad, los voluntarios del RFS acababan con el fuego antes de que pudiera llegar a los hogares. Literalmente luchaban contra el fuego con fuego, y pasaban días y noches prendiendo incendios controlados de modo que cuando el incendio forestal real los alcanzaba, no quedaba nada para quemar. ¿Pero las tormentas de fuego? Las tormentas de fuego eran diferentes. Los incendios forestales normales tenían llamas saltando de un lugar a otro, ya fuera por la proximidad a las llamas o a las brasas, pero con una tormenta de fuego, el calor era tan intenso que los árboles estallaban en llamas antes de que las llamas reales se acercaran.. 17. TRADUCCIÓN EXCLUSIVA DEL CLUB DE LA ROSA.

(18) Abby Blake – Fire Las historias de bolas de fuego y explosiones repentinas habían parecido casi una exageración hasta que lo había visto con sus propios ojos. Ella movió los dedos de los pies, la incómoda sensación de barro seco de alguna manera se unió al dolor de su mano quemada y la pena nubló su corazón. No había conocido a los Kennedy bien pero en una comunidad tan pequeña, todo el mundo conocía a alguien que conocía a ese alguien. Echó una mirada a Jack, notando la manera dura en la que apretó su mandíbula, y se preguntó si él los había conocido mejor que ella, hasta que se le ocurrió que no había reconocido el segundo coche.. -¿Quién estaba en el otro coche? - ella soltó las palabras antes de que pudiera retirarlas, el tono de pánico de su voz hizo que su pecho se apretara, y tosió dolorosamente contra su garganta dañada.. Unos brazos fuertes se envolvieron más duro a su alrededor, y Reece la atrajo hacia sí. Realmente no la había soltado desde que ella subió al coche, y estaba agradecida por su apoyo.. -No lo sé - dijo en voz baja.. Echó un vistazo a su cara, pero no pudo leer su expresión. Él respondió jalando su cabeza contra su pecho, sosteniendo su cara contra su corazón. Supuso que, aunque él no sabía quien había estado en el coche, la visión lo atormentaba de igual forma en que los cadáveres de los Kennedy permanecerían con ella.. -¡Maldición! - exclamó en un susurro Jack mirando a través del parabrisas.. El tráfico no se había movido en quince minutos, y ahora parecía que no se movía en absoluto.. 18. TRADUCCIÓN EXCLUSIVA DEL CLUB DE LA ROSA.

(19) Abby Blake – Fire Un oficial de policía se abrió paso por la línea de los coches, deteniéndose para hablar con cada conductor en el camino. Muchos daban la vuelta con sus coches por el otro lado de la carretera y se dirigían de regreso por donde habían venido. Jack bajó la ventanilla cuando el oficial se acercó. Ellos, obviamente, no eran los primeros supervivientes desaliñados que había visto porque sonrió amablemente y les preguntó si había algún herido.. -Mi esposa se quemó la mano bastante mal, pero por lo demás, estamos bien, amigo.. Ella casi rió ante su contestación indignada. Mi "esposa", realmente ella sabía lo que él estaba haciendo. Él no iba a dejarla en el centro médico sin él a su lado. Todo el pueblo sabía que ella había estado sola desde la muerte reciente de su madre, y Jack se estaba asegurando de que Christina tuviera alguien en quien apoyarse.. -Está bien. - dijo el policía - Hay un accidente bloqueando la carretera más adelante. Conduzca lo más cerca que pueda, y luego aparque la camioneta en el lado del arcén. - él miró más allá de Jack hacia Christina - ¿Va a estar bien para caminar? La entrada del hospital está medio kilómetro más allá del accidente. -No hay problema. Tengo a mi maridito para llevarme. - ella sonrió al oficial, agradecida por su ayuda, pero también avergonzada por la mentira.. La quemadura era dolorosa, el codo y el hombro le dolían, pero teniendo en cuenta el alcance del fuego, probablemente sería el menor de los problemas que el hospital estaría tratando hoy. Reece besó la parte superior de su cabeza mientras aflojaba su agarre en la cintura.. 19. TRADUCCIÓN EXCLUSIVA DEL CLUB DE LA ROSA.

(20) Abby Blake – Fire -Enseguida estaré con vosotros. - dijo las palabras con su característica sonrisa extendiéndose por su rostro, pero Christina no se perdió la comunicación sin palabras entre los dos hombres.. Muy probablemente, Reece iría a informar al policía sobre el accidente de los Kennedy, y aquel en frente de su casa. Jack intentó sonreír para tranquilizarla, pero el movimiento fue incómodo y rígido, y no su expresión habitualmente fácil. Puso la camioneta en marcha y avanzó poco a poco hasta que pudieron parar a un lado de la carretera. Para el momento en que salieron de la camioneta, Reece los esperaba. La corta distancia a pie hasta el hospital resultó aterradora. Alrededor de ellos, víctimas del incendio forestal hacían poco a poco su camino hacia la entrada de urgencias. Una pareja de ancianos ayudaron a un joven que cojeaba hacia el hospital, un pie y las dos manos con quemaduras graves y obviamente dolorosas. Una joven madre trató de calmar a sus dos niños aterrorizados mientras buscaba en la multitud a alguien, posiblemente, a su marido, y alrededor de ellos, las personas cubiertas de hollín ayudaban a las víctimas heridas y desconcertadas del incendio forestal. Un padre pidió ayuda mientras intentaba llevar a dos niños pequeños con los pies quemados, con sus propios pies gravemente heridos. Jack y Reece se volvieron hacia Christina, y parecieron poco dispuestos a abandonarla, pero incapaces de no ayudar a alguien tan obviamente necesitado.. -Voy a estar justo detrás suyo.- dijo.. Ambos sonrieron tristemente antes de dirigirse directamente hacia el hombre y su familia. Christina se quedó cerca, sintiendo la necesidad de Jack y Reece de no dejarla sola. O tal vez fueran sus propias emociones liando su cabeza, pero ella tampoco quiso estar sola en este momento, y tener a sus amigos cerca pareció más importante adelantar un par de minutos en la cola para la atención médica.. 20. TRADUCCIÓN EXCLUSIVA DEL CLUB DE LA ROSA.

(21) Abby Blake – Fire Cuando se acercaron al hombre herido, Christina se dio cuenta de que había una mujer cojeando detrás de él, sus pies también quemados y un bebé se aferraba a su pecho. Ella había estado llorando, con la cara manchada de hollín negro y churretes más limpios, donde las lágrimas habían lavado la suciedad.. -No sabíamos.- las palabras sonaron tranquilas pero al mismo tiempo llenas de angustia - No sabíamos.. Christina trató de pensar en algo que decir, pero parecía incapaz de encontrar palabras de consuelo en estas circunstancias. Ella envolvió su brazo sano alrededor de los hombros de la mujer.. -Voy a intentar ayudar quitando algo de peso de sus pies. ¿Está bien que sostenga al bebé?. La mujer asintió. Ella no podía ser mayor que Christina, tal vez sólo unos pocos años más joven, sin embargo, allí estaba en medio de un desastre natural tratando de proteger a sus tres hijos de corta edad.. -No lo sabíamos. El bebé ha estado llorando durante días - ella dijo las palabras con dificultad, su garganta, obviamente, dolorida - Los informes de la radio dijeron que el fuego iba en la otra dirección - se quedó sin aliento en un sollozo - No lo sabíamos. - las lágrimas cayeron seguidas por el rostro de la joven de nuevo. Christina hizo lo único que pudo. Sostuvo la mujer más apretada y continuó el lento progreso doloroso a la entrada de urgencias del hospital. Jack y Reece cada uno llevaba un niño pequeño y ayudaron al padre a caminar. Mientras se dirigían más allá del accidente, Christina apartó los ojos, incapaz de dar testimonio de más tragedia.. 21. TRADUCCIÓN EXCLUSIVA DEL CLUB DE LA ROSA.

(22) Abby Blake – Fire Incluso la rápida mirada que había tenido del metal arrugado quedó detrás de sus párpados. Más muerte, más destrucción, la agonía más dolorosa para los supervivientes. Cuando llegaron al otro lado del accidente, los coches estaban estacionados al azar en todo el camino, por lo que fue necesario que ellos bordearan alrededor de los vehículos. Fue lento, pero al tiempo, alcanzaron el área de clasificación del hospital que se había establecido en el césped frente a la entrada de emergencia. Casi todo el espacio estaba lleno de víctimas de quemaduras, muchos en un terrible dolor, esperando que las lesiones más graves fueran tratadas primero. Varias sirenas de ambulancias se oían en la distancia. Una mujer se acercó a ellos tan pronto como su pequeño grupo pisó el césped. Llevaba una etiqueta con su nombre, aunque con los ojos todavía borrosos a causa del humo, Christina no pudo leerlo.. -¿Qué edad tiene el niño? -Casi seis semanas. - la joven madre respondió con voz tensa y áspera. -¿Puedes caminar hasta la puerta de allá? - cuando la joven madre asintió con la cabeza, la enfermera continuó. En cuanto a Christina, ella dijo - Tenemos que evaluar a los niños primero. ¿Puede usted ayudar? -Por supuesto.. La enfermera miró rápidamente por encima de los otros dos hijos, una expresión de angustia cruzo su rostro momentáneamente antes de retomar su máscara profesional. Con todo el sufrimiento pasando a su alrededor, parecía bastante fácil olvidar que el personal médico también estaba afectado por esta tragedia. Christina se encontró a sí misma maravillada ante la formación y la profesionalidad que mantenían los médicos y enfermeras haciendo su trabajo cuando sería mucho más fácil ceder a la desesperación. Reece se acercó a ella.. 22. TRADUCCIÓN EXCLUSIVA DEL CLUB DE LA ROSA.

(23) Abby Blake – Fire -Vanessa. - dijo a la mujer a su lado -Tu marido quiere que os lleve a ti y al bebé al hospital. Jack llevará a los niños. Llegaremos allí mucho más rápido.. La joven miró a su marido y luego asintió con la cabeza lentamente. Reece se inclinó y fácilmente levantó a la mujer y al bebé en sus brazos, entonces inmediatamente se dirigió hacia la puerta que la enfermera le había indicado. Jack estaba a sólo unos pasos atrás, con la enfermera a su lado.. -Gracias. - dijo una voz tranquila.. Christina miró al hombre tratando de cojear hacia el mismo lado. Ella envolvió su brazo sano alrededor de su cintura cuando Jack y Reece volvieron. Levantaron el hombre entre ellos y se dirigieron de nuevo al hospital, volviendo a su lado unos momentos después. Christina sonrió a los dos, un poco sorprendida por la forma en que su visión se nubló. Sus ojos se humedecieron, y el dolor de su cabeza desde hacía un rato sentía se acentuó pero había estado tan involucrada con llevar a la familia a un lugar seguro que no se había dado cuenta de lo mucho que su cabeza realmente le dolía. Ella se encogió de hombros, abriendo la boca para inhalar una gran bocanada de aire, pero se sintió mal de alguna manera, la respiración que ella buscaba la eludió. Ella sacudió la cabeza y volvió a intentarlo.. 23. TRADUCCIÓN EXCLUSIVA DEL CLUB DE LA ROSA.

(24) Abby Blake – Fire. Capítulo Tres A Reece no le gustó el color de Christina. Él realmente no lo había notado bajo todo el hollín y cenizas, pero su piel estaba muy pálida, y sus labios parecían tener un tono azulado anormal. Mientras él y Jack se acercaban, ella negó con la cabeza, su cuerpo se balanceó al tratar de compensar la pisada apoyándose de lado. Apenas había llegaron a su lado antes de que sus piernas cedieran y se desplomara. Reece la atrapó antes de que cayera al suelo, pero maldijo por los codos cuando su mano lesionada quedó encajada entre sus cuerpos. Incluso inconsciente, ella gimió de dolor. Jack le ayudó a reacomodarla entre sus brazos, y luego se giró hacia la puerta de la sala de emergencias, decidido a conseguir su ayuda inmediata. Una enfermera se acercó a ellos rápidamente.. -¿Qué pasó? - gritó. -Ella parecía estar bien, pero luego se desmayó. - Reece oyó el desconcierto en la voz de Jack y lo compartió.. Momentos antes, Christina parecía perfectamente saludable a excepción de la quemadura en su mano, y ahora, parecía a punto de morir. El pánico amenazó con abrumarlo, pero él apretó los dientes y trató de concentrarse en las instrucciones de la enfermera. Reece llevó Christina al hospital atestado, tejiendo y esquivando entre pacientes y personal para finalmente llegar a una silla libre. No había camas disponibles, y la enfermera le indicó que se sentara en el sillón y mantuviera en posición vertical a Christina para que pudieran conectarla a una máscara de oxígeno.. 24. TRADUCCIÓN EXCLUSIVA DEL CLUB DE LA ROSA.

(25) Abby Blake – Fire -Parece que es por inhalación de humo, pero tendremos que esperar al médico y, probablemente a los rayos X antes de que podamos estar seguros. El oxígeno le ayudará - la enfermera levantó la mano quemada de Christina.. Los dedos se habían hinchado y ahora parecían salchichas rojas tratando de dividir su piel.. - En su mayor parte, estas quemaduras no están tan mal. Ella tiene un par de sitios que parecen quemaduras de grosor completo, pero el resto es relativamente menor. Voy a cubrirla con un vendaje temporal hasta que el médico le pueda echar un vistazo - tomó varios apósitos estériles y cuidadosamente envolvió un vendaje por los dedos de Christina - ¿Tiene dificultades respiratorias preexistentes o afecciones médicas?. Reece miró a Jack, observando la misma expresión de frustración que él sentía en su propia cara.. -No lo sabemos. - dijo, sacudiendo la cabeza con disgusto.. Conocía a Christina desde hace mucho tiempo y siempre había planeado llegar a conocerla mejor, pero su amistad nunca se había movido un paso más. La enfermera jugueteó con los ajustes de oxígeno de Christina durante un momento, y luego se fundió de nuevo en el caos que era la sala de urgencias de este pequeño hospital regional. Afortunadamente, en cuestión de minutos, el color de Christina mejoró, sus labios dejaron el color púrpura, su piel cogió un tono más natural. Ella pareció dormir plácidamente en sus brazos mientras esperaban a un médico. Cientos de personas se trasladaron a través de la zona, una corriente interminable de pacientes heridos y enfermos que necesitaban atención. Incluso en medio de todo el ruido, las sirenas de las ambulancias todavía se oían acercarse al hospital.. 25. TRADUCCIÓN EXCLUSIVA DEL CLUB DE LA ROSA.

(26) Abby Blake – Fire Un niño gritó con todas sus fuerzas y el sonido penetró hasta el oído de Reece, embotado por la experiencia con la furia del fuego. Un hombre mayor arrastró los pies a través de la concurrida zona, con los ojos llorosos y su columna vertebral inclinada, pero con una evidente determinación en cada paso mientras cogió una botella de agua de un carro y regresó al lado de su esposa. La gente se movía en todas direcciones, el área era una mezcla de borrones de un gris apagado y movimiento. Una niña se metió debajo de la cama junto a ellos, con el rostro surcado de lágrimas, el miedo evidente en cada movimiento nervioso. Jack se alejó para hablar con el ocupante de la cama y luego se sentó en el suelo y se dirigió a la niña asustada. Con todos los mecanismos debajo, la cama médica era un lugar inseguro para esconderse, y Jack pacientemente habló con la niña. Finalmente, la convenció para salir. La niña subió a sus brazos, y sus delgados brazos se envolvieron alrededor de la garganta de Jack a punto de ahogarlo. Reece observó con asombro como su mejor amigo, un hombre que consideraba un hermano, calmó a la niña y finalmente la dejó su dormida junto a su madre en la cama. Reece y Jack siempre habían sido cercanos, pero hasta este preciso momento, Reece no habría sido capaz de definir su relación. El orgullo y el respeto por su mejor amigo lo inundaron al mismo tiempo que las lágrimas nublaron su visión, cogiéndolo por sorpresa. Él parpadeó rápidamente, el shock y la vergüenza manteniéndolo inmóvil. Se había pasado la vida entera convenciendo a la gente de que era un duro australiano, y ni siquiera una tragedia tan grande como este incendio forestal iba a arruinar su reputación tan arduamente ganada. Cerró los ojos, fingiendo dormir, notando con alivio que la respiración de Christina parecía menos trabajosa, más fácil, y ella parecía haberse relajado en sus brazos.. Q 26. R. TRADUCCIÓN EXCLUSIVA DEL CLUB DE LA ROSA.

(27) Abby Blake – Fire. Jack trató de permanecer cerca de Christina y Reece pero sin estorbar a nadie. No fue una tarea fácil. Una enfermera cubrió la quemadura de Christina, comprobó su respiración, y desapareció entre la multitud. Se sintió como si hubieran pasado horas antes de que un médico finalmente se acercara a ellos. El color y la respiración de Christina habían mejorado, dado que llevaba el oxígeno, y ella había entrado y salido de la consciencia varias veces. El médico usó un estetoscopio para escucharle el pecho durante un momento y luego pidió a Reece ayuda para intentar despertarla. Reece miró a la mujer que tenía en sus brazos.. -Chris, es hora de despertar. El doctor necesita hacerte algunas preguntas.. La mujer en sus brazos abrió los ojos aturdida y rápidamente los cerró de golpe contra la luz.. -Owww - se quejó en un ronco gemido que quedó amortiguado por la mascarilla - ¿Puedo responder a las preguntas sin abrir los ojos? -Por supuesto - dijo el doctor amablemente - ¿Cómo siente la cabeza? -Como si tuviera una resaca asesina.. El médico se inclinó hacia delante, examinando y pellizcando la piel de los brazos de Christina, y luego sonrió de modo tranquilizador. Jack sintió el alivio atravesándolo.. -Chris, estás un poco deshidratada, por lo que vamos a ponerte una vía en marcha.. 27. TRADUCCIÓN EXCLUSIVA DEL CLUB DE LA ROSA.

(28) Abby Blake – Fire El médico miró a Reece, sonrió, y luego volvió su atención de nuevo a la mano de Christina. Desenvolviendo cuidadosamente el vendaje, examinó la herida de cerca y luego preguntó. - ¿Algún otro problema médico que necesite saber? ¿Diabetes? ¿Asma? ¿Presión arterial alta o enfermedades del corazón? ¿Cualquier cosa que pueda hacer que una quemadura como ésta sea algo más serio?. Ella negó con la cabeza, por lo que el médico cogió su historial médico e hizo algunas notas rápidas.. -Su respiración parece estar mejor con el oxígeno, por lo que quiero que mantengas la mascarilla por un tiempo más. En este momento, vamos a esperar y ver cómo evolucionas las próximas horas antes de ordenar una radiografía. Una enfermera vendrá dentro de poco para limpiar y volver a cubrir esta quemadura. ¿Necesitas algún medicamento para el dolor?. Christina asintió con la cabeza con cansancio y dio las gracias al doctor. Luego, el médico volvió su atención a Jack y a Reece.. -¿Tenéis algún problema médico alguno de los dos? - preguntó mientras sostenía el estetoscopio en el pecho de Jack. -No, sólo demasiado humo. - Reece respondió por los dos. El médico rápidamente comprobó a uno y otro y asintió con la cabeza. -Suena bien, por el momento. Hacedlo saber a alguien si eso cambia en algún momento. - saludó a una persona zigzagueando entre la multitud y luego se trasladó al siguiente paciente.. Una mujer se dirigió a ellos y les entregó una gran jarra de agua y tres vasos desechables.. 28. TRADUCCIÓN EXCLUSIVA DEL CLUB DE LA ROSA.

(29) Abby Blake – Fire Unos minutos más tarde, una enfermera le entregó a Christina algunas medicinas, le aconsejó tragarse los comprimidos con agua en abundancia, la dejó conectada a una vía intravenosa, y se fue tan rápidamente como todo el resto del personal médico que habían visto. A los quince minutos, Christina cayó en un sueño confortable. Señalando su intención a Jack, Reece se movió con cuidado para poder bajar a Christina a una posición más cómoda. Ella se volvió sobre su costado, con las rodillas dobladas por lo que ocupó todo el sillón. Cogió una manta y con cuidado la deslizó debajo de su cabeza a modo de almohada. Aparentemente incapaz de estarse quieto por más tiempo, Reece habló con Jack brevemente antes de salir del hospital.. Q. R. Sentado en el suelo junto a la cama improvisada de Christina, Jack le tomó la mano lesionada y silenciosamente prestó su fuerza a la mujer dormida. Reece había vuelto a la camioneta en un intento de aparcar en algún lugar cercano al hospital. Había estado desaparecido por más de una hora, por lo que Jack no creía que hubiera tenido mucho éxito. Alguien había encendido un televisor colgado del techo en la esquina de la habitación. Cuando la noticia alcanzó por primera vez a las cadenas de televisión, Jack se sintió entumecido. Un sinfín de imágenes de destrucción parpadeaba en la pantalla. Imágenes aéreas mostraban frentes de fuego enormes y la destrucción total de muchos hogares y negocios. El número de víctimas ya confirmados como mortales era asombroso y continuó aumentando mientras miró la televisión. Una mujer apareció en la pantalla, la ropa harapienta, con el pelo chamuscado, y su cara cubierta de hollín y lágrimas. Lloró en silencio mientras el entrevistador trató de hacer preguntas acerca del escape milagroso de su familia y las lesiones horrendas de la tormenta de fuego.. 29. TRADUCCIÓN EXCLUSIVA DEL CLUB DE LA ROSA.

(30) Abby Blake – Fire La mujer apenas contuvo los sollozos mientras hacía todo lo posible por responder, pero la entrevista en vivo terminó cuando el periodista ya no pudo contener sus propias lágrimas. Jack sintió un nudo en la garganta ante la evidente angustia de la mujer. Sus vecinos, sus amigos, su ciudad entera, cada persona que él, Reece y Christina conocían estaba afectada por esta tragedia. La comunidad en la que habían crecido, donde habían vivido toda su vida, se había ido, no quedaba nada más que un montón de hierros retorcidos y cenizas blancas y grises. Todo lo que poseía ahora estaba en la camioneta. Y no era el único. Miles de personas estaban ahora sin casa, sin nada más que la ropa sobre sus espaldas, y aún así los incendios rugían, destruyendo todo, personas, hogares, familias, pueblos y comunidades enteras. Jack sostuvo la mano de Christina sobre su la mejilla, y, por primera vez en su vida adulta, lloró.. Q. R. Reece finalmente regresó de nuevo con la camioneta. Dondequiera que fuese, alguien necesitaba ayuda. Había llevado a varias personas heridas al hospital incluyendo una familia con cuatro hijos, todos ellos tenían quemaduras de diferentes grados. El fuego no les había dado advertencia alguna, y que habían tenido que huir repentinamente de su casa en llamas. Los niños estaban angustiados y aterrorizados, y él había tenido dificultades para llevarlos sin llorar él mismo. Seguramente, esto tenía que ser lo más parecido al infierno sobre la tierra que una persona pudiera pensar. Por último, él regresó a la camioneta y encontró una ruta menos tortuosa hacia el hospital. Verificó la parte trasera de la camioneta para asegurarse de que nada estaba ardiendo y se sintió aliviado al encontrar que el equipo de. 30. TRADUCCIÓN EXCLUSIVA DEL CLUB DE LA ROSA.

(31) Abby Blake – Fire camping y lo esencial que habían embalado estaba en bastante buenas condiciones, tan solo un poco golpeado. Había tardado casi tres horas, y cuando regresó al hospital, encontró a Jack sosteniendo la mano de Christina y mirando a la televisión. La devastación era total y absoluta. No quedaba nada en ningún lugar. La vista aérea sólo mostraba ennegrecido metal y cenizas en polvo. Todo, todo se había ido. Y el número de muertos era asombroso. La ira llenó de impotencia a Reece. Volvió a salir de la habitación del hospital, al darse cuenta que tenía que hacer algo constructivo para conseguir mantener su temperamento bajo control. Resistiendo la tentación de poner su puño contra una pared, él se dirigió hacia la multitud para ayudar a llevar más heridos al hospital.. 31. TRADUCCIÓN EXCLUSIVA DEL CLUB DE LA ROSA.

(32) Abby Blake – Fire. Capítulo Cuatro Estaba completamente rodeada por las llamas, girando, girando, buscando desesperadamente escapar, su único compañero un cuerpo horriblemente quemado y ennegrecido. La mitad de la cara había desaparecido, por lo que los dientes sonreían con regocijo demente. Un brazo ennegrecido la señaló acusadoramente. Ella sintió la intensidad del infierno, el calor de las llamas, y gritó cuando cada centímetro de su piel y ropa se incendió. El círculo de llamas a su alrededor cayó entonces, y los vio. Todos ellos. Quemados, carbonizados, retorcidos más allá del reconocimiento estaban los cuerpos de todos sus vecinos, todos sus amigos, cada persona que ella siquiera había conocido. Ella gritó y trató de cerrar los ojos, pero se dio cuenta de que sus párpados se habían quemado, dejándola incapaz de protegerse a sí misma de las imágenes horripilantes. Se puso de pie en medio de un paisaje lunar ennegrecido rodeado de la escena grisácea, chillando de terror cuando las llamas la consumieron. Christina despertó de su sueño inducido dando un grito debido al dolor que atravesó su garganta reseca y áspera. Tomó un momento para orientarse, y entonces estuvo ridículamente agradecida por la voz ronca que le impidió gritar en voz alta y despertar a Jack. Se había quedado encorvado dormido en el suelo junto a ella. Parecía completamente cubierto de hollín. Sus ropas estaban rotas y sucias y el agotamiento estaba grabado profundamente en su rostro. Tenía el pelo chamuscado y sucio y parecía que había pasado varias veces sus manos a través de él. Y le sostenía la mano lesionada de manera protectora. Mirando a su alrededor, vio que estaba en un sofá que había sido arrastrado de la sala de espera del hospital. Ni siquiera estaba segura de cómo o por qué estaba allí.. 32. TRADUCCIÓN EXCLUSIVA DEL CLUB DE LA ROSA.

(33) Abby Blake – Fire Su única certeza era que Jack y Reece la habían protegido en su momento más vulnerable. Eran, probablemente, la razón por la que estaba viva.. -Es un placer verte despierta - dijo una voz profunda detrás de ella.. Ella sonrió un poco mientras una cara bonita entró en su borrosa línea de visión. Tal vez no era capaz de verlo con claridad, pero reconocería la voz de Reece en cualquier lugar. Sus ojos se humedecieron al momento en que los mantuvo abiertos, y el escozor finalmente superó su necesidad de ver, de mala gana, ella los cerró. Podía sentir las lágrimas corriendo por su cara, e intentó secarlas con su mano lesionada, lamentando su movimiento casi al instante. El alivio del dolor que había sentido estaba empezando a desaparecer, y por mucho que odiara tomar medicamentos, ella deseó tomar algunos ya. Su audición todavía se sentía extraña, y el tubo de oxígeno por la nariz muy incómodo. Sintiéndose más vulnerable de lo que podía recordar, ella estrechó con más fuerza la mano que sostenía la suya. Luego, otra voz profunda y suave la calmó. Jack le dijo que estaba segura y que todo iba a estar bien. Fuertes dedos frotaron suavemente sobre el dorso de su mano sana, y otra mano acarició la piel sensible alrededor de su tobillo y la pantorrilla, animándola a relajarse un poco. Oyó la voz de una mujer hablando en alguna parte cerca de ella, pero no pudo entender las palabras, y luego se olvidó de lo que estaba tratando de pensar cuando una cálida oleada de calma la envolvió, y se deslizó en el olvido.. Q 33. R. TRADUCCIÓN EXCLUSIVA DEL CLUB DE LA ROSA.

(34) Abby Blake – Fire -Parece que estará dormida durante un tiempo. - dijo la enfermera mientras comprobó la temperatura y la presión arterial de Christina - Tal vez deberían tomarse un descanso, e ir a limpiarse. Me han dicho que los voluntarios que están en la parte frontal del hospital sirven comida y reparten ropa. Quizás podríais tomar algo de ropa para ella, también.. Ambos miraron a Christina mientras dormía pacíficamente, el sentido práctico en conflicto con la terca emoción mientras cada uno de ellos decidió qué hacer.. -Vamos. - dijo Reece, entendiendo la reticencia de Jack de dejarla sola en un hospital con demasiados pacientes. - Estaré aquí para mantener un ojo en ella.. Jack estiró las piernas frente a él, sintiéndose mucho más viejo de sus treinta y dos años. Como para influir en su decisión, su estómago gruñó ruidosamente. La enfermera sonrió amablemente.. -Yo diría que ella necesitará una talla L. - dijo ella amablemente.. Jack se puso en pie torpemente, sintiéndose descoordinado y tembloroso, una sensación tan ajena a él que apretó los dientes y obligó a su cuerpo a moverse. La ira alimentó sus movimientos, y de alguna manera encontró la energía para salir del hospital a la luz del día. El cielo parecía más sucio, más oscuro ahora con la calina de los incendios forestales de cómo había estado varias horas antes, cuando por primera vez habían llegado al hospital. Siguiendo a la multitud, Jack se unió al grupo en espera de la comida en la parrilla. Casi todo el mundo aún estaba cubierto de espeso hollín negro, y le. 34. TRADUCCIÓN EXCLUSIVA DEL CLUB DE LA ROSA.

(35) Abby Blake – Fire llevó un momento darse cuenta de que conocía a algunos de los que le rodeaban. Aliviado al ver que tanto él como Reece y Christina no eran los únicos que habían escapado de su condenada ciudad natal, Jack pasó varios minutos hablando con vecinos y amigos, tratando de obtener una indicación de si alguien más había logrado sobrevivir. Al ver a uno de sus vecinos moviéndose lentamente por el césped, se apresuró para ponerse al día.. -Reg - llamó moviéndose detrás de él.. Su amigo más antiguo, tanto en edad como en años conocidos, se volvió hacia él con el alivio y el placer escritos en su rostro.. -¡Maldita sea! Me alegro de verte, amigo.. Reg agarró la mano de Jack para sacudirla firmemente.. - Pensé que te había perdido. ¿Está Reece contigo? ¿Está bien? - al ver la cara de emoción de Reg, Jack le apretó la mano con suavidad antes de soltarlo. -Reece está bien. Está cuidando a Christina Andrews en este momento. - ¿Christina? ¿La hija de Mavis Andrews? Pensé que alguien dijo que se había mudado cuando Mavis murió, pero no estaba seguro. ¿Está bien? -Ha inhalado humo y se quemó la mano, pero por lo demás, está bien. -Eso es bueno - dijo Reg - Una persona más que sale con vida.. El anciano sacó una pequeña libreta del bolsillo de la camisa y añadió sus nombres a la lista que había estado guardando. Mostró el resto de los nombres a Jack. No era una larga lista, pero vio algunos nombres familiares, y aunque se. 35. TRADUCCIÓN EXCLUSIVA DEL CLUB DE LA ROSA.

(36) Abby Blake – Fire sintió aliviado al ver que algunos habían sobrevivido, se preocupó más por los que faltaban. Reg miró a su alrededor, pensativo.. -Están repartiendo ropa allí. Probablemente deberías ir y conseguir un par de cosas mientras puedas. No te imaginas cuántas personas necesitan ayuda.. Jack puso su mano sobre el hombro de Reg de modo tranquilizador.. -Gracias, amigo. El telediario está diciendo que nuestra ciudad ha desaparecido. ¿Alguna idea de lo que vas a hacer ahora?. Reg lo miró con ojos rojos y llorosos.. -Creo que voy a visitar a mi hermana en el norte, mientras las cosas aquí se solucionan. Oí a alguien decir que el ejército estaba montando tiendas de campaña sobre el polideportivo, pero ir de camping simplemente no tiene el mismo atractivo para mí en estos días.. Jack asintió, aliviado de que Reg al menos tuviera un lugar adonde ir. Se había preocupado de que a sus ochenta y tres años de edad, tuviera que luchar con su salud, mientras que intentaba recuperar y reconstruir el pueblo. Agarró unos sándwiches, dos botellas de agua y una botella de zumo y se dirigió a la zona donde los voluntarios estaban ayudando a los supervivientes de los incendios forestales que no tenían nada más que la ropa que llevaban puesta. Agarró un cambio de camisa para sí mismo, una extra para Reece, y algo de ropa para Christina, aliviado de encontrar ropa interior y artículos de higiene personal que habían sido donados por un supermercado local.. 36. TRADUCCIÓN EXCLUSIVA DEL CLUB DE LA ROSA.

(37) Abby Blake – Fire Un voluntario le ayudó a poner la ropa y artículos de higiene personal de Christina en una bolsa de plástico y señaló un montón cada vez mayor de ropa sucia y dañada, donde podía desechar su propia ropa dañada por el fuego. Mantuvo sus vaqueros y botas, que estaban sucios pero no gravemente dañados, pero descartó el resto, sabiendo que estaba más allá de salvamento. Esperaba que las cosas que había guardado en la camioneta no estuvieran dañadas. Sería agradable si había logrado salvar algunas de sus propias ropas. Se sentía bien estar usando una camisa limpia, sin embargo, aunque fuera de segunda mano. Otro voluntario le había sugerido que agarrara un par de sudaderas y una chaqueta del tamaño de Christina por si el clima se ponía más frío, ya que tendía a hacer eso en esta época del año. Te ahogabas de calor de día, y morías de frío a la noche, ese había sido el patrón de clima con el que había crecido llegando a acostumbrarse, pero hasta ahora, no había apreciado realmente lo fácil que resultaba ajustarse a la intemperie cuando tenías un vestuario completo de ropa. Se topó con algunos vecinos más y les señaló en la dirección de Reg para que pudieran ser añadidos a su lista. Cuantas más personas supieran que había una lista, más posibilidades tenían de conocer al menos quienes habían sobrevivido. Ansioso por volver a Christina antes de que ella se despertara, se dirigió de nuevo al hospital. La televisión en el vestíbulo volvió a mostrar imágenes aéreas de lo que quedaba de su ciudad, básicamente nada, sólo pequeños montones de escombros cubiertos de ceniza blanca. La escuela, la comisaría, el bar del pueblo, edificios declarados patrimonio nacional que habían sobrevivido a innumerables incendios forestales en los últimos cien años habían desaparecido. La esencia misma de su ciudad natal había sido borrada, y Jack se preguntó si alguna vez podría recuperarse tanta devastación. Jack cerró los ojos cuando las escenas del accidente de coche de los Kennedy destellaron en la pantalla. Las imágenes estaban grabadas en su cerebro, y respiró profundamente mientras intentó tirar de sus emociones alborotadas para controlarlas de nuevo. La ira inundó su sistema, pero de alguna manera, su impotencia pareció aún más deprimente.. 37. TRADUCCIÓN EXCLUSIVA DEL CLUB DE LA ROSA.

(38) Abby Blake – Fire Volviendo al pabellón donde Christina dormía en su cama improvisada, saludó a la enfermera y luego instaló los paquetes entre el salón y la pared para mantenerlos fuera del camino. Se sentó de nuevo en el frío suelo, cerca de sus pies, y puso un brazo protector sobre su pierna, notando que Reece había reclamado su mano mientras él se había ido. Con cuidado, trató de ponerse cómodo, sin entrar en el camino de nadie, y trató de dormir un poco.. Q. R. Christina finalmente se despertó sin dolor de cabeza. Abrió los ojos lentamente, no estaba dispuesta a correr el riesgo de que la luz sacudiera sus ojos hipersensibles. Reece y Jack estaban todavía allí, uno sosteniendo su mano, uno acariciando su pierna. Ella se arriesgó moviéndose un poco para obtener una mirada más cercana. Se habían limpiado un poco, y parecían estar usando ropa diferente, pero el cansancio aún sombreaba sus rostros. Sospechaba que, como ella, habían pasado las últimas noches siguiendo los incendios forestales locales, dispuestos a defender sus hogares si es necesario. No habían podido hacer nada al final, sin embargo. El incendio que destruyó todo había venido desde la otra dirección, un fuego como nunca habían visto hasta que cayó sobre ellos. Un voluntario se apresuró a entrar la sala repartiendo bocadillos y zumo. Christina aceptó la comida y trató de sacar su mano suavemente sin despertar a su agotado salvador. Pero se despertó de todos modos.. -Hola, hermosa - dijo Reece, mientras una pequeña sonrisa arrugó su cara - ¿Te sientes un poco mejor?. 38. TRADUCCIÓN EXCLUSIVA DEL CLUB DE LA ROSA.

(39) Abby Blake – Fire Ella asintió con cautela, una vez más reacia a moverse rápidamente por temor a sacudir su cuerpo y que el dolor de cabeza regresara. Una enfermera, al ver que estaba despierta, se apresuró a preguntar cómo se sentía, rápidamente tomó los signos vitales de Christina, y luego hizo una serie de preguntas. Su última pregunta fue un poco desconcertante.. -Entonces, si le damos el alta hoy, ¿tiene a donde ir?. Christina negó con la cabeza, mirando a Reece para su confirmación.. -No se preocupe. - dijo Reece - nosotros nos ocuparemos de ella. -Tendrá que ser capaz de volver al hospital para tener las quemaduras controladas y cambiar el vendaje todos los días. -No es un problema. - dijo Reece con confianza. -Está bien. - la enfermera asintió con la cabeza - Voy a hablar con el médico, y si él dice que está bien, te daré algunos medicamentos y las instrucciones, y puedo sacarte de este lugar atestado enseguida.. Christina estaba deseando salir de esta cama improvisada. No era que el sofá fuera incómodo. Era sólo que no estaba acostumbrada a dormir contra la pared, y tratar de darse la vuelta había demostrado ser muy incómodo. Echaba de menos su propia cama cómoda y sintió aflorar de nuevo las lágrimas cuando recordó que todo lo que alguna vez había poseído se perdió. Ella levantó la manta para evaluar exactamente lo que llevaba puesto, sólo para darse cuenta que sólo llevaba una bata de hospital y ropa interior. En esta etapa, ni siquiera podía estar segura de que fuera su propia ropa interior. ¿No era un pensamiento deprimente? Reece debió haber sentido su preocupación, porque se puso de pie y sacó un par de bolsas de plástico de detrás del sofá.. 39. TRADUCCIÓN EXCLUSIVA DEL CLUB DE LA ROSA.

Referencias

Documento similar

No nos hemos deten ido únicamente en la extracción y su aprovechamiento como materia prop ia para hacer algunas piezas del ajuar doméstico sino que nos hemos adentrado en una

En el capítulo de desventajas o posibles inconvenientes que ofrece la forma del Organismo autónomo figura la rigidez de su régimen jurídico, absorbentemente de Derecho público por

PROVINCIA DE BADAJOZ. Esta provincia comprendida en su mayor parte cn la cuenca del Guadiaoa, con una pequefia seecion dentro de la del Guadalquivir, tiene una estension su- pedicial

"La observación del Camino 16, el Tao, era cosa fundamental. La ruta era el eje de toda la composición; en lo abstracto era el medio gracias al cual la

La primera opción como algoritmo de compresión para secuencias biológicas que sugirió la directora del proyecto fue la adaptación de los algoritmos de Lempel-Ziv al alfabeto formado

En esta sección se tratan las características que debe tener un compresor de secuencias biológicas para poder ser usado como herramienta en la construcción de los árboles de

Al no observar una significante relación con el valor de p=0,165 (p>0,05) y correlación muy baja de r=0,071, se considera que no existe relación significativa entre

En este sentido, si bien Manuela pierde su poder en Bogotá y es en- viada al exilio también después de la muerte del Libertador, no cabe duda de que sin su presencia el general