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El Rincón del científico_04

In document Anuario 2011 (página 82-87)

En esta misma línea ¿Cuáles son los últimos avances que puede ofrecer la I+D+i en la mitigación de los efectos ambientales de los viveros flotantes sobre su entorno?

En primer lugar, hay que evitar que se produzca el impacto. Los acuicultores deben ser conscientes de los protocolos que pueden aplicar para reducir este impacto, como por ejemplo, controlando muy bien la alimentación para que no se pierda pienso, seleccionar la instalación de las jaulas en zonas donde existan un buen hidrodinamismo, una buena profundidad y no afecte a comunidades sensibles.

En el caso de que haya que mitigarlo, se pueden estructurar para favorecer el biofiltrado o, por ejemplo, actuar a nivel bacteriano para prevenir la descomposición.

Pero lo mejor es evitar el impacto. Para ello, tenemos que trabajar más por definir protocolos que lo reduzcan al mínimo.

Usted ha estudiado la interacción de las poblaciones salvajes con las instalaciones de salmón en los fiordos noruegos. ¿Qué datos se pueden extraer de este proyecto? ¿Podría establecerse alguna interacción de beneficio mutuo entre ambas poblaciones?

Hemos estado trabajando con equipos de investigación noruegos en la interacción de la acuicultura de salmón con los peces de la

familia de los gádidos (bacalao) que se acercan a estas instalaciones. Había muchos estudios de la acuicultura del salmón sobre su misma especie salvaje pero pocos sobre la acuicultura del salmón sobre otras especies. A partir de aquí, se nos ha dado pie a solicitar un proyecto para entender qué sucede con la incorporación de aceites vegetales terrestres en los piensos, una práctica que se aplica en la acuicultura para evitar la sobrepesca y el uso de aceites de pescado, que es positiva, pero queríamos conocer sus efectos para evitar riesgos. En dos años esperamos obtener resultados de este proyecto en el que trabajamos en colaboración con la Universidad de Murcia .

En Galicia la instalación de dos jaulas de engorde de salmón ha provocado algunas protestas. Desde la administración aseguran que informes científicos avalan el proyecto.

Como experto en el estudio de esta especie de cultivo, ¿cuál es su punto de vista?

He mantenido conversaciones con el sector, la administración y los opositores al proyecto y considero que los procesos administrativos deben ser transparentes y existir información y una planificación. Además, es necesario un proceso de selección del lugar y un estudio de impacto ambiental.

A nivel internacional hay multitud de trabajos que definen exactamente el impacto del cultivo

de salmón sobre el ambiente y poblaciones nativas. Ya está muy estudiado. Pero a la hora de interpretar a nivel local lo que va a suceder, es necesario conocer cuál va a ser la producción, la ubicación y disponer de un análisis de los usuarios que actúan en la zona. Mientras no exista, me parece que no es una buena idea generar la noticia de la concesión de la actividad. Previamente, la administración debería llevar a cabo un proceso lógico de conversación y negociación con los diferentes actores sociales y económicos, además de un análisis exhaustivo de las características ambientales y oceanográficas. Se deben poner las cartas sobre la mesa y tomar una decisión objetiva que favorezca el empleo y la economía sin generar un impacto ambiental grave o irreversible. Si se demuestra con datos, que concedan la actividad, pero tendrán que tomar una decisión conjunta con pescadores, mariscadores y cofradías. Bajo mi punto de vista, no se ha alcanzado el diálogo y transparencia que requiere la cuestión.

Desde la Fundación OESA hemos podido contar con su colaboración en el proyecto Mediterrane-On sobre definición de

indicadores de sostenibilidad en la acuicultura mediterránea, ¿cómo cree que pueden ser aplicables?

En primer lugar, me gustaría felicitar a la Fundación OESA por la iniciativa y la rapidez y efectividad del trabajo. En poco tiempo hemos obtenido un protocolo y selección de indicadores. En estos momentos necesitamos que esta transferencia llegue a la administración y se realicen análisis en diferentes niveles de sostenibilidad.

Todo está muy bien definido pero tienen que ser aplicados y utilizados para mejorar a nivel global las formas de estructura productiva que queremos en la acuicultura. Ayuda mucho a que haya una discusión sobre valores numéricos sobre sostenibilidad pero la administración debe creer en el proyecto.

También debemos sentarnos con los productores para alcanzar una serie de recomendaciones que se cumplan. Cuando estos indicadores se apliquen y se usen va a ser excelente, pero si queda sólo en un libro y una discusión técnica será una lástima.

El Rincón del científico

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Anuario 2011 Anuario 2011

Usted ha participado en proyectos de investigación por todo el mundo vinculados al cultivo de algas. ¿Cómo valora la

experiencia?

Quería ampliar mi conocimiento sobre las algas marinas y empecé a trabajar en la biogeografía de las algas. Este paso fue decisivo porque me ayudó a comprender las algas de todo el mundo, desde el Atlántico oriental hasta Sudamérica y el Pacífico. Ya en 1983 trabajé en Holanda en numerosos artículos sobre ecofisiología y biogeografía de las algas. Fue entonces cuando conocí a un compañero en Alemania, leí su libro en alemán sobre biogeografía y ecofisiología y le dije que debía traducirlo al inglés. Pasé cinco años trabajando en ese libro y fue una experiencia importante porque en esa época pasé de ser ayudante de cátedra en la universidad a profesor adjunto. No fue hasta 1987 que me convertí en catedrático, el máximo nivel en la universidad por haber Entrevista. Yarish, Charles

"El futuro de la acuicultura es prometedor

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