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Análisis del proceso emprendedor en las Cooperativas de Trabajo

Capítulo 8: Emprendimiento en cooperativismo de trabajo

9.2. Análisis del proceso emprendedor en las Cooperativas de Trabajo

Orellana y Martínez de Lejarza (2013), siguiendo a Veciana (1988), señalan un conjunto de factores condicionantes en el proceso emprendedor y de creación de empresas, que están relacionados de manera importante con: a) el entorno; b) los antecedentes del emprendedor; c) los atributos personales del mismo; y d) la organización incubadora. Como se podrá comprobar, la aportación de estos autores está enmarcada en los enfoques sociocultural y psicológico.

En efecto, los factores relacionados con los antecedentes del emprendedor, que tienen que ver con una posible “predisposición” a ser empresario, debido por ejem- plo a un contexto familiar favorable, o a determinadas experiencias de la infancia del emprendedor, estos se relacionan con el enfoque sociocultural, mientras que aquellos otros relacionados con los atributos personales, tienen que ver con las teorías que recoge el enfoque psicológico.

En cuanto a los factores relacionados con la organización incubadora, también enmarcados en el enfoque sociocultural, cabe resaltar los relacionados con la na- turaleza de los conocimientos adquiridos en la empresa incubadora, el tamaño y la localización geográfica, y el grado de atractivo de la organización para que el empleado permanezca en ella.

Con respecto a los factores del entorno, estos pueden ser múltiples ya que englo- ban a factores tales como la disponibilidad de recursos (humanos y financieros), el atractivo del mercado, las políticas de fomento a la creación de empresas, etcétera.

En estrecha relación con lo anterior, en la decisión de crear una empresa propia existen dos hechos que precipitarían dicha decisión: en primer lugar, un suceso

desencadenante en la organización incubadora o en algunos de los factores del entorno; y, en segundo lugar, la oportunidad o necesidad de poder llevar a cabo la acción emprendedora (figura 9.1).

De un análisis preliminar de los factores condicionantes en la creación de em- presas que señala Veciana (1999), se puede apreciar que, en la creación de coope- rativas de trabajo, los antecedentes personales del emprendedor y sus cualidades personales no parecen constituir factores relevantes.

Esto resultaría consistente con el argumento de que la actividad emprendedora de la cooperativa de trabajo responde a una lógica colectiva, en la medida que con la creación de la CTA se busca dar solución a un problema colectivo.

Además, otros trabajos empíricos en el ámbito de la economía social avalan la proposición anterior. En efecto, los resultados de la investigación realizada por Díaz-Bretones (2000) en 38 cooperativas de Andalucía fueron concluyentes, reve- lando que ninguno de los cooperativistas tenía antecedentes familiares empren- dedores, ni tenían vinculación alguna con el mundo empresarial. Tampoco presen- taban estas especiales características personales, propias de los emprendedores.

Figura 9.1: Factores condicionantes y desencadenantes de la actividad emprendedora

Fuente: adaptado de Veciana (1988; 1999)

Por tanto, en la medida en que el emprendedor cooperativo de trabajo plan- tea ciertas especificidades con respecto al concepto tradicional de emprendedor,

podrían descartarse perfectamente los antecedentes personales de los emprende- dores cooperativos y sus cualidades personales como factores determinantes en la creación de la cooperativa de trabajo. Asimismo, quedaría justificado considerar a las teorías psicológicas como no fundamentales en la explicación del posible com- portamiento del emprendedor cooperativo.

Por otra parte, resulta muy importante el factor condicionante en la creación de empresas denominado organización incubadora, según el cual, la empresa de nueva creación es, en buena parte, una proyección de la empresa en la que los inspiradores o fundadores de la nueva empresa han estado trabajando con anterio- ridad. Es en la empresa incubadora donde los fundadores han podido desarrollar las capacidades que aplicarán en la nueva empresa.

Orellana y Martínez de Lejarza (2013), en una investigación de 44 cooperativas han podido constatar la existencia de tres modalidades de cooperativas de trabajo cuya creación puede explicarse desde la teoría de la organización incubadora:

a) Empresa creada a partir de una empresa capitalista tradicional que entra en una crisis irreversible, y que pasa a manos de sus trabajadores51.

b) Empresa creada por trabajadores que deciden abandonar voluntariamente la empresa capitalista tradicional y crear una CTA.

c) Empresa creada como consecuencia de una crisis interna de otra CTA, que culmina en que algunos socios abandonan la empresa, ya sea por expulsión, o de forma voluntaria.

En las tres situaciones descritas, las empresas de origen pueden considerarse organizaciones incubadoras. Además, estas situaciones donde se ha producido un suceso desencadenante de carácter negativo, y la causa para la creación de la coo- perativa responde a un estado de necesidad, o en otros casos a un desencuentro con la empresa anterior lo que obliga a su abandono, encajan perfectamente en algunas de las explicaciones que ofrece la teoría de la marginación, otra de las teorías que conforman el enfoque sociocultural.

Es importante señalar, además, una variante de la empresa incubadora que no puede considerarse una empresa capitalista tradicional, y que no llega a integrarse como tal en un determinado sector industrial. Son organizaciones que, apoyadas por los poderes públicos, tienen como objetivo el fomento de la creación y desarro- llo de empresas. Con el apoyo a estas organizaciones incubadoras de empresas, los

52. Según Galán (1997:352), La Comunidad Valenciana experimentó un importante crecimiento de las sociedades laborales en el inicio de la década de 1980 a partir de empresas manufactureras en crisis. Es decir, se crean como una solución pactada entre las instituciones públicas, la empresa capitalista y los trabajadores.

poderes públicos buscan revitalizar el tejido empresarial y fomentar la creación de empleo en determinadas regiones.

Existen experiencias de cómo estas entidades han promovido la creación de cooperativas de trabajo. La investigación realizada por Carrasco y Toledano (2003) muestra cómo una iniciativa de incubadora de empresas (en la modalidad de Es- cuelas de Empresas) ha promovido con éxito la creación de cooperativas de trabajo en la provincia de Huelva.

Para otra de las teorías de entrepreneurship vinculadas al enfoque sociocultural, la Teoría de la marginación, el trabajo empírico de Orellana y Martínez de Lejarza (2013) ha venido a verificar los postulados más duros de la teoría de la margina- ción, además de los antes comentados acerca de situaciones de crisis o desencuen- tros de los trabajadores con la empresa en la que trabajaban, lo que provocaba el suceso disparador o desencadenante. Esos postulados más duros de esta teoría establecen que las personas necesitadas o “excluidas” socialmente suelen ser por lo general más proclives a convertirse en empresarios. En efecto, una parte de las empresas entrevistadas habían tenido su origen para la creación de la cooperativa en una situación de necesidad económica en la que se vieron determinados colec- tivos al encontrarse en situación de desempleo.

No son únicamente colectivos en situación de desempleo los que promueven ini- ciativas emprendedoras de economía social, si bien el desempleo suele ser el factor dominante en las economías desarrolladas. Son múltiples las experiencias emprende- doras que han tenido su origen en una situación de exclusión social a la que habían llegado determinados colectivos. La exclusión social, como factor que da origen a la empresa de economía social, suele estar presente en los países menos desarrollados, en los que las políticas económicas suelen crear fuertes desequilibrios económicos y sociales, dejando sumidos en una situación de pobreza a importantes sectores de la sociedad52 (Castillo, Ramos y Orellana, 2002; Orellana, Castillo y Ramos, 2005).

De lo anterior se infiere que una parte importante del fenómeno de surgimiento de cooperativas de trabajo puede explicarse desde las teorías vinculadas al enfoque sociocultural. Y entre ellas, la Teoría de la organización incubadora y la Teoría de la marginación son dos teorías explicativas fundamentales del fenómeno de creación de empresas de economía social.

También resulta importante la incidencia de los aspectos institucionales en la creación de empresas. A este respecto, las teorías institucionales deben considerar- se también fundamentales y complementarias al resto de las teorías que, como las anteriores, explican el surgimiento de las cooperativas de trabajo. La incidencia,

53. Un caso paradigmático es lo que sucede a los pequeños agricultores en Chile: en la agricultora chi- lena la pobreza sigue afectando a la vida de 700 mil personas, a pesar de los esfuerzos de los gobiernos democráticos por reducirla. Esta situación refleja los desequilibrios creados y el contraste entre el progreso productivo y las condiciones de marginalidad y atraso en que viven muchas personas.

por tanto, de los aspectos institucionales en la creación de las cooperativas de trabajo es trascendental. En el caso español estos aspectos han sido decisivos para el desarrollo que han experimentado las empresas de economía social53 (Chaves, 1997:255-343; Galán, 1997: 345-378).

Al contrario que en España, en algunos países no existen estructuras de apoyo a las empresas de economía social, como es el caso del Reino Unido, donde las medidas de política fiscal o financiera procedentes de la Administración Central británica de apoyo a cooperativas no existen (Chaves y Bland, 1994).

En otros países el cooperativismo no sólo carece de estructuras institucionales de apoyo, sino que incluso es visto con desconfianza por los poderes públicos, como es el caso de Chile, donde el cooperativismo ha sufrido un importante retroceso en be- neficio de un sistema económico de corte liberal (Castillo, Ramos y Orellana, 2002).

Por tanto, los aspectos institucionales deben estar siempre presentes en las in- vestigaciones sobre creación de empresas en general, y en particular en la creación de cooperativas de trabajo. En ellos pueden encontrarse, aunque de una manera parcial, explicaciones acerca del surgimiento de las cooperativas de trabajo, ya que las políticas públicas pueden incentivar la creación de empresas de economía social mediante medidas de fomento del empleo, por ejemplo, o medidas que mitiguen los efectos económicos y sociales que provocan las empresas tradicionales cuando entran en crisis (Chaves, 1997:264; Galán, 1997: 352).

Sin embargo, la realidad indica que también son numerosas las empresas de economía social que se crean por la propia iniciativa de sus fundadores, sin que influyan en su creación incentivos institucionales. Tal vez la explicación a esta última cuestión se encuentre en que la acción emprendedora de economía social sea de una naturaleza distinta, y que por ello no pueda explicarse en su totalidad desde el concepto tradicional de emprendedor antes revisado, o que incluso, por su naturaleza, trascienda al concepto tradicional de emprendedor.

9.3. Hacia la creación de un marco conceptual para el