1.
// Al Rey Hosanna, al Rey aleluya //
Me ha enseñado Su grandeza Me ha mostrado Su belleza
Me vistió de Su realeza De Su salvación yo cantaré
Ha cambiado mi tristeza Ha ungido mi cabeza Me cubrió de Su belleza De Su redención yo cantaré (coro)
Yo me asombro, me maravillo Y derramo mi canto en honor a Él
No hay nadie más glorioso Tan hermoso como mi Rey (coro)
2.
// Bendito es el Señor, enaltecido sea Dios //
Coro
// ¡Hosanna! Bendito sea la Roca, Bendito sea la Roca de mi salvación //
¡Hosanna! Bendito sea la Roca,
// Yo te amo oh Señor, mi Roca y Libertador // (coro)
// Yo te confesaré y a tu Nombre cantaré // (coro)
3.
// Cantare al SEÑOR por siempre Su diestra es todo poder //
// Hecho a la mar quien los perseguía Jinete y caballo hecho a la mar //
Hecho a la mar los carros de faraón La, la, la . . .
// Mi Padre es Dios y yo le exalto Mi Padre es Dios y le exaltaré //
Hecho a la mar los carros de faraón La, la, la . . .
4.
Cristo tanto me amo, que en la cruz por mí murió, Por Su sangre me limpió, de mi pecado y transgresión.
Al Cordero gloria, Oh qué excelsa historia, Él nos salva por Su amor,
¡Dad al Cordero gloria!
Dios al mundo descendió, mi castigo en sí tomó, Pena y muerte Él sufrió, mas con poder resucitó.
5.
La tumba le encerró, Cristo mi Cristo, El alba allí esperó, Cristo el Señor.
Coro
¡Cristo la tumba venció!
Y con gran poder resucitó,
De sepulcro y muerte Cristo es vencedor, Vive para siempre nuestro Salvador,
¡Gloria a Dios! ¡Gloria a Dios!
El Señor resucitó.
De guardas escapó, Cristo mi Cristo, El sello destruyó Cristo el Señor. (coro)
La muerte dominó, Cristo mi Cristo, Y su poder venció, Cristo el Señor. (coro)
6.
Señor, mi Dios, al contemplar los cielos, El firmamento y las estrellas mil, Al oír tu voz en los potentes truenos
Y ver brillar el sol en su cenit, Coro
Mi corazón entona la canción,
¡Cuán grande es Él! ¡Cuán grande es Él!
Mi corazón entona la canción,
¡Cuán grande es Él! ¡Cuán grande es Él!
Al recorrer los montes y los valles Y ver las bellas flores al pasar, Al escuchar el canto de las aves Y el murmurar del claro manantial, (coro)
Cuando recuerdo del amor divino Que desde el cielo al Salvador envió,
Aquel Jesús que por salvarme vino Y en una cruz sufrió por mí y murió, (coro)
Cuando el Señor me llame a su presencia, Al dulce hogar, al cielo de esplendor,
Le adoraré cantando la grandeza De su poder y su infinito amor (coro)
7.
¿Quién sino el Señor las estrellas creó y su luz limitó?
¿Quién sino el Señor, sol y luna formó, movimiento les dio?
¿Quién sino el Señor, hace la lluvia venir, truenos rugir?
¡Tus obras grandes son!
Coro
Dios Poderoso Tú gobiernas la creación Con Tu Palabra, Señor – Te exaltaremos Dios Poderoso de Ti canta la creación Llenas todo Tú, Señor – Te exaltaremos
Por siempre y siempre, oh Dios
¿Quién sino el Señor ha soñado en el plan para al hombre salvar?
¿Quién sino el Señor limpiará al pecador con Su sangre y amor?
¿Quién sino el Señor puede dar vida y salvar por una cruz?
¡Tus planes grandes son! (coro) Puente
Todas las cosas vienen de Ti y por Ti oh gran Yo Soy Todo es Tuyo y para Ti, oh Señor, oh gran Yo Soy (coro)
8.
Si mi fe ha de caer, Él me sostendrá En la tentación yo sé, Él me sostendrá.
No podría estar de pie en la oscuridad;
Pues mi amor muy frágil es, Él me sostendrá Coro
Él me sostendrá Él me sostendrá Pues me ama el Salvador
Él me sostendrá
Él se goza en quien salvó, Él me sostendrá Ante Él precioso soy, Él me sostendrá Sus promesas fieles son, mi alma guardará Alto precio Él pagó, Él me sostendrá (coro)
Él sufrió por mí murió, Él me sostendrá La justicia Él cumplió, Él me sostendrá Vida eterna tengo en Él, Él me sostendrá Hasta que le pueda ver, Él regresará (coro)
9.
El Varón de gran dolor Es el Hijo del Señor;
Vino al mundo por amor,
¡Aleluya! ¡Es mi Cristo!
Él llevó la cruenta cruz Para darnos vida y luz;
Ya mi cuenta Él pagó,
¡Aleluya! ¡Es mi Cristo!
Quiso Él por mi morir;
Puedo hoy por Él vivir.
Quiero solo a Él servir,
¡Aleluya! ¡Es mi Cristo!
Cuando venga nuestro Rey, Luego yo Su faz veré, Y Sus glorias cantaré,
¡Aleluya! ¡Es mi Cristo!
10.
Entra, Rey de Gloria, Fuerte y poderoso Entra, Jesucristo, entra, // Humilde y poderoso //
Por las puertas de Jerusalén Fuerte y poderoso En el pollino está montado
Fuerte y poderoso Bendito Hijo de David
Fuerte y poderoso El Rey de los Ejércitos
Fuerte y poderoso Los niños cantan ante Él
Fuerte y poderoso Si no, las piedras clamarán
Fuerte y poderoso Hosanna en las alturas
Fuerte y poderoso Al que nos da la salvación
Fuerte y poderoso Ha hecho Sus maravillas
Fuerte y poderoso Mas ahora Él va a la cruz
Fuerte y poderoso
Cantamos nuestras alabanzas hoy Fuerte y poderoso
Den gracias al humilde Rey Fuerte y poderoso
11.
Gracias dad a Jesucristo Por Su sempiterno amor;
Alabadle santos todos, Él es nuestro Salvador.
Que Sus siervos por doquiera Canten Su benignidad;
Los que temen a Su Nombre Hablen de Su libertad.
En cadenas de amargura.
Yo pedí Su protección;
Escuchó mi voz y mi alma La salvó de la prisión.
Si me asalta el enemigo Nada tengo que temer;
En la lucha tremebunda Con Jesús podré vencer.
Quien confía en Jesucristo La victoria llevará, Mas si fía en los hombres,
Su esperanza fallará.
Oh Señor, Tu santo Nombre Alabamos sin cesar;
Por Tu amor incomparable // Gracias Te queremos dar. //
12.
Habla, Oh Dios, porque vengo a Ti Para recibir Tú Palabra fiel.
Tú verdad plántala en mi ser Tú carácter yo quiero reflejar.
Cristo, que Tú luz resplandezca en mí Que mi fe y mi amor den la gloria a Ti.
Habla, Oh Dios, y completa así La obra que, Señor comenzaste en mí.
Habla, Oh Dios, y enséñame Humildad real, reverencia a Ti.
Pruébame y escudríñame A la luz de Tú Santa Majestad.
Haz crecer mi fe, haz mis ojos ver Tú grandioso amor y Tú autoridad.
Fuerte y fiel, Tú Palabra es.
Ella vencerá la incredulidad.
Habla, Oh Dios, y renuévame Tú plan para mí, déjame alcanzar.
Tú verdad inmutable y fiel, Permanecerá por la Eternidad.
Tus promesas son mi único sostén.
Y por fe en Ti yo caminaré.
Habla, Oh Dios, hasta edificar, La tierra llenar con Tú gloria.
13.
Las cadenas de la muerte me quitó
Para mí ya no hay condenación, hay libertad, libertad Siendo esclavo del pecado me libró
En la cruz compró mi redención, y libertad, libertad Coro
Rompió mis cadenas, me dio vida nueva Y al fondo del mar echó mi maldad Lavó mis pecados y me ha perdonado Solo en el Nombre de Jesús hay libertad Yo proclamo al que en la cruz por mí murió Y cambió mi duro corazón, por libertad, libertad
El poder de su evangelio me salvó
Y no me avergüenzo del Señor mi libertad, libertad (coro) Puente
//// Al que el Hijo hace libre es libre en verdad ////
14.
Mantos y palmas esparciendo va El pueblo alegre de Jerusalén
Y a lo lejos ya se puede ver En un pollino a Jesús el Rey
Coro
Mientras mil voces resuenan por doquier
¡Hosanna al que viene en el nombre del Señor!
Con un estruendo de gran exclamación Prorrumpen con voz triunfal
// ¡Hosanna, hosanna al Rey! //
Como en la entrada de Jerusalén Un día todos vamos a cantar Cuando regrese Cristo otra vez Para llevarnos al eterno hogar (coro)
15.
Jesús, Señor de la creación
Siendo en forma de Dios, se despojó de sí mismo Tomo la semejanza de hombre
Y siendo puro y sin mancha entre nosotros vivió Y a sí mismo se humilló, tomando forma de siervo
Hasta su vida entregar Y en una cruz terminar
Más Dios a lo sumo lo exaltó y Su nombre engrandeció Para que ante Su autoridad
Toda rodilla se doble y toda lengua confiese que Jesús es el Señor
16.
Resucitó, resucitó, resucitó, Aleluya.
Aleluya, aleluya, aleluya, resucito.
Jesucristo ya venció la muerte Con poder glorioso ha resucitado (coro)
Donde oh muerte donde está tu triunfo Donde oh sepulcro, donde tu victoria (coro)
El promete que también nosotros Resucitaremos gloria aleluya (coro)
Alegría, alegría hermanos
Hoy cantad con gozo, cantad aleluya (coro)
17.
//// Aleluya, gloria aleluya ////
Cantad alegres cantad a Dios habitantes de toda la tierra Servid a Dios con alegría, servid a Dios con regocijo (coro)
Reconoced que Jehová es Dios, Él nos hizo y no nosotros mismos Pueblo suyo, suyo somos y ovejas de su prado (coro)
Entrad por sus puertas con acción de gracias Por sus atrios con cantos de alabanza,
Alabadle con canciones, bendecid su santo nombre (coro)
Porque Jehová, Jehová es bueno, para siempre es su misericordia Y su verdad permanece por todas las generaciones (coro)
18.
Sólo en Jesús está mi fe, Mi esperanza y mi canción, Piedra Angular, firme sostén, Inconmovible en la aflicción,
Cuán grande amor, inmensa paz, en el temor o adversidad, Consolador, Amigo Fiel,
Yo en su amor me sostendré.
Solo en Jesús, Hijo de Dios, Quien se humilló por nuestro bien,
Cordero de mi salvación, Por este mundo herido fue,
En una cruz fue a morir, y Dios mostró su gracia ahí, Pues mí pecado Él llevó,
En Su aflicción vida me dio.
En un sepulcro Él yació, El cuerpo inerte del Señor,
Más el tercer día llegó, Resucitó en gloriosa luz,
Y al triunfar sobre el mal, perdió el pecado potestad, De Él suyo soy, Él mío es,
Pues con su sangre me compró.
Desde al nacer hasta el morir, Sea el Poder de Cristo en mí,
No temeré, seguro estoy, Mi vida yo a Él, le doy,
// Ningún poder, ningún afán, de Él me arrebatará, Hasta que Él venga otra vez,
En su poder me sostendré //
En su poder me sostendré.
19.
Amamos todo de ti cielo y tierra te adoran Los reinos se rinden Hijo de Dios Tú eres por quien Tú eres por quien
Vivimos hoy
Tú eres quien nos liberta Tú eres la Luz que guía Como un fuego ardiente
Hijo de Dios
Tú eres por quien Tú eres por quien Vivimos hoy
Vamos a cantar con la música del cielo Vamos a cantar alegres porque escuchas Cuando cantamos para exaltar tu Nombre
20.
Vuestro himno hoy cantad de triunfante gozo;
A su pueblo Dios le doy justo alborozo.
Un camino por el mar Dios los pastorea Libre de la esclavitud, la nación hebrea De almas primavera es hoy, Cristo ya está libre;
De la muerte y su terror, vida y luz brotaron.
Nuestro invierno de pecar ya se va volando;
Ya Jesús, quien es Señor, himnos le cantamos.
Nuestro Cristo apareció a su propio pueblo Y nos da la paz de Dios, el mundo conquistado
Canta hoy, Jerusalén, con amor sagrado:
Que Jesús, el que murió, ¡Ha resucitado!
¡Aleluya! Cantan hoy a Jesús bendito;
Pues glorioso emergió de la tumba invicto.
¡Aleluya! a Jesús y a nuestro Padre;
Y al Espíritu de Dios cantan alabanzas.
A veces, un miembro de la iglesia solicitará que cantemos uno de los “himnos viejos”.
Pero, por supuesto, “viejo” es un término relativo. (Para un niño pequeño, todos los adultos parecen viejos.) Y es cierto que los himnos de hace aproximadamente un siglo fueron
escritos antes de nuestro tiempo. Sin embargo, algunas canciones de la iglesia son mucho más antiguas que eso.
Hace unos doce siglos vivía en la ciudad de Damasco un hombre llamado Juan
Mansur, más conocido ahora como Juan Damasceno (Juan de Damasco). Las fechas exactas de su nacimiento y muerte son inciertas, pero vivió entre el 696 y el 754 d.C.
Juan Damasceno ha sido llamado el mayor teólogo del siglo VIII. Su libro, “Fuente del Conocimiento”, proporcionó una comprensión de la teología que fue estudiada y citada
durante siglos. Además de su predicación y erudición, este santo temprano fue un notable escritor de himnos.
Alrededor del año 750, Juan escribió un himno para ser usado el primer domingo después de la Semana Santa. Llamado Vuestro Himno Hoy Cantad, el himno entreteje hábilmente dos grandes eventos: la liberación milagrosa de Israel a través del Mar Rojo, y el triunfo de Cristo sobre la muerte y la tumba.
Considere el primero de estos (descrito en Éxodo 14). Bajo el liderazgo de Moisés, los israelitas salieron de Egipto y comenzaron su viaje a la tierra que Dios les había prometido.
Pero cuando acamparon junto al mar, Faraón creyó que se habían atrapado tontamente.
Envió tras ellos al ejército egipcio con 600 carros. Pero Moisés dijo: “No teman; estén firmes y vean la salvación que el SEÑOR hará hoy por ustedes.” (v.13). Entonces, el Señor le dijo que levantara su vara sobre las aguas. Cuando lo hizo, las olas retrocedieron, hacia la izquierda y hacia la derecha, revelando un camino seco a través del mar. Por mandato de Dios, los israelitas cruzaron a un lugar seguro. Pero cuando los carros egipcios los
persiguieron, las aguas los volvieron y todos se ahogaron.
Ese camino milagroso a través del mar puede ayudarnos a imaginar el segundo gran evento, la muerte y resurrección de Cristo, por medio del cual se proporcionó la salvación.
Por fe personal, el pecador reclama la obra de Cristo como propia. Confía en la muerte de Cristo como el pago completo de su deuda de pecado, y en su resurrección como poder que provee para una nueva vida de libertad. “[Cristo] mismo llevó nuestros pecados en Su cuerpo sobre la cruz, a fin de que muramos al pecado y vivamos a la justicia” (1 Pedro 2:24). “Así también nosotros andemos en novedad de vida” (Romanos 6:4).
No debe sorprender que se comparen estos dos grandes milagros liberadores (cf.
Apocalipsis 15:3). En su excelente himno, Juan Damasceno reúne los dos eventos. La primera estrofa dice:
Vuestro himno hoy cantad de triunfante gozo;
A su pueblo Dios le doy justo alborozo.
Un camino por el mar Dios los pastorea Libre de la esclavitud, la nación hebrea Luego se hace la comparación:
De almas primavera es hoy, Cristo ya está libre;
De la muerte y su terror, vida y luz brotaron.
Nuestro invierno de pecar ya se va volando;
Ya Jesús, quien es Señor, himnos le cantamos.
Así como Dios abrió un camino a través del mar, así ha abierto un camino de muerte a vida, en Cristo, para todos los que lo tomen con fe (Juan 14:6).
~ Robert Cóttrill