3. MARCO REFERENCIAL
3.1. Conductas Estratégicas
Las firmas se encuentran inmersas en un mundo globalizado y dinámico que presiona a las firmas no sólo para que adopten decisiones estratégicas sino también para que incorporen nuevas prácticas de gestión para llevar a cabo una implementación exitosa de las mismas, tal como lo plasma Kantis (1996) en su revisión de estudios de conductas estratégicas de las pymes argentinas en donde muestra tipos de estrategias que las pymes toman para mantener una capacidad estratégica fuerte y un elevado posicionamiento competitivo. Entre las principales estrategias se menciona la exportación estratégica que es cuando una empresa basa su producción en exportación y se enfocan en gran medida en calidad y orientación al cliente, su definición de negocio es basada en identificar las necesidades del cliente. Otro tipo de estrategia de las empresas son el enfoque en actividades innovadoras, por ejemplo, implementación de sistemas de calidad, desarrollo de productos o procesos, cambios organizacionales o nuevas formas de vinculación.
En un estudio de las conductas estratégicas de las empresas alimentarias en Sonora Taddei y Robles (2002) utilizan herramientas teóricas de organización industrial (TOI) en ocho
7 “Unidad económica individual que cuenta con los recursos necesarios como insumos, estructura y procesos
empresas de procesamiento de hortalizas, granos y elaboración de bebidas. En el estudio se identifican cinco estrategias principales que son la diferenciación del producto, integración vertical, acuerdos de proveeduría, acuerdos de comercialización y acuerdos de capitalización. Otro estudio realizado en la industria alimentaria del noroeste de México evalúa las conductas estratégicas adoptadas en 28 plantas de la industria alimentaria mediante la combinación de métodos y técnicas estadísticas de los modelos log-lineal y análisis de correspondencias. En dicho estudio se analizan las estrategias de mercado, tecnología e investigación y desarrollo, competencia. Además, se identifican tres tipos de plantas: Plantas con estrategias competitivas, con estrategias de posicionamiento y con estrategias de subsistencia. (Taddei y Preciado, 2008). Armenta (2004) realizó un estudio sobre las estratégicas de mercado en la industria vitivinícola del noroeste de México a través de herramientas teórico-metodológicas de la TOI en donde calculó el índice de concentración Herfindahl-Hirchsman (IHH) y se observa un mercado duopólico, en donde las empresas más pequeñas han enfocado sus esfuerzos a mercados de altos ingresos como estrategia de permanencia.
Sánchez et al. (2015) realizaron una investigación para analizar el comportamiento estratégico adoptado por las PYMEs del centro de Tamaulipas en México utilizando la tipología de estrategia definida por Miles y Snow (1978). Además, analiza si existen diferencias entre el tipo de estrategia adoptada y el desempeño organizacional de las empresas. Para ello se aplicaron el cuestionario propuesto por Aragón a 84 empresas PyME mexicanas examinándose las dimensiones que conforman la estrategia empresarial y a través de un análisis por conglomerados se clasificaron las empresas obteniéndose que el 28.5% adoptan un comportamiento estratégico reactivo frente a un 22.6% de empresas que adoptan un comportamiento explorador, un 21.4% y 27.5% de empresas con comportamiento analizador y defensivo respectivamente. Un estudio previo realizado por Camisón-Zornoza, et al. (2007). Utilizaron la misma tipología de Miles y Snow (1978) y la comparan con la de Robinson y Pearce (1988) para determinar relaciones causales entre los modelos estratégicos intra-industria y el desempeño en el sector hotelero español. Se comprueba la organización de los competidores alrededor de cuatro opciones, denominadas estrategia de eficiencia (23.2 %), estrategia de servicio/alto precio (41.7 %),
estrategia de innovación (10.9 %) y estrategia de imagen de marca/influencia en el canal de comercialización (24.6 %).
En el sector salud también han realizado investigaciones acerca de las conductas estratégicas, ejemplo de ello es el estudio realizado por Arango, et al. (2002) sobre la oferta del seguro de salud en Colombia en donde se caracteriza la estructura de mercado detectando una tendencia a oligopolio en régimen contributivo y competencia perfecta en régimen subsidiado mediante el índice de IHH. Además, se detectaron conductas estratégicas como la diferenciación espacial, diferenciación por calidad, diferenciación en la forma de promoción, manejo de riesgo y contención de costos. En el sector automotriz y petroquímica en México, Ramírez y Unger (1997) caracterizaron las estrategias competitivas en donde se detectaron estrategias mixtas (agresivas y defensivas). Ejemplo de ellas son las estrategias de localización, estrategias de organización y producción y por último las estrategias de distribución. En el sector bancario, Palenzuela y De la Fuente Sabaté (1987) realizaron un estudio para detectar la presencia de grupos estratégicos diferenciados dentro del sector bancario español mediante la tipificación de las distintas estrategias competitivas de una muestra de bancos nacionales que utilizó análisis factorial y de conglomerados a una serie de variables. Se obtuvo como resultados que las principales estrategias son de negocio, de expansión, recursos utilizando el esquema de análisis propuesto por Porter para identificar las fuerzas competitivas que determinan el comportamiento estratégico.
Domingo et al. (1994) exploran la percepción de los agentes de 123 empresas respecto a las cuatro fuerzas que componen el universo de rivalidad ampliada propuesto por Porter y los comportamientos estratégicos que estas toman para defender su posición competitiva.
Los datos fueron recabados a través de una encuesta y entrevista.
En Colombia, un estudio sobre el impacto de las certificaciones ambientales en la industria cafetalera en Aratoca Santander se identificó, que en estrategias como la certificación agrícola, las empresas presuponen que hay consumidores dispuestos a pagar un precio
mayor por bienes producidos bajo ciertas características y se centran principalmente en consumidores de países desarrollados con mayor poder adquisitivo. (Guhl, A., 2009)