52 Bourdieu (2013), retoma un término el cual fue perfeccionando y enriqueciendo a lo largo de su vida de investigación, esto, le permitió conocer y comprender los procesos sociales en una cultura. El habitus19 como lo desarrolla Bourdieu (2013), es un sistema de categorías, percepciones de pensamientos, acciones y apreciaciones de la vida de cada individuo. El habitus está en medio de la objetividad y subjetividad de cada persona, por lo que, los habitus o el habitus son producto de la incorporación personal, enriquecida por el capital simbólico de una cultura, la cual es dominada en su mayoría, por las instituciones (Giménez, 1997). Es así que el género toma fuerza y puede verse representado a partir de las diferencias de sexo en las actividades cotidianas, y que en su mayoría parecieran naturales, tanto en el desarrollo, como en la discriminación simbólica hacia la mujer.
“La dominación masculina está anclada en nuestros inconscientes dentro de las estructuras simbólicas y en las instituciones de la sociedad” (Lamas, 2000:11). De acuerdo con Bourdieu (2000), la dominación simbólica, es una dominación que se ejerce con la complicidad de quien la sufre, esta dominación, consiente e inconscientemente.
No hay que olvidar que la dominación del hombre existe desde la época de las cavernas, tal como se verá más adelante, el hombre ha sido quien mantiene el orden jerárquico en la mayoría de las sociedades, mismo orden que se ha reproducido a través del tiempo, por medio de los discurso institucionales.
53 estereotipos de género: tradicionalmente, se ha asignado a los hombres roles políticos, mecánicos, jefes, etc. formando un rol productivo, y las mujeres el de amas de casa, maestras, enfermeras, es decir, el rol reproductivo (Instituto Nacional de las Mujeres, 2007:1). El sexismo tal como lo define David Borrillo (2001), es la ideología organizadora de las relaciones cotidianas entre los sexos, donde se caracteriza lo masculino por su adscripción al universo exterior y político, mientras que lo femenino remite a la intimidad y a lo doméstico.
Un estereotipo es el conjunto de creencias mantenidas por un individuo en relación con un grupo social (Psicología Social, 2010). Existen estereotipos positivos, como negativos, pero son estos últimos, los que se utilizan con mayor frecuencia (Instituto Nacional de las Mujeres, 2007). Un estereotipo clasifica a una persona de acuerdo con sus características que se ven, sobre todo, a simple vista.
En este sentido, los estereotipos se agrupan mediante características como: rasgos físicos, estilos de vida, preferencia sexual, etcétera, estos se basan por medio de símbolos que socialmente se han construido, ya que, el ser humano en su afán de ordenar lo que existe a su alrededor, tienden a categorizar, y recurrir a generalidades que le faciliten el conocimiento del mundo, y de este modo, crea una comprensión más coherente del mismo20. (González, 1999:80)
Dentro de clasificaciones de estereotipos que se han creado, existen los “estereotipos de género”: son creencias acerca de las características que los hombres y las mujeres deben tener y desarrollar en una cultura y sociedad heterosexual. (Consejo Nacional de Población, S/F). Los estereotipos de género sirven para definir metas y expectativas en ambos sexos, existiendo en la mayoría de los casos, metas que resultan discriminatorias hacia las mujeres, debido a que están enfocados como auxiliares para el desarrollo y evolución de los hombres, sobre todo en el campo económico.
20 La autora afirma que los estereotipos tienen otra función, muy importante para la socialización del individuo: facilitan la identidad social, la conciencia de pertenecer a un grupo social, ya que el aceptar e identificarse con los estereotipos dominantes en dicho grupo es una manera de permanecer integrado en él.
54 En el siguiente cuadro se muestran algunas de las características, sobre los estereotipos de género que se han formado a través del tiempo a través de la cotidianidad tanto en la vida personal, familiar y profesional, separando actitudes para cada uno de los sexos.
Fuente: Estereotipos de género, Poder Judicial Michoacán, S/F
Como se puede observar, la mayoría de los aspectos positivos (capitalmente hablando) se encuentran en el estereotipo masculino, a diferencia de las características del estereotipo de la mujer que se centra en aspectos más emocionales que productivos. Estas “cualidades”
son construidas en un proceso de dominio, en una cultura hegemónica dominante que es ejercida por el hombre, y a su vez son introducidos en los estereotipos de género para mantener la norma que la cultura heterosexual establece.
En este sentido, las personas que no se encuentra bajo los estereotipos que dicta la hegemonía dominante son excluidas del sistema heterosexual. Por ejemplo, ya se habló de la homosexualidad antes de 1972 era considerada una enfermedad mental. Actualmente la homosexualidad forma parte de la diversidad sexual, sin embargo, existen estigmas que son reproducidos por el mismo sistema heterosexual, basados sobre la estructura de poder, que Michael Warner (1991), ha denominado heteronormatividad:
Estereotipos masculinos
Estabilidad emocional.
Dinamismo.
Agresividad.
Tendencia al dominio.
Objetividad. Racionalidad.
Aspecto afectivo poco definido.
Valentía.
Cualidades y aptitudes. intelectuales.
Franqueza.
Aptitud para las ciencias.
Eficacia.
Amor al riesgo.
Estereotipos Femeninos
Inestabilidad emocional.
Intuición.
Falta de control.
Aspecto afectivo muy marcado.
Pasividad. Irracionalidad.
Frivolidad.
Ternura.
Sumisión. • Miedo.
Dependencia.
Debilidad.
Aptitud para las letras.
Aptitudes manuales.
55 La heteronormatividad es el conjunto de relaciones de poder por medio del cual la sexualidad se normaliza y se reglamenta en nuestra cultura y las relaciones heterosexuales idealizadas se institucionalizan y se equiparan con lo que significa ser humano. En este sentido, la heteronormatividad no solo implica un prejuicio contra la homosexualidad, sino que trata de identificar el conjunto de normas sociales que ejercen una presión y que sirven para construir una sexualidad idealizada. Esto incluye no la orientación sexual sino también cuestiones de raza, clase, género y prácticas sexuales(en Bloque alternativo de revolución sexual, 2015:01).
Estos lineamientos basados por la heteronormatividad, produce no únicamente exclusión, de personas que se encuentran fuera de la “norma”, sino que crea un mecanismo de dominación, por medio del género, y que desarrolla en su mayoría el hombre. En los siguientes capítulos, se hablará de un término el cual es determinante en los estereotipos de género, me refiero al machismo, mismo que es reproducido por el hombre y que en gran medida, se deriva a casusa de los roles de género que se han creado en la heteronormatividad.
En conclusión, el género es un proceso cultural que se ha ido modificando a mayor o menor medida, dependiendo de la cultura que se ejerza en el grupo o sociedad. No obstante en la mayoría de las culturas se sigue reproduciendo un modelo conservador apegado en lo que dictamina la heteronormatividad conservadora.
En este sentido, la heteronormatividad, no es más que un proceso cultural arraigado en ideas conservadoras, que como define Michael Warner esta derivado en el conjunto de relaciones de poder, en donde el hombre como dominante no solo de las máquina y fuerza de trabajo controla los aspectos sociales y simbólicos incluida las tareas de la mujer, quien debe acatar las órdenes establecidas por el grupo conservador, generando el binomio (hombre – mujer) relaciones heterosexuales “idealizadas”.
En este sentido, cuando se rompe o se altera el modelo heteronormativo, genera cambios que socialmente no están establecidos, y afecta (según la estructura patriarca- conservadora) modelos, culturales, económicos, laborales y reproductivos.
Continuando con la línea de investigación, en los siguientes párrafos se aborda el tema del deber ser Padre y el deber ser madre.
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