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Escándalos alimentarios

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CAPÍTULO 1. MOVIMIENTOS AGROALIMENTARIOS ALTERNATIVOS (MAA)

1.1 Escándalos alimentarios

Antes de adentrarse en el tema de los MAA es necesario comprender los llamados “escándalos alimentarios” estos no son una innovación, visto que han estado presentes a lo largo de la historia. Lo que sí es innovador es la presión que algunos sectores de la ciudadanía como los consumidores que desde la década de los 90, han manifestado un cierto descontento con relación al SAA global. Es común encontrar en el consumidor expresiones en relación con los poderes públicos y las empresas que demuestran una desconfianza frente a instituciones o incluso productos concretos, a lo anterior se le articula la aparición de padecimientos “modernos” como la diabetes, hipertensión, el cáncer, entre otras enfermedades derivadas del uso excesivo e indiscriminado de agroquímicos en la alimentación y las señales de alarma que rodea los OGM (Calle et al., 2009).

Algunos autores enuncian la posibilidad de que las crisis derivadas de los escándalos alimentarios son un espejismo, determinando la posibilidad de que hayan sido exageradas por los medios de comunicación masiva (Escribano y De Felipe, 2004), con el interés de terminar estás crisis en los mercados, algunos políticos, académicos e investigadores utilizan instrumentos disponibles a su alcance para colaborar con información, no siempre mesurada y objetiva.

Los escándalos alimentarios de las dioxinas, vacas locas, la fiebre aftosa, gripe aviar o salmonella, evidencian una preocupación de los consumidores relativa a la autonomía, autodeterminación, seguridad y soberanía alimentaria (desde la producción hasta los hábitos de consumo), aumentando la demanda en el mercado de productos de origen ecológico (Briz y Felipe, 2011).

32 Ejemplo de los escándalos alimentarios, suscitados desde la aparición de la Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB) o vaca loca, una enfermedad transmitida por el ganado vacuno de (4 a 6 años) de edad. Tiene diferentes características como degenerar el sistema nervioso central, es de tipo progresiva, transmisible de los animales al hombre, y mortal. Además, tiene periodos de incubación largos, su primera aparición fue en la década de los 80 en Inglaterra, registrándose 184,508 casos en Reino Unido y 5,721 en casi todo el mundo (Farías et al., 2004).

En un principio los datos sobre reacciones de los consumidores alimentaron la cadena de alarma según Mary Douglas (1992):

La previsión de un descenso de más del 30% de carne bovina, los cambios de hábitos alimentarios por parte del 50% de los consumidores italianos, una cuarta parte de los españoles dejo de consumir carne bovina, el 48% del total de los consumidores se encontraron muy o bastante preocupados por el tema de las vacas locas, y el 52,5% de la población tuvo un cambio de comportamiento en sus hábitos de consumo alimentario.

Lo anterior, estableció un vínculo entre el tipo de alarma alimentaria, la crisis alimentaria, el riesgo, la seguridad y el consumo. La demanda de seguridad que se ha instalado en los consumidores, genera fuertes críticas a las políticas públicas de los gobiernos de turno, en políticas de divulgación e información de estos, además de enfrentamientos con las políticas agrarias, las demandas de seguridad y los márgenes de precaución.

John K. Galbraith (1984) habla de la sociedad opulenta:

Reformula la forma de entender el comportamiento económico, denuncia la teoría de la escasez y la inseguridad cuando la abundancia es el panorama, el ciclo de abundancia económica reposa en la seguridad, la sensación de seguridad se convierte en un motor económico permitiendo el consumo en masas de ciudadanos, se cuestiona el papel del Estado, la seguridad frente al desempleo, enciende las alarmas ante a la enfermedad y marginación social.

33 Consumo y control: La sociedad de consumo aparece representada como una gran fiesta, donde esa especie de sensación de riqueza parece venir del cielo según Jean Baudrillard (1974):

Está más próxima de la orgia que del control, la publicidad es una invitación al descontrol, asimismo, invita al abandono de la rigidez y construye una cultura frágil.

La sociedad del riesgo es una de las características de una consecuencia de la modernidad y afecta la cadena agroalimentaria. El rigor y efectos del problema dependen de sus causas. En las ciencias sociales y la sociología, el riesgo se admite como síntoma de las recientes transformaciones de un contexto que ya no es el mismo. Los países ricos tienen sensación de seguridad y de riesgo – los países pobres ni lo uno ni lo otro. Por último, los escándalos alimentarios, son un indicador del grado de desinformación que tienen los consumidores sobre lo que se consume, el riesgo y la preocupación del daño ambiental (Briz y Felipe, 2011).

Los comportamientos derivados fueron: acentuación del control de productos que transitan por círculos de distribución habitual excluyendo todo alimento como sospecha, la homogenización de comportamiento de consumo alimenticio y no alimenticio y los escándalos alimentarios como el de la “vaca loca” creó inquietudes y reflexiones sociológicas profundas sobre el consumo que hay que rellenar.

La serie de escándalos alimentarios ha dado lugar a una desconfianza y critica del consumidor, y como consecuencia la comunidad está en la búsqueda de legislaciones alimentarias apropiadas para contribuir a un cambio en el SAA en términos de seguridad. La introducción de nuevos principios como el marco de análisis de riesgos, la evaluación de riesgos y gestión proporciona un sistema más eficiente, lo que puede ayudar a reanudar la confianza de los consumidores.

Existen resistencias agroalimentarias no como fenómeno aislado sino como parte de las estrategias de tipo individual y familiar, es decir, coexisten caminos que articulan estas estrategias y mudanzas en los estilos de vida y esto se ve reflejado

34 en los espacios colectivos del cotidiano. Por lo anterior, surgen dinámicas de acción colectiva que plantean giros en el paradigma político alimentario, como lo señala Calle et al., (2009, p. 86) “a) nuevos estilos agroalimentarios con una agricultura diferente que opera e incide por completo en el SAA, b) nuevos cultivos sociales para la introducción de formas de economía solidaria y ecológica que dan lugar a cooperativas emergentes de productores y consumidores y c) nuevos movimientos globales en un dialogo continuo con las protestas antiglobalización, a partir de diversas narrativas de democracia radical (desde las bases), se desprende se desprenden propuestas sobre el SAA ligadas a redes sociales críticas sobre el proceso de mundialización”.

La mundialización neoliberal arremete sobre el Estado, su papel social, su poder político y como regulador en temas sobre el capital, el mercado, los bienes públicos, los recursos naturales una política de privatización alimentada por conceptos tales como democracia de mercado y la elección del consumidor (Wilkinson, 2004). Ahora bien, los más favorecidos son las CTN quienes son causa y efecto de la crisis alimentaria, ambiental, civilizatoria y financiera, ejerciendo dominio sobre los mercados, la producción y las políticas nacionales e internacionales.

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