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6- MARCO TEÓRICO

6.5 ACTIVIDAD FÍSICA

Según la OMS se considera actividad física a “cualquier movimiento corporal producido por los músculos esqueléticos que exija gasto de energía” (OMS, 2010). A su vez, el Ministerio de Salud de la Nación añade que la actividad física es una

“conducta que ocurre en un contexto cultural específico. Por lo tanto la actividad física tiene componentes fisiológicos (energía)15, biomecánicos (movimiento), y psicológicos (conducta)”. (Ministerio de Salud de la Nación, 2013)

6.5.1 Actividad física, ejercicio y deporte:

Con frecuencia, a los fines prácticos, estos tres conceptos suelen utilizarse indistintamente y como sinónimos entre sí, pero hay que tener en cuenta que no lo son.

15 | “Los componentes del gasto energético total comprenden la tasa metabólica basal, que puede comprender entre el 50 y el 70 % de la energía consumida; el efecto térmico de los alimentos (entre el 7 y 10 %) y la actividad física. Este último componente es el más variable e incluye las actividades del vivir cotidiano (bañarse, alimentarse y vestirse, por ejemplo), el descanso, el trabajo, el transporte y el deporte”. (Ministerio de Salud de la Nación, 2013)

Se debe tomar en consideración, tal y como hace referencia el Ministerio de Salud de la Nación, que la actividad física es un concepto amplio y abarca al ejercicio y al deporte. En el ejercicio la actividad física es un fin en sí mismo, por ejemplo consumir calorías. Pero también existe una actividad física que no está relacionada con el ejercicio, y es cuando ésta es un medio para resolver situaciones cotidianas, como, por ejemplo, transportarnos de un lugar a otro. Es decir entonces que, el ejercicio físico es considerado como una subcategoría de la actividad física que siendo planeado, estructurado y repetido puede resultar en el mejoramiento o mantenimiento de uno o más aspectos de la aptitud física. En cambio, el deporte posee actividad física pero introduce las reglas de juego, con límites espacio – temporales, además de la agonística, es decir que siempre se hará referencia en deporte a la actividad competitiva. (Ministerio de Salud de la Nación, 2013)

6.5.2 Niveles recomendados de actividad física en adolescentes:

La OMS y su adaptación para América Latina y el Caribe, a través de la OPS, en el marco de la “Estrategia mundial sobre régimen alimentario, actividad física y Salud”, ha establecido una serie de recomendaciones sobre niveles recomendados de actividad física para las diferentes edades, en este caso se hará referencia a continuación sobre los niveles recomendados para el rango etario de 5- 18 años de edad, los cuales tienen como fin desarrollar el aparato locomotor; desarrollar el sistema cardiopulmonar; aprender a controlar el sistema neuromuscular (a través de la coordinación y control de los movimientos); mantener un peso corporal saludable;

evitar el inicio en el consumo de tabaco, alcohol y drogas; fomentar las relaciones interpersonales y la integración, mejorar la salud ósea y reducir el riesgo de enfermedades crónicas no trasmisibles (ECNT).

Estas recomendaciones son válidas para todos los niños sanos de 5 a 17 años, salvo que coincidan dolencias médicas específicas que aconsejen lo contrario; independientemente de su sexo, raza, origen étnico o nivel de ingresos:

➔ Los niños y jóvenes de 5 a 18 años inviertan como mínimo 60 minutos diarios en actividades físicas de intensidad moderada a vigorosa.

➔ La actividad física por un tiempo superior a 60 minutos diarios reportará un beneficio aún mayor para la salud.

➔ La actividad física diaria debería ser, en su mayor parte, aeróbica.

Convendría incorporar, como mínimo tres veces por semana, actividades vigorosas que refuercen, en particular, los músculos y huesos.

➔ En el caso de los niños y jóvenes inactivos, se recomienda un aumento progresivo de la actividad para alcanzar finalmente el objetivo indicado. Es conveniente empezar con una actividad ligera y aumentar gradualmente con el tiempo la duración, la frecuencia y la intensidad. También hay que señalar que si los niños no realizan ninguna actividad física, cualquier actividad inferior a los niveles recomendados será más beneficiosa que no hacer nada en absoluto.

Para efectuar estas recomendaciones, la actividad física consistirá en este caso en juegos, deportes, desplazamientos, actividades recreativas, educación física o ejercicios programados, en el contexto de la familia, la escuela o las actividades comunitarias (OMS, 2010). De hecho, la SAP y el Comité Nacional de Medicina del Deporte Infantojuvenil acordaron por consenso en el año 2016, la recomendación de 60 minutos de actividad física en niños de 5- 18 años, en concordancia con lo expresado por la OMS (SAP, 2016)

Imagen N°2. Pirámide de la actividad física para la población infanto-juvenil.

Fuente: SAP, 2016.

6.5.3 Importancia de la realización de actividad física en la salud juvenil:

6.5.3.1 Efectos beneficiosos de la actividad física en los adolescentes:

La OMS hace referencia a que la realización de una actividad física adecuada tiene los siguientes beneficios en los adolescentes:

➔ Desarrollar un aparato locomotor sano.

➔ Desarrollar un sistema cardiovascular sano.

➔ Aprender a controlar el sistema neuromuscular (coordinación y control de los movimientos).

➔ Mantener un peso corporal saludable.

➔ La actividad física se ha asociado también a efectos psicológicos beneficiosos en los jóvenes, gracias a un mejor control de la ansiedad y la depresión.

➔ Asimismo, la actividad física puede contribuir al desarrollo social de los jóvenes, dándoles la oportunidad de expresarse y fomentando la autoconfianza, la interacción social y la integración. También se ha sugerido que los jóvenes activos pueden adoptar con más facilidad otros comportamientos saludables, como evitar el consumo de tabaco, alcohol y drogas, y tienen mejor rendimiento escolar. (OMS, 2010)

6.5.4 ¿Cómo pueden llevar a cabo los adolescentes estas recomendaciones internacionales sobre actividad física?

Es significativo comprender que las recomendaciones sobre actividad física son los niveles mínimos recomendados para que niños y adolescentes consigan beneficios para su salud. Tal y como se ha detallado con anterioridad, los aumentos de la actividad física que sean superiores a los niveles mínimos recomendados generarán beneficios adicionales para la salud, en la medida en que parece existir una relación lineal gradual entre la cantidad de actividad física y el estado de salud.

Pueden llevar a cabo el objetivo de los 60 minutos de actividad física mediante la acumulación de sesiones de actividad de duración variable a lo largo del día. Esto puede incluir sesiones cortas e intermitentes de actividad física, así como actividades más largas, como la participación en deportes. (OMS, 2010)