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CATALOGO de las comedias que condene esta Galena.

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Academic year: 2022

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(1)

£¿2.

(2)

CATALOGO

delascomediasquecondene esta Galena.

Marcela,ó ¿á cuáldelastres?

Unterceroendiscordia.

Unnovioparala niña.

Otrodiablopredicador.

Mevoy de Madrid.

La redacción de unperiódico.

Lasimprovisaciones.

Unadetantas.

Muéretey verás.

Elamigo mártir.

Todoes farsaen estemundo.

D. Fernandoel emplazado.

Medidasextraordinarias.

El poeta ylabeneficiada.

Ellaesél.

El proyelcontra.

Elhombregordo.

flaquezasministeriales.

Elhombre pacifico.

El(juédirán.

Undia de campo.

El novioyelconcierto.

No ganamospara sustos.

BellidoOolfos.

¡Unavieja!

Elpelodeladehesa.

Lances decarnaval.

Pruebas de amorconyugal.

El cuarto de hora.

La ponchada.

El plande un drama.

Diosloscria yellos sejuntan.

dientasatrasadas.

Misecretario y yo.

¡Qué hombretanamable!

Loshijosde'Eduardo.

Engañar conlaverdad.

Los primeros amores.

Alazorra candilazo.

Elamanteprestado.

UnpaseoáBedlan.

Mitioeljorobado.

Lafamilia del boticario.

Elsegundoaño.

Lalocafingida.

Nomas muchachos.

Miempleoymi muger.

La primeralecciónde amor.

Lovivo ylopintado.

Laplumaprodigiosa.

LaBateleradePasages.

La mansióndelcrimen.

Laescueladelascasadas.

El editor responsable.

¡EstabadeDios!

Blanca de Borbon.

CarlosII elhechizado, F.osmunda.

D. Alvaro de Luna.

El entremetido.

Rodrigo, 2.

CarlosVenAjofrin.

Cuidado con lasnovias.

Un monarcaysu privado.

Eldiamasfelizdelavida.

El vigilante.

La escueladelosviejos El vasodeagua.

Uncasamientosinamor.

Matilde.

D.Trifon ó todoporeldinero, Masanicllo.

Atrás

!

Guzmanelbueno.

Elamigoencandelero.

ElTrovador.

El page.

El rey monje.

Magdalena.

Elbastardo.

Samuel.

Dándolo.

Elencubierto de Valencia.

Batilde,óAméricalibre.

Margarita de Borgoña.

I,apandilla.

D.Juan de Maraña.

Cal¡gula.

Zaida.

Juan deSuavia.

Elcaballeroleal.

El premiodelvencedor.

Gabriel.

Lasbodas deDonaSancha.

Losamantes deTeruel.

Doña Mencia.

Laredomaencantada.

Lavisionaria.

LospolvosdelamadreCelestina Elamocriado.

Ernesto.

El Barbero deSevilla.

AlfonsoelCasto.

Primeroyo.

Elqbuelito.

ElBachillerMondarias Macias.

Nomas mostrador.

RobertoDillon.

Felipe.

Undesafio,ó doshoras defavor.

Artedeconspirar.

Partirátiempo.

Tu amoró lamuerte.

D.Juan deAustria.

D.Alvaroóla fuerza del sino.

Tantovalescuantotienes.

Solacesdeunprisionero.

La moriscadeAlajuár.

Elcrisoldela lealtad.

Eldesengaño en unsuefi

Masvale llegarátiempo Ganar perdiendo.

Cada cualconsurazón.

Lealtadde una muger.

Ll zapateroyelrey, 1.a ApoteosisdcCalderón.

Elzapateroyelrey,2.a El erodel torrente.

Losdosvire ves.

Lacortede buen-Retiro.

Bárbara Blomberg.

D.Jaimeelconquistador H¡guaníota*

La aurora de Colon.

ElcondeD. Julián.

Cerdan,Justicia de Ara- Contigo pany cebolla.

Tal para cual.

Lascostumbres de antaño Eljugador.

Delmalelmenos.

Torosy cañas.

Quienmasponepierdeni;

líivera.

Elrigordelasdesdichas.

Lassimpatías.

Eldiablo copíelo.

Las ventasde Cárdenas.

Dosvalidos.

I.a tumbasalvada.

El Tasso.

Acertarerrando.

Hacerseamarcon peluca.

Shakespeareenamorad.».

Máscarareconciliadora.

Eltestamento.

Elgastrónomosindinero.

Miguely Cristina. (

La vueltadeEstanislao.

Las capas.

Un ministro!!!

Quierosercómico.

Elambicioso.

MarinoFaliero.

Elmarido de mi muger.

JacoboII.

Elreysedivierte.

Lamugerde unarti.sta.

Lasegundadamaduende.

Unalma deartista.

Unaausencia.

Mateo.

Amorde madre.

El honorespañol.

Lasociedaddelos trece.

Los perros del monte de Bernardo.

El héroe porfuerza.

Brunoeltejedor.

(3)

¡ESTABA DE DIOS

'

COMEDIA EN TRES ACTOS,

(JtJoi)

C7UrtHuef'

cl)vie\c\) D<zj> icé

p^exxexcó,

MADRID:

EN LA IMPRENTA DE YENES,

CAXIE

DE

SEGOVIA,Nu'm. 6.

1842.

(4)

PERSONAS. ACTORES.

paula

Z).

R Matilde Diez.

margarita D.

a

Teodora La-Madrid.

don Alvaro D.

Florencio

Romea.

el conde D.

Julián

Romea.

don tadeo D. Luis

Fabiani.

don Claudio D. Manuel

García.

don plácido D.

Ignacio Silvostri.

un juez D. Lázaro

Pérez.

Jacinta D.

a

Manuela

Sierra.

tomas D. Domingo

Marlinez.

un alguacii D.

José Sánchez.

La

escenaesen

Madrid,

á principiosdel siglo

XVIII.

Sala con puerta enelforo,

y

una encada lado delosbastidores.

Mesaconescribanía.

Esta comedia,

que

perteneceá laGalería Dramática, es propiedaddel editorde los teatros

moderno,

anti- guo español y estrangero; quien perseguirá ante laley al que la

reimprima

ó represente en algún teatro del reino,sinrecibirpara ellosu autorización, según pre- viene la real orden inserta enla gaceta de 8 de

mayo

de 1837, y lade 16 deabril de 1839,relativa á lapro- piedad de lasobra.* dramática».

(5)

(T^cfo ptina'o.

ESCENA PRIMERA.

PAULA. MARGARITA. DON TADEO.

don tAdeo.

Oidme

con atención, queos interesa elasunto.

Para

hombres

de

mi

carácter

no

esincumbencia degusto la tutelade dos niñas casaderas, yel difunto

don

Ambrosio,vuestro padre, queDios perdone, no supo loquese hizocuando carga tan insoportable puso sobremis débiles hombros.

Mientraserais dos capullos ternezuelos, inocentes, grato era yfácil el uso de

mi

autoridad.

Ahora

quees yasazonadofruto la flor de vuestra apacible adolescencia, barrunto quequerréiscambiar el

mió

por

mas

agradable yugo.

^^ Yo,

bienloveis, soy apático

X>C

608249

(6)

DON TADEO.

MARGARITA

t)ON TADEO.

en estremo, cachazudo, indolente; y si es forzoso que ponga todo

mi

estudio dia y noche envigilaros,

me

«loy por

muerto

, sucumho.

Perdone usted,

don

Tadeo,

sisu plática interrumpo.

Quien

le oyera hahlar asi creería que

damos mucho

quesentir a nuestro digno tutor; pero yo

presumo

quenuestra conducta....

Es buena

;

es santa: yo nolo dudo, pero...

En

estecorazón nobley altivo

no

cupo jamás

ningún

pensamiento villano, y afirmo y juro que

nunca

por culpa

mia

será

empanado

elescudo de

mi

familia.

Ambas

sois la

suma

virtud, lo

sumo

del pundonor; es

muy

cierto;

pero ¿qué queréis? soy viudo, y no tanviejoy tan

maula

quesi

murmurase

el vulgo de vosotras y de

cometiera

un

grandeabuso.

Supongamos,

siqueréis, que nadie sobre este punto nos

muerde;

pero dirán malaslenguasque procuro diferir vuestro

acomodo

porque sinduda

me

lucro con la tutela; yes falso, porque yo nadaos usurpo;

lejos de eso, heconseguido aumentarvuestropeculio.

En

fin

, ya estáisen edad decasaros. Cuatrolustros

ft£Ü

(7)

peinas lúya , Margarita;

tú, Paula,cumples por junio diez y nueve primaveras, ysi a todas causa júbilo pasará mejor estado, no debe causaros susto á vosotras, pues alcielo dejaros huérfanas plugo.

Antes con doblei-azon, si

no

yerro en

mi

discurso, necesitáis de

un

marido

como

la yedradel muró.

paula. Es cierto, y yo no he pensado que

un

claustro sea sepulcro de

mi

juventud, ni creo tener el alma de estuco;

lpero ha deser puñalada de picaro?

Son muy

turbios los dias quecorren. Arde

la guerra civil: el triunfo es dudoso...

don tadeo. ¡Boberías!

¿Eso lia de tener intlujo en vuestra suerte?

Unos

ú otros vencerán;esto es seguro;

¿mas

qué nos danni nos quitan ni losotros ni losunos?

Reine Carlos óFelipe*,

¿noslia defaltarpor último rey que nos

mande

nipapa que nosescomulgue?

Y

juzgo

quecon palma han deenterraros

si esperáis áque ese

nudo

gordiano sedesenrede.

Pelean

como

energúmenos

eltudesco yel francés.

Hace ya nueveaños justos que al panteón de sus padres descendió Carlos segundo, que esté en gloria, y otros tantos quesu cetroentre dos puños,

como

hueso entre dos perros.

(8)

es de

ambos

y deninguno;

y, segúnlas trazas, antes queseacabe ese barullo, alos párvulosde ogaño

les obligará elayuno.

Ahora

bien, siendo tanbellas,

no

faltarán cari-lucios quesuspiren porvosotras, y si hay entreellos alguno que osmerezca...

margarita.

Por mi

parte

no

siendo de ilustre

cuño

losdesprecio, y hasta ahora entre tanto abejaruco

ninguno

se ha presentado digno de mí.

dontadeo. ¡Necio orgullo!

paula. ¡Pica

muy

alto

mi hermana!

dontadeo.

no tendrás tantos humos...

paula. Sí, señor; quizá

mas

queella;

pero yo voy por el

rumbo

contrario.

No

quiero esposo tan ilustre, tanaugusto que piense

hacerme merced

cuando

me

diga «soy tuyo.»

Antes le quisiera humilde, pobre, desvalido, oscuro;

y

no

porque quieroalzarme con eldominioabsoluto de la casa; no señor;

sino porque así... discurro quehabría

menos

peligro deque

me

fueseperjuro.

don tadeo. ¡Válgate Dios por muchachas!

Siandáis con esos escrúpulos

nunca

os casareis. ¡Quédiantre!

¿Pues no sabéis que son nulos todos los

humanos

juicios contra lo que Diosdispuso?

Ea, dejemos á

un

lado losdengues y los repulgos de empanada.

Yo

soy

hombre

(9)

MARGARITA DON TADEO.

MARGARITA.

DON TADEO.

MARGARITA.

DON TADEO.

MARGARITA

DON TADEO.

MARGARITA

DON TADEO.

MARGARITA.

DON TADEO.

MARGARITA.

DON TADEO.

MARGARITA.

DON TADEO.

MARGARITA.

DON TADEO.

(¡ue tengo espcriencia y pulso, y ya oshebuscado novios para queos caséisádúo.

¿A

ver? Sepamos.

Tendrá

sus... treinta años tu futuro.

Es edadproporcionada.

Moccton

alto, robusto...

Por

eso no reñiremos.

Rubio...

Me

agradan los rubios.

JNo diréquees

un

Adonis, perono es

manco,

ni zurdo, ni corcobado...

Adelante, ítem: duro sobre duro

un

millónde capital

,

sin lasfincas, lecalculo.

No

se necesita

menos

para vivir conel lujo indispensableen la corte.

¿Y

quétítuloes el suyo?

¿Cómo

título...

¿Esbarón...

¿No

loha de ser?

Yo

aseguro quese afeita y

me

parece...

No

es eso loque pregunto.

¿Es marqués?¿Es conde? ¿Es duque?

Nada

de eso. Es don Tiburcio Santibañez, natural

delas montañasdeBurgos, mercader depaños...

¡Cielos!

¡Será tan zafio, tan rudo...

Habrá

venidoá

Madrid

atravesadoen

un

mulo...

No

entenderá de otra cosa quede máquinasy

números

y facturas y averías y pólizas...¡Abrenuncio!

¡Oiga!

No

creí que tú leescupieses... *

(10)

margarita. Puesle escupo.

don tadeo.

Hermosa

y blanca es tu

mano,

lindo y gracioso tu busto y apetecible tu dote;

mas

,si en la razón

me

fundo, no vales tanto quedebas despreciar...

margarita. Es

un

insulto que

me

pretendaese tio.

paula.

¿No

ve ustedque tienepujos de condesa?

MARGARITA.

¿Y

por qué

HO?

don tadeo. ¿Sabesque raya en absurdo tu necedad, hija

mia?

marsaritA.

Yo

obedezco á losimpulsos de

mi

corazón

magnánimo,

yla voz secreta escucho que

me

dice: tú hasnacido para brillarenel

mundo.

Hasta el distinguido

nombre

que

me

pusieron es nuncio incontestable y perene delesplendor á que aludo.

¡Margarita! ¡Archiduquesa!

¡Oh, qué bienque suenan juntos estos vocablos!...

Y

en fin,

¿quiere usted,tutor estúpido...

don tadeo.

¿Cómo

se entiende?...

margarita.

¿Una

prueba,

un

testimonio inconcuso del grandioso porvenir

que

me

espera? Pues

no

ha

mucho

que

una

discreta gitana,

estudiándole enlossurcos de

mi mano, me

predijo

un

novio de altocoturno;

¡unescelencia! ¿está usted?...

Declaro, pues, y concluyo, que no ha deser

mi

marido de conde abajo...ninguno.

(Vasc por lapuerta dela izquierda.)

(11)

ESCENA

II.

PAULA. D. TADEO.

I).TADEO.

PAULA.

n. TADEO.

PAULA.

PAULA.

D. TAíiEO.

PAULA.

D. TADEO.

D. TADEO.

PAULA.

Está visto: esa

muchacha

es loca, ¡loca de atar!

y si Diosnola remedia tendráque ir al hospital de Toledo.

¡Qué ridicula presunción!

¡Qué gravedad...

«De

conde abajo... ninguno.»

Asi acaba, poco

mas

ó

menos

,su relación García delCastañar.

Dejémosla consu tema.

queeres

mas

racional, querida Paula; noespero que desprecieselgalán...

¿Quién?

¿El mercader depaños?

¿El burgalés? ¿El...

Jamás,

jamásserá

mi marido un

ricachomontaraz que

no

sabrá distinguir

si soy

muger

óbatan...

No

es eseelque te propongo,

¡Si

me

dejases hablar!...

Pues ¿quién...

Mi

huésped;

don

Alvaro.

¡Ah!... El huésped...

Sí; el capitán.

¿Vas

á decir que

tampoco

es digno detí...

No

tal.

Perosepamos primero

siél piensaen mi...

¡Voto á san!...

Pues ¡qué!

¿no

te ha declarado su pasión?

No

señor.

(12)

10

D. TADEO. ¡Ba!

paula.

No,

á de Paula.

u. taueo. ¿lis posible...

¡Tan tímido, y militar!

No

era yo asi,vive Dios, en

mi

verde mocedad.

Pero en parte no lo estraño.

Un

miserable oficial

cuyo único patrimonio son sus pagas, que no van

muy

corrientes, y loscortos alimentosque le da

su

primo

el Conde...

paula. Eso fuera

lo de menos, y quizás su pobreza leda mérito a mis ojos.

d. íAOEo. Pero habrá

dosmeses que llegó á Cádiz procedente de ultramar

el Conde, y, según escribe á suprimo, llegará á laCorte

muy

en breve con

ánimo

de entablar no quepleito. Es probable queestando en la capital sea útil á

don

Alvaro su protección eficaz;

que

aunque

ellos

no

se conocen porque desdetierna edad este ha vivido en España y aquel otroen

Yucatán

,

al fin la sangre...

paula.

Que

el conde

le reciba bienó mal,

nada importa.

Ya

lo he dicho:

no

influye en

mi

voluntad

elinterés y, á Dios gracias, tengo bastante caudal para queno necesite los favores mendigar de nadieel que haya deser

(13)

1 1

PAULA.

1). TADEO.

PAULA.

D. TADEO.

PAULA.

D. TADEO.

PAULA.

D. TADEO.

PAULA.

D. TADEO.

PAULA.

mi

marido.

Esoes verdad

,

mas

por

mucho

trigo

nuuca mal

año,dice elrefrán.

¿Y

quién sabe sien don Alvaro vendrá algún dia á parar

el

Condado?

¡En

él!...

De menos

nos hizo Dios. El actual poseedor es viudo...

¡Viudo!...

Sí; viudo... ¡y sin hijos!

¡Ahí.;.

Don

Alvaro es suinmediato heredero...

¡Cómo!

¿eso hay?

No

saina yo queestaba tan espuestoá titular.

¡Dios mió!... Esacontigencia es porsolacapaz

de arredrarme...

¡Eh!... pero, hija,

si está deDios,..

J\o;

no

está de Dios, sino del demonio,

una

bodadesigual.

Pero

un

conde... ¡por la Virgen sacrosanta del Pilar!...

¿es acasoalgún engendro venenoso?

¿Algún

caimán...

Yo

no sé, pero á los títulos...

les tengo

un miedo

cerval.

Yo me

miro en el espejo de

mi amiga

Trinidad, que no es

mas

que baronesa,

¡yes su suerte tan fatal...

Un

ejemplo

no

hace ley...

No

goza

un

dia depaz.

Su

marido la desprecia, la humilla... ¡No! Cada cual con su cadacual.

(14)

12

d. tadeo.

¿Por uno

han

de pagar los tiernas?

Pero no te azorestanto.

Yo

elige

una

necedad.

El peligrode la herencia...

¡Vaya! es tan remotoy tan...

Poco

menos

que imposible.

¡Si fuesealgún carcamal

el conde...Pero es

muy

apto paravolverseácasar segunda y tercera vez;

¿y quién sabe si la sal de

una

linda gaditana

le hallevado ya al altar?

Y,

últimamente, don Alvaro

¿es por ventura inmortal?

Antesde morirel

Conde

biennos podría enterrar a todos.

Tengo

entendido quees

un

solemne animal, y estaes otra garantía...

paula.

¿De

que?

d. tadeo.

De

longevidad.

paula. Pero,señor

don

Tadeo,

¡Sí eso es hablar de la

mar!

¡Si

no me

quiere

don

Alvaro!

d. tadeo.

Yo

te hacia

mas

sagaz.

Nada me

ha dicho; que, alfin, yo no soy su capellán;

pero observo que te mira con ansia de

amor

voraz, y suspira, y sedistrae...

Ayer, sin ir

mas

allá, clavóel dienteen

un

tapón creyendo

morder

el pan.

paula. Si

me

mira, seráacaso por

mera

curiosidad.

Y

sien efecto

me

adora

,

¿quién le impide declarar su pasión? ¿Querrá que yo se la adivine? ¿Querrá que

me

anticipe... ¡Seria

(15)

13 pretensión original!

*d. tadeo. Sin

duda

temeenojarte.

El seria

mas

audaz

si le animases

un

poco,

siviese alguna señal de carino...

paula.

Me

parece

que

no

lesuelo mirar con tan malosojos...

d. tadeo. ¡Oiga!

Conque,

¿no

learañarás

si te habla...

paula. Creo que no.

d. tadeo. Basta. Puesélhablará;

élhablará, ¡ó hadever para qué nació!

(Llamando.)

¡Tomás!

¿Qué

hace usted!

¡En mi

presencia...

te puedesretirar sigustas; pero ahora

mismo

sabré yo...

¡Jesús, quéatan!...

No

urge tanto...

(A Tomás

,que sepresenta en lapuerta del foro.)

Si estáen casa

don

Alvaro, le dirás quese

tome

lamolestia

de llegarse poracá. (Váse Tomás.) paula. ¡Por Dios,no

me

meta usted

en algún berengenal

!

No

vaya ustedá decirle que leamo... Es decir...

d. tadeo.

Ya

, ya.

Nada

temas...

paula. ¡Por Dios!...

d. tadeo. Vete.

Yo me

sabrémanejar.

(16)

14

ESCENA

III.

D. TADEO.

Casoá una, y pleito por menos.

¡

Ay

Dios, quéfelicidad si delasdosrae librasen el curay el sacristán!

ESCENA

IV.

D. ALVARO. D. TADEO.

Ya

ve usted quélisto salgo al primeraviso...

Quedo muy

agradecido...

¿Puedo

complacer á usteden algo?

Si tal,si usted

me

revela...

¿Qué...

Sabeustedque Paulita ysu

hermana

Margarita están bajo

mi

tutela.

Sí, señor, y esgran fortuna para ellas...

d. tadeo.

Y

acá ínter nos,

no

es

mucho

quesiendo dos usted suspire por una.

n. alvaro. Yo...Crea usted... Yo...

d. tadeo. Seor maula,

hable usted debuena fé.

¿A

qué negarlo?

Yo

quese

muere

usted porPaula.

d. AtvARO. Sí, señor.

Ya

fuera

mengua,

aunque sufra mil sonrojos, negar...

Cuando

hablan los ojos en vano callala lengua.

Pero juropor

mi nombre

que Paulitanadasabe

,

y aunque

mi

existencia acabe

"• ALVARO.

D. TADEO.

D. ALVARO.

n. TADEO.

D. ALVARO.

D. TADEO.

O. ALVARO.

(17)

15 entrecongojas...

n. TADEO. (Entredientes.) ¡Pobre hombre!

n. Alvaro.

¿Eh?

d. tadeo. Nada. Prosiga usted.

n. ai.varo. Honesto y puro es

mi

amor.

No

crea ustedque á su

honor

tienda yovillana red.

d. tadeo.

Yo no

dudo...

d. Alvaro.

Y

pues en vano con

mi

pobrezanotoria aspirara yo á la gloria deobtenersublanca

mano,

y leeusted en

mi

pecho, que solo se abria áDios, ya no

podemos

losdos vivir bajoel

mismo

techo.

d. tadeo. Galán, vergonzoso y tácito,

¿áqué vieneesa locura?

¿He

dicho yo por ventura queniego

mi

beneplácito?

D. Alvaro.

Con

elalmale agradezco

siel

buen

tutor

me

le,

pero ¿de que

me

valdrá

si el de Paula no merezco?

D. tadeo.

Vamos,

quenoestan arpía...

mas

si ustedgime yse agacha y

no

chista, la

muchacha

no dirá:esta bocaes mia.

Elque pretendeá

una dama no

debe echarse portierra;

yel que preguntanoyerra;

y elque no llorano

mama.

d. Alvaro.

Ya

ve ustedquesoy soldado, y cuando asi

me

reporto...

No,

no es

mi

genio tan corto

como

usted lo ha imaginado.

Yo

tendría

mas

aliento situviera

mas

fortuna,

pero

mi

suerte

importuna me

quitaelatrevimiento.

Paulaesrica; yo soy pobre, y por

mas

que usted

me

exhorta...

(18)

16 D. TADEO.

D. ALVARO.

D. TADEO.

D. ALVARO.

D. TADEO.

D. ALVARO.

D. ALVARO.

D. TADEO.

D. ALVARO.

D. TADEO.

D. ALVAKO.

D. TADEO.

D. ALVARO.

D. TADEO.

D. ALVARO.

D. TADEO.

1). ALVARO.

D. TADEO.

I). ALVARO.

D. TADEO.

D. ALVARO

D. TADEO.

Pero

¡hombre

de Dios! ¿quéimporta...

¡Por vida del

mar

salobre!...

Haya

que

comer

y venga dedondeviniere.

Pero...

Vamos;

no quiero, noquiero que

mi muger me

mantenga.

(¡Mas locoqueellas esél!)

¡Un

capitán... ¡Buenavance...

No me

casohastaque alcance elbastón de coronel.

¡

Ay!

ya puede irsea

un

convento Paula si ha deestar soltera hastaquesunovio adquiera

el

mando

de

un

regimiento.

¿Quiénsabe...

Hay

guerra, y

mi

brazo entre escuadrones tudescos

le buscará...

¡Estamos frescos!

Y

si halla usted

un

balazo?

¡Mejor! Entonces

no

peno...

La

i*esignacion alabo.

¿Qué

importa la vida...

¡Bravo!

Cuando

la desgracia...

¡Bueno!

¡Oh

Paula, queridaPaula!...

¡

Oh

si

como

eres

hermosa

fueras pobre!...

Vaya... es cosa de encerrarleen

una

jaula.

Juro áDios yá

mi

conciencia que

me

alegrara infinito de verla...

Pero, ¡maldito...

Reducida á la indigencia.

¡Pueslaquiere bien el

mozo

!

Si fuera ustedlo que son otrostutores...

¿Ladrón?

¡Pronto tendría ese gozo!

¡Hombre!

¿á quiénle ocurre, á quién...

(19)

17 d. Alvaro. Pero este pobre señor.*.

D. tadeo. ¡Vaya qué...

d. AtvARO.

¡Ha

dado en laflor...

d. tadeo. Em...

d. alvauo. ¡Deser

hombre

de bien!

d. tadeo. Sí...

d. Alvaro. ¡Funesto patrimonio!

D. TADEO. ¡Oh...

d. Alvaro. ¡Midestino...

d. tadeo. ¡Hum...

¿Cuándo

hablo

yo? Em<..

d. Alvaro. ¡Paula!

D. tadeo. ¡Vaya usté al diablo

y vaya Paula al demonio!

ESCENA

V.

D. ALVARO.

No

el tutor, sielchispo de Sigüenza con todo su cabildo diocesano quisieraconvencerme, fueraen vano.

Yo no

quiero que nadie

me

convenza.

¡Oh

Paula! ya

mi

espíritucomienza ahartarse de lavida, y sieltirano dolor

me

mata de perder tu

mano,

yo moriré de

amor;

no de vergüenza.

Satíricos ingenios dela corte cuya

pluma mordaz

en hiél se moja

,

¿qué diria ¡ayde

mí!

vuestracohorte?

Diriais... ¡Estaidea

me

sonroja!—

«Doña

Paula ha

comprado

su consorte.

Le venderá tambiénsisela antoja.»

ESCENA

VI.

D. ALVARO. TOMAS.

tomas. Señor capitán...

D. Alvaro.

¿Qué

traes?

tomas. Estacarta...{Le

dá una

cerrada.)

(20)

18

s. alvaro.

¿A

ver?...

¿De

dónde..

{Leyendo en elsobre.)

«Andalucía»

Está bien.

{Abre

la carta.) Pondrás en

mi

cuenta el porte.

ESCENA

VII.

D. ALVARO.

De don

Anselmo... Crei queera de

mi primo

elconde.

{Lee.)

«Ecija, 15 de Octubre»...

¡Ya ha llovido desde entonces!

Como

no pueden pasar sintropaque losescolte loscorreos,seretrasan...

oSeíior

don

AlvaroPonce.

Amigo

y

muy

señor mió:

escribo á ustedcon el doble objeto de darle

un

pésame y una enhorabuena. Anoche, cuandosu

primo

de usted, dirigiéndoseá la corle, se acercabaá esta ciudad

,

hubo

de volcarelcoche en

un

precipicio...»

¡Cielos!

«Quedando

muertosdelgolpe

él yelcochero...»

¡Dios mió!,

«y otro caballero joven que leacompañaba. Asi lo

han

asegurado acordes variosarrieros,testigos de desgracia tanenorme.

Yo,

quele estaba esperando paraalojarleconforme ásuclase, cuidaré

deque le

hagan

los honores fúnebres.

Amigo

raio,

no

tienepoder el

hombre

(21)

15 contra laparcainflexible;

y aunque es justoque se llore a los difuntos,aqui

encaja

como

tic

molde

aquel refrán de ¡osduelos conpan...

&c;

conque

,

ruegue ustedá Dios porél ,

y por

muchos

afiosgoce con la inesperada herencia elcondado deAlba-Torres,

mandando

ásu servidor y amigo.

Anselmo

Quincoces.»

¿Es

posible, santo cielo...

¡Ha muerto mi

primo! ¡Pobre, pobre

don

Diegoí Selibra de los peligrosqueesconde el ancho

mar

proceloso;

llega sanoy salvoal borde delatierradeseada;

cruza sinhallar ladrones mediaAndalucía... ¡y

muere

sindecir oste ni moste cuando

menos

lo pensaba!...

¡NuestroSeñor leperdone!

Aunque

noleconocía ni le hedebido favores, era

mi

primo,

mi

sangre...'

Peroélhamuertosinprole ysiendoyosu

mas próximo

pariente,

me

corresponde supingüecaudal,sutítulo...

¡Oh

gozo!...

Dios le corone

degloria.

¡Albricias,

amor!

Ahora no

será tan torpe

mi

lengua, que yacesaron, bella Paula, mistemores.

Simerezco que benigna oigas misruegos...

¡Oh

noble difunto!perdona que antes de rezar

un

pater nosíer porel reposo de tualma

al júbilose abandone

(22)

2o

la mia... Peroella sale.

{Mirandoadentro.)

No

lahay

mas

bellaenelorbe.

¡Qué manjarescria Dios para regalodel

hombre

!

D. ALVARO.

PAULA.

D. ALVARO.

PAULA.

D. ALVARO.

PAULA.

D. ALVARO.

PAULA.

D. ALVARO.

PAULA.

D. ALVARO.

PAULA.

D. ALVARO.

PAULA.

ESCENA

VIII.

PAULA. D. ALVARO

¡Paulita!

¡Oh don

Alvaro!

¡Paula de

mi

vida

,

con elalmaherida

me

postro á tuspies! {Lofiare.)

¿Qué

hace usted?

¿Qué

ráfaga de locuraesesa?

Amor me

embelesa;

¡amor!

¿No

lo ves?

Y

túeresel ídolo divino,inefable...

Alce usted;

no me

hable enesa actitud.

Tu mano

benéfica

me

dá...

¡No

teenojes!

Si plácida acoges

mi

solicitud.

¿Mi mano? ¡Qué

lástima!

Calleusted,cristiano.

No

doy yo

mi mano

asi

como

asi.

¡Paula!...

(¡Ayer

tan tímido, y hoy...)

¡Mibien!

¡

Qué

tema

!

Alce usted, postema

,

ó

me

voydeaqui.

{Levantándose.)

¡No!

Ya

humilde subdito teobedezco, hermosa.

Eso esotracosa.

(23)

21

1). ALVARO.

PAULA.

D. ALTARO.

PAULA.

D. ALVARO.

Aliora estamosbien.

d. Alvaro.

Y

ahora sin preámbulos

ledoy

mi

albedrío,

y espero,

amor

mió, quedigas: amen.

paula.

¿De

verás? (Mi júbilo en vano reprimo.) Confieso que estimo tan alto favor.

¿Sí? Puesdulcevínculo enel templo santa enjugue

mi

llanto, bendiga

mi

amor.

¡Qué

hombre!

¡Es

un

relámpago!

¡Ah,

Paula, estoy loco!

Vamos

pocoápoco.

¿Sabe ustedsi yo...

Mi

gloria es sinlímite

si soy tumarido;

soy

hombre

perdido

si dicesqueno.

No

es tanto

mi

mérito que asi...de repente, pasión tan ardiente inspire á

un

galán.

Dias ha quevíctima de tus ojosarde

mi

pecho...

¡Y

cobarde callabasu alan

!

Recelaba ¡ay mísero!

quetanbella

dama

pagase

mi

llama con frió desden.

paula.

No

es

mi

alma de víbora, quede

amor

esclava también suspiraba sin decirporquién.

d. Alvaro. Perdona sicrédulo...

quizáen demasía

,

me

apropio, alma mia,

la de tu amor.

D. ALVARO.

PAULA.

D. ALVARO.

(24)

22

TAULA.

1). ALVARO.

PAULA.

D. ALVARO.

PAULA.

D. ALVARO.

PAULA"

D. ALVARO.

PAULA.

D. ALVARO.

PAULA.

D. ALVARO.

PAULA.

D. ALVARO.

PAULA.

1). ALVARO.

¡Callas, y los párpados inclinas al sucio, y te cubre elvelo de honesto

pudor

! Basta; ya

me

es lícito llamarte

mi

dueño.

¡Oh

dicha!

No

essueno:

me

quieres; sí.

¡Bendigo tus órdenes, sabia Providencia!

¡Bienhaya

mi

herencia, porque es paratí!

¡Herencia

!

Sí, eltítulo de conde...

(Mostrando lacaria que recibió.) Este pliego...

mi primo don

Diego....

¡Dios mió!...

¡Murió!

¡Ah!...

Camino

de Ecija...

¡pobre!...en

un

desierto...

Sin hijos hamuerto

y

le heredo yo.

¡Funestacatástrofe!

¡Llorémosle juntos!

Tres son los difuntos.

Cu

vuelcofatal...

Mas

luego queel párroco suspreces entone

amor

nos corone yelcanto nupcial...

¡

Jamás

!

Pues¿quéobstáculo...

¡Jamás!

Si ahoramismo...

¡Jamás!...

Un

abismo

se abre entre los dos.

¡Lo dices con lágrimas...

(¡Un

conde!

¡Ah,

quémiedo!...)

¿Cuál es...

(25)

23

paula. ¡No, no puedo!

d. Alvaro. Pero...

paula. ¡A Dios!

¡A

Dios!

ESCENA

IX.

D. ALVARO.

¡Paula!...

¡A

otra puerta!

¡Dios mió,

quéesesto?

Yo me

bagocruces...

¡Tan afableen sus acentos, en susmiradas tan dulce, y de improviso se altera susemblante, y

me

interrumpe, y haciendo mil aspavientos suelta

un

jamás que

me

aturde, y dicequeentre losdos seabre

un

abismo!...

¿Qué

nube tempestuosa, inesperada asi ha'apagadola lumbre de

mi

esperanza? ¿Será queladesgracia laasuste de

mi primo

y noseatreva bajo de auspicios tan fúnebres ácasarse... ¡Eh! no. Si fuese deudo suyoelquesucumbe...

Perocausar

un

estraíio tan profundapesadumbre...

no

puedeser.

— ¡Un

abismo

entre los dos!

¿A

qué alude...

No

lo entiendo.

¿Habrá

hechovoto de castidad...ó voluble

y caprichosa seburla del cariño que

me

infunde?

jNecio ymísero de

que lalengua

no

detuve...

Porque alfin... sea elmotivo cualfuere, ella

me

confunde,

, roe desprecia...

(26)

ESCENA

X.

MARGARITA. D. AT.VARO.

». Alvaro.

¡Ah

Margarita!

¡Ah!...

margarita.

¿Qué

tiene usted?

¿Qué

ocurre.

d. Alvaro.

Que

hoy he declaradoa Paula

el

amor

que

me

consume...

margarita.

¿Y

esoá mí...

b. Alvaro. Pero en mal hora he faltadoá

mi

costumhre de callar, porque la ingrata

no

quiere queindisoluble coyunda...

margarita.

¿Cómo

ha deser, hijo

mió

! Usted procure consolarse... Esosson golpes de fortuna...

Y

7 en resumen,

¿qué hede hacer yo...

¡Haber

callado!

i). Alvaro.

Yo

espero queusted disculpe

mi

osadía, cuandosepa...

margarita. (¡Fastidio!...)

d. alvauo. Desde la

cumbre

de

una

cuesta hasta

un

barranco profundo cayó de bruces

mi

primo el conde...

margarita. (¡

Qué

escucho!)

¡Válgame

santaGertrudis la

magna! Y

¿murió?

i). Alvaro. ¡Murió!

Carta del 15 de octubre

me

da la triste noticia.

margarita.

No me

parece tan lúgubre;

pues si ha

muerto

sin dejar

un

hijoque le sepulte

,

según creo, usted lehereda,

n. Alvaro. Es verdad.

margarita.

¡Qué

usted disfrute

muchos

añosel condado!

d. Alvaro. Mientras Paulale rehuse

(27)

25

MARGARITA

D. ALVARO.

MARGARITA

D. ALVARO.

MARGARITA,

D. ALVARO.

MARGARITA.

D. ALVARO.

MARGARITA,

D.ALVARO.

MARGARITA.

D. ALVARO.

¿paraqué lequiero?

Paula tiene ideas ¡tancomunes!

Tal vezse habráenamorado,

aunque

ellano lo descubre, de algún quídam.

¿Es

posible?

Sí; de cualquierPedro

Nuñcz

ó

Juan

Fernandez.

No

sé, pero demis ojoshuye...

¡Sidigo....

(No

vendrá mal

un

conde, áfalta de

un

duque.) Leestá á usted bien empleado

el desaireque ahora sufre.

Debe ustedponer su

amor,

ylo hará

cuando

consulte con la razón, en quien tenga pensamientos

mas

ilustres.

Señora...

Usted quedará...

no

es posible quelo dude,

mas

esplendorá ese título quesu antecesor inútil, porquedicen...

Respetemos,

al difunto,y Dios le juzgue.

No

digo precisamente queusted su boda efectúe con

una

princesa.

Hay damas

queaunque tanalto no suben son dignas...

Sí;por ejemplo, Paulita.

(¡Este

hombre

es

un

yunque!) Perosi ella...

Yo

la adoro, aunque

mi

muerte apresure...

*Y

(28)

26

TOMAS.

D. ALVARO.

MARGARITA.

D. ALVARO.

MARGARITA.

D. ALVARO.

MARGARITA.

n. ALVARO.

TOA1ÁS.

D. ALVARO.

ESCENA

XI.

MARGARITA. DON XLVARO. TOMAS.

Señor, esta esquela...

(Tomándola.)

Dame.

(Leyendo el sobre.)

¡Cielos! ¿Tengo alguna

nube

en los ojos? Esta letra esde

mi

primo.

¿El que pudre?

(Abriendola esquela.) Veamos... ¡Esta essu firma!

Vea

usted la fecha...

(Leyendo.)

«Hoy

lunes 3 de noviembre...» ¡Ah!

¡No

ha

musrlo!

¡Está en Madrid! (Lee

para

sí.)

¿Sí?

(Ya

estuve en peligro de estrellarme...

Recoja velasel buque.)

¿Quiéntrajo estaesquela?

Un mozo

dela posada de Antuncz.

¡Pues! no

hay

duda.

«Así que deje bajo llave los baúles,

iréá abrazarte.»

(A

Tomás.) Está bien.

ESCENA

XII.

D. ALVARO. MARGARITA.

D. ALVARO.

MARGARITA

D. ALVARO.

Aquí

leespero; nocruce porotrascalles...

Yo

siento,

don

Álvai-o,quese frustre tan lisonjera esperanza...

Lo

quequiere Dios secumple.

No

hay miedo que yo

me

arroje en

un

pozo ó

me

estrangule poreso. A.

mi

amigoel de Ecija

(29)

27

^-EL CONDE.

< D. ALVARO.

•CONDE.

JS,

TOMAS.

Í^CONDE.

le diriau

un

embuste, ó Dios...

{Dentro.)

¿Dónde

está nii

primo?

¡Él es!

{Dentro.)Deja quele estruje entre misbrazos...

{A

lapuerta.) El conde...

{Entrando.)

No

es menester que

me

anuncies.

ESCENA

XIII.

MARGARITA. D. ALVARO. EL CONDE.

CONDE.

MARGARITA, CONDE.

MARGARITA.

CONDE.

D.ALVARO.

CONDE.

D. ALVARO.

CONDE.

MARGARITA

CONDE.

¡Oh

primo!

En

vanoi~eprimo...

{A

Margarita saludándola.)

¿Eseste

mi primo?

El es...

¿Don

Alvaro Poncc?...

Pues.

¡Oh

primo, abraza á tu primo!

{Le abraza.)

Primo

y señor,

mucho

gozo tengo enverá usted...

¡Qué diablo!

¡Señor!...Deja esevocablo.

¿Sabesque eresguapo

mozo?

¿Qué

importa que á Yucatán dejarassiendo

muy

niño?

Si los ojos no,el cariño te conoce, ¡voto á san!

Nuestrasalmas tienen eco aunque condistinto sol tú vegetaste español y yocrecí yucateco.

Sí;

mi

afectocorresponde

al de usted...

Nada

deusted.

(¡Cuanamable!... Biense vé que hanacidopai-aconde.)

¿Tú

á

de usted?

¡Qué

despego!

Conde

soy,

mas primo

soy.

(30)

2S

Llamémonos

desde hoy tú portú y Alvaro y Diego.

d. Alvaro. Sea así, pues... tú lo quieres.

conde. ¡Bravo!

¿Es estaseñorita

tu patrona?

D. ALVARO. Sí.

conde. Bendita

entre todas lasmugeres.

margarita. Señor, usted

me

abochorna...

conde. Juro a Dios que no hay doncella tan primorosa y tanbella desde Madrid A Liorna;

y si hubiera algún blasfemo que lo negase...

margarita.

Yo

estimo...

o. Alvaro. {Apartecon Margarita.)

¡Qué

estravagante es

mi

primo!

margarita.

No

tal. Gracioso en estremo.

conde.

¿Qué

decías?

margarita. (¡Cuál

me

clava losojos!)

D. alvaro.

Que me

enageuo de placeral verte

bueno

cuando muertote lloraba.

conde.

¿Muerto? ¿Luego

ya tuviste noticia del vuelco atroz...

¿Luego

ha corrido la voz...

Sí; pensé morir, ¡ay triste!

Quebrado

eleje del coche y desbocadas las muías, nuestras voces eran nulas...

¡Nos despeñamos! ¡Que noche!

Tendido en aquel desierto sin exhalar

un

suspiro

me

verian...

No me

admiro deque

me

diesen por muerto;

mas

después de largo rato

me

recobro, gimo, brego y medioarrastrando llego hasta

un

cortijo inmediato.

Bajo su techopajizo aquella pobre familia

(31)

2V

me

da

un

albergue,

me

auxilia...

¡Dios pagueel bien que

me

hizo!

Seis diasduró la cura

no

mas, y

aun

echopor larpo, quesoy conde, ysin

embargo

tengo buena encarnadura.

Ello... confesares justo

,

que

aun

se resiente estebrazo,..

mas

sifuegrande elporrazo fue

mucho mayor

el susto.

Quiso Dios por su bondad libertarme de aquel potro, peroel cocheroy el otro

¡estánen laeternidad!

En

fin, otro cocheajusto sin reparar enel porte,

y héteme, oh primo, en la corte contento, sano yrobusto.

n. Alvaro.

Yo

te doy

mi

parabién.

conde. Mil gracias. (Otrate queda.)

¡Pobre don Claudio Cepeda!

Dios le dé sugloria, amén.

margaiuta.

Yo

también

me

congratulo...

conde. Gracias.

¡Oh

quéojos! ¡Qué brio!

margarita.

No

se ria usted...

conde.

No

rio.

margarita.

No me

adule usted...

conde.

No

adulo.

Ahora

bien,

primo

del alma;

yo

me

hallo eneste

momento

sinteneralojamiento,

¡y

me

estoy conesta calma!

Tiene el maldito

mesón

donde he venidoá parar honores de muladar;

y

un hombre

de distinción...

margarita. (¡Oh, sise quedase aquí!) conde.

Yo

necesito

un

palacio.

margarita. Esoes para

mas

despacio...

conde.

¿No

habráquien

me

alquile...

D. ALVARO. Sí.

conde. Al precio

no

pongotasa.

(32)

30

d. Alvaro.

Ya

ves; yosoy mililar./*

Si no...

margarita. Si quisiera honrar

el señor conde estacasa...

conde.

No

digo aquí;al aire libre durmiera yo sobre

un

césped porque

me

llamarahuésped

dama

de tanto calibre;

y porser este el hogar de

mi

primo, aceptaría...;

perogracias, alma mia, gracias.

No

quieroabusar...

margarita.

¿Me

hace ustedese desaire porque

no

es digna

mi

choza de hospedar...

conde. Sí tal. (¡Qué moz;¿!)

Ríasno debo... (¡Quédonaire!) margarita.

Ruego

á usted...

conde.

¿Rogar?

Precepto

es, señora, para

la... Basta:

me

quedoaquí.

margarita. Sentiría...

conde. ¡Nada! Acepto.

Mas

ya llegará

mi

turno, y espero...

margarita.

(Llamando:

pocodespuéslleganlos criados, leshabla aparte Margarita,

y

entran en

la habitación de la derecha.)

¡Juana,

Tomás,

Gil!

conde.

¿Qué

tienes tú, queestás cabizbajo y taciturno?

n. ArvARO. Nada.

conde. Vaya,

aunque

teahorre»

dedecirlo... estoyal cabo...

d. aivaro.

¿Cómo?

conde.

No

es

moco

de pavo

el condadode Alba-torres.

D. Alvaro. ¡Diego!

conde. Espetardo y noflojo, ydesengaño

muy

triste

verme aquí cuando creiste

(33)

3t

D. ALVARO.

CONDE.

D. ALVARO.

CONDE.

D. ALVARO.

CONDE.

D. ALVARO.

CONDE.

D. ALVARO.

CONDE.

D. ALVARO.

CONDE.

MARGARITA.

D. ALVARO.

CONDE.

D. ALVARO.

que habia cerrado el ojo.

¡Don

Diego!...

Y

acá inlerno?,

yo noestraiio... Antes

me

aílijo...

¡Señor

don

Diego!

Pero, hijo...

Vamos;

¡no estaba de Dios!

Seilorconde yucateco, aunquecallo y

me

fastidio

sepa usted queno le envidio sucondadoó su embeleco.

¿Te

enfadas? ¡Noseas niño!

Una

chanza...

A mí me

sobra para vivir sin zozobia con esta espadaque ciño.

No

es hijode la codicia elpesar que

me

atormenta, ni tengo quedartecuenta...

Perdona: he dado

una

picia.

¡Oh!...

Me

voy...

No

te escabullas.

Por

no...

¡Sidigo queesbroma!

{Aparteal conde.)

¡Eh! consupan se lo

coma

si sepica...

¿

A mí

con pullas?

¡Bien,

hombre! Ya

lassuprimo.

Tu primo

el conde responde.

¡Eh, ¿qué

primo

niquéconde!...

Desprecio al conde y al primo.

ESCENA

XIV.

MARGARITA. EL CONDE.

margarita. ¡Quéinsulto y qué sinrazón!

conde. ¿Hase vistoparlachin?...

¡Eh! le perdono, queal fin es hijode

un

segundón

,

y para

un

condepresunto

(34)

32

hasido fatal hallazgo que en lugar del

mayorazgo

se le aparezcael difunto.

(Vuelven

á

salir loscriados,

y

seretiranporelforo.)

margarita. Puede usted ya entrar...

conde.

¿Adonde?

margarita.

A

su aposento. Aquel es.

conde.

¡Que me

place! Hastadespués.

margarita. Besoá usted la

mano,

conde.

conde.

Yo

la de usted;

mas mi norma

es, señora, diferente,

que usted lohace verbalmente,

y

y°-

MARGARITA. ¿CórflO?

conde. (Besandola

mano d

Margarita.)

En

esta forma.

margarita. ¡Eh!

¡Qué

audacia!...

conde.

¡Oh! Yo

no peco.

Vengo

de climaslejanos...

Así sebesan las

manos

en estilo yucateco.

(Entra en lahabitación de la derecha.)

ESCENA XV.

MARGARITA.

Si fuera

un

hidalgoa secas...

Pero

un

conde, ytan selecto...

¡Galantes son,en efecto, lascostumbres yucatecas!

A

ser

mi

buésped seallana y,ó

me

engañael corazón, ó él cumple la predicción dela donosa gitana, y aunque el tutor

importuno

con

mi

altivez

no

transije, bien dije yo cuando dije:

deconde abajo... ¡ninguno!

(Fase por lapuertade laizquierda.)

FIN DEL ACTO PRIMERO.

(35)

¿J^CÍO S^ttttbo*

ESCENA PRIMERA.

PAULA. JACINTA.

PAULA.

(Acabando

de leer

una

carta.)

¡Ay

dolor! ¡Ay desvcnlura!...

JACINTA.

¿Qué

tiene usted, señorita?

Esacaria...

PAULA. ¡Es

mi

sentencia

de muerte;es la despedida de

Don

Alvaro!

JACINTA.

PAULA.

¿Es posible!*.

«

Seha figuradoquees víclima de

mi

desden y se aleja desesperado.

¡Ah

Jacinta!

yosoy la funesta causa de supena y dela mia; yo cuyo injustorigor su corazón martiriza;

yo á quien acusa de ingrata...

¡y diera porél

mi

vida!

JACINTA.

Amor

y rigor; cruel y apasionada...

¿Qué enigma

es este?

Yo

que noentiendo tandiscreta algarabía, juraríaquela causa de su fugaes

muy

distinta.

PAULA. ¿Cuál?

JACINTA.

Que

le hace mal estómago 3

(36)

34

TkVlfi.

JACtSTA.

PAULA.

Ja llegadaintempestiva de suprimo, puespor ella,

cuando

ya se relamia con el títulode

Conde,

sequedael pobre ¡per islam!

No.

Su

noblecorazón no se abre á la baja envidia ni al vil interés. Acaso su delicadeza

misma

le inspira resolución tan amarga... ¡Olí!todavía será tiempo.

Aun

estará en su cuarto... Corre,amiga;

dilequedeseoverle, Labiaríe...

Pero...

Anda

aprisa.

ESCENA

II.

PAULA.

(Leyendo.

)

»Adiós, ingrata señora.

Dicboso yo si

me

libra

una

bala de

mi

triste existencia

, puesla mira

con tal desprecio la bermosa

& cuyospies la rendia.»

¡Yo

despreciarle, Dios mió!

¡Qué

ceguedad!

¡Qué

injusticia!

¿Pero es

mucho

quelocrea

si ayerhuí de suvista...

Mas

¿porqué no recordar que antescon grata sonrisa leescuché cuandoconceptos amorosos

me

decia?

¿Por

qué olvida que

mi

llanto corriendo porlas mejillas mostraba cuan doloroso sacrificio

me

exigia

elpundonor!... ¡Ah! ya viene

(37)

35

PAULA.

D. ALVARO.

PAULA.

D. ALVARO.

D.ALVARO.

PAULA.

I). ALVARO.

PAULA.

D. ALVARO.

PAULA.

D. ALVARO.

PAULA.

D. ALVARO.

PAULA.

D. ALVARO.

PAULA.

D. ALVARO.

PAULA.

jAlbricias,amor,albricias!

ESCENA

III.

PAULA. DON ALVARO.

Venga

usted, santo varón.

¡Paula...

¿Manda

elrey de España quesalga usteda campaña, óque estéde guarnición?

Yo

he solicitado,á ley de

buen

soldado, ellugar

mas

digno...

Usted debeestar donde se lo

manda

el rey.

También

espuesto de

honor

guardar ásu magestad.

Sí señora, esoes verdad,

mas

yo

me

hallaré mejor...

¿Y

suhospedage abandona

un

noble deesamanera..,

¡Paula!...

¿Sin decirsiquiera:

quedeusted con Dios,patrona?

Ya

la escribí...

¡Singular despedida!

Yo...

Mi

objeto...

¿Y

á quéescribir al sugeto con quien

podemos

hablar?

¿Y me

lopregunta ¡ay Dios!

la

misma muger

que impía

me

dijo ayerque se abria

un

abismoentre los dos!

Amor

á vecesse esconde bajo el velodel desden.

¡Oh! Aquel jamás...

¿Peroquién

le

mandaba

á ustedserconde?

¿Cómo

!

Esoera ya capítulo de otra cosa.

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