CAPÍTULO V. GRUPOS FAMILIARES DE OXCHUC QUE CAMBIARON DE
5.4 Acciones colectivas que cambian estrategias de vida
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luchan para adueñarse de pedazos de tierra de los Ancianos representados por AD y AC, son tan importante los hijos varones para asegurar la herencia de tierra. Si un adulto no logra tener hijo varón suele ser redistribuido su tierra y entra en riesgo su reproducción social (Bourdieu, 2007).
Los más cobijados de los grupos familiares son los hijos unigénitos y ultimogénitos porque reciben por herencia la tierra de sus padres, pero al fallecer un padre, ellos se responsabilizan del cuidado de la familia, se encargan de la tierra y de los servicios de la comunidad, en efecto, varios ultimogénitos han dejado trabajo y casa en la ciudad.
La distribución territorial por ts’umbal se originó de las políticas operadas por las instituciones agrarias, económicas y culturales que son planeadas desde el gobierno (Sewell, 2005), pero son los sujetos sociales activos, como los ts’umbaletik, que resignifican tales políticas desde la visión de lekil kuxlejal.
141 como k’ujuletik (los encorvados) entre todos nos apoyamos y no buscamos problemas con otros. Pero hay algunos que buscan problemas, modifican los mojones y los linderos del territorio. Para su arreglo los ancianos invitan a la persona para que deje de provocar pleitos, pero si no entra en razón, entonces acudimos con las autoridades de la comunidad, si es muy grave el problema vamos ante las autoridades de Bienes Comunales en el municipio (02-06-2008).
Una forma de resolver los problemas es por medio de ya jtabeyba jkot’antik (ajuste de nuestros corazones o reconciliación). El Comisariado de Bienes Comunales explica:
los problemas que tenemos en las comunidades se solucionan reconciliando a las personas. Tenemos más problemas sobre los mojones y límites de tierra de cada clan y familia. Normalmente aclaramos a nuestra gente que deben esperar 8 días para que se calmen los ánimos y buscar la reconciliación que es la más sana y menos costosa. En la reconciliación nosotros damos el visto bueno y queda resuelto el problema (09-02-2008).
Los Ancianos Consejeros son respetados por sus experiencias para solucionar problemas, son reconocidos por su comportamiento y servicio a la comunidad;
es el tak’uywanej (consejero) o el wolwanej (unificador o líder) que enseña y guía a los adultos, jóvenes, niños y mujeres hacia la lekil kuxlejal (vida buena).
Pero esta vida no es armónica, en el ts’umbal K’ujul una mujer estuvo casada con un varón del ts’umbal Ch’ijk’ (Cuña) durante treinta años, como no tuvieron hijos varones, cuando murió su esposo fue desterrada. Dos varones solventaron los gastos para los alimentos y otras cosas que sirvieron para el entierro y ellos ocuparon el pedazo de tierra del difunto. La mujer regresó a su ts’umbal para pasar el resto de su vida en la casa de su hermano.
La mujer, al tener hijo varón, restaura el ts’umbal de su esposo. Los ancianos enseñan a las niñas que no pertenecen al territorio de su ts’umbal, ya que el ts’umbal proviene del varón. Las mujeres se encargan de reproducir la semilla de su esposo. En el ts’umbal Expin una mujer y con sus hijos pide herencia de
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tierra a cambio del cuidado que dio a su padre cuando estuvo enfermo, ya que el tío de ella (hermano de su padre) no quiso encargarse. Sin embargo, la norma oral del ts’umbal no permite tener herencia de tierra a la mujer.
En el ts’umbal hay jerarquías y tensiones, pero se desvanecen cuando se toman acciones colectivas para la defensa del territorio. Appendini y Nuijten (2002), han dicho que las relaciones de poder local, como las del ts’umbal, están vinculadas a las configuraciones de poder más amplias que reproducen las obligaciones ideológicas y políticas a las cuales están relacionadas la sociedad rural. Collier (1976:251) decía que, “las características sociales y culturales distintivas de los grupos familiares exigen explicaciones, que tomen en cuenta las interacciones de los grupos con un panorama social más vasto”.
Lo anterior se refleja en las acciones colectivas de resistencia a los proyectos de urbanización que operan los intermediarios del gobierno. Estas acciones del ts’umbal generan rupturas a nivel comunitario y municipal como un líder del ts’umbal Ch’ixna dice:
cuando solicitamos la carretera de Tzunun a Tsajaloc’och [tramo de dos comunidades] en un principio los de la comunidad Tzunun no dieron permiso, no querían regalar un pedazo de su tierra, entonces nos organizarnos como los ch’ixnaetik (los de Casa de espina) y decidimos cerrar la carretera de Tzunun por donde atraviesa nuestro territorio. Abrimos zanja sobre la carretera para impedir el paso de los carros y argumentamos que cuando pasó la carretera en nuestro territorio nadie nos pidió permiso y no pedimos dinero por la tierra dañada porque sabemos que la carretera es para beneficio de todos. Entonces los habitantes de la comunidad Tzunun realizaron una reunión urgente, acordaron darnos permiso para la apertura de nuestra carretera. Solamente entregamos algunas rejas de refrescos para agradecer a la comunidad (10-01-2018).
La comunidad Tzunun aglutina varios ts’umbaletik y fue manejada por intereses políticos del municipio, por eso se opuso a la apertura de la carretera. Mientras la comunidad Tsajaloc’och fue fundada en 2011 por los consejeros y líderes del ts’umbal Ch’ixna (Casa de espina). Esta fue una acción colectiva de un ts’umbal
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contra una comunidad manipulada por intereses políticos. Los proyectos de
“desarrollo” y de urbanización del gobierno generan desconfianza como un anciano K’ujul explica:
Hubo una ocasión que un líder de la comunidad gestionó una olla de agua que sirve para captar y almacenar agua de lluvia. El proyecto ya estaba aprobado, pero faltaba el terreno y vieron que en nuestro territorio había uno. Entonces nos reunimos para platicar y tomar una decisión: acordamos no permitir esta construcción para que el gobierno no entre en nuestro territorio. Eso fue lo que dijimos en la asamblea del barrio. Los gestores del proyecto nos trataron de convencer, pero no aceptamos y la obra se canceló (23-07-2016).
No todos los proyectos del gobierno se interpretan para syantesel jkuxlejaltik (transformación de nuestra vida). Varios miembros de los seis grupos familiares entrevistados saben que los programas de asistencia social del gobierno amenazan el territorio y estos consideran como estrategias de cambio discreto o sigiloso, aunque cada ts’umbal toma acciones colectivas para la defensa del territorio.
Mientras los grupos familiares miembros de cada ts’umbal diluyen sus diferencias, tensiones y conflictos internos por medio del principio de ya tabeyba jkot’antik (ajuste de nuestros corazones”) o reciprocidad. Todo desajuste es ajustado. Esto es un principio de lekil kuxlejal, pero no se aplica con los actores sociales externos o gobierno.