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D ESCRIPCIÓN DE COMPONENTES POR SUBSISTEMA

ANEXO 3: PROCESOS DE PRODUCCIÓN Y ORGANIZACIÓN Y GESTIÓN DEL PROGRAMA

A) P ROCESO DE PRODUCCIÓN DE CADA UNO DE LOS BIENES Y / O SERVICIOS ( COMPONENTES ) QUE ENTREGA EL

A.1. D ESCRIPCIÓN DE COMPONENTES POR SUBSISTEMA

Componente 1. Intervención Psicosocial Criminológica

En el subsistema cerrado los procesos de producción que se organizan para proveer de servicios de intervención psicosocial criminológica están presentes en cuatro de sus 6 subprogramas:

1. Subprograma de Reinserción Social para Personas Privadas de Libertad (PPL): a través de su iniciativa “Intervención especializada para la disminución del riesgo de reincidencia delictual”

2. Subprograma de Reinserción Social (PRS) que incluye dos actividades en dos iniciativas distintas: “Tratamiento en Etapa Intramuros” y “Tratamiento en Etapa Permisos de Salida”

3. Subprograma CET Semiabiertos (CETSA) a través de su iniciativa de “Intervención Psicosocial”

4. Subprograma Secciones Juveniles (PSJ) a través de su iniciativa de “Intervención Psicosocial”.

Entre las actividades que se incluyen en este sistema están la aplicación de evaluaciones psicosociales de reincidencia delictual (IGI) por parte de las áreas técnicas locales, identificación y selección de beneficiarios de los programas, elaboración de planes de intervención (PII), ejecución, seguimiento y registro de dichos planes, capacitación especializada a los equipos profesionales que realizan la intervención, emisión de informes de las intervenciones realizadas, gestión de recursos financieros y de infraestructura para la ejecución de los programas, postulación de beneficiarios a permisos de salida.

El cuarto programa mencionado, también se hace cargo de la definición de bases de licitación y prestaciones, asimismo incluye el proceso de contratación de servicios externos de intervención psicosocial criminológica.

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Los actores responsables de las actividades necesarias para producir la intervención psicosocial criminológica son los gestores de caso, quienes deberán ejecutar plan de intervención en un plazo máximo de 3 meses desde su ingreso, en los casos de los programas PPL y PRS.

Componente 2. Prestaciones para la integración social

Las prestaciones para la integración social se producen en todos los programas del sistema cerrado, a través de las siguientes iniciativas:

1. Subprograma de Reinserción Social para Personas Privadas de Libertad (PPL): “Prestaciones que garanticen el ejercicio de derechos”

2. Subprograma CET Cerrado (CETC): “Formación y/o capacitación laboral” y “Trabajo productivo”.

3. Subprograma CET Semiabierto (CETSMA): “Capacitación laboral y/o acceso a la educación” y

“Trabajo productivo”

4. Subprograma Creciendo Juntos (PCJ): “Atención e intervención psicosocial familiar a mujeres privadas de libertad embarazadas o con hijos/as entre 0 y 2 años”, “Intervención psicosocial familiar para padres y madres condenados”.

5. Subprograma Secciones Juveniles (PSJ): “Prestaciones Educativas, Formativas Laborales y de Capacitación”; “Prestaciones ocupacionales (deporte-arte-recreación)”; “Atención en Salud Mental”.

6. Subprograma de Reinserción Social (PRS), especialmente “Tratamiento en Etapa Permisos de Salida”

Las prestaciones de integración social son variadas y específicas a cada una de las iniciativas y operan de manera separada en cada programa, lo que significa que los usuarios pueden participar de uno o más programas, por ejemplo, ser parte del PCJ al mismo tiempo que participa de un CET. Entre las actividades más comunes de los subprogramas del subsistema cerrado, se incluyen las prestaciones del tipo educacional y laboral, aunque también son parte de este grupo actividades vinculadas con la intervención familiar, recreacional y en el caso de jóvenes, también se incluyen las prestaciones de salud mental. Adicionalmente, el que las prestaciones sean específicas de cada subprograma significa que, si el subsistema cerrado es mirado en su conjunto, produce una variedad de prestaciones muy disímiles entre programas. Éstas operan bajo la lógica de programa y dependen de la gestión interna (del subprograma). En el caso de los programas destinados a padres (PCJ) y a jóvenes (PSJ) esto resulta evidente, sobre todo si miramos el caso de las prestaciones de deporte, arte y recreación, las que resultan en actividades diseñadas específicamente para una población juvenil y no son fácilmente replicables para una población adulta. En definitiva, lo que mandata el diseño de las actividades son las características de la población y los casos a la cuales se orientan los programas y no las condiciones de reclusión propias del subsistema cerrado.

En términos generales, lo que es común en las prestaciones de integración social del subsistema es que buscan intervenir en el área formativa de las personas privadas de libertad, con actividades orientadas a la habilitación social y desarrollo de conductas y actitudes pro-sociales. Como muchos de los servicios que se producen en esta línea, implican el compromiso interinstitucional y social extramuros, la producción de estas prestaciones no siempre incluye la gestión necesaria para su producción interna, sino que generalmente incluye también la contratación de servicios externos, la gestión de convenios, la coordinación con la red interinstitucional. Entre las instituciones colaboradoras más importantes del sistema cerrado, se cuenta SENDA para el tratamiento de adicciones y SENCE con las becas de capacitación certificada en oficio, y el convenio técnico, sin transferencias de recursos, con el Ministerio del Interior en el caso de PRS.

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Estas prestaciones requieren la producción de servicios que dicen relación con la identificación de beneficiarios, de sus necesidades y la planificación de las actividades. En el caso de que la contratación incluya la externalización de estos servicios, como en el caso de la sección juvenil, son dichas instituciones las que ejecutan la planificación específica de actividades a realizar, en ese caso también son ellas las que se hacen cargo de la implementación y evaluación de las actividades, así como del seguimiento de los procesos de intervención de los beneficiarios y gestión de los recursos, hasta su egreso del programa.

En el caso de la producción del subsistema cerrado cabe señalar que la oferta que se produce aquí es la más variada de entre los subsistemas: incluye la producción de 6 subprogramas diferentes orientada a una población objetivo diversa de personas privadas de libertad, indistinta a su calidad procesal. La población atendida son mujeres y hombres, madres y padres, y jóvenes que cumplen condena en la sección juvenil de los diferentes recintos penales. Cada uno de estos grupos mandata la producción de iniciativas las que son específicas para las necesidades que estos grupos enfrentan desde el subsistema cerrado.

A nivel de producción de los componentes, es necesario avanzar en la instalación del Modelo de Intervención como eje central dela producción de los componentes.

2. Subsistema Abierto

Componente 1. Intervención Psicosocial Criminológica

En el sistema abierto la producción de actividades orientadas a la intervención psicosocial criminológica descansa únicamente en el Subprograma de la Ley 18.216 que incluye a la población sujeta a Libertad Vigilada (LV), Libertad Vigilada Intensiva (LVI) y Libertad Vigilada de Adultos (LVA).

Entre las actividades que se realizan en esa línea se encuentra la recepción del penado en el Centro de Reinserción Social (CRS), evaluación de acuerdo al modelo de riesgo (IGI) y elaboraciones de planes individuales, gestión de caso y derivación a otros programas (para casos donde sea necesario el tratamiento de adicciones o intervención VIF – violencia intrafamiliar- o por delitos sexuales), informe a tribunales de avances y seguimiento del plan de intervención, revaloraciones, así como del egreso del penado por cumplimiento de pena.

Componente 2. Prestaciones para la Integración Social

El Subprograma de Intermediación Laboral (PILSA) es el encargado de proveer los servicios destinados a la integración social, que se concentran principalmente en el desarrollo de actividades orientadas a la capacitación y colocación laboral.

Para la capacitación se realiza en primera instancia una evaluación diagnóstica de los beneficiarios, sus necesidades y requerimientos en materia de capacitación laboral y posibilidades de colocación futura, luego se lo incorpora a los talleres disponibles.

La ejecución de talleres y cursos están a cargo de organismos de capacitación externos que participan en las licitaciones a nivel regional e imparten los cursos. Los encargados de los programas de este subsistema deben por lo tanto coordinarse con organismos de capacitación privados y públicos para la obtención de cupos para la población beneficiaria, lo que implica también realizar una supervisión de la oferta, el seguimiento y la evaluación de participantes en los servicios contratados.

La intermediación laboral por otro lado, se realiza a través de dos vías: la colocación laboral y la promoción del trabajo independiente. La primera implica colocar a la persona en un empleo

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remunerado formal dependiente, mientras la segunda implica la formalización de un empleo independiente, donde por ejemplo se realiza el inicio del giro comercial o de actividades, boletas de honorarios, etc. o el inicio de una actividad de emprendimiento laboral. Para determinar cuál de las dos vías seguirá el beneficiario se realiza la evaluación diagnóstica que permite identificar la pertinencia de una u otra alternativa. Se hace un apresto inicial y una nueva evaluación tras dos meses de su egreso del programa. La intermediación laboral implica la coordinación con redes con el fin de modelar la oferta de acuerdo a las necesidades identificada en la población a atender.

Componente 3. Control y Seguimiento

El componente de control de la población en el sistema abierto implica no solo la recepción del penado en el CRS, sino que da inicio a una intervención orientada a transitar al medio libre, lo que implica un foco en las actividades de control y seguimiento de la ejecución de la pena en este tránsito, así como el reporte de las condiciones de cumplimiento y egreso, o no cumplimiento a tribunales en los plazos establecidos. El control en este sistema incluye la población intervenida en los programas de la Ley N°

18.216. de LV, LVI, LVA, y PSBC, así como con medidas alternativas de Remisión Condicional de la Pena (RCP) y Remisión Nocturna (RN), y penas sustitutivas con medidas alternativa de Remisión condicional (RC) y Reclusión Parcial (RP).

3. Subsistema Postpenitenciario

Componente 1. Intervención Psicosocial Criminológica

Se incluyen los servicios prestados a personas que han cumplido su pena e ingresado al proceso de eliminación de antecedentes penales, están con Libertad Condicional o indulto conmutativo e ingresan a los programas de apoyo post penitenciario (PAP) o reinserción laboral (PRL).

La intervención psicosocial criminológica en este subsistema se inicia con la recepción, selección y diagnóstico de usuarios, a los que se aplica el instrumento de evaluación de riesgo de reincidencia IGI, para luego elaborar un plan de intervención individual, destinado a establecer los focos de trabajo durante el proceso de intervención y se entregan bonos de movilización para facilitar el acceso a la intervención.

Esta intervención está orientada a promover y estimular el desarrollo de condiciones individuales de las personas, de manera de lograr la modificación de conductas y motivaciones que inciden en la génesis de los actos delictivos y en su incorporación a actividades prosociales y está basada en el Modelo de Riesgo, Necesidad y Responsividad (RNR). Se entrega capacitación a los profesionales de intervención, quienes están a cargo de la gestión del caso, el plan, seguimiento y evaluación de la intervención al egreso del programa. El año 2018 se dispuso de tres tipos de capacitación: introducción a la valoración del riesgo e instrumento IGI, Profundización en el instrumento de Evaluación IGI y Plan de Intervención, y Técnicas de entrevista e intervención. Estas capacitaciones son parte un proceso de implementación que paulatinamente ha ido instalando nuevas Orientaciones Técnicas en los equipos a cargo de la producción de la intervención psicosocial criminológica.

Componente 2. Prestaciones para la Integración Social

Las prestaciones para la integración social tienen, por una parte, un carácter informativo y formativo para la población egresada del sistema penal y por otra, funcionan como apoyo para la vinculación de los egresados a redes de apoyo social. En otras palabras, se capacita y para luego colocar laboralmente a las personas capacitadas y así facilitar la integración social de los atendidos por el subsistema penitenciario.

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La producción de las prestaciones para la integración social se inicia con la selección y diagnóstico de los beneficiarios participantes. Luego se los vincula con cursos de capacitación en oficio en el caso del PRL y de oficio y/o emprendimiento en el caso del PPL. Estos son impartidos por organismos de capacitación externos, contratados por el Servicio. Se supervisa la gestión y la ejecución de estos cursos y la participación de los beneficiarios en estos.

Luego el programa busca la colocación de usuarios en redes laborales de trabajo dependiente o independiente, se supervisa y capacita a los profesionales a cargo de la intervención y se realiza una supervisión y evaluación de gestión respecto de la colocación de los beneficiarios.

Componente 3. Control y Acompañamiento

Se realiza una evaluación de usuarios para la eliminación de antecedentes penales (DL-409) y se gestiona el enrolamiento a través de medidas de control electrónico o de firma periódica. Se tramita la información y documentación y se gestiona el envío de antecedentes a la SEREMI para la recepción y resolución de la eliminación de antecedentes, así como la difusión del Decreto Ley.

Para todos los sistemas es necesario avanzar en la implementación del Modelo RNR integrando la producción de los componentes 1 y 2. Actualmente no resulta claro el vínculo entre la producción del componente uno y el componente dos. Se requiere articular las necesidades de intervención identificadas a partir de los factores de riesgo (perfiles de usuarios) con la intervención psicosocial criminológica y particularmente con la oferta disponible en materia de prestaciones para la integración social, de modo de resguardar su coherencia con las necesidades de la población.

Por otra parte, y considerando el rol que tienen instituciones colaboradoras en la prestaciones de servicios y la importancia de convenios con la empresa privada y ONGs en todos los sistemas, se hace necesario iniciar un trabajo que formalmente se sume a estas instituciones en el trabajo que significa la aplicación del modelo RNR, avanzando no solo en la aplicación diagnóstica del instrumento sino también velando por que la oferta de estas iniciativas entren en sintonía con las necesidades de la población atendida en base a los perfiles de cada uno de los subsistemas.

En términos generales, la implementación del modelo a nivel productivo debiese velar porque la oferta de los servicios producidos se ajuste a las necesidades de la población objetivo y comulgue con el modelo teórico desde la práctica. El caso de observar esta oferta, y los distintos perfiles por subsistema es urgente, también su comunicación, así como también su diferenciación desde un enfoque de género (ver anexo 4)