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CASTOR JAUREGUIBEITIA IBARRA

( C O C H E R I T O D E B I L B A O )

Un verdadero vasco, con espíritu aventurero y emprendedor, con talento natural y fuerza de volun- tad grandes, con cuyas dotes ha conseguido todo aquello que ha querido conseguir.

Se empeñó en ser torero y lo ha sido, como habría logrado ser cualquier otra cosa que se hubiera pro- puesto.

De lo que como torero es, da idea exacta el hecho de llevar sin torear con la empresa madrileña cuatro temporadas y haber crecido en número de corridas, hasta el extremo de ser el segundo en la última tem- porada, en la que ganó 59 contratos.

Con defectos, de los que nadie está libre, se ha hecho uno de los mejores toreros actuales, que maneja la capa y la muleta con sobrada soltura y conocimien - to del arte. Gusta mucho, y gustaría más si corrigie- ra algo el abuso de torear con la derecha mucho más que con la izquierda, que es con la que se debe to- rear, mientras circunstancias excepcionales no exijan otra cosa.

En la plaza se coloca inmejorablemente, y su ca- pote llega á tiempo siempre que necesite ayuda un compañero.

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Banderillea en todas las suertes, y ofrece, en fin, un conjunto que le ha colocado en un lugar muy dig- no, del que suponemos que no querrá descender, pues, al contrario, por el mismo amor propio, está obligado á dar el paso de avance que le coloque en

Castor J. Ibarra (Cocherito de Bilbao).

la primera lila, para no moverse de ella hasta que de- termine dar por terminada su historia de torero ac- tivo.

El año anterior hizo una buena campaña en gene- ral, y aflojó algo cuando se acercaba el fin de la tem- porada.

Mató buen número de toros con estocadas enteras

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y en buen sitio, y ahí es donde debe consolidar el puesto en el momento más solemne, en el que el to- rero se juega la verdadera carta que representa el resto de su capital.

De modo que no se duerma sobre laureles con- quistados y procure llegar al punto en que haya puesto la mira, pues todo el que tiene fuerza de vo- luntad llega donde quiere.

Nació Cocherito en Bilbao el día 2o de Diciembre de 1876, y fué bautizado en la parroquia de Santa Ma- ría de Begoña.

Estuvo en la escuela desde los seis á los doce años, y al salir entró en .una escribanía como pinche, ganan- do tres duros mensuales. Luego estuvo en otras dos oficinas, de las que se marchó por sus escapatorias toreras.

Entró de aprendiz de ebanista y mozo para servir carbón al mismo tiempo, y después pasó á servir en varias cocheras, haciéndose un experto conductor de coches, de donde le viene el apodo que ha hecho tan popular.

Con otro compañero se escapó hacia Barcelona para torear allí, y fué detenido en Lérida, frustrándo- sele el plan.

Volvió á su cochera, y no tuvo otros aprendizajes de torero que las veces que saltaba, al redondel en la plaza de Bilbao, algunos asaltos á corrales en que había reses encerradas y dos capeas, una en Salinas de Añana y otra en Miranda. Toreó en una novillada en Arrona, y luego, agregado á la cuadrilla de Ramón Rovira, á la de Juan Román y con algún otro, toreó por los pueblos cercanos á Bilbao, como son Arrigo- rriaga, Miravalles, Orozco, Carranza, Llodio, Arcen- tales, Orduña y otros, en los que se hizo popular por su habilidad como banderillero y peón.

En Bilbao debutó el día 10 de Octubre de 1897, en una corrida en la que Bernalillo estoqueó dos toros y los otros dos Cocherito y Julianilío.

Eran las reses de D . Galo Quintana, de Pancorbo,

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y Cástor dió muerte á la tercera, á la que hizo una lucida faena, y, aunque pinchó mucho, se le ovacionó y el público pidió que le concedieran la oreja.

Siguió ejerciendo unas veces de matador y otras de banderillero, y o r n o tal trabajó en Bilbao el 17 de Abril de 1898, en una corrida mixta, en la que bande- rilleó á las órdenes de Quinito^ quien -dijo á D . José Cortés, gran aficionado residente en la capital de Vizcaya, que aquel muchacho era un diamante en bruto, á lo que contestó Cortés: «Ya estamos en el secreto, Joaquín».

La primera novillada formal en que toreó en su pueblo fué el 13 de Ma}-o de 1900, con el negro Facultades y Paquiro.

El 24 de Mayo fué sobresaliente en una novillada con Saleri y Revertito, y le cedieron el último toro, que mató con gran lucimiento.

Aquel año toreó otras novilladas en la invicta villa, y tales fueron sus éxitos, que la empresa de la plaza de Vista Alegre le contrató para matar un sobrero de Benjumea en la última de las corridas de Agosto, lo que hizo á gusto de la afición.

El ruido de sus éxitos llegó á Madrid, y la empresa Niembro le trajo el día 2 de Septiembre de 1900, en una novillada de Pérez de la Concha, con Alvar adito y Moreno de Álgeciras.

Aquella tarde, aunque no estuvo muy bueno con el estoque, quedó bien en general, y gustó lo mucho de torero que se vió ejecutar. El día 9 toreó otra con miuras y palhas, acompañado de Vicente Pastor, Corcito y Palomar chico, y quedó mucho mejor.

Tres más toreó aquel año en Madrid, y en los tres siguientes fué uno de los indispensables y tomó parte anualmente en más de 30 corridas.

Se dijo que tomaría la alternativa en 1903; pero lo aplazó hasta que estaba para finalizar el 1904, y nadie pudo decir que era un loco y que se precipitó al dar taLpaso. F u é el día l ó d e Septiembre de 1904, en la 14.* corrida de abono, cuyo cartel es el siguiente:

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P L A Z A D E T O R O S D E MADRID

E L V I E R N E S 16 D E S E P T I E M B R E .DE 1904

se verificará, (ei el tiempo no lo impide) la