Abrazando infancias. Un encuentro entre la universidad y el barrio a través
3. Estructura y funcionamiento del centro cultural
El Centro Cultural de la UNR cuenta con un equipo de Coordinación que tiene como funciones: gestionar proyectos y su respectiva financiación, generar y dinamizar las vinculaciones institucionales, trabajar en la organización de diversas actividades de la Secretaría de Extensión Universitaria, coordinar el funcionamiento de los espacios existentes en el Centro Cultural, potenciar la investigación y/o sistematización en torno de las experiencias que se desarrollan, entre otras.
En articulación directa con este equipo, se encuentra el área administrativa in- tegrada por dos no docentes que forman parte de la planta permanente de la Uni- versidad y que desempeñan sus actividades de lunes a viernes: turno mañana —de 8 a 14hs— y el turno tarde —de 14 a 20hs—. Tradicionalmente en su trabajo, además de sostener el sistema contable del Centro Cultural -cobrando las cuotas, archivando gastos, regulando la caja-, resuelven conflictos cotidianos de diversa índole. También se encargan de la difusión de las actividades y de contestar las consultas de la gente, ya sea vía telefónica, web o personalmente. Nos resulta importante subrayar que, más allá de la formalidad de su rol y a partir de la incorporación de los talleres para niños/
as, ocupan en el equipo un lugar primordial a nivel humano, dado que su función ya no es meramente administrativa, sino social y comunitaria. Especialmente cuando acuden los niños/as a los talleres, la presencia de quien cubre el turno tarde resulta indispen- sable, dado que se trata de una persona que trasciende sus funciones de oficina y se relaciona con todos los participantes del espacio, ofreciendo contención y dedicación.
Aun fuera de su horario de trabajo, las administrativas han estado siempre dispuestas a colaborar con el equipo de gestión en muestras, festejos y otras actividades extraor- dinarias. Tienen un trato cotidiano con los niños/as y sus familias y en muchos casos acompañan a los niños/as hasta sus casas al terminar cada taller.
3.1. Descripción de los talleres con niños y niñas
Los talleres de Danza árabe y Juegos, en principio, fueron solventados por la Se- cretaría de Extensión a través de un aporte económico que se les brindó a los talleristas en calidad de monotributistas. En el presente, forman parte de un proyecto financiado
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por la Secretaría de Políticas Universitarias del Ministerio de Educación de la Nación. El taller de Arte, en cambio, se enmarca en un proyecto de Voluntariado y en un Proyecto de Extensión Universitaria de la Secretaría de Extensión de la UNR con origen en la Fa- cultad de Humanidades y Artes. A continuación, se describe el funcionamiento de cada uno de los talleres que incluimos en esta sistematización.
3.1.1 Las edades de las asistentes al Taller de Danzas Árabes varían de 6 a 22 años, por lo que se trabaja diferenciando dos grupos, cada uno con el armado de una coreografía diferente. Tres de las participantes forman parte del taller desde hace 4 y 5 años –cuando la misma profesora lo dictaba en el Centro de Asistencia a la Comuni- dad (CeAC) en el barrio– y hoy ayudan a las más pequeñas en el armado y ensayo de las coreografías. No obstante, por momentos hay ejercicios compartidos por todas.
Asimismo, hay una instancia de la clase donde cada grupo muestra al otro su coreogra- fía, practicando y revisando entre todas lo aprendido hasta el momento. Al finalizar la clase, como ritual, comparten una merienda.
Todas coinciden en que les gusta mucho participar del espacio, se sienten có- modas y las entusiasma ensayar cuando saben que se aproxima una presentación para compartir sus coreografías. También diseñan y confeccionan sus trajes para las presen- taciones. La mayoría de las participantes, anteriormente a comenzar en este taller, no habían asistido a alguna actividad similar relacionada con el baile. Es al iniciarse en el espacio que conocen el Centro Cultural, participando algunas de ellas en otros talleres.
3.1.2 El Taller de Juegos invita a niños/as —a partir de los 6 años— a mostrar su individualidad, potencialidad y creatividad, sin necesidad de ser juzgados y/o evalua- dos por sus habilidades o falencias, aciertos o desaciertos. Se trata de un espacio en el que se acompaña a los niños/as en el proceso de afianzar sus posibilidades de hacer — reconociendo ellos mismos sus propios límites— y plantearse nuevos desafíos. Apunta a que descubran en el juego, la danza, la improvisación y la imaginación, nuevas formas de vincularse con los otros. A través de la práctica de la Expresión Corporal, pretende- mos que cada niño pueda enriquecer el lenguaje corporal y expresivo creando códigos y estimulando el mundo sensible que cada uno tiene.
Luego de cada encuentro, las talleristas revisan lo que pasó y piensan cómo se- guir, proyectando la siguiente actividad: “La traemos preparada pero también siempre escuchamos lo que sucede acá, qué traen ellos, cómo llegan, quizás ese día no se pudo hacer y la guardamos para otra oportunidad”.
Los elementos que se usan para jugar –telas, pelotas, plastimasa, luces, sillas, elásticos, cintas, etc. – constituyen herramientas para que los niños/as exploren, pero el objetivo mayor, la meta, es llegar a lo corporal propiamente dicho; que en algún momento no haya ningún elemento sino la palabra, la imaginación, la música y el mo- vimiento mismo.
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3.1.3 El Taller Arte=Vida es un espacio para la expresión desde las artes plás- ticas. Planteado como Proyecto de Voluntariado Universitario, es coordinado por un equipo de docentes, graduados y estudiantes de diferentes disciplinas de la Facultad de Humanidades y Artes. En los encuentros semanales participan niños y niñas de diversas edades, inclusive en algunos casos acompañados por sus madres quienes también participan de la actividad. Con un fuerte compromiso en el reciclado de ele- mentos, se crean obras artísticas desde diferentes técnicas que luego son expuestas en Muestras, tanto en espacios públicos del Barrio como en otros lugares de la ciudad y en eventos de la universidad: Congresos, Semana de la Extensión, Muestras de la Facultad de Humanidades y Artes, a los que en muchos casos asisten los niños/as y sus familias.
De los talleres, es el que más habilita la participación de personas de diferentes edades. Inclusive, con adolescentes –que venían al taller pero comenzaban a tener intereses diferentes– y jóvenes –madres de niños/as que asisten al espacio–, coor- dinados por una profesora jubilada de Historia, se realizó una revisión de las fechas patrias que se conmemoran cada mes y luego se hizo un recorrido por el barrio y el comedor universitario haciendo encuestas sobre la temática. Luego, los más chiquitos ilustraron esa recopilación de información y finalmente se expuso lo producido en la vereda del Centro Cultural. En ocasión del 17 de agosto, el Área de Comunicación de la SEU realizó un registro audiovisual y sonoro de la actividad que fue transmitido por medios de la UNR.
A través de este trabajo se produjo el ingreso al comedor universitario de niños/
as y jóvenes del barrio desde un lugar distinto, desde el aprendizaje conjunto entre uni- versitarios y vecinos. Además, si de disputar lógicas de poder/saber se trata, quienes serían los ‘depositarios del saber’ eran interpelados a dar cuenta de ese conocimiento que no siempre resultaba inquebrantable ni absoluto. De esta manera se instó a un encuentro real, es decir, como seres humanos con aciertos y falencias y desdibujando algunos prejuicios mutuos.
Desde el taller Arte=Vida también se realizaron encuentros artísticos con
Taller de juegos corporales
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niños/as de otros barrios en los que la Secretaría de Extensión de la Facultad de Humanidades y Artes realiza trabajo territorial.