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Desmistificando al villano favorito

In document negocios del café completo (página 194-200)

Desde el 7 de marzo de 1882 el futuro del café comenzó a cotizarse en la Bolsa de Nueva York con la idea primaria de permitir a compradores y vendedores fijar el precio al que se compraría o vendería el café en una fecha futura, protegiéndose ante las posibles fluctuaciones de precios.

Para que este proceso de encuentro entre compradores y vendedores ocurriera, alguien tuvo que estar dispuesto a invertir recursos y asumir los riesgos de alzas o bajas, es decir, brindarle liquidez a este mercado.

197 Y ese alguien fue, precisamente, el actor que especula con la intención

de beneficiarse de los cambios producidos en los precios de los contratos de futuros.

Existe la creencia según la cual se asevera que mientras operó el sistema de estabilización de precios gestionado en el marco del ICO hasta 1989 (gracias al mecanismo de cuotas prevaleciente entre países productores), el mercado de futuros cumplió con su función complemen- taria de administrar riesgos y dotar de liquidez, pero una vez que colapsa este sistema, la volatilidad del precio del café aumentó considerablemente y con ello las oportunidades de especulación. Desde entonces, suele afir- marse, que el denominado Contrato “C” negociado en la Bolsa de NY se ha desempeñado como el verdadero mecanismo de formación de pre- cios,71 pero ahora esta variable fundamental ya no está en manos de aque- llos compradores, vendedores y especuladores con el perfil de 1882, sino que ahora está dominado por muchos otros participantes del mercado que no tienen ningún interés real en usar los bienes físicos, tales como los denominados fondos de pensión, que han visto en el mercado de futuros de materias primas –como el café– una oportunidad para obtener ganan- cias de corto plazo a través de la especulación. Así, mientras que en la década de los noventa el promedio diario de contratos fue de 8,500, para 2015/2016 había aumentado a más de 32,000, y los contratos que cam- biaron de manos en el mercado de futuros representaron el equivalente de 15 a 27 veces la cantidad de café arábica producido globalmente en un solo año (Lamb & Byers, 2017; Nadelberg et al., 2017).

Esta narrativa ha creado una creciente preocupación en diversos actores de la red de valor, principalmente entre los participantes de la tercera ola y, por supuesto, de los productores y sus organizaciones, pues ante los bajos precios prevalecientes desde inicios de 2019, los más bajos desde hace 13 años, se ha puesto en riesgo –como ocurriera en el negro período de 1999 a 2006–, la viabilidad misma de la produc- ción de este apreciado grano al no permitir cubrir siquiera los costos de

71 Cada contrato de café en el mercado C es igual a 37,500 lb, equivalente a un contenedor con apro- ximadamente 250 sacos de café verde de 69 kg.

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producción. Dado que, supuestamente, una situación de esta naturaleza poco tiene que ver con los precios a nivel de los consumidores (los cuales en realidad pagaron un 20% más por un café espresso en las tiendas Star- bucks al cierre del 2018 vs. 2011, tal como se aprecia en la figura 39), la fijación de precios se ha convertido en un tema absolutamente central en cualquier debate sobre el futuro del café, siendo el Contrato C, negociado en la bolsa de NY, el villano favorito. De hecho, la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia anunció la posibilidad de que el café colombiano deje de cotizar en este mercado, por considerar que los niveles de precios alcanzados no reflejan la realidad y la calidad del café producido en este país.

Fuente: Allegra Strategies LTD, Citado por Bloomberg, 2019.

Figura 39. Evolución de precios del café espresso en las principales cadenas de café del Reino Unido

Por su parte, para México se afirma que en virtud de que “60% de la producción nacional de café se destina al consumo interno, no se justifi- can los bajos precios pagados a los caficultores al tomar como referencia las cotizaciones de la Bolsa de Valores de Nueva York. Se propone que el precio de referencia sea el pagado por los consumidores del país”.

€ 1.45 € 1.45 € 1.45 € 1.45 € 1.45

€ 1.65 € 1.70

€ 1.80

€ 1.50 € 1.50 € 1.50 € 1.50

€ 1.60

€ 1.60

€ 1.75

€ 1.80

€ 1.40

€ 1.55

€ 1.60 € 1.60

€ 1.65

€ 1.70

€ 1.80 € 1.80

2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017 2018

Costa Starbucks Caffé Nero

199 Si bien existe parte de razón en este debate, apenas es una parte

de la historia y resulta fundamental comprender cómo se forman los pre- cios de las materias primas en los mercados internacionales y qué deter- mina su naturaleza cíclica. Al respecto, en el Informe de Desarrollo del Café elaborado por el ICO (2019) se analiza profusamente este tema. Se destaca que los principales determinantes de los precios del café corres- ponden a la oferta y la demanda, particularmente la producción, el consumo y los movimientos de existencias; a estos factores se les conoce como los fundamentos del mercado. Por su naturaleza de producto agrícola y cultivo perenne, la elasticidad precio de la oferta de café es baja, lo cual significa que la producción puede ajustarse sólo lentamente y con retraso a las se- ñales de precios. La demanda, por su parte, también es inelástica, pues los consumidores no ajustan significativamente su consumo cuando los precios cambian debido a la falta de sustitutos cercanos.

Estas características se traducen en un mercado cafetero en persis- tente desequilibrio entre oferta y demanda, moviéndose cíclicamente entre el superávit y el déficit. Así, entre el año cafetero 1990/1991 y el 2018/2019, el mercado ha registrado un superávit en 13 años y un déficit en 15 años. El precio del café está inversamente relacionado con el equi- librio del mercado, lo que implica que en tiempos de sobreoferta los pre- cios tienden a caer, mientras aumentan cuando el mercado está en déficit.

No obstante, en la figura 40 se observa un notable desfase temporal entre los cambios en el precio y la respuesta en la oferta del producto, lo cual es consistente con la baja elasticidad del precio de la oferta.

Sin embargo, existen al menos tres factores adicionales que hacen sinergia con los fundamentos subyacentes e influyen en el comporta- miento y la volatilidad de los precios del café: i) movimientos en los tipos de cambio, ii) actividad comercial en los mercados de futuros y, iii) la creciente consolidación de compradores en los países productores y con- sumidores.

Con respecto al primer factor, la depreciación de una moneda de un país productor de café aumenta las ganancias en moneda local de los exportadores, creando así un incentivo para liberar sus existencias en el mercado internacional, mientras que la apreciación del dólar estadouni- dense representa menores ingresos en términos de la moneda local.

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Figura 40. Balance de mercado vs. Indicador compuesto ICO

En cuanto al segundo factor, la ICO (2019) analizó la relación entre la actividad especulativa en los mercados de futuros en Nueva York (Ará- bica) y Londres (Robusta) y los precios al contado del café, y encontró que entre agosto de 2009 y septiembre de 2014, más de un indicador –de los seis indicadores comunes de especulación empleados– registró un efecto estadísticamente significativo de la especulación sobre los movimientos de precios, lo cual sugiere que la actividad de aquellos participantes del mercado que no tienen ningún interés real en usar los bienes físicos puede, en efecto, exacerbar los cambios de precios al alza y a la baja en el corto plazo, incluso mientras los fundamentos del mercado prevalecen a largo plazo72. El mejor ejemplo de ello se tiene con lo ocurrido entre

72 A la participación de actores que no tienen interés en usar los bienes físicos se le llama financieri- zación de los mercados de materias primas, y este fenómeno ha estado liderado por los fondos de pensiones – vía la negociación de valores basados en productos agrícolas a partir de cuyas ganancias se pagarán las futuras pensiones laborales. Estas inversiones han aumentado de manera importante, al pasar de 66 mil millones de dólares en 2002 a 320 mil millones de dólares en 2012, contribuyendo a que los precios de los alimentos aumenten y fluctúen de manera más acentuada. Al igual que el café, en 2015 el comercio de futuros con maíz superó 30 veces la cosecha de Estados Unidos y 11 veces

201 junio de 2017 y marzo de 2019, cuando la producción del año cafetero

2018/2019 superó el consumo por segunda temporada consecutiva, con- figurando con ello la tormenta perfecta. En efecto, el conjunto de cuatro gráficos de la figura 41 muestra que ante una sobreproducción (a) y acu- mulación de inventarios en almacén por parte de los grandes tostadores (b), los especuladores huelen la oportunidad de ganancias de corto plazo y acuden en masa con posiciones cortas (c), apostando con todo a las disminuciones de precios del café Arábica, lo cual han estado haciendo desde agosto de 2017 (d).

Y finalmente, en lo que respecta al tercer factor, existe una creciente preocupación en torno a que un número reducido de compradores podría derivar en una débil posición negociadora de los agricultores en términos de parámetros contractuales como los precios y las condiciones de pago, lo que a su vez podría conducir a mayores márgenes acumulados por los compradores de café en los países productores y consumidores.

Ahora bien, independientemente de la ocurrencia de todos estos fac- tores –desequilibrio entre oferta y demanda, los movimientos en los tipos de cambio, la financierización y la concentración de poder–, lo cierto es que no existe evidencia robusta que muestre un aumento de la volatilidad de precios del café en el largo plazo73. En efecto, el ICO (2019) definió tres "regímenes" distintos para el café: el primero del período 1970-1989, cuando se estableció el sistema de cuotas; el segundo del período 1990- 2000, caracterizado por un cambio radical en el sector luego de la libe- ralización del mercado cafetero; y el tercero del período 2001-2018, que se caracterizó por la financierización de los mercados de futuros del café.

Los resultados del análisis muestran que la volatilidad del indicador com- puesto del ICO creció bruscamente del 20.3% en el período 1970-1989,

la cosecha mundial. Y las normas que alguna vez se aplicaron a la excesiva especulación financiera con productos agrícolas se han ido relajando cada vez más en los últimos 15 años (Fundación Heinrich Böll & Fundación Rosa Luxemburgo, 2019).

73 La volatilidad se midió como la desviación estándar anualizada de la tasa de cambio mensual del indicador de precios compuesto del ICO. La diferencia en la volatilidad del precio del café entre los períodos 1970- 1989 y 1990-2000 es significativamente diferente al 95% del nivel de confianza estadística (ICO, 2019).

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