2.2. BASES TEORÍAS
2.2.1 Estrés Emocional
37 guardias y sueño fragmentado. La naturaleza y la distribución de estos hallazgos indican que el horario de trabajo del personal de guardia es el principal contribuyente al problema mencionado. Por ello, la evaluación de vigilancia durante el transcurso del tiempo de las guardias individuales de 4 horas será dirigida a la relación entre la duración de guardia y la fatiga. Estos resultados se observan en de la industria marítima de Estados Unidos, y por ende, a nivel internacional.
2.2. BASES TEORÍAS
38 personas, ya sea en familias como en amigos, vecindarios y comunidades.
Las emociones también nos permiten crear y expresar ideas y pensamientos que no necesariamente proceden del pensamiento racional. La ira, por ejemplo, puede inspirar un cuadro dramático. La desesperanza y la tristeza pueden inspirar hermosas y conmovedoras poesías, canciones y música. El arte, la música y la literatura provocan e inspiran emociones y crean una conexión emocional entre el arte, la música o la escritura y quien lo ve, oye o lee.
Así pues, las emociones tienen un propósito positivo: nos ayudan a mantenernos a salvo, nos ayudan a establecer y mantener vínculos con otros e inspiran la creatividad. Por un lado, las emociones pueden centrar nuestros pensamientos y nuestras acciones y, por otro, pueden enriquecer y ampliar nuestros pensamientos y nuestras experiencias.
COMPRENDE LOS DIFERENTES ASPECTOS DE LAS EMOCIONES
“Las emociones tienden un puente entre el pensamiento, el sentimiento y la acción.” - John D. Mayer
Tanto si eres consciente como si no, cuando experimentas una emoción, esta se compone de tres aspectos: pensamientos, sensaciones físicas y acción.
Los diferentes aspectos de una emoción no siguen un orden específico para manifestarse, pero cualquiera de ellos afecta a los otros. Lo que piensas puede afectar a tu estado físico y también alterar tu comportamiento. Del
39 mismo modo, lo que haces -cómo te comportas- puede afectar a cómo te sientes y a lo que piensas.
Por ejemplo, imagina que llegas a casa y descubres que la ducha no funciona o que la calefacción se ha estropeado otra vez. Te enfadas. Tu respuesta furiosa puede iniciarse con una reacción física: tensión muscular, incremento de la frecuencia cardiaca y respiración agitada. Esto desencadena una reacción de comportamiento -das un puñetazo en la mesa-, seguida del pensamiento: “¡Oh, no! Otra vez no. ¡Estoy harto de esto!”.
O quizás golpeas la mesa primero, lo que desencadena una respuesta física:
se te tensan los músculos y la frecuencia cardiaca y la respiración se te aceleran. De nuevo, tus pensamientos se unen a la respuesta.
O la respuesta furiosa podría iniciarse con el pensamiento: “¡Ay, Señor! Otra vez no. ¡Estoy harto de esto!” Este pensamiento desencadena una aceleración del ritmo cardiaco y la respiración, y tensión muscular. Y entonces das el puñetazo en la mesa.
Percibir y entender estos tres distintos aspectos o partes de una emoción ayuda a desarrollar la inteligencia emocional.
LAS EMOCIONES TIENEN UN FIN POSITIVO
“Nunca te disculpes por mostrar tus sentimientos. Cuando lo haces, te estás disculpando por decir la verdad.” - José N. Harris
Con frecuencia clasificamos las emociones como positivas o negativas.
40 Pero la idea de que nuestro objetivo debería ser tener solo emociones
“positivas” como la felicidad, la esperanza y la compasión no es útil porque sugiere que deberíamos tratar de evitar o reprimir emociones “negativas”
como el resentimiento, la impaciencia o los celos.
Lo cierto es que todas las emociones están ahí por un buen motivo.
Emociones como el miedo, la ira, la tristeza y el remordimiento quizás no sean agradables, pero tienen un propósito beneficioso.
El miedo es un claro ejemplo de emoción que tiene un propósito positivo:
protegerte. La ansiedad también es beneficiosa. La ansiedad ante un examen, por ejemplo, puede motivarte a concentrarte, a dejar de lado las distracciones y estudiar. La ansiedad solo se convierte en negativa si te desborda de tal modo que te incapacita para pensar con claridad suficiente para estudiar.
El problema es que, cuando experimentamos una emoción “negativa”, a menudo tendemos a reforzarla con respuestas negativas. Tomemos el remordimiento, por ejemplo. La intención positiva del remordimiento es impulsarnos a aprender de la situación para evitar cometer un error semejante en el futuro. El remordimiento solo es negativo si te quedas atrapado en los pensamientos negativos, la culpa y la inacción. Pero la emoción no es negativa, ¡lo son tus pensamientos y tu falta de acción!
COMO SE RELACIONAN LAS EMOCIONES ENTRE SÍ
41
“Que tú tengas el rango emocional de una cucharilla de té no significa que todos lo tengamos.” - Hermione Granger
¿Cuántas emociones crees que tenemos? ¿Cincuenta? ¿Ochenta? ¿Más de cien? Algunos afirman que solo existen seis emociones básicas - alegría, sorpresa, miedo, asco, ira y tristeza -, y que todas las demás derivan de estas.
Evidentemente, existen muchas más emociones aparte de estas seis. Pero
¿son emociones como la envidia y los celos tan diferentes entre sí? Y la irritación y el enfado, ¿son la misma cosa?
No es fácil distinguir una emoción de otra, decir dónde acaba una y empieza la otra. Y cuando hablamos de emociones como la felicidad o la decepción, por ejemplo, sabemos por experiencia que tienen diferentes niveles de intensidad, que podemos sentirnos muy felices o un poco más felices, muy decepcionados o solo ligeramente decepcionados.
Aún más, también podemos sentir más de una emoción a la vez - nerviosismo y excitación, tristeza pero alivio -, lo que añade otra dimensión de complejidad a nuestra experiencia emocional.
Para intentar comprender más claramente las emociones, para comprender las cualidades y las características que las distinguen y que comparten, los psicólogos y los investigadores han tratado de categorizar las emociones para mostrar las diferencias y las relaciones que existen entre ellas.
42 SINTONIZA CON TU INTUICIÓN
“La intuición no acude a una mente no preparada.”, - Albert Einstein
Si alguna vez has tenido la sensación de que algo no iba bien, de que algo no cuadraba, entonces has experimentado lo que es la intuición. Y si alguna vez has vivido situaciones en las que todo cuadraba y todo parecía encajar en su sitio, eso también era tu intuición. Es una percepción instantánea. No sabes por qué, no puedes explicarlo, solo lo sientes así y lo sabes.
La intuición es un proceso que te da la capacidad de saber algo sin pensarlo.
Actúa bajo el nivel de nuestra percepción consciente. Es un proceso que une el espacio que media entre la parte consciente y la parte inconsciente de nuestra mente. Comunica la emoción con la razón.
Nuestra mente y nuestro cuerpo están continuamente recopilando información del mundo que nos rodea. Cuando algo te transmite una fuerte impresión, tu cerebro, de forma subconsciente, recurre a tus conocimientos y experiencias previos y recuerda una particular combinación de circunstancias: sucesos, acciones, comportamiento, sensaciones físicas y pensamientos, olores, gustos y sonidos. A la velocidad del rayo, utiliza esta información para advertirte que no sigas adelante o para decirte que esa es la combinación adecuada de circunstancias y que puedes seguir adelante.
La intuición corta cualquier línea de pensamiento y va derecha a la respuesta.
Es lo bastante perceptible para seguirla, pero demasiado rápida para que necesites procesar y comprender.
43 LA COMUNICACIÓN NO VERBAL
“Cuando los ojos dicen uno cosa pero la lengua dice otra, el hombre avezado confía en el lenguaje de los primeros.” - Ralph Waldo Emerson
Todos comunicamos información a los demás acerca de nuestras necesidades, sentimientos, intenciones, gustos y aversiones, etc., no solo por lo que decimos, sino también por lo que callamos. Por lo general, es bastante fácil saber cuándo alguien está enfadado, asustado, sorprendido, disgustado, alegre o triste: ¡no hace falta que diga nada, porque lo lleva escrito en la cara!
Pero otras emociones pueden ser más difíciles de interpretar; no puedes confiar en que la sola expresión facial de una persona vaya a revelarte cómo se siente.
Sí, podrías preguntar, pero lo que una persona dice acerca de cómo se siente y lo que de verdad siente pueden ser dos cosas muy distintas. Las personas no siempre son sinceras y claras sobre lo que sienten, aunque dan pistas.
Todos lo hacemos, a través de la comunicación no verbal.
Según un estudio realizado por el profesor Albert Mehrabian, la comunicación de emociones y sentimientos se compone en un 7% de lo que se dice, en un 38% del tono de voz y en un 55% del lenguaje corporal. Eso significa que el 930/o de cómo de verdad se siente una persona se comunica de forma no verbal.
44 La expresión facial, la postura, los gestos y el tono de voz responden a impulsos emocionales y pueden proporcionarte pistas e información útil y fiable sobre los verdaderos sentimientos e intenciones de una persona.
ENCUENTRA LAS PALABRAS, PARA DESCRIBIR LA EMOCION
“¿De verdad es pasible decirle a otra persona cómo se siente uno?”
- León Tolstói, Ana Karenina
Cuando dices “Me siento feliz”, ¿a qué clase de felicidad te refieres? ¿Es del tipo “El sol brilla y hace un día precioso”? del tipo “Mi equipo acaba de ganar”
o es más bien del tipo “Las pruebas médicas han salido todas bien”?
Con frecuencia no tenemos muy claro ni estamos seguros de cómo nos sentimos. Por ejemplo, puedes pasar por una experiencia que te deje pensando: “¡Me siento fatal!” Fatal no es ninguna emoción, pero puede ser lo que mejor describa tu estado emocional.
Encontrar la palabra o las palabras para expresar cómo te sientes no siempre es fácil o sencillo. Y, sea el que sea el significado que quieras darle a la palabra «feliz» cuando la usas para describir cómo te sientes, puede no significar lo mismo para otras personas. Aunque la palabra “feliz” tiene un sentido optimista y alegre para la mayoría de las personas, para otras la felicidad se relaciona con sentirse relajado, sin preocupaciones. Para ellas, la felicidad significa algo distinto: tiene un matiz de paz y tranquilidad.
Ser capaz de identificar y nombrar las emociones con más claridad te permitirá entender, anticipar y gestionar con mayor facilidad tanto tus sentimientos y acciones como los de los demás.
45 SÉ DUEÑO DE TUS EMOCIONES
“Nadie puede hacer que te sientas inferior sin tu consentimiento.”
- Eleanor Roosevelt
Un amigo te falla, tu pareja da un espectáculo en una reunión social o te gritan porque has cometido un error en el trabajo. Este tipo de situaciones lleva emociones asociadas. ¿Cómo te sentirías en cualquiera de esas situaciones? ¿Decepcionado, abochornado, alterado? ¿Herido y furioso?
Y si quisieras decirle a la otra persona cómo te sientes ¿qué dirías?
¿Dirías: “Me has puesto en evidencia/ herido/ alterado”, “Has hecho que me enfade”?
Responder de ese modo sugiere que otras personas y las circunstancias son responsables de tus emociones. Pero no es así. Tú creas tus emociones y los demás crean las suyas propias.
Culpar a otro puede ser una manera de justificar tus sentimientos. Te convences de que te sientes así debido a lo que la otra persona ha hecho. No es culpa tuya que te sientas así, es culpa del otro. Como no te gusta cómo te sientes, culpas a otro. Asumes el papel de víctima, convencido de que sufres por algo ajeno a ti.
Asumir toda la responsabilidad por tus emociones te ayudará a gestionarlas mejor. ¿Por qué? Cuando asumes la responsabilidad de ser el dueño de tus emociones, igual que haces con todo lo demás que te pertenece, es cosa tuya gestionarlas y lidiar con ellas.
46 SATISFAZ LAS NECESIDADES EMOCIONALES
“La felicidad es un trabajo desde dentro. No le otorgues a nadie tanto poder sobre tu vida.” - Mondy Hale
Todos tenemos necesidades básicas físicas y emocionales. Las necesidades físicas son cosas como la comida, el agua, dormir, estar calentitos y tener cobijo. Las necesidades emocionales son cosas como la necesidad de sentirse aceptado, apreciado y creído; sentirse amado, respetado y seguro;
ser capaz de confiar en los demás y sentirse digno de confianza, ser capaz de comprender y ser comprendido, de sentirse valorado y merecedor.
Cada uno difiere en el grado en el que necesita que esas necesidades sean satisfechas. Igual que unos necesitamos más agua, comida o descanso, otros pueden necesitar más libertade independencia y algunos quizás necesitemos más seguridad y contactos sociales que otros. Una persona puede necesitar una mayor sensación de logro, mientras que otra puede necesitar más aceptación y admiración.
Sin importar cuál sea el nivel de tus necesidades emocionales, es más probable que te sientas seguro y equilibrado y que sientas que tu vida tiene propósito y sentido si las satisfaces.
Pero, del mismo modo que no podemos culpar a los demás por “hacernos”
sentir mal, no podemos confiar en que los demás satisfagan nuestras necesidades y nos «hagan» sentir bien.
Eso no quiere decir que no podamos conectar con los demás para ayudarnos a satisfacer nuestras necesidades emocionales y sociales, sino que no
47 podemos esperar que ellos sean los únicos responsables de satisfacerlas.
RECONOCE LAS CREENCIAS Y EXPECTATIVAS SOBRE LAS EMOCIONES
“La negación no es solo un rio de Egipto.” - Mark Twain
Tanto si somos conscientes como si no, todos tenemos ideas preconcebidas sobre qué significan las emociones y sobre qué pasaría si nosotros u otras personas expresáramos o no expresáramos ciertas emociones.
Mientras crecíamos, muchos aprendimos que sentir y expresar ciertas emociones estaba “mal” o “no era adecuado”. Es posible que los demás hayan ignorado nuestras emociones o las hayan ridiculizado, menospreciado o negado. Tal actitud difícilmente nos habrá enseñado a comprender y gestionar los sentimientos y las emociones.
Si, por ejemplo, te reñían por expresar rabia o celos cuando eras pequeño, tal vez ahora intentes reprimir, ignorar o negar esos sentimientos cuando aparecen.
Quizás te enseñaran que cuando alguien te trata injustamente, es “malo”
desear que le pase algo malo. ¡También está mal alegrarse cuando les pasa algo malo!
Es posible que te educaran con la creencia de que tienes que sentir determinadas emociones - amor, perdón, arrepentimiento o culpa - incluso cuando no las sientes.
El problema es que, cuando crees que “no deberías” sentir una emoción determinada, quizás tratas de reprimirla o ignorarla, con lo que te
48 privas de la oportunidad de entender lo que esa emoción trata de decirte. Y cuando sientes que “deberías” sentir una emoción determinada, puedes sentirte culpable o confuso por no sentirla.
QUE SON LOS DESENCADENANTES EMOCIONALES
“Desencadenante cualquier cosa, como un acto o un suceso, que sirve como estimulo e inicia o precipito una reacción o serie de reacciones.”
- www.dictionary.com
Todos tenemos desencadenantes o disparadores emocionales, situaciones y experiencias específicas que provocan una reacción emocional.
Las experiencias agradables pueden desencadenar emociones de felicidad.
Ciertas canciones o cierta música, por ejemplo, pueden desencadenar el recuerdo positivo de momentos o sucesos felices.
Pero las situaciones y las experiencias difíciles pueden desencadenar emociones complejas.
Que el ordenador falle es un desencadenante para la mayoría de personas, pero a menudo cada persona tiene situaciones particulares que disparan sus emociones. Quizás para ti es cuando alguien critica cómo vas vestido. Puede que para otra persona no sea importante pero para ti desencadena sentimientos de humillación. Quizás de pronto te das cuenta de que has olvidado llamar a tus padres y de inmediato sufres un ataque de ansiedad y culpa. O puede ser la conducción temeraria de alguien: si un coche se incorpora bruscamente delante del tuyo, te pones como una fiera.
Los desencadenantes emocionales suelen estar detrás de algunos de
49 nuestros peores comportamientos. Si no eres consciente de cuáles son tus desencadenantes emocionales, esos comportamientos negativos pueden parecer automáticos y fuera de tu control.
Aprender a reconocer tus situaciones desencadenantes personales es el primer paso para cambiar tus reacciones inconscientes automáticas.
2.2.2 ¿Que son las emociones?
Las emociones son “reacciones adaptativas y necesarias para la supervivencia” (Bisquerra, R., 2009 )
Las emociones son respuestas biológicas ante ciertas situaciones que el cuerpo nos da como estrategia de supervivencia (Gálvez, R., 2020)
Estado complejo del organismo caracterizado por una excitación o perturbación que nos predispone a una respuesta organizada ante un acontecimiento externo o interno (Bisquerra, R., 2009 )
Clasificación de las emociones
Existen distintas clasificaciones de las emociones según los autores. A continuación; se presenta la clasificación, de acuerdo al criterio que considera
“Emociones básicas”. Miedo, ira, felicidad, tristeza, asco. (Johnson – Laird y Oatley , 1992)
Ira, tristeza, miedo, alegría, amor, sorpresa, aversión, vergüenza. (Goleman, 1995)
¿Qué es una situación abrumadora?
50 Son aquellos eventos que ocurren a nuestro alrededor, que nos involucran y nos afectan emocionalmente y, por lo tanto, nos hacen reaccionar de una determinada manera ante los demás. Cuando estos eventos despiertan en nosotros emociones que no nos gustan, que nos hacen sentir mal, nos ponen del mal humor o nos incomodan y ocurren de manera recurrente, podríamos hablar de situaciones que nos predisponen al estrés.
Por ejemplo, en la vida de los docentes podrían ocurrir situaciones como:
Mateo es profesor de primaria y 4 de sus estudiantes no responden a sus mensajes desde hace 2 semanas, los teléfonos de los padres de familia están apagados y los estudiantes, si bien aparecen conectados en WhatsApp no responden. Mateo recibe un mensaje de su director quien solicita que los profesores presenten sus reportes en dos días. Mateo está preocupado, y cuando va a trabajar en su computadora esta no funciona y sus archivos no se encuentran. Mateo se siente mal y piensa ¿qué explicación daré en mi reporte de actividades?.
¿Qué es un pensamiento automático?
Son aquellas ideas que aparecen de forma instantánea en nosotros, antes de haber tomado un tiempo para pensar o analizar bien la situación que acaba de ocurrir y sus posibles explicaciones.
Muchas veces estos pensamientos están asociados a experiencias previas similares que hemos tenido o a nuestra tendencia a generalizar las
51 explicaciones de las situaciones que nos ocurren, en lugar de intentar comprender los motivos particulares que las originaron.
Por ejemplo:
“Seguro es un ladrón”
“De qué familia vendrá que no sabe respetar las cosas ajenas”
“Es un insolente, cómo va a venir a gritarme a mí”
“Estos chicos no tienen arreglo, deberían expulsarlos”
El pensamiento y la emoción
La conducta emocional se inicia en el momento en el que la situación (S), entendida como la propuesta del entorno o suceso que escapa de nuestro control, dispara un pensamiento automático (P), es decir, lo primero que pasa por nuestra mente al evaluar la situación.
Este pensamiento automático nos lleva directamente a sentir una emoción, que surge de esa lectura o interpretación que le damos a la situación. Lo que esta emoción nos haga sentir, impacta directamente en la acción (A) que realizaremos en respuesta a la situación que se presentó. Mientras más intensa es la emoción, más fuerte e intensa será la acción.
S
P
A
Situación
E
Emoción
Acción Pensamiento
Automático
52 Figura N° 9Este pensamiento automático
Ejercicio de aplicación
Mario y Rebeca se han juntado para trabajar en la planificación de su siguiente proyecto de clase y lo hacen a través de ZOOM. De pronto, se inicia un sismo fuerte (S).
Inmediatamente, de manera automática, Mario piensa sobre la situación: "la casa se podría venir abajo" (P). Esto le ocasiona miedo (Ej. Esta emoción deriva en que finalmente sale corriendo de la casa, sin tener mayor cuidado con ello y desaparece de la pantalla (A).
Al mismo tiempo, Rebeca tiene un pensamiento distinto: "parece que no es tan fuerte el temblor" (P), lo que hace que la emoción que siente sea distinta, quizá hasta serenidad (El, lo que deriva en una conducta diferente, como quedarse
sentada y seguir con la planificación que estaba trabajando con Mario (A).
IDEA CENTRAL
Situación abrumadoras: son aquellos. eventos que ocurren a nuestro alrededor, que nos involucran y nos afectan emocional mente y, por lo tanto, nos hacen reaccionar de una determinada manera ante los demás.
Pensamiento automático: Son aquellas ideas que aparecen de forma instantánea en nosotros, antes de haber tomado un tiempo para pensar o analizar bien la situación que acaba de ocurrir y sus posibles explicaciones.