PRODUCTIVIDAD Y COMPETITIVIDAD INDUSTRIAL
IV. LOS DETERMINANTES DE LA COMPETITIVIDAD
importantes avances de la depen- dencia de importaciones. Además, aunque el gráfico no se presenta con este nivel de desagregación, también destaca lo sucedido en la rama de vehículos de motor, que ha dejado de ser el único sector donde España mostraba ventajas comparativas de manera persis- tente, registrando un saldo nega- tivo en 2004 y 2005.
En síntesis, los resultados co- merciales de la industria española ofrecen una visión híbrida de su competitividad. Por un lado, la es- tabilidad de las cuotas de exporta- ción españolas en un contexto cada vez más competitivo es un resulta- do favorable. Como contrapunto, la penetración creciente de las im- portaciones en el mercado nacio- nal y el aumento de los déficit co- merciales podría estar reflejando una dificultad creciente de la ofer- ta nacional para competir con la extranjera en el mercado interior.
IV. LOS DETERMINANTES
censo en relación con la UE-15, mientras que los crecimientos de la remuneración por asalariado se mantenían más en línea con los observados en esa área (véase grá- fico 4). Sin duda alguna, el creci- miento de la oferta laboral que ha registrado la economía española en los años recientes, como con- secuencia de la afluencia masiva
de inmigrantes y del incremen- to de la tasa de participación fe- menina, ha favorecido un uso más intensivo del empleo, en relación con otros países, que contribuye a explicar el moderado avance de la productividad aparente. Con todo, debe tenerse en cuenta que, a medio y largo plazo, la mejora de la productividad constituye un
objetivo central, al permitir com- binar la mejora de los resultados comerciales con los aumentos de precios y salarios que acompañan a los procesos de convergencia en los niveles de bienestar con las economías más desarrolladas.
Por otra parte, la evolución de los deflactores de exportación en
Deflactor del valor añadido (DVA) y costes laborales (CLU)
80 110 120 130
1995 100
90
1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005
DVA España CLU España DVA UE CLU UE
Remuneración por asalariado y productividad
80 110 120 130
1995 100
90
1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005 Remuneración España/UE Productividad España/UE
Deflactores de exportación
80 110 120 130
1995 100
90
1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005
España UE
Márgenes de exportación
80 110 120 130
1995 100
90
1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005
España UE
GRÁFICO 4
DEFLACTORES, COSTES Y PRODUCTIVIDAD EN LAS MANUFACTURAS España frente a la UE-15 (1995 = 100)
Fuente: Eurostat (AMECO) y elaboración propia.
ambas áreas muestra un ascenso relativo de los precios españo- les en la segunda mitad de los noventa, cuando los exportado- res aprovecharon el margen de maniobra que les concedían las devaluaciones de la peseta para recomponer sus márgenes de ren- tabilidad, que habían registrado una intensa contracción desde mediados de los ochenta. En cam- bio, a partir de 2000, el compor- tamiento de los precios de expor- tación de España ha sido muy similar al observado en el conjun- to de la Unión Europea.
En este sentido, el conciente entre los deflactores de exporta- ción y los costes laborales unita- rios constituye una aproximación a los márgenes unitarios de las ma- nufacturas españolas y europeas que permite apreciar con mayor claridad la evolución de la renta- bilidad de los sectores exportado- res (5). Así, en el caso de España, la relativa estabilidad de los pre- cios de exportación en un contex- to de elevado crecimiento de los costes provocó una contracción de los márgenes de los sectores ex- portadores industriales desde el año 2000, que ha tendido a ate- nuarse en los años más recientes.
Por supuesto, este comporta- miento de los márgenes de explo- tación no implica necesariamen- te una reducción de los incentivos de las empresas exportadores para ampliar capital, ya que la produc- tividad del capital instalado podría haber compensado la contracción de los excedentes por unidad de producto. Pero sin duda constitu- ye un síntoma del predominio en- tre las empresas exportadoras españolas de una estrategia de de- terminación de sus precios de ex- portación, que se vinculan de ma- nera muy estrecha a los niveles de precios y de tipos de cambio que prevalecen en los mercados inter- nacionales. Ello implica que sus
márgenes se van modulando en función de los costes laborales uni- tarios, que, a su vez, se encuen- tran lastrados por el escaso avan- ce de la productividad. En este sentido, el establecimiento de me- canismos más activos de compe- tencia, basados, por ejemplo, en la diferenciación cualitativa del producto, conferiría a las empre- sas mayor capacidad para fijar precios sin tener que acompasar sus ritmos de avance de manera tan estrecha a las condiciones in- ternacionales.
Cuando se analiza la informa- ción desagregada a escala sectorial (véase gráfico 5), se aprecia, en primer lugar, que el comporta- miento estimado para el total de las manufacturas se reproduce con mayor o menor intensidad en la mayoría de las ramas de actividad.
Con todo, destaca el comporta- miento diferencial de las ramas de mayor contenido tecnológico, don- de la productividad desciende de manera notable en relación con la de sus homólogas europeas, pro- piciando un incremento de los cos- tes relativos y un deterioro de los márgenes superior al registrado en el resto de las industrias (6).
La evolución de la productivi- dad aparente del trabajo en las ramas de tecnología alta podría ser un indicio de que la especiali- zación española dentro de estas industrias descansa, en buena me- dida, en los segmentos de menor sofisticación y menos intensivos en conocimiento, lo que las ex- pone a posibles fenómenos de deslocalización. El hecho de que, como se verá posteriormente, la brecha en el esfuerzo innovador de la economía española en rela- ción con otros países desarrolla- dos, aproximado por el gasto en I+D en porcentaje del valor añadi- do, sea especialmente negativa en estas ramas permite refrendar esta hipótesis (7).
2. La especialización
comercial de la economía española en términos de calidad
Otro de los aspectos de la competitividad industrial que re- sulta pertinente abordar, sobre todo en el contexto de deterioro de los precios y de los costes re- lativos descrito anteriormente, es la importancia de las estrategias basadas en la diferenciación del producto a través del diseño o de la calidad en los intercambios co- merciales españoles.
Con el fin de aproximar cuan- titativamente este aspecto, la li- teratura empírica ha desarrollado diversos procedimientos que des- cansan en el cálculo y la compa- ración de los valores unitarios de exportación y de importación. La racionalidad de este método es- triba en que los productos de ma- yor calidad incorporan alguna ca- racterística que los consumidores evalúan positivamente, de modo que están dispuestos a pagar un mayor precio. Sin embargo, los ni- veles de precios son indicadores imperfectos de las diferencias en la calidad de los productos, al re- flejar la influencia de otros muchos factores. Asimismo, la aproxima- ción de los precios mediante los valores unitarios presenta también inconvenientes, que inducen a analizar los resultados de estos ejercicios con cierta cautela (8).
Con todo, en la actualidad no exis- te un procedimiento alternativo que permita explorar los estánda- res de calidad del conjunto de los intercambios comerciales.
En consecuencia, el procedi- miento que se emplea en este tra- bajo para aproximar la importancia de la diferenciación del producto en las relaciones comerciales es- pañolas descansa también en el cálculo de los valores unitarios. En concreto, en una primera instancia,
se estima la relevancia del comer- cio inter e intra-industrial dentro de cada rama (9). Nuestro interés se centra en este último, ya que es el que incorpora como ele- mento esencial de su existencia las estrategias de diferenciación ho- rizontal y vertical (esto es, en tér- minos de calidad) de los produc- tos, al reflejar la exportación y la
importación simultánea de varie- dades de un mismo producto.
Una vez estimada la importancia del comercio intra-industrial, a continuación, siguiendo el proce- dimiento de Greenaway, Hine y Millner (1994), se distingue entre comercio intra-industrial de ca- rácter vertical u horizontal en fun- ción de si existen o no diferencias
importantes en los valores unita- rios de exportación e importación.
El margen para determinar si las diferencias son importantes o no se establece en un 15 por 100.
Esto es, cuando los precios de ex- portación y los de importación no difieren en más de un 15 por 100, el comercio será de naturaleza ho- rizontal; en caso contrario, cuan-
Deflactores del valor añadido
90 115 120 125
1995 100
95
1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 110
105
Total Alta Media-alta Media-baja Baja
Productividad
65 95 100 105
1995 80 75
1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 90
85
Total Alta Media-alta Media-baja Baja
Costes laborales unitarios
90 130 140 150
1995 100
1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 120
110
Total Alta Media-alta Media-baja Baja
Márgenes de explotación
80 100 105 110
1995 85
1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 95
90
Total Alta Media-alta Media-baja Baja
70
GRÁFICO 5
DEFLACTORES, COSTES Y PRODUCTIVIDAD POR RAMAS DE ACTIVIDAD España frente a la UE-15 (Índices 1995 = 100)
Fuente: OCDE(STAN) y elaboración propia.
do las diferencias entre los precios de exportación e importación su- peran este margen, el comercio se denomina de naturaleza verti- cal. A su vez, dentro de este últi- mo, se diferencia entre aquel don- de las exportaciones españolas son de mayor calidad que las impor- taciones —los precios de expor- tación superan en más de un 15 por 100 a los de importación— y aquel otro donde la calidad de las exportaciones es menor que la de las importaciones —los precios de importación superan en más de un 15 por 100 a los de exporta- ción (10). El análisis se centra en los intercambios con la UE, área que constituye nuestro principal mercado de origen y de destino.
Los resultados que se presentan en el cuadro n.º 2 apuntan a un predominio del comercio intra-in- dustrial en los intercambios con los países europeos, en conso- nancia con las similitudes en los niveles de desarrollo y en las do- taciones factoriales que, en un contexto de integración econó- mica, favorecen la especialización
en la producción y la exportación de distintas variedades dentro de cada industria. Asimismo, una ele- vada proporción del comercio in- tra-industrial es de naturaleza ver- tical, apreciándose una mayor proporción de los intercambios donde la calidad de los productos exportados por España es inferior a la de los productos similares pro- cedentes de la UE. Este rasgo es especialmente notorio en la rama de vehículos de motor —que por su importancia relativa determina los resultados globales de las ra- mas de tecnología media-alta—, donde es de sobra conocida la es- pecialización española en seg- mentos de gama media y baja, mientras que la demanda se sa- tisface con importaciones de cali- dad superior. Además, el posicio- namiento de la industria española en segmentos de calidad apenas se ha modificado desde mediados de los noventa, de manera que parece estar frenándose el des- plazamiento hacia productos de gama superior que se detectaba en años anteriores (Gordo y Mar- tín, 1996) (11).
Con el fin de tener un punto de referencia, en el cuadro n.º 2 se presenta también la naturaleza del comercio intra-industrial estima- da por el mismo procedimiento para los flujos comerciales entre Alemania y la UE. Como se puede apreciar, en comparación con el comercio entre España y la UE, el comercio alemán presenta una mayor proporción de intercambios de naturaleza vertical donde la ca- lidad de las exportaciones es ma- yor que la de las importaciones.
La habilidad de las economías para diferenciar sus productos en segmentos de calidad se encuen- tra estrechamente ligada a su ca- pacidad de innovación. En este sentido, en el gráfico 6 se pre- senta el esfuerzo innovador de la economía española en compara- ción con el promedio de la UE y Estados Unidos. Como se puede constatar, el desfase que presen- ta la economía española en todas las industrias es todavía significa- tivo, especialmente en las ramas de tecnología alta. Esta circuns- tancia contribuye a explicar, entre
CUADRO N.º 2
LA NATURALEZA DEL COMERCIO INTRAINDUSTRIAL DE ESPAÑA Y DE ALEMANIA CON LA UE-15
1995 2005
Total
Vertical
Horizontal Total
Vertical
Horizontal
Total Superior Inferior Total Superior Inferior
España:
Total manufacturas... 53,4 31,2 10,6 20,6 22,2 56,0 39,0 11,7 27,3 17,1 Tecnología alta... 49,3 33,3 15,7 17,6 16,0 46,6 40,9 18,8 22,1 5,8
Tecnología media-alta ... 56,7 30,5 7,0 23,6 26,1 61,3 44,3 6,8 37,5 17,0
Tecnología media-baja ... 56,3 34,3 13,3 21,1 22,0 52,3 25,1 13,5 11,6 27,2
Tecnología baja ... 45,4 29,3 14,7 14,6 16,1 52,8 36,5 17,3 19,2 16,3 Alemania:
Total manufacturas... 63,4 35,5 24,6 10,9 27,9 64,2 37,8 28,5 9,3 26,4 Tecnología alta... 78,5 45,1 33,3 11,8 33,4 70,5 55,9 46,7 9,2 14,6
Tecnología media-alta ... 61,6 36,4 24,6 11,8 25,2 59,7 34,5 27,2 7,2 25,2
Tecnología media-baja ... 62,6 28,4 23,1 5,3 34,2 64,8 25,4 18,5 6,9 39,4
Tecnología baja ... 57,0 33,4 20,0 13,4 23,7 66,6 36,5 19,5 17,0 30,1
Fuente: Eurostat (COMEX) y elaboración propia.
otros factores, las dificultades que tienen estas industrias para au- mentar sus niveles de productivi- dad y alcanzar una mayor pre- sencia en los mercados exteriores.