3.1 Sociedades igualitarias .1 Cueva de Santa Marta
3.1.2 Cueva Los Grifos
Los datos que aportan García-Bárcena y Santamaría (1983:15-17) de la cueva de Los Grifos son los siguientes. Boca de alrededor de 24. 5 m. de ancho y 8 m. de profundidad, con hasta 1.5 m. de sedimentos. Las evidencias se hallaron todas tras la línea de goteo, más allá la pendiente se hace abrupta hasta casi convertirse en vertical (Fig.56).
En esta cueva se encontraron dos series de ocupaciones separadas por miles de años. Los restos más recientes pertenecen a ocupaciones del Clásico y el Postclásico que incluyen lítica tallada de pedernal y obsidiana, instrumentos de molienda de arenisca y caliza, restos de fauna usada como alimento y restos de cerámica muy parecida a la de Santa Marta.
Figura 56: Planta de la cueva Los Grifos (García-Bárcena y Santamaría, 1983: 15)
140 Las ocupaciones más tempranas que encuentran estos investigadores tienen una cronología, determinada a través de tres fechas de radiocarbón y una fecha de hidratación de obsidiana, que puede fijarse entre 8,880 y 9,600 a. p. lo cual la ubicaría en el Pleistoceno. Los restos que se encuentran en esas ocupaciones son del carbón de los hogares, de la fauna que sirvió de alimento y lítica tallada de pedernal.
En el utillaje lítico de las ocupaciones tempranas notan una diferencia con respecto al de Santa Marta: las puntas de proyectil en Los Grifos son más elaboradas incluso ahí se encontraron dos puntas de proyectil acanaladas: una variante del grupo Clovis y una tipo “cola de pescado”. Al respecto de este utillaje lítico presente en los Grifos y cueva de La Encañada, Acosta y Pérez (2012:6) afirman:
El instrumental lítico asociado a las puntas acanaladas de sitios como Los Tapiales, Los Grifos y el Altiplano Hondureño indica una subsistencia altamente dependiente de la caza, con artefactos especializados para el descarne de las presas y la preparación de pieles, como raspadores
“aquillados” (limaces), buriles y raspadores con espuelas laterales.
A partir de las últimos trabajos en estas cuevas de Ocozocoautla, Acosta (2010), considera que el modo de subsistencia en los Grifos y La Encañada corresponden a uno dependiente de la caza y ubicable temporalmente en el periodo transicional Pleistoceno Tardío/Holoceno Temprano (10,000 a 9,000 a. C.). Esta forma de subsistencia, dice Acosta, no concuerda con la de amplio espectro más antigua encontrada en los primeros niveles de Santa Marta, la cual, de acuerdo con las fechas obtenidas por él, pertenece únicamente al Pleistoceno.
Los restos faunísticos encontrados en Los Grifos corresponden a animales chicos, medianos y grandes. De estos últimos se reportan restos de caballo pleistocénico (Equus sp.). Pero no hay evidencia de que los usuarios de la cueva hayan cazado megafauna (mastodontes, mamuts, perezosos gigantes, etc.).
141 3.1.3 La Sociedad Chantuto
El nombre Sociedad Chantuto fue aplicado por Barbara Voorhies al grupo pre- cerámico que vivió en el sistema de lagunas, manglares y pantanos al centro de la costa del Pacífico en Chiapas y cuyo primer conchero fue identificado por Philip Drucker en el lugar denominado Islona de Chantuto, en el actual municipio de Acapetahua (Fig. 57).
Figura 57: Sitios Chantuto del municipio de Acapetahua (Voorhies, 1976:2)
En 1948 Drucker señaló la importancia la Islona de Chantuto por ser un sitio que tenía niveles de ocupación humana sin cerámica bajo otros que ya la presentaban.
Antes de ese sitio en Chiapas, sólo se sabía del estrato antiguo acerámico de Copán en Honduras. (Drucker, 1948:16).
Entre los trabajos importantes en el sitio de Chantuto, Voorhies registra, después de los de Drucker, los de José Luis Lorenzo en 1953. Lorenzo mapea el conchero y excava el sector sureste del mismo, con lo cual confirma la presencia de los niveles sin cerámica a una profundidad mayor a los 3 m., de los que recupera artefactos de piedra y lascas, huesos animales, conchas de almeja de pantano,
142 carbón y otros materiales. Durante su estancia en ese lugar ese investigador del INAH localiza otro conchero de las mismas características que Chantuto, cerca de la comunidad de Garzas, denominado después por Voorhies como Cs-6 o Campón. Estos concheros y los que serán localizados posteriormente se encuentran rodeados de pantanos y manglares.
Chantuto vuelve a ser visitado 1969 por Carlos Navarrete como parte del recorrido general realizado en la planicie costera del Pacífico por parte de la NWAF. En ese recorrido Navarrete localiza dos concheros más: el Cs-4 y el Cs-7. En el primero mapea el sitio y excava tres pozos. Encuentra la misma situación que en Chantuto, sólo que en este sitio los niveles pre-cerámicos están a menos profundidad, aproximadamente 2.20 m.
En 1971 Voorhies recorre la zona y localiza un conchero más. Con la excavación intensiva (pozos) en 1973 de Cs-6, Cs7 y Cs-8 (Campón, Tlacuachero y Zapotillo respectivamente) y el estudio posterior de sus materiales ella definirá a la Cultura Chantuto o Sociedad Chantuto (Voorhies, 1976). En principio anota que los estratos pre-cerámicos en los concheros son una mezcla de conchas de almeja de estuario (principalmente Neocyrena ordinaria) de los moluscos que fueron consumidas por las gentes Chantuto, arena y carbón, donde las conchas de almeja son las predominantes. También registra que lo concheros forman montículos ligeramente alargados de más de 100 m. de ancho y más de 100 m. de largo, con una altura que varía entre 7 y 11 m. Voorhies sugiere que la elección de esos lugares para ser habitados por los antiguos chantutos se debió a que estaban cerca de recursos de los estuarios y eran topográficamente altos y alejados de la humedad de los esteros, la acumulación de valvas de almejas hizo que subieran mucho más.
La fechas de radio carbón corregidas que obtiene de esos niveles permiten proponer un lapso de ocupación entre 3,470 a 2,070 a.C. con algunas reocupaciones de los concheros durante el Protoclásico o Clásico Temprano
143 (determinada por una fecha de radiocarbón corregida que da un lapso entre 70 a.C. a 150 d.C.) y el Postclásico Temprano (determinada a partir del hallazgo de cerámica plomiza en los niveles superiores [900-1,250 d.C.]). Los tiempos de ocupación pre-cerámica varían: en Cs6 y Cs7 la ocupación se calcula en un poco más de mil años, mientras que en Cs8 en 650, siendo desocupado 350 años antes que los otros dos.
Los resultados de la forma de vida de los Chantuto hacen ver que fueron grupos humanos que se adaptaron a un medio parecido al de ahora, aprovechando los recursos del pantano y el manglar. De acuerdo a la subsistencia pueden clasificarse como macro bandas o tribus de cazadores-recolectores-pescadores.
No se sabe qué tipo de plantas pudieron recolectar, puesto que las plantas y el polen no sobrevivieron al ambiente del área; sin embargo, hubo piedras de moler y lascas relacionadas con el procesamiento de plantas y semillas. A Voorhies ese utillaje le sugiere la posibilidad de que fueran agricultores estacionales en épocas de merma en los recursos de los estuarios o la vegetación comestible, pero es una mera especulación ante la falta de información botánica.
La enorme cantidad de almejas Neocyrena ordinaria, no deja duda de que este fue un alimento muy importante, que se complementaba con pequeñas cantidades de otras especies de pantano y de hábitats terrestres y marinos. De estos últimos ninguno es de aguas profundas. Voorhies piensa que los camarones pudieron también ser un alimento importante y hasta un producto para intercambio de gran relevancia, dada la producción que hoy tienen los estuarios de este y otros crustáceos; pero, desafortunadamente no hubo restos de camarones en el contexto de los concheros27. La disminución del tamaño de las almejas al final de
27 La importancia del camarón como fuente de alimento y producto de intercambio fue propuesta como hipótesis por Voorhies (1991b), debido a que encuentra al interior de los concheros algunos estratos horizontales de conchas de almejas con las valvas unidas, sin abrir, y algunas veces quemadas hasta fundirse en un solo bloque. Al no encontrar restos habitacionales en la superficie de esos estratos, la investigadora sugiere que son pisos para asolear camarón y quizá pescado.
Dado que no hay más evidencia, los estratos horizontales no tienen aún función definida.
144 las ocupaciones precerámicas hace pensar a Voorhies que hubo una sobre explotación del recurso y que esto, a su vez, obligó a la gente Chantuto a migrar.
Los restos de animales vertebrados también están presentes en los niveles precerámicos, desde fauna acuática (de agua dulce de las lagunas y de agua salada de los estuarios y el mar recuperados estacionalmente) hasta fauna terrestre; aunque se nota una preferencia por los de agua dulce, mientras que quedan en segundo lugar los marinos y los terrestres. Entre estos últimos están restos de pato y pijiji, perro, sapo, agutí, culebra (drymarchon corais), iguana verde, venado cola blanca, y mapache, recuperados de Cs-6 y Cs-7. Entre los de agua dulce están tortugas (Chrysemys sp., Kinosternon sp. Staurotipus sp.) y peces (Chichlasoma sp., Eleotris, sp, Gabiomurus sp., Lepisosteus sp.); mientras que de los marinos son peces (Anisotremus sp, Caranx sp., Sphyraena sp ) y tortuga (Chelonia sp.), también recuperados de esos dos sitios.
La pregunta que surge ante la temporalidad y tipo de subsistencia prehistórica, es
¿por qué hay tanta diferencia temporal con las ocupaciones del mismo género en las cuevas de Santa Marta, Los Grifos y la Encañada? Mínimamente hay una brecha temporal de 5,000 años. La respuesta es que llegaron de zonas de poblamiento más antiguo, posiblemente Oaxaca o la Depresión Central de Chiapas; no obstante, cabe mencionar que la excavación de los sitios Chantuto no se llegó a capas estériles, por lo que la determinación final de su origen y máxima antigüedad siguen pendientes.
3.2 Sociedades cacicales