#52 - Claves de La Motivación
Texto completo
(2) Disponible en su quiosco el número de enero.
(3) Suscríbase a la versión DIGITAL de INVESTIGACION Y CIENCIA y MENTE Y CEREBRO y acceda al contenido completo de todos los números (en pdf)* x Durante el período de suscripción, recibirá una notificación por correo electrónico informándole de la disponibilidad de la nueva revista x Podrá acceder a los ejemplares en cualquier momento y lugar * Ejemplares de IyC disponibles desde 1996 a la actualidad y el archivo completo de MyC. www.investigacionyciencia.es.
(4) SUMARIO. Nueva serie. PSICONEUROLOGÍA DEL HABLA. 50 VIVENCIA EXTRACORPORAL. En este número: Lengua y pensamiento. 68 LA VIOLENCIA LENGUA Y PENSAMIENTO. 26. ESTRÉS. 18 54 TERAPIA CELULAR. PSICOLOGÍA. PSICOLINGÜÍSTICA. AUTOCONCIENCIA. 10 CLAVES DE LA MOTIVACIÓN. 26 ASÍ HABLO, ASÍ PIENSO. 50 YO SIN MI CUERPO. Por Nikolas Westerhoff. Por Klaus Wilhelm. Por O. Blanke, B. Lenggenhager y L. Heydrich. Conocer los auténticos motivos de la propia conducta no resulta tarea fácil. Aquello que creemos querer tiene con frecuencia poco que ver con lo que deseamos.. De un modo sutil, la gramática y el vocabulario influyen en nuestro pensamiento.. Algunas personas experimentan como su yo abandona su cuerpo. Incluso se observan a sí mismas desde el exterior de su ser. Ciertos trastornos cerebrales conllevan vivencias extracorporales. La realidad virtual permite reproducir tal experiencia.. 14 «Los objetivos orientan». 32 «El lenguaje surge de una red de conexiones cerebrales» Entrevista a Angela D. Friederici. Entrevista a Veronika Brandstätter MEDICINA MEMORIA. 18 LAS DOS CARAS DEL ESTRÉS. 44 CONVULSIONES BAJO EL MICROSCOPIO. Por Mathias V. Schmidt y Lars Schwabe. Por Stefan Remy y Christian Elger. La presión psíquica puede acarrear olvidos, incluso lagunas en la memoria. Sin embargo, también puede favorecer la capacidad de memorizar.. Uno de cada tres enfermos de epilepsia no responde a los medicamentos. Para averiguar las causas de esta resistencia, los investigadores provocan accesos convulsivos en muestras de tejido cerebral vivo.. Enero / Febrero de 2012 Nº 52.
(5) MOTIVADOS, LISTOS, ¡YA! 10 14. CLAVES DE LA MOTIVACIÓN «LOS OBJETIVOS ORIENTAN». © ISTOCKP HOTO / DA NEZ. TERAPIA CELULAR. PSICOSOCIOLOGÍA. 54 ACCESO AL CEREBRO POR VÍAS RECÓNDITAS. 68 LA ZONA GRIS: APROXIMACIÓN PSICOSOCIAL A LA VIOLENCIA. Por F. Bernhard, L. Danielyan y C. Gleiter El tratamiento con células madre abre el camino hacia la curación de numerosas enfermedades neurológicas. Pero ¿cómo atraviesan dichas células la barrera hematoencefálica? Una ruta alternativa: la vía nasal.. Por Amalio Blanco La metáfora de «la zona gris» permite el estudio de la violencia en toda su complejidad. Más allá del blanco y negro, de «los buenos» y «los malos», la víctima también puede convertirse en verdugo. 75 Más allá de la maldad. ESTADÍSTICA. 58 DE BELLEZA, SEXO Y PROBABILIDADES. Entrevista a Philip Zimbardo. SECCIONES 5. Encefaloscopio Relaciones afectivas... Razonamiento... Longevidad... Percepción... Comunicación... Ictus... Cognición social... Salud mental... Aprendizaje infantil.. 36 Mente, cerebro y sociedad El despertar de la conciencia. Por Christof Koch Efecto antitumoral de los cannabinoides. Por Guillermo Velasco Sueño reparador por partida doble. Por Christine Soares Los beneficios de la actividad física. Por Jonatan R. Ruiz y Alejandro Lucia Neuronas de laboratorio. Por M. F. Cano y otros. Por Andrew Gelman y David Weakliem. 78 Retrospectiva. La complejidad estadística que entraña el estudio de efectos pequeños puede conllevar la interpretación errónea de los resultados.. 84 Ilusiones. 67 Laxitud analítica Por Alex Lindner. La mente de Goering. Por Jack El-Hai Visto como un todo. Por Rainer Rosenzweig. 89 Syllabus Empatía: miradas reveladoras. Por Kai Vogeley. 94 Libros Personalidad. Por Dolores Mosquera Ciencia y psicología. Por Luis Alonso.
(6) COLABORADORES DE ESTE NÚMERO. Pilar Bronchal Garfella Laia Torres Casas EDICIONES Yvonne Buchholz Anna Ferran Cabeza Ernesto Lozano Tellechea PRODUCCIÓN M.ª Cruz Iglesias Capón Albert Marín Garau SECRETARÍA Purificación Mayoral Martínez ADMINISTRACIÓN Victoria Andrés Laiglesia SUSCRIPCIONES Concepción Orenes Delgado Olga Blanco Romero DIRECTORA GENERAL. ASESORAMIENTO Y TRADUCCIÓN:. DIRECTORA EDITORIAL. F. A SENSI: Claves de la motivación, Convulsiones bajo el microscopio, Acceso al cerebro por vías recónditas, Visto como un todo; Á NGEL GONZÁLEZ DE PABLO: Las dos caras del estrés, Empatía: miradas reveladoras; NURIA COMAS: Así hablo, así pienso; NOELIA DE LA TORRE: «El lenguaje surge de una red de conexiones cerebrales»; MARIÁN BELTRÁN: El despertar de la conciencia; BRUNO MORENO: Sueño reparador por partida doble; M AR SANZ P REVOSTI: Yo sin mi cuerpo; LUIS BOU: De belleza, sexo y probabilidades, La mente de Goering, Encefaloscopio; Á LEX SANTATALA: Laxitud analítica; ROLF GÁSER: Más allá de la maldad.. EDITA. Prensa Científica, S. A. Muntaner, 339 pral. 1.ª 08021 Barcelona (España) Teléfono 934 143 344 Telefax 934 145 413 www.investigacionyciencia.es. Gehirn & Geist Carsten Könneker (verantwortlich) Karsten Kramarczik REDACTIONSLEITER: Steve Ayan REDAKTION: Katja Gaschler, Christiane Gelitz, Anna von Hopffgarten, Andreas Jahn (Online-Koordinator), Frank Schubert FREIE MITARBEIT: Joachim Marschall SCHLUSSREDAKTION: Christina Meyberg, Sigrid Spies, Katharina Werle BILDREDAKTION: Alice Krüßmann, Anke Lingg, Gabriela Rabe REDAKTIONSASSISTENZ: Petra Mers VERLAGSLEITER: Richard Zinken GESCHÄFTSLEITUNG: Markus Bossle, Thomas Bleck CHEFREDAKTEUR: ARTDIRECTOR:. Portada: © iStockphoto / Danez. SUSCRIPCIONES Prensa Científica S. A. Muntaner, 339 pral. 1.a 08021 Barcelona (España) Teléfono 934 143 344 Fax 934 145 413 www.investigacionyciencia.es. DISTRIBUCIÓN para España: LOGISTA, S. A. Pol. Ind. Pinares Llanos - Electricistas, 3 28670 Villaviciosa de Odón (Madrid) - Teléfono 916 657 158. para los restantes países:. Precios de suscripción:. Prensa Científica, S. A. Muntaner, 339 pral. 1.ª - 08021 Barcelona - Tel. 934 143 344. PUBLICIDAD Aptitud Comercial y Comunicación S. L. Ortigosa, 14 - 08003 Barcelona Tel. 934 143 344 - Móvil 653 340 243 [email protected]. 6 ejemplares. 12 ejemplares. España. 30,00 euros. 55,00 euros. Resto del mundo. 45,00 euros. 85,00 euros. Ejemplares sueltos: El precio de los ejemplares atrasados es el mismo que el de los actuales.. Copyright © 2011 Spektrum der Wissenschaft Verlagsgesellschaft mbH, D-69126 Heidelberg Copyright © 2012 Prensa Científica S.A. Muntaner, 339 pral. 1.ª 08021 Barcelona (España) Reservados todos los derechos. Prohibida la reproducción en todo o en parte por ningún medio mecánico, fotográfico o electrónico, así como cualquier clase de copia, reproducción, registro o transmisión para uso público o privado, sin la previa autorización escrita del editor de la revista. ISSN 1695-0887. Dep. legal: B. 39.017 – 2002. Imprime Rotocayfo (Impresia Ibérica) Ctra. N-II, km 600 - 08620 Sant Vicenç dels Horts (Barcelona) Printed in Spain - Impreso en España.
(7) ENCEFALOSCOPIO RELACIONES AFECTIVAS. El lenguaje del amor El uso de las palabras predice la atracción romántica. ¿E. n qué se distingue un fugaz flechazo de un amor eterno? Antiguas investigaciones apuntaban a que las parejas de mayor éxito eran aquellas en las que sus miembros compartían intereses, valores y rasgos de personalidad. Un trabajo publicado en Psychological Science propone que la más simple de las palabras que usan los tortolitos para hablarse también marca la diferencia, ya sea para determinar su grado de atracción como para conocer la probabilidad de que permanezcan juntos. James Pennebaker y sus colaboradores de la Universidad de Texas, en Austin, grabaron conversaciones de 40 hombres y 40 mujeres mientras tomaban parte en una sesión de citas románticas rápidas en la que cada participante hablaba con 12 desconocidos del otro sexo, dedicándole cuatro minutos a cada uno. A continuación, los sujetos valoraron los encuentros basándose en cuánto les parecía tener en común, y si deseaban volver a ver a la otra persona. Por su parte, Pennebaker analizó las conversaciones de los participantes según su forma de usar pronombres, artículos y otras partículas gramaticales («él», «esto», «y», «como», «ser»...). Esas palabras funcionales se utilizan en casi todos los contextos, y se proce- © ISTOCKPHOTO / SLOBODAN VASIC. san de forma rápida e inconsciente [véase «Eres lo que hablas», por Jan Dönges; MENTE Y CEREBRO, n.o 43]. Pennebaker observó que las parejas que empleaban palabras funcionales similares con una frecuencia parecida tenían mayor probabilidad de querer volver a verse, con independencia de lo que creyeran, a nivel consciente, que tenían en común. En un estudio de seguimiento, el investigador comparó el lenguaje empleado por 86 parejas estables. Para ello se sirvió de muestras de mensajes escritos breves. Descubrió que cuanto más concordaban sus palabras funcionales, más probable era que siguieran juntos al cabo de tres meses, con independencia de lo felices que aseguraran ser en su relación en el momento del estudio. No obstante, la gran pregunta es si las personas se sienten más alineadas con quienes hablan como ellas, o si adaptan su forma de expresarse a la de los individuos que les gustan. Pennebaker admite que ambos casos son posibles, aunque cree que la fuerza motriz reside en la segunda causa: el lenguaje pronostica el éxito de la relación porque refleja lo bien que cada uno escucha al otro. ¿Cuál es, pues, el consejo de Pennebaker para vivir feliz y para siempre con la persona amada? «Préstele más atención», receta. —Melinda Wenner Moyer. RAZONAMIENTO. ¿Te echo una mano? Los problemas resultan más sencillos de resolver si afectan a otros e acosa un problema difícil? Según un estudio publicado en línea en el Personality and Social Psychology Bulletin del 11 de febrero del pasado año, existen más probabilidades de éxito si se resuelve un problema en favor de otra persona. Los investigadores solicitaron a 137 estudiantes que se imaginasen, bien a sí mismos, bien a un desconocido, atrapados en una torre. A continuación debían idear alguna forma para escapar sin más ayuda que una cuerda que no alcanzaba el suelo. De los probandos que se vieron como un desconocido en la torre, el 66 por ciento halló la solución (deshacer la cuerda longitudinalmente en dos cabos, y anudarlos), frente al 48 por ciento de quienes se imaginaron a sí mismos en la difícil situación. Uno de los autores, Evan Polman, de la Universidad de Nueva York, afirma que si objetivásemos nuestros problemas como si afectaran a otra persona, encontraríamos mejores soluciones para resolverlos. —Nathan Collins. MENTE Y CEREBRO 52 / 2012. © ISTOCKPHOTO / VERNON WILEY. ¿L. 5.
(8) LONGEVIDAD. Viejo y sabio Las abejas sirven de modelo para entender la relación entre inteligencia y larga vida arece claro: las personas inteligentes viven más. La correlación entre inteligencia y longevidad es tan fuerte como la de fumar y muerte prematura. Pero no se sabe bien por qué. Es posible que este tipo de personas, además de tomar decisiones más prudentes a lo largo de su vida, cuenten también con la biología a su favor. Investigaciones en abejas demuestran que la capacidad de aprendizaje se halla, en términos generales, vinculada a una aptitud general para soportar uno de los rigores del envejecimiento, a saber, el estrés oxidativo. Ian Deary, psicólogo de la Universidad de Edimburgo, ha propuesto la expresión «integridad sistémica» para describir la posible vinculación biológica entre inteligencia y longevidad: en su planteamiento, un sistema bien conectado no solo obtiene mejores resultados en las pruebas psicológicas, sino que resulta menos susceptible a las agresiones del medio. Gro Amdam, de la Universidad estatal de Arizona y la Universidad noruega de Ciencias de la Vida, se sintió intrigado por la idea. En 2009 concibió una forma de verificarla en abejas.. De hecho, las abejas melíferas sirven a menudo como modelo neurobiológico del aprendizaje (se las puede entrenar, mediante refuerzos positivos o negativos, para que retengan información). En el experimento de Andam, se sujetaron abejas individuales a una pajita, donde. aprendieron a asociar un aroma con una recompensa alimenticia, un experimento clásico de condicionamiento pauloviano. Después de tan solo uno o dos ensayos, numerosos individuos habían aprendido a extender su probóscide lingual en previsión de una gotita dulce.. © DREAMSTIME / GUALTIERO BOFFI (anciano); © FOTOLIA / PETER_WATERS (abejas). P. PERCEPCIÓN. Dianas gigantes El tamaño del objetivo parece distinto según la atención que se le presta. E. l bateador, si acierta de pleno, a menudo refiere que la bola se veía «enorme» justo antes de propiciar el golpe feliz. Este efecto de la percepción de la acción específica se ha observado en actividades físicas de todo tipo. Ahora bien, existen dudas sobre la causa de tal ilusión. Afirman algunos expertos. 6. que es consecuencia de imaginar la acción antes de la jugada. Otros sospechan que al «clavarla» se conjura en la memoria la imagen de un blanco de gran tamaño. Un estudio publicado en Acta Psychologica sugiere que ninguno de los dos procesos es suficiente por sí solo. Se requiere otro elemento: la atención visual.. Investigadores de Ámsterdam y de Hong Kong pidieron a tres grupos de estudiantes que golpearan bolas de golf en dirección a un objetivo situado a un metro y medio, más o menos. Los probandos debían examinar primero el hoyo (objetivo); después, un grupo debía dirigir la bola a su diana sin verla, oculta. bajo una cortina. Otros participantes tenían que hacerla pasar entre dos referencias interpuestas en su camino hacia el blanco. El tercer grupo debía tirar sin más. Todos los voluntarios fueron informados de dónde acabaron sus tiros. Para terminar, los probandos tuvieron que estimar el tamaño de sus dianas dibujándolas en una pantalla de ordenador. Como era de esperar, los participantes que acertaron. MENTE Y CEREBRO 52 / 2012.
(9) COMUNICACIÓN. Distanciar el conflicto. en el tiro directo asignaron a su diana un tamaño mayor. No así quienes no podían ver el hoyo o dedicarle toda su atención. Según uno de los autores, John van der Kamp, de la Universidad Libre de Ámsterdam, tales resultados refutan la teoría de que la percepción de la acción específica resulta de imaginar los propios movimientos antes de realizarlos, ya que todos los participantes tuvieron la posibilidad de experimentar dicha visuali-. MENTE Y CEREBRO 52 / 2012. zación. Al parecer tampoco bastaba con saber, sin más, que habían acertado. La clave estriba en la atención visual a la diana. No obstante, todavía se desconoce si ver un blanco mayor ayuda al éxito, o si el primero resulta de este último. Una cosa parece clara: a menudo aquello que vemos no es un reflejo exacto de lo que nos rodea. Nuestros sentidos se hallan influidos por nuestra atención y nuestras experiencias. —Andrea Anderson. ¿T. iene intención de comprarse una casa o un coche? Si es así, tal vez le convenga gestionar el negocio por correo electrónico: las negociaciones sufren menos tropiezos cuando las partes se encuentran separadas y a distancia suficiente, indica un estudio publicado en el Journal of Experimental Social Psychology. Al negociar unos estudiantes la compra y venta de una moto a través de mensajería instantánea por Internet —creían hallarse alejados físicamente a más de 25 kilómetros—, sus. negociaciones resultaron más fáciles y más serias que cuando se encontraban cerca, a un metro de distancia. Los experimentadores explican que si los individuos se hallan alejados, consideran la situación de forma más abstracta, centrándose en los aspectos importantes en lugar de enredarse en minucias. La próxima vez que deba afrontar un negocio complicado, tal vez le convenga empezar a distancia (por ejemplo, mientras está de viaje). —Harvey Black. © DREAMSTIME / BOWIE15. Algu Algunos o más en aprender: como ocurre en tardaron un poco nas, unos son má á despiertos ás desspiertos que otros. las personas, más ecimi Para simular el envejecimiento, se instaló a las mismas abejas en tubos de plástico, y se las expuso a un ambiente enriquecido con oxígeno, una de las pruebas de estrés metabólico. Todos los animales necesitan oxígeno para respirar, mas si la concentración es excesiva, las células se ven forzadas a producir radicales libres lesivos, que degradan sus membranas y provocan el suicidio celular, desencadenando un envejecimiento prematuro. Las abejas que aprendieron con mayor rapidez tendían a sobrevivir más tiempo: un promedio de 58,8 horas, frente a las 54,6 de las más torpes. Ello sugiere que poseen un sistema antioxidante más robusto, capaz de barrer los agresivos radicales libres. Andam sospecha que la resiliencia al estrés puede explicar por qué las abejas que aprendieron rápido vivieron más. En los ensayos de aprendizaje, aquellas capaces de resistir el estrés al hallarse sujetas a la paja aprendieron antes que el aroma significaba una golosina; esa misma resiliencia les permitió soportar mejor el estrés por encontrarse en un medio enriquecido con oxígeno. Andam conjetura que la capacidad de afrontar el estrés podría constituir también en los humanos un elemento de integridad sistémica: la mayor resiliencia a cualquier tipo de situación estresante podría subyacer a valores elevados del coeficiente de inteligencia, así como a vidas longevas. Si se revelaran las causas de tales discrepancias biológicas, tal vez pudieran aliviarse ciertas disparidades innatas. —Kirsten Traynor. GETTY IMAGES. La distancia física puede mejorar el clima en una negociación. 7.
(10) ICTUS. Sanar con el tacto. COGNICIÓN SOCIAL. Escrito en el rostro. El roce de los bigotes evita las lesiones cerebrales postictus en las ratas. Aquellos que sienten lo que ven aportan indicios de cómo interpretamos emociones y empatizamos. © ISTOCKPHOTO / IGOR BYRKO. os accidentes cerebrovasculares se consideran una de las mayores causas de invalidez. Los fármacos actuales pueden desobstruir arterias si se atiende a las víctimas a tiempo. Sin embargo, cuanto más se retrase la ayuda, más neuronas perecerán por falta de sangre. También con mejores métodos para impedir ese daño cerebral se beneficiaría la vida de las personas afectadas. Un equipo de neurocientíficos ha dado con un método de tecnología mínima que evita por completo el daño cerebral en los múridos: rozarles los bigotes. Los investigadores, dirigidos por el profesor Ron Frostig, de la Universidad de California en Irvine, indujeron ictus en ratas bloqueando una arteria que va al cerebro. Después, estimularon los bigotes de los roedores con el fin de medir la actividad cerebral de los animales y averiguar cuánto mermaban sus funciones sensoriales. Descubrieron, en cambio, que si hacían vibrar una sola de esas barbas antes de transcurridas dos horas del bloqueo vascular, las neuronas que normalmente hubieran perecido, continuaban funcionando. Las ratas no padecieron ni parálisis ni déficits sensoriales. No se sabe con certeza el mecanismo exacto del efecto protector, pero parece implicar una redistribución de sangre a través de vasos cerebrales no lesionados. Una investigación de seguimiento, publicada en Stroke en febrero de 2011, reveló que no importa la pauta del estímulo (aunque más es mejor). Otras investigaciones del laboratorio de Frostig han mostrado que la estimulación no tiene por qué ser táctil: los pitidos acústicos previenen asimismo las lesiones. La implicación de esos resultados en personas afectadas de un ictus resulta apasionante, sin embargo, no existen garantías de que estimular a estos sujetos con música o palparles áreas sensibles, como la cara o las manos, vaya a ejercer el mismo efecto que en los múridos. El tamaño del encéfalo de la rata, muchísimo menor, podría haber facilitado la recuperación. No obstante, Frostig se muestra cautamente optimista. «Se podría ayudar a las víctimas antes de que llegase la ambulancia; mucho antes de que recibieran cualquier tratamiento». Con todo, tampoco perjudicaría a los afectados hablarles o apretarles la mano de camino al hospital, opina el investigador. —Mark Lescroart. 8. © ISTOCKPHOTO / ZOKARA. L. C. omprender los pensamientos de otras personas resulta esencial para moverse por el mundo social. Mas la empatía supone un proceso complejo basado, en parte, en fugaces expresiones del rostro. La empatía parece resultar de la capacidad para ponernos en el lugar del otro: cuando vemos que otra persona se encuentra triste, simulamos lo que siente activando las mismas regiones cerebrales que se activan cuando nos sentimos tristes nosotros. Una investigación publicada en Journal of Neuroscience en febrero de 2011 respalda tal idea. En el estudio participaron individuos que experimentan sinestesia de tacto especular. Cuando estos sinestetas ven tocar a otra persona, sienten que les tocan en la misma parte de su propio cuerpo. El neurocientífico Michael Banissy y sus colaboradores del Colegio Universitario de Londres quisieron averiguar si esa intensa capacidad para experimentar lo que otro sujeto siente permitiría que ocho probandos con sinestesia de tacto especular tuvieran más capacidad de reconocer emociones implícitas en un rostro que otros sujetos. Así fue. Los participantes identificaron de forma correcta el 92 por ciento de las expresiones faciales que se les mostraban en el ensayo, frente al 81 por ciento de los participantes de un grupo de control. Es probable que su éxito se debiera más a su pericia en la simulación que a una agilidad general con caras, puesto que en otros experimentos no superaron a los miembros de control en la identificación de personas. Para quienes carecemos de sinestesia de tacto especular, el proceso de simulación es el mismo, aunque menos acusado, explica Banissy. Así que, ya sabe: la próxima vez que se vea simpatizando con alguien triste, agradézcaselo a esa parte del cerebro que percibe que usted está frunciendo el ceño. —Michelle Solis. MENTE Y CEREBRO 52 / 2012.
(11) SALUD MENTAL. Deprimida o «quemada» A pesar de una sintomatología parecida, ambos estados psíquicos afectan al cuerpo de modo diferente veces pasa: esa amiga, esa compañera de envidiable energía y dedicación a una tarea estresante, de repente, se viene abajo. Su incansable afán se convierte en agotamiento inexorable, dificultad para conciliar el sueño, estado de ánimo decaído y sentimiento de ineficacia. Puede que los síntomas se parezcan a los de la depresión, sin embargo, investigaciones recientes sugieren que este desfallecimiento, hoy conocido por «síndrome de desgaste profesional», se diferencia de la depresión de modos sutiles. Aunque la sintomatología del trabajador «quemado» no está reconocida como trastorno psiquiátrico diferenciado, sí parece provocar un perfil característico de alteraciones del funcionamiento neurológico, según concluyen las investigaciones de la psicóloga Agneta Sandström, de la Universidad Umeå. Sandström comparó a mujeres «quemadas», es decir, con síndrome de desgaste profesional, con otras afectadas de depresión grave. Apreció numerosas diferencias sutiles entre uno y otro grupo de voluntarias. Aunque en ambos casos aparecían dificultades para dormir, las participantes deprimidas informaban que se despertaban demasiado pronto, mientras que las que sufrían síndrome de desgaste profesional crónico tenían problemas para conciliar el sueño. A continuación, Sandström pidió a tres grupos de mujeres (sanas, deprimidas y «quemadas») que se sometieran a una prueba de memoria de trabajo (memoria a corto plazo). A las participantes de los dos últimos grupos (deprimidas y «quemadas») les costaba más concentrarse y recordar detalles sencillos que a las mujeres sanas. Pese a dicha similitud, las mujeres con síndrome de desgaste profesional exhibían. durante las pruebas de memoria una actividad cerebral menor que las participantes deprimidas, según se comprobó mediante resonancia magnética funcional. Con el tiempo, señala Sandström, pueden irse acumulando pequeños eventos cotidianos estresantes hasta provocar un agotamiento crónico. Si las personas supiéramos afrontar mejor tales presiones, en apariencia banales, podríamos reducir el riesgo de desarrollar el síndrome de marras. «Cierto grado de estrés no es malo, pero es necesario hallar tiempo para descansar durante el día», comenta. Al igual que los músculos, el cerebro se fatiga. La investigadora añade: «Hemos de reconsiderar cuánto es capaz de soportar el cerebro en un día de trabajo normal». —Carrie Arnold. GETTY IMAGES. A. APRENDIZAJE INFANTIL. ¿Qué mira ese robot? Los niños siguen la mirada de robots sociales como si fuesen humanos. A. partir de la edad de 12 meses, los niños siguen la mirada de quienes están cerca, un comportamiento instintivo que les permite aprender por observación. Ahora bien, ¿seguirían la mirada de cualquiera? En un estudio publicado en Neural Networks, Andrew Meltzoff, psicólogo en la Universidad de Washington, verificó si los niños pequeños le seguían la mirada a un robot de aspecto humanoide. Un grupo de niños de 18 meses observó a un experimentador que simulaba jugar con un robot móvil, mientras que a otro grupo se le MENTE Y CEREBRO 52 / 2012. presentó un robot idéntico, aunque estático. Trece de los 16 niños que observaron la interacción del humano con el robot siguieron con la mirada al androide cuando se dirigía hacia un juguete. Solo tres de los niños que no observaron el juego con el robot, también lo hicieron. Al parecer, los pequeños están sumamente pendientes de la información social, la cual utilizan sin cesar para actualizar su percepción de los demás... Lo bastante para confundir un trozo de metal con un ser pensante. —Ferris Jabr. AGE FOTOSTOCK. 9.
(12) Claves de la motivación Conocer los auténticos motivos de la propia conducta no resulta tarea fácil. Aquello que creemos querer tiene con frecuencia poco que ver con lo que deseamos NIKOLAS WESTERHOFF. S. alir a correr, telefonear a mamá, tirar la basura. Se trata de pequeños objetivos. ¿Grandes metas? Casarse, comprar una casa, tener hijos. Sea en la vida profesional sea en la privada, al ser humano le gusta marcarse objetivos y emprender planes para el futuro. Nada se deja al azar. No obstante, con frecuencia es este último el que toma las riendas del asunto. Muchas personas se acogen al principio hedonista «evita lo que cause dolor, busca lo más placentero» para dirigir sus acciones. ¿O aspiran en el fondo a obtener logros, poder y reconocimiento? La primera, a la par que básica, pregunta que se plantea desde la psicología de la motivación es siempre: «¿Por qué alguien hace lo que hace?». Como toda cuestión elemental, la respuesta resulta compleja. Todos nosotros nos encontramos inmersos en un cúmulo de necesidades; a menudo unas en competencia con otras. ¿Voy a comprar o me quedo en casa sentado frente al televisor? ¿Ahorro o me gasto el dinero en unas estupendas vacaciones? ¿Sigo fiel a mi pareja o me atrevo con una fugaz aventura? En ocasiones, la cabeza no desea lo que el corazón rige. Otras veces sucede al contrario. ¿Cómo puede ponerse orden a semejante caos? Desde hace décadas, algunos psicólogos elaboran largas listas o relaciones —algunas con dudoso criterio científico— de motivos que impulsan a las personas a actuar. En los años veinte del siglo XX, Luther Lee Bernard (1881-1951), sociólogo interesado en el tema, reunió nada menos que 14.000 motivos. Entre las aceptaciones se encontraba el impulso que nos reprime de comer una manzana del propio huerto. William McDougall (1871-1938), fundador de la hoy casi olvidada psicología hórmica (del griego hormé: impulso, estímulo), reconoció como objetivos universales del ser humano junto al hambre,. 10. el temor y el deseo sexual, la risa, viajar, la posesión y la comodidad. Por su parte, Henry Alexander Murray Jr. (1893-1988), de la Universidad de Harvard, listó 20 motivos por los que actuamos, entre ellos, la aspiración a la consecución de logros y el deseo de reconocimiento, fama, competencia y dominio. Sin embargo, la relación de motivos más conocida se fundamenta en una escala jerárquica, la «pirámide de necesidades» del psicólogo Abraham Maslow (1908-1970). En la base de la estructura se encuentran los «motivos de déficit», entre los cuales destacan el sexo y la alimentación. Por encima se hallan los deseos de seguridad y afiliación, así como de «crecimiento», caracterizado este último por la necesidad de nuevas experiencias, belleza y autorrealización. Según Maslow, primero deben satisfacerse las necesidades inferiores para acceder a continuación a los niveles superiores. Como diría Bertolt Brecht: «Primero el comer, después ¡venga la moral!». Norbert Bischof, de la Universidad Ludwig Maximilian de Múnich, pone en entredicho tal teoría: «¿Puede afirmarse seriamente que el hambre y el deseo sexual deberían estar saciados antes de sentir la necesidad de seguridad o de vínculos sociales? ¿Debe la satisfacción sexual preceder al enamoramiento?» A pesar de todas las dudas, el modelo piramidal de Maslow sigue formando parte del repertorio estandarizado de numerosos psicólogos especializados en motivación. Incluso algún libro de texto de psicología general califica la propuesta de Maslow como punto culminante de la ciencia de la vida. «El estudio de tales listas demuestra la dificultad de encontrarles una base concluyente», opina el psicólogo Heinz Heckhausen en su ya clásico libro de 1980 Motivation und Handeln. EN EL PAÍS DE LOS SUEÑOS Durante la infancia nos formamos la imagen de aquello por lo que vale la pena esforzarse en la vida.. RESUMEN. Impulsos ocultos. 1. Con frecuencia, los motivos que una. persona manifiesta en una encuesta no coinciden con su conducta en el laboratorio.. 2. Los investigadores determinan los moti-. vos inconscientes mediante pruebas proyectivas; también a base de ensayos de preparación.. 3. El impulso interior para conseguir un. objetivo puede atenuarse mediante estímulos externos: dinero, elogios.... MENTE Y CEREBRO 52 / 2012.
(13) MENTE Y CEREBRO 52 / 2012. 11. GEHIRN & GEIST / MILENA SCHÄRER.
(14) GLOSARIO Tendencia de aproximación y evitación Se refiere a las conductas básicas del ser humano: o bien van dirigidas a conseguir objetivos deseables (actitud activa) o bien a evitar pérdida y daño (actitud pasiva).. Los «tres grandes» Según el modelo de los psicólogos David McClelland y John Atkinson, al ser humano le impulsan a actuar tres necesidades básicas creadas a lo largo de la evolución, a saber, el logro, el poder y la afiliación.. Motivos implícitos y explícitos Conceptos también introducidos por David McClelland. Se refiere a la diferencia entre los motivos inconscientes y los conscientes que aparecen en los objetivos que se marca una persona.. Motivación intrínseca y extrínseca Actos motivados por «propia iniciativa», en contraposición con aquellos que persiguen un motivo exterior (un elogio, una recompensa...).. Persistencia Constancia en la consecución de los objetivos personales. Incluye una actitud optimista, imperturbable y tolerante frente a las adversidades.. 12. («Motivación y acción»). Inventarios de este tipo resultan del todo arbitrarios. ¿Por qué veinte motivos, y no cuatro, cuarenta o cien? ¿Es a caso posible delimitar el número exacto de impulsos que motivan a las personas a actuar? Entretanto, los investigadores se han avenido en la existencia de tres motivos básicos: logro, poder y afiliación. Estos representan el mínimo común denominador en el inventario de necesidades. Así, las personas motivadas por el poder buscan sentirse superiores a los demás; aquellas motivadas por los logros quieren perfeccionarse a sí mismas día a día, y las personas que sienten motivación por las relaciones sociales anteponen el deseo de amar y de ser amados. En opinión del psicólogo Heinz-Dieter Schmalt, de la Universidad de Wuppertal, esos «tres grandes» de la motivación se han ido formando a lo largo de la evolución. Así, hallamos formas semejantes en mamíferos no humanos. También en su caso todo gira en torno a poder, logro y afiliación. Tales motivos se consideran «implícitos», es decir, no siempre ligados a la conciencia, porque evolutivamente se hallan regidos por las partes más antiguas del cerebro (previas a la adquisición individual del habla). Estas áreas cerebrales rigen, sobre todo, nuestras reacciones afectivas. Los motivos implícitos muestran un marcado tono emocional: el afán de poder va unido a la sensación de fuerza, y el deseo de un logro lo está al orgullo.. Combinación complicada Los psicólogos diferencian los motivos implícitos de la «autoimagen motivacional» de una persona, es decir, de sus motivos explícitos. «En el interior van sedimentándose influencias sociales, en particular apreciaciones, valoraciones y deseos de personas referenciales importantes, así como normas culturales», señala Falko Rheinberg, de la Universidad de Postdam y psicólogo de la motivación. Los motivos explícitos resultan de una compleja mezcla de expectativas ajenas, intenciones estratégicas y deseos propios. Suelen estar relacionados también con el logro, el poder y las relaciones interpersonales. Pese a esta variedad, puede decirse que existen tres motivos básicos fuertemente enraizados y un infinito número de otros derivados de ellos. A la pregunta de cuáles son los objetivos que se trazan en la vida, la mayoría de las personas responden: «Para mí, lo más importante es el rendimiento. Quiero que mi vida sirva para algo». O bien: «Vivo para mi familia. Su protección y su cercanía son especialmente impor-. tantes para mí». Con todo, debe comprobarse si las descripciones de los propios protagonistas se corresponden con la realidad. En 1992, el psicólogo William D. Spangler, de la Universidad de Binghamton, en Nueva York, demostró en un metaanálisis que apenas existía correlación entre los motivos implícitos y los explícitos: con frecuencia, aquello que creemos querer no es lo que en nuestro interior nos mueve a actuar. ¿Cómo perciben los investigadores aquello de lo que ni la propia persona es consciente? ¿Cómo pueden estudiarse los «auténticos deseos»? Los psicólogos se sirven de dos métodos. Por un lado, un procedimiento proyectivo —el test de apercepción temática (TAT)—, y por otro, las pruebas basadas en la preparación (priming). En el TAT se presentan al probando imágenes en las que aparecen personas en escenas cotidianas. A partir de estas instantáneas, el sujeto debe inventar historias. La cuestión clave en esta prueba consiste en saber qué significado atribuye el sujeto a la escena: ¿destaca la relación entre los personajes que aparecen en la imagen como argumento principal o, por el contario, incide más en aspectos como la competencia y los logros? De hecho, las imágenes admiten una doble interpretación. (Por ejemplo, aparecen dos mujeres conversando en un laboratorio de química. ¿Se trata de dos investigadoras con afán competitivo o más bien de dos compañeras que mantienen una charla animada?) El TAT se asienta en la idea de que el probando observa de forma preferente aquellas personas en las que puede proyectar sus propios pensamientos, sentimientos y preferencias. En dicho proceso inconsciente salen a la luz motivos ocultos. Según una revisión publicada en 2001, el TAT resulta una buena herramienta informativa en materia de orientación motivacional: personas que mostraron en el test una gran motivación por el poder, años después experimentaron más ascensos en sus respectivas empresas que quienes presentaron un escaso afán de poder. En 2005, el psicólogo Joachim Brunstein, de la Universidad de Giessen, comprobó que mediante la experimentación pueden separarse los aspectos conscientes de los inconscientes en la psicología de la motivación. Para ello, el investigador diferenció en un estudio a los probandos que, en una encuesta previa, se autodefinían como muy motivados para obtener logros (forma «explícita»), de aquellos sujetos que reflejaban tal motivación a través del TAT (forma «implícita»). Ambos grupos completaron un test de concenMENTE Y CEREBRO 52 / 2012.
(15) tración en el que, entre fase y fase, se apuntaban a los participantes repercusiones individuales («Su rendimiento ha empeorado») o grupales («El 60 por ciento de los participantes son mejores que usted»). ¿Resultado? Las personas motivadas de manera implícita hacia los logros obtenían una puntuación superior cuando se las retroalimentaba de forma individual —ello les estimulaba—, mientras que en los probandos motivados de forma explícita tenía un mayor significado la referencia social: el reconocimiento de sus logros dentro del grupo les impulsaba a conseguir nuevos objetivos.. Un segundo método para valorar las motivaciones inconscientes es la preparacion o priming (del verbo inglés to prime, «preparar»). Dicha técnica es capaz de activar los objetivos que guarda el inconsciente [véase «Estimulos subliminales», por Christoph Uhlhaas; MENTE Y CEREBRO, n.o 41]. En un estudio de 2009, el investigador Gary Lathman, de la Universidad de Toronto, mostró a los participantes la imagen de una conocida atleta en los 5000 metros lisos. Ello elevó, de manera inconsciente, la disposición de los probandos a mejorar sus logros. En un test de creatividad posterior, aquellos que habían visto la fotografía obtenían una mejor puntuación que los integrantes del grupo de control. Similar resultado se comprobó en trabajadores de un centro de atención de llamadas: los empleados que habían visto la fotografía de la atleta triunfadora consiguieron recabar mayor cantidad de dinero para una donación telefónica. El efecto priming se ha estudiado con profusión. Las personas a las que en una fase previa se les ha presentado la imagen de una biblioteca tienden a hablar en voz baja; la simple lectura de los pronombres «yo» o «mí» conlleva una orientación hacia la competitividad; es suficiente dejar un maletín de ejecutivo en algún lugar del aula de experimentación para incrementar la motivación hacia el logro de los probandos. En opinión del psicólogo John A. Bargh, de la Universidad de Yale, en New Haven, los estímulos registrados de forma inconsciente ejercen una gran influencia sobre el pensamiento y el comportamiento, que resulta tan potente como las decisiones conscientes. En lugar de requerir a las personas a guardar silencio con un categórico: «¡Bajen la voz!», se les puede «estimular» de manera igual de eficaz mostrándoles fotografías de algún lugar que sugiera tranquilidad y sosiego. MENTE Y CEREBRO 52 / 2012. GEHIRN & GEIST / MILENA SCHÄRER. Activación de objetivos inconscientes. La diferenciación entre motivación explícita e implícita aparece por primera vez con el psicólogo David McClelland (1917-1998). Su propuesta ayudaba a explicar fenómenos de la vida cotidiana. ¿Quién no ha experimentado alguna vez la situación de querer conseguir alguna cosa como sea, pero luego, una vez alcanzada, le parece baladí? Cuando la realización de un sueño perseguido desde hace tiempo no produce satisfacción, existe una explicación fácil, indica Falko Rheinberg: se ha logrado algo que en realidad, a modo personal, no se quería conseguir. No somos, ni mucho menos, siempre conscientes de los motivos que dirigen nuestro comportamiento, tal como ha comprobado el equipo de psicólogos dirigido por Peter M. Gollwitzer. Estos investigadores activaron, mediante el método de preparación, el deseo de colaborar con otros individuos en un grupo de probandos. Los participantes tuvieron que leer una lista de palabras relacionadas con el concepto «cooperación». Sin saber por qué, durante aquel día, los probandos mostraron una mayor disposición a colaborar con otras personas que los participantes del grupo de control. Incluso en un juego virtual prestaban mayor. ¿PANORAMA SEDUCTOR? El dinero apenas seduce a las personas que experimentan una motivación intrínseca, es decir, aquellas que por iniciativa propia se esfuerzan en conseguir grandes logros. Algunos investigadores aseguran que la recompensa afecta negativamente su propio esfuerzo.. 13.
(16) ENTREVISTA. «Los objetivos orientan» ¿Se puede fortalecer la propia motivación? Veronika Brandstätter, psicóloga de la motivación de la Universidad de Zúrich, opina que sí: trazarse objetivos realistas, planearse mentalmente el camino para alcanzarlos y tomar los fracasos como retos es la solución. Cada persona tiene unos objetivos, pero la motivación para conseguirlos es diferente para cada cual. ¿Cómo se explica? Aquí actúan en su conjunto educación, ambiente y personalidad. La norma general indica que debe tenerse constancia, seguir siempre esforzándose, incluso cuando se presentan contrariedades. Ya desde pequeños, cuando empezamos a caminar, aprendemos a levantarnos cada vez que nos caemos. Un consejo adecuado, ¿no le parece? Naturalmente es bueno tener un objetivo vinculante, el llamado «compromiso». Una vez trazados los planes, ello ayuda a no abandonarlos de forma prematura. Por esta razón podemos trazarnos objetivos a largo plazo y trabajar sin interrupción para conseguirlos. Los objetivos orientan y dan sentido. Pero nos diferenciamos unos de otros en la manera de intentar conseguirlos: algunas personas van perfilando sus proyectos durante mucho tiempo, otras lo hacen sin darle grandes vueltas. Asimismo, ante las contrariedades existen grandes diferencias de unas personas a otras. ¿Supone un problema la falta de perseverancia? Sí. Tanto los directivos de empresa como los maestros o los padres se quejan con frecuencia de la falta de motivación de sus protegidos. Por suerte, esta situación puede prevenirse. Se. trata de plantearse mentalmente la forma de llevar a cabo las actuaciones encaminadas a conseguir un objetivo; desglosar el objetivo principal en pequeñas y realistas metas, y no dejarse amilanar ante los fracasos. ¿No nos empecinamos, a veces durante demasiado tiempo, en un objetivo profesional o privado? La constancia es un factor importante para el éxito. Al mismo tiempo, nos capacita para evitar esfuerzos innecesarios renunciando a objetivos no realistas. Quien se empecina demasiado tiempo en conseguir lo inalcanzable tiene dos inconvenientes: por un lado, sufre el malestar general propio que ello supone y que puede llegar a provocar un trastorno psicosomático; por otro, va desapareciendo la atención que se presta al problemático objetivo. Ello dificulta la posibilidad de orientarse de nuevo y la búsqueda de alternativas. ¿Cuáles son, en su opinión, las aportaciones más importantes en el estudio de la motivación? Primero, que existen dos sistemas independientes de motivación: uno consciente, explícito, y otro inconsciente, implícito. Si son demasiado divergentes, pueden originarse tensiones psíquicas. En segundo lugar, que la motivación tiene mucho que ver con la regulación de los sentimientos. Solo quien mantenga a. atención en no agotar los recursos (peces) de un lago antes de tiempo. Los psicólogos de la motivación distinguen otros dos tipos de objetivos: los que uno desea alcanzar (de aproximación) y los que desea evitar (de evitación). Los primeros poseen una carga positiva: un músico aspira a tocar algún día en el Carnegie Hall; un estudiante de medicina sueña con abrir una espléndida consulta; un corredor de maratón piensa en batir su propio récord. Tales metas, que pueden lograrse de manera activa, desencadenan pensamientos y fantasías positivas. Por el contrario, en los objetivos de evitación aparece la huida de aquello negativo en primer plano: no se quiere caer. 14. enfermo; no se quiere ser pobre; no se quiere experimentar una frustración ni una derrota... En opinión de Natalie Ebner, psicóloga e investigadora en la Universidad de Yale, en la juventud dominan los objetivos de aproximación, mientras que en edades avanzadas se anteponen los de evitación. La edad resulta decisiva a la hora de determinar qué motivos rigen los actos. Cuanto más tiempo se tiene todavía por delante, más motivado se está para trazarse objetivos a largo plazo. A medida que se acerca el final de la vida, se estrecha el «horizonte de objetivos»: predomina el rechazo a la enfermedad y a la muerte. La motivación para trazarse uno u otro objetivo va unida a las fantasías. Anticipamos MENTE Y CEREBRO 52 / 2012.
(17) raya emociones negativas, como el nerviosismo, la preocupación o el pesimismo, está en condiciones de aspirar a altos objetivos. Tercero, que las personas deben aprender a trazarse objetivos y, dado el caso, también a abandonarlos. El abandono a tiempo es importante no solo en la vejez, cuando van viéndose cerradas muchas «ventanas de oportunidades».. Logro, poder, afiliación. ¿Poseen los «tres grandes» de la motivación el mismo valor que los «cinco grandes» de la personalidad? Nuestros actos pueden reconocer otros motivos, entre ellos, las necesidades estéticas. Los «tres grandes», sin embargo, cuentan con una base biológica; pueden considerarse congénitos. Se encuentran en casi todos los «catálogos» de motivos propuestos por los psicólogos a lo largo de los años.. HENRI GOSSWEILER. ¿Cómo influye el inconsciente en las motivaciones? Andrew Eliot y su equipo de la Universidad de Rochester han realizado amplios estudios al respecto. Demostraron que determinados estímulos pueden desencadenar de manera inconsciente conductas de rechazo. El experimento consistió en someter a los participantes a un test de inteligencia. A cada participante se le adjudicó un número: o el uno o el seis. Además se entregó a cada probando una hoja donde se le informaba del curso de la prueba. Descubrimos que si la hoja informativa era de papel rojo o la persona en cuestión tenía el número seis, el resultado del test era peor. Ello sugiere que existen señales condicionadas socialmente —como el color rojo— que favorecen el fracaso. Los profesores utilizan el color rojo para corregir los ejercicios y exámenes; el número seis indica en Alemania un suspenso. Una preparación (priming) de este tipo puede influir en nuestra conducta sin que nos demos cuenta.. VERONIKA BRANDSTÄTTER Q. Nació en Múnich en 1963.. Q. Estudió psicología en la Universidad Ludwig Maximilian de Múnich.. Q. Desde 2003 es profesora de psicología general en la Universidad de Zúrich.. Q. Entrevista realizada por Nikolas Westerhoff.. en nuestra mente los deseos soñados (dirigir algún día con éxito una empresa propia o ser padre de tres hijos). En 2002 la psicóloga Gabriele Oettingen, de la Universidad de Hamburgo, demostró que estas fantasías suelen reforzar la motivación. En todo caso quien solo se centra en los deseos soñados se esfuerza menos por conseguirlos que quien considera los aspectos positivos, pero también los negativos. No importa si se trata de terminar una carrera universitaria, de prosperar en la profesión o de conseguir una relación amorosa, la elaboración mental del objetivo nos liga psicológicamente. Sin embargo, un planteamiento demasiado idealizado tiene el efecto de la desmotivación. MENTE Y CEREBRO 52 / 2012. Su principal tema de investigación es la constancia y el abandono de objetivos.. Una posible explicación de ello es que induce la idea de que el objetivo ya casi se ha alcanzado. Quien cada noche sueña en la cama con llegar a ser el jefe de una clínica y conducir su propio Ferrari se contentará, lo más probable, con las meras fantasías.. Objetivos claros y ambiciosos La acción motivada cumple dos condiciones: por una parte, un fuerte vínculo con el objetivo; por otra, una conciencia de los riesgos y peligros que acechan hasta alcanzar la meta marcada. Con frecuencia algunos objetivos resultan atractivos, precisamente, por los obstáculos que deben salvarse para conseguirlos. Cuanto más difícil sea. 15.
(18) conseguir y más concreto esté formulado un objetivo, tanto mayor resultará la motivación para alcanzarlo. Existen múltiples estudios que confirman este postulado de la «teoría del trazado de objetivos». En general, dichos estudios demuestran que la motivación se halla condicionada por objetivos claros y elevados. En general, las personas obtienen mejores logros cuando actúan por iniciativa propia. Los psicólogos hablan de motivación «intrínseca» en contraposición con la «extrínseca» de origen exterior. Actuar siguiendo una motivación intrínseca significa ser libre y tener capacidad de tomar decisiones por uno mismo, según estima la creencia popular. En el estado de «flujo» (estado en el que el individuo se encuentra absorto en una actividad para su propio placer y disfrute), la persona está por completo a merced de sus propios actos. Para que funcione, ha de ser estimulado, mas no en exceso. Por el contrario, en. Curiosidad y aprendizaje en la escuela Algunos investigadores reconocen las fuentes naturales de la motivación humana en la ampliación de las propias capacidades. Las situaciones novedosas albergan oportunidades así como peligros; por ello, a lo largo de la evolución, se han desarrollado dos sistemas antagónicos de motivación: la curiosidad y el temor. El psicólogo Clemens Trudewind, de la Universidad de Bochum, ha investigado las interacciones entre ambos. Encontró que los niños curiosos y sin miedo solucionan mejor los problemas que aquellos que no son tan curiosos y se manifiestan más miedosos. Sin embargo, la curiosidad y el temor no representan una contraposición: en los estudios de Trudewind, los niños muy temerosos, pero también muy curiosos, resolvían muy bien los problemas. En otras palabras, los supuestos motivos contrapuestos no tienen por qué excluirse mutuamente. Con objeto de estimular la motivación de los alumnos, los pedagogos intentan despertar su interés por las disciplinas escolares. En 2007 apareció el Tercer estudio internacional de matemáticas y ciencia (TIMSS, por sus siglas en inglés), según el cual los factores «interés» y «logro» no guardan una estrecha relación. Quien se muestra interesado en contemplar las estrellas, no por ello está dispuesto a estudiar con pasión la materia de astronomía. Así pues ¿cuál es el método más efectivo para fortalecer la motivación por aprender en la escuela? Según Albert Ziegler, de la Universidad de Ulm, existen tres métodos fundamentales: primero, los alumnos deberían considerarse a sí mismos personas autodeterminadas. Ello se consigue mediante un tratamiento conjunto de los objetivos escolares, por ejemplo. En segundo lugar, hay que tomar conciencia de las propias capacidades. En este ámbito resultan importantes retroalimentaciones positivas y frecuentes. Y en tercer lugar, es básico conferir al aprendizaje un marco social, por ejemplo, a través del trabajo en grupo.. 16. la motivación extrínseca, lo importante no es aquello que se hace, sino las consecuencias que de ello se derivan, la ganancia que con ello se obtiene (ya sea en forma de dinero, de alabanzas o de ascensos). No obstante, no resulta sencillo delimitar las fronteras entre lo extrínseco y lo intrínseco a través de la satisfacción por la acción. Si bien solemos considerar el trabajo como una penosa obligación a cambio de un salario, numerosos estudios hablan a favor de que el estado de «flujo» en el empleo no es ninguna rareza. Con otras palabras, también la confección de una lista de motivaciones puede llevar a experimentar el «flujo». El psicólogo Stefan Engeser, de la Universidad Técnica de Múnich, en un estudio publicado en 2005, demostró que, con frecuencia, aprender vocablos o fórmulas desencadena un estado de fluidez. Ya Aristóteles consideró que no está en contraposición el placer inherente a una actividad (la satisfacción que forma parte esencial de su ejecución) con el placer que procede del exterior. Ambos son complementarios y se fortalecen mutuamente. Pero la investigación psicológica demuestra que, a menudo, los motivos intrínsecos y extrínsecos se contraponen. A mediados de los años setenta del siglo XX, el psicólogo Edward L. Deci, de la Universidad de Rochester, encontró que cuando un niño se muestra motivado por iniciativa propia, una recompensa puede resultar contraproducente. En su experimento, Deci premió a los niños de la investigación por llevar a cabo ciertas actividades (como resolver un puzzle), que antes habían desarrollado de forma espontánea, sin recibir una recompensa a cambio. Si se continuaba gratificando a los pequeños con el innecesario premio, estos perdían el interés por el juego. Según Deci, la recompensa quita a los niños la motivación intrínseca (fenómeno que más tarde se ha denominado «costo oculto de la recompensa»). Estímulos externos tales como la alabanza o el dinero perjudican a las personas que ya estaban motivadas por sí mismas. Sin embargo, Falko Rheinberg cree que dicho efecto es bastante más débil de lo que se cree en general. Solo cuando la actividad resulta atractiva desde un buen principio y la recompensa no depende de los resultados puede observarse un ligero efecto «corruptivo». El propio Deci considera hoy que entre la motivación externa y la propia no existe una contraposición tan grande como la que se pensaba. Estímulos de origen exMENTE Y CEREBRO 52 / 2012.
(19) trínseco pueden incorporarse a la propia escala de valores, con lo cual se interiorizan. La controversia continúa. Mientras que el psicólogo Robert Eisenberger, en un amplio metaanálisis, llegó en 1996 a la conclusión de que el «efecto de corrupción» es un mito, parece ser que la revisión bibliográfica de Edward Deci y sus colaboradores llega a la conclusión contraria. Según Nicola Baumann, de la Universidad de Tréveris, se han publicado un centenar de estudios que hablan a favor de que la recompensa económica disminuye la motivación intrínseca. Todo ello no deja de tener un aspecto político. Puede llegarse a la conclusión de que las personas motivadas no necesitan recibir ninguna compensación a cambio de sus acciones; ya dan lo mejor de sí. Son los propios sujetos los que en determinadas circunstancias se muestran dispuestos a ser explotados. Por ejemplo, muchos internautas trabajan en la enciclopedia en línea y abierta Wikipedia sin ser remunerados por ello. Es probable que una remuneración «superflua» tuviera para la comunidad Wiki un efecto «corruptor», en el sentido de Deci. ¿Cómo puede evitarse la pérdida de motivación? Entretanto, se han propuesto una multitud de prácticas para aumentar la motivación de las personas. En el núcleo de todas ellas se encuentra la «persistencia». Las personas orientadas hacia el éxito son constantes y buscan tareas que les supongan un desafío, pero que no lleguen a sobrecargarles. Sin embargo, la constancia por sí sola no revela hasta qué punto un objetivo es correcto o adecuado ni si vale la pena seguir con él. El entusiasmo y la voluntad constantes pueden muy bien encaminarse hacia un callejón sin salida. La psicóloga Kathrin Gärtner entrevistó a biólogos altamente motivados cuyos experimentos, a pesar de realizarse con una meticulosidad escrupulosa y de ser replicados con una pertinaz constancia, produjeron unos resultados contrarios a la hipótesis planteada. Gärtner comprobó que los científicos jóvenes mantuvieron durante más tiempo las hipótesis no demostradas que sus colaboradores más experimentados. Si el director estimula a los trabajadores a no ceder, estos continúan en el intento de manera infatigable. Los factores sociales hacen que las personas se aferren a objetivos problemáticos. Una razón más para prestar atención a los motivos interiores.. educación. filosofía ciencia a opinión o p universidad. comunicación historia cuestionar. ética. conocimiento. 20 reflexiónblo blog experimento. diálogo investigación ti ió d. SciLogs Ciencia en primera persona. LUIS CARDONA PASCUAL BIBLIOGRAFÍA COMPLEMENTARIA WHAT HAVE WE BEEN PRIMING ALL THESE YEARS? ON THE. Ciencia marina. CRISTINA MANUEL HIDALGO Física exótica. DEVELOPMENT, MECHANISMS, AND ECOLOGY OF NONCONSCIOUS SOCIAL BEHAVIOR.. RAMÓN PASCUAL DE SANS. J. A. Bargh en European. Física y universidad. Journal of Social Psychology, vol. 36, págs. 147-168, 2006. MEASURING IMPLICIT MO-. JOSHUA TRISTANCHO MARTÍNEZ Misiones espaciales low-cost. TIVES. O. C. Schultheiss y. J. S. Pang en «Handbook of Research Methods in. JORDI SOLÉ CASALS. Personality Psychology»,. Tecnología, ciencia y sociedad. dirigido por R. W. Robins et al., págs. 322-344. Guiford, Nueva York, 2007.. JOSÉ MARÍA EIRÍN LÓPEZ Evolución molecular. THE MOTIVATING FUNCTION OF THINKING ABOUT THE FUTURE: EXPECTATIONS VER-. JOSÉ MARÍA VALDERAS. SUS FANTASIES. G. Oettingen. De la sinapsis a la conciencia. y D. Mayer en Journal of Personality and Social Psychology, vol. 83, págs. 11981212, 2008.. ÁNGEL GARCIMARTÍN MONTERO Física y sociedad. MOTIVATION (7.a EDICIÓN).. F. Rheinberg. Kohlhammer; Stuttgart, 2008.. Y MÁS.... www.investigacionyciencia.es/blogs. Nikolas WesterhoffGURUKEÏNQIQ[RGTKQFKUVCEKGPVÉƂEQ MENTE Y CEREBRO 52 / 2012. 17.
(20) Las dos caras del estrés La presión psíquica puede acarrear olvidos, incluso lagunas en la memoria. Sin embargo, también puede favorecer la capacidad de memorizar MATHIAS V. SCHMIDT Y LARS SCHWABE. 18. MENTE Y CEREBRO 52 / 2012.
(21) T. CABEZAS QUE ECHAN HUMO Los exámenes constituyen una situación de estrés clásica. Estas circunstancias estresantes pue-. © DREAMSTIME / CRISTI_M. den dejar la memoria en blanco.. MENTE Y CEREBRO 52 / 2012. odavía quedan cinco minutos antes de que arranque el tren. Mi taxi permanece parado en el semáforo en rojo; hay que conseguir pasar en este turno. ¡No puedo llegar tarde de nuevo! Ahí delante está la estación. ¿Por qué tiene que haber siempre tanta gente las vísperas de festivos? Subo al andén corriendo a toda velocidad. El revisor da en ese preciso momento la señal de partida. El corazón me late a mil; tengo la frente perlada de gotas de sudor. Me hundo en el asiento del vagón. Una vez más, lo he conseguido. ¿Reconoce usted este tipo de situaciones? Ya sea por el apremio al que nos lleva la falta de tiempo, ya por la presión de la competencia, ya por las valoraciones críticas de los semejantes, el estrés forma parte de la rutina de la mayoría de los seres humanos. Una reacción, por otro lado, que activa un sistema biológico muy parecido en todos los vertebrados. Protagonistas de este sistema son las hormonas adrenalina, noradrenalina y cortisol, las cuales desarrollan en el cuerpo efectos dirigidos, sobre todo, a responder ante situaciones agudas y difíciles. Algunos de dichos efectos son la activación del sistema cardiocirculatorio o la aceleración de la respiración. Aunque la influencia del estrés va todavía más allá: afecta también al aprendizaje y la memoria. Quizá guarde usted recuerdo de algún examen al que asistió en época escolar o en la universidad. A pesar de que se había preparado para la evaluación durante horas y días, al salir de la prueba le invadía un sentimiento de descontento: no había podido recordar aquellos datos clave que, tras el examen, reflotaron en su mente de manera casi espontánea. ¿Por qué? Una posible razón sería la angustia que se siente durante la espera para la prueba de evaluación. Según diversos trabajos, el estrés puede perjudicar la activación de la memoria. En un experimento realizado en 2005 en la Universidad de Düsseldorf, Sabrina Kuhlmann, Marcel Piel y Oliver Wolf propusieron a una serie de voluntarios una situación ficticia; consistía en solicitar empleo bajo presión. Poco después, los probandos debían recordar palabras de contenido neutral y emocional que habían aprendido el día anterior. El estrés antes del test de memoria provocó una clara merma de la capacidad memorística para las palabras emocionales. Sin embargo, los probandos estresados recordaron los conceptos neutrales con el mismo buen resultado que aquellos que no habían pasado por la prueba previa de sobrecarga. Una explicación de ello estriba en que el estrés afecta de. 19.
(22) 1. DE: SCHWABE, L. ET AL.: STRESS MODULATES THE USE OF SPATIAL AND STIMULUS-RESPONSE LEARNING STRATEGIES IN HUMANS. EN LEARNING & MEMORY, VOL. 14, N.OS 1-2, PAGS. 109-116; 2007. CORTESÍA DE LEARNING & MEMORY, COLD SPRING HARBOUR LABORATORY PRESS, 2009. TEST DE LA ESTRATEGIA DE APRENDIZAJE En este experimento, debían aprender dónde se encontraba, de entre cuatro cartas encima de la mesa, la «carta ganadora». Los voluntarios estresados recordaban el lugar del naipe especial sirviéndose de marcadores de posición individuales (la maceta). Los participantes «relajados», en cambio, preferían orientarse por el aspecto general de la habitación.. RESUMEN. Estrés, aprendizaje y memoria. 1. El estrés puede reducir las capacidades de. aprendizaje y memoria. Ello acontece sobre todo cuando los agentes estresantes no tienen nada que ver con la situación de aprendizaje.. 2. Las experiencias que provocan que nuestro. cuerpo se conmocione se adhieren de forma inmediata en la memoria. En ese caso, el estrés estimula la capacidad de aprendizaje.. 3. Las hormonas del estrés (adrenalina,. noradrenalina y cortisol) fuerzan cambios estructurales en las neuronas y, con ello, la capacidad de memorizar.. 20. forma negativa la memoria cuando, de forma simultánea, se activa la amígdala, una estructura cerebral importante para el procesamiento de las emociones. ¿Provoca el estrés que una persona se torne olvidadiza? No. La presión psíquica, en determinadas circunstancias, incluso puede mejorar la recuperación de los recuerdos. De hecho, las experiencias emocionales, sean positivas o negativas, permanecen adheridas a la memoria de forma extraordinariamente efectiva. ¿Qué acontecimientos del año pasado recuerda? Lo más probable es que le venga a la memoria la vivencia de aquellas experiencias más alegres, penosas o molestas. Larry Cahill y sus colaboradores, de la Universidad de California en Irving, investigaron en 2003 si aumentaba la capacidad memorística con la aplicación de una situación de estrés tras desarrollar una tarea de aprendizaje. En una primera fase, se mostraba a los probandos una serie de imágenes neutrales y emocionales; a continuación, algunos voluntarios debían sumergir la mano en agua helada durante unos minutos, situación que provoca estrés corporal. Una semana más tarde se llevó a cabo el test de memoria: aquellos probandos que, tras el aprendizaje experimentaron la circunstancia estresante recordaban más imágenes que aquellos a quienes se les había ahorrado la experiencia desagradable. De nuevo se mostró que el estrés resulta eficaz solo en relación con los estímulos emocionales. Las experiencias que ocasionan un trastorno de estrés postraumático tienen consecuencias. especialmente notables para la memoria. Este cuadro clínico se caracteriza por los recuerdos de la experiencia desagradable (un accidente o una violación), los cuales se intrusan en la mente del sujeto una y otra vez. Los investigadores suponen que tales recuerdos se hallan adheridos fuertemente a la memoria debido a que las hormonas del estrés segregadas fuerzan su consolidación, esto es, el anclaje de una experiencia en la memoria de larga duración. ¿Cómo pueden explicarse los efectos en apariencia contradictorios del estrés sobre la memoria y la consolidación de los recuerdos? El grupo de trabajo en torno a Marian Joëls, de la Universidad de Ámsterdam, propuso en 2006 un modelo según el cual debemos diferenciar dos fases: en un inicio, las hormonas y los neurotransmisores segregados como reacción ante la presión psíquica fuerzan la atención, lo cual favorece el proceso de aprendizaje. Sin embargo, transcurrido un cierto tiempo, la hormona cortisol dificulta el procesamiento de informaciones que no dependen del suceso generador de estrés. Este «blindaje», al desconectar todo tipo de distracción, podría reforzar la consolidación de los recuerdos relevantes.. Examen en modo «blindaje» Acorde con lo dicho, deberíamos recordar de manera nítida situaciones como la referente a las prisas por llegar a la estación, descrita al comienzo del artículo. Los efectos del estrés que potencian el aprendizaje también explicarían la relación entre el aprendizaje y la presión que se deriva de él. En cambio, durante un examen, MENTE Y CEREBRO 52 / 2012.
(23) Los dos sistemas de manejo del estrés Si caemos en una situación supuestamente amenazante, envia-. red capilar sanguínea especial a la hipófisis, una glándula. mos al hipotálamo una señal de alarma. La señal de emergen-. hormonal del tamaño de una almendra que se localiza en. cia corre por fibras del sistema nervioso simpático hasta llegar. la base del cráneo a la altura de la nariz. Allí, dicha hormona. a la médula de las glándulas suprarrenales. Estas segregan las. efectúa la liberación de una segunda: la hormona adreno-. hormonas del estrés adrenalina y noradrenalina, las cuales,. corticotropa (HACT). Esta última pasa al torrente sanguíneo. en un santiamén, preparan a nuestro cuerpo para la lucha o. y llega a la corteza suprarrenal donde origina la liberación. la huida: se movilizan las reservas de energía; aumentan la. de cortisol, la hormona del estrés más importante en el ser. presión sanguínea y la frecuencia cardíaca para proporcionar. humano.. a la musculatura una mayor cantidad de materias alimenti-. El cortisol refuerza el efecto de la adrenalina y de la no-. cias; la respiración se torna más rápida, de forma que llegue. radrenalina, pero también inicia la vuelta al estado normal:. más oxígeno al cerebro, y se liberan sustancias que reducen. amortigua las reacciones primarias de estrés, de inflamación. nuestra sensibilidad al dolor y otras que minimizan la pérdida. y de inmunidad, transforma la materia alimenticia asimilada. de sangre ante la posibilidad de que se produzcan heridas.. en grasa y en glucógeno, y repone los depósitos de energía. Junto a esa rápida «tropa de intervención» en torno a la. vaciados.. adrenalina y a la noradrenalina, la activación del hipotála-. Ambas líneas de defensa colaboran de manera coordinada. mo llama a un segundo equipo de defensa hormonal que se. en la adaptación ante situaciones agudas de estrés. También. pone en marcha de forma más retardada: el eje hipotálamo-. nos preparan para situaciones futuras semejantes, entre otras. hipófisis-corteza suprarrenal. La hormona liberadora de cor-. formas, mediante la elaboración del recuerdo de la experien-. ticotropina (HLC), formada en el hipotálamo, pasa por una. cia acontecida.. Reacción de estrés rápida. Reacción de estrés lenta. Hipotálamo HLC. Hipófisis Tronco cerebral HACT. Sistema nervioso simpático Adrenalina, noradrenalina. Vaso sanguíneo Adrenalina, noradrenalina. Cortisol. Cortisol. MENTE Y CEREBRO 52 / 2012. GEHIRN & GEIST / ART FOR SCIENCE. Glándulas suprarrenales. 21.
Documento similar
De este modo se constituye un espacio ontológico y epistemológico a la vez, en el que cada elemento (cada principio) ocupa un lugar determinado en la totalidad, y desde ahí está
(58) A este respecto es muy interesante el caso de la Cañada real de las Merinas, contemplado por la sentencia de 18 de abril de 1956 (Arz. 2.233): el propietario del monte Pilar
que hasta que llegue el tiempo en que su regia planta ; | pise el hispano suelo... que hasta que el
Para ello, trabajaremos con una colección de cartas redactadas desde allí, impresa en Évora en 1598 y otros documentos jesuitas: el Sumario de las cosas de Japón (1583),
Entre nosotros anda un escritor de cosas de filología, paisano de Costa, que no deja de tener ingenio y garbo; pero cuyas obras tienen de todo menos de ciencia, y aun
o Si dispone en su establecimiento de alguna silla de ruedas Jazz S50 o 708D cuyo nº de serie figura en el anexo 1 de esta nota informativa, consulte la nota de aviso de la
Ciaurriz quien, durante su primer arlo de estancia en Loyola 40 , catalogó sus fondos siguiendo la división previa a la que nos hemos referido; y si esta labor fue de
275 B ULYGIN (1966:357) y A LCHOURRÓN y B ULYGIN (1989:307-8) dan cuenta de esta diferencia distinguiendo entre el enunciado fáctico o empírico, que describe un hecho