£¿2.
CATALOGO
delascomediasquecondene esta Galena.Marcela,ó ¿á cuáldelastres?
Unterceroendiscordia.
Unnovioparala niña.
Otrodiablopredicador.
Mevoy de Madrid.
La redacción de unperiódico.
Lasimprovisaciones.
Unadetantas.
Muéretey verás.
Elamigo mártir.
Todoes farsaen estemundo.
D. Fernandoel emplazado.
Medidasextraordinarias.
El poeta ylabeneficiada.
Ellaesél.
El proyelcontra.
Elhombregordo.
flaquezasministeriales.
Elhombre pacifico.
El(juédirán.
Undia de campo.
El novioyelconcierto.
No ganamospara sustos.
BellidoOolfos.
¡Unavieja!
Elpelodeladehesa.
Lances decarnaval.
Pruebas de amorconyugal.
El cuarto de hora.
La ponchada.
El plande un drama.
Diosloscria yellos sejuntan.
dientasatrasadas.
Misecretario y yo.
¡Qué hombretanamable!
Loshijosde'Eduardo.
Engañar conlaverdad.
Los primeros amores.
Alazorra candilazo.
Elamanteprestado.
UnpaseoáBedlan.
Mitioeljorobado.
Lafamilia del boticario.
Elsegundoaño.
Lalocafingida.
Nomas muchachos.
Miempleoymi muger.
La primeralecciónde amor.
Lovivo ylopintado.
Laplumaprodigiosa.
LaBateleradePasages.
La mansióndelcrimen.
Laescueladelascasadas.
El editor responsable.
¡EstabadeDios!
Blanca de Borbon.
CarlosII elhechizado, F.osmunda.
D. Alvaro de Luna.
El entremetido.
Rodrigo, 2.
CarlosVenAjofrin.
Cuidado con lasnovias.
Un monarcaysu privado.
Eldiamasfelizdelavida.
El vigilante.
La escueladelosviejos El vasodeagua.
Uncasamientosinamor.
Matilde.
D.Trifon ó todoporeldinero, Masanicllo.
Atrás
!
Guzmanelbueno.
Elamigoencandelero.
ElTrovador.
El page.
El rey monje.
Magdalena.
Elbastardo.
Samuel.
Dándolo.
Elencubierto de Valencia.
Batilde,óAméricalibre.
Margarita de Borgoña.
I,apandilla.
D.Juan de Maraña.
Cal¡gula.
Zaida.
Juan deSuavia.
Elcaballeroleal.
El premiodelvencedor.
Gabriel.
Lasbodas deDonaSancha.
Losamantes deTeruel.
Doña Mencia.
Laredomaencantada.
Lavisionaria.
LospolvosdelamadreCelestina Elamocriado.
Ernesto.
El Barbero deSevilla.
AlfonsoelCasto.
Primeroyo.
Elqbuelito.
ElBachillerMondarias Macias.
Nomas mostrador.
RobertoDillon.
Felipe.
Undesafio,ó doshoras defavor.
Artedeconspirar.
Partirátiempo.
Tu amoró lamuerte.
D.Juan deAustria.
D.Alvaroóla fuerza del sino.
Tantovalescuantotienes.
Solacesdeunprisionero.
La moriscadeAlajuár.
Elcrisoldela lealtad.
Eldesengaño en unsuefi
Masvale llegarátiempo Ganar perdiendo.
Cada cualconsurazón.
Lealtadde una muger.
Ll zapateroyelrey, 1.a ApoteosisdcCalderón.
Elzapateroyelrey,2.a El erodel torrente.
Losdosvire ves.
Lacortede buen-Retiro.
Bárbara Blomberg.
D.Jaimeelconquistador H¡guaníota*
La aurora de Colon.
ElcondeD. Julián.
Cerdan,Justicia de Ara- Contigo pany cebolla.
Tal para cual.
Lascostumbres de antaño Eljugador.
Delmalelmenos.
Torosy cañas.
Quienmasponepierdeni;
líivera.
Elrigordelasdesdichas.
Lassimpatías.
Eldiablo copíelo.
Las ventasde Cárdenas.
Dosvalidos.
I.a tumbasalvada.
El Tasso.
Acertarerrando.
Hacerseamarcon peluca.
Shakespeareenamorad.».
Máscarareconciliadora.
Eltestamento.
Elgastrónomosindinero.
Miguely Cristina. (
La vueltadeEstanislao.
Las capas.
Un ministro!!!
Quierosercómico.
Elambicioso.
MarinoFaliero.
Elmarido de mi muger.
JacoboII.
Elreysedivierte.
Lamugerde unarti.sta.
Lasegundadamaduende.
Unalma deartista.
Unaausencia.
Mateo.
Amorde madre.
El honorespañol.
Lasociedaddelos trece.
Los perros del monte de Bernardo.
El héroe porfuerza.
Brunoeltejedor.
¡ESTABA DE DIOS
'
COMEDIA EN TRES ACTOS,
(JtJoi)
C7UrtHuef'
cl)vie\c\) D<zj> icép^exxexcó,
MADRID:
EN LA IMPRENTA DE YENES,
CAXIE
DE
SEGOVIA,Nu'm. 6.1842.
PERSONAS. ACTORES.
paula
Z).R Matilde Diez.
margarita D.
aTeodora La-Madrid.
don Alvaro D.
FlorencioRomea.
el conde D.
JuliánRomea.
don tadeo D. Luis
Fabiani.don Claudio D. Manuel
García.don plácido D.
Ignacio Silvostri.un juez D. Lázaro
Pérez.Jacinta D.
aManuela
Sierra.tomas D. Domingo
Marlinez.un alguacii D.
José Sánchez.La
escenaesenMadrid,
á principiosdel sigloXVIII.
Sala con puerta enelforo,
y
una encada lado delosbastidores.Mesaconescribanía.
Esta comedia,
que
perteneceá laGalería Dramática, es propiedaddel editorde los teatrosmoderno,
anti- guo español y estrangero; quien perseguirá ante laley al que lareimprima
ó represente en algún teatro del reino,sinrecibirpara ellosu autorización, según pre- viene la real orden inserta enla gaceta de 8 demayo
de 1837, y lade 16 deabril de 1839,relativa á lapro- piedad de lasobra.* dramática».
(T^cfo ptina'o.
ESCENA PRIMERA.
PAULA. MARGARITA. DON TADEO.
don tAdeo.
Oidme
con atención, queos interesa elasunto.Para
hombres
demi
carácterno
esincumbencia degusto la tutelade dos niñas casaderas, yel difuntodon
Ambrosio,vuestro padre, queDios perdone, no supo loquese hizocuando carga tan insoportable puso sobremis débiles hombros.Mientraserais dos capullos ternezuelos, inocentes, grato era yfácil el uso de
mi
autoridad.Ahora
quees yasazonadofruto la flor de vuestra apacible adolescencia, barrunto quequerréiscambiar elmió
pormas
agradable yugo.^^ Yo,
bienloveis, soy apáticoX>C
608249
DON TADEO.
MARGARITA
t)ON TADEO.
en estremo, cachazudo, indolente; y si es forzoso que ponga todo
mi
estudio dia y noche envigilaros,me
«loy pormuerto
, sucumho.Perdone usted,
don
Tadeo,sisu plática interrumpo.
Quien
le oyera hahlar asi creería quedamos mucho
quesentir a nuestro digno tutor; pero yopresumo
quenuestra conducta....Es buena
;
es santa: yo nolo dudo, pero...
En
estecorazón nobley altivono
cupo jamásningún
pensamiento villano, y afirmo y juro quenunca
por culpamia
será
empanado
elescudo demi
familia.Ambas
sois lasuma
virtud, losumo
del pundonor; es
muy
cierto;pero ¿qué queréis? soy viudo, y no tanviejoy tan
maula
quesimurmurase
el vulgo de vosotras y demí
cometiera
un
grandeabuso.Supongamos,
siqueréis, que nadie sobre este punto nosmuerde;
pero dirán malaslenguasque procuro diferir vuestroacomodo
porque sindudame
lucro con la tutela; yes falso, porque yo nadaos usurpo;lejos de eso, heconseguido aumentarvuestropeculio.
En
fin, ya estáisen edad decasaros. Cuatrolustros
ft£Ü
peinas lúya , Margarita;
tú, Paula,cumples por junio diez y nueve primaveras, ysi a todas causa júbilo pasará mejor estado, no debe causaros susto á vosotras, pues alcielo dejaros huérfanas plugo.
Antes con doblei-azon, si
no
yerro enmi
discurso, necesitáis deun
maridocomo
la yedradel muró.paula. Es cierto, y yo no he pensado que
un
claustro sea sepulcro demi
juventud, ni creo tener el alma de estuco;lpero ha deser puñalada de picaro?
Son muy
turbios los dias quecorren. Ardela guerra civil: el triunfo es dudoso...
don tadeo. ¡Boberías!
¿Eso lia de tener intlujo en vuestra suerte?
Unos
ú otros vencerán;esto es seguro;¿mas
qué nos danni nos quitan ni losotros ni losunos?Reine Carlos óFelipe*,
¿noslia defaltarpor último rey que nos
mande
nipapa que nosescomulgue?Y
juzgoquecon palma han deenterraros
si esperáis áque ese
nudo
gordiano sedesenrede.Pelean
como
energúmenoseltudesco yel francés.
Hace ya nueveaños justos que al panteón de sus padres descendió Carlos segundo, que esté en gloria, y otros tantos quesu cetroentre dos puños,
como
hueso entre dos perros.es de
ambos
y deninguno;y, segúnlas trazas, antes queseacabe ese barullo, alos párvulosde ogaño
les obligará elayuno.
Ahora
bien, siendo tanbellas,no
faltarán cari-lucios quesuspiren porvosotras, y si hay entreellos alguno que osmerezca...margarita.
Por mi
parteno
siendo de ilustrecuño
losdesprecio, y hasta ahora entre tanto abejaruco
ninguno
se ha presentado digno de mí.dontadeo. ¡Necio orgullo!
paula. ¡Pica
muy
altomi hermana!
dontadeo.
Tú
no tendrás tantos humos...paula. Sí, señor; quizá
mas
queella;pero yo voy por el
rumbo
contrario.
No
quiero esposo tan ilustre, tanaugusto que piensehacerme merced
cuandome
diga «soy tuyo.»Antes le quisiera humilde, pobre, desvalido, oscuro;
y
no
porque quieroalzarme con eldominioabsoluto de la casa; no señor;sino porque así... discurro quehabría
menos
peligro dequeme
fueseperjuro.don tadeo. ¡Válgate Dios por muchachas!
Siandáis con esos escrúpulos
nunca
os casareis. ¡Quédiantre!¿Pues no sabéis que son nulos todos los
humanos
juicios contra lo que Diosdispuso?Ea, dejemos á
un
lado losdengues y los repulgos de empanada.Yo
soyhombre
MARGARITA DON TADEO.
MARGARITA.
DON TADEO.
MARGARITA.
DON TADEO.
MARGARITA
DON TADEO.MARGARITA
DON TADEO.MARGARITA.
DON TADEO.
MARGARITA.
DON TADEO.
MARGARITA.
DON TADEO.
MARGARITA.
DON TADEO.
(¡ue tengo espcriencia y pulso, y ya oshebuscado novios para queos caséisádúo.
¿A
ver? Sepamos.Tendrá
sus... treinta años tu futuro.
Es edadproporcionada.
Moccton
alto, robusto...Por
eso no reñiremos.Rubio...
Me
agradan los rubios.JNo diréquees
un
Adonis, perono esmanco,
ni zurdo, ni corcobado...Adelante, ítem: duro sobre duro
un
millónde capital,
sin lasfincas, lecalculo.
No
se necesitamenos
para vivir conel lujo indispensableen la corte.—
¿Y
quétítuloes el suyo?¿Cómo
título...¿Esbarón...
¿No
loha de ser?Yo
aseguro quese afeita yme
parece...No
es eso loque pregunto.¿Es marqués?¿Es conde? ¿Es duque?
Nada
de eso. Es don Tiburcio Santibañez, naturaldelas montañasdeBurgos, mercader depaños...
¡Cielos!
¡Será tan zafio, tan rudo...
Habrá
venidoáMadrid
atravesadoenun
mulo...No
entenderá de otra cosa quede máquinasynúmeros
y facturas y averías y pólizas...¡Abrenuncio!
¡Oiga!
No
creí que tú leescupieses... *margarita. Puesle escupo.
don tadeo.
Hermosa
y blanca es tumano,
lindo y gracioso tu busto y apetecible tu dote;mas
,si en la razónme
fundo, no vales tanto quedebas despreciar...margarita. Es
un
insulto queme
pretendaese tio.paula.
¿No
ve ustedque tienepujos de condesa?MARGARITA.
¿Y
por quéHO?
don tadeo. ¿Sabesque raya en absurdo tu necedad, hija
mia?
marsaritA.
Yo
obedezco á losimpulsos demi
corazónmagnánimo,
yla voz secreta escucho queme
dice: tú hasnacido para brillarenelmundo.
Hasta el distinguido
nombre
queme
pusieron es nuncio incontestable y perene delesplendor á que aludo.—
¡Margarita! ¡Archiduquesa!
¡Oh, qué bienque suenan juntos estos vocablos!...
Y
en fin,¿quiere usted,tutor estúpido...
don tadeo.
¿Cómo
se entiende?...margarita.
¿Una
prueba,un
testimonio inconcuso del grandioso porvenirque
me
espera? Puesno
hamucho
queuna
discreta gitana,estudiándole enlossurcos de
mi mano, me
predijoun
novio de altocoturno;¡unescelencia! ¿está usted?...
Declaro, pues, y concluyo, que no ha deser
mi
marido de conde abajo...ninguno.(Vasc por lapuerta dela izquierda.)
ESCENA
II.PAULA. D. TADEO.
I).TADEO.
PAULA.
n. TADEO.
PAULA.
PAULA.
D. TAíiEO.
PAULA.
D. TADEO.
D. TADEO.
PAULA.
Está visto: esa
muchacha
es loca, ¡loca de atar!
y si Diosnola remedia tendráque ir al hospital de Toledo.
¡Qué ridicula presunción!
¡Qué gravedad...
«De
conde abajo... ninguno.»Asi acaba, poco
mas
ómenos
,su relación García delCastañar.Dejémosla consu tema.
Tú
queeresmas
racional, querida Paula; noespero que desprecieselgalán...¿Quién?
¿El mercader depaños?¿El burgalés? ¿El...
Jamás,
jamásserámi marido un
ricachomontaraz queno
sabrá distinguirsi soy
muger
óbatan...No
es eseelque te propongo,¡Si
me
dejases hablar!...Pues ¿quién...
Mi
huésped;don
Alvaro.¡Ah!... El huésped...
Sí; el capitán.
¿Vas
á decir quetampoco
es digno detí...
No
tal.Perosepamos primero
siél piensaen mi...
¡Voto á san!...
Pues ¡qué!
¿no
te ha declarado su pasión?No
señor.10
D. TADEO. ¡Ba!
paula.
No,
á fé de Paula.u. taueo. ¿lis posible...
¡Tan tímido, y militar!
No
era yo asi,vive Dios, enmi
verde mocedad.Pero en parte no lo estraño.
Un
miserable oficialcuyo único patrimonio son sus pagas, que no van
muy
corrientes, y loscortos alimentosque le dasu
primo
el Conde...paula. Eso fuera
lo de menos, y quizás su pobreza leda mérito a mis ojos.
d. íAOEo. Pero habrá
dosmeses que llegó á Cádiz procedente de ultramar
el Conde, y, según escribe á suprimo, llegará á laCorte
muy
en breve conánimo
de entablar nosé quepleito. Es probable queestando en la capital sea útil ádon
Alvaro su protección eficaz;que
aunque
ellosno
se conocen porque desdetierna edad este ha vivido en España y aquel otroenYucatán
,al fin la sangre...
paula.
Que
el condele reciba bienó mal,
nada importa.
Ya
lo he dicho:no
influye enmi
voluntadelinterés y, á Dios gracias, tengo bastante caudal para queno necesite los favores mendigar de nadieel que haya deser
1 1
PAULA.
1). TADEO.
PAULA.
D. TADEO.
PAULA.
D. TADEO.
PAULA.
D. TADEO.
PAULA.
D. TADEO.
PAULA.
mi
marido.Esoes verdad
,
mas
pormucho
trigonuuca mal
año,dice elrefrán.¿Y
quién sabe sien don Alvaro vendrá algún dia á pararel
Condado?
¡En
él!...De menos
nos hizo Dios. El actual poseedor es viudo...¡Viudo!...
Sí; viudo... ¡y sin hijos!
¡Ahí.;.
Don
Alvaro es suinmediato heredero...¡Cómo!
¿eso hay?No
saina yo queestaba tan espuestoá titular.¡Dios mió!... Esacontigencia es porsísolacapaz
de arredrarme...
¡Eh!... pero, hija,
si está deDios,..
J\o;
no
está de Dios, sino del demonio,una
bodadesigual.Pero
un
conde... ¡por la Virgen sacrosanta del Pilar!...¿es acasoalgún engendro venenoso?
¿Algún
caimán...Yo
no sé, pero á los títulos...les tengo
un miedo
cerval.Yo me
miro en el espejo demi amiga
Trinidad, que no esmas
que baronesa,¡yes su suerte tan fatal...
Un
ejemplono
hace ley...No
gozaun
dia depaz.Su
marido la desprecia, la humilla... ¡No! Cada cual con su cadacual.12
d. tadeo.
¿Por uno
han
de pagar los tiernas?Pero no te azorestanto.
Yo
eligeuna
necedad.El peligrode la herencia...
¡Vaya! es tan remotoy tan...
Poco
menos
que imposible.¡Si fuesealgún carcamal
el conde...Pero es
muy
apto paravolverseácasar segunda y tercera vez;¿y quién sabe si la sal de
una
linda gaditanale hallevado ya al altar?
Y,
últimamente, don Alvaro¿es por ventura inmortal?
Antesde morirel
Conde
biennos podría enterrar a todos.Tengo
entendido queesun
solemne animal, y estaes otra garantía...paula.
¿De
que?d. tadeo.
De
longevidad.paula. Pero,señor
don
Tadeo,¡Sí eso es hablar de la
mar!
¡Si
no me
quieredon
Alvaro!d. tadeo.
Yo
te haciamas
sagaz.Nada me
ha dicho; que, alfin, yo no soy su capellán;pero observo que te mira con ansia de
amor
voraz, y suspira, y sedistrae...Ayer, sin ir
mas
allá, clavóel dienteenun
tapón creyendomorder
el pan.paula. Si
me
mira, seráacaso pormera
curiosidad.Y
sien efectome
adora,
¿quién le impide declarar su pasión? ¿Querrá que yo se la adivine? ¿Querrá que
me
anticipe... ¡Seria13 pretensión original!
*d. tadeo. Sin
duda
temeenojarte.El seria
mas
audazsi le animases
un
poco,siviese alguna señal de carino...
paula.
Me
pareceque
no
lesuelo mirar con tan malosojos...d. tadeo. ¡Oiga!
Conque,
¿no
learañarássi te habla...
paula. Creo que no.
d. tadeo. Basta. Puesélhablará;
élhablará, ¡ó hadever para qué nació!
(Llamando.)
¡Tomás!
¿Qué
hace usted!¡En mi
presencia...Tú
te puedesretirar sigustas; pero ahoramismo
sabré yo...¡Jesús, quéatan!...
No
urge tanto...(A Tomás
,que sepresenta en lapuerta del foro.)Si estáen casa
don
Alvaro, le dirás quesetome
lamolestiade llegarse poracá. (Váse Tomás.) paula. ¡Por Dios,no
me
meta usteden algún berengenal
!
No
vaya ustedá decirle que leamo... Es decir...d. tadeo.
Ya
, ya.Nada
temas...paula. ¡Por Dios!...
d. tadeo. Vete.
Yo me
sabrémanejar.14
ESCENA
III.D. TADEO.
Casoá una, y pleito por menos.
¡
Ay
Dios, quéfelicidad si delasdosrae librasen el curay el sacristán!ESCENA
IV.D. ALVARO. D. TADEO.
Ya
ve usted quélisto salgo al primeraviso...Quedo muy
agradecido...¿Puedo
complacer á usteden algo?Si tal,si usted
me
revela...¿Qué...
Sabeustedque Paulita ysu
hermana
Margarita están bajomi
tutela.Sí, señor, y esgran fortuna para ellas...
d. tadeo.
Y
acá ínter nos,no
esmucho
quesiendo dos usted suspire por una.n. alvaro. Yo...Crea usted... Yo...
d. tadeo. Seor maula,
hable usted debuena fé.
¿A
qué negarlo?Yo
séquese
muere
usted porPaula.d. AtvARO. Sí, señor.
Ya
fueramengua,
aunque sufra mil sonrojos, negar...Cuando
hablan los ojos en vano callala lengua.Pero juropor
mi nombre
que Paulitanadasabe,
y aunque
mi
existencia acabe"• ALVARO.
D. TADEO.
D. ALVARO.
n. TADEO.
D. ALVARO.
D. TADEO.
O. ALVARO.
15 entrecongojas...
n. TADEO. (Entredientes.) ¡Pobre hombre!
n. Alvaro.
¿Eh?
d. tadeo. Nada. Prosiga usted.
n. ai.varo. Honesto y puro es
mi
amor.No
crea ustedque á suhonor
tienda yovillana red.d. tadeo.
Yo no
dudo...d. Alvaro.
Y
pues en vano conmi
pobrezanotoria aspirara yo á la gloria deobtenersublancamano,
y leeusted enmi
pecho, que solo se abria áDios, ya nopodemos
losdos vivir bajoelmismo
techo.d. tadeo. Galán, vergonzoso y tácito,
¿áqué vieneesa locura?
¿He
dicho yo por ventura queniegomi
beneplácito?D. Alvaro.
Con
elalmale agradezcosiel
buen
tutorme
ledá,pero ¿de que
me
valdrási el de Paula no merezco?
D. tadeo.
Vamos,
quenoestan arpía...mas
si ustedgime yse agacha yno
chista, lamuchacha
no dirá:esta bocaes mia.Elque pretendeá
una dama no
debe echarse portierra;yel que preguntanoyerra;
y elque no llorano
mama.
d. Alvaro.
Ya
ve ustedquesoy soldado, y cuando asime
reporto...No,
no esmi
genio tan cortocomo
usted lo ha imaginado.Yo
tendríamas
aliento situvieramas
fortuna,pero
mi
suerteimportuna me
quitaelatrevimiento.Paulaesrica; yo soy pobre, y por
mas
que ustedme
exhorta...16 D. TADEO.
D. ALVARO.
D. TADEO.
D. ALVARO.
D. TADEO.
D. ALVARO.
D. ALVARO.
D. TADEO.
D. ALVARO.
D. TADEO.
D. ALVAKO.
D. TADEO.
D. ALVARO.
D. TADEO.
D. ALVARO.
D. TADEO.
1). ALVARO.
D. TADEO.
I). ALVARO.
D. TADEO.
D. ALVARO
D. TADEO.
Pero
¡hombre
de Dios! ¿quéimporta...¡Por vida del
mar
salobre!...Haya
quecomer
y venga dedondeviniere.Pero...
Vamos;
no quiero, noquiero quemi muger me
mantenga.(¡Mas locoqueellas esél!)
¡Un
capitán... ¡Buenavance...No me
casohastaque alcance elbastón de coronel.¡
Ay!
ya puede irseaun
convento Paula si ha deestar soltera hastaquesunovio adquierael
mando
deun
regimiento.¿Quiénsabe...
Hay
guerra, ymi
brazo entre escuadrones tudescosle buscará...
¡Estamos frescos!
Y
si halla ustedun
balazo?¡Mejor! Entonces
no
peno...La
i*esignacion alabo.¿Qué
importa la vida...¡Bravo!
Cuando
la desgracia...¡Bueno!
¡Oh
Paula, queridaPaula!...¡
Oh
sicomo
ereshermosa
fueras pobre!...Vaya... es cosa de encerrarleen
una
jaula.Juro áDios yá
mi
conciencia queme
alegrara infinito de verla...Pero, ¡maldito...
Reducida á la indigencia.
¡Pueslaquiere bien el
mozo
!Si fuera ustedlo que son otrostutores...
¿Ladrón?
¡Pronto tendría ese gozo!
¡Hombre!
¿á quiénle ocurre, á quién...17 d. Alvaro. Pero este pobre señor.*.
D. tadeo. ¡Vaya qué...
d. AtvARO.
¡Ha
dado en laflor...d. tadeo. Em...
d. alvauo. ¡Deser
hombre
de bien!d. tadeo. Sí...
d. Alvaro. ¡Funesto patrimonio!
D. TADEO. ¡Oh...
d. Alvaro. ¡Midestino...
d. tadeo. ¡Hum...
¿Cuándo
habloyo? Em<..
d. Alvaro. ¡Paula!
D. tadeo. ¡Vaya usté al diablo
y vaya Paula al demonio!
ESCENA
V.D. ALVARO.
No
el tutor, sielchispo de Sigüenza con todo su cabildo diocesano quisieraconvencerme, fueraen vano.Yo no
quiero que nadieme
convenza.¡Oh
Paula! yami
espíritucomienza ahartarse de lavida, y sieltirano dolorme
mata de perder tumano,
yo moriré deamor;
no de vergüenza.Satíricos ingenios dela corte cuya
pluma mordaz
en hiél se moja,
¿qué diria ¡ayde
mí!
vuestracohorte?Diriais... ¡Estaidea
me
sonroja!—«Doña
Paula hacomprado
su consorte.Le venderá tambiénsisela antoja.»
ESCENA
VI.D. ALVARO. TOMAS.
tomas. Señor capitán...
D. Alvaro.
¿Qué
traes?tomas. Estacarta...{Le
dá una
cerrada.)18
s. alvaro.
¿A
ver?...¿De
dónde..{Leyendo en elsobre.)
«Andalucía»
—
Está bien.{Abre
la carta.) Pondrás enmi
cuenta el porte.ESCENA
VII.D. ALVARO.
De don
Anselmo... Crei queera demi primo
elconde.{Lee.)
«Ecija, 15 de Octubre»...
—
¡Ya ha llovido desde entonces!
Como
no pueden pasar sintropaque losescolte loscorreos,seretrasan...—
oSeíior
don
AlvaroPonce.—
Amigo
ymuy
señor mió:escribo á ustedcon el doble objeto de darle
un
pésame y una enhorabuena. Anoche, cuandosuprimo
de usted, dirigiéndoseá la corle, se acercabaá esta ciudad,
hubo
de volcarelcoche enun
precipicio...»—
¡Cielos!—
«Quedando
muertosdelgolpeél yelcochero...»
—
¡Dios mió!,«y otro caballero joven que leacompañaba. Asi lo
han
asegurado acordes variosarrieros,testigos de desgracia tanenorme.Yo,
quele estaba esperando paraalojarleconforme ásuclase, cuidarédeque le
hagan
los honores fúnebres.— Amigo
raio,no
tienepoder elhombre
15 contra laparcainflexible;
y aunque es justoque se llore a los difuntos,aqui
encaja
como
ticmolde
aquel refrán de ¡osduelos conpan...&c;
conque,
ruegue ustedá Dios porél ,
y por
muchos
afiosgoce con la inesperada herencia elcondado deAlba-Torres,mandando
ásu servidor y amigo.— Anselmo
Quincoces.»¿Es
posible, santo cielo...¡Ha muerto mi
primo! ¡Pobre, pobredon
Diegoí Selibra de los peligrosqueesconde el anchomar
proceloso;llega sanoy salvoal borde delatierradeseada;
cruza sinhallar ladrones mediaAndalucía... ¡y
muere
sindecir oste ni moste cuando
menos
lo pensaba!...¡NuestroSeñor leperdone!
Aunque
noleconocía ni le hedebido favores, erami
primo,mi
sangre...'—
Peroélhamuertosinprole ysiendoyosu
mas próximo
pariente,me
corresponde supingüecaudal,sutítulo...¡Oh
gozo!...—
Dios le coronedegloria.
—
¡Albricias,amor!
Ahora no
será tan torpemi
lengua, que yacesaron, bella Paula, mistemores.Simerezco que benigna oigas misruegos...
¡Oh
noble difunto!perdona que antes de rezarun
pater nosíer porel reposo de tualmaal júbilose abandone
2o
la mia... Peroella sale.
{Mirandoadentro.)
No
lahaymas
bellaenelorbe.¡Qué manjarescria Dios para regalodel
hombre
!
D. ALVARO.
PAULA.
D. ALVARO.
PAULA.
D. ALVARO.
PAULA.
D. ALVARO.
PAULA.
D. ALVARO.
PAULA.
D. ALVARO.
PAULA.
D. ALVARO.
PAULA.
ESCENA
VIII.PAULA. D. ALVARO
¡Paulita!
¡Oh don
Alvaro!¡Paula de
mi
vida,
con elalmaherida
me
postro á tuspies! {Lofiare.)¿Qué
hace usted?¿Qué
ráfaga de locuraesesa?Amor me
embelesa;¡amor!
¿No
lo ves?Y
túeresel ídolo divino,inefable...Alce usted;
no me
hable enesa actitud.Tu mano
benéficame
dá...¡No
teenojes!Si plácida acoges
mi
solicitud.¿Mi mano? ¡Qué
lástima!Calleusted,cristiano.
No
doy yomi mano
asi
como
asi.¡Paula!...
(¡Ayer
tan tímido, y hoy...)¡Mibien!
¡
Qué
tema!
Alce usted, postema
,
ó
me
voydeaqui.{Levantándose.)
¡No!
Ya
humilde subdito teobedezco, hermosa.Eso esotracosa.
21
1). ALVARO.
PAULA.
D. ALTARO.
PAULA.
D. ALVARO.
Aliora estamosbien.
d. Alvaro.
Y
ahora sin preámbulosledoy
mi
albedrío,y espero,
amor
mió, quedigas: amen.paula.
¿De
verás? (Mi júbilo en vano reprimo.) Confieso que estimo tan alto favor.¿Sí? Puesdulcevínculo enel templo santa enjugue
mi
llanto, bendigami
amor.¡Qué
hombre!
¡Esun
relámpago!¡Ah,
Paula, estoy loco!Vamos
pocoápoco.¿Sabe ustedsi yo...
Mi
gloria es sinlímitesi soy tumarido;
soy
hombre
perdidosi dicesqueno.
No
es tantomi
mérito que asi...de repente, pasión tan ardiente inspire áun
galán.Dias ha quevíctima de tus ojosarde
mi
pecho...¡Y
cobarde callabasu alan!
Recelaba ¡ay mísero!
quetanbella
dama
pagasemi
llama con frió desden.paula.
No
esmi
alma de víbora, quedeamor
esclava también suspiraba sin decirporquién.d. Alvaro. Perdona sicrédulo...
quizáen demasía
,
me
apropio, alma mia,la fé de tu amor.
D. ALVARO.
PAULA.
D. ALVARO.
22
TAULA.
1). ALVARO.
PAULA.
D. ALVARO.
PAULA.
D. ALVARO.
PAULA"
D. ALVARO.
PAULA.
D. ALVARO.
PAULA.
D. ALVARO.
PAULA.
D. ALVARO.
PAULA.
1). ALVARO.
¡Callas, y los párpados inclinas al sucio, y te cubre elvelo de honesto
pudor
! Basta; yame
es lícito llamartemi
dueño.¡Oh
dicha!No
essueno:tú
me
quieres; sí.¡Bendigo tus órdenes, sabia Providencia!
—
¡Bienhaya
mi
herencia, porque es paratí!¡Herencia
!
Sí, eltítulo de conde...
(Mostrando lacaria que recibió.) Este pliego...
mi primo don
Diego....¡Dios mió!...
¡Murió!
¡Ah!...
Camino
de Ecija...¡pobre!...en
un
desierto...Sin hijos hamuerto
y
le heredo yo.¡Funestacatástrofe!
¡Llorémosle juntos!
—
Tres son los difuntos.
Cu
vuelcofatal...Mas
luego queel párroco suspreces entoneamor
nos corone yelcanto nupcial...¡
Jamás
!
Pues¿quéobstáculo...
¡Jamás!
Si ahoramismo...
¡Jamás!...
Un
abismose abre entre los dos.
¡Lo dices con lágrimas...
(¡Un
conde!¡Ah,
quémiedo!...)¿Cuál es...
23
paula. ¡No, no puedo!
d. Alvaro. Pero...
paula. ¡A Dios!
¡A
Dios!ESCENA
IX.D. ALVARO.
¡Paula!...
¡A
otra puerta!—
¡Dios mió,quéesesto?
Yo me
bagocruces...¡Tan afableen sus acentos, en susmiradas tan dulce, y de improviso se altera susemblante, y
me
interrumpe, y haciendo mil aspavientos sueltaun
jamás queme
aturde, y dicequeentre losdos seabreun
abismo!...¿Qué
nube tempestuosa, inesperada asi ha'apagadola lumbre demi
esperanza? ¿Será queladesgracia laasuste demi primo
y noseatreva bajo de auspicios tan fúnebres ácasarse... ¡Eh! no. Si fuese deudo suyoelquesucumbe...Perocausar
un
estraíio tan profundapesadumbre...no
puedeser.— ¡Un
abismoentre los dos!
— ¿A
qué alude...No
lo entiendo.¿Habrá
hechovoto de castidad...ó volubley caprichosa seburla del cariño que
me
infunde?jNecio ymísero de
mí
que lalenguano
detuve...Porque alfin... sea elmotivo cualfuere, ella
me
confunde,, roe desprecia...
ESCENA
X.MARGARITA. D. AT.VARO.
». Alvaro.
¡Ah
Margarita!¡Ah!...
margarita.
¿Qué
tiene usted?¿Qué
ocurre.d. Alvaro.
Que
hoy he declaradoa Paulael
amor
queme
consume...margarita.
¿Y
esoá mí...b. Alvaro. Pero en mal hora he faltadoá
mi
costumhre de callar, porque la ingratano
quiere queindisoluble coyunda...margarita.
¿Cómo
ha deser, hijomió
! Usted procure consolarse... Esosson golpes de fortuna...Y
7 en resumen,¿qué hede hacer yo...
¡Haber
callado!i). Alvaro.
Yo
espero queusted disculpemi
osadía, cuandosepa...margarita. (¡Fastidio!...)
d. alvauo. Desde la
cumbre
deuna
cuesta hastaun
barranco profundo cayó de brucesmi
primo el conde...margarita. (¡
Qué
escucho!)¡Válgame
santaGertrudis lamagna! Y
¿murió?i). Alvaro. ¡Murió!
Carta del 15 de octubre
me
da la triste noticia.margarita.
No me
parece tan lúgubre;pues si ha
muerto
sin dejarun
hijoque le sepulte,
según creo, usted lehereda,
n. Alvaro. Es verdad.
margarita.
¡Qué
usted disfrutemuchos
añosel condado!d. Alvaro. Mientras Paulale rehuse
25
MARGARITA
D. ALVARO.
MARGARITA
D. ALVARO.
MARGARITA,
D. ALVARO.
MARGARITA.
D. ALVARO.
MARGARITA,
D.ALVARO.
MARGARITA.
D. ALVARO.
¿paraqué lequiero?
Paula tiene ideas ¡tancomunes!
Tal vezse habráenamorado,
aunque
ellano lo descubre, de algún quídam.¿Es
posible?Sí; de cualquierPedro
Nuñcz
óJuan
Fernandez.No
sé, pero demis ojoshuye...¡Sidigo....
(No
vendrá malun
conde, áfalta deun
duque.) Leestá á usted bien empleadoel desaireque ahora sufre.
Debe ustedponer su
amor,
ylo harácuando
consulte con la razón, en quien tenga pensamientosmas
ilustres.Señora...
Usted quedará...
no
es posible quelo dude,mas
esplendorá ese título quesu antecesor inútil, porquedicen...Respetemos,
al difunto,y Dios le juzgue.
No
digo precisamente queusted su boda efectúe conuna
princesa.Hay damas
queaunque tanalto no suben son dignas...Sí;por ejemplo, Paulita.
(¡Este
hombre
esun
yunque!) Perosi ella...Yo
la adoro, aunquemi
muerte apresure...*Y
26
TOMAS.
D. ALVARO.
MARGARITA.
D. ALVARO.
MARGARITA.
D. ALVARO.
MARGARITA.
n. ALVARO.
TOA1ÁS.
D. ALVARO.
ESCENA
XI.MARGARITA. DON XLVARO. TOMAS.
Señor, esta esquela...
(Tomándola.)
Dame.
(Leyendo el sobre.)
¡Cielos! ¿Tengo alguna
nube
en los ojos? Esta letra esdemi
primo.¿El que pudre?
(Abriendola esquela.) Veamos... ¡Esta essu firma!
Vea
usted la fecha...(Leyendo.)
«Hoy
lunes 3 de noviembre...» ¡Ah!¡No
hamusrlo!
¡Está en Madrid! (Lee
para
sí.)¿Sí?
(Ya
estuve en peligro de estrellarme...Recoja velasel buque.)
¿Quiéntrajo estaesquela?
Un mozo
dela posada de Antuncz.¡Pues! no
hay
duda.—
«Así que deje bajo llave los baúles,iréá abrazarte.»
(A
Tomás.) Está bien.ESCENA
XII.D. ALVARO. MARGARITA.
D. ALVARO.
MARGARITA
D. ALVARO.
Aquí
leespero; nocruce porotrascalles...Yo
siento, •don
Álvai-o,quese frustre tan lisonjera esperanza...Lo
quequiere Dios secumple.No
hay miedo que yome
arroje enun
pozo óme
estrangule poreso. A.mi
amigoel de Ecija27
^-EL CONDE.
< D. ALVARO.
•CONDE.
JS,
TOMAS.Í^CONDE.
le diriau
un
embuste, ó Dios...{Dentro.)
¿Dónde
está niiprimo?
¡Él es!
{Dentro.)Deja quele estruje entre misbrazos...
{A
lapuerta.) El conde...{Entrando.)
No
es menester queme
anuncies.ESCENA
XIII.MARGARITA. D. ALVARO. EL CONDE.
CONDE.
MARGARITA, CONDE.
MARGARITA.
CONDE.
D.ALVARO.
CONDE.
D. ALVARO.
CONDE.
MARGARITA
CONDE.¡Oh
primo!En
vanoi~eprimo...{A
Margarita saludándola.)¿Eseste
mi primo?
El es...
¿Don
Alvaro Poncc?...Pues.
¡Oh
primo, abraza á tu primo!{Le abraza.)
Primo
y señor,mucho
gozo tengo enverá usted...¡Qué diablo!
¡Señor!...Deja esevocablo.
—
¿Sabesque eresguapo
mozo?
¿Qué
importa que á Yucatán dejarassiendomuy
niño?Si los ojos no,el cariño te conoce, ¡voto á san!
Nuestrasalmas tienen eco aunque condistinto sol tú vegetaste español y yocrecí yucateco.
Sí;
mi
afectocorrespondeal de usted...
Nada
deusted.(¡Cuanamable!... Biense vé que hanacidopai-aconde.)
¿Tú
ámí
de usted?¡Qué
despego!Conde
soy,mas primo
soy.2S
Llamémonos
desde hoy tú portú y Alvaro y Diego.d. Alvaro. Sea así, pues... tú lo quieres.
conde. ¡Bravo!
—
¿Es estaseñoritatu patrona?
D. ALVARO. Sí.
conde. Bendita
entre todas lasmugeres.
margarita. Señor, usted
me
abochorna...conde. Juro a Dios que no hay doncella tan primorosa y tanbella desde Madrid A Liorna;
y si hubiera algún blasfemo que lo negase...
margarita.
Yo
estimo...o. Alvaro. {Apartecon Margarita.)
¡Qué
estravagante esmi
primo!margarita.
No
tal. Gracioso en estremo.conde.
¿Qué
decías?margarita. (¡Cuál
me
clava losojos!)D. alvaro.
Que me
enageuo de placeral vertebueno
cuando muertote lloraba.conde.
¿Muerto? ¿Luego
ya tuviste noticia del vuelco atroz...¿Luego
ha corrido la voz...Sí; pensé morir, ¡ay triste!
Quebrado
eleje del coche y desbocadas las muías, nuestras voces eran nulas...¡Nos despeñamos! ¡Que noche!
Tendido en aquel desierto sin exhalar
un
suspirome
verian...No me
admiro dequeme
diesen por muerto;mas
después de largo ratome
recobro, gimo, brego y medioarrastrando llego hastaun
cortijo inmediato.Bajo su techopajizo aquella pobre familia
2V
me
daun
albergue,me
auxilia...¡Dios pagueel bien que
me
hizo!Seis diasduró la cura
no
mas, yaun
echopor larpo, quesoy conde, ysinembargo
tengo buena encarnadura.Ello... confesares justo
,
que
aun
se resiente estebrazo,..mas
sifuegrande elporrazo fuemucho mayor
el susto.Quiso Dios por su bondad libertarme de aquel potro, peroel cocheroy el otro
¡estánen laeternidad!
—
En
fin, otro cocheajusto sin reparar enel porte,y héteme, oh primo, en la corte contento, sano yrobusto.
n. Alvaro.
Yo
te doymi
parabién.conde. Mil gracias. (Otrate queda.)
¡Pobre don Claudio Cepeda!
Dios le dé sugloria, amén.
margaiuta.
Yo
tambiénme
congratulo...conde. Gracias.
¡Oh
quéojos! ¡Qué brio!margarita.
No
se ria usted...conde.
No
rio.margarita.
No me
adule usted...conde.
No
adulo.—
Ahora
bien,primo
del alma;yo
me
hallo enestemomento
sinteneralojamiento,
¡y
me
estoy conesta calma!Tiene el maldito
mesón
donde he venidoá parar honores de muladar;y
un hombre
de distinción...margarita. (¡Oh, sise quedase aquí!) conde.
Yo
necesitoun
palacio.margarita. Esoes para
mas
despacio...conde.
¿No
habráquienme
alquile...D. ALVARO. Sí.
conde. Al precio
no
pongotasa.30
d. Alvaro.
Ya
ves; yosoy mililar./*Si no...
margarita. Si quisiera honrar
el señor conde estacasa...
conde.
No
digo aquí;al aire libre durmiera yo sobreun
césped porqueme
llamarahuéspeddama
de tanto calibre;y porser este el hogar de
mi
primo, aceptaría...;perogracias, alma mia, gracias.
No
quieroabusar...margarita.
¿Me
hace ustedese desaire porqueno
es dignami
choza de hospedar...conde. Sí tal. (¡Qué moz;¿!)
Ríasno debo... (¡Quédonaire!) margarita.
Ruego
á usted...conde.
¿Rogar?
Preceptoes, señora, para
mí
la... Basta:
me
quedoaquí.margarita. Sentiría...
conde. ¡Nada! Acepto.
Mas
ya llegarámi
turno, y espero...margarita.
(Llamando:
pocodespuéslleganlos criados, leshabla aparte Margarita,y
entran enla habitación de la derecha.)
¡Juana,
Tomás,
Gil!
conde.
¿Qué
tienes tú, queestás cabizbajo y taciturno?n. ArvARO. Nada.
conde. Vaya,
aunque
teahorre»dedecirlo... estoyal cabo...
d. aivaro.
¿Cómo?
conde.
No
esmoco
de pavoel condadode Alba-torres.
D. Alvaro. ¡Diego!
conde. Espetardo y noflojo, ydesengaño
muy
tristeverme aquí cuando creiste
3t
D. ALVARO.
CONDE.
D. ALVARO.
CONDE.
D. ALVARO.
CONDE.
D. ALVARO.
CONDE.
D. ALVARO.
CONDE.
D. ALVARO.
CONDE.
MARGARITA.
D. ALVARO.
CONDE.
D. ALVARO.
que habia cerrado el ojo.
¡Don
Diego!...Y
acá inlerno?,yo noestraiio... Antes
me
aílijo...¡Señor
don
Diego!Pero, hijo...
Vamos;
¡no estaba de Dios!Seilorconde yucateco, aunquecallo y
me
fastidiosepa usted queno le envidio sucondadoó su embeleco.
¿Te
enfadas? ¡Noseas niño!Una
chanza...A mí me
sobra para vivir sin zozobia con esta espadaque ciño.No
es hijode la codicia elpesar queme
atormenta, ni tengo quedartecuenta...Perdona: he dado
una
picia.¡Oh!...
Me
voy...No
te escabullas.Por
no...¡Sidigo queesbroma!
{Aparteal conde.)
¡Eh! consupan se lo
coma
si sepica...
¿
A mí
con pullas?¡Bien,
hombre! Ya
lassuprimo.Tu primo
el conde responde.¡Eh, ¿qué
primo
niquéconde!...Desprecio al conde y al primo.
ESCENA
XIV.MARGARITA. EL CONDE.
margarita. ¡Quéinsulto y qué sinrazón!
conde. ¿Hase vistoparlachin?...
¡Eh! le perdono, queal fin es hijode
un
segundón,
y para
un
condepresunto32
hasido fatal hallazgo que en lugar del
mayorazgo
se le aparezcael difunto.
(Vuelven
á
salir loscriados,y
seretiranporelforo.)margarita. Puede usted ya entrar...
conde.
¿Adonde?
margarita.
A
su aposento. Aquel es.conde.
¡Que me
place! Hastadespués.margarita. Besoá usted la
mano,
conde.conde.
Yo
la de usted;mas mi norma
es, señora, diferente,
que usted lohace verbalmente,
y
y°-
MARGARITA. ¿CórflO?
conde. (Besandola
mano d
Margarita.)En
esta forma.margarita. ¡Eh!
¡Qué
audacia!...conde.
¡Oh! Yo
no peco.Vengo
de climaslejanos...Así sebesan las
manos
en estilo yucateco.(Entra en lahabitación de la derecha.)
ESCENA XV.
MARGARITA.
Si fuera
un
hidalgoa secas...Pero
un
conde, ytan selecto...¡Galantes son,en efecto, lascostumbres yucatecas!
—
A
sermi
buésped seallana y,óme
engañael corazón, ó él cumple la predicción dela donosa gitana, y aunque el tutorimportuno
conmi
altivezno
transije, bien dije yo cuando dije:deconde abajo... ¡ninguno!
(Fase por lapuertade laizquierda.)
FIN DEL ACTO PRIMERO.
¿J^CÍO S^ttttbo*
ESCENA PRIMERA.
PAULA. JACINTA.
PAULA.
(Acabando
de leeruna
carta.)¡Ay
dolor! ¡Ay desvcnlura!...JACINTA.
¿Qué
tiene usted, señorita?Esacaria...
PAULA. ¡Es
mi
sentenciade muerte;es la despedida de
Don
Alvaro!JACINTA.
PAULA.
¿Es posible!*.
«
Seha figuradoquees víclima de
mi
desden y se aleja desesperado.¡Ah
Jacinta!yosoy la funesta causa de supena y dela mia; yo cuyo injustorigor su corazón martiriza;
yo á quien acusa de ingrata...
¡y diera porél
mi
vida!JACINTA.
Amor
y rigor; cruel y apasionada...¿Qué enigma
es este?
Yo
que noentiendo tandiscreta algarabía, juraríaquela causa de su fugaesmuy
distinta.PAULA. ¿Cuál?
JACINTA.
Que
le hace mal estómago 334
TkVlfi.
JACtSTA.
PAULA.
Ja llegadaintempestiva de suprimo, puespor ella,
cuando
ya se relamia con el títulodeConde,
sequedael pobre ¡per islam!
No.
Su
noblecorazón no se abre á la baja envidia ni al vil interés. Acaso su delicadezamisma
le inspira resolución tan amarga... ¡Olí!todavía será tiempo.
Aun
estará en su cuarto... Corre,amiga;dilequedeseoverle, Labiaríe...
Pero...
Anda
aprisa.ESCENA
II.PAULA.
(Leyendo.
)
»Adiós, ingrata señora.
Dicboso yo si
me
librauna
bala demi
triste existencia, puesla mira
con tal desprecio la bermosa
& cuyospies la rendia.»
—
¡Yo
despreciarle, Dios mió!¡Qué
ceguedad!¡Qué
injusticia!¿Pero es
mucho
quelocreasi ayerhuí de suvista...
Mas
¿porqué no recordar que antescon grata sonrisa leescuché cuandoconceptos amorososme
decia?¿Por
qué olvida quemi
llanto corriendo porlas mejillas mostraba cuan doloroso sacrificiome
exigiaelpundonor!... ¡Ah! ya viene
35
PAULA.
D. ALVARO.
PAULA.
D. ALVARO.
D.ALVARO.
PAULA.
I). ALVARO.
PAULA.
D. ALVARO.
PAULA.
D. ALVARO.
PAULA.
D. ALVARO.
PAULA.
D. ALVARO.
PAULA.
D. ALVARO.
PAULA.
jAlbricias,amor,albricias!
ESCENA
III.PAULA. DON ALVARO.
Venga
usted, santo varón.¡Paula...
¿Manda
elrey de España quesalga usteda campaña, óque estéde guarnición?Yo
he solicitado,á ley debuen
soldado, ellugarmas
digno...Usted debeestar donde se lo
manda
el rey.También
espuesto dehonor
guardar ásu magestad.Sí señora, esoes verdad,
mas
yome
hallaré mejor...¿Y
suhospedage abandonaun
noble deesamanera..,¡Paula!...
¿Sin decirsiquiera:
quedeusted con Dios,patrona?
Ya
la escribí...¡Singular despedida!
Yo...
Mi
objeto...¿Y
á quéescribir al sugeto con quienpodemos
hablar?¿Y me
lopregunta ¡ay Dios!la
misma muger
que impíame
dijo ayerque se abriaun
abismoentre los dos!Amor
á vecesse esconde bajo el velodel desden.¡Oh! Aquel jamás...
¿Peroquién
le
mandaba
á ustedserconde?¿Cómo
!
Esoera ya capítulo de otra cosa.