ABSTRACT
2.3. ASOCIATIVIDAD PARA EL EMPRENDIMIENTO TURÍSTICO
de Turismo (OMT) conceptualiza como la actividad turística que se basa en la naturaleza (Agila, Tello y Buñay, 2018).
El turismo sostenible integra el cuidado del medio ambiente y asimismo hace énfasis a la repartición financiera de manera equitativa con toda la comunidad y a la conservación de su cultura, es por eso que la integración de este tipo de turismo es importante en los emprendimientos turísticos ya que permite que el emprendedor además de obtener ingresos también piense en el bienestar del lugar donde ha decidido poner en marcha su negocio y en la conservación de su identidad.
mismo tiempo daría paso a que la competitividad entre negocios crezca y se incremente el desarrollo local, mejorando la calidad de vida de la comunidad y sus habitantes.
Según Francés y Blanco (como se citó en Bravo, 2018) cuando se está tratando sobre la creación de una asociatividad argumenta que para que se pueda llevar a cabo cualquier proceso asociativo es necesario, como mínimo, cumplir con cuatro condiciones específicas:
1. Proyecto en común. Esto generará que todos los involucrados unan fuerzas que satisfagan sus necesidades y contribuyan a la resolución de problemáticas.
2. Compromiso mutuo. Los participantes deben asumir sus responsabilidades y obligaciones dentro de los objetivos grupales establecidos, todo con la finalidad de alcanzar el proyecto común.
3. Objetivos comunes. Formular planes de acción que encaminan al cumplimiento de las metas propuestas, esto es fundamental para que todos los involucrados logren llegar al mismo destino.
4. Riesgos mutuos sin dejar de lado su libertad como empresa. Formar una asociatividad para obtener resultados que de manera independiente podrían ser difíciles de alcanzar, conservando la individualidad gerencial de cada empresa asociada.
Cuando el nivel competitivo en el mercado incrementa y se globaliza, la necesidad por parte de las empresas en participar dentro de procesos asociativos toma fuerza, esto debido a que el crear gremios permite a los participantes tener un mayor impacto en el mercado. Para Perales (como se citó en Bravo, 2018) la asociatividad trae consigo una serie de ventajas, las cuales son:
● Aumento en la productividad y competitividad entre los participantes.
● Mayor poder y capacidad dentro de negociaciones con proveedores y clientes en mercados globalizados.
● Reducción de costos de transacción y mitigación de riesgos.
● Apertura de nuevos mercados y nuevas formas de organización.
● Mejoramiento en la gestión de la cadena de valor, logrando alcanzar economías más eficientes.
● Acceso a productos con nuevas tecnologías y a mejores financiamientos.
● Avances en investigaciones y desarrollo de nuevas tecnologías en favor del bien común.
Mientras que para Szmulewicz y Gutiérrez (como se citó en Bravo, 2018) las principales dificultades de asociatividad que se reflejaban dentro de las agrupaciones, especialmente las que se desarrollaban dentro de áreas rurales, son:
● Rasgos diferenciadores en ámbitos socioculturales.
● Poca confianza entre las personas.
● Antecedentes con malas experiencias y falta de seguridad en cumplir las metas.
● Poca paciencia para ver resultados.
● Escasez del tiempo.
● Poco interés por participar al principio.
● Niveles de educación bajos.
● Dependencia del gobierno local y falta de autonomía de actores locales.
● Carencia de visión de empresa asociativa a largo plazo.
Se entiende a la asociatividad como una alternativa estratégica mediante la cual un grupo de negocios buscan alcanzar un mismo objetivo en común, conservando su autonomía jurídica y su independencia gerencial. De acuerdo con Howald (como se citó en Bravo, 2018) la mejor manera de implementar procesos asociativos dentro de un grupo de empresas es identificar cuáles son los intereses comunes que tienen entre ellas, sin embargo, su aplicación en muchos casos no resulta ser tan sencillo, ya que cada empresa cuenta con objetivos empresariales y estratégicos propios, mismos que no quieren ser mostrados a la competencia.
Muñoz y Paredes (2018) manifiestan que, en Ecuador las empresas de pequeño y mediano tamaño son considerados como aquellos negocios que ofrecen la mayor cifra de empleos y de rentabilidad para las familias con escasos recursos económicos, pero, son estos mismos negocios quienes enfrentan diversas problemáticas relacionadas con el alcance de los niveles de productividad, la
integración en la competitividad y el crecimiento como empresa que les permita establecerse dentro del mercado.
Según Espín, Flores y Pinos (2018) en Ecuador se pueden evidenciar un gran número de casos de asociatividad y como ejemplo ante este se tiene el caso del Centro de Turismo Comunitario Palacio Real, mismo que se encuentra ubicado en la parroquia Calpi del cantón Riobamba y trata básicamente de una determinada forma de organización empresarial dentro de la cual interactúan personas y empresas que son originarias de la misma localidad. De acuerdo con Carrasco, Sucuy y Chávez (2016) otro ejemplo de asociatividad es el de Pukara Tambo que es un centro turístico que se encuentra localizado en la parroquia Cacha del cantón Riobamba, que se está conformado por una serie de emprendimientos que ofrecen a los turistas servicios tales como la restauración, alojamiento, guianza, entre otros.
El mayor problema que tienen las empresas en el Ecuador frente a la asociatividad es que quienes son propietarios de estos negocios no tienen conocimiento sobre cómo implementar un buen sistema administrativo que les permita ejercer una buena gestión con estrategias que fortalezca su operatividad, bajo este fundamento no se ha aprovechado a la asociatividad como una herramienta de desarrollo (Muñoz y Paredes, 2018).