34567
J U N I O D E 2 0 2 2 EDICI ´ON DE LETRA GRANDE
ART´
I CULOS QUE SE ESTUD IAR ´ AN DE L 8 DE AGOSTO
ART´
ICULO
DE ESTUDIO
24
Nadie perdona como Jehov ´
a
“Tu, oh, Jehov´ ´
a, eres bueno y est ´
as dispuesto a perdonar;
tu amor leal por todos los que te llaman es inmenso”
(SAL. 86:5).
CANCI ´
ON 42 La oraci ´
on del siervo de Dios
AVANCE
En la Biblia, Jehov ´
a nos confirma que est´
a dispuesto a perdonar a los pecadores que se arrepienten. Pero pue- de que a veces sintamos que no merecemos su perd ´
on.
En este art´
ıculo, veremos por qu ´
e podemos estar seguros de que nuestro Dios siempre est ´
a dispuesto a perdonar- nos si de verdad nos arrepentimos de los pecados que hemos cometido.
EL REY Salom ´
on dijo: “En la tierra no hay nadie jus- to que siempre haga el bien y nunca peque” (Ecl.
7:20). ¡Que gran verdad! Todos somos pecadores´ (1 Juan 1:8). As´
ı que todos necesitamos el perd ´
on de Dios y de los demas.´
2 ¿Alguna vez hemos ofendido a un buen amigo?
A todos nos ha pasado eso. Y, para no perder la amis- tad, nos disculpamos de corazon. ¿C´ omo nos senti-´ mos cuando nuestro amigo nos perdono? ¿Verdad que´ sentimos un gran alivio y nos llevamos una enorme alegrıa? Seguro que s´ ı.´
3 Todos queremos que Jehova sea nuestro mejor´ amigo, pero muchas veces hacemos o decimos cosas que no le gustan. Entonces, ¿por que podemos estar´ seguros de que el quiere perdonarnos? ¿Por qu´ e de-´ cimos que el perd ´
on de Jehov´
a es muy distinto al de los seres humanos? Y, por ultimo, ¿a qui´ enes perdo-´ na Dios?
JEHOV ´
A EST ´
A DISPUESTO A PERDONAR
4 La Palabra de Dios nos confirma que Jehov´
a est ´ a dispuesto a perdonar. Por ejemplo, en el monte Sinaı,´
1. ¿Qu´
e verdad dijo el rey Salom´
on en Eclesiast´
es 7:20?
2. ¿C ´
omo nos sentimos cuando un buen amigo nos perdona?
3. ¿De que hablaremos en este art´ ıculo?´
4. ¿Por que podemos estar seguros de que Jehov´ a est´ a dispuesto´ a perdonar?
Jehov ´
a le explic ´
o a Mois ´
es qu ´
e clase de Dios es ´ el.
Mediante un ´
angel le dijo: “Jehov´
a, Jehov´
a, un Dios misericordioso y compasivo, paciente y lleno de amor leal y verdad, que demuestra amor leal a miles, que perdona errores, ofensas y pecados” ( ´
Ex. 34:6, 7).
Jehova es un Dios cari´ noso y misericordioso que˜ siempre est ´
a dispuesto a perdonar a los pecadores arrepentidos (Neh. 9:17; Sal. 86:15).
5 Como Jehov ´
a es nuestro Creador, lo sabe todo de nosotros. ¿No es impresionante pensar que conoce en detalle a cada persona que vive en este planeta?
(Sal. 139:15-17). As´
ı que puede ver todas las imper- fecciones que hemos heredado de nuestros padres.
Y eso no es todo. ´
El esta al tanto de cada una de las´ vivencias que han influido en nuestra forma de ser.
¿Que hace Jehov´ a con toda esta informaci´ on? Cono-´ cernos tan a fondo lo impulsa a mostrarnos miseri- cordia (Sal. 78:39; lea Salmo 103:13, 14).
6 Jehova ha demostrado que quiere perdonarnos.´ El comprende muy bien que por culpa de lo que hizo´ el primer hombre, Adan, la maldici´ on del pecado y´ la muerte cayo sobre todos nosotros (Rom. 5:12).´ Y no pod´
ıamos hacer nada para liberarnos a nosotros mismos ni a nadie de esta maldicion (Sal. 49:7-9).´
5. Seg ´
un Salmo 103:13, 14, ¿c ´
omo nos trata Jehov´
a por conocer- nos tan a fondo?
6. ¿C ´
omo ha demostrado Jehov´
a que quiere perdonarnos?
Pero Dios sintio compasi´ on e hizo algo para liberar-´ nos. Como se explica en Juan 3:16, por amor Jehov´
a envio a su Hijo unig´ enito a morir por nosotros (Mat.´ 20:28; Rom. 5:19). Jesus muri´ o en nuestro lugar para´ liberar a todos los que demuestren tener fe en ´
el (Heb. 2:9). ¿Podemos imaginarnos el inmenso dolor que sintio Jehov´ a al ver a su querido Hijo sufrir y mo-´ rir de manera tan humillante? Entonces, ¿qu ´
e sentido habrıa tenido que Jehov´ a dejara morir a su Hijo si´ no quisiera perdonarnos?
7 La Biblia habla de muchas personas a las que Jehov´
a perdon ´
o con generosidad (Efes. 4:32). ¿Re- cuerda algun caso? Tal vez est´ e pensando en el rey´ Manas ´
es. ´
El fue muy malo y cometi ´
o pecados muy
7. Mencione algunos personajes bıblicos a los que Jehov´ a perdon´ o´ generosamente.
“ ´
El sabe bien c ´
omo estamos formados”
(Sal. 103:13, 14).
Jehov´ a est´
a al tanto de todo lo que ha influido en nuestra forma de ser.
(Vea el p´
arrafo 5).
graves contra Jehov ´
a. Promovi ´
o la adoraci ´
on a dio- ses falsos y quemo a sus propios hijos en el fuego´ como sacrificio a estos dioses. Y hasta tuvo el desca- ro de meter un ´
ıdolo en el templo de Jehov ´
a, un lu- gar santo. La Biblia dice de el: “Hizo a gran escala lo´ que estaba mal a los ojos de Jehov ´
a para provocarlo”
(2 Cron. 33:2-7). Pero, cuando Manas´ es demostr´ o´ que estaba arrepentido de verdad, Jehova lo perdon´ o´ generosamente y hasta le permiti ´
o volver a ser rey (2 Cron. 33:12, 13). Otro caso que pudiera venirnos´ a la mente es el del rey David, que cayo en pecados´ graves como el adulterio y el asesinato. Pero, cuando David reconocio sus errores y se arrepinti´ o de cora-´ z ´
on, Jehov´
a tambi ´
en lo perdon ´
o (2 Sam. 12:9, 10, 13, 14). As´
ı que podemos estar seguros de que Jeho- va realmente quiere perdonar. Y, como veremos a´ continuaci ´
on, el perd ´
on de Jehov ´
a es muy distinto al de los seres humanos.
EL PERD ´
ON DE JEHOV ´
A ES INCOMPARABLE
8 Jehova es “el Juez de toda la tierra” (G´ en. 18:25).´ Un buen juez tiene que conocer a fondo las leyes.
Y Jehova cumple ese requisito porque´ el no solo es´ nuestro Juez, sino tambien nuestro Legislador (Is.´ 33:22). Nadie sabe distinguir lo que est ´
a bien de lo que
8. ¿Por qu ´
e es Jehov´
a el mejor juez de todos, y c´
omo influye eso en su perd ´
on?
est ´
a mal como Jehov´
a. ¿Qu ´
e otros requisitos debe cumplir un buen juez? Antes de dictar sentencia, tie- ne que ser capaz de tomar en cuenta todos los facto- res importantes de un caso. En este sentido, no hay nadie tan capacitado para ser juez como Jehov´
a.
9 Jehova no es como los jueces humanos.´ ´
El siem- pre conoce a la perfecci ´
on todos los factores que in- fluyen en los casos que se presentan ante el (G´ en. 18:´ 20, 21; Sal. 90:8). No juzga teniendo en cuenta solo lo que los seres humanos ven y oyen. Comprende muy bien c ´
omo influyen en las acciones de una persona su ADN, su crianza, su entorno y su estado mental y emocional. Adem ´
as, Jehov´
a lee los corazones, es de- cir, entiende cuales son nuestras motivaciones, inten-´ ciones y deseos. No se le escapa ni un solo detalle;
todo est ´
a expuesto a sus ojos (Heb. 4:13). As´
ı que el perdon de Jehov´ a se basa en un conocimiento pro-´ fundo de cada situaci ´
on.
10 Las decisiones de Jehova son siempre justas.´ El es completamente imparcial. Su perd´ on nunca de-´ pende de la apariencia, la situacion econ´ omica, la po-´ sicion social o las capacidades de una persona (1 Sam.´ 16:7; Sant. 2:1-4). A Jehova no se le puede presionar´
9. ¿De qu ´
e informaci ´
on dispone Jehov´
a al decidir si perdona a al- guien o no?
10. ¿Por qu ´
e podemos decir que las decisiones de Jehov´ a son siempre justas? (Deuteronomio 32:4).
ni sobornar (2 Cr ´
on. 19:7). Y ´
el no se deja llevar por la frustraci ´
on o los sentimientos ( ´
Ex. 34:7). Sin duda alguna, Jehova es el mejor Juez que existe porque su´ comprensi ´
on de nosotros y de nuestras circunstan- cias es perfecta (lea Deuteronomio 32:4).
11 Los escritores de las Escrituras Hebreas sab´ ıan que el perdon de Jehov´ a es incomparable. A veces uti-´ lizaron un termino hebreo que, seg´ un una obra de´ consulta, “est ´
a reservado especialmente para deno- tar el perdon otorgado por Dios al pecador”. Esta´ obra anade: “Nunca se utiliza para denotar aquella˜ clase y medida inferior de perd ´
on que es ejercitado por parte de un hombre hacia otro” (Sinonimos del An-´ tiguo Testamento, traduccion y adaptaci´ on de Santiago´ Escuain). Solo Jehov ´
a tiene el poder de perdonar por completo a un pecador arrepentido. ¿Y como nos sen-´ timos cuando Jehova nos perdona?´
12 Cuando aceptamos el hecho de que Jehova nos´ ha perdonado, nos llegan “tiempos de alivio”. Y eso incluye paz mental y una buena conciencia. Todo esto no puede venir del perdon que dan los seres huma-´ nos, sino del que da “el propio Jehova” (Hech. 3:19).´ Cuando ´
el nos perdona, nos permite ser sus amigos de nuevo. Es como si nunca hubieramos pecado.´
11. ¿Por qu´
e es incomparable el perd ´
on de Jehov´ a?
12, 13. a) ¿De que disfruta la persona que recibe el perd´ on de´ Jehov´
a? b) ¿Tiene fecha de vencimiento el perd´
on de Jehov´ a?
13 Despues de haber perdonado a una persona,´ Jehova nunca la vuelve a acusar o a castigar por lo´ que hizo (Is. 43:25; Jer. 31:34). Jehova pone sus pe-´ cados “tan lejos como est ´
a el este del oeste” (Sal.
103:12).1 Pensar en la inmensidad de su perd ´on des- pierta en nosotros gratitud y reverencia (Sal. 130:4).
Pero ¿a qui ´
enes perdona Jehov´
a de esta manera?
¿A QUI ´
ENES PERDONA JEHOV ´ A?
14 Como hemos visto, el perdon de Jehov´ a no de-´ pende de la gravedad de un pecado. Ademas, he-´ mos aprendido que Jehova utiliza sus conocimientos´ como nuestro Creador, Legislador y Juez a la hora de
1 Vea el libro Acerqu ´emonos a Jehov ´a, cap´
ıtulo 26, p´
arrafo 9.
14. ¿Qu´
e hemos aprendido hasta aqu´
ı sobre el perd ´
on de Jehov´ a?
“ ´
El es la Roca,
todo lo que hace es perfecto”
(Deut. 32:4).
Jehov´
a es imparcial y justo.
No se le puede sobornar.
(Vea el p´
arrafo 10).
decidir si perdona a alguien o no. Entonces, ¿en qu ´ e cosas se fija Jehova?´
15 Una cosa que Jehova tiene en cuenta es si el pe-´ cador sabıa que lo que hac´ ıa estaba mal. Jes´ us lo dijo´ claramente, como podemos leerlo en Lucas 12:47, 48 (l ´ealo). Cuando una persona hace a sabiendas algo que Dios condena y que es malvado, comete un peca- do grave. Esta persona se arriesga a que Jehova no la´ perdone (Mar. 3:29; Juan 9:41). Pero debemos admi- tir que a veces nos damos cuenta de que hicimos algo que estaba mal. En este caso, ¿existe la posibilidad de que Jehova nos perdone? Por supuesto que s´ ı. Y esto´ nos lleva a otra cosa que Jehov ´
a toma en cuenta.
16 Otra cosa que Jehova tiene en cuenta es si el´ pecador est ´
a arrepentido de verdad. ¿Qu ´
e significa arrepentirse? Significa cambiar de parecer, de actitud o de objetivos. Adem ´
as, la persona arrepentida sien- te remordimiento y una profunda tristeza por las co- sas malas que hizo o por no haber hecho las cosas buenas que deberıa haber hecho. No solo se siente´ mal por sus errores, sino por el mal estado espiritual que la llevo a cometerlos. Volvamos a pensar en los´ reyes Manases y David. Aunque cometieron pecados´
15. Seg´
un Lucas 12:47, 48, ¿qu´
e tiene en cuenta Jehov´
a al decidir si perdona?
16. ¿Qu ´
e significa arrepentirse, y por qu ´
e es tan importante ha- cerlo?
muy graves, Jehova los perdon´ o porque se arrepintie-´ ron de coraz ´
on (1 Rey. 14:8). As´
ı que Jehov´
a solo per- dona a alguien si ve pruebas de que esta arrepentido.´ No basta con lamentar los pecados cometidos. Hay que poner manos a la obra.1 Y eso nos lleva a otra cosa que Jehova tiene en cuenta.´
17 ¿En que otra cosa importante se fija Jehov´ a?´ En la conversion. Convertirse es volverse o dar me-´ dia vuelta, es decir, dejar el mal camino y empe- zar a vivir como Jehova quiere (lea Isa´ ´ıas 55:7).
1 IDEA IMPORTANTE: El arrepentimiento es un cambio de actitud acompa ˜
nado de un sincero pesar por un estilo de vida anterior, por ha- ber actuado mal o por no haber hecho algo. El fruto que produce el verdadero arrepentimiento es un cambio en la conducta.
17. ¿Qu´
e es la conversi ´
on, y c´
omo nos ayuda a no repetir los mis- mos pecados? (Isa´
ıas 55:7).
“Perdonar ´ a
generosamente”
(Is. 55:7).
Podemos confiar en que Jehov´
a nos perdonar´
a si nos arrepentimos de coraz´
on.
(Vea los p´
arrafos 16 y 17).
La persona que se convierte debe transformar su mente para dejarse guiar por los pensamientos de Jehov ´
a (Rom. 12:2; Efes. 4:23). Debe estar decidida a dejar atras sus malos pensamientos y acciones´ (Col. 3:7-10). Pero no olvidemos que en realidad lo que hace posible que Jehova nos perdone y nos lim-´ pie de nuestros pecados es que demostremos fe en el sacrificio de Jesus. Cuando Jehov´ ´
a ve que nos esta- mos esforzando al maximo por cambiar nuestra con-´ ducta, nos perdona teniendo en cuenta el sacrificio de su Hijo (1 Juan 1:7).
CONF´
IE EN QUE JEHOV ´
A LO PERDONAR ´ A
18 Repasemos brevemente algunas de las ideas mas´ importantes que hemos analizado en este art´
ıculo.
Sin duda, en todo el universo no hay nadie que per- done como Jehov ´
a. ¿Por qu ´
e decimos esto? Primero, porque el siempre est´ a dispuesto a perdonar. Segun-´ do, porque lo sabe todo de nosotros y es quien mejor puede ver si estamos arrepentidos de corazon. Y, ter-´ cero, porque cuando Jehov ´
a perdona hace borr ´ on y cuenta nueva. Gracias a eso podemos tener una bue- na conciencia y su aprobacion.´
19 Claro, mientras seamos imperfectos, seguiremos
18. ¿Que hemos aprendido sobre el perd´ on de Jehov´ a?´
19. ¿Por que podemos ser felices aunque seguiremos pecando por´ culpa de la imperfecci ´
on?
pecando. Pero nos consuela mucho lo que dice Pers- picacia para comprender las Escrituras,volumen 1, pagi-´ na 209: “Ya que Jehov´
a tiene misericordia de las de- bilidades carnales de sus siervos, estos no necesitan estar en una constante condicion de remordimiento´ debido a los errores que cometen por su imperfec- cion inherente. (Sl 103:8-14; 130:3.) Si andan con-´ cienzudamente en los caminos de Dios, pueden sen- tirse gozosos. (Flp 4:4-6; 1Jn 3:19-22.)”. ¡Como nos´ tranquilizan estas palabras!
20 Agradecemos mucho que Jehova est´ e dispuesto´ a perdonarnos si nos arrepentimos sinceramente de nuestros pecados. Pero ¿como podemos imitar su´ ejemplo? ¿Que similitudes y diferencias hay entre el´ perd ´
on de Jehov´
a y el nuestro? ¿Y por qu ´
e es impor- tante entender esto? En el siguiente artıculo encon-´ traremos las respuestas.
20. ¿Qu´
e veremos en el siguiente art´
ıculo?
¿QU´
E APRENDIMOS SOBRE EL PERD ´
ON DE JEHOV´
A EN ESTOS TEXTOS?
˛ Salmo 103:13, 14 ˛ Deuteronomio 32:4 ˛ Isa´
ıas 55:7
CANCI ´
ON 45
ART´
ICULO
DE ESTUDIO
25
Jehov ´
a bendice
a quienes perdonan
“Jehov ´
a los perdon ´
o con generosidad a ustedes, as´
ı que hagan ustedes igual” (COL. 3:13).
CANCI ´
ON 130
Aprendamos a perdonar
AVANCE Jehov ´
a desea perdonar a los pecadores que se arrepien- ten. Los cristianos queremos seguir su ejemplo y perdo- nar a quienes nos ofenden. En este art´
ıculo, hablaremos de los pecados que podemos perdonar a nivel personal y de los pecados que debemos informar a los ancianos.
Tambi ´
en veremos por qu ´
e Jehov ´
a quiere que nos perdo- nemos unos a otros y c ´
omo nos beneficia hacerlo.
JEHOV ´
A es nuestro Creador, Legislador y Juez, pero tambien es nuestro cari´ noso Padre celestial˜ (Sal. 100:3; Is. 33:22). Por eso, cuando pecamos con- tra ´
el y nos arrepentimos de coraz ´
on, no solo puede perdonarnos, sino que tambien desea hacerlo (Sal.´ 86:5). Mediante el profeta Isa´
ıas, Jehov ´
a hizo una promesa que nos consuela. Dijo: “Aunque los pe- cados de ustedes sean como rojo escarlata, quedaran´ blancos como la nieve” (Is. 1:18).
2 Como somos imperfectos, todos hacemos y deci- mos cosas que ofenden a otros (Sant. 3:2). Pero esto no significa que no podamos tener buenas amista- des. La clave es aprender a perdonar (Prov. 17:9;
19:11; Mat. 18:21, 22). Jehova espera que perdone-´ mos esos peque ˜
nos roces que surgen entre nosotros (Col. 3:13). Y tenemos buenas razones para hacerlo.
Al fin y al cabo, el nos perdona generosamente (Is.´ 55:7).
3 En este art´
ıculo analizaremos c ´
omo nosotros, aunque somos imperfectos, podemos seguir el ejem- plo de Jehov ´
a al perdonar a los dem ´
as. ¿Qu ´
e pecados debemos informar a los ancianos? ¿Por qu ´
e quiere
1. ¿Qu´
e promesa les hace Jehov´
a a los pecadores que se arrepien- ten?
2. ¿Qu´
e debemos hacer si queremos estar en paz con los dem´ as?
3. ¿Qu´
e analizaremos en este art´
ıculo?
Jehov ´
a que nos perdonemos unos a otros? ¿Y qu ´ e podemos aprender de algunos hermanos que sufrie- ron mucho por culpa de los pecados de otras perso- nas?
CUANDO UN CRISTIANO COMETE UN PECADO GRAVE
4 Cuando alguien comete un pecado grave, es ne- cesario informar a los ancianos. En 1 Corintios 6:
9, 10 encontramos algunos ejemplos de pecados gra- ves. Esta clase de pecado es una grave violacion de la´ ley de Dios. Si un cristiano comete un pecado de este tipo, debe orarle a Jehova para pedirle que lo perdo-´ ne y hablar con los ancianos de la congregacion´ (Sal. 32:5; Sant. 5:14). ¿Qu ´
e responsabilidad tienen los ancianos? Solo Jehova tiene la autoridad para´ perdonar los pecados por completo, y lo hace sobre la base del sacrificio de Jes ´
us.1 Sin embargo, Dios les ha dado a los ancianos la responsabilidad de decidir con la ayuda de las Escrituras si el pecador puede se- guir en la congregacion o no (1 Cor. 5:12). Para ello,´ una de las cosas que hacen es tratar de responder es-
1 Vea la secci ´
on “Preguntas de los lectores” de La Atalaya del 15 de abril de 1996.
4. a) ¿Qu ´
e debe hacer un cristiano que ha cometido un pecado grave? b) ¿Qu´
e responsabilidad tienen los ancianos?
tas preguntas: ¿plane ´
o la persona cometer el peca- do?, ¿trato de ocultarlo?, ¿estuvo cometiendo el pe-´ cado durante alg ´
un tiempo? Y m ´
as importante: ¿ha demostrado que esta arrepentida de verdad?, ¿hay´ pruebas que indiquen que Jehov´
a la ha perdonado?
(Hech. 3:19).
5 Cuando los ancianos se re ´
unen con la persona que ha pecado, su objetivo es tomar en la Tierra la misma decisi ´
on que ya se ha tomado en el cielo (Mat.
18:18). ¿Como beneficia esto a la congregaci´ on? Pues´ bien, si el pecador no se arrepiente, no se le permi- te seguir en la congregacion, y as´ ı se protege de´ su mala influencia a las valiosas ovejas de Jehov´
a (1 Cor. 5:6, 7, 11-13; Tito 3:10, 11). Tambien puede´ ayudar a la persona que ha pecado a arrepentirse y a conseguir el perdon de Jehov´ a (Luc. 5:32). Los an-´ cianos oran a favor de la persona que se arrepiente y le piden a Jehova que la ayude a recuperar la salud´ espiritual (Sant. 5:15).
6 Pensemos en un pecador que no esta arrepenti-´ do cuando se reune con los ancianos. En ese caso,´ sera expulsado de la congregaci´ on. Y, si ha violado´ las leyes del pa´
ıs, los ancianos no lo proteger ´
an de
5. ¿C ´
omo beneficia a la congregaci´
on la labor de los ancianos?
6. Explique si una persona expulsada puede recibir el perd ´ on de Jehov´
a.
las consecuencias. Jehov ´
a les ha dado a las autorida- des permiso para juzgar y castigar a cualquiera que viola la ley, sea que este arrepentido o no (Rom.´ 13:4). Pero, si la persona m ´
as tarde recobra el juicio, se arrepiente de coraz ´
on y cambia su forma de pen- sar y de actuar, Jehova est´ a dispuesto a perdonar-´ la (Luc. 15:17-24). Esto es as´
ı incluso si cometi ´ o pecados muy graves (2 Cr ´
on. 33:9, 12, 13; 1 Tim.
1:15).
7 ¿Verdad que es un gran alivio no tener que deci- dir si Jehov ´
a perdonar ´
a a un pecador? Aun as´
ı, hay algo que sı nos corresponde decidir. ¿De qu´ e se tra-´ ta? Puede que alguien que haya pecado contra noso- tros, incluso gravemente, se disculpe y nos pida per- d ´
on. O puede que no lo haga. En cualquier caso, podemos tomar la decision de perdonarlo, es decir,´ deshacernos del rencor y la ira que tal vez sintamos hacia esa persona. La verdad es que esto quiz ´
as tome tiempo y nos cueste, sobre todo si nos han hecho mucho dano. La Atalaya del 15 de septiembre de 1994˜ dice: “Perdonar a un pecador no significa excusar su pecado. Para el cristiano, perdonar significa dejar con confianza el asunto en las manos de Jehova.´ El es el Juez justo de todo el universo, y har´ ´
a justi-
7. ¿Qu´
e implica perdonar a alguien que ha pecado contra noso- tros?
cia al debido tiempo”. ¿Por qu ´
e quiere Jehov ´
a que perdonemos y que dejemos el asunto en sus manos, es decir, que confiemos en su justicia?
POR QU ´
E QUIERE JEHOV ´
A QUE PERDONEMOS
8 Cuando perdonamos, demostramos que agradece- mos la misericordia de Jehova. En una par´ abola, Je-´ sus compar´ ´
o a Jehov ´
a a un amo que le perdon ´
o una deuda enorme a un esclavo que no pod´
ıa pagarle.
Pero ese esclavo no le tuvo misericordia a un compa- nero suyo que le deb˜ ´
ıa mucho menos dinero (Mat.
18:23-35). ¿Qu ´
e quiso ense ˜
nar Jesus? Que, si de´ verdad agradecemos la inmensa misericordia que Jehova nos muestra, nos sentiremos impulsados a´ perdonar a otros (Sal. 103:9). Hablando de este tema, hace muchos anos La Atalaya explic˜ o que, sin´ importar cuantas veces perdonemos nosotros a los´ dem ´
as, nuestro perd ´
on nunca igualar´
a “al perd ´ on y misericordia que Dios nos extiende por medio de Cristo”.
9 Si perdonamos, Jehov ´
a nos perdonar ´ a. ´
El les muestra misericordia a los misericordiosos (Mat.
5:7; Sant. 2:13). Jesus dej´ o clara esa idea cuando´
8. ¿Como demostramos que agradecemos la misericordia de´ Jehov´
a?
9. ¿A qui´
enes les muestra misericordia Jehov´
a? (Mateo 6:14, 15).
ense ˜ n ´
o a orar a sus disc´
ıpulos (lea Mateo 6:14, 15).
Jehov ´
a ya hab´
ıa destacado esa idea en los d´
ıas de Job. Este siervo fiel de Dios habıa tenido que sopor-´ tar los comentarios hirientes de tres hombres: Elifaz, Bildad y Zofar. Jehov´
a le orden ´
o a Job que orara por ellos. Y, cuando Job lo hizo, Jehov ´
a lo recompens ´ o (Job 42:8-10).
10 Guardar rencor nos perjudica. El rencor es como una carga, y Jehov ´
a quiere que nos quitemos ese peso de encima (lea Efesios 4:31, 32). Nos aconse- ja: “Deja de lado la ira, renuncia a la furia” (Sal.
37:8). Seguir este consejo nos beneficia porque el rencor es malo para la salud fısica y mental (Prov.´ 14:30). Guardarle rencor a alguien es como tomar veneno: solo nos hacemos da ˜
no a nosotros mismos.
Ası que, cuando perdonamos a los dem´ as, nos hace-´ mos un regalo a nosotros mismos (Prov. 11:17). Nos sentimos en paz y podemos seguir adelante sirvien- do a Jehov ´
a.
11 Dejamos la venganza en manos de Jehov ´
a. Jeho- va no nos ha dado permiso para vengarnos de quie-´ nes pecan contra nosotros (lea Romanos 12:19-21).
Como somos imperfectos y nuestra visi ´
on es tan li- mitada, no tenemos la capacidad que tiene Jehov ´
a de
10. ¿Por qu ´
e nos perjudica guardar rencor? (Efesios 4:31, 32).
11. ¿Qu´
e dice la Biblia sobre la venganza? (Romanos 12:19-21).
juzgar bien los asuntos (Heb. 4:13). Ademas, a veces´ dejamos que los sentimientos nos nublen la raz ´
on.
Santiago escribi ´
o por inspiraci ´
on: “La ira del hom- bre no produce la justicia de Dios” (Sant. 1:20). Po- demos estar seguros de que Jehov´
a har ´
a lo correcto y se encargar ´
a de que se haga justicia.
12 Cuando perdonamos, demostramos que confiamos en la justicia de Jehova. Si dejamos los asuntos en sus´ manos, demostramos que estamos convencidos de que el reparar´ a todo el da´ no que ha provocado el pe-˜ cado. En el nuevo mundo que ha prometido, las heridas emocionales nunca m ´
as “ser´
an recordadas ni vendr ´
an al coraz ´
on” (Is. 65:17). Pero ¿de verdad es posible deshacernos de la ira y del rencor cuando
12. ¿C´
omo demostramos que confiamos en la justicia de Jehov´ a?
“Las cosas del pasado no ser ´
an recordadas”
(Is. 65:17).
Debemos deshacernos de la ira y del rencor, y dejar los asuntos en las manos de Dios. ´
El reparar´ a todo el da˜
no que ha provocado el pecado.
(Vea el p´
arrafo 12).
alguien nos ha hecho mucho da ˜
no? Veamos c ´
omo al- gunos lo han logrado.
C ´
OMO NOS BENEFICIA PERDONAR
13 Muchos de nuestros hermanos decidieron perdonar incluso a personas que les hicieron mucho da ˜
no. ¿C ´
omo les ha beneficiado hacerlo?
14 Veamos el caso de Tony,1 que vive en Filipinas.
Muchos anos antes de hacerse testigo de Jehov˜ a,´ perdio a uno de sus hermanos mayores. Se enter´ o de´ que habıa sido asesinado por un hombre llamado´ Jose. Como Tony era agresivo y violento, quer´ ıa ven-´ garse. A Jose lo metieron en prisi´ on por el crimen´ que hab´
ıa cometido. Cuando Jos ´
e sali ´
o de la c ´
arcel, Tony jur ´
o que lo encontrar´
ıa y lo matar´
ıa, as´
ı que se compr ´
o una pistola. Pero entonces empez ´
o a recibir clases de la Biblia con los testigos de Jehov´
a. ´
El re- cuerda: “Al ir estudiando, aprend´
ı que deb´
ıa cambiar mi forma de ser. Tenıa que deshacerme de la ira”.´ Tony se bautizo y con el tiempo lleg´ o a ser anciano´ en su congregacion. ¡Qu´ e sorpresa se llev´ o cuando se´ entero de que Jos´ e tambi´ en se hab´ ıa hecho testigo´ de Jehova! Cuando se encontraron, se dieron un´
1 Se han cambiado algunos nombres.
13, 14. ¿Qu´
e le ense ˜
na la experiencia de Tony y Jos´ e?
fuerte abrazo y Tony le dijo a Jos ´
e que lo hab´
ıa per- donado. Tony dice que no tiene palabras para descri- bir la inmensa alegr´
ıa que sinti ´
o cuando perdon ´ o a Jos ´
e. Este cristiano supo perdonar, y Jehov ´
a lo ben- dijo por eso.
15 En 1985, Peter y Sue estaban en su reuni ´
on en el Salon del Reino cuando de repente ocurri´ o una vio-´ lenta explosi ´
on. Un hombre hab´
ıa puesto una bomba en el Sal ´
on. A causa de las graves heridas, Sue per- di ´
o el sentido del olfato y sufri ´ o da ˜
nos permanentes en la vista y el o´
ıdo.1 Con frecuencia, este matrimo- nio se preguntaba: “¿Quien pudo haber hecho algo´ tan terrible?”. Muchos a ˜
nos despu ´
es, el culpable, que no era testigo de Jehova, fue detenido y sentenciado´ a cadena perpetua. Se les pregunt ´
o a Peter y Sue si lo hab´
ıan perdonado, y ellos respondieron: “Jehov ´ a nos ense ˜
na que sentir ira y guardar resentimiento nos puede hacer da ˜
no en sentido f´
ısico, emocional y mental. As´
ı que, desde el mismo principio, le pedi- mos que nos ayudara a deshacernos de la ira y del rencor para seguir adelante”.
16 ¿Ha sido facil para este matrimonio perdonar?´
1 Vea ¡Despertad! del 8 de enero de 1992, p´
aginas 9 a 13. Vea tambi´ en en JW Broadcasting˙ el video titulado Peter y Sue Schulz: La adversi- dad se puede superar.
15, 16. ¿Qu´
e le ense ˜
na la experiencia de Peter y Sue?
No siempre. Veamos lo que dicen. “De vez en cuando volvemos a sentir rabia cuando Sue sufre por las secuelas de lo que paso. Pero, como tratamos de´ no darle vueltas al asunto, esos sentimientos desapa- recen enseguida. Es m ´
as, podemos decir con el cora- z ´
on en la mano que, si alg ´ un d´
ıa aquel hombre llegara a ser nuestro hermano, le dar´
ıamos la bienvenida al pueblo de Jehov ´
a. Esta experiencia nos ha ense ˜ nado que los principios bıblicos de veras nos quitan un´ gran peso de encima. Nos liberan mucho mas de lo´ que nos imaginamos. Tambien nos consuela saber´ que pronto Jehov ´
a reparar ´
a todos los da ˜ nos”.
El ejemplo de Peter y Sue demuestra que podemos dejar atras la ira y el rencor.´
(Vea los p´
arrafos 15 y 16).
17 Myra conoci ´
o a Jehov´
a cuando ya estaba casada y ten´
ıa dos ni ˜
nos peque ˜
nos, pero su esposo no acep- to la verdad. Con el tiempo,´ el le fue infiel y aban-´ dono a la familia. Myra recuerda: “Cuando mi espo-´ so nos dej ´
o, me qued ´
e en shock. Ten´
ıa la mezcla de sentimientos que sienten muchos de los que sufren una traici ´
on: desconfianza, dolor, pesar, culpa y fu- ria”. Aunque su matrimonio se acab ´
o, el dolor de la traicion segu´ ıa vivo. Myra a´ nade: “Segu˜ ı sinti´ endome´ as´
ı por meses, y me di cuenta de que eso estaba per- judicando mi relaci ´
on con Jehov´
a y con los dem ´ as”.
Ahora, Myra puede decir que ya no siente aquella fu- ria y que no le desea nada malo a su exesposo. M ´
as bien, espera que algun d´ ıa´ el acepte la verdad. Myra´ se centra en el futuro, no en el pasado. Aunque tuvo que criar sola a sus dos hijos en la verdad, hoy dis- fruta de servir a Jehov ´
a con ellos y sus familias.
JEHOV ´
A ES EL JUEZ PERFECTO
18 Como Jehov´
a es el Juez Supremo, nosotros no tenemos que preocuparnos de decidir como se´ juzgara a los dem´ as.´ ´
El se encargara de eso. ¡Qu´ e ali-´ vio! (Rom. 14:10-12). Podemos estar completamente seguros de que ´
el siempre juzgar ´
a segun sus normas´
17. ¿Qu´
e le ense ˜
na la experiencia de Myra?
18. Puesto que Jehov´
a es el Juez Supremo, ¿de qu ´
e podemos es- tar seguros?
perfectas sobre lo que est ´
a bien y lo que est ´
a mal (G ´
en. 18:25; 1 Rey. 8:32). ´
El nunca har ´
a nada que sea injusto.
19 Jehova reparar´ a por completo todo el da´ no que˜ han causado el pecado y la imperfecci ´
on. ¡Cu ´ anto deseamos que llegue ese d´
ıa! ´
El sanar ´
a para siempre todas nuestras heridas fısicas y emocionales (Sal. 72:´ 12-14; Apoc. 21:3, 4). De hecho, caeran en el olvido.´ Mientras llega ese d´
ıa, valoremos la capacidad que Jehov ´
a nos ha dado de seguir su ejemplo perdonan- do a los demas.´
19. ¿Que lograr´ a la justicia perfecta de Jehov´ a?´
¿QU ´
E NOS ENSE ˜
NAN ESTOS TEXTOS SOBRE EL PERD ´ ON?
˛ Mateo 6:14, 15 ˛ Efesios 4:31, 32 ˛ Romanos 12:19-21
CANCI ´
ON 18
ART´
ICULO
DE ESTUDIO
26
El amor de Jehov ´ a nos ayuda a vencer nuestros temores
“Jehov ´ a est ´
a de mi parte, no tendr ´
e miedo” (SAL. 118:6).
CANCI ´
ON 105
“Dios es amor”
AVANCE
Sentir miedo es algo normal que puede protegernos de los peligros. Pero, si no controlamos nuestros temores, podr´
ıamos hacernos da ˜
no. ¿Por qu ´
e? Porque Satan ´ as se aprovecha de ellos para hacernos tomar malas decisio- nes. As´
ı que debemos hacer todo lo posible por mante- nerlos a raya y vencerlos. Como veremos en este art´
ıculo, algo que nos ayudar ´
a es estar convencidos de que Jeho- v ´
a est ´
a de nuestra parte y de que nos ama.
PENSEMOS en los siguientes casos de la vida real.
Nestor y su esposa, Mar´ ıa, quer´ ıan servir en un lu-´ gar donde se necesitara ayuda para predicar.1 Pero, para lograrlo, tenıan que aprender a vivir con me-´ nos. Y eso les daba miedo. Creıan que no iban a ser´ realmente felices llevando una vida mas sencilla. Bi-´ niam es un hermano que vive en un paıs donde la´ gente se opone a nuestra obra. Cuando se hizo tes- tigo de Jehova, se dio cuenta de que a´ el tambi´ en lo´ perseguirıan. Aunque eso lo ten´ ıa asustado, hab´ ıa´ algo que le daba todavıa m´ as miedo: c´ omo reac-´ cionarıa su familia cuando supiera cu´ al era su nue-´ va religion. Y por´ ultimo tenemos el caso de Valeria,´ a quien le diagnosticaron un tipo de cancer muy´ agresivo. Ella querıa obedecer lo que dice la Biblia´ sobre el uso de la sangre, y batallo mucho para´ encontrar un cirujano que respetara su decision.´ Como es logico, la idea de morir le daba miedo.´
2 ¿Ha sentido alguno de los temores que experi- mentaron los hermanos del parrafo anterior? Mu-´ chos de nosotros sı. El peligro est´ a en no saber con-´ trolar esos miedos, pues pueden llevarnos a tomar decisiones que perjudiquen nuestra relacion con´
1 Se han cambiado algunos nombres.
1. ¿A qu´
e temores podemos enfrentarnos?
2. ¿Por qu´
e debemos esforzarnos por controlar nuestros temores?
Jehova. Y eso es lo que Satan´ as quiere.´ ´
El intenta aprovecharse de nuestros temores para que desobe- dezcamos los mandatos de Jehova, como el de pre-´ dicar las buenas noticias (Apoc. 12:17). Es cierto que el es malvado, cruel y poderoso. Pero hay algo´ que puede ayudarnos a hacerle frente. ¿De que se´ trata?
3 Satanas no lograr´ a asustarnos si estamos con-´ vencidos de que Jehova nos ama, de que est´ a de´ nuestra parte (Sal. 118:6). Por ejemplo, el escritor del Salmo 118 paso por situaciones muy angustiosas.´ Tenıa muchos enemigos, entre los cuales hab´ ıa per-´ sonas muy influyentes (versıculos 9 y 10). A veces´ tuvo que soportar presiones muy fuertes (versıcu-´ lo 13). Y tambien recibi´ o disciplina severa de parte´ de Jehova (vers´ ıculo 18). A pesar de todo esto, dijo´ en su cancion: “No tendr´ e miedo”. ¿Por qu´ e se sen-´ tıa tan seguro? Porque sab´ ıa que, aunque su Padre´ celestial lo habıa disciplinado, contaba con todo su´ amor. El salmista estaba seguro de que, pasara lo que pasara, su carinoso Dios siempre estar˜ ıa listo´ para ayudarlo (Sal. 118:29).
4 Cada cristiano tiene que estar convencido de que
3. ¿Qu´
e nos ayudar´
a a vencer nuestros temores?
4. ¿Qu´
e tipo de temores podemos superar si tenemos la seguridad de que Jehov´
a nos ama?
Jehova lo ama personalmente. Tener esa seguridad´ nos ayudara a vencer tres temores muy comunes:´ 1) el temor a no poder mantener a la familia, 2) el temor a otras personas y 3) el temor a morir. Los hermanos mencionados en el primer parrafo logra-´ ron superar sus miedos gracias a que estaban con- vencidos de que Jehova los ama.´
EL TEMOR A NO PODER MANTENER A LA FAMILIA
5 Los cristianos que son cabezas de familia se to- man muy en serio su responsabilidad de mantener a los suyos (1 Tim. 5:8). Si ese es su caso, quizas du-´ rante la pandemia del COVID-19 le preocupara per- der su trabajo. Tal vez le inquietara la idea de no po- der alimentar a su familia o de no poder pagar el alquiler o la hipoteca. Y es posible que pensara que, si perdıa el trabajo, no encontrar´ ıa otro. O, igual´ que Nestor y Mar´ ıa, mencionados antes, quiz´ as us-´ ted pensara que no podrıa vivir con menos. Vali´ en-´ dose de estos temores, Satanas ha logrado que mu-´ chos dejen de servir a Jehova.´
6 Satanas quiere hacernos creer que Jehov´ a no se´
5. ¿Qu´
e situaciones pudieran preocuparles a los cabezas de fami- lia? (Vea la foto de la portada).
6. ¿Qu ´
e quiere hacernos creer Satan´ as?
preocupa por cada uno de nosotros y que, cuando necesitemos su ayuda para mantener a nuestra fa- milia, el se va a desentender. Si caemos en esa tram-´ pa, podrıamos pensar que no tenemos m´ as remedio´ que aferrarnos a toda costa a nuestro empleo, aun- que esto implique pasar por alto los principios bıbli-´ cos.
7 Nadie conoce al Padre mejor que Jesus. Por eso´ nos dice con toda seguridad: “Su Padre ya sabe lo que ustedes necesitan incluso antes de que se lo pi- dan” (Mat. 6:8). Y Jesus tambi´ en sabe que Jeho-´ va est´ a listo para cubrir nuestras necesidades. Los´ cristianos formamos parte de la familia de Dios.
Y, como el es el cabeza, podemos estar seguros de´ que hara precisamente lo mismo que les pide a to-´ dos los cabezas en 1 Timoteo 5:8.
8 Si estamos convencidos de que Jehova nos ama a´ nosotros y a nuestra familia, no dudaremos de que el´ cubrira nuestras necesidades (lea Mateo 6:31-33).´ Jehova quiere darnos lo que necesitamos, y lo hace´ con carino y a manos llenas. Cuando cre˜ o la Tierra,´ no se limito a poner en ella solo lo imprescindible´
7. ¿Que nos asegura Jes´ us?´
8. a) ¿Que nos ayudar´ a a vencer el temor a no poder mantener a´ la familia? (Mateo 6:31-33). b) ¿Como podemos seguir el ejemplo´ del matrimonio que aparece en la fotograf´
ıa?
para que pudieramos sobrevivir. Al contrario, con´ mucho amor la lleno de cosas maravillosas para que´ disfrutaramos de ellas (G´ en. 2:9). Incluso si a veces´ solo tenemos lo basico para vivir al d´ ıa, demos las´ gracias porque tenemos lo basico. Jehov´ a ha estado´ allı y nos ha seguido dando el “pan para este d´ ıa”´ (Mat. 6:11). Debemos tener muy presente que cual- quier cosa de la que nos privemos hoy no es nada en comparacion con lo que Jehov´ a nos dar´ a ahora y en´ el futuro. Esto es lo que Nestor y Mar´ ıa comproba-´ ron por sı mismos (Is. 65:21, 22).´
9 Nestor y Mar´ ıa, de Colombia, disfrutaban de un´ estilo de vida muy comodo. Cuentan: “Quer´ ıamos´ simplificar nuestra vida para poder hacer mas en la´ predicacion, pero ten´ ıamos miedo de vivir con me-´
9. ¿Qu ´
e le ense˜
na el ejemplo de N ´
estor y Mar´ ıa?
Jehov´ a se encargar´
a de que tengamos lo que necesitamos.
Quizas lo haga´ mediante nues- tros hermanos.
(Vea el p´
arrafo 8).
nos. Creıamos que as´ ı no ser´ ıamos felices”. ¿C´ omo´ superaron ese miedo? Pensaron en todas las veces en las que Jehova les hab´ ıa demostrado su cari´ no.˜ Seguros de que Jehova siempre los cuidar´ ıa, renun-´ ciaron a sus trabajos bien pagados. Ademas, vendie-´ ron su casa y se mudaron a una zona del paıs donde´ se necesitaba mas ayuda para predicar. ¿C´ omo se´ sienten por su decision? N´ estor dice: “Hemos visto´ que de veras se cumplen las palabras de Mateo 6:33.
Nunca nos ha faltado nada. De hecho, ahora somos mas felices”.´
EL TEMOR A OTRAS PERSONAS
10 A lo largo de la historia, los seres humanos se han hecho mucho dano unos a otros (Ecl. 8:9). Por˜ ejemplo, hay quienes abusan del poder, cometen de- litos con violencia, insultan y amenazan a sus com- paneros de escuela, o tratan con crueldad a su pro-˜ pia familia. ¡Con razon el ser humano le tiene miedo´ al ser humano! ¿Como se aprovecha Satan´ as de ese´ miedo?
11 Satanas se aprovecha del miedo a otras´
10. ¿Por qu´
e no nos extra ˜
na que los seres humanos les tengan mie- do a otros seres humanos?
11, 12. ¿C´
omo se aprovecha Satan´
as de nuestro miedo a otras per- sonas?
personas para hacer que dejemos de predicar o de cumplir con otros mandatos de Jehova.´ ´
El se ha en- cargado de que algunos gobiernos prohıban nuestra´ obra y nos persigan (Luc. 21:12; Apoc. 2:10). En este mundo controlado por el Diablo, mucha gente es- parce informacion distorsionada o mentiras malin-´ tencionadas sobre los testigos de Jehova. Puede que´ los que se crean esas mentiras se burlen de nosotros o hasta nos maltraten fısicamente (Mat. 10:36).´ Y no nos sorprenden para nada estas estrategias de Satanas;´ el ya las usaba en el siglo primero (Hech. 5:´ 27, 28, 40).
12 El miedo a la oposicion de los gobiernos no es la´ unica arma de Satan´ as.´ ´
El tambien se vale del temor´ que tienen algunos a como reaccionar´ a su familia si´ se hacen Testigos. Hay quienes le temen mas a eso´ que a sufrir maltrato fısico. Quieren mucho a sus fa-´ miliares y desean que lleguen a conocer y amar a Jehova. Les duele o´ ırlos hablar mal del Dios verda-´ dero y de sus siervos. Pero a veces los familiares que antes se oponıan terminan aceptando la verdad.´ Ahora bien, si alguien de nuestra familia ya no quie- re saber nada de nosotros, ¿que haremos?´
13 ¡Que hermosas y reconfortantes son las pala-´
13. ¿Por que es tan importante estar convencidos del amor de´ Jehov´
a cuando nuestros familiares nos rechazan? (Salmo 27:10).
bras de Salmo 27:10! (L ´ealo). Si tenemos presente lo mucho que nos ama Jehova, nos sentiremos a sal-´ vo aunque otros se pongan en contra nuestra y tendremos la certeza de que el nos premiar´ a por´ nuestro aguante. Jehova se encargar´ a de nuestras´ necesidades fısicas, emocionales y espirituales, y lo´ hara mejor que nadie. Esto es justo lo que descubri´ o´ Biniam, mencionado en el parrafo 1.´
14 Biniam decidio hacerse testigo de Jehov´ a aun-´ que sabıa que le esperaba la cruel persecuci´ on de las´ autoridades. ´
El cuenta: “La persecucion por parte´ del gobierno era peor de lo que me imaginaba. Pero yo le tenıa m´ as miedo a la oposici´ on de mi familia.´ Me aterraba decepcionar a mi padre y perder el
14. ¿Que le ense´ na el ejemplo de Biniam?˜
Hasta si nuestros familiares se pu- sieran en contra de nosotros, Jehov´
a no dejar´ ıa de amarnos.
(Vea los parrafos 12´ a 14).
respeto de mi familia por hacerme Testigo”. ¿Que le´ ayudo a superar este miedo? Tener presente que´ Jehova lo quiere y que siempre cuida a los que lo´ aman. Biniam lo explica ası: “Me puse a pensar en lo´ que Jehova ha hecho para ayudar a los que han´ aguantado a pesar de los apuros economicos, los´ prejuicios y los ataques en grupo. Sabıa que, si me´ agarraba con fuerzas de Jehova,´ el me bendecir´ ıa.´ Me detuvieron muchas veces y hasta me torturaron.
En esos momentos tan angustiosos, vi con mis pro- pios ojos que, si somos leales a Jehova,´ el nos ayu-´ da muchısimo”. Para Biniam, Jehov´ a lleg´ o a ser un´ verdadero padre, y los hermanos, una autentica fa-´ milia.
EL TEMOR A MORIR
15 La Biblia afirma que la muerte es un enemigo (1 Cor. 15:25, 26). Pensar en la muerte puede cau- sarnos mucha angustia, sobre todo si nosotros o nuestros seres amados estamos muy enfermos. ¿Por que nos da miedo pensar en la muerte? Porque´ Jehova nos cre´ o con el deseo de vivir para siempre´ (Ecl. 3:11). Pero un grado razonable de temor a la muerte puede protegernos. Por ejemplo, quizas nos´ impulse a cuidar la dieta, a hacer ejercicio, a evitar
15. ¿Por qu ´
e es normal sentir miedo a morir?
riesgos innecesarios y a ir al medico y tomar medi-´ camentos cuando sea necesario.
16 Satanas sabe que valoramos mucho la vida. Por´ eso asegura que estamos dispuestos a sacrificar cualquier cosa —incluso nuestra amistad con Jeho- va— con tal de seguir vivos (Job 2:4, 5). ¡Pero qu´ e´ equivocado esta! Como´ el “tiene los medios para´ causar la muerte”, se aprovecha de nuestro miedo natural a morir con la intencion de que le demos la´ espalda a Jehova (Heb. 2:14, 15). A veces, Satan´ as´ utiliza a algunas personas para que nos amenacen y nos digan que, si no renunciamos a nuestra fe, nos mataran. O puede que se valga de una emergencia´ medica para que caigamos y le fallemos a Jehov´ a.´ Tal vez los medicos o nuestros familiares no Testi-´ gos nos presionen para que aceptemos una transfu- sion de sangre, lo cual est´ a en contra de la ley de´ Dios. O quizas alguien trate de convencernos para´ que aceptemos un tratamiento que viola los princi- pios bıblicos.´
17 Ninguno de nosotros quiere morir, pero sabe- mos que, si perdieramos la vida, Jehov´ a seguir´ ıa´
16. ¿Como se aprovecha Satan´ as de nuestro miedo natural a mo-´ rir?
17. De acuerdo con Romanos 8:37-39, ¿por que no hay que tener´ miedo a morir?
amandonos (lea Romanos 8:37-39). Los amigos de´ Jehova que mueren siguen vivos en la memoria de´ el, como si todav´ ıa existieran (Luc. 20:37, 38). Y´ el´ esta deseando devolverles la vida (Job 14:15). Jeho-´ va ha pagado un precio muy alto para que tengamos´ vida eterna (Juan 3:16). Sabemos muy bien cuanto´ nos quiere y nos cuida. Por eso, cuando estamos en- fermos o nos amenazan de muerte, no le damos la espalda. Al contrario, acudimos a el para que nos d´ e´ consuelo, sabidurıa y fuerzas. Eso es exactamente lo´ que hicieron Valeria y su esposo (Sal. 41:3).
18 A Valeria le diagnosticaron un tipo de cancer´ poco comun y muy agresivo cuando ten´ ıa 35 a´ nos.˜ Veamos como el amor de Jehov´ a la ayud´ o a superar´ su miedo a la muerte. Ella cuenta: “El diagnostico´ que me dieron cambio nuestra vida de la noche a la´ manana. La˜ unica alternativa era hacerme una ope-´ racion de cirug´ ıa mayor. Acud´ ı a muchos cirujanos,´ pero ninguno quiso operarme sin sangre. Estaba asustada, pero, como querıa obedecer a Dios, ¡de´ ninguna manera iba a aceptar una transfusion! Du-´ rante toda mi vida Jehova me hab´ ıa demostrado tan-´ to carino˜ 5, ahora era mi oportunidad de demostrar mi amor por el. Cada vez que me daban malas noti-´ cias, sentıa m´ as fuerzas para no dejar que Satan´ as´
18. ¿Qu´
e le ense˜
na el ejemplo de Valeria?
se saliera con la suya. Querıa que Jehov´ a estuviera´ orgulloso de mı. Tiempo despu´ es me operaron sin´ sangre, y todo salio muy bien. Sigo luchando con´ mis problemas de salud, pero Jehova nunca ha de-´ jado de darnos lo que necesitamos. Por ejemplo, el fin de semana antes de que me dijeran que tenıa c´ an-´ cer, estudiamos en la reunion el art´ ıculo ‘Afronte-´ mos con valentıa los golpes de la vida’.´ 1 Nos vino como anillo al dedo. Lo leımos una y otra vez. Gra-´ cias a artıculos como este y a nuestra buena rutina´ espiritual, mi esposo y yo no perdimos la calma ni el equilibrio, y pudimos tomar buenas decisiones”.
VENZAMOS NUESTROS TEMORES
19 Por todo el mundo hay hermanos que, con la ayuda de Jehova, han superado situaciones muy di-´ fıciles y han logrado ponerse en contra del Diablo´ (1 Ped. 5:8, 9). Usted tambien puede lograrlo. Muy´ pronto, Jehova les indicar´ a a Jes´ us y a los que go-´ biernen con el que es el momento de “deshacer las´ obras del Diablo” (1 Juan 3:8). Despues de eso, los´ siervos de Dios en la Tierra veran c´ omo se cum-´ ple esta promesa: “Nada te dara miedo ni tendr´ as´ razones para sentir terror” (Is. 54:14; Miq. 4:4).
1 Vea La Atalaya del 15 de octubre de 2012, p´
aginas 7 a 11.
19. ¿Que suceder´ a muy pronto?´
Mientras llega ese dıa, esforc´ emonos por vencer´ nuestros temores.
20 Tenemos que confiar cada vez mas en que Jeho-´ va ama y protege a sus siervos. ¿Qu´ e nos ayudar´ a a´ lograrlo? Reflexionar en como Jehov´ a ya ha cuidado´ a sus siervos y hablar de eso con otros. Tambien ten-´ gamos presente como nos ha ayudado a nosotros´ mismos cuando hemos pasado por situaciones an- gustiosas. Con la ayuda de Jehova, podemos vencer´ nuestros temores (Sal. 34:4).
20. ¿Qu´
e nos ayudar´
a a vencer nuestros temores?
DESCRIPCI ´
ON DE LAS IM ´
AGENES. P´
agina 32: Un matrimonio les lleva comida a una hermana muy trabajadora de la congregaci ´
on y a su fami- lia. P´
agina 35: Los padres de un hermano joven no quieren que sea testigo de Jehov´
a, pero ´
el conf´
ıa en que Dios est´
a de su parte.
¿C ´
OMO PUEDE EL AMOR DE JEHOV´
A AYUDARNOS A SUPERAR LOS SIGUIENTES TEMORES?
˛ El temor a no po- der mantener a la familia.
˛ El temor a otras personas.
˛ El temor a morir.
CANCI ´
ON 129
ART´
ICULO
DE ESTUDIO
27
“Pon tu esperanza en Jehov ´
a”
“Pon tu esperanza en Jehov ´ a; s ´
e valiente y fuerte de coraz ´
on” (SAL. 27:14).
CANCI ´
ON 128
Aguantemos hasta el fin
AVANCE
Cuando pensamos en alguien que haya aguantado prue- bas muy duras, por lo general recordamos a Job. ¿Qu ´
e podemos aprender de todo lo que le pas ´
o a este siervo fiel de Jehov´
a? Aprendemos que Satan ´
as no nos puede obligar a darle la espalda a Jehov´
a. Tambi ´
en aprende- mos que Jehov ´
a est´
a al tanto de todo lo que nos pasa.
Y por ´
ultimo que, tal como ´
el acab ´
o con los sufrimientos de Job, un d´
ıa acabar´
a con los nuestros. Si demostramos con nuestras acciones que estamos completamente con- vencidos de estas cosas, se puede decir que somos per- sonas que ponemos nuestra esperanza en Jehov ´
a.
JEHOV ´
A nos ha regalado a todos los que lo amamos una maravillosa esperanza. Pronto acabara con las´ enfermedades, la tristeza y la muerte (Apoc. 21:
3, 4). Ayudara a los mansos que ponen su esperan-´ za en el a convertir la Tierra en un para´ ıso (Sal. 37:´ 9-11). Ademas, har´ a posible que todos podamos te-´ ner una carinosa relaci˜ on personal con´ el, mucho´ mejor que la que tenemos ahora. ¡Que esperanza´ tan preciosa! Ahora bien, ¿por que estamos seguros´ de que las promesas de Dios se haran realidad? Por-´ que el siempre cumple su palabra. As´ ı que tenemos´ motivos para poner nuestra esperanza en Jehova´ (Sal. 27:14).1 ¿Y c ´omo demostramos que ponemos nuestra esperanza en el? Esperando con paciencia y´ alegrıa a que cumpla por completo sus promesas (Is.´ 55:10, 11).
2 Jehova ya ha demostrado que cumple su pala-´ bra. Veamos un ejemplo extraordinario. Jehova pro-´ metio en el libro de Apocalipsis que en nuestros d´ ıas´ reunirıa a un grupo de seres humanos de todas las´
1 IDEA IMPORTANTE: La palabra hebrea que se traduce “poner la es- peranza en” b ´
asicamente significa esperar algo con anhelo. Tambi´ en transmite la idea de confiar en alguien (Sal. 25:2, 3; 62:5).
1. a) ¿Que esperanza nos ha regalado Jehov´ a? b) ¿Qu´ e implica po-´ ner nuestra esperanza en Jehov´
a? (Vea la nota).
2. ¿Qu´
e ha hecho ya Jehov´ a?
naciones, tribus y lenguas para que todos unidos le dieran adoracion pura. A ese grupo tan especial hoy´ en dıa lo llamamos la “gran muchedumbre” (Apoc.´ 7:9, 10). Aunque esta multitud esta compuesta por´ hombres, mujeres y ninos de distintas razas, idio-˜ mas y orıgenes, todos forman una hermandad mun-´ dial unida y pacıfica (Sal. 133:1; Juan 10:16). Ade-´ mas, predican con entusiasmo, siempre est´ an listos´ para hablar de su esperanza de un mundo mejor con cualquiera que desee escucharlos (Mat. 28:19, 20;
Apoc. 14:6, 7; 22:17). Si usted es parte de la gran muchedumbre, sin duda valora mucho esta maravi- llosa esperanza.
3 El Diablo quiere arrebatarnos nuestra esperan- za. Su objetivo es hacernos pensar que no le im- portamos a Jehova y que´ el no va a cumplir sus´ promesas. Si Satanas logra arrebatarnos nuestra es-´ peranza, perderemos la valentıa y hasta pudi´ eramos´ dejar de servir a Jehova. Como veremos, el Diablo´ trato de quitarle a Job su esperanza para que no si-´ guiera adorando a Jehova.´
4 En este artıculo, analizaremos las t´ acticas que´ utilizo Satan´ as para intentar que Job renunciara a´ su integridad (lea Job 1:9-12). Tambien veremos lo´
3. ¿Cu ´
al es el objetivo de Satan´ as?
4. ¿Qu´
e analizaremos en este art´
ıculo? (Job 1:9-12).
que podemos aprender del ejemplo de Job y por que´ es tan importante recordar que Dios nos ama y que cumplira sus promesas.´
SATAN ´
AS INTENT ´
O QUE JOB PERDIERA SU ESPERANZA
5 A Job le iba bien en la vida: era un buen amigo de Jehova, ten´ ıa una familia grande y unida, y ade-´ mas era un hombre muy rico (Job 1:1-5). Pero en un´ solo dıa lo perdi´ o casi todo. Primero se qued´ o sin´ sus riquezas (Job 1:13-17). Y luego murieron todos sus hijos, a los que tanto querıa. Pong´ amonos en su´ piel por un momento. La muerte de un hijo destro- za a los padres; pues imaginemos el golpe, el dolor y la angustia que Job y su esposa sufrieron al ente- rarse de que sus 10 hijos habıan muerto. ¡Con raz´ on´ Job se rasgo la ropa en se´ nal de duelo y cay˜ o al sue-´ lo! (Job 1:18-20).
6 A continuacion, Satan´ as atac´ o la salud de Job y´ le pisoteo su dignidad (Job 2:6-8; 7:5). Job hab´ ıa´ tenido el respeto de la gente, hasta lo buscaban para que les diera consejos (Job 31:18). Pero ahora lo evitaban y lo marginaban. Sus hermanos, sus ami- gos ıntimos y hasta sus propios sirvientes lo recha-´ zaban (Job 19:13, 14, 16).
5, 6. ¿C ´
omo cambi ´
o la vida de Job en muy poco tiempo?
7 Satanas quer´ ıa que Job pensara que estaba su-´ friendo porque ya no tenıa la aprobaci´ on de Jeho-´ va. Con esa intenci´ on, us´ o un viento fuerte para que´ se cayera la casa donde estaban los 10 hijos de Job disfrutando de un banquete (Job 1:18, 19). Tambien´ hizo que cayera fuego del cielo y matara no solo a los rebanos de Job, sino tambi˜ en a los sirvientes´ que los cuidaban (Job 1:16). Esta claro que ese vien-´ to y ese fuego no eran simples fenomenos natura-´ les. Ası que Job lleg´ o a la conclusi´ on de que Jehov´ a´ los habıa mandado, y eso lo llev´ o a pensar que hab´ ıa´
7. a) ¿Cu´ al cre´
ıa Job que era la raz ´
on de su sufrimiento, y qu´ e se nego a hacer? b) ¿Qu´ e situaciones parecidas a las de Job podr´ ıa´ experimentar un cristiano? (Vea la imagen del p´
arrafo 7).
Muchos hermanos hoy en d´ ıa entienden muy bien las tragedias que sufri´
o Job.
(Vea el parrafo 7).´
hecho algo que disgustaba a Jehova. A pesar de´ todo, Job se nego a maldecir a su Padre celestial.´ Reconocio que a lo largo de los a´ nos Jehov˜ a le ha-´ bıa dado muchas cosas buenas y que, as´ ı como ha-´ bıa aceptado lo bueno, ten´ ıa que aceptar las cosas´ malas. Por eso dijo: “Que siga siendo alabado el nombre de Jehova” (Job 1:20, 21; 2:10). A pesar de´ los golpes economicos, emocionales y f´ ısicos, hasta´ ese momento Job seguıa siendo fiel a Jehov´ a. Pero´ Satanas no se iba a dar por vencido.´
8 Satanas us´ o otra t´ actica para atacar a Job. Hizo´ que tres falsos amigos fueran minando el amor pro- pio de este hombre fiel. Estos individuos afirmaron que Job estaba sufriendo porque habıa hecho mu-´ chas cosas malas (Job 22:5-9). Tambien trataron de´ convencerlo de que, aun si no hubiera hecho todas esas maldades, jamas lograr´ ıa complacer a Dios, por´ muy bueno que fuera (Job 4:18; 22:2, 3; 25:4).
En realidad, querıan que Job dudara de que Dios lo´ amaba, de que lo cuidarıa y de que vale la pena ser-´ virle. Sus palabras tal vez lo llevaron a pensar que su situacion ya no ten´ ıa remedio.´
9 Imaginemos la escena. Job esta sentado entre´ las cenizas, y el dolor lo atormenta noche y dıa (Job´
8. ¿Qu ´
e otra t´
actica us ´
o Satan´
as para atacar a Job?
9. ¿Por qu´
e logr´
o Job conservar las fuerzas y el valor?