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MARZO DE 20 1 7EDICION´ DE LETRA ARTICULOS QUE SE ESTUDIAR´ AN´
PORTADA
RUMANIA
Para este anciano y su esposa, el domingo despues de la reuni´ on es un buen momen-´ to para buscar a las personas mansas como ovejas en el norte de Rumania, como estas dos mujeres que estan cardando´ lana.
´
INDICE
4
SEMANA DEL
1 AL 7 DE MAYO
Demos honra a quien la mereceLos cristianos tienen que ser equilibrados en cuanto a mostrar respeto y honra a los demas. ¿Qui´ en merece honra? ¿Por qu´ e? Este art´ ıculo nos´ ayuda a responder estas preguntas y subraya los beneficios de mostrar honra a quien la merece.
16
SEMANA DEL
8 AL 14 DE MAYO
Demostremos fe y tomemos buenas decisiones Segun la Biblia, no debemos vacilar en tomar decisiones. Pero ¿por qu´ e´ es necesario asegurarnos de decidir bien? ¿Que nos ayudar´ a a hacerlo?´ ¿Hay ocasiones en que deberıamos cambiar una decisi´ on? En este´ artıculo encontraremos las respuestas.´
The Watchtower (ISSN 0043-1087) Issue 5 March 2017 is published monthly with an addition-al issue published in January, March, May, July, September, and November by Watchtower Bi-ble and Tract Society of New York, Inc.; L. Weaver, Jr., President; G. F. Simonis, Secretary-Treasurer; 1000 Red Mills Road, Wallkill, NY 12589-3299, and by Watch Tower Bible and Tract Society of Canada, PO Box 4100, Georgetown, ON L7G 4Y4. Periodicals Postage Paid at Brook-lyn, NY, and at additional mailing offices.POSTMASTER: Send address changes to Watchtower, 1000 Red Mills Road,Wallkill, NY 12589-3299. 5 2016 Watch Tower Bible and Tract Society of Pennsylvania. Printed in Canada.
34567˙ Vol. 138, No. 5 SPANISHMarch 2017
PUBLICADORES 40.575 CURSOS BIBLICOS´ 25.623 ASISTENCIA A LA CONMEMORACION´ EN EL 2015 78.300
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Traducci ´on del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras (con referencias).
28
SEMANA DEL
15 AL 21 DE MAYO
Sirvamos a Jehova con coraz´ on completo´ 40SEMANA DEL
22 AL 28 DE MAYO
¿Prestaremos atencion a las lecciones´ del pasado?
Todos somos imperfectos y cometemos errores. ¿Significa eso que no podemos agradar a Jehova? En estos dos art´ ıculos analizaremos la´ vida de cuatro reyes de Juda y sus errores, algunos de los cuales fueron´ muy graves. Pese a todo, Jehova consider´ o que ten´ ıan un coraz´ on com-´ pleto. ¿Pensara lo mismo de nosotros, a pesar de nuestros errores?´
52 BIOGRAFIA´
HONRAR a alguien quiere de-cir darle atencion especial y res-´ petarlo. Como es logico, espe-´ rarıamos que la persona digna´ de tal atencion y respeto haya´ hecho algo para merecerlo o que
1. a) ¿Por qu ´e merecen honra algunas perso-nas? b) ¿Que analizaremos en este art´ ıculo?´
Demos honra
a quien la merece
“Al que esta sentado en el trono´ y al Cordero sean la bendicion´ y la honra y la gloria y la potencia para siempre jamas”´ (REV. 5:13).
CANCIONES: 9, 108 ¿QUE´ RESPONDERIA?´ ¿Por que merecen´ Jehova y Jesucris-´ to que se les de´ honra?
¿Que personas me-´ recen honra, y por que?´
¿Cuales son algu-´ nos beneficios de dar honra a los que la merecen?
ocupe una posicion especial. As´ ı que, quiz´ as nos´ preguntemos: “¿A quien deber´ ıamos dar honra, y´ por que?”.´
2 Como dice Revelacion 5:13, el que “est´ a senta-´
do en el trono” y el “Cordero” merecen, sin lugar a dudas, que se les de honra. En el cap´ ıtulo 4 del´ mismo libro, encontramos una razon por la que´ Jehova merece recibir honra. All´ ı se habla de cria-´ turas espirituales que alaban a Jehova, quien “vive´ para siempre jamas”, diciendo: “Digno eres t ´u,´ Jehova, nuestro Dios mismo, de recibir la gloria y´ la honra y el poder, porque t ´u creaste todas las co-sas, y a causa de tu voluntad existieron y fueron creadas” (Rev. 4:9-11).
3 ¿Quien es el Cordero? Es Jesucristo, pues en´
Juan 1:29 se le llama “el Cordero de Dios que qui-ta el pecado del mundo”. La Biblia indica que es muy superior a todos los hombres que son o han sido reyes. Declara que es “el Rey de los que reinan y Senor de los que gobiernan como se˜ nores, el ´uni-˜ co que tiene inmortalidad, que mora en luz inacce-sible, a quien ninguno de los hombres ha visto ni puede ver” (1 Tim. 6:14-16). De hecho, no ha
2, 3. a) ¿Por qu ´e merece especialmente Jehov ´a que le demos honra? (Vea el dibujo del principio). b) ¿Quien es el Cordero de Revelaci´ on 5:13, y por´ que es digno de honra?´
habido ning ´un otro rey que haya entregado su vida voluntariamente como rescate por nuestros peca-dos. Por eso, un enorme n ´umero de seres espiri-tuales proclama: “El Cordero que fue degollado es digno de recibir el poder y riquezas y sabidurıa y´ fuerza y honra y gloria y bendicion” (Rev. 5:12).´ ¿Verdad que sentimos el deseo de unirnos a ellos?
4 Honrar a Jehova y a Cristo no es opcional.´
Nuestra vida eterna depende de que lo hagamos. Lo que dijo Jes ´us en Juan 5:22, 23 lo deja claro: “El Padre no juzga a nadie, sino que ha encargado todo el juicio al Hijo, para que todos honren al Hijo ası como honran al Padre. El que no honra al´ Hijo no honra al Padre que lo envio” (lea Salmo 2:´
11, 12).
5 Dios creo a los seres humanos “a su imagen”´
(Gen. 1:27). Por ese motivo, la mayor´ ıa de las per-´ sonas demuestran las cualidades de Dios, pero en distintos grados. Los humanos podemos ser amables con otras personas, mostrarles amor y compasion. Dios nos cre´ o con una conciencia;´ por eso, normalmente tenemos un sentido natural que, aunque a veces no esta bien afinado, nos dice´
4. ¿Por qu ´e no es opcional honrar a Jehov ´a y a Cristo?
que es bueno o malo, honesto o deshonesto, apro-´ piado o inapropiado (Rom. 2:14, 15). A la mayorıa´ nos gustan las cosas bonitas y limpias. Normal-mente queremos vivir en paz con los demas. Esto´ demuestra que, nos demos cuenta de ello o no, re-flejamos la gloria de Dios de alg ´un modo, y por eso merecemos cierta honra y respeto (Sal. 8:5).
DEMOS HONRA CON EQUILIBRIO
6 Se necesita equilibrio para saber de que forma´
y hasta que grado debemos honrar a los dem´ as.´ El espıritu del mundo de Satan´ as influye mucho en´ la mayorıa de los humanos imperfectos. Por eso,´ tanto jovenes como mayores convierten a algunos´ hombres y mujeres en sus ıdolos,´ en lugar de mos-trarles la honra y el respeto apropiados. Ponen en un pedestal a lıderes religiosos y pol´ ıticos, a figu-´ ras del deporte, a estrellas del espectaculo y a´ otros famosos, y a menudo los ven como si fueran casi sobrehumanos. En consecuencia, los conside-ran modelos de conducta y a veces hasta imitan sus gestos y su forma de vestir.
7 Los cristianos verdaderos no honran a otras
personas de esta manera distorsionada. En la
6, 7. ¿Qu ´e distingue a los testigos de Jehov ´a de la mayor ´ıa de las perso-nas?
Tierra solo ha habido un hombre al que podemos ver como un modelo de conducta: Cristo (1 Ped. 2:21). A Dios no le gustarıa que di´ eramos a un ser´ humano mas honra de la debida. Debemos recor-´ dar esta verdad fundamental: “Todos han pecado y no alcanzan a la gloria de Dios” (Rom. 3:23). Nin-g ´un ser humano merece que se le de una honra que´ raye en la idolatrıa.´
8 En el mundo, hay personas que tienen
autori-dad. Se espera que los representantes del gobierno hagan cumplir las leyes y atiendan las necesidades de los ciudadanos. Este trabajo nos beneficia a to-dos, y por eso el apostol Pablo dijo a los cristianos´ que consideraran a estas autoridades del gobierno las “autoridades superiores” a las que debıan suje-´ tarse. Les escribio: “Den a todos lo que les es debi-´ do: al que pide impuesto, el impuesto; [...] al que pide honra, dicha honra” (Rom. 13:1, 7).
9 Es apropiado que los testigos de Jehova este-´
mos dispuestos a honrar a estos servidores p ´ubli-cos, y a hacerlo como se espere y sea costumbre en el lugar. Colaboramos con ellos en el cumplimien-to de sus funciones. Claro esta, la Biblia pone l´ ımi-´
8, 9. a) ¿C ´omo vemos los testigos de Jehov ´a a los funcionarios del gobier-no? b) ¿Hasta que grado debemos apoyar a las autoridades?´
tes razonables a la honra y el apoyo que les damos. No podemos llegar al grado de desobedecer a Dios o violar la neutralidad cristiana (lea 1 Pedro
2:13-17).
10 Los siervos de Jehova del pasado nos dejaron´
un modelo de como tratar a los gobiernos y a sus´ representantes. Jose y Mar´ ıa obedecieron la or-´ den del Imperio romano de que la gente se inscri-biera en un censo. Viajaron a Belen aunque Mar´ ıa´ estaba a punto de dar a luz a su primer hijo (Luc. 2:1-5). Anos despu˜ es, Pablo se defendi´ o respetuo-´ samente de las acusaciones contra el y les mostr´ o´ la debida honra al rey Herodes Agripa y a Festo, el gobernador de la provincia romana de Judea (Hech. 25:1-12; 26:1-3).
11 Lo que no hacemos los testigos de Jehova es´
darles una honra especial a los lıderes religiosos,´ aunque estos ası lo esperen. La religi´ on falsa ense-´
˜
na mentiras sobre Dios y tuerce las ensenanzas de˜ su Palabra. Por esta razon, sus l´ ıderes no merecen´ ninguna honra especial, y los tratamos con el
10. ¿Qu ´e ejemplo pusieron los siervos de Jehov ´a del pasado respecto a como tratar a los gobiernos y a sus representantes?´
11, 12. a) ¿Por qu ´e no honramos a los l ´ıderes religiosos y s ´ı a los funciona-rios del gobierno? b) ¿Que buenos resultados trajo el que un Testigo aus-´ trıaco le diera la honra debida a un pol´ ıtico?´
mismo respeto que a cualquier otra persona. Re-cordemos que Jes ´us acuso a los l´ ıderes religiosos´ de su dıa de ser hip´ ocritas y gu´ ıas ciegos (Mat. 23:´ 23, 24). Por otra parte, mostrar respeto y dar la debida honra a los funcionarios del gobierno pue-de traer a veces buenos resultados, incluso inespe-rados.
12 Leopold Engleitner era un entregado testigo
de Jehova austr´ ıaco al que detuvieron los nazis y´ enviaron en tren al campo de concentracion de´ Buchenwald. En el mismo vagon llevaban al doctor´ Heinrich Gleissner, un polıtico austr´ ıaco que hab´ ıa´ perdido el favor de los nazis. Durante el viaje, el hermano le explico respetuosamente sus creencias´ al doctor Gleissner, que lo escucho con atenci´ on.´ Despues de la Segunda Guerra Mundial, el doctor´ Gleissner uso varias veces su influencia para ayu-´ dar a los Testigos de Austria. Quizas usted recuer-´ de otros ejemplos de los buenos resultados de mostrarles el debido respeto a las autoridades y honrarlas como nos manda la Biblia.
QUIENES M´ AS MERECEN HONRA´
13 Desde luego, nuestros hermanos merecen que 13. ¿Qui ´enes merecen especialmente honra y respeto, y por qu ´e?
les mostremos honra y respeto, en especial los an-cianos, que estan al frente de la congregaci´ on (lea´
1 Timoteo 5:17). Les damos honra sin importar su
nacionalidad, nivel educativo, posicion social o si-´ tuacion econ´ omica. La Biblia los llama “d´ adivas en´ hombres”, y Dios los utiliza de manera sobresa-liente para atender las necesidades de su pueblo (Efes. 4:8). Pensemos en los ancianos de las con-gregaciones, en los superintendentes de circuito, en los miembros de los comites de las sucursales y´ en el Cuerpo Gobernante. Valoramos mucho a los hermanos nombrados, igual que hicieron los cris-tianos del primer siglo. Pero no idolatramos a los representantes de la congregacion cristiana que´ son muy conocidos. Y, cuando nos encontramos con ellos, no actuamos como si estuvieramos al´ lado de angeles, aunque s´ ı los respetamos y honra-´ mos por su duro trabajo y humildad (lea 2
Corin-tios 1:24 y Revelacion 19:10).´
14 Reconocemos que estos ancianos son pastores
humildes porque, entre otras cosas, no quieren que se les trate como a los famosos. Son diferen-tes de muchos lıderes religiosos de hoy y de aque-´ llos sobre los que Jes ´us dijo: “Les gusta el lugar
14, 15. ¿Qu ´e diferencia hay entre los verdaderos pastores cristianos y los falsos?
mas prominente en las cenas y los asientos delan-´ teros en las sinagogas, y los saludos en las plazas de mercado” (Mat. 23:6, 7).
15 Los verdaderos pastores cristianos obedecen
con humildad estas palabras de Jes ´us: “No sean llamados Rabı, porque uno solo es su maestro,´ mientras que todos ustedes son hermanos. Ade-mas, no llamen padre de ustedes a nadie sobre la´ tierra, porque uno solo es su Padre, el Celestial. Tampoco sean llamados ‘caudillos’, porque su
Cau-Los ancianos que sirven con humildad se ganan el carino,˜ el respeto y la honra de los demas.´
dillo es uno, el Cristo. Pero el mayor entre ustedes tiene que ser su ministro. El que se ensalce sera´ humillado, y el que se humille sera ensalzado”´ (Mat. 23:8-12). Esta claro por qu´ e los ancianos de´ todas las congregaciones merecen nuestro amor, respeto y honra.
16 Es posible que nos tome tiempo conseguir un
punto de vista equilibrado respecto a quien honrar´ y como. Lo mismo les ocurri´ o a los primeros´ cristianos (Hech. 10:22-26; 3 Juan 9, 10). Pero no cabe duda de que vale la pena que nos esforce-mos por hacer lo que dice la Biblia sobre este asun-to. Conseguir este equilibrio nos trae muchos be-neficios.
BENEFICIOS DE DAR LA HONRA APROPIADA
17 Si respetamos a los que tienen autoridad en el
mundo y les damos honra, es mas probable que de-´ fiendan nuestro derecho a predicar sin estorbo. Muchas veces, el resultado es que ven nuestra obra con buenos ojos. Hace unos anos, una pre-˜ cursora de Alemania llamada Birgit asistio a la´ graduacion de su hija. Las maestras le dijeron que´
16. ¿Por qu ´e debemos seguir esforz ´andonos por entender y hacer lo que dice la Biblia sobre dar honra?
habıa sido un placer haber tenido a lo largo de los´ anos a ni˜ nos Testigos en clase y que ser˜ ıa una pena´ dejar de tenerlos. Birgit les explico: “Ense´ namos a˜ nuestros hijos a comportarse como Dios quiere, y eso incluye respetar y honrar a los maestros”. Una profesora dijo: “Si todos los ninos fueran como su˜ hija, dar clases serıa como estar en el para´ ıso”.´ Unas semanas despues, una de las maestras asisti´ o´ a una asamblea en Leipzig.
18 Por supuesto, los principios perfectos y sabios
de la Palabra de Dios deben guiarnos para dar la honra apropiada a los ancianos (lea Hebreos 13:
7, 17). Podemos y debemos felicitarlos por su duro
trabajo y esforzarnos por seguir las instrucciones que nos dan. Al hacerlo, seguramente los ayudare-mos a continuar cumpliendo con sus deberes con alegrıa. Pero eso no quiere decir que trataremos´ de copiar la manera de vestir, discursar o incluso hablar de un anciano “prominente”. Si lo hiciera-´ mos, podrıamos dar una idea equivocada. No de-´ bemos olvidar que ellos tambien son imperfectos´ y que solo seguimos e imitamos a Cristo.
19 Ayudamos a los ancianos mostrandoles la hon-´ 18, 19. ¿Por qu ´e es importante que honremos de forma apropiada a los an-cianos?
ra y el respeto debidos y no tratandolos como´ si fueran celebridades. Les hacemos mas f´ acil´ no caer vıctimas del orgullo, de sentirse superio-´ res o mas justos que los dem´ as.´
20 A nosotros tambien nos ayuda dar la honra´
debida a quienes la merecen. Impide que pense-mos demasiado en nosotros mispense-mos. Hace que no nos creamos muy importantes si se nos honra de alg ´un modo. Tambien nos permite actuar en ar-´ monıa con la organizaci´ on de Jehov´ a, que no da´ honra excesiva ni indebida a nadie, sea Testigo o no. Ademas, es lo m´ as sensato, pues no tropezare-´ mos si nos decepciona una persona a la que hemos dado honra.
21 El beneficio mas importante de actuar as´ ı es´
que agradamos a Dios. Como hacemos lo que el´ quiere, demostramos que somos leales. Eso permi-te que Jehova d´ e una respuesta a todo el que in-´ tenta burlarse de el (Prov. 27:11). En el mundo hay´ muchas personas que tienen una idea equivocada de como se debe honrar a los dem´ as. Sin duda, es-´ tamos muy agradecidos de saber hacerlo como Jehova quiere.´
20. ¿C ´omo nos ayuda honrar a otros?
21. ¿Cu ´al es el beneficio m ´as importante de dar la honra debida a todo el que la merece?
CAIN deb´ ıa tomar una decisi´ on:´ controlar las emociones propias de la imperfeccion o dejar que´ estas lo controlaran a el. Su de-´ cision, fuera cual fuera, tendr´ ıa´ consecuencias para el resto de
1. ¿Por qu ´e no fue capaz Ca ´ın de tomar una bue-na decision, y cu´ ales fueron los resultados?´
Demostremos fe
y tomemos buenas
decisiones
“Siga pidiendo con fe, sin dudar nada” (SANT. 1:6). CANCIONES: 81, 70 ¿QUE´ RESPONDERIA?´ ¿Por que debemos´ reconocer que es necesario tomar decisiones? ¿Por que no debe-´ mos dejar que otros tomen decisiones por nosotros?
¿Por que es posible´ que a veces tenga-mos que cambiar de decision?´
su vida. Sabemos que tomo una mala decisi´ on, que´ le costo la vida a su fiel hermano, Abel. Adem´ as,´ esa decision perjudic´ o su relaci´ on con el Creador´ (Gen. 4:3-16).´
2 Nosotros tambien tenemos que tomar decisio-´
nes. No todas seran de vida o muerte, pero mu-´ chas nos afectaran profundamente. Por eso, si´ sabemos tomar buenas decisiones, viviremos rela-tivamente tranquilos y en paz; de lo contrario, rei-naran en nuestra vida el caos, los conflictos y las´ decepciones (Prov. 14:8).
3 ¿Que nos ayudar´ a a tomar decisiones acerta-´
das? Desde luego, necesitamos fe en Dios, con la completa seguridad de que quiere y puede ayu-darnos a ser sabios. Tambien necesitamos fe en´ su Palabra y en su manera de actuar. Tenemos que confiar en sus consejos (lea Santiago 1:5-8). Mientras mas estrecha sea nuestra amistad con´ el´ y mas amemos su Palabra, m´ as confiaremos en su´ forma de ver las cosas. En consecuencia, adquiri-remos la costumbre de consultar la Biblia an-tes de decidir algo. Ahora bien, ¿que nos ayuda-´ ra a tomar mejores decisiones? Y, una vez que´
2. ¿Cu ´anta importancia tiene que sepamos tomar buenas decisiones? 3. a) ¿En qu ´e debemos tener fe para tomar decisiones acertadas? b) ¿Qu ´e preguntas vamos a responder?
adoptemos una decision, ¿debemos aferrarnos a´ ella a toda costa?
EN LA VIDA SIEMPRE HAY QUE TOMAR DECISIONES
4 Desde el principio de la historia, los seres
hu-manos han tenido que tomar decisiones importan-tes. Adan tuvo que escoger entre escuchar a su´ Creador o a Eva. Es cierto que tomo una decisi´ on,´ pero ¿fue buena? Su esposa, que habıa sido enga-´
˜
nada, influyo en´ el para que hiciera una elecci´ on´ pesima, que result´ o en que dejara de vivir en el Pa-´ raıso y acabara muriendo. Y eso no fue m´ as que el´ principio. Todavıa sufrimos las consecuencias de´ su terrible decision.´
5 Para algunas personas, la vida serıa m´ as f´ acil si´
no hubiera que tomar decisiones. ¿Opina usted igual? Recordemos que Jehova no nos cre´ o como´ si fueramos robots, incapaces de pensar y elegir.´ Es mas, la Biblia nos ense´ na a adoptar decisiones˜ sensatas. Jehova quiere que tomemos decisiones,´ y hacerlo no nos perjudica. Pensemos en algunos casos del pasado que lo demuestran.
4. ¿Qu ´e elecci ´on tuvo que hacer Ad ´an, y con qu ´e consecuencias? 5. ¿C ´omo debemos ver la necesidad de tomar decisiones?
6 Cuando los israelitas ya vivıan en la Tierra Pro-´
metida, tuvieron que tomar una decision sencilla,´ pero crucial: adorar a Jehova o servir a otros dio-´ ses (lea Josue 24:15). Aunque pudiera parecer´
muy facil, se trataba de una decisi´ on de vida o´ muerte. En la epoca de los jueces, eligieron mal en´ repetidas ocasiones. Dejaron a Jehova y adoraron´ a dioses falsos (Juec. 2:3, 11-23). Pensemos tam-bien en una ocasi´ on posterior en la que el pueblo´ de Dios tuvo que escoger. El profeta Elıas les expli-´ co que solo ten´ ıan dos opciones —servir a Jehov´ a´ o al dios falso Baal— y los regan˜ o por su indecisi´ on´ (1 Rey. 18:21). Podrıamos pensar que era f´ acil to-´ mar la decision correcta, porque siempre es sensa-´ to y beneficioso servir a Jehova. Ninguna persona´ razonable sentirıa apego por Baal o deseos de´ servirle. Pese a todo, aquellos israelitas estaban “cojeando sobre dos opiniones diferentes”. Elıas´ les recomendo encarecidamente que escogieran la´ adoracion a Jehov´ a, muy superior a todas las de-´ mas.´
7 ¿Por que les resultaba a aquellos israelitas tan´
difıcil elegir bien? Primero, porque b´ asicamente´ habıan perdido la fe en Jehov´ a y se negaban a´
6, 7. a) ¿Qu ´e elecci ´on tuvieron que hacer los israelitas? (Vea el dibujo del principio). b) ¿Por que fue dif´ ıcil para ellos tomar la decisi´ on correcta?´
escucharlo. No la habıan edificado sobre el cono-´ cimiento exacto y la sabidurıa de Dios; tampoco´ confiaban en el. Si se hubieran dejado guiar por el´ conocimiento exacto, habrıan tomado decisiones´ sabias (Sal. 25:12). Segundo, se habıan dejado in-´ fluir por los extranjeros que no adoraban a Jeho-va y hasta les hab´ ıan permitido tomar decisiones´ por ellos. Aquellos extranjeros influyeron en su modo de pensar y los indujeron a adorar con ellos a sus dioses. Mucho antes, Jehova les hab´ ıa adver-´ tido que existıa el peligro de que eso sucediera´ (Ex. 23:2).´
¿DEBERIAN DECIDIR OTRAS PERSONAS´ POR NOSOTROS?
8 Estos ejemplos nos ensenan una lecci˜ on cla-´
ra. Todos debemos tomar decisiones, y estas seran buenas e inteligentes si las basamos en´ un conocimiento bıblico profundo. G´ alatas 6:5´ nos recuerda: “Cada uno llevara su propia carga´ de responsabilidad”. No debemos pasarle a nadie la responsabilidad de tomar nuestras decisiones. Cada uno debe aprender que es lo que Dios consi-´ dera correcto y decidir hacerlo.
8. ¿Qu ´e importante lecci ´on sobre las decisiones nos ense ˜na la historia de Israel?
9 ¿Que podr´ ıa hacernos caer en la trampa de´
dejar que los demas decidan por nosotros? La pre-´ sion de grupo quiz´ as nos empuje a tomar malas´ decisiones (Prov. 1:10, 15). Pero, no importa cuan-´ to nos presionen, tenemos la obligacion de seguir´ nuestra conciencia educada por la Biblia. En mu-chos casos, si dejamos que otros decidan por no-sotros, en realidad decidimos seguirlos. Es una eleccion posible, pero con consecuencias que pue-´ den ser desastrosas.
10 El apostol Pablo les avis´ o claramente a los g´ a-´
latas que era peligroso dejar que otras personas decidieran por ellos (lea Galatas 4:17). Algunos´
miembros de la congregacion quer´ ıan decidir por´ sus hermanos para alejarlos de los apostoles. ¿Por´ que? Porque eran unos ego´ ıstas que solo quer´ ıan´ destacar. Se pasaban de la raya y no respetaban que sus hermanos fueran responsables de tomar sus propias decisiones.
11 Pablo dejo un buen ejemplo sobre c´ omo respe-´
tar el derecho de los hermanos a tomar sus pro-pias decisiones (lea 2 Corintios 1:24). Hoy, los
9. ¿Por qu ´e es peligroso que los dem ´as decidan por nosotros? 10. ¿Sobre qu ´e peligro avis ´o Pablo a los g ´alatas?
ancianos tienen que actuar igual que el cuando´ dan consejos sobre temas de eleccion personal.´ Con gusto les muestran a los hermanos lo que en-sena la Biblia. Pero tienen cuidado de dejarles to-˜ mar sus propias decisiones. Y es logico, pues cada´ uno sera responsable de sus actos. Esta es una lec-´ cion importante: est´ a bien que nos interesemos´ por los demas y les mostremos principios o conse-´ jos de la Biblia, pero son ellos los que tienen el de-recho y la responsabilidad de decidir por sı mis-´ mos. Cuando lo hacen bien, se benefician. Esta´
Los ancianos nos muestran su carino ayud˜ andonos a tomar´ nuestras propias decisiones.
claro, entonces, que debemos luchar contra cual-quier tendencia a pensar que estamos autorizados a tomar decisiones por nuestros hermanos.
COMO TOMAR DECISIONES´
SIN QUE LAS EMOCIONES NOS DOMINEN
12 Sigue a tu corazon: este dicho resume una fi-´
losofıa o manera de ver la vida muy com ´un hoy.´ Pero hacer esto puede ser peligroso y, en cierto modo, contrario a lo que dice la Biblia. Esta nos advierte que no adoptemos una decision gui´ ando-´ nos por lo que nos dictan el corazon o los senti-´ mientos (Prov. 28:26). Y los relatos bıblicos reve-´ lan las malas consecuencias de seguir al corazon´ imperfecto. El problema principal es que este “es mas traicionero que cualquier otra cosa, y es de-´ sesperado” (Jer. 3:17; 13:10; 17:9; 1 Rey. 11:9). ¿Que nos pasar´ ıa si sigui´ eramos a nuestro coraz´ on´ sin pensarlo?
13 El corazon es importante, pues a los cristianos´
se nos manda amar a Jehova con todo el coraz´ on´ y al projimo como a nosotros mismos (Mat. 22:37-´ 39). Pero los textos bıblicos citados en el p´ arrafo´ anterior destacan que es peligroso permitir que las
12, 13. ¿Por qu ´e es peligroso seguir a nuestro coraz ´on si estamos enojados o desanimados?
emociones controlen nuestros pensamientos y ac-ciones. Por ejemplo, ¿que suceder´ ıa si tom´ aramos´ decisiones cuando estamos enojados? Quiza ya se-´ pamos la respuesta si lo hemos hecho (Prov. 14:17; 29:22). ¿Seran buenas nuestras decisiones si esta-´ mos desanimados? (N ´um. 32:6-12; Prov. 24:10). Recordemos que la Palabra de Dios senala que es˜ sensato ser “esclavo a la ley de Dios” (Rom. 7:25). Desde luego, las emociones podrıan enga´ narnos˜ facilmente si nos dejamos dominar por ellas al to-´ mar decisiones importantes.
CUANDO CAMBIAR DE OPINI´ ON´
14 Hemos visto que es necesario tomar buenas
decisiones. Pero eso no significa que, una vez to-mada una decision, no podamos cambiarla. A ve-´ ces, haremos bien en reconsiderar y quizas cam-´ biar lo que hemos decidido. Veamos como actu´ o´ Jehova con los ninivitas en los d´ ıas de Jon´ as. “El´ Dios verdadero llego a ver las obras de ellos, que´ se habıan vuelto de su mal camino; y por eso el´ Dios verdadero sintio pesar en cuanto a la calami-´ dad de que habıa hablado que les causar´ ıa; y no la´ causo” (Jon. 3:10). Al ver el arrepentimiento de´
14. ¿Por qu ´e sabemos que puede ser conveniente cambiar una decisi ´on que hemos tomado?
los ninivitas y su cambio de actitud, no hizo lo que habıa dicho en un principio. De esta manera, de-´ mostro que era razonable, humilde y compasivo.´ Ademas, no toma sus decisiones en un momento´ de furia, como hacen muchas personas, que se de-jan llevar por las emociones.
15 En ocasiones, puede ser conveniente
replan-tearnos una decision, como por ejemplo, cuando´ cambian las circunstancias. Jehova lo ha hecho´ mas de una vez (1 Rey. 21:20, 21, 27-29; 2 Rey. 20:´ 1-5). Enterarnos de algo que no sabıamos puede´ ser tambien un motivo v´ alido para cambiar una´ decision. As´ ı actu´ o David en el caso de Mefib´ oset,´ el nieto de Sa ´ul. Adopto una resoluci´ on bas´ ando-´ se en informacion falsa, pero la corrigi´ o cuando´ se entero de lo que en realidad hab´ ıa ocurrido´ (2 Sam. 16:3, 4; 19:24-29). En ocasiones, es sensa-to que hagamos lo mismo.
16 La Palabra de Dios nos aconseja que no nos
apresuremos al tomar decisiones importantes (Prov. 21:5). Es mas probable que tengamos bue-´ nos resultados cuando dedicamos tiempo a pensar
15. ¿Qu ´e podr ´ıa hacer que cambi ´aramos una decisi ´on?
16. a) ¿Qu ´e nos ayudar ´a a tomar decisiones sensatas? b) ¿Por qu ´e debe-mos estar dispuestos a revisar decisiones pasadas, y que haremos si es ne-´ cesario?
detenidamente en todos los detalles (1 Tes. 5:21). Antes de determinar que hacer, los cabezas de fa-´ milia deben analizar con tranquilidad lo que dicen la Biblia y nuestras publicaciones, ası como las´ opiniones del resto de la familia. Recordemos que Dios le mando a Abrah´ an escuchar a su esposa´ (Gen. 21:9-12). Los ancianos tambi´ en deben dedi-´ car tiempo a la investigacion. Y, si son razonables´ y modestos, no temeran perder el respeto de los´ demas si reconsideran su decisi´ on porque aparece´ informacion que indique que deben hacerlo. Tie-´ nen que estar dispuestos a cambiar su modo de pensar y sus decisiones siempre que sea conve-niente. Y todos hacemos bien en imitarlos. Ası´ se fomenta la paz y el orden en la congregacion´ (Hech. 6:1-4).
HAGAMOS LO QUE HEMOS DECIDIDO
17 Algunas decisiones son mas importantes que´
otras. Tomar este tipo de decisiones requiere me-ditar y orar mas, lo que llevar´ a tiempo. Algunos´ cristianos estan pensando en si se casar´ an o no y,´ en caso afirmativo, con quien. Cu´ ando y c´ omo em-´ pezar el servicio de tiempo completo es tambien´
un paso muy serio que puede resultar en muchas bendiciones. En estos casos, es fundamental con-fiar plenamente en que las instrucciones de Jeho-va son sabias (Prov. 1:5). Es esencial reconocer´ que en la Biblia hallaremos los mejores consejos y pedirle a Jehova que nos gu´ ıe. Y tengamos en´ cuenta que el puede darnos las cualidades necesa-´ rias para que nuestras decisiones esten de acuerdo´ con su voluntad. Al tomar decisiones importan-tes, acostumbremonos a hacernos estas pregun-´ tas: “¿Mostrara mi decisi´ on que amo a Jehov´ a?´ ¿Traera felicidad y paz a mi familia? ¿Demostrar´ a´ que soy paciente y bondadoso?”.
18 Jehova no nos obliga a amarlo y servirle.´
Es una eleccion personal. Como nos ha concedido´ libertad de eleccion, respeta nuestra responsabili-´ dad y derecho a escoger si le serviremos o no (Jos. 24:15; Ecl. 5:4). No obstante, espera que nos man-tengamos firmes en las decisiones que tomemos basandonos en su gu´ ıa. Demostremos fe en la ma-´ nera de actuar de Jehova y en los principios que´ nos ha ensenado. As˜ ı, tomaremos buenas decisio-´ nes y seremos constantes en todos nuestros ca-minos (Sant. 1:5-8; 4:8).
COMO somos imperfectos, co-metemos errores. Felizmente, Jehova no nos da lo que merece-´ mos por nuestros pecados, siem-pre y cuando nos arrepintamos y
1-3. ¿Qu ´e implica servir a Jehov ´a con “coraz ´on completo”? Ponga un ejemplo.
Sirvamos a Jehov
a
´
con coraz
on
´
completo
“Oh Jehova, recuerda, por favor,´ como he andado delante de ti en´ veracidad y con corazon completo”´
(2 REY. 20:3). CANCIONES: 52, 65 ¿COMO´ RESPONDERIA?´
¿Que implica servir´ a Jehova con un´ corazon completo?´
¿Que le llama la´ atencion sobre el´ hecho de que Jeho-va aprobara a los´ cuatro reyes de Juda mencionados´ en este artıculo?´
¿A cual de estos´ cuatro reyes le gus-tarıa imitar, y por´ que?´
acudamos humildemente a el con fe en el rescate de´ Jes ´us (Sal. 103:10). Pero, como le dijo David a Sa-lomon, para que Jehov´ a acepte el servicio que le´ damos todos los dıas, debemos hacer su voluntad´ “con corazon completo” (1 Cr´ on. 28:9). ¿C´ omo po-´ demos lograrlo?
2 Nos sera de ayuda comparar las vidas de As´ a y´
Amasıas, dos reyes de Jud´ a. Ambos hicieron lo que´ agradaba a Jehova, pero solo As´ a lo hizo con un co-´ razon completo (2 Cr´ on. 15:16, 17; 25:1, 2; Prov.´ 17:3). Los dos eran imperfectos y cometieron erro-res. La diferencia fue que Asa no se desvi´ o de los ca-´ minos de Dios, debido a que su corazon estaba de-´ dicado por completo a el, mientras que Amas´ ıas´ no le sirvio con toda el alma. Despu´ es de vencer a´ los enemigos de Jehova, se llev´ o a sus dioses y se´ puso a adorarlos (2 Cron. 25:11-16).´
3 Servir a Dios “con corazon completo” implica´
darle siempre toda nuestra devocion. En la Biblia,´ por lo general se utiliza la palabra corazon´ para re-ferirse a la persona que somos por dentro, lo cual abarca nuestra forma de ser, ası como nuestros de-´ seos, pensamientos, actitudes, habilidades, moti-vos y metas. Por eso, la adoracion de la persona que´ sirve a Dios con todo el corazon no es hip´ ocrita´ ni rutinaria. De modo que, si nosotros, aunque
imperfectos, seguimos dandole a Dios toda nuestra´ devocion sin hipocres´ ıa, le serviremos con un cora-´ zon completo (2 Cr´ on. 19:9).´
4 Para comprender mejor lo que significa servir a
Dios con un corazon completo, analicemos la vida´ de Asa, as´ ı como la de otros tres reyes de Jud´ a que´ adoraron a Dios con toda el alma: Jehosafat, Eze-quıas y Jos´ ıas. Los cuatro cometieron errores, pero´ los cuatro tuvieron la aprobacion de Dios. ¿Por qu´ e´ considero Jehov´ a que le hab´ ıan servido con un co-´ razon completo? ¿C´ omo podemos copiar su ejem-´ plo?
EL CORAZON DE AS´ A “RESULT´ O COMPLETO´ PARA CON JEHOVA”´
5 Asa fue el tercer rey que gobern´ o en Jud´ a des-´
pues de que se separaran las diez tribus del norte y´ formaran el reino de Israel. Acabo con la idolatr´ ıa´ en todo su territorio y expulso del templo a los´ hombres que se prostituıan all´ ı. Hasta quit´ o a su´ abuela Maaca del puesto de “dama, porque ella ha-´ bıa hecho un´ ıdolo horrible” (1 Rey. 15:11-13). Ade-´ mas, mand´ o a su pueblo que “buscara a Jehov´ a [...]´ y que pusiera por obra la ley y el mandamiento”. Sin
4. ¿Qu ´e analizaremos en este art ´ıculo? 5. ¿Qu ´e medidas contundentes adopt ´o As ´a?
duda, promovio la adoraci´ on verdadera (2 Cr´ on.´ 14:4).
6 Jehova bendijo a Jud´ a con paz durante los diez´
primeros anos del reinado de As˜ a. Pero, entonces,´ Zerah el et´ ıope atac´ o el pa´ ıs con un ej´ ercito de un´ millon de soldados y 300 carros (2 Cr´ on. 14:1, 6,´ 9, 10). ¿Como reaccion´ o As´ a? Expres´ o en una senti-´ da oracion que confiaba plenamente en Jehov´ a (lea´
2 Cronicas 14:11). Dios le respondi´ o d´ andole una´ victoria aplastante. El ejercito et´ ıope fue aniquila-´ do (2 Cron. 14:12, 13). Es verdad que Jehov´ a les´ concedio a algunos reyes infieles derrotar a sus´ enemigos por causa de su propio nombre (1 Rey. 20: 13, 26-30). Pero la diferencia es que Asa se apoy´ o´ en Dios, y, como vimos, el respondi´ o su oraci´ on.´ En ocasiones posteriores, Asa actu´ o imprudente-´ mente. Por ejemplo, le pidio ayuda al rey de Siria en´ lugar de a Jehova (1 Rey. 15:16-22). Sin embargo,´ Dios considero al final que “el coraz´ on mismo de´ Asa result´ o completo [...] todos sus d´ ıas”. ¿C´ omo´ podemos seguir su ejemplo? (1 Rey. 15:14).
7 Todos debemos examinar nuestro corazon para´
ver si esta totalmente entregado a Dios. Pregun-´ temonos: “¿Estoy decidido a agradar a Jehov´ a,´
6. ¿C ´omo reaccion ´o As ´a cuando los et ´ıopes invadieron su pa ´ıs? 7, 8. ¿C ´omo podemos imitar a As ´a?
defender la adoracion pura y proteger a su pueblo´ de todo lo que pueda corromperlo?”. Pensemos en cuanto valor necesit´ o As´ a para enfrentarse a Maa-´ ca, la “dama” o reina madre del pa´ ıs. Seguramente´ no conocemos a nadie que act ´ue como ella, pero tal vez haya situaciones en las que podamos imitar la devocion de As´ a. Por ejemplo, imagin´ emonos que´ alguien de nuestra familia o un buen amigo peca, no se arrepiente y es expulsado. ¿Actuaremos con decision y dejaremos de relacionarnos con esa per-´ sona? ¿A que nos impulsar´ a el coraz´ on?´
8 Igual que Asa, podemos demostrar que nuestro´
corazon es completo poniendo toda nuestra con-´ fianza en Dios cuando enfrentamos oposicion, in-´ cluso si nos parece imposible soportarla. Puede que se burlen de nosotros en la escuela por seguir los principios que defendemos los Testigos. O que los companeros de trabajo se r˜ ıan de nosotros por pe-´ dir dıas libres para actividades espirituales o por´ no querer hacer horas extras a menudo. En esos ca-sos, hagamos como Asa y oremos a Dios. Seamos´ valerosos y confiemos en el, defendiendo con fir-´ meza lo que sabemos que es correcto. Recordemos que Jehova fortaleci´ o y ayud´ o a As´ a, y lo mismo´ hara con nosotros.´
9 Los siervos de Dios no piensan solo en sı mis-´
mos. Igual que Asa promovi´ o la adoraci´ on pura, no-´ sotros ayudamos a los demas a buscar a Jehov´ a. Se-´ guro que Dios debe ponerse muy contento cuando ve que le hablamos a la gente sobre el y que lo hace-´ mos porque lo amamos de verdad y nos interesamos sinceramente por la felicidad eterna de las personas.
JEHOSAFAT BUSCO A JEHOV´ A´
10 Jehosafat, hijo de Asa, “sigui´ o andando en el´
camino de su padre” (2 Cron. 20:31, 32). Anim´ o al´ pueblo a buscar a Dios, tal como habıa hecho As´ a.´ ¿De que manera? Organiz´ o una campa´ na de educa-˜ cion con “el libro de la ley de Jehov´ a” (2 Cr´ on. 17:´ 7-10). Incluso fue al territorio del reino de Israel, en el norte, a la region monta´ nosa de Efra˜ ın, “a fin´ de traerlos de vuelta [a los israelitas] a Jehova”´ (2 Cron. 19:4). Jehosafat “busc´ o a Jehov´ a con todo´ su corazon” (2 Cr´ on. 22:9).´
11 Todos podemos participar en la enorme
campa-˜
na de educacion que Jehov´ a lleva a cabo en la ac-´ tualidad. ¿Tenemos la meta de ensenar la Palabra de˜ Dios a las personas todos los meses, tratando de
9. ¿C ´omo demostramos que tenemos un coraz ´on completo en la predica-cion?´
moverlas a servir a Jehova? Con nuestro esfuerzo y´ la bendicion divina, tal vez logremos empezar un´ curso de la Biblia. ¿Lo pedimos en oracion? ¿Esta-´ mos dispuestos a asumir esa responsabilidad, inclu-so si supone renunciar a parte de lo que se suele considerar tiempo libre? Por otra parte, tal como Jehosafat fue hasta la region de Efra´ ın para ayudar´ a sus habitantes a regresar a la adoracion verdade-´ ra, nosotros podemos tratar de ayudar a los inacti-vos. Ademas, los ancianos visitan y ofrecen su ayu-´ da a los expulsados que viven en el territorio de la congregacion y que quiz´ a ya no practican el pecado.´
12 Al igual que su padre, Asa, Jehosafat no dej´ o´
de servir a Dios con toda el alma ni siquiera ante la amenaza de un ejercito enemigo muy superior (lea´
2 Cronicas 20:2-4). Es verdad que tuvo miedo, pero´
tomo la decisi´ on de “buscar a Jehov´ a”. Reconoci´ o´ con humildad en oracion que su pueblo no ten´ ıa´ nada que hacer ante aquella gran muchedumbre. Se apoyo sin reservas en Jehov´ a y le dijo: “Nuestros´ ojos estan hacia ti” (2 Cr´ on. 20:12).´
13 Como le ocurrio a Jehosafat, es posible que a´
veces nosotros no sepamos que hacer y hasta nos´
12, 13. a) ¿C ´omo reaccion ´o Jehosafat ante una situaci ´on intimidante? b) ¿Por que debemos reconocer que tenemos debilidades, como hizo Jeho-´ safat?
asustemos (2 Cor. 4:8, 9). Recordemos que este rey admitio en una oraci´ on p ´ublica que´ el y su pueblo´ se sentıan vulnerables (2 Cr´ on. 20:5). Si estamos a´ cargo de la espiritualidad de la familia, podemos ha-cer como el y pedirle a Jehov´ a direcci´ on y fuerzas´ para afrontar un problema. No nos avergoncemos de que nuestra familia escuche estos ruegos. Ası´ vera que confiamos en Jehov´ a.´ El nos ayudar´ a, tal´ como hizo con Jehosafat.
EZEQUIAS NO DEJ´ O DE HACER LO CORRECTO´
14 El rey Ezequıas, a diferencia de Jehosafat, tuvo´
que contrarrestar la mala influencia de un padre idolatra a fin de seguir “adhiri´ endose a Jehov´ a”.´ “Quito los lugares altos e hizo pedazos las colum-´ nas sagradas y corto el poste sagrado y tritur´ o la´ serpiente de cobre que Moises hab´ ıa hecho” y que´ entonces se adoraba como un ıdolo. Sirvi´ o a Jeho-´ va con total dedicaci´ on, pues continu´ o´ guardan-do los mandamientos que le habıa dado a Mois´ es´ (2 Rey. 18:1-6).
15 Incluso cuando Asiria, la potencia mundial
do-minante en aquel tiempo, invadio Jud´ a y amenaz´ o´ con arrasar Jerusalen, Ezequ´ ıas se apoy´ o sin reser-´ vas en Jehova. El rey asirio Senaquerib se burl´ o de´
Dios y trato de intimidar a Ezequ´ ıas para que se rin-´ diera. Sin embargo, Ezequıas le dijo en oraci´ on a´ Jehova que confiaba totalmente en su poder para´ salvarlos (lea Isaıas 37:15-20).´ El le respondi´ o en-´ viando a un angel que mat´ o a 185.000 asirios (Is.´ 37:36, 37).
16 Alg ´un tiempo despues, Ezequ´ ıas enferm´ o de´
muerte. Entonces le suplico a Jehov´ a que se acor-´ dara de como hab´ ıa andado delante de´ el (lea 2 Re-´
yes 20:1-3). Las Santas Escrituras nos ensenan que˜ ahora no podemos esperar que Dios haga un mila-gro para curarnos o alargarnos la vida. Aun ası, to-´ dos podemos decirle en oracion lo mismo que Eze-´ quıas: “He andado delante de ti en veracidad y con´ corazon completo”. ¿Estamos convencidos de que´ Jehova puede y quiere cuidarnos incluso cuando te-´ nemos una enfermedad? (Sal. 41:3).
17 Cuando meditamos en el ejemplo de Ezequıas,´
tal vez nos demos cuenta de que nosotros tambien´ tenemos que librarnos de cosas que danan nuestra˜ amistad con Dios o nos distraen de la adoracion ver-´ dadera. Desde luego, no queremos imitar a la gente del mundo que, en las redes sociales, trata a otras personas como si fueran ıdolos. Claro, a algunos´
cristianos les gusta utilizar las redes para comuni-carse con sus familiares y amigos. Pero hay mucha gente que hace un uso excesivo de ellas. Siguen a personas que ni siquiera conocen o pasan muchas horas mirando sus fotos o comentarios. Existe el pe-ligro de que perdamos mucho tiempo en cosas que no sirven para nada. Ademas, podr´ ıamos llegar a´ sentirnos demasiado orgullosos por la cantidad de personas a las que les ha gustado lo que hemos col-gado en la red y hasta ofendernos si alguien deja de seguirnos. Si el apostol Pablo o´ Aquila y Prisci-´ la vivieran hoy, ¿nos los imaginamos pasando el dıa publicando im´ agenes o siguiendo a alguien que´ no fuera cristiano? La Biblia dice que Pablo estaba “intensamente ocupado con la palabra”. Y Aquila y´ Priscila dedicaban el tiempo a explicar a otros “con mayor exactitud el camino de Dios” (Hech. 18:4, 5, 26). Preguntemonos: “¿Evito idolatrar a otras´ personas y dedicar mucho de mi valioso tiempo a cosas sin importancia?” (lea Efesios 5:15, 16).
JOSIAS OBEDECI´ O´
LOS MANDAMIENTOS DE DIOS
18 El rey Josıas, bisnieto de Ezequ´ ıas, tambi´ en ob-´
servo los mandamientos de Jehov´ a “con todo su´
corazon” (2 Cr´ on. 34:31). “Comenz´ o a buscar al´ Dios de David” siendo adolescente y para cuando tenıa 20 a´ nos se puso a limpiar Jud˜ a de idolatr´ ıa´
(lea 2 Cronicas 34:1-3). El celo de Jos´ ıas por cum-´ plir con la voluntad de Dios lo llevo a hacer mucho´ mas por la adoraci´ on pura que muchos otros reyes´ de Juda. Aun as´ ı, cuando se encontr´ o la Ley de´ Moises, tal vez los escritos originales, y se la leye-´ ron a Josıas, vio que era necesario esforzarse m´ as´ por hacer la voluntad de Jehova. Anim´ o al pueblo a´ servir a Dios y, como resultado, los habitantes de Juda “no se desviaron de seguir a Jehov´ a” durante´ toda la vida de Josıas (2 Cr´ on. 34:27, 33).´
19 Josıas busc´ o a Jehov´ a siendo adolescente.´
Si eres joven, haz lo mismo que el. Es posible que el´ rey Manases, que se hab´ ıa arrepentido de sus peca-´ dos, le hablara de la misericordia de Dios. T ´u tam-bien har´ as bien en acercarte a los miembros fieles´ de tu familia o de la congregacion que ya son mayo-´ res. Ellos pueden contarte lo bien que los ha cuida-do Jehova. Adem´ as, debes recordar que la lectura´ de las Escrituras toco el coraz´ on de Jos´ ıas y lo mo-´ vio a tomar medidas en favor de la adoraci´ on pura.´ Es posible que leer la Biblia tambien te motive a ti a´ hacer mas en la congregaci´ on. As´ ı ser´ as m´ as feliz,´ tu amistad con Dios sera m´ as fuerte y sentir´ as el de-´
seo de ayudar a otros a buscar a Jehova (lea 2 Cr´ o-´ nicas 34:18, 19). Estudiar la Biblia tambien puede´ revelarte maneras de mejorar tu servicio a Dios. Si es ası, hazlo con todo el coraz´ on igual que Jos´ ıas.´
SIRVAMOS A JEHOVA´
CON UN CORAZON COMPLETO´
20 ¿Verdad que nos beneficia repasar como sirvie-´
ron a Jehova con coraz´ on completo estos cuatro re-´ yes de Juda? Ellos pusieron todo su empe´ no en˜ cumplir con la voluntad de Dios. No dejaron de ha-cerlo ni siquiera cuando se enfrentaron a enemigos terribles. Y, lo que es mas importante, sus motivos´ fueron puros.
21 Como veremos en el siguiente artıculo, es-´
tos cuatro reyes cometieron errores. Pero, cuando Jehova los examin´ o, vio que su coraz´ on era comple-´ to. Nosotros tambien somos imperfectos. ¿Qu´ e ve´ Jehova cuando nos examina? ¿Se da cuenta de que´ le servimos con un corazon completo? Hablaremos´ de este asunto en el proximo art´ ıculo.´
20, 21. a) ¿Qu ´e tienen en com ´un los cuatro reyes de los que hemos habla-do? b) ¿De que tratar´ a el siguiente art´ ıculo?´
SI VIERAMOS a alguien resba-´ larse y caer, ¿verdad que ten-drıamos cuidado al pasar por ese´ mismo lugar? Analizar los erro-res de otros nos ayuda a no co-meterlos. Lo mismo ocurre en
1, 2. ¿Por qu ´e vamos a analizar lo que hicieron cuatro reyes de Juda?´
¿Prestaremos atenci
on
´
a las lecciones
del pasado?
“Estas cosas [...] fueron escritas para amonestacion de nosotros a quienes´ los fines de los sistemas de cosas han llegado” (1 COR. 10:11).
CANCIONES: 11, 61 ¿QUE APRENDEMOS´ DE LOS ERRORES DE ESTOS REYES? Asa y Jehosafat´ Ezequıas´ Josıas´
nuestro servicio a Dios. Podemos aprender mucho de las equivocaciones de los demas, como las que´ encontramos en la Biblia.
2 Los cuatro reyes de Juda de los que hablamos´
en el artıculo anterior sirvieron a Jehov´ a con todo´ el corazon. Aun as´ ı, cometieron errores graves.´ ¿Que podemos aprender de su experiencia? ¿C´ omo´ evitaremos sus mismas equivocaciones? Meditar en su ejemplo nos ayudara a aprovechar las cosas´ escritas en el pasado para nuestra instruccion (lea´
Romanos 15:4).
CONFIAR EN LA SABIDURIA HUMANA´ LLEVA AL FRACASO
3 Hablemos primero de Asa y veamos c´ omo pue-´
de influir la Palabra de Dios en nuestra vida. Este rey confio en Jehov´ a cuando un ej´ ercito de un mi-´ llon de et´ ıopes atac´ o Jud´ a, pero no lo hizo cuando´ Baasa, el rey de Israel, comenz´ o a fortificar la ciu-´ dad fronteriza de Rama (2 Cr´ on. 16:1-3). As´ a se´ apoyo en su inteligencia y soborn´ o al rey de Siria,´ Ben-hadad, para que atacara a Baasa. ¿Funcion´ o´ esa tactica? Seg ´un el relato, “tan pronto como´
3-5. a) Aunque As ´a sirvi ´o a Jehov ´a con coraz ´on completo, ¿qu ´e problema tuvo? b) ¿Cuales pudieron ser los motivos por los que As´ a confi´ o en hom-´ bres ante la amenaza de Baasa?´
Baasa tuvo noticia de ello, inmediatamente dej´ o de´ edificar a Rama y suspendi´ o su obra” (2 Cr´ on.´ 16:5). Ası que su estrategia funcion´ o, al menos a´ primera vista.
4 Pero ¿que opinaba Jehov´ a? Envi´ o a Hanan´ ı, su´
portavoz, para reprender a Asa por no haber con-´ fiado en Dios (lea 2 Cronicas 16:7-9). El profeta le´
dijo: “Desde ahora en adelante existiran guerras´ contra ti”. Baasa se retir´ o, pero Jud´ a tuvo muchas´ guerras durante el resto del reinado de Asa.´
5 Como vimos en el artıculo anterior, Jehov´ a´
examino el coraz´ on de As´ a y determin´ o que era´ completo para con el (1 Rey. 15:14). Consider´ o que´ la lealtad de Asa cumpl´ ıa en esencia con sus requi-´ sitos, que era inquebrantable. De todos modos, el rey tendrıa que cosechar los resultados de su´ imprudencia. Ante la amenaza de Baasa, ¿por qu´ e´ confio en los hombres —en Ben-hadad y en s´ ı mis-´ mo— y no en Jehova? ¿Pens´ o que la diplomacia o´ las estrategias militares tendrıan mejores resulta-´ dos que pedirle ayuda a Dios? ¿Razono as´ ı porque´ le dieron malos consejos?
6 ¿Nos movera este relato a analizar nuestra ma-´
nera de actuar? Cuando uno se enfrenta a
mas que parecen insuperables, es facil ver la nece-´ sidad de confiar en Jehova. Pero ¿y si son los´ pequenos problemas de la vida diaria? ¿Intenta-˜ mos solucionarlos a nuestra manera, confiando en nuestra propia capacidad? ¿O tratamos de averi-guar y poner en practica los principios b´ ıblicos,´ demostrando ası confianza en la gu´ ıa de Dios para´ resolverlos? Puede que a veces nuestra familia se oponga a que asistamos a las reuniones o a una asamblea, y le pidamos a Jehova que nos dirija y´ nos ayude a entender cual es la mejor manera de´ resolver el problema. O imaginemos que perdemos el trabajo y nos cuesta encontrar otro. ¿Le dirıa-´ mos a quien esta pensando en contratarnos que´ asistiremos todas las semanas a nuestras reunio-nes? No importa cual sea el problema, hacemos´ bien en prestar atencion a estas palabras del sal-´ mista: “Haz rodar sobre Jehova tu camino, y f´ ıate´ de el, y´ el mismo obrar´ a” (Sal. 37:5).´
LAS CONSECUENCIAS
DE TENER MALAS COMPAN˜ IAS´
7 Hablemos ahora de Jehosafat, hijo de Asa, que´
tenıa muchas cualidades buenas. Cuando se apoy´ o´
7, 8. ¿Qu ´e errores cometi ´o Jehosafat, y cu ´ales fueron las consecuencias? (Vea el dibujo del principio).
en Dios, hizo mucho bien. Pero tambien tom´ o ma-´ las decisiones. Por ejemplo, formo una alianza ma-´ trimonial con Acab, el malvado rey del reino del norte. Ademas, a pesar de la advertencia del pro-´ feta Micaya, se alio con Acab en contra de los si-´ rios. Jehosafat escapo con vida de la batalla por´ muy poco y luego volvio a Jerusal´ en (2 Cr´ on. 18:´ 1-32). Entonces, el profeta Jeh ´u le pregunto: “¿Es´ a los inicuos a quienes se ha de dar ayuda, y es para los que odian a Jehova para quienes debes te-´ ner amor?” (lea 2 Cronicas 19:1-3).´
8 ¿Aprendio Jehosafat la lecci´ on? Es cierto que´
siguio poniendo mucho empe´ no en agradar a Dios,˜ pero parece que no se beneficio de la experiencia´ que vivio con Acab ni de la advertencia de Jeh ´u.´ Volvio a actuar con imprudencia y se ali´ o con un´ enemigo de Dios, esta vez el malvado rey Ocozıas,´ hijo de Acab. Juntos construyeron una flota de barcos, pero nunca pudieron utilizarlos, porque se hundieron (2 Cron. 20:35-37).´
9 Leer lo que le paso a Jehosafat deber´ ıa impul-´
sarnos a examinar nuestra vida. ¿Por que? En ge-´ neral, fue un buen rey, que hizo lo correcto y “bus-co a Jehov´ a con todo su coraz´ on” (2 Cr´ on. 22:9).´
Sin embargo, no fue inmune a los efectos de las malas compan˜ ıas. No olvidemos este proverbio´ inspirado: “El que esta andando con personas sa-´ bias se hara sabio, pero al que est´ a teniendo tratos´ con los est ´upidos le ira mal” (Prov. 13:20). Puede´ que estemos tratando de ayudar a una persona que esta interesada en conocer la verdad. Pero recor-´ demos que, igual que a Jehosafat casi le cuesta la vida relacionarse innecesariamente con Acab, es peligroso que tengamos trato innecesario con quienes no sirven a Jehova.´
10 ¿Que nos ense´ na la experiencia de Jehosafat?˜
Un cristiano podrıa comenzar a enamorarse de´ una persona que no ama a Jehova, pensando que´ en el pueblo de Dios no encontrara a nadie apro-´ piado con quien casarse. Tambien podr´ ıa ocurrir´ que sus familiares no Testigos lo presionaran para que se casara “antes de que sea demasiado tarde”. Quizas algunos siervos de Dios sientan que est´ an´ hechos “para desear amor y compan˜ ıa”, como dijo´ una hermana. ¿Que har´ a el cristiano en estos ca-´ sos? Podrıa ayudarlo meditar en lo que le pas´ o a´ Jehosafat. Por lo general, busco la gu´ ıa de Dios´ (2 Cron. 18:4-6). Pero ¿qu´ e pas´ o cuando se ali´ o´
10. a) ¿Qu ´e lecci ´on podemos aprender de Jehosafat con relaci ´on al matri-monio? b) ¿Que debemos recordar con respecto a las malas compa´ n˜ıas?´
con Acab, quien no amaba a Jehova? Tendr´ ıa que´ haber recordado que los ojos de Dios estan pen-´ dientes de los que le sirven con corazon completo.´ Tambien en nuestro tiempo, los ojos de Jehov´ a´ “estan discurriendo por toda la tierra” y´ el est´ a´ listo “para mostrar su fuerza” a favor nuestro (2 Cron. 16:9). Comprende nuestra situaci´ on y nos´ ama. ¿Tiene usted fe en que Dios satisfara de la me-´ jor manera su necesidad de amor y compan˜ ıa?´ Puede estar seguro de que lo hara en su momento.´
No iniciemos una relacion´ con alguien que no sirve a Jehova.´
NO DEJEMOS QUE NUESTRO CORAZON´ SE HAGA ALTIVO
11 La leccion que aprendemos de lo que hizo Eze-´
quıas est´ a relacionada con lo que tenemos en el´ corazon. En una ocasi´ on, Jehov´ a, que examina los´ corazones, saco a la luz lo que hab´ ıa en el de Eze-´ quıas (lea 2 Cr´ onicas 32:31). Cuando el rey se´
puso muy enfermo, Dios le dio una senal para que˜ supiera que se iba a recuperar: la sombra retroce-dio en lugar de avanzar. Parece ser que los pr´ ın-´ cipes de Babilonia enviaron representantes para preguntar por esa senal (2 Rey. 20:8-13; 2 Cr˜ on.´ 32:24). Cuando Jehova “lo dej´ o” solo, Ezequ´ ıas les´ ensen˜ o “toda su casa del tesoro”. Esta acci´ on´ insensata puso de manifiesto “todo lo que habıa´ en su corazon”.´
12 La Biblia no dice por que el coraz´ on de Eze-´
quıas se hizo altivo. ¿Fue tal vez por su victoria so-´ bre los asirios o porque Dios lo curo con un mi-´ lagro? ¿O quizas por sus “riquezas y gloria en´ cantidad muy grande”? En cualquier caso, como se hizo orgulloso, “no correspondio seg ´un el benefi-´ cio que se le habıa hecho”. ¡Qu´ e l´ astima!´ El pod´ ıa´
11, 12. a) ¿C ´omo se puso de manifiesto lo que hab ´ıa en el coraz ´on de Eze-quıas? b) ¿Por qu´ e se libr´ o Ezequ´ ıas “de la indignaci´ on de Jehov´ a”?´
afirmar que habıa servido a Dios con coraz´ on´ completo, pero por un tiempo hizo cosas que le ofendieron a Jehova. M´ as adelante, “Ezequ´ ıas se´ humillo”, y´ el y su pueblo se libraron “de la indig-´ nacion de Jehov´ a” (2 Cr´ on. 32:25-27; Sal. 138:6).´
13 ¿Como nos beneficia leer esta historia y medi-´
tar en ella? Recordemos que la altivez de Ezequıas´ se hizo evidente poco despues de que Jehov´ a´ derrotara a Senaquerib y a el le curara su enferme-´ dad mortal. Pensemos en nuestro caso. Imagine-mos que heImagine-mos conseguido algo importante. ¿Po-drıa ser que Jehov´ a tambi´ en nos dejara solos para´ ponernos a prueba y saber lo que hay en nuestro corazon? Por ejemplo, un hermano que se prepara´ muy bien un discurso y lo presenta ante un gran auditorio recibe muchos elogios. ¿Cual ser´ a su´ reaccion?´
14 Cuando se nos elogia, hacemos bien en
recor-dar estas palabras de Jesus: “Cuando hayan hecho´ todas las cosas que se les hayan asignado, di-gan: ‘Somos esclavos que no servimos para nada. Lo que hemos hecho es lo que deberıamos haber´ hecho’ ” (Luc. 17:10). De nuevo nos es util pensar´
13, 14. a) ¿Cu ´ando podr ´ıa dejarnos solos Jehov ´a para ponernos a prueba? b) ¿Como reaccionaremos cuando alguien alabe nuestros logros?´
en lo que le ocurrio a Ezequ´ ıas. Su orgullo se hizo´ evidente porque el “no correspondi´ o seg´ un el be-´ neficio que se le habıa hecho”. Algo que nos ayuda-´ ra a no tener una actitud que Jehov´ a odia es medi-´ tar en todo lo que ha hecho por nosotros y hablar con agradecimiento de ello. El nos da las Sagradas´ Escrituras y nos apoya con el espıritu santo.´
TENGAMOS CUIDADO AL TOMAR DECISIONES
15 Por ´ultimo, ¿que lecci´ on aprendemos de lo que´
le paso al rey Jos´ ıas? Veamos lo que lo llev´ o a su-´ frir una derrota y morir (lea 2 Cronicas 35:20-´ 22). Este buen rey salio a pelear contra Nek´ o, el´ rey de Egipto, y eso que este le dijo que no tenıa´ ning ´un conflicto con el. Seg ´un el relato, las pala-´ bras de Neko eran “procedentes de la boca de´ Dios”. Entonces, ¿por que quiso Jos´ ıas enfrentar-´ se con el? La Biblia no lo dice.´
16 ¿Podıa confirmar Jos´ ıas que las palabras de´
Neko ven´ ıan de Jehov´ a? S´ ı. Pudo haberle pregun-´ tado a Jeremıas, un profeta fiel (2 Cr´ on. 35:´ 23, 25). Pero no hay registro de que lo hiciera. Por otro lado, Neko se dirig´ ıa a Carquemis para pelear´ “contra otra casa”, no contra Jerusalen. Adem´ as,´
no se habıa burlado de Jehov´ a ni de su pueblo, as´ ı´ que no se habıa manchado el nombre de Dios. Por´ lo tanto, salir a luchar contra Neko fue una mala´ decision. ¿Captamos la lecci´ on? Cuando nos en-´ frentamos a un problema, hacemos bien en inves-tigar cual es la voluntad de Jehov´ a.´
17 Ante un problema, debemos investigar los
principios de la Biblia que estan relacionados y po-´ nerlos en practica con equilibrio. En algunos ca-´ sos, tal vez veamos conveniente consultar con los ancianos. Puede ser que ya hayamos pensado en lo que sabemos sobre el tema y hasta investigado lo que dicen las publicaciones. Pero es posible que haya otros principios pertinentes que un anciano nos ayude a analizar. Por ejemplo, una hermana sabe que tiene la responsabilidad de predicar las buenas nuevas (Hech. 4:20). Sin embargo, supon-gamos que un dıa que piensa salir a predicar, su es-´ poso, que no es Testigo, quiere que se quede en casa. Le dice que ´ultimamente no han pasado mu-cho tiempo juntos y que le gustarıa que hicieran´ algo como pareja. Ella podrıa reflexionar en textos´ como los que hablan de obedecer a Dios y del man-dato de hacer discıpulos (Mat. 28:19, 20; Hech.´
17. Al enfrentarnos a un problema, ¿qu ´e podemos hacer para no cometer un error como el de Josıas?´
5:29). Pero tambien tiene que pensar en que debe´ obedecer a su esposo y ser razonable (Efes. 5:22-24; Filip. 4:5). ¿Se opone frontalmente su esposo a que salga a predicar, o le esta pidiendo que hagan´ algo diferente solo ese dıa? Hacer la voluntad de´ Jehova con una buena conciencia requiere que´ seamos equilibrados.
SIRVAMOS A JEHOVA CON CORAZ´ ON´ COMPLETO Y SEREMOS FELICES
18 Como somos imperfectos, a veces podrıamos´
caer en alguno de los errores que cometieron los cuatro reyes de los que hemos hablado. Podrıa-´ mos 1) confiar en la sabidurıa del hombre sin ni si-´ quiera darnos cuenta, 2) buscar malas compan˜ ıas,´ 3) hacernos altivos o 4) tomar decisiones sin ave-riguar cual es la voluntad de Jehov´ a.´ El es muy´ considerado al ver en nosotros lo bueno, igual que hizo con los cuatro reyes. Tambien se da cuenta de´ lo mucho que lo amamos y de que de verdad que-remos servirle. Por eso, nos advierte por medio de estos ejemplos para que no cometamos errores graves. Meditemos en estos relatos y demosle gra-´ cias a Jehova por ellos.´
18. ¿C ´omo nos beneficia meditar en los relatos de los cuatro reyes mencio-nados en este artıculo?´
ERA una manana fresca y clara en Brookings, un pe-˜
queno pueblo de Dakota del Sur (Estados Unidos).˜
El frıo que sent´ ıa en mi piel me hizo recordar que´
pronto llegarıan los g´ elidos d´ ıas del invierno. Le sor-´
prendera saber que esa ma´ nana unas cuantas perso-˜
nas nos hallabamos en un establo sin calefacci´ on, ti-´
ritando frente a un abrevadero medio lleno de agua
frıa. Perm´ ıtame contarle un poco sobre m´ ı para que´
entienda mejor por que estaba all´ ı.´
MIS ORIGENES´
Nacı el 7 de marzo de 1936 y fui el menor de cuatro´
hijos. Mi familia vivıa en una peque´ na granja en el˜
este de Dakota del Sur. El trabajo allı era una parte´
esencial de nuestra vida, pero no era lo mas´
impor-tante. ¿Por que no? Mis padres eran testigos de´
Jehova. Se hab´ ıan bautizado en 1934. Como hab´ ıan´
dedicado sus vidas a Dios, lo primero para ellos era
hacer su voluntad. Asistıamos a una peque´ na con-˜
gregacion en Conde (Dakota del Sur). Mi padre, que´
BIOGRAFIA´
Andar con personas sabia
me ha beneficiado
se llamaba Clarence, y luego mi tıo Alfred, fueron´
siervos de compan˜ ıa (lo que se conoce hoy como´
coordinador del cuerpo de ancianos).
Asistir a las reuniones e ir de casa en casa para ha-blar de nuestra maravillosa esperanza era parte de
nuestra rutina. Lo que nos ensenaron nuestros pa-˜
dres, de palabra y obra, tuvo un efecto profundo en
mis hermanos y en mı. Mi hermana, Dorothy, y yo´
nos hicimos publicadores del Reino cuando tenıamos´
seis anos. En 1943 me matricul˜ e en la Escuela del´
En 1955, escribiendo a maquina un discurso en Staten Island´ (Nueva York).
Ministerio Teocratico, que era una novedad en nues-´ tras reuniones.
Las asambleas eran muy importantes para noso-tros. En la que hubo en 1949 en Sioux Falls (Dakota
del Sur), el orador visitante fue Grant Suiter. Aun re-´
cuerdo su discurso titulado “¡Es mas tarde de lo que´
usted piensa!”. En el recalc´ o que todos los cristianos´
dedicados deben aprovechar al maximo sus vidas´
Mi tıo Alfred´ y mi padre
De precursor en 1952
para proclamar las buenas noticias del Reino que
Dios ha establecido. Aquello me motivo a dedicarme´
a Jehova. Y as´ ı fue como en la siguiente asamblea de´
circuito, celebrada en Brookings, me halle entre los´
que esperaban bautizarse en aquel frıo establo que´
mencione antes. El abrevadero met´ alico sirvi´ o de´
“piscina” para los cuatro que nos bautizamos el 12 de noviembre de 1949.
Entonces me puse la meta de ser precursor, y la
al-cance el 1 de enero de 1952, a los 15 a´ nos de edad.˜
Proverbios 13:20 dice: “El que esta andando con per-´
sonas sabias se hara sabio”, y en mi familia hab´ ıa mu-´
chas “personas sabias” que apoyaron mi decision de´
servir de precursor. Por ejemplo, mi tıo Julius, que´
tenıa 60 a´ nos, fue mi compa˜ nero de precursorado.˜
A pesar de la diferencia de edad, pasamos muy
bue-nos ratos en la predicacion. Pude extraer muchas´
lecciones practicas de su vasta experiencia en la vida.´
Poco despues, mi hermana Dorothy tambi´ en se hizo´
precursora.
LOS SUPERINTENDENTES DE CIRCUITO SE INTERESAN POR MI´
Durante mi ninez y adolescencia, mis padres sol˜ ıan´
alojar en casa a los superintendentes de circuito y sus esposas. Una de esas parejas fue Jesse y Lynn
razones por las que me hice precursor. El tiempo y la
atencion que me dedicaron hicieron que creciera en´
mı el deseo de ponerme metas teocr´ aticas. A veces,´
cuando visitaban una congregacion cercana, me in-´
vitaban a acompanarlos en la predicaci˜ on. Pasar´
tiempo con ellos era una experiencia muy agradable y fortalecedora.
Despues de ellos nos visitaron Bud Miller y su es-´
posa, Joan. En ese entonces yo tenıa 18 a´ nos y me˜
tocaba hacer el servicio militar. Cuando la junta de
reclutamiento vio mi caso, me dio una clasificacion´
que a mi entender no encajaba con el mandato de
Je-sus de mantenernos neutrales en asuntos pol´ ıticos.´
Ademas, yo quer´ ıa predicar las buenas noticias del´
Reino (Juan 15:19). Por eso, apele la decisi´ on de la´
junta y solicite que me concediera la clasificaci´ on de´
ministro religioso.
¡Que agradecido me sent´ ı cuando el hermano Miller´
se ofrecio a acompa´ narme a la audiencia!˜ El era un´
hermano muy extrovertido y no se dejaba intimidar por cualquier cosa. Tener a mi lado a alguien tan
es-piritual y con esas cualidades me dio muchısima con-´
fianza. A raız de aquella audiencia, que se celebr´ o a fi-´
nales del verano de 1954, la junta me concedio la´
clasificacion de ministro. Eso me allan´ o el camino´
En esos meses, recibı una invitaci´ on para ir a Be-´
tel. Irıa a lo que llamaban la Hacienda Watchtower,´
en Staten Island (Nueva York). Tuve el honor de
tra-bajar allı unos tres a´ nos. Durante ese tiempo, serv˜ ı´
junto a hermanos muy sabios y disfrute de momen-´
tos maravillosos.
SIRVO EN BETEL
En la hacienda de Staten Island se encontraba
tam-bien la estaci´ on de radio WBBR, que los testigos de´
Jehova usamos de 1924 a 1957. Solo trabaj´ abamos´
allı de 15 a 20 betelitas, la mayor´ ıa de los cuales´ era-´
mos jovenes e inexpertos. Pero cont´ abamos con la´
guıa de Eldon Woodworth, un hermano ungido de´
Al poco tiempo de llegar a Betel, con uno de los camiones de la hacienda.
mayor edad que era un verdadero pozo de sabidur´ ıa.´ El nos trataba como un padre y aportaba estabilidad
espiritual a nuestras vidas. A veces, cuando surgıan´
dificultades debido a nuestras imperfecciones,
de-cıa: “La verdad es que, con lo que hay, es sorpren-´
dente ver todo lo que el Senor ha logrado”.˜
Tambien disfrutamos de la compa´ n˜ ıa del hermano´
Frederick Franz, quien se preocupaba mucho por cada uno de nosotros. Todos nos beneficiamos de su extraordinario conocimiento de la Biblia y de su
sa-bidurıa. Otro hermano que trabajaba all´ ı era Harry´
Peterson, el cocinero. Su verdadero apellido era Papargyropoulos, pero Peterson nos resultaba
mu-cho mas sencillo.´ El tambi´ en era ungido y sent´ ıa gran´
celo por el ministerio. Aunque hacıa muy bien su tra-´
bajo en Betel, nunca desatendio la predicaci´ on. Dis-´
tribuıa cientos de nuestras revistas cada mes. Y al´
igual que el hermano Franz, era una fuente
inagota-ble de conocimiento bıblico y contestaba muchas de´
nuestras preguntas.
APRENDO DE CRISTIANAS MUY SABIAS
Las frutas y vegetales cultivados en la hacienda se
procesaban y enlataban allı mismo para el consumo´
de la familia Betel. Cada ano se envasaban 45.000 re-˜
cipientes de casi un litro (un cuarto de galon). Tuve´
Huth, una hermana muy sabia. Ella era la
responsa-ble de las formulas que us´ abamos para las conservas.´
En las temporadas de mas trabajo, ven´ ıan hermanas´
de la zona a echarnos una mano y Etta las supervisa-ba. Pese a que efectuaba una labor muy importante,
procuraba dar un buen ejemplo a los demas y mos-´
trar profundo respeto por los hermanos a cargo de
la hacienda. Para mı, fue un magn´ ıfico modelo de su-´
mision al orden teocr´ atico.´
Harry Peterson predicaba con celo extraordinario.
En la WBBR con el hermano Franz
Con Angela y Etta Huth
Una de las hermanas que venıa a colaborar era´
Angela Romano. Cuando ella aprendio la verdad,´
Etta la ayudo mucho. Conoc´ ı a esta sabia muchacha´
en Betel, y ya llevo andando con ella cincuenta y
ocho anos. Nos casamos en abril de 1958 y, desde en-˜
tonces, hemos disfrutado de muchos privilegios de
servicio. Durante decadas, Angie ha demostrado una´
lealtad inquebrantable a Jehova, y eso ha fortalecido´
muchısimo nuestro matrimonio. Sea cual sea el de-´
safıo que nos toque afrontar, s´ e que tengo su apoyo´
incondicional.
EN EL CAMPO MISIONAL Y LA OBRA DE CIRCUITO
En 1957, cuando se vendio la estaci´ on WBBR de´
Staten Island, servı en el Betel de Brooklyn por un´
corto perıodo de tiempo hasta que me cas´ e con An-´
gie. Luego servimos de precursores en Staten Island
durante unos tres anos. En aquella˜ epoca, trabaj´ e´
una temporada para los nuevos duenos de la esta-˜
cion, que pas´ o a llamarse WPOW.´
Angie y yo nos propusimos mantener una vida sen-cilla a fin de estar listos para servir donde hiciera fal-ta. Gracias a eso, a principios de 1961 pudimos
acep-tar la invitacion de servir de precursores especiales´
en Falls City (Nebraska, Estados Unidos). Al poco