1. ASPECTOS TEÓRICOS
1.4 Diagnóstico participativo
La primera fase de toda política pública es la identificación de un problema, idealmente se realiza a través de un diagnóstico. Al respecto, ONU-HABITAT ha desarrollado diferentes guías, entre la que destaca la “Guía para la prevención en barrios. Hacia políticas de cohesión social y seguridad ciudadana”.
Esta guía se fundamenta en la revaloración de lo local, del barrio como punto de encuentro de la diversidad de políticas públicas nacionales, estatales y locales, así como de programas de otras instituciones. Pretende responder a una constatación: los habitantes del barrio perciben la realidad como un continuo y no cada componente de un problema como una realidad independiente, como frecuentemente se hace para el diseño de las políticas públicas. (Vanderschueren, Olave, Ruiz, Mosciatti, & Del canto, 2011)
El trabajo a nivel del barrio exige reformular las políticas y los programas de acuerdo a sus propias especificidades, replantearlos desde la ‘realidad local’; y en particular desde sus recursos y problemas, y devolverlos hacia las diversas autoridades, en un diálogo que permita ajustar y enriquecer políticas y programas. Si bien el papel de las autoridades locales como líderes, guías, gestores y educadores es central en la prevención en el barrio; lo es tanto o más el gestor local o el grupo territorial encargados de llevar a cabo la política a nivel barrial. (Vanderschueren et al., 2011)
CPTED Estrategias orientadas al
ambiente Vigilancia natural Refuerzo de lazos
afectivos Control natural de
accesos Mantención del espacio público
Estrategias orientadas al blanco
Eliminar el blanco Modificar el blanco Endurecer el blanco
Marcar el blanco Proveer opciones
1. Aspectos teóricos
El diagnóstico es necesario para poder iniciar una política de prevención adecuada con el objetivo obtener información útil sobre la vida del barrio y los diversos aspectos que inciden en ella. Tiene su importancia en la planificación, pero particularmente en el diseño de políticas públicas. El diagnóstico debe cubrir dos elementos, revisarse y actualizarse periódicamente, es decir, debe generar antecedentes comparables en el tiempo. (Vanderschueren et al., 2011)
El diagnóstico se focaliza de acuerdo la información que se quiere obtener, los recursos disponibles y los antecedentes previos que se tengan del barrio. El diagnóstico debe contener elementos de información sobre las presencias y las carencias del municipio y de las instituciones gubernamentales. Se debe considerar que el diagnóstico contempla la actitud y disposición de los vecinos y organizaciones. El trabajo en campo debe describir a los distintos grupos sociales y sus interrelaciones, por ejemplo la población juvenil. Debe indagar en las carencias del barrio, siendo éste el mayor autor y víctima de violencias, por lo tanto, el mayor beneficiario potencial de la prevención y también el mayor reproductor virtual del capital social del barrio, sea éste positivo o desaprobado socialmente. (Vanderschueren et al., 2011)
Siguiendo con los planteamientos de Vanderschueren et al., (2011), exponen los que consideran los principales objetivos del diagnóstico:
Conocer la realidad de la conflictividad en el barrio y su impacto sobre el temor.
Pesquisar los problemas de exclusión y fragmentación social del barrio y cómo se relacionan con la conflictividad y la inseguridad.
Identificar los recursos locales, a partir de los cuales construir alternativas en términos de coproducción de seguridad y superación de la vulnerabilidad.
Analizar las relaciones y comparar la situación del barrio, su entorno inmediato y la ciudad.
Movilizar las asociaciones al interior del barrio entre los actores interesados, para trabajar un enfoque de coproducción de la seguridad.
El diagnóstico participativo moviliza a los habitantes de un barrio, los incluye, les otorga un rol activo en la definición y descubrimiento de sus recursos, problemas y capacidades promoviendo la ciudadanía y en particular tiene las siguientes características en barrios vulnerados:
En los barrios vulnerados es necesario el componente participativo que revele los conocimientos, expectativas y esperanzas de los habitantes sobre su barrio.
El diagnóstico identifica las formas de exclusión social en términos de acceso al mercado laboral y a los servicios urbanos.
1. Aspectos teóricos
Hace énfasis en los equipamientos educacionales, de salud, áreas verdes y espacios públicos dignos y adecuados a la realidad local.
Pone atención a la vivienda (nivel de hacinamiento, calidad de diseño de los materiales y la construcción, posibilidad de mejoramiento, acceso a la propiedad o por lo menos certeza de no expulsión.
En todo momento considera las necesidades y demandas de la población.
Analiza los niveles de formalidad e informalidad de las viviendas.
El diagnóstico busca empoderar a los líderes, por ejemplo, una de sus prioridades es el tema de género por lo que considera que las habilidades en líderes mujeres capaces de abordar otros problemas, por ejemplo, familiares (violencia intrafamiliar, autocuidado, mediación) representan un tema de interés.
Capacita a líderes juveniles –a partir de elementos culturales que corresponden a las necesidades e intereses de su generación (música, arte, audiovisual, “cultura”, acceso a la cultura digital, etc.)– para su inserción laboral y en estructuras de poder.
Respecto a la detección de un barrio controlado por el narcotráfico, con una cohesión social debilitada y presencia de capital social perverso, la realización de un diagnóstico puede señalar diversos elementos para contrarrestar las necesidades específicas del barrio.
Para lograr responder al objetivo del diagnóstico en barrios críticos se requiere conocer los procesos históricos y sociales. (Vanderschueren et al., 2011)
En México, actualmente bajo el esquema del Programa Nacional para la Prevención Social de la Violencia y la Delincuencia (PRONAPRED), opera el Subsidio para la Seguridad en los Municipios (SUBSEMUN), a través del instrumento “Diagnóstico local sobre la realidad social, económica y cultural de la violencia y la delincuencia” se exploran los factores de riesgo asociados a la violencia y la delincuencia; son un primer buen esfuerzo, sin embargo resulta imperante enriquecer estos diagnósticos con información desagregada en una escala más local, ya que actualmente se hace referencia sobre todo a nivel de municipio y estado.
1. Aspectos teóricos