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Datos sobre la expulsión que se conservan en el Archivo Histórico

In document Homenaje a Alfonso Santamaría Conde (página 174-188)

más experiencia que tenía el concejo de Albacete, pues venía desempeñando el oficio desde el 1 de marzo de 160020 . Es decir, los nombrados por la Hacienda real para administrar los bienes dejados por los moriscos expulsados de la villa de Albace- te eran personas con experiencia en las funciones administrativas e incluso con cierto peso y reco- nocimiento social en la villa .

3. Datos sobre la expulsión que se

se elegido como mayordomo de Propios nos dice ya bastante sobre su relevancia en la villa .

El mayordomo de propios se elegía anual- mente junto al resto de oficios que proveía el con- cejo, el 29 de septiembre, día de San Miguel . Antes de iniciar su oficio debía dar fianzas a satisfacción de los comisarios designados, característica que tenía en común con otros oficiales en cuyo poder entraban bienes y dinero . Al terminar el año de su ejercicio tenía que rendir cuentas de la gestión realizada ante los comisarios correspondientes, habitualmente dos regidores designados por el concejo, que con asistencia de un escribano iban haciendo relación de las cantidades que había co- brado el mayordomo y de los recibos que había pagado . Si resultaba debiendo alguna cantidad (si resultaba “alcanzado”, como se solía decir en la época) estaba obligado a restituirla al concejo, lo que explica que la fianza previa fuese imprescin- dible para asegurar la liquidez del mayordomo . El que el mayordomo fuese hidalgo no le eximía de la obligación de dar cuentas y pagar los alcances que se le hicieran, si era el caso .

Las cuentas que se le tomaron a Juan de Mo- guer (que había sido mayordomo desde San Mi- guel de 1600 hasta 1601) resultan en que “suma e monta el dicho descargo que da el dicho Juan de Moguer quatroçientas y quarenta y un mill qua- troçientos y veinte maravedis y medio como cons- ta de las setenta y dos partidas de suso los quales bajados y discontados de los quatroçientos cua- renta y dos mill y noventa y cinco maravedis que monto el cargo que se le hiço queda alcançado el dicho Juan de Moguer en seisçientos y setenta y quatro maravedis y medio”23 . Es decir, Juan de Moguer quedaba a deber al concejo 674,5 mara- vedís tras el año de su ejercicio .

En el año 1601 fue depositario de los Pro- pios por primera vez Diego Aláscar . La toma de cuentas de ese periodo 1601 – 1602 se realizó en Albacete el 13 de enero de 1604 . No sólo se había demorado la toma de cuentas hasta más de un año después del fin de su ejercicio, sino que además

se hizo por parte de Nicolás Bustos de Quirós, al- guacil mayor del corregimiento, en virtud de la comisión que tenía para ello del corregidor D . Gi- nés Rocamora . Junto a él asistieron a la toma de cuentas dos regidores nombrados por el concejo de Albacete, el bachiller Juan Fernández de Za- fra y Jerónimo de Arboleda, siendo el escribano Francisco Carrasco . Según consta en el procedi- miento, los ingresos percibidos por Diego Alás- car como depositario de los Propios del concejo estaban compuestos por 16 partidas (escribanía, molino del Alcantarilla, molino del Lodoso, co- rreduría, caballería de sierra, almotacenía, horno de Cortes, horno Quemado, horno de Beatas, casa pública, Luis Méndez – pensión de la casa de la plaza-, Antón de Molina – pensión de la casa de la plaza-, Juan de Ortega Benítez –pensión del censo de la casa de la cuesta-, casa del peso, escritorio de la plaza, condenaciones) sumando un total de 424 .567 maravedís .

Las partidas que daba en su descargo (es de- cir, los pagos que había hecho a lo largo del año, de todos los cuales mostró las libranzas firmadas por algún alcalde o regidor y refrendadas por el escribano, así como carta de pago) eran en total 77 (salarios de los oficios, ayudas de costas a co- misarios, gastos en reparaciones de puentes y ca- minos, recompensas por matar lobos, etc .) .

Como partidas curiosas, destacan los gastos realizados para celebrar el parto de la Reina: 28 reales que dio en pago a Baltasar Franco, vecino de Albacete, porque asistió junto con sus compa- ñeros a la procesión general que se hizo por el buen suceso del parto, trayendo música de chi- rimías y sacabuche (un tipo de instrumento de viento, antecesor del actual trombón de varas);

a Francisco de Medina, vecino de Blanca, 4 .344 maravedís de otras tantas naranjas que éste tra- jo para las fiestas; a Hernando de Andobera once reales para que comieran él y un hijo suyo que andaban en la fiesta con un salterio y flauta; a Bautista Carrasco, vecino de Jarafuel, 300 reales por venir a Albacete con los sones para la fiesta24 .

23 A .H .P . Albacete, Sección Municipios (Albacete), Cuentas de Propios, Caja 4579, f . 266r – 267a .

24 Estos gastos se relacionan con las fiestas por el nacimiento de la infanta Ana Mauricia, ocurrido el 22 de septiembre de 1601 en Valladolid . La villa de Albacete celebró los festejos en octubre, ordenando el concejo limpiar la Plaza Mayor, colocar andamios o gradas para la fiesta de los toros, echar arena en las calles y traer músicos. Puede verse más detalles sobre este tipo de festividades en CÓRCOLES JIMÉNEZ MP . “Festividades laicas y religiosas en el municipio de Alba- cete durante la primera mitad del siglo XVII” . En Homenaje a Miguel Rodríguez Llopis . Albacete: Instituto de Estudios Albacetenses “Don Juan Manuel”, 2004; p . 101 – 112 . Los pagos realizados por Diego Aláscar nos dan una información más precisa sobre la procedencia de los músicos y tipología de los instrumentos utilizados .

Aunque no consta en estas anotaciones, podemos conjeturar que los músicos fuesen moriscos, tanto por los instrumentos utilizados como por el hecho de que alguno procediese de Jarafuel, localidad con numerosa población morisca .

Lo que sí consta en los débitos es una refe- rencia al trabajo realizado por un “cristiano nue- vo”, Alonso Martínez, vecino de Albacete, al que le pagó 24 reales por los seis días que se ocupó en sacar la ceniza del horno del concejo de la calle de las Monjas .

El total de los pagos realizados por Die- go Aláscar en ese año fue de 426 .989 marave- dís (siendo una de las partidas su propio salario, 9 .000 maravedís) .

Como puede verse, la cuantía de ingresos y gastos eran similares a las del año anterior, pero con la diferencia de que esta vez los pagos habían superado los ingresos, de forma que Diego Aláscar resultaba acreedor del concejo: “e juro a Dios nues- tro señor en forma de derecho las dichas quentas son çiertas e verdaderas. Y de la manera que dicha es fueron fechas feneçidas y acauadas las dichas quentas saluo herror y condenaron a el dicho con- cejo a que luego de y pague al dicho Diego Lascar los dos mill y treçientos y veinte e dos maravedis que alcanza conforme a ellas y lo firmaron”25 .

Las cuentas de 1602 – 1603 se le tomaron a Diego Aláscar el 24 de mayo de 1604 por parte de Nicolás Bustos de Quirós, alguacil mayor del co- rregimiento, Juan Fernández de Zafra y Jerónimo de Arboleda ante el escribano Francisco Carrasco . Este año los ingresos percibidos por Diego Alás- car como mayordomo del concejo eran 398 .033 maravedís en las mismas 16 partidas . Los descar- gos estaban formados por 89 partidas y montaban 435 .005 maravedís (incluido su salario, que seguía siendo de 9 .000 maravedís) . Por tanto, el conce- jo resultaba de nuevo alcanzado, y nada menos que en 36 .972 maravedís, una cantidad elevada, pues suponía casi un 10% de los ingresos totales en aquel año . Además hay que tener en cuenta que la deuda no la percibió Diego Aláscar en dinero, sino que al ser mayordomo al año siguiente, sim- plemente se añadió en los descargos .

De esta forma, las cuentas de 1603 – 1604 (que se tomaron el 1 de diciembre de 1604, es

decir, mucho más cercanas a la finalización del ejercicio; ante el bachiller Mateo de Castañeda y Pedro de Quesada, regidores comisarios) resulta- ron en unos ingresos percibidos por el mayordo- mo de 410 .087,5 maravedís; mientras que los pa- gos realizados se distribuían en 100 partidas, que montaban 485 .991 maravedís . Por tanto, resultó alcanzado el concejo en 75 .904 maravedís (casi una quinta parte del total de ingresos del año, lo que supone un elevado nivel de endeudamiento para el concejo) .

Al año siguiente fue de nuevo mayordomo . Las cuentas de 1604 – 1605 se tomaron el 9 de fe- brero de 1606 ante Luis Méndez y Diego Gómez de Vicén Pérez, regidores comisarios, siendo el escribano Luis de Castro . Los ingresos de ese año sumaban 403 .228 maravedís, mientras que los pa- gos realizados ascendían a 412 .405,5 (en los des- cargos hay 71 partidas, en primer lugar, los 75 .904 maravedís que le debía el concejo de la mayordo- mía del año anterior, más 9 .000 maravedís de su salario como mayordomo); por tanto continuaba el endeudamiento del concejo con Diego Aláscar, aunque se había reducido a 9 .177,5 maravedís .

A destacar que entre los ingresos se hace constar que el molino del Alcantarilla, propio del concejo, estaba arrendado a “Diego Martinez gra- nadino vezino de esta villa”, el cual pagaba 150 ducados (56 .100 maravedís, utilizando la equiva- lencia generalmente aceptada de 374 maravedís cada ducado) por el mismo . Entre las partidas que Diego Aláscar dio en su descargo, es decir, entre las “facturas” pagadas, podemos destacar “que dio y pago a Lorençio Lascar vezino desta uilla ochenta y tres rreales de lo que se gasto en haçer luminarias la primera noche que se hiço fiestas en esta uilla por el parto de la rreyna nuestra se- ñora”, así como “que dio y pago a Diego Lascar el viejo vezino desta uilla çien rreales que presto para el viaje de los carros que esta uilla ynuio para la mudanza de la corte de Madrid a Vallado- lid por mandado de Alonso de Villanueva e Juan de Rresa alcaldes hordinarios”26 .

En el primer caso se refiere a las celebra- ciones realizadas en mayo de 1605 por el naci- miento de un príncipe varón, el futuro Felipe IV, el Viernes Santo 8 de abril de ese año . En el caso

25 A .H .P . Albacete, Sección Municipios (Albacete), Cuentas de Propios, Caja 4579, f . 283r .

26 Estas anotaciones provienen de A .H .P . Albacete, Sección Municipios (Albacete), Cuentas de Propios, Caja 4579, f . 324r y f . 329r, respectivamente .

de Diego Aláscar el viejo, este préstamo, que ya recogía Alfonso Santamaría en su artículo sobre la vida de los moriscos granadinos deportados en Albacete, databa de 1601 y se enmarca en la con- tribución que tuvo que hacer Albacete cuando la Corte se trasladó a Valladolid, enviando carros . El concejo acordó dar a cada carro 150 reales como ayuda de costa por los gastos y el trabajo propio que dejarían de hacer, y para adelantar a los co- misarios encargados algo de dinero cada uno de los regidores entregó voluntariamente 100 reales . A pesar de esta ayuda, sólo se consiguió reunir 31 carros, por lo que hubo que recurrir a alquilar en Madrid los 20 que faltaban para completar la cifra que había correspondido a Albacete . Para al- quilarlos se calculaba que harían falta unos 5 .000 reales, y se obligó a los vecinos más acomodados a prestarlos, "y no queriendolos dar boluntaria- mente se les apremie con prision a las tales per- sonas a que los den prestados con toda breuedad por el daño que se espera de que verna persona contra esta villa por no acudir a hazer el dicho seruizio"27 . Por tanto, debemos entender que Die- go Aláscar el viejo fue uno de los que prestaron dinero al concejo para salir del apuro, en concre- to 100 reales (la misma cantidad con que habían contribuido los regidores), que no recuperó hasta cuatro años después .

La colaboración de estos dos Aláscar dando realce a las fiestas en honor de la monarquía y colaborando en los apuros pecuniarios del conce-

jo nos habla por una parte de una situación eco- nómica al menos desahogada, y por otra, de una voluntad de integración y una cierta relevancia social en la vida de la población . En este sentido es destacable que ninguno de ellos figure en el Libro de Cuentas como “granadino” o “cristiano nuevo” .

El año 1604 – 1605 es el último en que Diego Aláscar fue mayordomo del concejo . En el Libro de Cuentas de Propios hay una escritura dada en Chinchilla el 8 de junio de 1606 por el licencia- do Ortiz Maldonado, alcalde mayor de dicha ciu- dad y juez de residencia nombrado para tomarla a Don Ginés Rocamora, caballero del hábito de Santiago, que había sido corregidor entre 1602 y 1605. En este contexto del juicio de residencia del corregidor saliente, se hizo la revista de las cuen- tas de Propios del concejo de la villa de Albacete, haciendo constar que entre 1600 y 1601 fue ma- yordomo Juan de Moguer y desde San Miguel de septiembre de 1601 hasta mismo día de 1605 ha- bía sido mayordomo Diego Aláscar (“Año cum- plido a San Miguel de septienbre de 1602 y a san Miguel de 1603, y a san Miguel de 1604 y a san Miguel de 1605, mayordomo de todos Diego Las- car”) . Todas las cuentas recibieron la aprobación del juez de residencia .

En la Tabla I presentamos un resumen de la actuación de ambos mayordomos durante los pe- riodos expresados.

Mientras que Juan de Moguer tuvo ingresos Mayordomo Año Ingresos percibidos

(maravedís)

Pagos realizados

(maravedís) Diferencia Porcentaje sobre ingresos

Juan de Moguer 1600 - 1601 442 .095 441 .420,5 674,5 0,15%

Diego Aláscar 1601 - 1602 424 .567 426 .989 -2422 -0,57%

Diego Aláscar 1602 - 1603 398 .033 435 .005 -36 .972 -9,29%

Diego Aláscar 1603 -1604 410 .087,50 485 .991 -75 .903,5 -18,51%

Diego Aláscar 1604 - 1605 403 .228 412 .405,5 -9 .177,5 -2,28%

27 Ayuntamiento del 29 de marzo de 1601 . A .H .P . Albacete, Sección Municipios (Albacete), Libro 69, f . 102a . Sobre las funciones hacendísticas del municipio de Albacete en esta época puede verse CÓRCOLES JIMÉNEZ MP . La villa de Albacete en la primera mitad del siglo XVII. Op. Cit ., p . 462 y ss .

Tabla I.

Resumen de ingresos y pagos realizados por los mayordomos del concejo de Albacete (1600 – 1605)

Fuente: A.H.P. Albacete, Sección Municipios (Albacete), Cuentas de Propios, Caja 4579.

Elaboración propia.

en su ejercicio, todos los años en que Diego Alás- car ejerció el oficio fueron deficitarios (se cons- tata una disminución de los ingresos del conce- jo), resultando él mismo alcanzado en sus bienes en cantidades importantes . Tras cuatro años en el oficio, seguía con pérdidas. En las cuentas de los mayordomos de los años siguientes no figura que se pagase la deuda contraída a Diego Alás- car . Sólo en las cuentas del mayordomo de 1607 – 1608, Diego Hernández González, figura “Yten dio en descargo nueve mill y çiento y setenta e siete marauedis que dio e pago a el liçençiado Juan Fernandez de Çafra vezino e rregidor desta uilla como çesonario de Diego Lascar el moço vezino della mayordomo que fue del conçejo desta uilla del alcançe que el suso dicho hiço al dicho conçejo en las quentas que le tomaron del año de seisçientos y quatro que se cumplio por San Miguel del dicho año…28 . Es decir, tuvo que esperar más de dos años para recuperar su dinero . Para esas fechas no debía de estar en Albacete, aunque seguía avecindado en la villa, ya que el dinero lo recoge Juan Fernández de Zafra, actuan- do como cesionario . El bachiller Juan Fernández de Zafra era por esas fechas regidor del concejo de Albacete (venía ejerciendo el oficio desde el 17 de agosto de 1591), había desempeñado otros oficios concejiles (asesor del concejo, alcalde or- dinario) y había sido comisionado por el munici- pio para negociar numerosos temas . El hecho de que actuase en representación de Diego Aláscar podemos interpretarlo en el sentido de una buena consideración social de éste, quizá obtenida a tra- vés de relaciones comerciales, ya que el regidor estaba relacionado con la compraventa de lana .

En los años siguientes no vuelve a aparecer Diego Aláscar desempeñando ningún otro oficio municipal . Sin embargo, los Libros de Cuentas de Propios nos proporcionan otras informaciones so- bre moriscos que vivían en Albacete .

Entre 1605 y 1608 continuó siendo arrenda- dor del molino del Alcantarilla Diego Martínez, granadino, el mismo que vimos en 1604, pagan-

do una renta estable de 55 .800 maravedís . En el ejercicio 1606 – 1607 consta que hizo obras de mejora en el molino, que fueron tasadas en 824 reales descontados de su renta29 .

En 1607 – 1608 aparece un Diego de Palacios, granadino, como arrendador de la renta de la corre- duría, propio del concejo:“Yten se le hace cargo al dicho mayordomo [Diego Hernández González]

de mill y tresçientos y ochenta rreales que cobro e deuio cobrar de Diego de Palaçios granadino y Hernan Martinez? Peñas su fiador del arrenda- miento de la correduria propio deste concejo por un año que se cumplio el dia de san Miguel de se- tienbre del año pasado de seisçientos y ocho…”30 .

La toma de cuentas al mayordomo del año 1608 – 1609, Melchor Martínez, nos informa so- bre el cambio en el arrendamiento del molino del Alcantarilla . Los arrendamientos de los bienes de Propios se efectuaban en subasta anual, al mejor postor, y parece que ese año ganó la puja un tal Andrés Díaz . Por ello a Diego Martínez sólo se le cobraron 8 .693 maravedís del primer tercio de la renta por el tiempo que tuvo el molino hasta que se hizo el cambio . Parece que Diego Martínez se resistió a entregar el molino, porque consta que tuvo que pagar otras pequeñas cantidades (736 maravedís por diez días que tuvo el molino des- pués de la subasta, 105 maravedís por otros 7 días del segundo tercio de la renta,“Que cobre mas del dicho Diego Martinez molinero mill y doscientos y ochenta e siete marauedis de doze dias que tuuo el dicho molino y lo desfruto despues de auer pu- jado el dicho Andres Diaz y puestolo en treçientos ducados por tres años porque ubo pleyto sobre la dicha puja y se declaro en fauor del dicho Andres Diaz y se le cargan los dichos doze dias a el di- cho rrespecto y de alli adelante corre por quenta del dicho Andres Diaz”31) . Por tanto, hubo pleito relacionado con la subasta, que acabó perdiendo Diego Martínez . Hay que tener en cuenta que es- tas anotaciones se hicieron el 7 de septiembre de 1609, cuando ya debía de haber alguna noticia sobre el proceso de expulsión de los moriscos va-

28 A .H .P . Albacete, Sección Municipios (Albacete), Cuentas de Propios, Caja 4579, f . 393r .

29 “Dio en descargo [el mayordomo] ochoçientos e veynte e quatro rreales que dio y pago y rreçiuio en quenta a Diego Martinez granadino vezino desta villa arrendador del molino del Alcantarilla propio del dicho conçejo que se le mandaron descontar por auerlos gastado en haçer el dicho molino de rregolfo? en maderas hierro piedra cal yesso y maestros y lo que holgo el dicho molino conforme a las tasaciones fechas por Juan de Villanueua y Benito Ximenez carpinteros” . A .H .P . Albacete, Sección Municipios (Albacete), Cuentas de Propios, Caja 4579, f . 370r .

30 A .H .P . Albacete, Sección Municipios (Albacete), Cuentas de Propios, Caja 4579, f . 377r . 31 A .H .P . Albacete, Sección Municipios (Albacete), Cuentas de Propios, Caja 4579, f .400r – 401a .

lencianos, y sin embargo, a Diego Martínez se le sigue llamando “vecino de Albacete” . Se le entre- garon 100 reales por las obras que había hecho en la casa del molino .

Otras informaciones sobre la situación de los moriscos albaceteños en estos primeros años del siglo XVII provienen de los Libros de acuerdos del Pósito, y nos hablan de la situación económi- ca de los moriscos, de su consideración social y de su organización interna . En ellos vamos a vol- ver a encontrar a los Aláscar .

En la reunión del 1 de agosto de 1606 se leyó una petición que presentaban Diego Alás- car, Pedro Adrián, García de Palacios y Loren- zo Aláscar, que se identifican a sí mismos como

“granadinos”32 y parecían actuar en representa- ción del colectivo .

Habían recibido, según ellos mismos relatan en la petición, 700 ducados el año anterior (cum- plido el día de San Juan, como era costumbre en las cuentas del Pósito, pues para entonces entra- ba en los graneros la nueva cosecha de cereales) para que con ellos pusieran tienda de pan donde se aprovisionasen los cristianos nuevos de la vi- lla . Solicitaban que para el curso que comenzaba se les dejasen 400 ducados para comprar trigo, cebada, centeno y panizo para proveimiento de los granadinos de Albacete, devolviendo los otros 300 más los intereses; y fundamentaban esta so- licitud en la mala cosecha que al parecer había habido ese año y en la pobreza de la población

“granadina” (“en este presente año como es no- torio la cosecha del a sido mui poca e se ofrece la misma neçesidad de pan e la an de tener los dichos granadinos, los quales son pobres e los mas que comen el pan de cebada y esta se podria conprar en esta coyuntura”) . Se les concedió su petición, alegando que era de mucha utilidad para el descargo del proveimiento de la villa, con las condiciones habituales de pagar los intereses y vender el grano al precio que el concejo marcase .

El contenido de esta petición permite deducir que los cristianos nuevos en Albacete eran un gru- po cohesionado, ya que algunos de ellos se presen- tan ante las instancias oficiales como responsables del aprovisionamiento de cereales para el conjunto . Por otra parte, se trata de un grupo de notoria po-

breza, pues consumían mayoritariamente el pan de cebada, que es el reservado a los más pobres . Ade- más existía una discriminación social de los moris- cos, ya que so capa de descargar las preocupacio- nes de los abastecimientos generales de la villa se les hace tener una botica de pan apartada y distinta de las que tenían los cristianos viejos, y a pesar de los años que llevaban viviendo en Albacete se les sigue señalando como “granadinos” .

Al cumplirse el plazo al año siguiente, en- contramos una petición parecida, concretamente en la reunión del Pósito de 31 de julio de 1607:

“En este ayuntamiento se leyo una pe- tiçion de los granadinos alistados en esta villa ques la siguiente

Diego Alascar, Lorençio Lascar Pedro Adrian Juan Martinez [ilegible]no Juan Mar- tinez el moço y Diego Palaçion en nonbre de los demas granadinos veçinos desta villa deçi- mos que vuestra merçed nos dio quatroçientos ducados para que con ellos probeyesemos de trigo çeuada y paniço y con esto no estubie- semos obligados a acudir a el que esta villa tenia probeydo para el abasto della, con con- diçion que nosotros estubiesemos obligados a pagar en pinsion dellos porque nosotros tene- mos neçesidad de probeernos de çeuada para el abasto de todos los granadinos y dandolos es ynposible podernos probeer, a vuestra me- rçed pedimos y suplicamos nos les mande de- jar por este presente año que si es neçesario de nuebo nos obligamos a pagar la pinsion dellos [...]”33

A la vista de esta petición, se les concedió que no devolviesen los 400 ducados sino que los invirtieran en la compra de cebada, trigo y panizo para mantener sus panaderías “donde sienpre ten- gan pan coçido a las quales panaderias acudan a conprarlo todos los granadinos” . El plazo se prorrogó un año, decretando que vencería el 5 de agosto de 1608 .

Antes de finalizar este plazo se incrementa- ron los problemas de los granadinos . A pesar de que el dinero se les dejó para que se autoabaste- ciesen, en la reunión del pósito de 22 de marzo de

32 A .H .P . Albacete, Sección Municipios (Albacete), Libro 4568, Libro de Acuerdos del Pósito, f . 69r – 70a . El documento completo puede verse transcrito en el Apéndice Documental, Documento I .

33 A .H .P . Albacete, Sección Municipios (Albacete), Libro 4568, f . 119r .

In document Homenaje a Alfonso Santamaría Conde (página 174-188)