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Análisis de políticas públicas de ASCTI

In document en el Paisaje Cultural Cafetero (página 45-51)

La Ley 29 de 1990 fue la primera Ley de Ciencia y Tecnología que se promulgó en Colombia. En esta se dictan disposiciones para el fomento de la investigación cien- tífica y el desarrollo tecnológico en el país. Por ejemplo, el artículo 10 establece que

“El Gobierno asignará los espacios permanentes en los medios de comunicación de masas de propiedad del Estado para la divulgación científica y tecnológica”. El problema entonces, desde esta Ley, se focaliza en la producción de materiales de divulgación para los medios más que en el relacionamiento con los actores hacia los cuales se orienta la ciencia y la tecnología. En esta misma línea, un año después se crea el Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología, mediante el Decreto 585 de 1991, el cual Colciencias tiene la responsabilidad de coordinar, además de otras funciones entre las que está la de “Diseñar, impulsar y ejecutar estrategias para la incorpora- ción de la ciencia y la tecnología en la cultura colombiana” (artículo 19).

En 1993 se inauguraron los trabajos de la Misión de Ciencia, Educación y Desarrollo, formada por el Presidente de Colombia con la intención de “entregar al país una nueva carta de navegación, con los rumbos de la ciencia, la educación y el desarrollo trazados claramente sobre ella”, como base para emprender una transformación que permeara las estructuras de la cultura, el sistema educativo y el productivo.

(Colciencias, 1998). El informe conjunto de los comisionados, titulado Colombia:

al filo de la oportunidad, estuvo dividido en tres partes, en la última se propuso el Programa Nacional para la Endogenización de la Ciencia y la Tecnología, donde por primera vez se utiliza la expresión “apropiación social de la ciencia y la tecnología”, como uno de los cinco canales a través de los cuales se realiza el proceso de endo- genización.

De acuerdo con la Misión, la ASCTI no debería ser entendida como un propósito cientificista sino como “la construcción de un elemento central de un sistema cul- tural tal y como la entienden los estudiosos de la ciencia. Esto es, como un sistema construido a lo largo del tiempo, sometido a modelos de juicio históricamente defi- nidos, susceptible de ser cuestionado, discutido, afirmado, formalizado y enseñado, que adquiere –en razón de las diferentes formas de concebir el conocimiento en diferentes épocas– significados sentidos y perspectivas variables tanto para los indi- viduos como para las diferentes disciplinas del saber” (Posada, Hoyos et al., 1995).

A partir de este momento el concepto ASCTI empieza a aparecer en los documentos de política pública colombiana, y una red de actores comienza a trabajar en mante- ner ese posicionamiento político. Diez años después, el Consejo Nacional de Política Económica y Social –Conpes– aprueba la Política Nacional de ASCTI.

Dentro de este documento se plantean siete argumentos por los cuales es necesario consolidar una política en la materia: la no existencia de un plan ha dificultado la obtención de recursos afectando la continuidad de los proyectos; falta aún incen-

tivar a la comunidad académica en estrategias de apropiación social; la posibilidad de participación ciudadana a pesar de que el discurso científico pertenece a grupos aislados; desconocimiento del público no especializado de los procesos y contextos de producción del conocimiento; el sistema educativo formal fragmenta el conoci- miento en disciplinas; los medios masivos tienen pocos espacios dedicados al tema y promueven una visión de la ciencia y la tecnología como propias de otras culturas;

falta de mecanismos y de espacios legitimados para lograr la incorporación de la ciencia y la tecnología en los procesos productivos y la formación de cultura en cien- cia y tecnología para todos los ciudadanos.

Para solventar estas limitaciones en la política se propusieron cinco acciones:

• Divulgación y posicionamiento de la ciencia, la tecnología y la innovación colom- bianas entre niñas, niños, jóvenes y adultos colombianos, a través de los medios masivos de comunicación (publicaciones, prensa, radio y televisión).

• Formación de mediadores de la ciencia a partir de la creación de programas de formación profesional con el fin de dinamizar la oferta de comunicadores de la ciencia en el mercado laboral nacional.

• Participación ciudadana y formación de opinión pública en ciencia y tecnología, promoviendo espacios de diálogo, discusión e intercambio entre expertos y no expertos que permita la participación ciudadana y la formación de una opinión pública informada sobre las implicaciones y alcances de las investigaciones cien- tíficas y los desarrollos tecnológicos que se vayan a implementar.

• Fomento de la cultura en ciencia y tecnología a partir de intereses y necesidades de la sociedad, es decir, establecer espacios de retroalimentación con los no ex- pertos o potenciales usuarios del conocimiento generado.

• Promoción de seguimiento y evaluación de las actividades y programas de apro- piación social de CyT.

La política –al centrarse en el fomento de la cultura de la ciencia, la tecnología y la innovación a partir de los intereses y las necesidades de la sociedad– presentan una visión en una sola vía, en la que la ciencia se muestra como medio de solución a los problemas de un contexto social y ambiental. Esta perspectiva no contempla la función de la apropiación para la generación de procesos de innovación ni el aporte de otros marcos interpretativos o de otras tradiciones y culturas en el desarrollo científico y tecnológico (Colciencias, 2010b).

Las líneas de los anteriores documentos se encaminan, en últimas, a posibilitar el empoderamiento de la sociedad civil a partir del conocimiento, intentando no solo promover productos y estrategias de comunicación como espacios de información y transmisión de saberes, sino como mediaciones que posibiliten el diálogo para la construcción conjunta de conocimiento. Una producción de conocimiento más horizontal, que como proceso de intercambio produzca nuevos sentidos y relaciones entre todos los actores involucrados, en espera de que después de la mediación

Capitulo 1 Una mirada a las políticas de gestión de la ciencia, la tecnología y la innovación en Colombia

47 Tabla 1.2. Normas sobre apropiación social de la ciencia, la tecnología y la inno- vación

Norma Relación con ASCTI

Ley 1286 de 2009

Si bien el objetivo general se enfoca en el impacto de la generación de conocimiento en la productividad del país, los objetivos específicos hacen énfasis en la articulación entre ciencia, tecnología, innovación y sociedad en diferentes niveles. De ahí que como primer objetivo la Ley se encamina a “Fortalecer una cultura basada en la gene- ración, la apropiación y la divulgación del conocimiento y la investigación científica, el desarrollo tecnológico, la innovación y el aprendizaje permanentes” (artículo 2).

Estrategia Nacional de ASCyT, 2010

Busca reorganizar y materializar las apuestas planteadas desde la Política de ASC- TI (2005) y atender a dos problemas identificados en diagnósticos realizados a las acciones propuestas desde Colciencias en este ámbito: el primero, una concepción vertical de la construcción del conocimiento; el segundo, la ambigüedad de la noción de apropiación (Colciencias, 2010b). La Estrategia busca cumplir el objetivo de “am- pliar la comprensión de las dinámicas de producción y uso del conocimiento, más allá de las sinergias entre sectores académicos, productivos y estatales, incluyendo a las comunidades y grupos de interés de la sociedad civil”. Para lo cual se organiza en cinco líneas de acción:

• Participación ciudadana en política científica: fomentar la participación ciudadana en la construcción de políticas públicas en CTeI, fortaleciendo las capacidades de la sociedad para tomar decisiones que contribuyan a la resolución de conflictos que involucren conocimiento científico tecnológico.

• Comunicación ciencia, tecnología y sociedad: favorecer la puesta en marcha de proyectos de comunicación reflexivos y contextualizados para la comprensión, el diálogo y la formación de opinión sobre las relaciones ciencia, tecnología, innova- ción y sociedad.

• Intercambio y transferencia de conocimiento: promover iniciativas de extensión y transferencia del conocimiento científico y tecnológico, que permitan su efectiva integración a contextos locales y sociales específicos y contribuyan al desarrollo humano de las comunidades involucradas.

• Gestión de conocimiento en ASCTI: incentivar el desarrollo de mecanismos de formación y medición para generar conocimiento sobre las diversas formas en que la producción científico tecnológica es apropiada en la sociedad colombiana, por los diversos grupos e individuos que la componen.w

Fuente: elaboración propia, OCyT, 2012.

ninguno de los actores sea el mismo. Este planteamiento parte de entender que el conocimiento se produce también desde la vivencia cotidiana: así como el inge- niero agrónomo o el ambiental tiene mucho que compartir, el campesino tiene la tradición y el saber de su territorio, desde su experiencia. Por tanto, la apuesta no es legitimar que hay unos que saben y otros que ignoran, sino propiciar espacios donde estas relaciones sean posibles, para construir conocimiento desde distintas perspectivas.

Ahora bien, ¿de qué manera otras políticas públicas distintas a las promovidas por Colciencias buscan contribuir a la ASCTI en el país? Esta pregunta se intentará re- solver en lo que sigue del presente apartado, a partir de la revisión de las políticas nacionales de educación y de cultura.

En la política educativa podemos encontrar tres tendencias en la manera como se enuncia y busca la ASCTI. La primera asociada a un proceso de extensión, la segun- da relacionada con el uso intencionado de tecnologías y la tercera, comprometida con los procesos de enseñanza-aprendizaje de las ciencias.

En la primera tendencia la ASCTI se refleja en las políticas como un proceso para la extensión del conocimiento que se produce en las academias. Ejemplo de ello es la Ley 30 de 1992, “por la cual se organiza el servicio público de la educación superior”

que enuncia como uno de los objetivos de la educación superior la trasmisión de conocimientos para solucionar las necesidades del país. Así mismo, este postulado se sustenta en la Ley 112 de 2011, por la cual se organiza el sistema de educación superior, donde menciona que “son fines de la Educación Superior: generar conoci- miento e innovación a partir del desarrollo de las ciencias naturales, exactas, sociales y humanas, la filosofía, la técnica, la tecnología y la creación artística y aportar a su divulgación y trasferencia”.

Es un objetivo de las instituciones de educación superior: trabajar por la creación desarrollo, apropiación y divulgación del conocimiento en todas sus formas y ex- presiones y propender por su utilización en todos los campos. De acuerdo con el artículo 117 de la Ley 112 de 2011 “el MEN y las instituciones de educación supe- rior… propenderán por fortalecer la cultura en la apropiación del conocimiento y la investigación para incrementar la capacidad y la productividad…”.

La segunda tendencia tiene estrecha relación con la idea y necesidad de aprove- chamiento de tecnologías para mejorar la calidad de vida de quienes las usan, par- ticularmente referida a las tecnologías de la información y la comunicación (TIC).

El Conpes 3072 de 2000: Agenda de Conectividad, menciona como uno de sus objetivos la generación de acciones para “fomentar el uso de las tecnologías de la información para brindar un acceso equitativo a oportunidades de educación, tra- bajo, justicia, cultura, recreación, entre otras.

La tercera tendencia se relaciona con la ASCTI como medio para generar pensa- miento crítico y para promover y formar vocaciones científicas en niños, niñas y adolescentes. Ejemplo de lo anterior es la Ley General de Educación, Ley 115 de 1994, la cual menciona en dos oportunidades aspectos relacionados con la ASCTI:

Objetivo de la educación secundaria y media: pensamiento analítico y crítico para resolver los problemas de ciencia, tecnología y la vida cotidiana. Acceso al cono- cimiento científico, la ciencia, la técnica y demás bienes y valores de la cultura, el fomento de la investigación y el estímulo a la creación artística en sus diferentes manifestaciones.

En la política cultural podemos encontrar que uno de sus objetivos primordiales sobre la materia es la preservación del patrimonio cultural de la Nación y el apoyo y el estímulo a las personas, comunidades e instituciones que desarrollen o promue-

Capitulo 1 Una mirada a las políticas de gestión de la ciencia, la tecnología y la innovación en Colombia

49 van las expresiones artísticas y culturales en los ámbitos locales, regionales y en el nacional.

Las instancias del Sistema Nacional de Cultura son: el Ministerio de Cultura, las en- tidades y oficinas culturales territoriales, los Fondos Mixtos para la Promoción de la Cultura y las Artes y las demás entidades públicas o privadas, civiles o comerciales, que desarrollan, financian, fomentan, ejecutan o promueven actividades culturales y artísticas, en los ámbitos locales, regionales y nacional, tales como las bibliotecas, los museos, los archivos, las casas de cultura, las asociaciones y agrupaciones de los creadores, gestores y receptores de las diversas manifestaciones culturales, así como las empresas e industrias culturales.

Los documentos de política cultural relacionan la ASCTI principalmente con la difusión y la transmisión, tanto de las expresiones culturales como de los centros en los cuales estas se manifiestan, así como con el conocimiento derivado de dichas expresiones.

El Decreto 1746 de 2003 ordena apoyar y consolidar la investigación, organización, conservación, incremento, protección, publicación y divulgación de las colecciones del patrimonio cultural mueble del país que forma parte de los museos del Ministerio de Cultura y establecer políticas de adquisiciones para el incremento de las coleccio- nes de los museos estatales. Asimismo estimula la formulación de una programación anual de exposiciones temporales sobre diversos temas del arte, la arqueología, la historia y la etnografía, a nivel nacional e internacional, con recursos pedagógicos que permitan aproximar al público colombiano y extranjero al reconocimiento de la cultura colombiana y universal.

Otro ejemplo se encuentra en la Ley 397 de 1997 que enuncia como uno de sus ob- jetivos estimular la creación, la investigación, el desarrollo, la formación y la transmi- sión del conocimiento artístico y cultural. Y el Plan Nacional de Cultura 2001-2010 menciona que es necesario fortalecer los procesos pedagógicos para la valoración y apropiación del patrimonio en estrecho vínculo con el fomento a la creación artística y la circulación de la producción cultural.

Finalmente, la Visión Colombia 2019 señala la necesidad de impulsar procesos de investigación, fomentar la participación de la ciudadanía en la construcción de reflexiones sobre la nación y adelantar estrategias de formación de públicos, ne- cesarias para consolidar procesos de apropiación social de los contenidos que se difunden en estos centros.

Según lo anterior, en la política educativa y cultural del país hay una tendencia ge- neral a mostrar la ASCTI como una labor en la que se busca que la gente sepa de ciencia, de patrimonio o de TIC, con el fin de que los ciudadanos usen dicho conoci- miento. Salvo la Visión Colombia 2019, podría decirse que prevalece un modelo de déficit en la política pública colombiana en estos ámbitos.

En general, desde la política pública podemos encontrar que la ASCTI se representa como un conjunto de acciones encaminadas a favorecer: 1) la traducción de un len- guaje complejo para hacerlo más accesible, 2) la información sobre procesos cientí- fico tecnológicos y manifestaciones culturales, 3) la formación para el desarrollo de habilidades y competencias propias de la ciencia. Esto, asociado a una instrumenta- lización de la ASCTI que conlleva que se haga mayor énfasis en posicionar activida- des antes que en comprender las relaciones que se establecen entre los diferentes actores que hacen parte de los procesos de construcción de conocimiento. Si bien es cierto que se ha dado un paso importante con la Estrategia Nacional de ASCTI es preciso que esto se articule con lo que a nivel departamental se enuncia.

2.1. Contexto institucional de la CTeI en el departamento del Quindío

El diagnóstico institucional del Quindío en el ámbito de la CTeI se desarrolla más como una lectura que busca caracterizar el grado de integración e interacción alcanzada entre los diferentes acto- res, instancias y relaciones que forman parte del Sistema Departa- mental de Ciencia, Tecnología e Innovación (SDCTI), creado para promocionar y fortalecer las actividades en este sentido, en fun- ción de un modelo económico y social apropiado para el desarro- llo departamental, en contextos de interacción Estado, empresa y academia.

Rastreo de la normatividad que

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