Por nuestra parte, nosotros hemos disfrutado de la “suerte” de en- contrar (y de buscar) territorios vírgenes para la investigación antropo- lógica en la cuenca del Mundo y del Alto Segura. Al margen de los en- comiables trabajos de Manuel Luna y de otros muchos, realizados poco después de mediados del siglo XX, nadie había entrado siquiera como etnógrafo en decenas de aldeas de esta red fluvial. Esto nos beneficia- ba, porque evitaba toda posible contaminación o postura previa de los ancianos y ancianas de las cortijadas o de las localidades menudas ante un forastero que se decía “antropólogo” y, en consecuencia, ajeno y des- prevenido ante cualquier protocolo de recepción, asunción de la visita o respuesta preparada y meditada en silencio. Todo, en efecto, resultó improvisado, lo que nos proporcionó espontaneidad en las respuestas.
Sabíamos ganarnos la voluntad de la gente tras muchos años de labor en el campo; y no nos resultó muy difícil contactar, sintonizar y hasta hallar complicidades. Tras esta pequeña vanagloria, también diremos que es muy probable que tras nuestra marcha, los entrevistados-as recordaran nuevas secuencias de su memoria y que eslabones de sus recuerdos ha- brán quedado sin engarzar en el relato oral suyo y luego en el discurso escrito nuestro. Por otra parte, los datos resultarían siempre “novedo- sos”; aunque es verdad también que coincidirían patrimonialmente con lo hallado previamente en el resto de la península Ibérica.
1.4. Ausencia de un preámbulo teórico y las diferentes
método antropológico o etnográfico, en el diseño de la investigación, en las características del trabajo de campo, en la selección del territorio y de las comunidades que iban a ser analizadas, en cómo acceder a esos ám- bitos y gentes, en las técnicas de observación participante o en la organi- zación de los datos, en la estructura de las entrevistas y conversaciones…
etc. No íbamos a aportar nada, salvo enredar la cuestión y tergiversar las cosas. Igualmente, las cuestiones metodológicas es posible hallarlas es- tablecidas o propuestas y sugeridas con rigor por los especialistas156. Por
GONZÁLEZ ECHAVARRÍA, A.: La construcción teórica en antropología, Antropos, Barcelona, 1987. GEERTZ, Clifford: La interpretación de las culturas, Gedisa, Barce- lona, 1989. LLOBERA, J. R. (Ed.): La identidad de la antropología, Gedisa, Barcelona, 1990. CLIFFORD, James y MARCUS, George (Eds.): Retóricas de la antropología, Jú- car, Madrid, 1991. GEERTZ, Clifford: El antropólogo como autor, Gedisa, Barcelona, 1994. AUGÉ, Marc: El sentido de los otros. Actualidad de la antropología, Paidós, Bar- celona, 1996. BOHANNAN, Paul: Para raros, nosotros. Introducción a la antropología cultural, Akal, Madrid, 1996. DIETZ, Gunther: Multiculturalismo, interculturalidad y educación: una aproximación antropológica, EUG, Granada, 2003. SELLÉS, Juan Fer- nando (Editor): Propuestas antropológicas del siglo XX, EUNSA, Universidad de Pam- plona, 2007. PALACIOS RAMÍREZ, J. y GARCÍA JIMÉNEZ, M. (eds.): Epistemologías y metodologías. Perspectivas antropológicas. Universidad Católica San Antonio, Mur- cia, 2008. DÍAZ DE RADA, A.: Cultura, antropología y otras tonterías, Trotta, Madrid, 2010. FERRÁNDIZ, Francisco: Etnografías contemporáneas. Anclajes, métodos y claves para el futuro, Anthropos Editorial, Madrid, 2011. GUBER, Rosana: La etnografía. Mé- todo, campo y reflexividad, Siglo XXI, Avellaneda (Argentina), 2011. AUGÉ, Marc y COLLEYN, Jean-Paul: ¿Qué es la antropología?, Paidós, Barcelona, 2012. FERRERO I GANDIA, R. (Coord.): Conversaciones antropológicas, PUV, Universitat de Valencia, 2013. MORENO FELIU, P.: De lo lejano a lo próximo: un viaje por la antropología y sus encrucijadas, Editorial Universitaria Ramón Areces, 2014. MÁRMOL, C. et alii (eds.):
Compromisos etnográficos. Un homenaje a Joan Frigolé, Edicions de la Universitat de Barcelona, 2016.
156 RHYS WILLIAMS, Thomas: Métodos de campo en el estudio de las culturas, Taller Ediciones JB, Madrid, 1973. CRESSWELL, M. y GODELIER, M.: Útiles de en- cuesta y de análisis antropológico, Fundamentos, Madrid, 1981. ACEVES, J. E.: “Prácti- cas y estilos de investigación en la historia oral contemporánea”, Historia y Fuente Oral, 12, 1994. 143-150. HAMMERSLEY, M. y ATKINSON, P.: Etnografía. Métodos de inves- tigación, Paidós, Barcelona, 1994. AGUIRRE BAZTAN, A.: “Etnografía. Metodología cualitativa en la investigación sociocultural”, Boixareu Universitaria, Maccombo, 17, 1995. DEL OLMO, Margarita (ed.): Problemas metodológicos en Antropología, número monográfico de la Revista de Dialectología y Tradiciones Populares, Vol. 59, nº 1, CSIC, Madrid, 2003. CALVO, T. y BORBOLLA, D.: Antropología. Teorías de la cultura, mé- todos y técnicas, Ed@becedario, Badajoz, 2006. TÉLLEZ INFANTES, A.: La investiga- ción antropológica, ECU, Ed. Club Universitario, Alicante, 2007. VELASCO, Honorio y
otra parte, la historia de la investigación en España sobre los campos que aborda la antropología, igualmente está analizada por diversos autores, y a ellos remitimos157.
Reconocemos que actuando así, recurrimos a una hábil maniobra estratégica de evasión para eludir responsabilidades, y que omitimos las tediosas disertaciones, amén de no mostrar muy nítidamente nuestras evidentes y reconocidas limitaciones. Mas al lector aficionado o incluso al experto en los campos de la etnología, dicho preámbulo teórico, sien- do con fortuna una síntesis digna, no le aportaría gran cosa y le distrae- ría del núcleo de la aportación. Para tal menester existen buenas obras de síntesis, alta divulgación e introducción158.
Nosotros únicamente ofrecemos una serie de materiales a la comu- nidad científica y a los lectores que gozan con “saber las cosas antiguas”, como nos decían comprensivos los ancianos-as a los que entrevistába- mos en la sierra, el bosque o la llanura. A buen seguro que los antro- pólogos sabrán qué hacer con esta ingente acumulación de datos que aquí entregamos, con un método acaso poco ortodoxo, pero creemos que eficaz. La intuición siempre es un arma aliada de la razón; y más si va acompañada por el esfuerzo y el trabajo de campo, sobre el terreno.
No desdeñamos nunca el método, ni despreciamos la preparación meticulosa de las encuestas, ni descuidamos el diseño del trabajo de campo, ni desestimamos la propia selección previa y meditada del área donde vamos a trabajar, ni el acceso al territorio objeto de investiga-
DÍAZ DE RADA, Ángel: La lógica de la investigación etnográfica, Trotta, Madrid, 2009.
FERNÁNDEZ, Francisco: Etnografía contemporánea: anclajes, métodos y claves para el futuro, Anthropos, Barcelona, 2011. GUBER, Rosana: La etnografía. Método, campo y reflexividad, Siglo XXI, Madrid, 2011.
157 MUELLAUER-SEICHTER, W.: Claves en los inicios de la antropología social y cultural española, Editorial Universitaria Ramón Areces, 2016.
158 Por ejemplo: LABURTHE-TOLRA, Philippe y WARNIER, Jean-Pierre: Etno- logía y antropología, Akal Textos, Madrid, 1998. LLOBERA, Josep: La identidad de la antropología, Anagrama, Barcelona, 1990. DÍAZ DE RADA, A.: Cultura, antropología y otras tonterías, Trotta, Madrid, 2010. MORENO FELIU, P.: De lo lejano a lo próximo:
un viaje por la antropología y sus encrucijadas, Editorial Universitaria Ramón Areces, 2014.
ción. Pero nos acogemos a una célebre cita de Caro Baroja, cuando afir- mó: “Soy enemigo del sacacorchos etnológico llamado cuestionario. Lo mejor siempre es oír y callar”159. De este modo alcanzamos un amplio margen de maniobra en nuestra labor, capaz de generar espacios de li- bertad, de aligerar el equipaje o de aliviar tensiones innecesarias, tanto al entrevistado como al entrevistador. Si el trabajo mecánico se apodera de la tarea del etnógrafo o el ordenador sustituye a la empatía con el inter- locutor, la aridez se adueña del campo. Ello no nos exime, en absoluto, de describir, traducir, explicar e interpretar, como establecen Honorio Velasco y Díaz de Rada160.
Entendemos y estimamos también que los datos obtenidos y ofreci- dos en este libro, más que de una serie de largas entrevistas, han nacido de un conjunto de conversaciones fluidas, serenas, sin prisas. Pensamos que las conversaciones nos proporcionaban unos mayores márgenes de receptividad y de confianza en el interlocutor. Pero la diferencia entre conversación y entrevista, aunque no es bizantina, es sutil en ocasiones.
159 ORTEGA, S.: “José Ortega y Gasset y Julio Caro Baroja: un diálogo epistolar”, Revista de Occidente, 184, 1996. 7-26 [en concreto pág. 17].
160 VELASCO, H. M. y DÍAZ DE RADA, A.: La lógica de la investigación etnográ- fica, Trotta, Madrid, 2009, págs. 41 ss.