Filosofía de la ciencia
Enrique Gandia Corral
Filosofía de la ciencia
por Enrique Gandia Corral
Tabla de contenidos
Prefacio ...i
1. Genealogía de la Ciencia ...1
1.1. Poder en Foucault...1
1.1.1. Postulado de la propiedad...3
1.1.2. Postulado de la localización ...3
1.1.3. Postulado de la subordinación ...3
1.1.4. Postulado de la esencia ...4
1.1.5. Postulado de la modalidad...4
1.1.6. Postulado de la legalidad ...4
1.2. Genealogía de la Moral ...4
2. Arqueología de la ciencia ...7
2.1. Arqueología del saber ...7
2.2. Nietzsche, la Genealogía y la Historia ...8
3. Cartografía (I). La Concepción Heredada y el Positivismo Lógico...10
3.1. Preámbulo - Consideraciones lógicas ...10
3.2. Concepción Heredada ...12
3.2.1. El problema de la demarcación ...14
3.2.2. Escepticismo...14
3.2.3. Demarcacionismo ...15
4. Cartografía (II). Falsacionismo ingenuo y sofisticado...18
4.1. Principios falsacionistas ...18
4.2. Relaciones entre el falsacionismo y la Concepción Heredada...19
4.2.1. Similitudes con la Concepción Heredada...19
4.2.2. Diferencias con la Concepción Heredada...19
4.3. Lakatos y el falsacionismo sofisticado...20
4.3.1. Teorema de Gödel...21
Bibliografía...22
4.4. Críticas al falsacionismo ...23
5. Cartografía (III). Los análisis de la Weltanschauung, Kuhn y Feyerabend ...25
5.1. Weltanschauung ...25
5.1.1. Escher ...25
5.2. Paradoja de Newcomb...29
5.2.1. Reichenbach ...30
5.3. Kuhn ...31
5.4. Feyerabend ...35
6. Se cierra el círculo ...38
6.1. La Ciencia en tus manos ...38
6.2. E. E. Willson - Concilliance...38
A. La teoría de la relatividad ...40
A.1. El tren de Einstein ...40
A.2. Viaje espacial...40
A.3. Equivalencia masa-energía ...41
B. Hiperespacio ...42
B.1. Im-perfepción ...43
Bibliografía ...44
Lista de tablas
3-1. Lógica formal (material) ...10
4-1. Confirmación del consecuente...18
4-2. Modus Ponens ...18
Lista de figuras
5-1. Manos dibujándose...265-2. Otro Mundo ...27
5-3. Moebius ...27
Prefacio
Si hubiera una sola verdad, no se podrían hacer cien lienzos sobre el mismo tema
— Pablo Ruíz Picasso
Memoria del curso 2003/04 correspondiente a la asignatura de Filosofía de la Ciencia impartida por el profesor Francisco Campos Roselló.
El presente documento es una memoria de dicho curso, como recuerdo vivo y personal de las impresiones producidas durante las sesiones y las lecturas recomendadas. Por ello, además de una compilación de los contenidos propios de la materia, existen reflexiones y anotaciones personales que van más allá de estos contenidos. Estas críticas y reflexiones son como una digestión meditada de los puntos por los que discurre el programa (en ocasiones ciertas ideas han sido especialmente indigestas y no se ha logrado la claridad que se deseaba), por ello todos los desvaríos e irreflexiones que se
encuentren son atribuibles por completo al autor que les dirige estas palabras.
Tradicionalmente la filosofía de la ciencia se adscribe en la corriente de la filosofía analítica, con lo que estaba centrada principalmente en un análisis de los lenguajes utilizados en las prácticas científicas. La filosofía de la ciencia se hallaba alineada, pues, dentro de la hegemónica corriente del positivismo científico, liderado intelectualmente en aquellos años por el Círculo de Viena.
Posteriormente llegarían las críticas a esta concepción con los trabajos de gente ajena a la misma filosofía, Kuhn y Feyerabend. Estos trabajos abren una reflexión sobre los componentes sociales que intervienen en los discursos científicos. La ciencia se revela como un fenómeno histórico, social y cultural, y es empleado como instrumento de dominio y poder. Estas críticas suponen un cambio del paradigma lingüístico al paradigma social.
Rechazo de la idea de la ciencia como la nueva Verdad, el nuevo Dios. Cuestionamiento de las idílicas pretensiones de neutralidad, objetividad, . . .
Huida del procedimiento de la filosofía analítica, del positivismo lógico, de verter enunciados. Durante el año conoceremos las herramientas y los acontecimientos principales de la tragedia para realizar nuestro propio ejercicio reflexivo, una Ontología del Presente para decirlo en términos foucaultianos. Por esta razón comenzaremos el curso por el último tema, para familiarizarnos con el instrumental reflexivo y crítico foucaultiano con el que nos enfrentaremos al contenido del programa, a la evolución y desarrollo de la filosofía de la ciencia en nuestra sociedad. Este peculiar itinerario describirá un círculo, donde comienzo y final coinciden, circunscribiendo siempre el problema crucial de la ciencia, el problema de la
Verdad.
Prefacio
Es necesaria una advertencia previa. No se trata de un programa al uso, en el sentido de que fija y delimita un orden y unos contenidos concretos. A lo largo del curso iremos fluctuando, cuando no derivando, entre diversos temas, sin comprometernos con secuencia alguna ni con divisiones estancas de las materias. De hecho esta es una consecuencia perseguida, ya que lo que se busca es que las áreas temáticas se solapen, se entrecrucen, se consigan múltiples perspectivas que amplíen la panorámica y superen la miopía de la posición única y privilegiada.
• Cartografía (I): El positivismo lógico y la Concepción Heredada. Antecedentes y repercusiones. • Cartografía (II): Falsacionismo ingenuo y sofisticado.
• Cartografía (III): Los análisis de la Weltanschauung, Kuhn y Feyerabend. • Arqueología de la Ciencia: Ciencia y Poder.
Capítulo 1. Genealogía de la Ciencia
1.1. Poder en Foucault
La genealogía de Foucault está centrada en la investigación acerca del poder. El poder tiene una influencia decisiva en la maduración veridictiva de la ciencia. El poder atraviesa todo el cuerpo social. Así como las ciencias y sus tecnologías concomitantes han evolucionado hacia nuevos estados, en el complejo social también han ayudado a incubar nuevas criaturas de las tecnologías del control y la disciplina social. Son los conocidos como dispositivos de poder, mecanismos ideológicos, institucionales, científicos o de otro orden, que el poder emplea para mantener la situación de subyugación. El poder utiliza las influencias de los las ciencias, que el mismo ha apoyado en su promoción a la verdad, para sus aspiraciones de dominio. El poder conoce la ciencia, se ensambla con ella para reforzar su posición de privilegio, ambos se legitiman y apoyan mutuamente. No se confunden totalmente en una supraentidad, una cosa es el poder y otra el saber, pero su integración e interacción es muy estrecha. Toda cuerpo de poder nidifica sobre una base ideológica más o menos desarrollada, así como elabora todo un equipo de técnicas racionales de dominación. Lo que hay que determinar es que tipo de racionalidad se está utilizando y los objetivos últimos de esa dominación.
Me parece que por poder hay que comprender, primero, la multiplicidad de las relaciones de fuerza inmanentes y propias del dominio en que se ejercen, y que son constitutivas de su organización; el juego que por medio de luchas y enfrentamientos incesantes las trasforma, las refuerza, las invierte; los apoyos que dichas relaciones de fuerza encuentran las unas en las otras, de modo que formen cadena o sistema, o, la contrario, los corrimientos, las contradicciones que aislan a unas de otras; las estrategias, por último, que las forman efectivas, y cuyo dibujo general o cristalización institucional toma forma en los aparatos estatales, en la formulación de la ley, en las hegemonías sociales.
— Michel Foucault La voluntad de saber (1978)
En contra de la opinión generalizada Foucault no considera como característica fundamental del poder su faceta como un elemento represor y coaccionador. El poder más que prohibir produce. El poder se ejerce sobre ’el otro’ para inducir el él un determinado comportamiento acorde con la dirección y objetivos del que lo ejerce. Este control tendencioso en las acciones de los demás no tiene el porque adoptar una actitud represora sino que puede presentarse como una orientación hacia direcciones de acción
presentadas de forma más sugestiva, racional o pertinente a una situación dada. De hecho es mucho más eficiente la aplicación de esta segunda manera ya que el que padece el poder no lo percibe con tanta claridad y por lo tanto es mucho más difícil que se rebele ante él. El poder dominación, la imposición, es una perturbación del poder y se identifica por el hecho de que hay una parte a la cual no le está permitido cambiar las reglas. Las discusiones, el juego de poder, no es malo en sí mismo (es más, lo cierto es que es algo inevitable). Es normal y tolerable mientras no se produzcan imposiciones. La sociedad es una multirelación de poderes. Omnipresencia del poder: el poder está en todas partes.
Capítulo 1. Genealogía de la Ciencia
de la voluntad libre del individuo. Foucault resalta que no toda manifestación de poder es dominación. El poder se encuentra diseminado por toda la sociedad, es un componente de todas las relaciones sociales, no es bueno o malo en sí mismo sino una característica más entre otras de toda actividad del hombre en la sociedad. Una sociedad sin relaciones de poder no puede ser más que una abstracción. Sólo cuando el poder se pervierte y torna una relación en explotación y dominación, cuando deja de ser tolerable, es cuando hay que rebelarse para conseguir retornar a una situación de igualdad.
Un dispositivo, concepto clave en Foucault, es un instrumento compuesto de diversas piezas que sirve a un fin determinado. Las estrategias son una idea global de actuación, mientras que las tácticas son movimientos concretos y puntuales.
El marxismo clásico no entiende al individuo. No es posible la psicología marxista. Foucault quiere introducirle el yo, el individuo. Él mismo, como homosexual, tendrá mucho interés en entender al individuo.
Toda esta metodología foucaultiana nos servirá para un análisis posterior de la ciencia. La ciencia puede llegar a ser, de hecho lo es, un poderoso aparato de control y dominación. El saber es productor, y muy especialmente en el caso de la ciencia que es un refinado instrumental productor de Saber-Verdad.
Porque, ¿alguna vez nos hemos parado a pensar lo cienticificada que está la realidad donde
vivimos?. Todo lo que forma parte de nuestra vida está impregnado de ciencia y tecnología. La realidad
actual es una realidad eminentemente tecnológica. Cualquier aspecto de nuestra vida, de nuestras relaciones, de nuestras actividades, está cienticificado. Los lugares donde vivimos casi la totalidad de los seres humanos, la ciudad, es un paisaje enteramente transformado por la ciencia. Nuestras viviendas, nuestros vestidos, las calles, los aparatos de locomoción, gran parte de los alimentos, incluso el agua es depurada previamente para hacerla apta al consumo humano. Y no sólo en lo material, también en el resto de órdenes de la existencia. El trabajo, por ejemplo. La mayor parte de los trabajos aparecen como servicios de corte tecnológico (el espectro puede ir desde un obrero de la construcción, a un operario de una línea de producción, un mecánico o un informático). Los medios de comunicación de masas son hijos de la tecnología. Sus estrategias de moldeamiento de voluntades también. De alguna manera también se puede entender la evolución de los estados en aparatos burocráticos como una introducción de la ciencia en la política. La energía, el armamento, la medicina, . . . , ¿qué queda de real en la
realidad?. La ciencia y la tecnología la han transformado por completo. De ahí la trascendencia que tiene la crítica a la ciencia, ya que nos ayudará a entender el mundo que hemos construido. Comprendiendo los olvidados comienzos podremos reconstruir aquellas zonas que sostenían prácticas y posiciones de dominación de unos hombres sobre otros.
Foucault defiende una revolución constante, un dinamismo sin descanso. Las relaciones de poder están en continuo movimiento, inversión, alteración, interacción. Todos somos piezas del sistema.
Hay que complejizar, abrir la mente a la diversidad del mundo. Reducir la realidad, como nos obligan las autoridades culturales y políticas, a un pensamiento único, es amputar y empobrecer el pensamiento.
Capítulo 1. Genealogía de la Ciencia
historia. En la actualidad, con el hiperdesarrollo del conocimiento científico, la vieja aspiración del poder de controlar totalmente la sociedad puede dejar de ser una utopía. Las sociedades modernas han
panoptizado sus estructuras. Cada vez en mayor grado se están implantando nuevos modos de vigilancia de la población. Revisiones administrativas periódicas, números identificativos, fichas en multitud de registros e instituciones, historiales médicos, expedientes, cámaras de vídeo, listas, inspecciones, movimientos bancarios, comunicaciones electrónicas, desplazamientos, compras, la amenaza de la manipulación genética (con imprevisibles y escalofriantes aplicaciones), . . . . Hemos entrado en la nueva era de la información. El vertiginoso desarrollo de la informática y las telecomunicaciones han
convertido el mundo en un inmenso archivo donde quedan registrados todos nuestros pasos, nuestras costumbres, nuestro pensamiento, nuestra intimidad. El sueño panóptico está cerca de ser hecho realidad. Todo el ser del individuo queda registrado, hasta sus más íntimas pasiones, sus esperanzas, sus angustias. La información es transformada mediante potentes herramientas de cálculo y estadística lo que hace fácilmente detectables aquellas disidencias que es necesario corregir. Cada vez es más difícil quedar fuera de la visión del gran ojo.
Recorreremos esta revolucionaria concepción del poder en Foucault de la mano de Deleuze, un recorrido que nos propone en su obra Foucault (Paidós, 1987) y que transitará por una serie de postulados en los que Foucault modula la idea de poder.
1.1.1. Postulado de la propiedad
El poder no es algo material que se utiliza. No es tampoco no un trono que configura una posición de predominancia. El poder se ejerce más que se posee.
1.1.2. Postulado de la localización
El poder es un compuesto de múltiples tendencias, convergencias, entrecruzamientos. Puede parecer que estamos en el tiempo de la sociedad libre, pero eso es sólo un adormecimiento incitado por el mismo poder que nos sujeta más firmemente que nunca en sus adornadas y cómodas cárceles y disciplinas. La
microfísica del poder. No es suficiente la explicación sustentada en las grandes causas económicas y la
Capítulo 1. Genealogía de la Ciencia
1.1.3. Postulado de la subordinación
Foucault muestra las carencias de una teoría puramente marxista del poder. El poder no puede ser entendido meramente con parámetros de producción clásica, como una evolución material de las infraestructuras y de las relaciones y medios de producción.
1.1.4. Postulado de la esencia
El poder carece de esencia, es pura relación de fuerzas. Es la resultante de la múltiple interacción de fuerzas de todos los agentes, en la que todos, dominadores y dominados, amos y siervos, están atravesados por este juego del poder.
1.1.5. Postulado de la modalidad
El poder más que prohibir, produce. El poder produce Verdad. Nos impone de manera casi subconsciente verdades y actitudes que nos regulan hacia un determinado modo de actuar. No es necesaria la violencia física y la represión, el poder obliga libremente. De ahí su peligro y su iniquidad.
La verdad está producida por la omnipotente ciencia. La realidad ya no es donde nosotros vivimos, la realidad será aquello homologado por la ciencia. El poder-verdad de la ciencia constreñirá a la auténtica realidad. Lo que es verdad y lo que no es verdad lo determinan las ciencias, los expertos en cada área. Porque el especialista sólo lo es de su especialidad, es un lego en otras disciplinas al igual que el resto de mortales. Sólo lo que determinen los expertos de un área específica es la verdad en esa materia. El resto de mortales no iniciados no tienen la competencia para discutir esos asuntos.
1.1.6. Postulado de la legalidad
Como decía Nietzsche que la ley es la mentira institucionalizada.
1.2. Genealogía de la Moral
Capítulo 1. Genealogía de la Ciencia
oculto a todas las miradas, escondido tras buenas intenciones, un aparato de dominación, un implacable instrumento de poder. Lo que será conocido como el poder monstruoso del ideal. Quien, qué y por qué se oculta el poder. ¿De dónde surge esa profunda fuerza del ideal ascético que impulsa a una radial renuncia a la propia vida?.
El otro ideal que se enfrenta al imperio del ascetismo es la ciencia moderna. La ciencia es otro ideal posible que tiene la virtud de creer en sí misma, no necesita de más fundamento externo. Pero Nietzsche desvela que la ciencia no es más que otra manera de aparecer del ideal ascético (El aturdimiento de la
ciencia, El ser que huye de sí mismo). La nueva fe científica es la fe en la Verdad, en alcanzar el en sí del
mundo. Una verdad elevada en el cielo metafísico, con lo que no viene más que a ser la forma moderna del antiguo ideal ascético por su desprecio a la propia existencia y al mundo entregándose al culto de la trascendentalidad. La verdad trascendental de la ciencia es equivalente a la idea de dios de las religiones. Parece que la ciencia nos ha despertado del sueño religioso, ha roto con la idea de Dios, pero no ha hecho otra cosa que sustituirlo en los altares por la verdad absoluta de la Razón, inaugura una nueva teología, la teología de la ciencia en la que el dios es la Razón. En la divinización de la Razón los nuevos caballeros de la justicia son los científicos, los expertos, los nuevos iniciados en los misteriosos esoterismos del joven Dios. La fe en la ciencia, al igual que la fe en Dios, es la creencia en que nos liberará de la angustia vital del ser humano.
A mi en principio el señor Nietzsche y su embelesadora prosa deberán convencerme de esa supuesta acusación ascética a una actividad de reputación intachable como la científica. Estoy de acuerdo en admitir que la ciencia no es tan neutral, objetiva, universal y necesaria como pretende aparentar. La ciencia está profundamente implicada en escándalos culturales y sociales, su posición es debida a influencias de poder a las que debe responder con favores que permitan a esas facciones de poder que le han ayudado a mantener sus privilegiadas posiciones. Pero asumiendo esas corruptelas lo que no acabo de vislumbrar es donde encontrar esa renuncia del mundo que Nietzsche pretende hallar en la ciencia. Si precisamente el método científico es estrictamente material y empírico, su estructura vital se apoya en la verificación en la experiencia de las tesis sostenidas y en su eficacia en la predicción y dominación de los fenómenos naturales. Incluso esos escándalos sociales y culturales que contradicen su supuesta
neutralidad y objetivas no hacen más que resaltar el espíritu profundamente humano que subyace en la actividad científica. No encuentro renuncia de sí y del mundo por ninguna parte, más al contrario, es una manifestación ejemplificadora de su arraigo en el mundo. A no ser que Nietzsche se refiera con esta
renuncia de si a que el hombre vuelve a buscar otro dogma externo a él ahora que la religión ha quedado
desautorizada. En vez de recogerse sobre sí mismo y afrontar sus propias leyes, vuelve a someterse a una autoridad. El hombre siempre busca el calor del rebaño, la seguridad de lo aceptado. A pesar de todo, la ciencia nace en la racionalidad humana , quizás se pueda argumentar que la religión también, y es construida por los hombres de manera racional. Es por esto por lo que no la acabo de ver exactamente como una absoluta renuncia tal y como propone Nietzsche.
Capítulo 1. Genealogía de la Ciencia
total del poder, una sublimación del anterior dominio del saber ascético.
¿Qué es entonces la verdad? Una hueste en movimiento de metáforas, metonimias, antropomorfismos, en resumidas cuentas, una suma de relaciones humanas que han sido realzadas, extrapoladas y adornadas poética y retóricamente y que, después de un prolongado uso, un pueblo considera firmes, canónicas y vinculantes; las verdades son ilusiones de las que se han olvidado que lo son; metáforas que se han vuelto gastadas y sin fuerza sensible, monedas que han perdido su troquelado y no son ahora ya consideradas como monedas, sino como metal.
Capítulo 2. Arqueología de la ciencia
2.1. Arqueología del saber
Foucault no estaba pensando en la filosofía de la ciencia cuando compuso esta obra. Pero nosotros si que podemos aprovechar su material para el análisis de las prácticas científicas, sus procedimientos de homologación, su validación de discursos, sus contenidos bendecidos, en definitiva, para interrogar a la ciencia desde un punto de vista de la filosofía crítica. En este libro Foucault utiliza el ejemplo de la psicopatología, pero nosotros lo vamos a extender al análisis de la formación de los objetos y discursos científicos, aquellos concebidos de acuerdo con un reconocido proceso metodológico científico. Un ejemplo meridiano es la sutil diferencia entre astronomía y astrología. En un caso la luna es objeto científico y en el otro no, tratándose de la misma cosa en ambos.
Los discursos científicos (y también en el resto de ámbitos) y sus objetos, cambian con las sociedades, la cultura y la historia. Convienen recordar en este punto que Foucault es profesor de la asignatura de
Historia de las ideas, lo que refleja su afiliación, quizás sea un término demasiado absoluto para aplicarlo
a Foucault, a un sentido histórico y cultural a todo conocimiento. Tanto Nietzsche como Foucault distinguen claramente entre documento y monumento. Un documento es un escrito, en cualquier material, donde hay inscritos unos signos en un alfabeto. El documento es la piedra fundamental de la historia. La historia comienza con los documentos escritos. Pero la concepción histórica, fundada en la interpretación contemporánea de los documentos, es la de una historia lineal, progresiva, uniforme. Nada parecido a la visión del eterno retorno. Por eso introducen el paradigma del monumento, un objeto tridimensional que se contextualiza en su propia época. El documento se ha transformado en monumento.
La ciencia piensa que cuenta con una penetración privilegiada en los misterios de la realidad y que sus teorías son universales, neutrales y absolutas. Para Foucault, por el contrario, todo se encuentra imbricado en una compleja red, un inmenso y complejo tejido en el que todo está relacionado. Nuestras verdades son simbólicas, son creaciones, convencionalismos, signos, que la sociedad confecciona y asigna a un determinado objeto. Y esas creaciones tienen unos condicionantes, unas causas, una intencionalidad y, sobre todo, un origen. Un saber determinado se gesta en un determinado momento histórico para responder a unas necesidades específicas. Su verdad viene consagrada por unas
Capítulo 2. Arqueología de la ciencia
replantear, hasta lo más trivial, lo más aceptado, lo más incuestionable e indiscutible. Hasta la sagrada ciencia, madre de nuestro tecnológico mundo y nuestra civilización, puede escapar a la mirada crítica, nada debe quedar fuera del alcance del bisturí con el que diseccionar la realidad para descubrir tras una ligera capa de universalidad oficial las casualidades, los convencionalismos, las relaciones culturales, las contradicciones ignoradas, los intereses encubiertos, las mentiras colectivas, y toda una serie de parásitos que viven en las entrañas de las verdades científicas. Las evidencias son ilusiones, nada es
incuestionable, hay que curiosear en lo habitual, debemos enfrentarnos a la imposición de las verdades oficiales, combatirlas desde la crítica y la razón, despertar del encantamiento de lo aceptado
unánimemente, vivir nuestra propia racionalidad.
La voluntad de verdad es una prodigiosa maquinaria destinada a excluir.
— Michael Foucault Todavía no lo se (1881)
2.2. Nietzsche, la Genealogía y la Historia
Antes de comenzar su lectura conviene aclarar ciertos términos del alemán todos ellos referidos a origen, pero cada uno con una matización muy sutil, que si no son convenientemente definidos pueden
desembocar en una interpretación confusa del texto.
Aclaraciones:
ursprung
Origen, fundamento originario.
entstehung
Proceso, generación, emergencia. En este sentido, entstehung der welt sería la formación del planeta.
abkunft
Origen, en el sentido de linaje.
herkunft
Origen, en el sentido geográfico, de ciudad.
geburt
Nacimiento.
La genealogía descubre que no hay una esencia última, no hay una idea pura, sino que hay una
Capítulo 2. Arqueología de la ciencia
La historia está fraccionada, rota, quebrada. La realidad es discontinua.Al igual que la arqueología como ciencia es un estudio de los hechos culturales olvidados bajo capas de sedimentación, la arqueología foucaultiana también intentará rebuscar por esa historia quebrada y entrecruzada. Ordenar la historia
en un todo ordenado y progresivo es un error, es una falsa extrapolación mental que proyectamos en
la realidad de la historia. La arqueología desvela el origen irrisorio que nos despierta del sueño en el que nos ha sumido el saber oficial. Un capítulo tragicómico de estas indagaciones genealógicas es cuando se descubrió que el hombre desciende del mono, no somos a imagen y semejanza de Dios como nos había hecho creer la tradición judeo-cristiana durante siglos. Es curioso como el desvelamiento de este engaño se hace desde la propia ciencia. Mediante investigaciones y procedimientos científicos se descubre un origen que dista mucho de ser el que la cultura oficial propugnaba. Ahora Foucault pretende realizar lo mismo con la ciencia. Dudar de sus producciones, remontarse a lo originario de sus descubrimientos, a los intereses reales que guían su quehacer científico. En esta tarea Foucault se va a encontrar con que los presuntos valores de la objetiva y todopoderosa ciencia no van a ser tan universales e imparciales como nos habían hecho creer.
La verdad, especie de error que tiene para sí el no poder ser refutada, sin duda porque la larga cocción de la historia le ha vuelto inalterable
— Friedrich Nietzsche La Gaya ciencia (1881)
La idea clave de la genealogía es la discontinuidad, frente a ese espíritu de la historia hegeliano de la progresividad, de la continuidad, del hilo de la historia. La historia es discontinua, está quebrada, rota.
La genealogía no pretende remontar el tiempo para restablecer una gran continuidad más allá de la dispersión del olvido; su tarea no es mostrar que el pasado está aún ahí, bien vivo en el presente, animándolo todavía en secreto, después de haber impuesto a todos los obstáculos del camino una forma trazada desde el principio. Nada que asemeje a la evolución de una especie, al destino de un pueblo. Seguir el hilo complejo de la procedencia es, al contrario, conservar lo que ha sucedido en su propia dispersión: localizar los accidentes, las mínimas desviaciones - o al contrario, los giros completos - , los errores, las faltas de apreciación, los malos cálculos que han dado nacimiento a lo que existe y es válido para nosotros; es descubrir que en la raíz de lo que conocemos y de lo que somos no hay ni el ser ni la verdad, sino la exterioridad del accidente.
— Michel Foucault Nietzsche
La historia tradicional, la lineal y progresiva, supone una traición a lo vital mismo del decurso histórico, es una simple reconstrucción. La historia está compuesta internamente de múltiples rupturas, de
discontinuidades. Los sedimentos culturales no se encuentran uniformemente situados, no están apilados ordenadamente en una estructura ideal. La historia se escribe a base de rupturas, quebramientos,
descomposiciones.
La historia efectiva se distingue de la de los historiadores en que no se apoya en ninguna constancia
Capítulo 3. Cartografía (I). La Concepción
Heredada y el Positivismo Lógico
3.1. Preámbulo - Consideraciones lógicas
Aquí falta una explicación del método hipotético-deductivo de Hempel. Buscar por los apuntes del año pasado
Tabla 3-1. Lógica formal (material)
A B A->B
V V V V F F F V V F F V
El único caso falso es cuando la premisa es verdadera y la conclusión es falsa. En el principio de deducción material de lo verdadero no se puede extraer algo falso. Pero este esquema formal violenta la comprensión de la lógica empírica que no entiende cómo de algo falso se puede extraer algo verdadero. La lógica formal se opone a esta idea intuitiva de la lógica empírica, del sentido común, sosteniendo que se trata de una construcción lógico-formal. La lógica formal se construye en un universo bipolar, basado en el sistema binario, y las reglas básicas de la deducción son las que se muestran en la tabla, por mucho que duela a la comprensión más común.
Para Russell la experiencia empírica es la comprobación del consecuente. Hume, en cambio, señala que no hay una conexión necesaria. Por el hecho de la constatación de un particular no se puede inferir una conexión necesaria. De hecho Hume iba mucho más allá, negaba el principio de causalidad al afirmar que de la repetición en innumerables ocasiones de unos resultados precedidos de unas mismas condiciones no se podía afirmar que esas condiciones fueran necesariamente las que provocaban ese resultado.
En el último siglo las investigaciones en el campo de la lógica y la matemática han puesto de evidencia que la lógica binaria no es la única posible. Se han desarrollado nuevas ramas de la matemática para responder a determinadas necesidades (podríamos también decir insuficiencias) de la lógica.
El positivismo lógico se desarrolla fundamentalmente con el idioma inglés. La lengua anglosajona se adecua más al modelo de construcción lógico-formal-formalizado y hace más sencilla el trabajo analítico (por el ejemplo la doble negación implica afirmación, cosa que no ocurre en castellano).
Capítulo 3. Cartografía (I). La Concepción Heredada y el Positivismo Lógico
conocimiento acerca de la realidad. Sin embargo, las investigaciones de Kuhn y Feyerabend pusieron de manifiesto que el devenir de la historia de la ciencia no es tan teórico y objetivo como nos habían hecho creer. El interior de la ciencia no es fundamentalmente conocimiento, es poder. Una idea revolucionaria en el ámbito científico no se asentará sino responde a los intereses del sistema, quedará rechazada y olvidada. Kuhn introducirá la historia y la psicología en la evaluación de las teorías científicas,
detectando con este nuevo instrumental características y peculiaridades de la actividad científica que eran ciegas al tradicional método analítico-lingüístico que se había utilizado hasta el momento.
Dos tipos:
• Construcciones lógicas El análisis se reduce a la lógica que fija las reglas de construcción del lenguaje. Tienen una representación expresiva limitada pero un rigor formal.
• Construcciones poéticas Este tipo de construcciones pueden expresar todo, incluso lo inexpresable, pero no tienen rigor.
El rigor de las construcciones lógicas viene dado por el hecho de que no tienen cabida objeciones de ningún tipo. Las reglas de construcción son fijas e invariables, sin posibilidad de expresión que desborde los estrictos límites que delimitan el juego prefijado de reglas. Durante algún tiempo se intentó buscar un lenguaje formal (con una naturaleza estrictamente rigurosa) con una mayor profundidad expresiva, capaz incluso de acoger los deseos dentro de su capacidad comunicativa. Las filosofías del lenguaje
consideraban que lo más importante no era el análisis del lenguaje científico, un lenguaje de alguna manera ajeno a la realidad, sino que lo que buscaban era expresar la realidad, por ello intentaban simular el sentido común, el lenguaje de la vida cotidiana. El hecho es que este lenguaje natural, cotidiano, vivo, siempre se va a mostrar esquivo a inmovilizaciones formales. Por su misma vitalidad siempre va a contener equívocos, ambigüedades, matices expresivos, usos impropios, que hacen imposible su domesticación en un sistema simbólico formal.
• Positivistas lógicos: El único conocimiento científico es el lenguaje
• Filosofía analítica : Análisis del lenguaje natural
Las dos ramas están de acuerdo en: - La clarificación del lenguaje permite la eliminación de los
problemas filosóficos tradicionales. Esto, por supuesto, supone la eliminación de la metafísica. Todos los problemas son consecuencia de un mal uso del vocabulario y de la sintaxis, no son tales problemas, son absurdos carentes de significado. - El dominio del lenguaje hará la función que realizaba la experiencia en el empirismo.
El positivismo lógico entiende la ciencia como un análisis del lenguaje en el que el único conocimiento válido es el científico. El programa de este positivismo lógico será la construcción de un lenguaje lógico-matemático perfecto, con unas reglas que permitan depurar un lenguaje teórico-científico dado.
Tres tipos de términos:
• Términos lógico-matemáticos
• Términos observacionales
Capítulo 3. Cartografía (I). La Concepción Heredada y el Positivismo Lógico
Aquellos términos sin significado, intensión o sentido son eliminados, al no poder tener correlato científico en un lenguaje observacional protocolario. Para la filosofía de la ciencia tradicional hay una sola realidad dada de una vez por siempre para todos los humanos. Una realidad que puede ser observada y teorizada. La filosofía de la ciencia tradicional persigue lo que debe ser, frente al planteamiento de Kuhn y Feyerabend que se orienta al análisis del ser.
3.2. Concepción Heredada
Título bajo el que se reconoce aquella filosofía de la ciencia sostenida por el positivismo lógico, cuyas raíces entronan por tanto en el Círculo de Viena, que defiende que todo conocimiento empírico es susceptible de ser recogido bajo criterios científicos. Según esta tradición, la ciencia ha de quedar separada de valores no epistémicos. Este movimiento ha tenido gran influencia hasta los años sesenta, cuando, en 1962, la publicación de una obra de Kuhn, La Estructura de las Revoluciones Científicas, marca el inicio de la crisis del positivismo. El positivismo lógico tuvo una versión más moderada, posterior al Círculo de Viena, llamada empirismo lógico. La visión que la concepción heredada tiene de esa actividad humana que es la ciencia es una visión parcial, estática, contradictoria, que no ha sabido nunca entender ese componente histórico-social que está presente en toda actividad científica. La concepción heredada abusa de la formalización y la racionalización lógico-matemática, subestimando otros enfoques de obtención de conocimiento. Esto ignorancia de otras alternativas no le permite una perspectiva multidisciplinar, sistémica, donde pueda iluminar la realidad desde diversos ángulos y distancias, lo cual le hace ciega a explicaciones globales.
Esta pretensión de la concepción heredada de que la realidad está únicamente compuesta por conceptos racionales y que, por lo tanto, la ciencia puede catalogar la realidad rechazando el resto de las
dimensiones humanas, está en fuerte conflicto con la idea de formación del saber que vimos en la
arqueología foucaultiana. La epistemología sufre una profunda transformación en Foucault. El conocer
ya no es solo un ejercicio de racionalidad teórica, algo así como desmontar la realidad para descubrir sus engranajes internos y sus pautas de funcionamiento. Foucault nos ha desvelado que la cosa no es tan simple. No hay una verdad pura oculta en el corazón del mundo esperando a que la hallemos. El saber científico que se ha instaurado para trabajar sobre distintas regiones del ser dista mucho de ser lo objetivo, neutral, universal y absoluto que nos han hecho creer. Foucault denunciará que los saberes son construcciones culturales cuyo objetivo es la producción de verdades. Verdades que se engendran en el seno de unas determinadas instituciones sociales y que sirven a unos intereses. Verdades históricas, no ideas puras aprióricas y universales, que han aparecido en un momento de la historia, se han deshecho de las otras verdades alternativas rivales y se han afianzado en nuestro tiempo como la respuesta única a un determinado enigma del ser.
La concepción heredada piensa que el desarrollo científico tiene un carácter acumulativo, avanza en continuado progreso, incorporando viejas teorías en teorías más comprensivas.
Capítulo 3. Cartografía (I). La Concepción Heredada y el Positivismo Lógico
procedimientos y las estructuras de las teorías científicas’.
La tradición analítica del lenguaje queda acertadamente resumida en un famoso parágrafo del Wittgenstein en el Tractatus logico-philosophicus.
4.003
La mayor parte de las proposiciones y cuestiones que se han escrito sobre materia filosófica no son falsas, sino sin sentido. No podemos, pues, responder a cuestiones de esta clase de ningún modo, sino solamente establecer su sinsentido.
La mayor parte de las cuestiones y proposiciones de los filósofos proceden de que no comprendemos la lógica de nuestro lenguaje. (Son de esta clase de cuestiones de si lo bueno es más o menos idéntico que lo bello).
No hay que asombrarse de que los problemas más profundos no sean propiamente problemas.
— Ludwig Wittgenstein Tractatus logico-philosophicus (1921)
No es sólo una metodología de la ciencia, sino sobre todo un análisis del lenguaje de las teorías científicas. Desde esta visión clásica la filosofía de la ciencia es una reconstrucción racional y
sistemática de las teorías científicas.
La concepción heredada se entronca en el demarcacionismo, una de las tendencias más importantes en la actual filosofía de la ciencia. Continuando la cartografía de la filosofía de la ciencia vamos a centrarnos más en detalle, de forma más microscópica, en esta escuela debido a la gran importancia que ha tenido y todavía continua teniendo. Se consideran los herederos del Círculo de Viena, lo que les adscribe dentro del positivismo lógico y de la filosofía analítica del lenguaje.
Dos ideas básicas:
• Las teorías deben estar sujetas a la verificación empírica. Subyace la idea de que hay un mundo , una realidad empírica, que es fundamentalmente objetiva.
• El grado de confirmación de una teoría depende de su verificación. Existen incluso intentos de desarrollar una teoría matemática acerca de los grados de verificación. El falsacionismo de Popper no queda fuera de esta verificación.
En la historia de la ciencia hay numerosos ejemplos de teorías que han sido ampliamente confirmadas, incluso matemáticamente, durante largos periodos y, finalmente, son refutadas y rechazadas. Es paradigmático el paso del geocentrismo al heliocentrismo. El demarcacionismo debe explicar la
transición entre teorías. Su solución es la de la progresividad. No hay cambio sino evolución. Es el típico discurso parmenídeo del pensamiento conservador. Todo se mantiene, no hay cambio real sino evolución de lo que es. No hay posibilidad para el error o el retroceso, no hay sitio para el cambio, para la
Capítulo 3. Cartografía (I). La Concepción Heredada y el Positivismo Lógico
imperceptible degradación de la periferia de una teoría, unas pequeñas desconfirmaciones. Incluso, en ocasiones, debido a su amplio prestigio, las teorías intentan abarcar más de lo que tenían asignado en un principio y, al no limitarse a su terreno originario, pueden aparecer desconfirmaciones en esa nueva zona.
Dos problemas claves:
1. Ampliación de teorías: Reducción por ampliación Cuando una teoría amplía su campo de explicación comienzan sus desperfectos. Surge una nueva teoría que engloba a la anterior. 2. Inclusión de teorías : Reducción por inclusión o absorción En las situaciones en las que varias
teorías se solapan en sus áreas de aplicación surge una nueva suprateoría que sintetiza todas las anteriores. De nuevo en este caso tampoco hay cambio, es progreso y acumulación.
La Concepción heredada no quiere aceptar el cambio. Lo evitan con la introducción de la idea de progreso.
Desde estas posiciones clásicas hay tres grandes rasgos o ámbitos:
• Evaluación de la teoría
• Reconstrucción de la teoría
• Naturaleza de las teorías
Es necesario un gran aparato matemático para emprender una exposición de los dos últimos puntos, además de que tampoco tienen una gran fecundidad filosófica, así que nos centraremos en la cuestión de la evaluación de las teorías.
3.2.1. El problema de la demarcación
• ¿Podemos enumerar claramente las condiciones que debe cumplir cualquier teoría para ser considerada teoría científica?
• ¿Qué es ciencia y qué no lo es?
• ¿Cómo podemos decidir que una teoría es mejor que otra?
3.2.2. Escepticismo
Corriente también conocida como relativismo cultural. No está de acuerdo con la posibilidad de
Capítulo 3. Cartografía (I). La Concepción Heredada y el Positivismo Lógico
¿Por qué no sería entonces posible demarcar lo que es ciencia de lo que no lo es dentro de una cultura?.
No estaríamos hablando de la Gran Ciencia, es cierto, pero sí de lo que cada cultura entiende como ciencia. Cada ciencia cultural podría establecer sus propios criterios y procedimientos de validación que levantarían las fronteras entre lo que es conocimiento científico y lo que no lo es. Las fronteras de diferentes ciencias culturales podrían compartir territorio, pero no serían exactamente las mismas. En cada cultura se establecería un protocolo específico que decidiría unívocamente si un conocimiento cumple con los acuerdos y convenciones para ser declarado científico dentro de ese contexto cultural.
Llevando la reflexión todavía un poco más lejos, ¿no es la ciencia un producto cultural específico y
propio de la llamada cultura occidental?. Entiendo que la reflexión es difícil, por cuanto esta cultura ha
colonizado y fagotizado al resto, y sus principales conceptos han acabado por invadir la mayoría de las culturas con las que ha tenido contacto, dando una falsa sensación de universalidad. Pero la ciencia no ha existido desde siempre, tuvo una larga gestación en las diversas culturas del próximo oriente (sumeria, asiria, babilónica, egipcia), para finalmente alumbrarse en la civilización griega, cuna de la cultura occidental. La ciencia no es el único acceso al saber que ha logrado la humanidad. Todas las
civilizaciones han elaborado su propio camino hacia la sabiduría. Existe una innumerable cantidad de ritos, de prácticas, de iniciaciones, de revelaciones, de tradiciones, de mitos, que explican el mundo, su origen, su sentido, el lugar del hombre, su vida en comunidad, su convivencia con la naturaleza. Bajo la mirada de nuestra razón occidental este saber apenas recibe la consideración de algo más que simple superstición, creencias infundadas propias de una edad preilustrada. Tanta altivez nos impide entender que dentro de esas culturas, incluso dentro mismo de nuestro tecnologizado mundo, existen
conocimientos alternativos que pueden ayudarnos a comprendernos mejor a nosotros mismos y a la realidad. Saberes silenciados por el estrepitoso balar monótono de la hegemónica ciencia. Si acotamos, siguiendo esta reflexión, la presencia de la ciencia en la cultura occidental, el principal motivo de la no aceptación de la demarcación por la corriente escéptica se diluye. En realidad no es una negación de este escepticismo, sino una superación del mismo al reconocer sus objeciones e incluirlas en una redefinición del problema mismo de la demarcación.
Estas divagaciones sobre la disgregación de la ciencia en múltiples instancias culturales han omitido , conscientemente, un punto esencial en la definición de la ciencia: es un saber universal y objetivo acerca de la realidad. Aquí nos obstruimos con una contradicción de difícil resolución. ¿Cómo vamos a aceptar que en una cultura algo sea científico mientras que en otra cultura no lo es?. ¿No son todos los
conocimientos científicos universales por definición?. Entonces deberían ser válidos en todas las culturas. ¿Hay un núcleo de conocimientos científicos universales alrededor del cual gravitan
constelaciones de juicios científico-culturales propios de cada cultura?. ¿Hay una competencia entre las teorías científicas de la que resulta vencedora aquella que explica mejor la realidad?. ¿Qué realidad?, ¿la científica?. ¿Realmente esa es la realidad?.
3.2.3. Demarcacionismo
Capítulo 3. Cartografía (I). La Concepción Heredada y el Positivismo Lógico
Hay muchas corrientes, pero todas están de acuerdo en unos criterios esenciales: - El denominado tercer mundo popperiano El conocimiento articulado. Lo que está escrito en las revistas y documentos científicos. Esto no deja de resultar curioso, es el pez que se muerde la cola. Si algo quiere ser considerado científico debe de ser aceptado en estas publicaciones científicas oficiales, y estas publicaciones, para guardar sus votos científicos, no deben contener más que artículos de ciencia. Entonces, siguiendo este razonamiento, las revistas con científicas porque contienen artículos
considerados científicos, mientras que los artículos reciben la consagración de pertenecer a la ciencia por su aparición en estas publicaciones. ¿Dónde está el sentido de toda esta cadena?. - La existencia de un código legal o un reglamento racional
¿En qué están en desacuerdo?:
• ¿Qué es una teoría científica?
• ¿Cuales son esos criterios, ese código legal?
3.2.3.1. Justificacionismo (verificacionismo)
Identifican el conocimiento científico con aquello que puede ser verificado (conocimiento demostrado). Hay dos tendencias entre los justificacionistas: racionalistas y empiristas.
Una crítica a esta posición es la existencias de inferencias amplificadoras de conocimiento que van más allá de la verdad establecida. ¿Cómo pueden producirse verdades que amplíen lo que hay a partir únicamente de lo que hay?. La ciencia contiene numerosas afirmaciones formadas a partir de corolarios o consecuencias de otras teorías que no han podido ser verificadas según este modelo (por insuficiencia de los aparatos de medición o imposibilidad de simular las condiciones de verificación que serían
necesarias). Ese tipo de afirmaciones se consideran parte de la ciencia ya que se les supone la misma esencia fundamental que aquellas afirmaciones parte de la misma teoría que si que han sido
correctamente verificadas. Es más, si llegado el caso la experiencia no verificara estas afirmaciones habría que reexaminar la teoría entera para localizar el motivo de la incongruencia. Por lo tanto, estas afirmaciones no verificadas forman parte de la ciencia, aunque de acuerdo con los criterios del verificacionismo no se deberían contar entre ellas.
3.2.3.2. Neojustificacionismo (probabilismo)
Asumiendo las críticas vertidas sobre el justificacionismo elemental, reconocen una indemostrabilidad básica. Pero, mediante un aparato estadístico, es posible la gradación de la probabilidad de una teoría científica. En el fondo el probabilismo vendría a decirnos que cuantas más veces corroboráramos un experimento, mucho mayor grado de verdad tendrá la teoría.
Capítulo 3. Cartografía (I). La Concepción Heredada y el Positivismo Lógico
Popper critica este neojustificacionismo aludiendo a que las leyes de la probabilidad y el contenido informativo de una teoría son inversamente proporcionales. El grado de verdad de una teoría es mucho mayor cuanto menor sea la probabilidad que se produzcan sus predicciones.
3.2.3.3. Elitismo
En la cultura europea, heredera del derecho romano, el cuerpo jurídico es fundamental, es un código básico. La jurisprudencia no es tan relevante como esas leyes esenciales. En cambio, la cultura
anglosajona da mucha más importancia a la jurisprudencia, a como se interpretan en ese momento de la historia las leyes.
Kuhn y los elitistas opinan que en cada momento histórico es la élite de científicos la que decide lo que cae bajo el manto de la ciencia. No hay una ley que pueda decidir lo que es ciencia de lo que no lo es, sino que en cada momento histórico hay una élite que decide. En los últimos tiempos se está
confirmando esta dinámica. En cada especialidad hay un comité de expertos que decide lo que es relevante o no. La jurisprudencia aplicada a la ciencia. El círculo cerrado en que son los mismos los que hacen la ciencia y los que tienen la potestad de sacralizar lo que es ciencia de lo que no lo es. Un autoritarismo científico. El elitismo reconoce las carencias de la filosofía de la ciencia tradicional (fundamentalmente lógica) y recurre a la psicología, la sociología y la historia.
Capítulo 4. Cartografía (II). Falsacionismo
ingenuo y sofisticado
4.1. Principios falsacionistas
Propuesta de Popper como superación de las deficiencias del justificacionismo y del neojustificacionismo para resolver el problema de la demarcación. A diferencia del neojustificacionismo, hay que conjeturar hipótesis de muy bajo nivel probabilístico. El acento ya no recae sobre la búsqueda de la verdad, de la confirmación no se extrae nada.
Tabla 4-1. Confirmación del consecuente
A -> B
B
¿?
Si de una implicación se confirma su consecuente lo que tenemos es una confirmación de esa
implicación. No tenemos nada más al final del proceso de lo que ya teníamos al principio. En cambio, Popper aboga por un falsacionismo:
Tabla 4-2. Modus Ponens
A -> B
¬B
¬A
Se ha localizado un contraejemplo que provoca la negación de la teoría de la cual era consecuencia. Por lo tanto, por Modus Tollens, la teoría queda refutada. La idea fundamental es la falsación de las teorías, no su confirmación. En este esquema toda teoría debe tener un procedimiento de falsación claramente definido para ser considerada científica. Retornando al ejemplo de la astrología y la astronomía, la astrología no puede ser considerada ciencia al arrebatarse a todo intento de falsación. Siempre aludirá a algún recurso o alguna interpretación para poder adecuar la explicación a los hechos. Este mismo criterio falsacionista lo aplica Popper al psicoanálisis para excluirlo como ciencia.
Capítulo 4. Cartografía (II). Falsacionismo ingenuo y sofisticado
daría la paradoja de que su misma persistencia sería contradictoria consigo misma). Es cierto que en la historia se dan casos de teorías que después de falsacionadas han continuado vigentes, pero Lakatos establece una sutil diferencia entre las capas de una teoría. Distinguiría entre un núcleo básico de la teoría y a su alrededor un cinturón periférico de hipótesis que realmente no forman parte de ese núcleo íntimo. En este proceso de formación de teorías si una hipótesis principal recibe confirmación pasa a formar parte del programa básico. La acción falsacionadora va modelando y seleccionando las hipótesis que conforman el núcleo básico.
La metáfora clásica del falsacionismo es la del científico pescador que lanza sus redes teóricas al mar de la realidad. Unas redes que, gracias al avance inexorable del saber científico, se tejen cada vez con una granularidad más fina, con lo que progresivamente se escapa menos mundo entre los huecos de la red. Unas teorías racionalizantes con las que explicar, atrapar, someter, dominar, en última instancia, al mundo.
El mundo del conocimiento, el tercer mundo, será el mundo escrito, el mundo homologado y uniformizado de acuerdo con los mandamientos científicos.
4.2. Relaciones entre el falsacionismo y la Concepción
Heredada
4.2.1. Similitudes con la Concepción Heredada
1. Las teorías científicas son conjuntos de enunciados que se pueden formalizar. En este punto Popper coincide totalmente con la Concepción Heredada.
2. La ciencia es una empresa racional y objetiva. Se puede distinguir claramente entre lo que es ciencia de lo que no lo es.
3. La ciencia tiene un progreso contínuo, tanto temporal como espacial. Es un proceso progresivo de aproximación a la verdad.
4. Hay una lógica de la investigación científica. El método hipotético-deductivo es soberano, despreciando las posibles implicaciones sociológicas e históricas.
4.2.2. Diferencias con la Concepción Heredada
1. Observación e inducción no son para Popper criterios suficientes de demarcación. En ocasiones se pueden dar en teorías y no por ello éstas van a ser consideradas científicas.
2. El científico siempre está dispuesto a revisar sus hipótesis y conjeturas científicas.
3. En la Concepción Heredada las teorías eran ideas. Una cosa eran los objetos del mundo y otras las teorías científicas. Para Popper las teorías científicas son entidades reales. Las formulaciones teóricas tienen entidad en el llamado tercer mundo popperiano. Tienen la misma categoría
Capítulo 4. Cartografía (II). Falsacionismo ingenuo y sofisticado
y Feyerabend rebatirán esta posición, desvaneciendo esta ilusión idealista con la mostración de que las teorías son convenciones humanas, producto de una cultura y de una situación histórica y sociológica muy determinada.
4. Las constrastaciones de las teorías empíricas se llevan a cabo mediante falsación. Experimentum
crucis, resuelven las disputas entre dos o más teorías, decidiendo cual es el camino correcto por el
qu8e debe proseguir el transcurrir de la ciencia en esa encrucijada. Esto se opone a la idea de acumulación en la Concepción Heredada.
5. Las observaciones vienen siempre inscritas en un marco de influencia. Éstas no implican
directamente hipótesis científicas, siempre vamos a captar las observaciones bajo unos determinados intereses y arropado con un manto técnico de referencia que condicionará nuestra mirada y nuestras interpretaciones. A dónde no llega Popper, entre otras cosas porque no le interesa, es a denunciar esos intereses de poder ocultos que hay al inicio mismo de una investigación. Popper lo reduce a un conocimiento previo innato con el que captamos las observaciones. El hombre no tiene una tabla rasa mental, no es un empirismo puro, sino que siempre parte de un conocimiento, podríamos denominarlo marco conceptual, o quizás también prejucios, previos.
6. Hay una idea central que es la Verdad. Toda la tarea científica está orientada hacia el alcance de esa verdad. Ese camino es el de la verosimilitud. Toda tatiene un grado de verosimilitud.
7. Para Popper la tarea científica es social. Pero no hay una lógica del descubrimiento científico. que sería reconocer la sociología y la historia en la ciencia, sino que hay una lógica de la investigación científica. En el descubrimiento pueden aparecer cuestiones psicológicas, sociológicas, económicas, . . . , pero es un proyecto racional y objetivo de investigación lo que culmina en una seria teoría científica.
4.3. Lakatos y el falsacionismo sofisticado
Discípulo ideológico de Popper, prosigue la labor de éste en la defensa acérrima de la ciencia como lugar único de la verdad. Si bien es cierto que la ciencia es una actividad humana, como muchas otras tantas, la escrupulosa severidad del método científico y su férreo control disciplinario de toda producción
científica, hace que aquello que es aceptado unánimemente por la comunidad científica se encuentre completamente certificado como verdad. Si esto ocurre tal y como lo cuentan, Popper y su escuela tendrán que respondernos de ciertos vaivenes paradigmáticos en los que la ciencia se ha tambaleado a lo largo de la historia, así como a algunas sospechas y recelos respecto a la objetividad y neutralidad de la práctica científica. A esta fortificación del falsacionismo es a lo que se va a dedicar Lakatos, llevando a cabo una adaptación del falsacionismo popperiano a las tesis historiográficas de Kuhn.
Perteneciente a la misma tradición que Reichenbach, en su momento ya no puede negar la influencia de la historia en el desarrollo de la ciencia. Intenta un juego de manos para continuar y adaptar las tesis de Popper para mantener su plausibilidad después de las críticas de Kuhn y Feyerabend. Para ello
acondiciona el falsacionismo original, más conocido en la literatura como falsacionismo ingénuo, con la crítica de Kuhn para aislarlo de las inconveniencias que ésta había desvelado.
Capítulo 4. Cartografía (II). Falsacionismo ingenuo y sofisticado
1. Entre sus principios estaría este ’la ciencia avanza por medio de conjeturas audaces depuradas por duras refutaciones’.
2. Las falsaciones se llevan a cabo a través de los falsadores potenciales (enunciados observacionales de la teoría). Se caracterizan por ser enunciados existenciales espacio temporalmente singulares. 3. Otra de sus características es la discernibilidad pragmática.
Si existe conflicto entre teoría y falsación empírica hay que abandonar la teoría.
El falsacionismo refinado propuesto por Lakatos difiere del falsacionismo original o ingenuo tanto en las reglas de aceptación (criterios de demarcación) como en las de falsación. Mientras que para el ingenuo es falsable cualquier teoría, para el refinado solo se pueden falsar teorías enfrentadas (de distintos
paradigmas) es decir, una teoría T es falsada por T1 si cumple las siguientes condiciones:
a) T1 tiene un exceso de contenido empírico con relación a T. b) T1 explica el éxito previo de T. c) Una parte del exceso contenido por T1 es corroborado.
Lakatos, inserto en la corriente empirista apuesta por un criterio de demarcación más conceptual. Las aportaciones más destacables por tanto de Lakatos son:
a) Demarcación entre ciencia, no ciencia y cambio de componente pragmática. b) Criterio epistemológico de cientifidad: predicción de los hechos.
Para Lakatos la ciencia no ha de ser evaluada sólo por las teorías científicas, sino también por sus hipótesis auxiliares etc. Esto es: debe ser evaluada por su programa científico.
4.3.1. Teorema de Gödel
La matemática siempre ha sido el modelo arquetípico a seguir, el espejo donde reflejarse por el resto de las ciencias. Un saber que se aproxima sin titubeos a su campo de conocimiento y es capaz de explicar sus propiedades y comportamiento de una manera exacta y definitiva. El conocimiento matemático es Verdad absoluta, incuestionable e irrevisable. Las ciencias siempre han deseado que sus teorías se aproximaran a esa exactitud de los teoremas matemáticos, y se han provisto paulatinamente de instrumental matématico en su cuerpo doctrinal. La matematización de las ciencias radicalizó el dogmatismo del saber en la adoración de la Verdad absoluta. La matematización de una ciencia la santificaba con la verdad. Sólo puede haber una explicación válida, una única verdad, que deviene resultante de la aplicación de herramientas matemáticas sobre unos modelos objetivos (por tanto siempre reductivos a la visión dominante).
Capítulo 4. Cartografía (II). Falsacionismo ingenuo y sofisticado
Ese papel central de la matemática deviene de su método: la obtención de resultados mediante la deducción puramente lógica a partir de un puñado de axiomas elementales que se aceptan como
verdaderos. Ésta fue la metodología que utilizó Euclides en sus célebres Elementos de Geometría, que se usaron sin mayores variantes hasta hace ciento cincuenta años, y permanecen, sin demasiadas
transformaciones en los textos de geometría que se utilizan aún hoy en la escuela secundaria.
En el trancurso del siglo XIX la supuesta verdad absoluta de los axiomas de la geometría euclideana recibió un duro golpe: partiendo de axiomas diferentes a los de Euclides, Lobachevsky y Riemann construyeron geometrías perfectamente coherentes, aunque distintas de la euclídea, y de alguna manera, la búsqueda de la verdad fue sustituida por el afán de coherencia y no contradicción.
En 1931 Gödel demuestra que no posible demostrar formalmente la consistencia de la matemática.
• Completa: A v¬A
• Consistente:¬( A ^¬A )
Si tenemos un sistema formal que sea capaz de expresar una expresión del tipo: Esta proposición es
falsa, podemos asegurar que ese sistema es inconsistente.
Gödel presentó una demostración válida según la cual, dado cualquier conjunto de axiomas, siempre podemos encontrar un enunciado a partir de esos axiomas para el cual no puede demostrarse su
demostrabilidad. En principio puede parecer que existe cierta circularidad viciosa en esta argumentación, pero el razonamiento de Gödel es perfectamente válido dentro del sistema formal y esa presunta
circularidad se descubre como una recursividad perfectamente válida dentro del sistema. Es decir, lo que Gödel demostró es que en cualquier conjunto de axiomas siempre podemos deducir un argumento en el que su demostrabilidad es indecidible. Hay juicios o enunciados dentro de cualquier sistema de axiomas, que nunca pueden ser probados falsos o verdaderos. Esto quiere decir que no se puede decidir si uno de esos enunciados está bien o mal: son sujetos de indecisión. En ese sentido, es imposible elaborar jamás un conjunto de axiomas a partir de los cuales se pueda deducir un sistema formal completo, desengaña el sueño de los formalistas de confeccionar un sistema donde todas sus deducciones fueran verdaderas y toda verdad estuviera formulada en teoremas del sistema. Demuestra la imposibilidad de obtener un sistema axiomático formal consistente y completo.
Las conclusiones del teorema de Gödel tienen fuertes implicaciones en el seno de toda ciencia. El teorema demuestra rigurosamente que no se puede encerrar en un sistema todo el saber, siempre contendrá teorías en su interior de carácter indecidible. Gödel encierra al intelecto en una celda, le impone unos límites en los cuales está confinado.
A la matemática no le interesa la verdad, carece de subordinación a la realidad necesaria para suscitar ese interés. Únicamente le interesa la consistencia y la demostrabilidad de sus afirmaciones.
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Capítulo 4. Cartografía (II). Falsacionismo ingenuo y sofisticado
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4.4. Críticas al falsacionismo
Capítulo 4. Cartografía (II). Falsacionismo ingenuo y sofisticado
jerarquías científicas para desterrar de la ciencia oficial todos aquellos trabajos que no se pliegan a sus exigencias e intereses.
Capítulo 5. Cartografía (III). Los análisis de la
Weltanschauung, Kuhn y Feyerabend
5.1. Weltanschauung
Weltanschauung es un término del alemán que nosotros traducimos como concepción del mundo, visión
del mundo. Un autor que dedicó gran atención a ese concepto fue Dilthey.
En la segunda mitad del siglo XX se acrecientan las críticas contra la autoridad veridictiva de la ciencia. La ciencia ya no puede ocultar sus devaneos con intereses políticos, sociales y económicos, difíciles de compatibilizar con la imagen de una verdad objetiva y universal. El mismo discurrir de la ciencia contradice en muchas ocasiones esa imagen idílica de progreso racional, con continuos vaivenes teóricos que discuten la idea de una evolución constante que nos aproxima cada vez más a la verdad absoluta. Incluso desde la misma ciencia se escuchan voces que nos hablan de relavidad y globalidad, discordantes con el dogma oficial científico. A pesar de estas denuncias, la ciencia, gracias a su incontestable eficacia en el dominio de la naturaleza y su colonización tecnológica de las sociedades modernas, continua gobernando impertubable el reino de la racionalidad. Las disidencias no tienen credibilidad porque hablan desde el otro lado de la razón, cuyas fronteras son unilateralmente fijadas y alteradas por la ciencia. Se expulsa a los traidores y se les condena al oprobio y a la sinrazón. ¿Quien va a atender las demencias de los que hablan desde más allá de la razón?.
La idea de considerar a las teorías científicas formando parte de las Weltanschauung comienza a tomar forma ya que todo lenguaje implica una concepción de mundo. La ciencia, a pesar de todas sus divinas pretensiones de universalidad, es hija de un tiempo y una cultura, y como tal se inserta dentro de un horizonte de significación concreto. El lenguaje de la ciencia se asienta sobre los valores, los
presupuestos y la racionalidad de una cultura muy determinada. Pronto comienza a esclarecerse que para la comprensión de una teoría científica no será suficiente el análisis de reconstrucción lógica racional y su verificación o falsación en términos estrictamente lógicos.
Para comprender una teoría científica es necesario, además de su lado lógico y racional, entender las siguientes cuestiones:
• Su uso
• Su desarrollo. Cómo, cuando, por qué y quien introduce las modificaciones.
• Factores epistemológicos que influyeron en su descubrimiento, desarrollo, aceptación y rechazo.
• Qué es digno de investigación y el círculo de tolerancia en las respuestas. Una concepción de mundo determina la clase de fenómenos que son legítimos investigar, así como delimita los criterios de aceptación de las soluciones.
Capítulo 5. Cartografía (III). Los análisis de la Weltanschauung, Kuhn y Feyerabend
5.1.1. Escher
En sus dibujos nos ofrece una nueva visión del mundo. Escher es acosado por la misma problemática que acechó en la filosofía y la ciencia de su tiempo. La autoreferencialidad, la relatividad, la
pluriespacialidad, la infinitud, mundos alternativos,. . . , son algunas de las cuestiones que se planteaba la intelectualidad y a los que el artista intenta buscar una respuesta estética.
¿Aberraciones geométricas?. Escher nos propone mundos diferentes, una mirada distinta sobre el mundo. Intenta plasmar la nueva concepción que irrumpe con la teoría de la relatividad. En muchas de sus obras aborda la pluriespacialidad, la confluencia de espacios y sus posiciones relativas.
En la serie de láminas en las que unas manos se dibujan a sí mismas Escher quiere expresar el hecho de la autoreferencialidad. El saber ya no puede mantenerse levitando en el mundo de las esencias, reside en el hombre y en su modo especial de conocer, de relacionarse, de comportarse, de vivir. El hombre es la
medida de todas las cosas recordando a Protágoras. El hombre se escribe a sí mismo, cada hombre se
escribe a sí mismo, no hay una imagen arquetípica a la que dirigirse obligatoriamente. Las teleologías externas son dominaciones encubiertas, cada hombre debe inventarse a sí mismo y seguir su propio camino entre las infinitas proyecciones del yo que potencialmente tiene.
Figura 5-1. Manos dibujándose
Capítulo 5. Cartografía (III). Los análisis de la Weltanschauung, Kuhn y Feyerabend
correcta. La ciencia nos ha impuesto la noción de la Verdad única, la imposibilidad de que sea posible entender la realidad desde dos miradas diferentes. Pero esto no tiene el porqué ser así, es posible encontrar comprensiones alternativas del mundo si superamos esa atrofiada intelectualidad.
Figura 5-2. Otro Mundo
Capítulo 5. Cartografía (III). Los análisis de la Weltanschauung, Kuhn y Feyerabend
Capítulo 5. Cartografía (III). Los análisis de la Weltanschauung, Kuhn y Feyerabend
Figura 5-4. Catarata
5.2. Paradoja de Newcomb
La significación básica de esta paradoja para la temática que aquí nos ocupa reside en el hecho de que se apoya en un intercambio de comunicación con un ser imaginario, con un ser dotado de la facultad de predecir, con casi un cien por cien de seguridad, las decisiones humanas. Nozick define esta facultad (y se ruega al lector que preste el máximo interés a esta definición, porque de su correcta comprensión depende que pueda entenderse lo que sigue), con las siguientes palabras: ’Usted sabe que este ser ha predicho muchas veces correctamente las decisiones que usted ha tomado en el pasado (y que, a cuanto usted sabe, nunca ha hecho falsas predicciones sobre sus decisiones). Usted sabe, además, que este ser ha predicho también muchas veces con acierto las decisiones de otras personas [. . . ] en la situación que ahora vamos a describir.’ Destaquemos de forma expresa que las predicciones son casi totalmente seguras, pero sólo casi.