I: MARCO TEORICO 5
3. TRUCHA ARCO IRIS (Oncorhynchus mykiss) 14
3.6. CARACTERÍSTICAS DE LOS PRODUCTOS SEXUALES. 23
19 aforo a base de la biomasa cultivada: 5 litros/segundo por tonelada de trucha, Sedwick (1976) y 1 litro/min./Kg según Arrignon (1984). Ambos autores señalan que la cantidad de agua necesaria para el cultivo de trucha depende del nivel de crianza y de la temperatura del cuerpo acuático y dan estos valores para temperatura no mayores de 15ºC el rango de aforo que recomiendan fluctúa entre los 0,3 y 1 litro/min./Kg para peces mayores de un año.
Para conseguir que los reproductores maduren en condiciones óptimas, se recomienda mantenerlos en estanques a temperatura constante de 15,5ºC los primeros 16 meses de vida para luego trasladarlos a estanque de reproductores 12ºC para que completen su maduración Leitritz (1980).
Para estimular la producción de esperma, es práctica común colocar un grupo de hembras en maduración en un estanque cuyas aguas deriven al estanque de los machos Huet (1983).
20 Huet (1983), menciona que en un grado óptimo de madurez la buena lecha es blanca y cremosa; la lecha mala es acuosa y grumosa. Una lecha no madura, solo será expulsada y bajo una fuerte presión y estará mezclada con sangre.
La lecha esta demasiada madura, si, primeramente sale un líquido acuoso seguido a continuación por una lecha igualmente acuosa.
Los huevos maduros deben expulsarse fácilmente, los huevos solo permanecen maduros ocho días. Los huevos demasiados maduros originan alevines entre los que hay dominancia del sexo masculino y bastantes malformaciones.
3.6.2. RENDIMIENTO DE OVAS POR REPRODUCTOR.
Como referencia de producción de ovas Brown y Gratzer (1980), señala que una hembra de dos años puede alcanzar un promedio de 15 ovas por gramo, con 102 gramos de ovas (1530 ovas), mientras que una hembra de tres años puede contener 8 a 9 ovas por gramo, con 256 gramos de ovas (2210 ovas). El incremento en el tamaño de los huevos es del orden del 40%, mientras que el número de ovas se incrementa en un 42%.
Para hembras de tres años Sedwick (1976), refiere que pueden producir 3000 ovas mientras que Arrignon (1984), menciona que la hembras de esta edad de aproximadamente un kilogramo aportan menos ovas por individuo, pero proporcionalmente más ovas por kilogramo, de 2700 ovas, 0.7kg en promedio.
Los machos producen alrededor de 3 ml de esperma, producción homogénea para la mayoría de reproductores de dos a cuatro años Huet (1983).
21 3.6.3. FACTORES QUE AFECTAN LA VIABILIDAD DE LOS PRODUCTOS SEXUALES.
a. LA TEMPERATURA DE MADURACIÓN.
Leitritz (1980), coincide en señalar que probablemente no exista otro factor que influya más en el desarrollo de los peces y agrega que los reproductores deben mantenerse a temperaturas de 10 a 12,5ºC por un periodo de seis meses antes de la época de desove. Añade que las temperaturas inferiores a los 5.5ºC y las superiores a los 13ºC afectan la maduración y sostiene que los huevos provenientes de reproductores mantenidos a temperaturas superiores a los 13.5ºC no se desarrollan normalmente.
b. ALIMENTACIÓN
Huet (1983), señala que los reproductores mantenidos en estanques deben ser alimentados hasta los dos meses antes del inicio de la época de desove en forma normal, luego para reducir la tasa de alimentación en ese lapso y suspenderla totalmente al iniciarse la temporada de desove. Las variaciones bruscas en la calidad y cantidad del alimento pueden inducir a la esterilidad en el reproductor.
22 También señala que la producción de ovas y esperma depende de la calidad y cantidad del alimento suministrado.
c. LA EDAD Y LA TALLA.
Huet (1983), menciona que la edad del inicio de la maduración en la trucha Arco iris es de dos años para las hembras y que debido a ello recomienda que las ovas de hembras menores no deben utilizarse ni de aquellas de más de seis años.
Tanto la cantidad como la calidad de los productos sexuales mejoran con la edad y a partir de los dos años hasta los cuatro donde empieza a declinar.
Huet (1978), asegura también que la talla del macho no influye sobre la talla del alevín, pero que algunas características deseables del parental pueden transmitirse a sus descendientes, tales como la precocidad en el crecimiento, por lo que estos reproductores deben separarse y utilizarse en el desove. En cuanto al porcentaje de hembras estériles, menciona que este aumenta del 15% en hembras de tres años a más del 50% en hembras de más de seis años. En lo relacionado a la producción de esperma de los machos agrega que la edad óptima se encuentra entre el segundo y cuarto año de vida.
d. PRESENCIA DE OVAS RESIDUALES REABSORBIDAS.
23 La presencia de ovas residuales reabsorbidas obstaculiza la fecundación de las ovas viables, como también causan trastornos en el sistema reproductor del pez durante el desove, además, la reabsorción conduce a una posible esterilidad del reproductor según diversos autores.
e. TAMAÑO DE LAS OVAS.
El diámetro de las ovas se relación con alevinos de mayor o menor talla, según sea mayor o menor el tamaño de la ova, las ovas de los reproductores de menos de tres años, son por estos motivos considerados inapropiados para la producción de alevinos, por la baja viabilidad relacionada con un diámetro entre 3,5 y 5 mm. Según lo menciona Huet (1983).
f. EXTRACCIÓN DE OVAS INMADURAS O SOBREMADURAS.
Las hembras maduras como las hembras sobremaduras, constituyen un problema en el momento del desove, más agudo en el segundo caso. Las ovas provenientes de reproductores de estas condiciones se asocian a bajas tasas de fertilidad y daños al sistema reproductor del pez, en relación con la utilización de hembras de menos de tres años, el hecho de que estos animales contengan ovas inmaduras los hace inadecuadas para el desove, porque contiene una proporción mayor de ovas inmaduras que las de mayor edad. Aun cuando tienen ovas maduras Huet (1983).
24 Se deben evitar desovar hembras inmaduras ya que esto da como resultado ovas rotas, pobre fecundación y posibles daños permanentes en el sistema reproductor del pez Leitritz, (1980), pues tanto la inmadurez como la sobre maduración traen consigo daños para el pez y perjudica la fecundación siendo imposible alcanzar un nivel óptimo.