LITIASIS NO LITIASIS
V. DISCUSIONES
Las infecciones de las vías urinarias constituyen un importante problema de salud que afecta a millones de personas cada año. Es la segunda causa de infección más frecuente en los humanos, es solo superada por las infecciones del tracto respiratorio<5>.
Las infecciones de tracto urinario son el tipo de infección nosocomial más común, con elevada incidencia en todo el-mundo, siendo que la ocurrencia de la misma prolonga el tiempo de internación del paciente lo que eleva considerablemente el costo hospitalario y puede incluso llevar a la presencia de complicaciones graves como bacteremia, septicemia (1 a 3 %) <14>.
Los principales factores de riesgo para la ocurrencia de infección de las vías urinarias, además de la utilización de sonda vesical, principalmente por un tiempo prolongado, son: paciente de sexo femenino, diabetes mellitus, enfermedades que causan obstrucción de la vía urinaria, colonización de meato urinario y fallas en el cuidado de inserción y manutención de catéter urinario<14>.
En la presente investigación se ha pretendido dar a conocer a través de un análisis estadístico la relación que existe entre el uso de sonda vesical, diabetes y la presencia de litiasis renal con infecciones del tracto urinario.
Nuestro estudio evidencio que la edad media para el grupo de casos fue 69,71 ± 16,44 y para el grupo control fue 66,92 ± 9,616 años (Valor p
=
0,094),el promedio para el grupo de casos y controles fue de 55 (41 ,98%) mujeres y para hombres fue 76 (58,01 %), los resultados en un estudio realizado por Savas L. y cols(12> encontraron que la edad media de los pacientes con infección tracto urinario nosocomial fue 61 ,O ± 19,4 años y 82 pacientes de infección tracto urinario nosocomial (46.1 %) fueron varones y 96 (53,9%) fueron mujeres. En el estudio de Markovic-Denic L 1, Mijovic 8, Jankovic s.<15> • La edad media de los casos y controles fue de 64,9 (18-85) y 65,2 (17-86) respectivamente.
En relación a la clínica de los pacientes hospitalizados con Infección del tracto urinario se observó una prevalencia de disuria de 22%, mientras que la polaquiuria, la urgencia y coluria llega a menos del 10%. El dolor supra púbico llega al 9%, mientras que el dolor abdominal difuso fue el más común con 13,7%. Un síntoma muy frecuente fue las náuseas presente en 31,3% y la sensación de alza térmica la cual se observó en un 38,2%, así como el malestar general en un 58,8%.
Se puede observar que en la mayoría de paciente con Infección del tracto urinario presentaron síntomas generales como malestar general, sensación alza térmica cefaleas, dolores articulares y en menor grado dolor abdominal, y aun con menos frecuencia sintomatología urinaria. Fue frecuente la hiperoxia que :estuvo presente en el 40,5% de los casos. Entre los factores de riesgo destacó el uso de sonda vesical la cual se observó en el52,7% de los pacientes, mientras que la diabetes mellitus 2 se halló en el 41 ,2%.
Siempre guardando la relación con las estadísticas nacionales e internacional el germen más comúnmente hallado fue la E. coli en el 55,7% de los urocultivos. Esta fue seguida por la klebsiella pneumonía con 13%, la cándida albicans con 7,6%, enterococos feacalis 6.1% y entecocous faecium 5,3%. Es preocupante la presencia de enterococo los cuales totalizan 11% ya que estos microorganismos suelen ser extremadamente resistente, especialmente a vancomicina y ampicilina requiriendo el uso de linezolid.
En relación al factor de riesgo uso de sonda vesical, el uso de este es una condición muy común en la práctica médica debido a una gran variedad de patologías, por ejemplo incontinencia u obstrucción urinaria que no se resuelven con manejo médico o quirúrgico, casos donde la cateterización intermitente o el condón (que tienen menor incidencia de complicaciones} no resulten prácticos, drenaje urinario en pacientes con vejiga neurogénica o retención urinaria, como ayuda en cirugía urológica u otro tipo de cirugías que involucren estructuras contiguas, medición de diuresis, cuidado de pacientes con enfermedad terminal severamente incapacitados en los que la limpieza o
el cambio de ropas resulten demasiado incómodos, preferencia del paciente que no responde a tratamientos específicos para la incontinencia, etc.<31 •33>
En nuestro estudio se observó que el 52,7% de los casos lo presentaron y en el grupo control solo el 0,00% (p < 0,05), con un OR = lnf, IC 95% [29, 197- lnf] comparado a un estudio de Redder J, Leth R, M0ller J.<13> donde llevaron a cabo un estudio que se realizó para investigar la asociación de factores de riesgo con infección urinaria nosocomial. Los pacientes con infección urinaria nosocomial con mayor frecuencia tenían catéteres urinarios permanentes que los controles. EL análisis mostró para catéter urinario (OR= 2,97, IC 95% = 2,70- 3,27). Markovic-Denic L 1 <15> en su análisis mostró que la cateterización fue de OR =51 ,91; (IC del 95% = 23,46 a 114,82). Otro estudio de Graves N y cots<24> demuestran una asociación estadística del uso de catéter urinario (OR, 5, 16; 95% IC: 2,84 a 9,36), con la infección del tracto urinario.
En relación a factor de riesgo Diabetes, es un grupo heterogéneo de trastornos caracterizados por grados variables de resistencia a la insulina, alteración de la secreción de insulina y el aumento de la producción de glucosa.
Los pacientes con diabetes mellitus tipo 2 tienen un mayor riesgo de infecciones, y el sitio más frecuente de infección es el tracto urinario. <34·35>
Diversas alteraciones en el sistema inmunológico, además de un mal control metabólico de la diabetes, y que la vejiga no se vacía debido a la neuropatía autonómica, pueden contribuir en la patogénesis de las infecciones del tracto urinario (ITU) en pacientes diabéticos.
Hirji 1 y cots<14> llevaron a cabo un estudio observacional que tuvo como objetivo cuantificar incidencia de infecciones del tracto urinario entre los pacientes con diabetes y compara este riesgo a los pacientes sin diabetes. En comparación con los pacientes no diabéticos, el riesgo de infección del tracto urinario fue 1,53 (IC del 95% 1,46 a 1 ,59); y 2,08 (95% Cl 1 ,93-2,24) en los pacientes con diabetes diagnosticada previamente, en nuestro estudio en lo que respecta a la presencia de diabetes se observó que en el 39,7% de los casos lo presentaron y en el grupo control solo el 23,7% (p < 0,05), con un OR
= 2,12 IC 95% [1 ,20 - 3,75]. Otro estudio realizado por Fu AZ y cols.<16>
demostró que los sujetos con diabetes tipo 2 tenían una mayor probabilidad de infección del tracto urinario [OR] = 1,54 [IC del 95%: 1,47 a 1 ,60], mientras que en el estudio de Redder J<13> se demostró para diabetes (OR=1.11, IC 95% = 0,93-1,33)
La litiasis renal es uno de los trastornos urológicos más dolorosos y más comunes. Su incidencia ha aumentado considerablemente durante el siglo 20. los cálculos renales son agregados policristalinos que a menudo se asocian con cristaluria y la infección del tracto urinario. La infección tiene una doble función, primero un organismo promueve la precipitación de fosfatos y oxalatos en medios alcalinos<36>. En segundo lugar, los bordes afilados de los cálculos de oxalato dañan el epitelio del tracto urinario y estimulan el crecimiento de organismos formando el nido a los agentes infecciosos.
En relación a factor de riesgo Litiasis renal, Mawhoob N. Y cols.<20>
llevaron a cabo un estudio para determinar la incidencia de cálculos renales en los pacientes con ·infección urinaria, de todos los 70 pacientes la infección estaba presente en 78,6% de los casos, la frecuencia de cálculos renales en pacientes con infección del tracto urinario fue de 32,7%. Jan H<19> >hicieron un estudio con cien pacientes, la infección estaba presente en 79% de los casos, la frecuencia de cálculo renal en pacientes con infección del tracto urinario fue de 18,98%. (12,6% en hombres y 6,3% en mujeres) en nuestro estudio ninguno de los casos lo presentaron y en el grupo control solo el 1 ,5% con un OR = 0,0 IC 95% [0,0- 4,07], el valor p fue > 0,05.