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Eficiencia: la productividad conjunta de los factores

3. LA PRODUCTIVIDAD DEL CAPITAL Y DE LA ECONOMÍA ESPAÑOLA

3.2. Eficiencia: la productividad conjunta de los factores

3.2. EFICIENCIA: LA PRODUCTIVIDAD

En suma, ceteris paribus la productividad de un factor, una mayor (menor) productividad del otro desemboca en un mayor (menor) crecimiento de la PTF. Pero como esta última variable se calcula a partir de las anteriores en la expresión (3.3), los criterios de estimación de las primeras resultan de- cisivos para los valores de la PTF. Así, en la medida en que las mejoras en las estimaciones del trabajo y el capital han incorporado a los factores parte del progreso técnico al reconocer cambios en la composición de ambos factores que han supuesto mejoras de su calidad, las tasas de crecimiento de las dotaciones de trabajo y capital se han hecho mayores, mientras que las tasas de variación de sus productividades son inferiores y también las tasas de variación de la PTF han decrecido.

El gráfico 3.10 muestra el alcance de los incremen- tos conjuntos del trabajo y del capital para el cre- cimiento del output que se derivan del cambio en la medición de los factores en un amplio conjunto de países entre 1985 y 2012. En el eje de absci- sas se representa la contribución de los inputs al

crecimiento del producto cuando estos se miden en horas trabajadas y capital neto, es decir, sin incluir en las estimaciones las mejoras de calidad. En or- denadas sí que se incluyen estas, pues los factores estimados son los servicios del trabajo y del capital.

Los puntos se sitúan en todos los casos sobre la dia- gonal principal, indicando las distancias verticales a la misma, las contribuciones de las mejoras de calidad de los inputs al crecimiento.

No obstante, esos mayores incrementos de los inputs contabilizados al considerar las mejoras de calidad de los factores, en la mayoría de países los crecimientos del output son mayores que los de los inputs. Por consiguiente, las mejoras en la productividad con- junta de los factores siguen explicando una parte del crecimiento del PIB, como puede observarse en el gráfico 3.11 para una selección de 17 países cuyas estadísticas permiten realizar esa estimación para un período de casi tres décadas. Sin embargo, hay algu- nas excepciones —México, España y Portugal— y en esas economías los aumentos de los inputs superan al del producto, de modo que la PTF retrocede.

DEU

ARG AUS

AUT BEL

CAN

CHN

KOR

DNK USA

ESP PHL

FIN FRA

IDNIND

IRN IRL

ITA JPN

MYS

MEX NLD

PAK

GBR

THA

0 1 2 3 4 5 6 7

0 1 2 3 4 5 6 7

Inputs (servicios del trabajo y servicios del capital)

Inputs (horas trabajadas y capital neto)

Gráfico 3.10 Contribución de los inputs al crecimiento del PIB: efecto de las mejoras de calidad. Comparación internacional (1985-2012) (porcentaje)

Nota: El capital residencial se incluye en el cálculo de las contribuciones.

ARG: Argentina; AUS: Australia; AUT: Austria; BEL: Bélgica; CAN: Canadá; CHN: China; DEU: Alemania; DNK: Dinamarca; ESP: España; FIN: Finlandia; FRA: Francia; GBR: Reino Unido; IDN: Indonesia;

IND: India; IRL: Irlanda; IRN: Irán; ITA: Italia; JPN: Japón; KOR: Corea del Sur; MEX: México; MYS: Malasia; NLD: Países Bajos; PAK: Pakistán; PHL: Filipinas; THA: Tailandia; USA: Estados Unidos.

Fuente: Fundación BBVA-Ivie (2017), Comisión Europea (2016), Asian Productivity Organization (APO 2015), EU KLEMS (2011), TCB (2015), OCDE (2016), Banco Mundial (2016) y elaboración propia.

Un análisis más detallado de la trayectoria de la PTF en el caso español se puede realizar con la ayuda del gráfico 3.12, que muestra las tasas de variación de la variable año a año, desde 1981 a 2014, tanto para el caso en el que la productividad de los factores se estima sin tener en cuenta las mejoras en la calidad del trabajo y del capital (ho- ras de trabajo y capital neto) como teniéndolas en cuenta (servicios del capital y del trabajo).

La primera estimación arroja menores incrementos de los inputs y en la mayor parte del período deja espacio para que una parte del crecimiento del PIB se deba a las mejoras de la productividad conjunta de los factores. En el gráfico se advierte que existen variaciones negativas de la PTF en años puntuales, pero estas se hacen frecuentes después de llegar la crisis en 2008. En cambio, al tener en cuenta las mejoras de calidad del trabajo y del capital, las

aportaciones estimadas de los inputs son mayores, hasta el punto de explicar sobradamente la totali- dad del crecimiento del PIB la mayoría de los años.

En consecuencia, las tasas de crecimiento de la PTF pasan a ser negativas, por lo general a partir de 1986, el año de la entrada de España en la UE.

Una trayectoria de la productividad conjunta de los factores negativa en algún año o en un perío- do determinado puede deberse a diversas causas

—la primera de ellas es un exceso de capacidad derivado de una caída de la demanda— y no tiene demasiada importancia. De hecho, por ejemplo en el quinquenio 2007-2012, marcado en la mayoría de los países desarrollados por la crisis económica, hubo retrocesos de la PTF en muchas economías que pueden explicarse por una baja utilización de los capitales instalados y de los trabajadores ocupados,13 como puede

–1 0 1 2 3

Alemania Argentina Australia China Corea del Su

r

EE. UU. España Finlandia Francia India Irlanda Italia Japón México Portugal Reino Unido

Suecia

Gráfico 3.11 Tasa media anual de crecimiento de la PTF. Comparación internacional (1985-2012) (porcentaje)

Nota: Para el cálculo del PTF se ha tenido en cuenta el capital residencial. Para China, India, Indonesia, Irán, Malasia, México, Pakistán, Filipinas, Corea del Sur y Tailandia el período es 1989-2012. Para Argentina el período es 1989-2010.

Fuente: Fundación BBVA-Ivie (2017), APO (2015), Comisión Europea (2016), EU KLEMS (2011), Jorgenson y Vu (2016), OCDE (2016), TCB (2015) y elaboración propia.

13 En el caso del trabajo los problemas de utilización de su capacidad se producen si las empresas no ajustan automá- ticamente sus plantillas cuando cae la demanda, debido a su interés por retener el capital humano o a las rigideces derivadas de la legislación laboral. En el caso del capital las rigideces son mayores porque las estimaciones de los

servicios derivados de las dotaciones de capital no están corregidas por excesos de capacidad. Aunque las empresas tengan sus capitales alquilados y se deshagan de ellos en un período de recesión, las estimaciones macroeconómicas los siguen computando.

observarse en el gráfico 3.13. Pero esas eco- nomías mejoran su PTF a largo plazo, como se observaba en el gráfico 3.11, es decir, mejoran su eficiencia productiva.

Un problema distinto se plantea cuando los retro- cesos son frecuentes, como sucede en España a lo largo de las últimas tres décadas. Una trayecto- ria como la observada en el gráfico 3.12 significa que la capacidad productiva de los servicios que prestan el trabajo empleado y el capital instalado aumenta mucho, debido tanto al esfuerzo inversor y la creación de empleo como a las mejoras de calidad de ambos factores, pero esa capacidad es sistemáticamente subutilizada. En otras pala- bras: que no se genera el valor añadido suficiente para aprovechar el potencial productivo de la economía, de modo que, teniendo en cuenta la cantidad y la calidad de los recursos con los que cuenta la economía, su productividad no mejora, sino que retrocede.

Dado que este problema no se presenta en otras economías, nuestra eficiencia relativa estaría siendo cada vez menor en comparación con la de las grandes áreas económicas, como confirma el

gráfico 3.14. En el mismo se representan los ni- veles de la PTF de España y de la UE-15 durante el último medio siglo, tomando como base el valor de esta variable en Estados Unidos cada año.

Hasta mediados de los noventa Europa convergió con intensidad en eficiencia con Estados Unidos, recortando 25 puntos porcentuales de su retraso en productividad, hasta situarse apenas 5 puntos por debajo de los niveles norteamericanos. Sin embargo, en el siglo xxi la brecha se ha vuelto a abrir y en los años recientes la UE-15 se sitúa por debajo del 90% de Estados Unidos.

España participa de algunos rasgos de la trayec- toria europea, pero con varias particularidades más negativas. Partía de un nivel de PTF sustan- cialmente inferior —en 1960 apenas alcanzaba el 50% del nivel norteamericano y estaba a 20 puntos porcentuales del europeo— y su trayec- toria de convergencia en PTF fue similar a la europea hasta la llegada de la crisis del petróleo a mediados de la década de los setenta. Pos- teriormente, la convergencia en productividad se debilita, para estancarse a principios de los noventa y pasar a divergir de manera continuada después, alejándose de Estados Unidos y también

–3 –2 –1 0 1 2 3 4 5

1981 1982 1983 1984 1985 1986 1987 1988 1989 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 PTF (inputs: capital neto y horas trabajadas) PTF (inputs: servicios del capital y del trabajo)

Gráfico 3.12 Tasa de crecimiento de la PTF. España (1980-2014) (porcentaje)

Nota: Para el cálculo del PTF se ha tenido en cuenta el capital residencial.

Fuente: Fundación BBVA-Ivie (2017), Comisión Europea (2016), EU KLEMS (2011), TCB (2015) y elaboración propia.

40 50 60 70 80 90 100

1960 1965 1970 1975 1980 1985 1990 1995 2000 2005 2010 2015

España UE-15

Gráfico 3.14 Niveles relativos de la PTF. Comparación internacional (1960-2015) (EE. UU. = 100)

Nota: Para el cálculo del PTF se ha tenido en cuenta el capital residencial.

Fuente: Fundación BBVA-Ivie (2017), Comisión Europea (2016), EU KLEMS (2011), TCB (2015) y elaboración propia.

–2 –1 0 1 2

Alemania Argentina* Australia China Corea del Sur

EE. UU. España Finlandia Francia India Irlanda Italia Japón México Portugal Reino Unido

Suecia

Gráfico 3.13 Tasa de crecimiento medio anual de la PTF. Comparación internacional (2007-2012) (porcentaje)

* Para Argentina el período es 2007-2010.

Nota: Para el cálculo del PTF se ha tenido en cuenta el capital residencial. Para Argentina el período es 2007-2010.

Fuente: Fundación BBVA-Ivie (2017), APO (2015), Comisión Europea (2016), EU KLEMS (2011), Jorgenson y Vu (2016), OCDE (2016), TCB (2015) y elaboración propia.

de la Europa más avanzada. El resultado final es que en más de medio siglo la economía española apenas ha recortado su brecha de productividad con la economía norteamericana y la ha ampliado en relación con la europea.

3.3. CAUSAS DE LA EVOLUCIÓN