¿Recomienda a las empresas del sector calcular la huella de carbono?
Sí, por supuesto. Es una cuestión de marketing básicamente. De hecho si hace el análisis del ciclo de vida del producto y la huella de carbono derivada del ACV las empresas pueden ahorrar dinero. La clave está en que pueden detectar el punto donde son menos ecoeficientes y actuar. Siendo eficiente se gana más y si además son eco fantástico. Por ejemplo, en el caso de la depuradora de moluscos el problema era el consumo de energía de las bombas de extracción de agua, que eran muy antiguas.
Por lo tanto, una acción ambiental correcta sería renovar las bombas para ahorrar mucho dinero y ambientalmente saldrían mucho más favorecidos.
Pero el cálculo de la huella de carbono es incipiente aquí en España. ¿Cómo deben actuar las empresas del sector acuícola ante este nuevo escenario?
Es un tema clave. El cálculo no está normativizado, es decir, es diferente el cálculo en España, Francia y Reino Unido. Y eso puede dar lugar a error y a una competencia desleal desde el punto de vista de marketing.
Desde mi punto de vista, abogaría por que la huella de carbono estuviera bajo el paraguas de una directiva europea. Es lo mejor porque implicaría una metodología de cálculo común
para todos. En primer lugar, definiría qué fases estudiamos. Esto por ejemplo ya está resuelto en la ecoetiqueta europea. Sin embargo, los alimentos y medicinas se excluyen de la ecoetiqueta porque tienen sus directivas específicas. Por eso la huella de carbono ha pegado tanto en alimentos y es la alternativa ecológica. Se trata de un nicho descomunal que suple la ecoetiqueta europea. El gran problema es que no hay una homogeneización en la metodología.
¿Cuál es el principal escollo para consensuar un sistema homogéneo?
El problema es que en el sector alimentario chocamos con la directiva de seguridad alimentaria. Existen más factores a tener en cuenta además del cálculo de CO2, como por ejemplo, que el producto llegue en perfecto estado. No cabe duda de que con el tiempo hay que modificar la directiva de seguridad alimentaria e introducir el cálculo de huella de carbono, pero sin una limitación.
¿Qué fases específicas en el cálculo de huella
¿Qué fases específicas en el cálculo de huella de carbono se estudian en España a diferencia de carbono se estudian en España a diferencia de otros países?
Calculamos el ciclo de vida del producto, desde la cuna hasta el consumidor. La clave es que se trata de una referencia marco. Por ejemplo, si analizamos el mejillón nadie nos exige que
estudiemos el cultivo de la mejilla, con lo cual podemos estudiar sólo el proceso de transporte del barco y ya está. Pero eso no es el ciclo de vida. En cambio, si hubiera una directiva marco nos obligaría a estudiar las mismas fases a todos si queremos comparar, por ejemplo, el mejillón chileno y el europeo. El cálculo del ciclo de vida del p r o d u c t o e s u n a h e r r a m i e n t a d e comunicación ambiental bestial porque el número no va a ser grande en el sector acuícola, no hay que tener miedo al número final. Nosotros no sólo hacemos estudio de huella de carbono sino uno previo donde analizamos más categorías como la destrucción de la capa de ozono o la acidificación. Después también especificamos la huella de carbono.
¿Existe algún mecanismo para valorar el grado de sostenibilidad global de una empresa, no sólo la huella de carbono?
Es la pregunta de todas las empresas. La metodología que más se aplica es el análisis del ciclo de vida. Desde el punto de vista de la economía, que es otro vértice de sostenibilidad, también podemos llegar a un número. Sin embargo, el vértice social es el más problemático para alcanzar un resultado numérico concreto. Por ejemplo, ¿cómo se puntúa si una empresa tiene el mismo
número de mujeres que hombres? Por lo tanto, obtener un índice de sostenibilidad global no existe hoy en día, lo que más se aproxima es la gestión del ciclo de vida. Pero ya hace diez años que se está trabajando para llegar a valorar cuantitativamente la sostenibilidad.
En países como Francia y Reino Unido se ha extendido el etiquetado de huella de carbono en los productos ¿Cree que España podría experimentar una situación similar?
En España creo que no compensa generar una huella específica. En el caso de Reino Unido, está Carbon Trust, que es una agrupación de mayoristas británicos que deciden poner en marcha un protocolo para etiquetar la huella de carbono en los productos. De hecho, nosotros hemos trabajado con ellos porque el tema de pesca no lo tienen desarrollado. En este caso, si definimos una metodología específica para el sector con el apoyo de Carbon Trust va a querer decir que, por ejemplo, el salmón o la pesca del arenque en Noruega va a tener que utilizar ese tipo de sistema. Esto es una ventaja muy grande porque se definen ya los caminos para saber qué es lo necesario.
Sin embargo, en España no compensa porque se está trabajando para obtener la norma ISO14067, que va a ser un documento
El Rincón del científico
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marco que nos va a dejar mucho margen de actuación. Es decir, va a definir cuál es el protocolo marco para el cálculo concreto de la huella de carbono. Pero la diferencia con la ecoetiqueta es que no va a especificar las fases concretas. Aún así la ISO 14067 es una primera aproximación interesante.
Cómo valora la labor que lleva a cabo la Fundación OESA?
Coincido con la filosofía de la Fundación de desarrollar acciones divulgativas y, en concreto, de los observatorios para analizar el sector y detectar necesidades a medio y corto plazo.
Vídeos: Entrevista a Gumersindo Feijoo
Anuario 2011 Anuario 2011
¿Cómo surgió CleanAlgae?
La empresa CleanAlgae nació hace 3 años en Canarias a partir de una iniciativa holandesa. La empresa madre, Feyecon, dedicada a la extracción supercrítica, recibió hace unos cincos años a varios clientes interesados en adquirir omega-3 a partir de las microalgas. El objetivo, lanzar al mercado la primera fuente vegetariana de un nutriente que habitualmente se obtiene del aceite de pescado. Así surgió una idea de crear CleanAlgae y también de situarla en uno de los mejores climas de Europa para la producción de microalgas.
¿Por qué estáis establecidos en Las Palmas de Gran Canaria?
Existen empresas de microalgas en el norte de Europa y en el norte de España, pero desafortunadamente estas empresas sólo operan en los meses cálidos. Sin embargo, en Canarias se pueden cultivar algas en todo Entrevista. Ganuza, Eneko.