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S E PT I E M B R E D E 2 0 19 EDICI ´ON DE LETRA GRANDE
ART´
I CULOS QUE SE ESTUD IAR ´ AN DE L 28 DE OCTU BRE
ART´
ICULO
DE ESTUDIO
35
Jehov ´
a valora
a sus siervos humildes
“Jehov ´
a es alto, y, no obstante, al humilde lo ve” (SAL. 138:6).
CANCI ´ ON 48
Caminemos diariamente con Jehov ´ a
AVANCE
La humildad es una de las cualidades m ´
as importantes que debemos tener los siervos de Dios. Pero ¿qu ´
e es la humildad? ¿Por qu ´
e debemos tenerla? ¿Y c ´
omo pueden ponerla a prueba los cambios de circunstancias en la vida? En este art´
ıculo, analizaremos estas importantes cuestiones.
JEHOV ´
A ama a las personas humildes. Solo quienes muestran verdadera humildad pueden ser sus amigos
´ıntimos y queridos. En cambio, “al altanero lo conoce solo de distancia” (Sal. 138:6). Todos queremos agra- dar a Jehova y sentir su tierno cari´ no, as˜ ı que tene-´ mos buenos motivos para aprender a ser humildes.
2 En este art´
ıculo, analizaremos la respuesta a tres preguntas. 1) ¿Que es la humildad? 2) ¿Por qu´ e debe-´ mos tener esta cualidad? 3) ¿Que situaciones pueden´ ponerla a prueba? Como veremos, ser humildes ale- gra a Jehova y resulta en nuestro bien (Prov. 27:11;´ Is. 48:17).
QU ´
E ES LA HUMILDAD
3 La humildad es una virtud contraria al orgullo y la vanidad. La Biblia muestra que el humilde comprende que Jehova es mucho mayor que´ el y que todos lo su-´ peran en algun aspecto (Filip. 2:3, 4).´
4 Hay personas que aparentan ser humildes. Quizas´ no tengan una personalidad desbordante o traten a los demas con respeto y amabilidad debido a su cultu-´ ra o su crianza. Pero puede que en el fondo sean
1. Explique que siente Jehov´ a hacia las personas humildes.´ 2. ¿Qu´
e analizaremos en este art´
ıculo?
3. ¿Qu´
e es la humildad?
4, 5. ¿Por que decimos que la humildad no es una cuesti´ on de sim-´ ple apariencia?
soberbias. Tarde o temprano, demuestran la clase de personas que son de verdad (Luc. 6:45).
5 Por otra parte, las personas que parecen seguras de s´
ı mismas o que son directas no son necesariamen- te orgullosas (Juan 1:46, 47). Aun as´
ı, quienes tienen una personalidad extrovertida deben tener cuidado de no confiar en sus aptitudes naturales. Prescindien- do de la personalidad que tengamos, todos debemos esforzarnos por ser humildes de corazon.´
6 Veamos el ejemplo del apostol Pablo. Jehov´ a lo´ utilizo para fundar congregaciones en un lugar tras´ otro. Hasta puede que ningun otro ap´ ostol de Jesu-´ cristo hiciera tanto como el en el ministerio. Pese a´ todo ello, Pablo no se considero superior a sus her-´ manos, sino que admitio con humildad: “Soy el m´ as´ peque ˜
no de los ap ´
ostoles, y no soy digno de ser lla- mado ap ´
ostol, porque persegu´
ı a la congregaci ´
on de Dios” (1 Cor. 15:9). Luego, se ˜
nal ´
o con raz ´
on que, si era un buen amigo de Jehova, no se deb´ ıa a que fue-´ ra especial o a que hubiera alcanzado grandes logros, sino solo a que Dios le habıa mostrado bondad inme-´ recida (lea 1 Corintios 15:10). Sin duda, dio una ex- celente leccion de humildad cuando escribi´ o a los co-´ rintios, teniendo en cuenta sobre todo que algunos de ellos lo criticaban (2 Cor. 10:10).
6. Teniendo en cuenta lo que dice 1 Corintios 15:10, ¿que aprende-´ mos del ejemplo del ap ´
ostol Pablo?
7 A muchos Testigos los ha animado leer la biogra- fıa del hermano Karl Klein, que fue miembro del Cuer-´ po Gobernante. En ella, el hermano Klein reconocio´ con humildad algunos problemas y debilidades con los que batallo a lo largo de los a´ nos. Veamos algunos˜ ejemplos. En los anos veinte, sali˜ o por primera vez a´ predicar de casa en casa, y le pareci ´
o tan dif´
ıcil que no volvio a hacerlo durante unos dos a´ nos. Posterior-˜ mente, cuando ya estaba en Betel, se molesto duran-´ te un tiempo con un hermano porque este le ofre- cio algunos consejos. Adem´ as, sufri´ o una depresi´ on´
7. ¿C ´
omo demostr´
o humildad un hermano muy conocido de tiem- pos modernos?
El ap ´
ostol Pablo no se consider ´
o superior a los dem´ as.
(Vea el p´
arrafo 6).
nerviosa, de la que luego se recupero. Pero tambi´ en´ disfrut ´
o de muchos privilegios extraordinarios. ¿Ver- dad que este hermano tan conocido tuvo que ser muy humilde para reconocer abiertamente sus debilidades?
Muchos siervos de Jehova recuerdan con cari´ no al˜ hermano Klein y su franca e interesante biografıa.´ 1
POR QU ´
E DEBEMOS SER HUMILDES
8 La razon m´ as importante para tener humildad es´
1 Vea el art´
ıculo “Jehov´
a me ha tratado recompensadoramente”, en La Atalaya del 1 de marzo de 1985.
8. ¿C ´
omo nos ayuda 1 Pedro 5:6 a ver que la humildad agrada a Jehov´
a?
Karl Klein fue un hermano humilde que form´
o parte del Cuerpo Gobernante.
(Vea el p´
arrafo 7).
que eso agrada a Jehova, como dej´ o claro el ap´ ostol´ Pedro (lea 1 Pedro 5:6). Con relacion a estas pala-´ bras, el libro “Ven, se mi seguidor”´ dice: “El orgullo es un veneno sumamente destructivo. Este defecto hace que hasta la persona m ´
as capaz sea inservible para Dios. La humildad, por otro lado, convierte en instru- mento util para Jehov´ a hasta a la persona m´ as insig-´ nificante”. Y anade que nuestro Dios “con gusto nos˜ recompensar ´
a a nosotros si tambi ´
en manifestamos esa cualidad”.1 Seguro que estamos de acuerdo en que no hay nada mejor que alegrar el corazon de Jehov´ a´ (Prov. 23:15).
9 Adem ´
as de agradar a Jehov ´
a, tener humildad nos hace mucho bien. La humildad atrae a las personas a nosotros. Para entender por que sucede esto, pense-´ mos en con que clase de personas nos gusta estar´ (Mat. 7:12). ¿Verdad que no nos agrada la compan˜ ıa de´ quienes siempre se quieren salir con la suya y no acep- tan sugerencias de nadie? En cambio, nos sentimos a gusto cuando estamos con hermanos que demuestran empat´
ıa, cari ˜
no fraternal, tierna compasi ´
on y humil- dad (1 Ped. 3:8). Pues bien, si ası es como nosotros´ nos sentimos, es logico pensar que los dem´ as solo se´ sentiran a gusto con nosotros si somos humildes.´
1 Vea el cap´
ıtulo 3, p´
arrafo 23.
9. ¿Por qu´
e le gusta a la gente estar con los que son humildes?
10 La humildad tambien nos ayuda a enfrentar las´ dificultades de la vida. Es normal que haya cosas que nos parezcan injustas o incorrectas. De hecho, el sa- bio rey Salomon reconoci´ o: “He visto a siervos a ca-´ ballo, pero a prıncipes andando en la tierra justamen-´ te como siervos” (Ecl. 10:7). No siempre se les da reconocimiento a las personas con talento, y en oca- siones se da m ´
as honra a quienes tienen menos apti- tudes. Pero Salomon entendi´ o que lo prudente es´ asumir la realidad en vez de obsesionarse con las si- tuaciones negativas (Ecl. 6:9). Si somos humildes, nos resultara m´ as f´ acil aceptar la vida como es, no como´ creemos que deberıa ser.´
SITUACIONES QUE PUEDEN PONER A PRUEBA LA HUMILDAD
11 Todos los dıas, se nos presentan innumerables´ oportunidades de mostrar humildad. Veamos algunas.
Cuando recibimos consejos. Debemos recordar que, si alguien ha dedicado tiempo para corregirnos, quiz ´
as sea porque nuestro error es mayor de lo que pensa- mos. En tales circunstancias, puede que nuestra reac- cion inicial sea rechazar la ayuda. Tal vez critiquemos´ a la persona que nos la ofrece o como nos ha habla-´
10. ¿Por qu´
e nos ayuda la humildad a enfrentar las dificultades de la vida?
11. ¿Por qu´
e necesitamos humildad cuando recibimos consejos?
do. Pero si somos humildes procuraremos corregir nuestra actitud.
12 La persona humilde agradece los consejos. Pen- semos en un ejemplo. Imaginemos que estamos en el Salon del Reino hablando con algunos hermanos. En-´ tonces, uno de ellos nos lleva aparte y nos dice con discrecion que tenemos algo de comida entre los dien-´ tes. Claro, nos da verguenza. Pero agradecemos que¨ nos lo diga. Es mas, desear´ ıamos que alguien nos lo´ hubiera dicho antes. Del mismo modo, deber´
ıamos agradecer con humildad que un hermano tenga el va- lor de darnos un consejo cuando lo necesitamos.
12. Segun Proverbios 27:5, 6, ¿por qu´ e debemos agradecer que al-´ guien nos d´
e un consejo? Ponga un ejemplo.
¿C´
omo ponen a prueba nuestra humildad situaciones como esta?
(Vea los p´
arrafos 11 y 12).
No lo veamos como un enemigo, como alguien que nos odia, sino como un amigo que nos ama (lea Pro- verbios 27:5, 6; Gal. 4:16).´
13 Cuando otros hermanos reciben privilegios de servicio. Un anciano llamado Jason reconoce: “Cuan- do veo que a otros les dan ciertos privilegios, a veces me pregunto por que no me los dieron a m´ ı”. ¿Nos he-´ mos sentido ası alguna vez? No est´ a mal que nos es-´ forcemos por hacer m ´
as para Jehov´
a (1 Tim. 3:1).
Pero debemos tener cuidado con lo que pensamos,
13. ¿C ´
omo demostramos humildad cuando otros hermanos reciben privilegios de servicio?
¿Por qu´
e es necesario que seamos humildes cuando otros reciben privilegios de servicio?
(Vea los p´
arrafos 13 y 14).
porque si no podrıamos empezar a abrigar orgullo en´ el corazon. Por ejemplo, un cristiano podr´ ıa empezar´ a pensar que es el que mejor puede atender una asig- nacion. O una hermana quiz´ as piense que su esposo´ est ´
a mejor capacitado para hacer las cosas que otro hermano. Si somos humildes de verdad, no pensare- mos ası.´
14 Veamos cu ´
al fue la reacci ´
on de Mois ´
es cuando otras personas recibieron privilegios y qu ´
e lecci ´ on aprendemos. Para el, su asignaci´ on como l´ ıder de la´ nacion de Israel era muy valiosa. Pero ¿c´ omo reaccio-´ n ´
o cuando Jehov ´
a permiti ´
o que otros israelitas lo ayudaran con su trabajo? No se puso celoso (Num. 11:´ 24-29). Y tambien demostr´ o humildad cuando dej´ o´ que otros lo ayudaran a juzgar al pueblo ( ´
Ex. 18:13- 24). Al haber m ´
as jueces, los casos se atend´
ıan con mayor rapidez y los israelitas no tenıan que esperar´ tanto. A Moises le importaba m´ as el bienestar del pue-´ blo que sus privilegios. ¿Verdad que es un buen ejem- plo para nosotros? Recordemos que, si queremos ser verdaderamente utiles para Jehov´ a, es m´ as importan-´ te nuestra humildad que nuestra capacidad. Como dice el Salmo 138:6, “Jehova es alto, y, no obstante,´ al humilde lo ve”.
14. ¿Qu´
e aprendemos de la reacci´
on de Mois´
es cuando otros reci- bieron privilegios?
15 Cuando cambian las circunstancias. En anos re-˜ cientes, a muchos hermanos con d ´
ecadas de experien- cia se les ha cambiado de asignacion. Por ejemplo, en´ el ano 2014, a los superintendentes de distrito y sus˜ esposas se les invito a servir en otro rasgo del servi-´ cio de tiempo completo. Y desde ese mismo a ˜
no los superintendentes de circuito dejan su asignacion al´ cumplir 70 anos. Por otro lado, los hermanos que tie-˜ nen 80 anos o m˜ as ya no pueden ser coordinadores´ del cuerpo de ancianos. Adem ´
as, en los pasados a ˜ nos, a muchos betelitas se les ha invitado a servir de precursores. Otros han tenido que dejar el servicio especial de tiempo completo debido a problemas de salud, responsabilidades familiares u otras circuns- tancias.
16 A estos hermanos no les resulto f´ acil hacer di-´ chos cambios. Como es logico, estaban encari´ nados˜ con la labor que hac´
ıan. Muchos de ellos llevaban anos en su asignaci˜ on. Algunos se sintieron muy tris-´ tes, pero con el tiempo se adaptaron. ¿Por que? Ante´ todo, por su amor a Jehova. Ten´ ıan claro que le ha-´ b´
ıan dedicado la vida a Dios, no a una asignaci ´
on o un t´
ıtulo (Col. 3:23). Se alegran de seguir sirviendo a
15. ¿Qu ´
e cambio de circunstancias han experimentado muchos hermanos?
16. ¿C ´
omo han demostrado humildad algunos de nuestros herma- nos?
Jehova con humildad en cualquier asignaci´ on. Estos´ hermanos “echan sobre el toda su inquietud” porque´ saben que el se preocupa por ellos (1 Ped. 5:6, 7).´
17 Sin duda, agradecemos que la Palabra de Dios nos mande ser humildes. La humildad nos beneficia a nosotros mismos y a los demas. Gracias a esta hermo-´ sa cualidad, enfrentamos mejor las dificultades de la vida y, por encima de todo, nos acercamos mas a´ nuestro Padre celestial. Cuanto nos alegra saber que,´ aunque Jehova es “el Alto y Excelso”, ama y valora a´ sus siervos humildes (Is. 57:15).
17. ¿Por qu´
e agradecemos que la Palabra de Dios nos mande ser humildes?
DESCRIPCI ´
ON DE LAS IM ´
AGENES. P´
agina 5: El ap ´
ostol Pablo est´ a en la casa de un cristiano junto con otros hermanos. Demuestra que no se considera superior pasando tiempo con todos, incluso con los ni˜
nos.
P´
agina 9: Un hermano acepta que alguien m´
as joven le d´
e un consejo basado en la Biblia. P´
agina 10: El hermano mayor no siente envidia de que el m´
as joven tenga una responsabilidad en la congregaci ´ on.
¿QU´
E RESPONDER´ IA?
˛ ¿Qu´
e es la hu- mildad?
˛ ¿Por qu´
e debe- mos ser humil- des?
˛ ¿Qu´
e situaciones pue- den poner a prueba nuestra humildad?
CANCI ´ ON 45
ART´
ICULO
DE ESTUDIO
36
La llegada
de Armaged ´ on
es una buena noticia
“Los reunieron en [...] Armaged ´
on” (REV. 16:16, nota).
CANCI ´
ON 150
¡Jehov ´ a ser ´
a tu Salvador!
AVANCE
Los siervos de Jehov ´
a llevamos mucho tiempo esperan- do la llegada de Armaged ´
on. En este art´
ıculo, analizare- mos qu ´
e es Armaged ´
on, qu ´
e suceder ´
a justo antes de que llegue y qu ´
e podemos hacer para ser fieles mientras se acerca.
MUCHAS personas relacionan Armaged ´
on con malas noticias, como una guerra nuclear o una catastrofe´ medioambiental. En cambio, lo que la Biblia dice so- bre Armagedon constituye buenas noticias que nos´ hacen felices (Rev. 1:3). Armagedon no acabar´ a con´ la humanidad; mas bien, la salvar´ a. ¿C´ omo lo har´ a?´
2 La Biblia muestra que Armaged ´
on pondr ´
a fin a los gobiernos humanos, destruir ´
a a los malvados y con- servara con vida a los justos, e impedir´ a que nuestro´ planeta se arruine (Rev. 11:18). Para entender mejor estos puntos, analicemos cuatro preguntas: ¿Que es´ Armagedon? ¿Qu´ e sucesos tendr´ an lugar justo antes´ de que llegue? ¿Qu ´
e debemos hacer para sobrevivir?
Y ¿c ´
omo podemos mantenernos fieles mientras se acerca?
QU ´
E ES ARMAGED ´ ON
3 (Lea Revelaci ´on 16:14, 16). La palabra Armagedon´ solo aparece una vez en las Escrituras y viene de un termino hebreo que significa “Monta´ na de Megui-˜ do” (Rev. 16:16, nota). Meguid´ o era una ciudad del´
1, 2. a) ¿Por qu´
e es una buena noticia para la humanidad la lle- gada de Armaged´
on? b) ¿Qu´
e preguntas analizaremos en este art´
ıculo?
3. a) ¿Que significa la palabra Armaged´ on? b) Teniendo en cuenta´ lo que dice Revelacion 16:14, 16, ¿por qu´ e sabemos que Armage-´ d´
on no es un lugar literal?
antiguo Israel (Jos. 17:11). Pero Armaged ´
on no es un lugar literal. En sentido estricto, es la situacion en la´ que llegan a estar “los reyes de toda la tierra habita- da” cuando se los reune en contra de Jehov´ a (Rev.´ 16:14). Sin embargo, en este art´
ıculo, tambi ´
en usare- mos la palabra Armagedon´ para referirnos a la guerra que ocurrira inmediatamente despu´ es de que se re´ u-´ na a los reyes de la Tierra. ¿Por que sabemos que Ar-´ maged ´
on es un lugar simb ´
olico? Primero, porque la montana de Meguid˜ o no existe. Segundo, porque la´ zona que rodea la ciudad de Meguido es muy peque-´ na, as˜ ı que all´ ı no cabr´ ıan “los reyes de toda la tierra´ habitada”, sus ej ´
ercitos y su armamento. Tercero, por- que, como veremos en este art´
ıculo, la guerra de Ar- magedon empezar´ a cuando los “reyes” de la Tierra´ ataquen a los siervos de Dios, que viven en diferentes lugares de todo el mundo.
4 ¿Por que relacion´ o Jehov´ a su gran guerra final´ con Meguid ´
o? Porque Meguid ´
o y el cercano valle de Jezreel fueron el escenario de muchas batallas.
A veces, Jehova intervino directamente en ellas. Por´ ejemplo, “junto a las aguas de Meguido”, ayud´ o al juez´ israelita Barac a derrotar al ej ´
ercito cananeo que comandaba Sısara. Barac y la profetisa D´ ebora le´ agradecieron a Jehova su milagrosa victoria. En una´ cancion, dijeron: “Desde el cielo pelearon las estre-´
4. ¿Por qu ´
e relacion ´
o Jehov´
a su gran guerra final con Meguid ´ o?
llas [...] contra S´
ısara. El torrente de Cis ´
on los arro- llo” (Juec. 5:19-21).´
5 Barac y Debora terminaron su canci´ on con estas´ palabras: “Ası perezcan todos tus enemigos, oh Jeho-´ va, y sean los que te aman como cuando el sol sale en´ su poderıo” (Juec. 5:31). En Armaged´ on, los enemi-´ gos de Jehova tambi´ en perecer´ an y quienes lo aman´ se salvaran. Ahora bien, hay una diferencia impor-´ tante entre Armaged ´
on y la batalla que pele ´
o Ba- rac. En Armagedon, los siervos de Dios no luchar´ an.´ Es m ´
as, ni siquiera ir ´
an armados. Su fuerza depende- ra de que mantengan la calma y conf´ ıen en Jehov´ a y´ en sus ej ´
ercitos celestiales (Is. 30:15; Rev. 19:11-15).
6 ¿Como derrotar´ a Jehov´ a a sus enemigos en Arma-´ ged ´
on? Puede hacerlo de diversas maneras. Por ejem- plo, tal vez use terremotos, granizo y rayos (Job 38:
22, 23; Ezeq. 38:19-22). Tambien es posible que haga´ que sus enemigos luchen entre sı (2 Cr´ on. 20:17,´ 22, 23). Y quiz ´
as se valga de sus ´
angeles para matar a los malvados (Is. 37:36). Sin importar los medios que utilice, su victoria ser ´
a completa. Todos sus enemigos seran destruidos, pero todos los justos se salvar´ an´ (Prov. 3:25, 26).
5. ¿Qu´
e diferencia importante hay entre Armaged´
on y la batalla que pele´
o Barac?
6. ¿Qu´
e medios puede usar Jehov´
a para derrotar a sus enemigos en Armaged ´
on?
QU ´
E SUCESOS TENDR ´
AN LUGAR JUSTO ANTES DE ARMAGED ´
ON
7 La proclamacion de “paz y seguridad” se har´ a an-´ tes del “d´
ıa de Jehov ´
a” (lea 1 Tesalonicenses 5:1-6).
En 1 Tesalonicenses 5:2, “el dıa de Jehov´ a” se refiere´ a “la gran tribulacion” (Rev. 7:14). ¿C´ omo sabremos´ cuando estar´ a a punto de empezar esa tribulaci´ on?´ La Biblia dice que se hara una proclamaci´ on muy sin-´ gular que lo indicar ´
a.
8 Los lıderes mundiales dir´ an que hay “paz y segu-´ ridad”. ¿Por qu ´
e lo har ´
an? ¿Participar ´
an los l´
ıderes re- ligiosos? Es posible. Sin embargo, esta proclamacion´ sera otro enga´ no de los demonios. Pero esta mentira˜ sera especialmente peligrosa, pues le dar´ a a la gente´ un falso sentido de seguridad justo antes de que esta- lle la mayor tribulacion de la historia humana. As´ ı es,´
“destruccion repentina ha de sobrevenirles instant´ a-´ neamente”, como los dolores de parto de una mujer embarazada. ¿Y que pasar´ a con los siervos leales de´ Jehov´
a? Puesto que no saben el momento exacto en el que empezara la gran tribulaci´ on, puede que se sor-´ prendan cuando suceda, pero estaran preparados.´
7, 8. a) Segun 1 Tesalonicenses 5:1-6, ¿qu´ e proclamaci´ on singular´ har´
an los l´
ıderes mundiales? b) ¿Por qu ´ e ser´
a una mentira peli- grosa?
9 Jehov´
a no acabar ´
a de una sola vez con todo el mundo de Satanas, como hizo en los d´ ıas de No´ e.´ En esta ocasion, lo har´ a en dos etapas. Primero, des-´ truir ´
a a Babilonia la Grande, el conjunto de todas las religiones falsas del mundo. Despues, en Armaged´ on,´ pondra fin al resto del mundo de Satan´ as, lo que´ incluye la parte pol´
ıtica, la militar y la comercial.
Veamos mas detalles sobre estos dos sucesos destaca-´ dos.
10 “El juicio sobre la gran ramera” (lea Revelaci ´on 17:1, 6; 18:24). Babilonia la Grande ha manchado mu- ch´
ısimo el nombre de Dios. Ha ense ˜
nado mentiras so- bre el y se ha comportado como una ramera o prosti-´ tuta en sentido espiritual, pues ha apoyado a los gobernantes del mundo. Ha usado su poder y su in- fluencia para aprovecharse de sus miembros. Y ha derramado la sangre de muchas personas, entre ellas los siervos de Dios (Rev. 19:2). ¿C ´
omo destruir ´
a Jeho- va a Babilonia la Grande?´
11 Jehov´
a usar ´
a a los “diez cuernos” de una “bes- tia salvaje de color escarlata” para eliminar a la gran prostituta. Esta bestia salvaje representa a la
9. ¿En qu´
e orden destruir´
a Jehov´
a el mundo de Satan´ as?
10. De acuerdo con Revelaci ´
on 17:1, 6 y 18:24, ¿por qu´
e destruir´ a Jehova a Babilonia la Grande?´
11. ¿Qu´
e es la “bestia salvaje de color escarlata”, y c ´
omo la usar´ a Dios para destruir a Babilonia la Grande?
Organizacion de las Naciones Unidas, y los diez´ cuernos representan a los gobiernos que la apoyan hoy dıa. Cuando Dios lo decida, estos gobiernos ata-´ caran a la Babilonia simb´ olica. “Har´ an que quede de-´ vastada y desnuda” despojandola de sus riquezas y´ denunciando su maldad (Rev. 17:3, 16). Su rapida ani-´ quilacion, como “en un solo d´ ıa”, dejar´ a boquiabier-´
Prepar ´
emonos ahora para Armaged ´ on
La Biblia habla de ciertos sucesos que tendr ´
an lugar en el futuro. Podemos hacernos una idea de cu ´
al ser ´
a la reacci ´ on de la gente del mundo. Pero ¿hemos pensado en c ´
omo reaccionaremos nosotros?
C ´ OMO REACCIONAR ´
A EL MUNDO
C ´ OMO REACCIONAR ´
A EL PUEBLO DE JEHOV ´
A
A LA PROCLAMACI ´ ON DE “PAZ Y SEGURIDAD”
tos a quienes la apoyaban, sobre todo porque ella siempre ha presumido diciendo: “Estoy sentada como reina, y no soy viuda, y nunca vere lamento” (Rev. 18:´ 7, 8).
12 Dios no permitir ´
a que las naciones acaben con sus siervos, pues estos llevan con orgullo su nombre y han obedecido su mandato de huir de Babilonia la Grande (Hech. 15:16, 17; Rev. 18:4). Ademas, se han´ esforzado por ayudar a otros a huir de ella. Por lo tan- to, no recibiran “parte de sus plagas”. Aun as´ ı, se pon-´ dra a prueba su fe.´
12. ¿Qu´
e no les permitir´
a hacer Jehov´
a a las naciones, y por qu´
e no?
AL “JUICIO
SOBRE LA GRAN RAMERA”
AL ATAQUE DE “GOG DE LA TIERRA DE MAGOG”
13 El ataque de Gog (lea Ezequiel 38:2, 8, 9).
Cuando todas las religiones falsas hayan sido destrui- das, el pueblo de Jehova ser´ a como el´ unico´ arbol que´ queda en pie tras una fuerte tormenta. Obviamente, Satanas estar´ a furioso. Por tal raz´ on, se valdr´ a de´ propaganda demon´
ıaca —“expresiones inspiradas in- mundas”— para hacer que una coalicion de naciones´ ataque a los siervos de Jehova (Rev. 16:13, 14). Esa´ coalici ´
on recibe el nombre de “Gog de la tierra de Ma- gog”. Cuando las naciones ataquen al pueblo de Dios, habran llegado al lugar simb´ olico llamado Armaged´ on´ (Rev. 16:16).
14 Gog confiara en su “brazo de carne”, es decir, su´ fuerza militar (2 Cr ´
on. 32:8). Pero nosotros confiare- mos en nuestro Dios, Jehova. Esto les parecer´ a absur-´ do a las naciones. Despues de todo, Babilonia la Gran-´ de era poderosa, pero sus dioses no la salvaron de “la bestia salvaje” y de sus “diez cuernos” (Rev. 17:16). Ası´ que Gog creera que la victoria ser´ a f´ acil. Como nubes´ que cubren el paıs, atacar´ a al pueblo de Jehov´ a (Ezeq.´ 38:16). Pero enseguida se percatara de que ha ca´ ıdo en´ una trampa. Como le sucedio al fara´ on en el mar Rojo,´ se dara cuenta de que est´ a luchando contra Jehov´ a´ ( ´
Ex. 14:1-4; Ezeq. 38:3, 4, 18, 21-23).
13. a) ¿Quien es Gog? b) Seg´ un Ezequiel 38:2, 8, 9, ¿qu´ e llevar´ a a´ Gog al lugar simb ´
olico llamado Armaged´ on?
14. ¿De qu ´
e se dar´
a cuenta Gog?
15 Cristo y sus ejercitos celestiales defender´ an a los´ siervos de Dios y aplastaran a las hordas de Gog (Rev.´ 19:11, 14, 15). ¿Y que le pasar´ a al enemigo principal de´ Jehova, Satan´ as, que con su propaganda mentirosa´ llevo a las naciones a Armaged´ on? Jes´ us los arrojar´ a´ a el y a los demonios a un abismo, donde estar´ an en-´ cerrados durante mil anos (Rev. 20:1-3).˜
15. ¿Qu´ e har´
a Jes ´
us en la guerra de Armaged ´ on?
Est´
en donde est´
en, los siervos de Jehov´ a confiar´
an en ´
el cuando Gog los ataque.
(Vea el p´
arrafo 13).
QU ´
E DEBEMOS HACER PARA SOBREVIVIR
16 Llevemos poco o mucho tiempo en el pueblo de Jehova, para sobrevivir a Armaged´ on, debemos de-´ mostrar que conocemos a Dios y que obedecemos “las buenas nuevas acerca de nuestro Senor Jes˜ us” (2 Tes.´ 1:7-9). Conocemos a Dios cuando sabemos lo que le gusta y lo que no, y cuales son sus normas. Y demos-´ tramos que lo conocemos cuando lo amamos, le obe- decemos y le damos devocion exclusiva (1 Juan 2:3-5;´ 5:3). Cuando alguien demuestra que conoce a Dios, tiene el honor de ser “conocido por el”, y eso lo salva-´ r ´
a en Armaged ´
on (1 Cor. 8:3). ¿Por qu´
e? Porque ser
“conocido por el” implica contar con su aprobaci´ on.´
17 “Las buenas nuevas acerca de nuestro Senor Je-˜ sus” comprenden todas las verdades que´ el ense´ n˜ o y´ que hallamos en la Biblia. Las obedecemos cuando las ponemos en practica en la vida. Eso implica poner en´ primer lugar nuestro servicio a Jehova, respetar sus´ justas normas y anunciar su Reino (Mat. 6:33; 24:14).
Tambien implica apoyar a los hermanos ungidos de´ Cristo mientras atienden sus importantes obligacio- nes (Mat. 25:31-40).
16. a) ¿Que tenemos que hacer para demostrar que conocemos a´ Dios? b) ¿Qu ´
e les pasar´
a en Armaged ´
on a quienes conocen a Jehov´
a?
17. ¿Qu ´
e implica obedecer “las buenas nuevas acerca de nuestro Se ˜
nor Jes ´ us”?
18 Pronto, los siervos ungidos de Dios recompensa- r ´
an a las “otras ovejas” por la bondad que estas les mostraron (Juan 10:16). ¿C ´
omo lo har ´
an? An- tes de que empiece la guerra de Armaged ´
on, todos los 144.000 habr ´
an recibido la vida en el cielo como esp´
ıritus inmortales. Formar ´
an parte de los ej ´
ercitos celestiales que aplastaran a Gog y proteger´ an a los´ miembros de la “gran muchedumbre”, que son man- sos como ovejas (Rev. 2:26, 27; 7:9, 10). Que honor´ habra sido para la gran muchedumbre apoyar a los´ siervos ungidos de Jehova mientras estos estuvieron´ en la Tierra.
C ´
OMO MANTENERNOS FIELES MIENTRAS SE ACERCA EL FIN
19 En estos ultimos d´ ıas tan dif´ ıciles, muchos sier-´ vos de Jehova nos enfrentamos a pruebas. Pero pode-´ mos aguantar y ser felices (Sant. 1:2-4). Algo que nos ayudar ´
a es no dejar de orar con intensidad (Luc.
21:36). Adem ´
as, debemos estudiar la Biblia a diario y meditar en lo que nos dice, como las fascinantes pro- fec´
ıas respecto a nuestro tiempo (Sal. 77:12). Si ha- cemos todo esto y participamos al maximo en la´
18. ¿C ´
omo recompensar´
an los hermanos ungidos de Cristo la bon- dad que las “otras ovejas” les mostraron?
19, 20. A pesar de las pruebas, ¿que nos ayudar´ a a mantenernos´ fieles mientras se acerca Armaged ´
on?
predicaci ´
on, nuestra fe ser ´
a fuerte y nuestra esperan- za se mantendra viva.´
20 Pensemos en lo emocionados que estaremos cuando Babilonia la Grande haya desaparecido y cuando Armaged ´
on haya terminado. M ´
as importan- te aun, imaginemos la inmensa alegr´ ıa que sentiremos´ cuando el nombre de Dios y su soberanıa se hayan´ vindicado por completo (Ezeq. 38:23). Sin duda, la llegada de Armagedon ser´ a una buena noticia para los´ que conozcan a Dios, obedezcan a su Hijo y aguanten hasta el fin (Mat. 24:13).
DESCRIPCI ´
ON DE LAS IM ´
AGENES. P´
aginas 20 y 21: Cuando a nuestro alrededor se produzcan sucesos impactantes y repentinos, 1) seguire- mos predicando mientras sea posible, 2) mantendremos nuestro programa de estudio de la Biblia y 3) continuaremos confiando en la protecci ´
on divina. P´
agina 23: Unos polic´
ıas est´
an a punto de irrumpir en el hogar de una familia cristiana, que conf´
ıa en que Jes ´
us y sus ´
angeles saben lo que est´
a pasando.
¿QU ´
E RESPONDER´ IA?
˛ ¿Cu ´
ales son algu- nos de los princi- pales sucesos que tendr´
an lugar jus- to antes de que lle- gue Armaged´
on?
˛ ¿Por qu´ e ser´
a una mentira peligrosa la proclamaci´
on de
“paz y seguridad”?
˛ ¿C ´
omo podemos mantenernos fieles a Jehov´
a mientras se acer- ca Armaged ´
on?
CANCI ´
ON 143
ART´
ICULO
DE ESTUDIO
37
Estemos dispuestos
a someternos a Jehov ´ a
“¿No hemos de sujetarnos mucho m ´
as al Padre[?]”
(HEB. 12:9).
CANCI ´ ON 9
¡Jehov´
a es nuestro Rey!
AVANCE
En este art´
ıculo, veremos por qu ´
e debemos someternos a Jehov´
a. Tambi ´
en analizaremos los ejemplos del gober- nador Nehem´
ıas, el rey David y Mar´
ıa, la madre de Jes ´ us, y veremos qu ´
e lecciones pueden aprender de ellos los an- cianos, los padres y las madres, todos los cuales tienen cierta autoridad.
DEBEMOS sujetarnos o someternos1 a Jehov ´a. ´ El es nuestro Creador, y por ese motivo tiene el derecho de poner normas a quienes ha creado (Rev. 4:11). Pero hay otra razon importante para obedecerle: su manera de´ gobernar es la mejor. A lo largo de la historia, muchos hombres han tenido cierto poder y autoridad sobre otros. Pero Jehova es el gobernante m´ as sabio, cari´ no-˜ so, considerado y compasivo de todos ( ´
Ex. 34:6; Rom.
16:27; 1 Juan 4:8).
2 Jehova quiere que le obedezcamos ante todo porque´ lo amamos y lo vemos como nuestro Padre amoroso, no porque le tenemos miedo. En su carta a los cristianos hebreos, Pablo dice que debemos estar dispuestos a so- meternos a nuestro Padre porque el nos ense´ na “para˜ provecho nuestro” (lea Hebreos 12:9-11).
3 Nos sometemos a Jehova cuando hacemos todo lo´ posible por obedecerle en todas las cosas y luchamos contra el deseo de confiar en nuestro entendimiento (Prov. 3:5). Si llegamos a conocer sus maravillosas cua-
1 IDEA IMPORTANTE: Las palabras sujetarse y someterse tienen un sentido negativo para quienes est´
an obligados a obedecer a otra per- sona, pero no para los cristianos, pues hemos decidido obedecer a Dios.
1. ¿Por qu ´
e debemos someternos a Jehov´ a?
2. ¿Qu´
e razones nos da Hebreos 12:9-11 para someternos a Jehova?´
3. a) ¿De qu´
e maneras demostramos que nos sometemos a Jeho- v ´
a? b) ¿Qu´
e preguntas responderemos?
lidades, se nos hace mas f´ acil someternos a´ el, pues di-´ chas cualidades se reflejan en todas sus acciones (Sal.
145:9). Cuanto mejor conocemos a Jehova, m´ as lo ama-´ mos. Y, si lo amamos, no nos hace falta una larga lista de reglas que nos digan que tenemos que hacer y qu´ e te-´ nemos que evitar. Nos esforzamos por pensar y sentir como Jehova sobre lo que est´ a bien y por evitar lo que´ esta mal (Sal. 97:10). Pero puede que a veces nos cueste´ obedecerle. ¿Por que? ¿Y qu´ e lecciones pueden aprender´ los ancianos, los padres y las madres del gobernador Nehemıas, del rey David y de Mar´ ıa, la madre de Jes´ us?´ En este artıculo, encontraremos las respuestas.´
POR QU ´
E A VECES NOS CUESTA SOMETERNOS A JEHOV ´
A
4 Un motivo por el que a veces nos cuesta someternos a Jehova es que hemos heredado el pecado y somos´ imperfectos. Por eso, tenemos la tendencia a desobede- cer. Cuando Adan y Eva se rebelaron contra Dios y co-´ mieron el fruto que les habıa prohibido, fijaron sus pro-´ pias normas (Gen. 3:22). Como ellos, la mayor´ ıa de las´ personas hoy dıa prefieren no tener en cuenta a Dios y´ decidir por sı mismas lo que est´ a bien y lo que est´ a mal.´
5 Hasta quienes conocemos y amamos a Jehova tal vez´ luchemos por someternos a el por completo. Eso es lo´ que le sucedio al ap´ ´
ostol Pablo (lea Romanos 7:21-23).
4, 5. Segun Romanos 7:21-23, ¿por qu´ e a veces nos cuesta some-´ ternos a Jehov´
a?
Igual que el, queremos hacer lo que Dios considera´ correcto. Pero debemos luchar constantemente contra la inclinacion a hacer lo malo.´
6 Tambien puede resultarnos dif´ ıcil someternos a´ Jehova por culpa de la influencia de la cultura en la que´ nos hemos criado. Muchas ideas humanas chocan con lo que Dios dice, y tal vez tengamos una lucha constante para desprendernos de modos de pensar que son comu- nes hoy. Veamos solo un ejemplo.
7 En algunos lugares, es normal que se presione a los jovenes para que dediquen su vida a ganar mucho dine-´ ro. Esto es lo que le ocurrio a una hermana llamada´ Mary.1 Antes de conocer a Jehov ´a, estudi ´o en una de las universidades mas importantes de su pa´ ıs. Su familia la´ presiono para que consiguiera un empleo en el que ga-´ nara mucho dinero y tuviera prestigio. Y eso es lo que ella tambien deseaba. Pero sus objetivos cambiaron´ cuando conocio a Jehov´ a y lleg´ o a amarlo. Aun as´ ı, re-´ conoce: “A veces, veo oportunidades de emprender ne- gocios que me harıan ganar mucho dinero pero que afec-´ tarıan mi servicio a Jehov´ a. Debido a c´ omo me criaron,´ todavıa me cuesta decir que no. Tengo que suplicarle a´ Jehova que me ayude a resistir la tentaci´ on de aceptar´ trabajos que me impidan servirle” (Mat. 6:24).
1 En este art´
ıculo, se han cambiado algunos nombres.
6, 7. ¿Cual es otro motivo por el que puede resultarnos dif´ ıcil so-´ meternos a Jehov´
a? D´
e un ejemplo.
8 Como hemos visto, someternos a Jehova nos bene-´ ficia. Pero hay un motivo mas para que obedezcan a´ Jehova quienes tienen alg´ un tipo de autoridad, como los´ ancianos, los padres y las madres: pueden ayudar a los demas. A continuaci´ on, vamos a analizar algunos ejem-´ plos de la Biblia que nos ensenan a ejercer la autoridad˜ de una manera que agrade a Jehova.´
QU ´
E PUEDEN APRENDER DE NEHEM´
IAS LOS ANCIANOS
9 Jehova les ha confiado a los ancianos la importante´ labor de pastorear a sus siervos (1 Ped. 5:2). Los ancia- nos pueden aprender mucho de como trat´ o al pueblo de´ Jehova el gobernador Nehem´ ıas. Debido a la posici´ on´ que ocupaba sobre Juda, ten´ ıa mucha autoridad (Neh.´ 1:11; 2:7, 8; 5:14). Veamos con que complicada situaci´ on´ se encontro. Se hab´ ıa enterado de que los jud´ ıos hab´ ıan´ contaminado el templo y no les daban a los levitas el apoyo economico que fijaba la Ley. Adem´ as, no respeta-´ ban el sabado y algunos se hab´ ıan casado con extranje-´ ras. Ası que Nehem´ ıas tendr´ ıa que hacer algo al respec-´ to (Neh. 13:4-30).
10 Nehemıas no abus´ o de su autoridad obligando a los´ judıos a obedecer sus propias normas. M´ as bien, or´ o con´ intensidad a Jehova para que lo guiara y le ense´ n˜ o al´
8. ¿Qu´
e vamos a analizar a continuaci ´ on?
9. ¿Con qu´
e complicada situaci ´
on se encontr´
o Nehem´ ıas?
10. ¿C ´
omo reaccion ´
o Nehem´
ıas ante las dificultades?
pueblo la Ley de Dios (Neh. 1:4-10; 13:1-3). Ademas, fue´ humilde y hasta trabajo junto con sus hermanos en la re-´ construccion de las murallas de Jerusal´ en (Neh. 4:15).´
11 Es posible que los ancianos no se enfrenten a pro- blemas como los que tuvo que tratar Nehemıas. No obs-´ tante, pueden imitarlo de diversas maneras. Por ejem- plo, trabajan duro para ayudar a los hermanos. Y no se creen superiores a los demas debido a la autoridad que´ tienen, sino que tratan con ternura a la congregacion´ (lea 1 Tesalonicenses 2:7, 8). Su profundo amor y su hu- mildad se reflejan en su manera de hablar a otros. Un an- ciano con experiencia llamado Andrew dice: “Me he
11. De acuerdo con 1 Tesalonicenses 2:7, 8, ¿c ´
omo deben tratar los ancianos a la congregaci ´
on?
Los ancianos ayudan en el trabajo que se realiza en el Salon del Reino, tal como Nehem´ ıas colabor´ o´
en la reconstrucci´
on de las murallas de Jerusal´ en.
(Vea los p´
arrafos 9 a 11).
dado cuenta de que los hermanos por lo general reac- cionan bien cuando los ancianos son amables y les mues- tran un carino sincero. Estas cualidades los motivan a˜ colaborar con los ancianos”. Y Tony, que tambien lleva´ muchos anos de anciano, explica: “Trato de seguir el˜ consejo de Filipenses 2:3 y siempre me esfuerzo por considerar que los demas son superiores a m´ ı. Esto me´ ayuda a no portarme como un dictador”.
12 Los ancianos deben ser humildes, igual que Jehova.´ Aunque es el Soberano del universo, se agacha para le- vantar “al de condicion humilde desde el polvo mismo”´ (Sal. 18:35; 113:6, 7). De hecho, detesta a los arrogantes (Prov. 16:5).
13 Los ancianos que se someten a Jehova deben man-´ tener la lengua bajo control. Si no lo hacen, pueden res- ponder mal si alguien les falta el respeto (Gal. 5:14, 15;´ Sant. 1:26). Andrew, mencionado antes, dice: “A veces, me he sentido tentado a responder mal a un hermano que me parecio que me trat´ o con poco respeto. Pero me-´ ditar en los ejemplos bıblicos de hombres fieles me ha´ ayudado a ver la importancia de ser humilde y man- so”. Los ancianos demuestran que se someten a Jehova´ siendo carinosos y usando palabras agradables cuando˜ hablan con sus hermanos, incluidos los demas ancianos´ (Col. 4:6).
12. ¿Por qu ´
e deben ser humildes los ancianos?
13. ¿Por qu´
e deben mantener la lengua bajo control los ancianos?
QU ´
E PUEDEN APRENDER DEL REY DAVID LOS PADRES
14 Jehova les ha dado a los padres la responsabilidad´ de ser los cabezas de la familia y espera que eduquen y corrijan a sus hijos (1 Cor. 11:3; Efes. 6:4). Pero su au- toridad es limitada. Tienen que responder ante Jehova,´ a quien toda familia debe su nombre (Efes. 3:14, 15). Los padres demuestran que se someten a Dios ejerciendo su autoridad de una manera que le agrade. Estudiar el ejemplo del rey David puede ensenarles muchas leccio-˜ nes.
15 Jehova nombr´ o a David no solo cabeza de su fami-´ lia, sino de toda la nacion de Israel. Como era el rey,´ tenıa mucho poder. Pero en ocasiones lo us´ o mal y´
14. ¿Que responsabilidad les ha dado Jehov´ a a los padres, y qu´ e´ espera de ellos?
15. ¿Por que es el rey David un buen ejemplo para los padres?´
Las oraciones de un padre cristiano deber´
ıan reflejar su humildad.
(Vea los p´
arrafos 15 y 16).
cometio graves errores (2 Sam. 11:14, 15). Aun as´ ı, de-´ mostro que se somet´ ıa a Jehov´ a aceptando su correc-´ cion. Le abri´ o su coraz´ on en oraci´ on y trat´ o por todos´ los medios de seguir su guıa (Sal. 51:1-4). Adem´ as, tuvo´ la suficiente humildad como para aceptar los buenos consejos tanto de hombres como de mujeres (1 Sam. 19:
11, 12; 25:32, 33). Aprendio de sus errores y centr´ o su´ vida en servir a Jehova.´
16 Veamos algunas lecciones que ustedes, padres, pue- den aprender del rey David. No usen mal la autoridad que Jehova les ha dado. Reconozcan sus errores y acep-´ ten los consejos bıblicos que se les den. Si lo hacen, su´ esposa y sus hijos los respetaran por su humildad. Ade-´ mas, al orar con ellos,´ abranle el coraz´ on a Jehov´ a.´ De este modo, su familia vera cu´ anto dependen de´ el. Y,´ por encima de todo, centren su vida en el servicio a Dios (Deut. 6:6-9). Su buen ejemplo es uno de los regalos mas´ valiosos que pueden hacerle a su familia.
QU ´
E PUEDEN APRENDER DE MAR´
IA LAS MADRES
17 Jehova les ha dado a las madres un papel importan-´ te dentro de la familia y cierta autoridad sobre sus hijos (Prov. 6:20). De hecho, pueden ejercer una profunda in- fluencia sobre ellos que dure toda su vida (Prov. 22:6).
16. ¿Qu´
e lecciones pueden aprender de David los padres?
17. ¿Qu´
e papel les ha dado Jehov´
a a las madres?
Veamos las lecciones que las madres pueden aprender de Marıa, la madre de Jes´ us.´
18 Marıa conoc´ ıa muy bien las Escrituras. Ten´ ıa un´ profundo respeto a Jehova y una estrecha amistad con´
´el. Estuvo dispuesta a someterse a su gu´ıa aunque eso
implico un cambio total en su vida (Luc. 1:35-38, 46-55).´
19 Veamos algunas lecciones que ustedes, madres, pueden aprender del ejemplo de Marıa. Primero, estu-´ dien la Biblia y oren personalmente para conservar su amistad con Jehova. Segundo, est´ en dispuestas a hacer´ cambios en su vida con el fin de agradarle. Por ejemplo, es posible que sus padres perdieran los estribos facil-´ mente y hablaran con dureza a sus hijos. Ası que uste-´ des tal vez hayan crecido pensando que esa era la mane- ra de criar a una familia. Incluso despues de haber´ aprendido como quiere Jehov´ a que traten a sus hijos,´
18, 19. ¿Qu´
e pueden aprender las madres del ejemplo de Mar´ ıa?
Cuando una madre est´ a cansada o enojada, tal vez tenga que esforzarse m´
as por mostrar cari˜ no a su familia.
(Vea el p´
arrafo 19).
quizas les cueste mantener la calma y ser pacientes, so-´ bre todo cuando estan cansadas y ellos se portan mal´ (Efes. 4:31). En esos casos es cuando mas necesitan acu-´ dir a Jehova en oraci´ on. Una madre llamada Lydia dice:´
“A veces, he tenido que orar con todas mis fuerzas para no hablarle con dureza a mi hijo cuando me desobede- ce. Hasta he tenido que hacer una pausa en mitad de una frase y pedirle en silencio a Jehova que me ayude. Gra-´ cias a la oracion, consigo mantener la calma” (Sal. 37:5).´
20 Algunas madres se enfrentan a otro problema, y es que les resulta difıcil demostrarles a sus hijos cu´ anto los´ quieren (Tito 2:3, 4). Esto se debe a que, cuando eran pequenas, sus padres no les mostraron cari˜ no. Pero ellas˜ no tienen por que repetir sus errores. Las madres que se´ someten a la voluntad de Jehova quiz´ as tengan que´ aprender a expresarles amor a sus hijos. Es posible que les cueste cambiar su manera de pensar, sentir y actuar, pero pueden lograrlo. Como resultado, tanto ellas como sus familias seran m´ as felices.´
SIGAMOS SOMETI ´
ENDONOS A JEHOV ´ A
21 El rey David sabıa cu´ anto lo beneficiaba someterse´ a Jehova. Escribi´ o: “Las´ ordenes de Jehov´ a son rectas,´ hacen regocijar el corazon; el mandamiento de Jehov´ a´
20. ¿A qu´
e problema se enfrentan algunas madres, y c´
omo pueden superarlo?
21, 22. Seg´
un Isa´
ıas 65:13, 14, ¿qu´
e beneficios obtenemos al so- meternos a Jehov´
a?
es limpio, hace brillar los ojos”. Y anadi˜ o: “Tambi´ en, a tu´ propio siervo han dado advertencia ellas; en guardarlas hay un galardon grande” (Sal. 19:8, 11). Hoy d´ ıa, pode-´ mos ver la diferencia que hay entre los que se someten a Jehova y los que rechazan su gu´ ıa amorosa. Quienes´ se someten a Dios son muy felices “a causa de la buena condicion de coraz´ ´
on” (lea Isa ´ıas 65:13, 14).
22 Cuando los ancianos, los padres y las madres estan´ dispuestos a someterse a Jehova, sus vidas mejoran, sus´ familias son mas felices y toda la congregaci´ on est´ a m´ as´ unida. Y, lo mas importante, alegran el coraz´ on de Jeho-´ va (Prov. 27:11). ¿Qu´ e m´ as se puede pedir?´
DESCRIPCI ´
ON DE LAS IM ´
AGENES. P´
agina 32: Un anciano realiza la- bores de mantenimiento en el Sal´
on del Reino junto con su hijo, tal como Nehem´
ıas colabor´
o en la reconstrucci´
on de las murallas de Jerusal´ en.
P´
agina 34: Un padre ora con su familia y le abre el coraz ´
on a Jehov´ a.
P´
agina 36: Un ni ˜
no ha estado horas con los videojuegos y no ha hecho sus tareas de la casa o de la escuela. Su madre, que est´
a cansada, lo corrige sin perder los nervios y sin hablarle con dureza.
¿QU ´
E RESPONDER´ IA?
˛ ¿Por qu ´
e a ve- ces nos cuesta someternos a Jehov´
a?
˛ ¿De qu´
e maneras demuestran los an- cianos, los padres y las madres que se someten a Jehov´
a?
˛ ¿Qu´
e beneficios obtendremos si seguimos some- ti ´
endonos a Jehov´
a?
CANCI ´
ON 123
ART´
ICULO
DE ESTUDIO
38
“Vengan a m ´
ı, [...]
y yo los refrescar ´ e”
“Vengan a m´
ı, todos los que se afanan y est ´
an cargados, y yo los refrescar ´
e” (MAT. 11:28).
CANCI ´ ON 17
“Quiero”
AVANCE
Jes ´
us nos invita a acercarnos a ´
el. ¿Qu ´
e implica aceptar su invitaci ´
on? Este art´
ıculo dar´
a la respuesta y nos recor- dar ´
a c ´
omo nos alivia trabajar junto con Cristo.
JES ´
US hizo una maravillosa promesa ante una multi- tud que lo escuchaba. Dijo: “Vengan a mı, [...] y yo los´ refrescar ´
e” (lea Mateo 11:28-30). No fue una prome- sa vana. Pensemos, por ejemplo, en lo que hizo por una mujer que estaba terriblemente enferma.
2 La mujer necesitaba ayuda con urgencia. Habıa vi-´ sitado muchos medicos, pero despu´ es de doce a´ nos de˜ sufrimiento seguıa enferma. Adem´ as, la Ley indicaba´ que era impura (Lev. 15:25). Entonces, se entero de que´ Jesus sanaba a los enfermos, as´ ı que sali´ o a buscarlo.´ Cuando lo encontro, toc´ o el borde de su manto y se´ curo al instante. Pero Jes´ us no solo la san´ o, sino que le´ devolvio la dignidad. Por ejemplo, se dirigi´ o a ella con´ carino y respeto llam˜ andola “hija”. Qu´ e aliviada y llena´ de vida debio sentirse aquella mujer (Luc. 8:43-48).´
3 Fijemonos en que la mujer dio el primer paso y sa-´ lio en busca de Jes´ us. Igual debemos hacer nosotros.´ Tenemos que esforzarnos por acercarnos a Jesus. Hoy´ dıa,´ el no cura milagrosamente las enfermedades de los´ que lo buscan. Pero sigue haciendonos esta invitaci´ on:´
“Vengan a mı, [...] y yo los refrescar´ e”. En este art´ ıcu-´ lo, responderemos cinco preguntas: ¿Como nos acerca-´ mos a Jesus? ¿Qu´ e quiso decir Jes´ us con las palabras´
“tomen sobre sı mi yugo”? ¿Qu´ e aprendemos de Jes´ us?´
1. Como indica Mateo 11:28-30, ¿qu´
e promesa hizo Jes ´ us?
2. ¿Como ayud´ o Jes´ us a una mujer enferma?´ 3. ¿Qu´
e preguntas vamos a responder en este art´
ıculo?
¿Por que nos alivia hacer la obra que´ el nos ha enco-´ mendado? Y ¿como podemos seguir sintiendo alivio´ bajo su yugo?
“VENGAN A M ´ I”
4 Una forma de acercarnos a Jesus es aprendiendo´ todo lo que podamos de las cosas que dijo e hizo (Luc.
1:1-4). De manera que tenemos que estudiar los relatos de su vida. Nadie puede hacerlo por nosotros. Tambien´ nos acercamos a Jesus cuando decidimos ser sus disc´ ı-´ pulos y bautizarnos.
5 Otra forma de acercarnos a Jesus es acudiendo a´ los ancianos cuando necesitamos ayuda. Ellos son un regalo de Jesus, que utiliza para cuidar a sus ovejas´ (Juan 21:16; Efes. 4:7, 8, 11; 1 Ped. 5:1-3). Pero no po- demos esperar que los ancianos nos lean la mente y se- pan lo que necesitamos, sino que debemos tomar la iniciativa y pedirles ayuda. Veamos lo que dice un her- mano llamado Julian: “Tuve que dejar Betel por pro- blemas de salud, y un amigo me sugirio que pidiera una´ visita de pastoreo. Al principio, pense que no la nece-´ sitaba. Pero al final la pedı, y result´ o ser uno de los me-´ jores regalos que he recibido en mi vida”. Los ancianos leales, como los dos que visitaron a Julian, pueden ayu- darnos a conocer “la mente de Cristo”, es decir, com- prender y copiar su manera de pensar y su actitud
4, 5. ¿De qu´
e formas podemos acercarnos a Jes´ us?
(1 Cor. 2:16; 1 Ped. 2:21). Sin duda, este es uno de los mejores regalos que pueden darnos.
“TOMEN SOBRE S´
I MI YUGO”
6 Cuando Jesus nos invit´ o a tomar sobre nosotros su´ yugo, tal vez quiso decir que debemos aceptar su auto- ridad. Tambien pudo querer decir que nos pongamos´ bajo su yugo con el y que juntos trabajemos para Jeho-´ va. Sea como sea, la idea es que debemos trabajar.´
7 Aceptamos esta invitacion cuando le dedicamos la´ vida a Jehova y nos bautizamos. Jes´ us hace su invita-´ cion a todo el mundo.´ ´
El nunca rechazara a nadie que´ desee de corazon servir a Dios (Juan 6:37, 38). Todos´ los seguidores de Cristo tienen el honor de participar en la obra que Jehova le encarg´ o a su Hijo. Podemos´ tener la certeza de que Jesus siempre nos apoyar´ a en´ esta labor (lea Mateo 28:18-20).
“APRENDAN DE M´ I”
8 La gente humilde se sentıa atra´ ıda a Jes´ us (Mat.´ 19:13, 14; Luc. 7:37, 38). ¿Por que? Pensemos en lo di-´
6. ¿Que quiso decir Jes´ us con las palabras: “Tomen sobre s´ ı mi´ yugo”?
7. Segun Mateo 28:18-20, ¿qu´ e obra se nos ha dado, y qu´ e certeza´ podemos tener?
8, 9. a) ¿Por que se sent´ ıa atra´ ıda a Jes´ us la gente humilde?´ b) ¿Qu´
e preguntas debemos hacernos?
ferente que era de los fariseos. Aquellos lıderes religio-´ sos eran frıos y arrogantes (Mat. 12:9-14). En cambio,´ Jesus era cari´ noso y humilde. Los fariseos eran ambi-˜ ciosos y se jactaban de su elevada posicion en la socie-´ dad, mientras que Jesus les ense´ n˜ o a sus seguidores a´ rechazar la ambicion, a ser humildes y a servir a los de-´ mas (Mat. 23:2, 6-11). Los fariseos dominaban a las´ personas intimidandolas (Juan 9:13, 22). En contraste´ con ellos, Jesus las reconfortaba con sus actos cari´ no-˜ sos y sus palabras amables.
9 ¿Hemos aprendido estas lecciones de Jesus? Pre-´ guntemonos: “¿Se me conoce como una persona apaci-´ ble y humilde? ¿Estoy dispuesto a hacer tareas de poca importancia para servir a los demas? ¿Trato a la gente´ con amabilidad?”.
10 Jesus cre´ o un entorno pac´ ıfico y acogedor para´ sus seguidores, y disfruto capacit´ andolos (Luc. 10:1,´ 19-21). Los animo a hacerle preguntas y se interes´ o en´ conocer su opinion (Mat. 16:13-16). Las plantas que´ se cultivan en un invernadero florecen y dan fruto.
De modo parecido, en el entorno que creo Jes´ us, sus´ discıpulos aprendieron las lecciones que les ense´ n˜ o y´ produjeron buenas obras.
11 Si tenemos cierta autoridad, preguntemonos:´
“¿Que clase de entorno creo en el trabajo o en´
10. ¿Que entorno cre´ o Jes´ us?´ 11. ¿Qu´
e preguntas debemos hacernos?
DEMOS ALIVIO A LOS DEM ´ AS COMO HIZO JES ´
US
(Vea los p´
arrafos 8 a 11).
SEAMOS ACCESIBLES SEAMOS PREDICADORES SEAMOS HUMILDES
el hogar? ¿Fomento la paz? ¿Animo a los demas a ha-´ cerme preguntas? Y ¿me intereso por conocer su opi- nion?”. Nunca nos parezcamos a los fariseos, que se´ molestaban con los que les hacıan preguntas y perse-´ guıan a los que daban una opini´ on contraria a la suya´ (Mar. 3:1-6; Juan 9:29-34).
“HALLAR ´
AN REFRIGERIO”
12 ¿Por que hallamos refrigerio o sentimos alivio´ cuando hacemos la obra que Jesus nos ha encomenda-´ do? Veamos algunas de las muchas razones que hay.
13 Tenemos los mejores superintendentes. Aunque Jehova es el superintendente supremo, no es desagra-´ decido ni severo. Valora el trabajo que hacemos (Heb.
6:10). Y nos da las fuerzas que necesitamos para llevar nuestra carga de responsabilidad (2 Cor. 4:7; Gal. 6:5).´ Nuestro Rey, Jesucristo, nos da el ejemplo perfecto de como tratar a los dem´ as (Juan 13:15). Y los ancianos´ que nos pastorean procuran imitar a Jesus, el “gran´ pastor” (Heb. 13:20; 1 Ped. 5:2). Se esfuerzan por ani- marnos y ser amables y valientes al ensenarnos y pro-˜ tegernos.
14 Tenemos los mejores companeros de trabajo. Nadie˜ en este mundo disfruta de un sentido de logro como el que tenemos los siervos de Dios ni esta unido a sus´
12-14. ¿Por qu´
e sentimos alivio cuando hacemos la obra que Jes´ us nos ha encomendado?
amigos por un amor como el nuestro. Pensemos en esto: tenemos el honor de trabajar con personas que se rigen por las normas morales mas elevadas, pero que´ no piensan que son mejores que los demas. Tienen ta-´ lento, pero son modestas y consideran que los demas´ son superiores a ellas. No nos ven como simples com- paneros, sino como amigos. Y nos quieren tanto que˜ estan dispuestas a dar la vida por nosotros.´
15 Llevamos a cabo la mejor obra. Ensenamos a la˜ gente la verdad sobre Jehova y denunciamos las men-´ tiras del Diablo (Juan 8:44). ´
El aplasta a las personas con cargas que no pueden llevar. Por ejemplo, quiere que creamos que Jehova no nos perdona los pecados y´ que no merecemos ser amados. Esta es una mentira horrible y descorazonadora. Cuando nos acercamos a Cristo, recibimos el perdon de nuestros pecados. Y la´ verdad es que Jehova nos ama much´ ısimo (Rom. 8:32,´ 38, 39). ¡Que felices estamos de ense´ nar a otros a con-˜ fiar en Jehova y de ver c´ omo los ayuda la verdad!´
SIGAMOS SINTIENDO ALIVIO BAJO EL YUGO DE JES ´
US
16 La carga que Jesus nos invita a llevar es distinta´ de otras cargas que debemos soportar. Por ejemplo, al
15. ¿Que debemos sentir hacia la obra que llevamos a cabo?´
16. ¿Por que es la carga que Jes´ us nos invita a llevar distinta de´ otras cargas que debemos soportar?