MARCO TEÓRICO
2. El fenómeno de las bitácoras desde una perspectiva global
2.3 Rasgos identificativos de la Blogosfera
2.3.3 El sentimiento de pertenencia a un grupo: Comunidad
que citan las mejores fuentes. El hipertexto se convierte así en un elemento de autoridad al dotar de profundidad a la información. La navegación por contenidos cambia el criterio de la credibilidad. Ya no responde a la autoridad de una cabecera o fuente, sino al criterio social a través del hipertexto”.
No basta con utilizar enlaces, sino que éstos además han de ser certeros.
Los visitantes valorarán la calidad de la “profundidad” del artículo y el bloguer, como cualquier periodista, irá configurando su credibilidad en función de las fuentes elegidas y el modo de mostrarlas. Ya no queda, por tanto, la fuente relegada al uso privado de los autores (lógicamente sí en el caso de los confidenciales), sino que deben exponerse al “juicio” público de la audiencia.
En otras palabras, al criterio social de Internet.
A su vez, ese criterio social va configurando, a la luz de las actuaciones de las bitácoras, un imaginario colectivo de blogs profesionales, académicos o personales donde ubicar a cada una de ellas. Los blogs se configuran como tales en su dimensión colectiva en la medida en que pueden asociarse a comunidades. En el siguiente punto, se describirán algunos de los mecanismos que ayudan a conformar las relaciones que permiten a cualquier usuario sentirse parte, tanto de la comunidad bloguer en general como de la que se forma bajo cada blog concreto (sistemas de comentarios, blogrolls, visitantes accidentales, la “parroquia”…).
describe minuciosamente las relaciones que se establecen entre los editores de bitácoras.
Formar parte de una comunidad no implica estar en ella, basta con participar, por lo que no es un requisito tener una bitácora para sentirse parte de la Blogosfera o de una parte de ésta. Muchos internautas no tienen blog pero leen varios al día, y en algunos incluso son activos participantes mediante los comentarios. “Un lector que no escriba un weblog pertenece también a la comunidad anotando comentarios y participando en los hilos de la conversación sin ninguna restricción”, como recuerda Cambronero (Orihuela, 2006: 15). En este mismo sentido, el weblog es un claro ejemplo de publicación elaborada mediante una arquitectura distribuida ya que, como recuerdan García de Torres y Pou (Díaz Noci y Salaverría, 2003: 50), también “se nutre de las aportaciones de los usuarios”.
Según Antonio Cambronero (Orihuela, 2006: 16), la comunidad formada por los blogs mantiene un espíritu especial que no tienen otras como las formadas por ejemplo, por foros. Para él, este carácter especial vendría determinado sobre todo por prácticas como el uso de canales RSS, la clasificación de la información mediante etiquetas o tags (información no jerarquizada), el constante uso de enlaces y por último, las licencias copyleft, para señalar al visitante en qué condiciones puede utilizar el contenido que está viendo, gracias a Creative Commons262 o Coloriuris.263
Siguiendo con la referencia hacia los foros, Orihuela (2006) realiza una interesante comparación entre las características de éstos y las de las bitácoras. En lo concerniente a la formación de comunidades, el autor destaca (2006: 38) que a diferencia de lo que sucede en los foros, en los blogs la comunidad es “externa”, ya que se forma a partir de las acciones que propone el editor:
262 http://creativecommons.org/
263 https://www.coloriuris.net/
“El weblog, en este sentido es un medio centralizado (un autor), jerárquico (el autor es el único que tiene el privilegio de publicar historias y los usuarios están limitados a comentarlas), y que por lo tanto genera una comunidad desde dentro hacia afuera. El autor propone los temas, establece la agenda, y la comunidad responde”.
La comunidad del weblog también se forma por lo que Orihuela (2006) denomina el vecindario, es decir, los vínculos de entrada (incoming links) y salida (outgoing links) que comparten las bitácoras. En un sentido más amplio, ese vecindario estaría formado por “el conjunto de blogs que comparten un número significativo de enlaces externos a sitios comunes, o que tienen en común otros elementos como etiquetas o suscriptores” (2006: 256). A un nivel más general si cabe, los hiperenlaces suelen mostrar en la Blogosfera, como apunta Estalella (Cerezo, 2006: 24), una estructura en red de “escala libre”. Lo que equivaldría a decir, combinando terminologías, que los vecindarios suelen estar compuestos por unos pocos blogs muy enlazados y una gran mayoría de blogs con muy pocos enlaces.
Como apunta Stauffer (2002: 6), esa estructura y el sentimiento de pertenencia a un grupo comienzan a articularse cuando se reciben los primeros comentarios o mensajes por correo electrónico. Al mismo tiempo que el blog invita a la participación del usuario de forma activa, ésta hace que el editor de la bitácora se sienta perteneciente a un grupo con intereses e inquietudes comunes. La comunidad de una bitácora puede ser tan heterogénea y amplia como numerosos los diferentes grados de implicación de los visitantes que admitamos en ella (visita “accidental” -por buscadores-, “curiosa” (por directorios y enlaces), lectura frecuente, suscripción mediante un agregador, dejar comentarios…).
A partir de una clasificación original de Juan Julián Merelo (editor de Atalaya),264 donde distinguía a los visitantes de las bitácoras en dos grupos: la
“parroquia” y los “turistas”, José Luis Orihuela (2006) añade un tercer tipo: los surfers. Si la parroquia corresponde al grupo de visitantes que conoce los
264 http://atalaya.blogalia.com/
temas que se va a encontrar en el sitio, le gusta cómo los trata el autor y por eso lo frecuenta, los turistas son los que llegan desde los buscadores, atraídos por una palabra o frase concreta que era la que buscaban y que tal vez, forme parte de un artículo que no guarda mucha relación con la temática frecuente del blog.
Según Orihuela (2006), los turistas no aportan gran valor al contenido del blog porque desconocen el contexto del sitio. Y tal vez por ese mismo motivo, son especialmente propensos a dejar comentarios, preguntar cualquier cosa o participar en los debates. La parroquia, sin embargo, es el conjunto de visitantes fieles que encuentra lo que busca al visitar esa bitácora, al mismo tiempo que el principal target al que se dirige el editor cuando escribe.
Respecto al tercer grupo, los surfers, llegan al blog a través de enlaces en otras páginas. Sin duda es un visitante que, como destaca Orihuela (2006: 109),
“accede al blog con más información y mayores expectativas que el turista, muchas veces sabiendo exactamente lo que busca y la razón por la que ha activado el enlace”.
A menudo una parte representativa de la parroquia de una bitácora es su lista de enlaces afines o blogroll, una visión rápida del tipo de blogs con los que posiblemente el autor quiere identificarse, a la vez que un conjunto de vínculos a páginas amigas. Por tanto, también es la primera representación gráfica de la comunidad que forma o pretende formar el editor de la bitácora. Cuando Jesse James Garrett265 publicó en 1998 su lista pionera de “sitios como el mío” (lista que Cameron Barrett colocó en su weblog)266 puede que no imaginase en absoluto la tendencia que había iniciado.
La idea de que el visitante “turista”, desprovisto totalmente del contexto de una página que desconoce y a la que accede por la mera coincidencia de una palabra en los buscadores, no suele aportar valor alguno al blog, no es en absoluto gratuita. Tenemos claros ejemplos de esto y en Jabalí Digital,267 la
265 www.jjg.net
266 www.camworld.com/
267 http://jabalidigital.com
bitácora personal del periodista Adriano Morán, podemos encontrar uno muy gráfico, ocurrido el 25 de junio de 2006. Perfecta prueba de que sin duda los recién llegados son los más propensos a dejar comentarios de cualquier índole en la bitácora. El 13 de marzo de 2004, Morán publicó un miniartículo,268 relatando los problemas que estaba teniendo para implementar un nuevo sistema de gestión de contenidos en su bitácora. Y lo hizo de esta manera:
“Estoy incorporando Movable Type, espero terminar para esta noche.
Actualización de las 19:38: Tengo los ojos como platos, las tildes se me convierten en extraños símbolos satánicos, los comentarios no funcionan…”.
Afortunadamente para esta tesis, a Morán se le ocurrió hacer una metáfora con la expresión “símbolos satánicos” porque debido a estas palabras, alguien interesado en estos temas llegó a la bitácora (sin duda a través de un buscador) y dejó este interesante comentario269 más de dos años después de la publicación del post, el 25 de junio de 2006:
“Hola escribo para decirle que no tengo la menor idea de que [sic] esta [sic]
hablando. pero [sic] estube [sic] buscando en Internet a personas y simbolos [sic] satanicos [sic], pero lo unico [sic] que encontre [sic] fue su pagina [sic]. le [sic] digo yo a usted no lo conozco pero me gustaria [sic]
hacerlo (…) quizas [sic] para hablar algo de este tema LUCIFER espero que mi opinion [sic] no le haya molestado pero quisiera que me entienda amo las cosas que tengan que ver con el diablo pero no soy satanista…”.
Sin duda no tendría sentido encuadrar a visitantes de este tipo, los turistas más “accidentales”, dentro de la comunidad de la bitácora. Siguiendo la aportación de Orihuela (2006) en este aspecto, sería poco probable que un surfer dejase un comentario como el que acabamos de ver. Los ejemplos de las consecuencias de los “turistas accidentales” serían interminables. Si
268 “Perdón por las molestias”, 13 de marzo de 2004, en
http://diariodeunjabali.com/archivos/categorias/personal/perdon_por_las_molestias.html [Consulta: 27/junio/2006].
269 En
http://diariodeunjabali.com/archivos/categorias/personal/perdon_por_las_molestias.html#12202, 25 de junio de 2006 [Consulta: 27/junio/2006].
acabamos de ver lo que provoca escribir una entrada con alguna palabra coincidente con los intereses de alguien en particular, escribir sobre algún personaje conocido puede desembocar en una avalancha de visitantes que buscan contactar con ese personaje.
La llegada masiva (a través de los buscadores) de visitantes que creen poder hablar con el personaje del que el autor del blog está escribiendo es un fenómeno bastante habitual, sobre todo entre los adolescentes, muy familiarizados con el uso de Internet pero no tanto con la autoría de los contenidos. El pasado mes de junio de 2006 el periodista Christian Espinosa escribió en su blog, Cobertura Digital,270 un artículo sobre los blogs falsos (fakeblogs) del fútbolista Leo Messi. El artículo271 tuvo 85 comentarios, una cifra que tampoco es demasiado elevada, aunque lo llamativo es que muchos de esos comentarios eran de internautas (a juzgar por el lenguaje, muy jóvenes) que pensaban que le estaban dejando un comentario a la estrella argentina de fútbol, y no al editor del artículo, Espinosa. Como muestra, uno de esos significativos mensajes: “hola como [sic] estas? [sic] yo bien y creo que vos tambien [sic]. Jugas muy bien espero que me agreges [sic]”.
Por otro lado, aunque la Red lógicamente hace que la situación geográfica pierda gran parte de su importancia, también es habitual construir el concepto de comunidad de bitácoras en torno a referentes geográficos (como se ha podido ver en el epígrafe sobre Directorios). Podemos encontrar numerosos directorios nacionales como la comunidad argentina de weblogs272 o la mexicana Blogs México;273 rankings de las comunidades autónomas españolas como los proporcionados por Alianzo;274 o incluso singulares iniciativas hiperlocales, como la conocidad comunidad NYC Bloggers,275 formada por bitácoras de Nueva York representadas gráficamente según el mapa de las líneas de metro de la ciudad.
270 http://www.coberturadigital.com
271 “El Mundial en Internet: a Lionel Messi le descubrieron su blog o blogonovela”, Cobertura Digital, 26 de junio de 2006, en < http://www.coberturadigital.com/2006/06/26/el-mundial-en- internet-a-leonel-messi-le-descubrieron-su-blog-o-blogonovela/ > [Consulta: 15/julio/2006].
272 http://www.weblogs.com.ar/
273 http://www.blogsmexico.com/
274 http://www.alianzo.com/
275 http://www.nycbloggers.com/
Volviendo a la idea original de comunidad (formada sobre todo por la
“parroquia”) y sin olvidar el criterio geográfico, bajo un tema general y de forma similar a las originarias comunidades en anillo también se forman muchas de las grandes subcomunidades de la Blogosfera. Uno de los mejores ejemplos al respecto se encuentra en los warblogs o blogs dedicados a informar y comentar los conflictos bélicos. No en vano para muchos autores, como por ejemplo Pepe Cervera (Cerezo, 2006: 14-15), el 11S supuso un punto de inflexión clave en la corta historia de la comunidad mundial bloguer y uno de sus mayores momentos de crecimiento.
Orihuela (2006) establece hasta seis tipos de comunidades de bitácoras, atendiendo a criterios globales (el total de blogs en el mundo, rastreados hasta ahora de forma más fiable por Technorati),276 lingüísticos (como la comunidad catalana Blocat),277 geográficos (PerúBlogs),278 temáticos (IdeaSapiens),279 de alojamiento (MSN Spaces),280 o ideológicos (Red Liberal).281 Podemos incluir sin embargo otros, como comunidades de género (el directorio de blogs femeninos BlogsMujer)282 o comunidades en torno a un medio de comunicación (los blogs de PeriodistaDigital),283 aunque en este último caso preferimos hablar de blogs de medios, como veremos posteriormente en este trabajo.
Por último, conviene recordar otro tipo de comunidades en principio ajenas a los blogs, las que se forman en torno a redes sociales creadas para unir personas con intereses personales o profesionales afines. Curiosamente, tomando nota de las encuestas a blogueros que realizaron Gemma Ferreres y Fernando Garrido en 2004 y 2005, la conclusión al respecto es que los editores de bitácoras apenas participan de este tipo de redes. Pero como bien apuntan los citados investigadores (Cerezo, 2006: 66), el hecho de que sólo un 17% se haya inscrito alguna vez en una red social puede leerse de otra forma: “la
276 http://www.technorati.com
277 http://www.blocat.com/
278 http://www.perublogs.com/
279 http://www.ideasapiens.com/blogs/
280 http://spaces.msn.com
281 http://www.redliberal.com/
282 http://blogsmujer.com/
283 http://www.periodistadigital.com/blog_zone/
Blogosfera ya es una Red social, con sus propias sub-redes: blogrolls, planetas (agregadores de blogs con rasgos comunes, generalmente geográficos), grupos en el sitio para compartir fotografías Flickr, etc”.
Y tras todos estos tipos de comunidades que se multiplican cada día generando cada vez un mayor caudal de información, ¿qué hacen los medios de comunicación tradicionales? La gran mayoría nada, y en otro sentido, se podría decir que también nadan en la ignorancia de no saber que estas comunidades existen y que por tanto, pueden ser nichos potenciales que están perdiendo. En cualquier caso siempre tenemos las excepciones que pueden servir de ejemplo y marcan algunos de los caminos posibles. En el verano de 2004, el diario News-Record284 de Greensboro, en Carolina del Norte, decidió aumentar los blogs que ya tenía285 para acercarse a su comunidad de lectores y crear, según menciona su director, John Robinson,286 una comunidad fuerte junto a los blogs para compartir un mismo objetivo, informar:
“No puedo llamarlo rebelión. Más bien algo así como sentido común. He observado que bloggers y periódicos quieren básicamente lo mismo: contar a la gente las noticias. Algunos blogs tienen más opinión que otros, pero todos quieren compartir información con otros. No es una amenaza, es estimulante. Y empuja uno de nuestros propósitos fundamentales, que es ayudar a construir una fuerte comunidad a través del libre intercambio de información e ideas”.
La idea es clara. De todos los criterios bajo los que se puede formar una comunidad, parece que la asociación entre medios de comunicación y blogs puede venir sobre todo por la asunción de objetivos comunes: ofrecer conocimientos y servicios, debatir asuntos de interés público y en definitiva y como señala Robinson, informar. Pero al margen de que blogs y cibermedios establezcan un esquema propio de relaciones, la Blogosfera sigue configurando diariamente su propia identidad como comunidad activa en
284 http://www.news-record.com
285 http://blog.news-record.com
286 “The radicalizad rebels”, The Editor´s Log, 20 de diciembre de 2004, en < http://blog.news- record.com/jrblog/archives/2004/12/the_radicalized.html > [Consulta: 5/julio/2006].
Internet. Y en gran parte, gracias a una de las principales características del colectivo bloguer: la conversación.